RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

MYTHIC SUNSHIP.- ‘WILDFIRE’ (Dinamarca) heavy-psych, psychedelic-rock, jam, free-jazz, fusion, avant-garde, kraut, space

LIQUID SOUND COMPANY.- ‘PSYCHOACTIVE SONG FOR THE PSOUL’ (US) psychedelic-rock, heavy-psych, acid-rock

THE WILD CENTURY.- ‘5’ (Holanda) heavy-psych, psychedelic-rock, blues, rock, jam

OPIUM OWL.- ‘OPIUM OWL’ (Letonia) heavy-psych, psychedelic-rock, jams, stoner

V.A..- PSYCHEDELIC SOURCE RECORDS.- ‘THE MO’SOME SESSIONS’ (Hungría) jam, psychedelic-rock, heavy-psych, blues, space

ESTHER ANN GOVE.- ‘OH CREATION’ (US) dark-folk, folk, desert

THE SPACE HUMS.- ’TALES OF HUMS’ (Hungría) psychedelic-rock, jam-band, instrumental, Stoner blues-rock

MERCURIALS.- ‘SHRINE’ (Francia) hard-rock, psychedelic-rock, heavy-rock, progressive-rock

MALACODA.- ‘CRAWLING CHAOS’ (Canada) melodic-metal, progressive-metal, hard-rock

ARTEAGA.-SEASON OF THE WITCH CHAPTER TWO’ (Chile) hard-rock, Stoner, heavy-psych, proto-metal

CROSTA.- ‘III’ (Portugal) post-metal, sludge, post-rock, dark-ambient

HIEROFANTE.- ‘HIEROFANTE’ (Chile) doom, Stoner-doom

O.D.R.A..- ‘DUHGÖR’ (Polonia) post-metal, sludge, doom

THE MOONHAZE.-  ‘EMOTIONAL EMERGENCY’ (Finlandia) progressive, psychedelic-rock

MAGUS SCORPIO.- ‘CELLADOOR’ (US) Stoner, grunge, hard-rock,fuzz, psychedelic

NONA DECIMA MORTA.- ‘DEMO’ (Italia) doom, heavy-psych

KAVRILA.- ‘RITUALS III’ (Alemania) metal, post-hardcore, punk

LOS DISIDENTES DEL SUCIO MOTEL.- ‘POLARIS’ (Francia) post-metal, progresive-rock, Stoner, hard-rock, fuzz, heavy-rock, progressive-metal

UNCLE WOE.- ‘DON’T LOOK DOWN’ (Canada) stoner, heavy-psych, psychedelic-rock

BEGOTTEN.- ‘EP’ (US) doom, psych-doom

YIANNIS ILIAKIS.- ‘VERTICAL HORIZON’ (Grecia) ambient, instrumental, experimental

STONE REBEL.- ‘CRYSTAL COLLECTION’ (Francia) instrumental, psychedelic-rock, psychedelic, stoner, experimental

SHALLOW.- ‘FROM THE GROUND DOWN’ (UK) stoner, blues-rock, desert-rock, grunge, 90’s

PEIXES VOADORES.- ‘ALTERED STATES’ (Brasil) Stoner, desert-rock, fuzz

KARELIAN TOMB.- ‘THEY CALLED THEM WITCHES’ (Rusia) Stoner-metal, doom, stoner,

ABEL BLOOD.- ‘KEEPING PACE WITH THE ELEPHANTS’ (US) heavy-psych, stoner

GUNG HO.- ‘SPACE BLOOM SESSION’ (Austria) heavy-rock, psychedelic,rock, fuzz, stoner, grunge

POLYMERASE.- ‘UNOSTENTATIOUS’  (Filipinas) psychedelic-rock, heavy-psych, experimental ,Stoner

POTION.- ‘OATH TO FLAME’ (Australia) heavy-metal, sludge, stoner doom

THE GAMA SENNIN.- ‘THE GAMA SENNIN’ (US) psychedelic-rock, desert-rock, alternative, psychedelic

DOHLMEN.- ‘DOHLMEN’ (Italia) doom-metal, stoner, psychedelic-rock

JOINTHUGGER.- ‘REAPER SEASON‘ (Noruega) heavy-psych, heavy-blues, psychedelic-rock

SON OF BOAR.- ‘SON OF BOAR’ (UK) Stoner-metal, Stoner, heavy-metal

Reseña: THE WILD CENTURY.- ‘5’

