Reseña: BLOOD CEREMONY.- ‘The old ways remain’

Manteniéndose fieles a su pasado y tras siete años de sequía, los canadienses BLOOD CEREMONY regresan a lo grande con un álbum soberbio, con el que expanden su sonido en nuevas direcciones, y a la vez su leyenda. Ha pasado demasiado tiempo sin música nueva de la banda, pero ahora nos compensan, ¡y de qué manera! Porque ‘THE OLD WAYS REMAIN’ es un álbum sin fisuras, con fantásticas melodías, canciones pesadas, guiños folk, mágicas atmósferas, elementos progresivos y con la esencia de la banda brillando en todo su esplendor. Que duda cabe que sus fans desearían un regreso así, y ahora, solo queda caer rendido a sus pies y dar las gracias por esta maravilla sonora. El álbum se inspira en el concepto de espíritus pasados ​​que acechan el presente, lo que está magistralmente encerrado en su música, con unas canciones que vivirán en tu carne y huesos en los años venideros. A medida que su destreza en la composición de canciones crece y su música adquiere colores más profundos y brillantes en respuesta, el cuarteto está perfectamente preparado para renovar su relación especial con los nostálgicos adoradores de los riffs en todas partes. Con la llegada de la primavera, las viejas costumbres lanzarán su hechizo de nuevo. En este nuevo álbum, BLOOD CEREMONY consiguen que sus canciones atrapen al oyente, ya que son de todo, menos aburridas. En cada pista puedes encontrar una narrativa versátil, que siempre hace que las piezas encajen, haciendo que cada giro, cada cambio estilístico, resulte fluido y cautivador. Diversas, hipnóticas y eminentemente maravillosas, con una mezcla sonora de pesadez y alucinación, sus canciones toman el vuelo llevando el sonido de los canadienses a un nuevo territorio, al mismo tiempo que honran el espíritu atávico que los ha llevado a tales triunfos en el pasado. ‘THE OLD WAYS REMAIN’ es un álbum para aquellos que aman las grandes canciones, los grandes riffs y las historias crípticas de los límites exteriores.

‘THE OLD WAYS REMAIN’ está disponible vía Rise Above Records.

BLOOD CEREMONY son: Alia O’Brien (voz, fluta, órgano), Sean Kennedy (guitarra), Lucas Gadke  (bajo) y Michael Carrillo (batería)

Con una entrada ceremonial, los primeros riffs de ‘The Hellfire Club’ parecen devolver a