Sin duda las bandas evolucionan, y los holandeses THE WILD CENTURY son un ejemplo. Si en su primer álbum encontrábamos un predominio de aromas orientales en su psicodelia, y en ‘RAW’ de doctoraban en las artes de la psicodelia 60’s, en su tercer álbum ‘5’, los encontramos más difusos en unas canciones que parecen fruto de la improvisación en el estudio. Las cinco canciones aquí contenidas, son un ejercicio libre de fusión de psicodelia pesada con espirales psicotrópicas arropadas por difusos riffs más cercanos al Stoner y de un ejercicio de fascinantes sonidos vintage. Un collage que, al igual en su álbum anterior, sigue mamando de los sonidos de los años 70’s de ambos lados del Atlántico, sin decantarse definitivamente por ninguno de ellos, y manteniendo su propia esencia. Con constantes oscilaciones en el desarrollo de las canciones, consiguen que sus lisérgicos desarrollos fluyan con un ritmo dinámico. Flirteos con el sonido Colour Haze no impiden que las suaves brisas west-coast refresquen sus canciones. Con muchos momentos en las que las bacanales psicotrópicas se apoderan de la parte instrumental de las canciones, pero también con la destreza suficiente para apaciguar nuestros sentidos con delicados pasajes adornados por un órgano hammond. Una voz suave pero habilidosa para transmitir sensaciones completan este cóctel en el que el blues se una a esta fiesta psicodélica. La espontaneidad de las canciones, fruto de sus improvisaciones es completada con la destreza para que todo encaje. Su dupla de guitarras, unos tambores guerreros y un bajo lleno de magnetismo consiguen engancharnos a la escucha de su personal caleidoscopio sonoro. Toda una montaña rusa con múltiples subidas y bajadas en la que nada resulta brusco, pero si, sorprendente y fascinante. Los holandeses continúan empapándose del legado de los setenta, algo que queda patente en vibraciones que pueden resultar familiares para el oyente, pero no se recrean en ellas, sino que las emiten en forma de flash, consiguiendo así la espontaneidad y la frescura en sus canciones. ‘5’ da la sensación de que es un álbum que ha sido creado con toda la espontaneidad con la que un músico toca y crea en el estudio, y a la vez refleja que el quinteto se divierte componiendo y ejecutando sus canciones, algo que consiguen transmitir al oyente. THE WILD CENTURY es una de esas bandas que desde el ostracismo pueden sorprender a los amantes de la psicodelia de tintes vintage, pero también a cualquier amante de la buena música, ya que este nuevo álbum refleja que está creado desde la naturalidad. ‘5’ es un autentico mosaico colorista de la psicodelia, tanto en su faceta más psicotrópica como en su lado más suave y hechizante. Tras su escucha, solo puedo decir: ¡¡¡Quiero más de esto!!!

THE WILD CENTURY son:

Stan Aarts – guitarra eléctrica y voces
Gerton Govers – guitarra acústica, sitar, guitarras y voces
Joris Verbogt – bajo
Butsenzeller – batería
Paola Pica – órgano hammond

Una breve introducción en modo loner-folk abre las hostilidades en ‘Don’t you miss me i the wild’. El tema se sumerge en un entorno de riffs difusos que juegan con elementos 70’s en las voces mientras el tema avanza a caballo de sonido stoner y hard-psych. El colorista órgano aporta el tono vintage a un corte con una instrumentación fluida y nebulosa. Las guitarras imprimen acidez a una canción que se contiene en sus formas con un trasfondo difuso creando un arco iris de vibraciones dispares. Arenoso por momentos, pero reflejando el espíritu de jam que preside las composiciones de los holandeses para acabar reposando en un gratificante espacio psicodélico.

 ‘Maria’ parece evocar el legado de Colour Haze. Sus guitarras flotantes y una densa y magnética línea de bajo da paso a unas melodías vocales que me recuerdan del clásico del canadiense Bonnie Dobson‘Morning Dew’ mil veces versionado por solventes bandas en los años 70’s. Haciendo oscilar su sonido el tema combina elementos heavy-psych con dulces pasajes vintage más propios del florido sonido west-coast. Siempre engarzando las guitarras para que todo cuadre en esta improvisación en la que los instrumentos parecen ir por libre, pero que finalmente consiguen acoplarse con un fascinante resultado. La sutileza del cálido órgano y unos tambores briosos complementan las exploraciones lisérgicas. El tema resulta de lo más sugerente con sus luminosos pasajes y su ritmo oscilante. Un sonido magnetizante que nos envuelve en un plácido sueño balsámico. Un tema muy atrayente y versátil.

El magnético del bajo, marca el camino a seguir por ‘The Long road. Insistiendo en recuperar las vibraciones de los 70’s las guitarras superpuestas en ásperos riffs dan paso a momentos de desarrollos muchos más afilados. Sin duda la creatividad libre de los holandeses hace que los elementos psico-progresivos se unan a esta colorista fiesta vintage. Susurrantes por momentos y con unos registros vocales mucho más ásperos el tema nos ofrece rasgueos de guitarras constantes. Siempre con giros inesperados, consiguen que el viaje sea versátil y placentero. Potentes e insaciables ritmos suben y bajan la intensidad mientras el órgano y las guitarras nos trasladas a atmósferas vintage en las que los sonidos heavy-psych se suceden con gran dinamismo.  El tema concluye con toda una bacanal sónica en la que cada instrumento parece ir por libre en una auténtica locura sónica.

‘Move on’ se construye sobre un armazón de blues ácido. Repitiendo los riffs el tema explota mutando su sonido a un escenario más progresivo sin perder su esencia. Nuevamente el órgano nos envuelve haciendo salir el ambiente colorista. Por momentos pareciera que hemos hecho un viaje en el tiempo al comienzo de los 70, algo que ya nos mostraron en su álbum debut.  La canción posee una gran mordiente y un tono hipnótico que desaparece con los desvaríos controlados de unas guitarras que siguen rezumando acidez en cada riff. Hard-rock vintage de manual con una orgia de sonidos heavy-psych completando un tapiz sonoro de grandes proporciones sonoros. Puede que se premeditado, o simplemente, estos chicos se dejan llevar por sus impulsos, pero, en cualquier caso, lo hacen de manera que enganchan al oyente.

Cerrando el álbum ‘Downfall, se desarrolla en plácidos pasajes de psicodelia apacible que parecen augurar un corte más suave. La belleza de la guitarra contrasta con el hipnótico sonido del bajo y unos tambores chisporroteantes. Su apacible armonía comienza a teñirse de momentos más lisérgicos arropados por el cálido y penetrante sonido del hammond. La jam va desarrollándose sin prisas, elevando su intensidad en una lenta evolución. Salpicado por la dupla de guitarras el tema fluye cada vez más dinámico gracias la fuerza que imprimen los tambores. En su parte central el tema se vuelve alocado, en ese momento, con gran acierto la voz hace acto de presencia mientras los solos se retuercen y revolotean creando una atmósfera hechizante, mágica y envolvente. La larga duración del tema permite disfrutar de las cualidades técnicas y compositivas de THE WILD CENTURY, una banda llamada a ocupar un espacio de mayor protagonismo en la escena heavy-psych, cualidades no les faltan.

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Reseña.- THE WILD CENTURY.- “Raw”

robingnista_thewildcentury_rawUn primer trabajo en tonos de psicodelia indie y aires raga-rock fue su carta de presentación a primeros de 2.018, ahora los holandeses THE WILD CENTURY se doctoran en las artes de la psicodelia de corte sesentero con su nueva entrega “RAW”. Un álbum mucho más solido que su debut y que me ha llegado como la lluvia en el desierto. Un soplo de frescura lisérgica con influencias de ambos lados del Atlántico. Cinco magníficos temas que suponen un derroche de buen hacer compositivo e interpretativo. Aquí el cuarteto se muestra mucho más solido en su sonido con potentes riffs difusos combinados con sutiles elementos de psicodelia post-beat manteniendo cierto tono indie. Un tono que se va disipando en armonías robustas que son acariciadas por sutiles y suaves melodías vocales y la acidez de unas guitarras que revolotean entre firmes ritmos. Con fuertes influencias hendrixianas que se entrelazan con floridos momentos west-coast que se reclinan a espacios más sureños en los que el blues asoman levemente. Por otro lado tenemos esa faceta que nace más de la psicodelia sesentera más vibrante. El conjunto es uno de esos disco que pones una y otra vez y que con cada escucha lo disfrutas más.  Seguramente cada oyente puede percibir distintas influencias en cada uno de los temas, pero una de las grandezas que tiene “RAW” es que si bien, sus temas se construyen partiendo de una armonía o un riff que se repite constantemente, sabes desarrollar los mismos dotándolos de una variedad que nos va trasladando de banda en banda y de un continente a otro. Estamos ante uno de esos álbumes hechos por una banda bastante desconocida, pero que si lo hubiera firmado alguna de las prestigiosas bandas que forman el podio de la psicodelia, estaríamos hablando de una obra maestra. Esto me hace recomendar una vez más dejar los complejos a un lado y zambullirse en unos surcos llenos de vida y de color que a buen seguro te regalarán placenteros momentos que te harán llegar al éxtasis. Un disco hecho sin superproducciones que trata de centrar su atención en la música en estado puro, y doy fe de que lo consigue.

Bajo un riff cadente rebosante de fuzz, que nos hace intuir que estamos ante algo grande, THE WILD CENTURY  nos introduce en “Done Lost Your Good Thing Now”. Ecos Hendrix con una chamánica voz que se va modelando en fantásticas melodías nos confirman las sospechas.  Un par de minutos y el tema ya me ha enganchado. Siempre me ha perecido muy atrayente la combinación de ritmos potentes con la sensualidad vocal o los momentos de calma y aquí podemos encontrar eso y más. Cabe señalar que si bien las guitarras lucen con luz propia, el tema se sustenta en la impecable linea de bajo de Joris Verbogt. El cuarteto tras la introducción y una vez marcado el camino se sumerge en un lago lleno de psicotrópicos para desarrollar pasajes de un altísimo nivel en el campo de la psicodelia. Al margen de las nebulosas rítmicas y de la acidez de los solos de guitarra se palpa  mucho aroma a fin de los sesenta. Coma antes decía, la composición es sencilla, pero precisamente de esa sencillez nace su valor. Nueve minutos intensos y llenos de belleza que por sí solos harían que el álbum mereciera la pena.

Nitidamente influenciados por Hendrix y por los sonidos west-coast, “Helpless Thing” nos sussurra con esa cálida y sensual voz bajo armonías acústicas para introducirnos en campo de amapolas lleno de color. Una plantación de psicotrópicos de la que emanan vapores que nos adormecen embarcándonos en un viaje ácido sobre calmados pasajes de psicodelia sobre los que las guitarras se ejercitan en esa pócima alucinógena. En estos momentos momentos los holandeses están instaurados en la California del LSD reflejando ese ambiente en el tema. Diez minutos en los que el olor a colinas y prados se puede sentirse entre sus surcos.

De alguna manera retomando el sonido que les vio nacer, “One​-​Time Event” parte del hipnótico bajo para que las guitarras de Stan Aarts y Gerton Govers nos insufla vientos orientales antes de introducirnos en oscuros pasajes en los que los riffs se repiten, lo que es una nota común en todo el álbum. Aquí encontramos un elemento nuevo que evoluciona desde los acordes acústicos,. Una voz ecualizada en una línea que rescata la psicodelia inglesa más florida de los sesenta sabe navegar entre momentos más experimentales en los que que las guitarras entrelazan los sonidos orientales con la acidez más pura. Aquí nadie podrá decirnos que nos nos han engañado. El producto es de máxima calidad, y las melodías no desaparecen, como tampoco lo hacen esos hipnóticos e incisivos pasajes. todo un cuadro sonoro lleno de matices y en el que encontramos  desde elementos progresivos a psicodélicos, con toques orientales, magnetismo y pesadez en una brillante combinación.

“Can’t find the words” nos devuelve con sus bucólicos acordes al sonido west-coast que practicaban bandas como Love o Moby Grape. Una melosa y melodiosa voz entre floridos pasajes con unas bellas melodías sobre las cuales incorporan momentos más arenosos que se transmutan en espacios heavy-psych.

Mucho más poderosos se muestran en “Going down”. Potentes riffs soportan pasajes de garage-psych sobre toneladas de fuzz humeante. La sombra de Hendrix vuelve a ser alargada en alguno de sus pasajes, lo cual no impide que volvamos a encontrar aires exóticos e incluso algún ramalazo doorsiano en un fornido tema que jamás pierde el ritmo por mucho ondulen sus acordes. Auténticas nebulosos psicodelicas hechas con maestrías que ponen el broche de oro a uno de los discos más refrescantes publicados en los que va de año.

THE WILD CENTURY son: Stan Aarts (voz y guitarras), Gerton Govers (voz, guitarras y percusión) Joris Verbogt (bajo) y Ernst Dunnewind (batería).

https://www.facebook.com/thewildcentury/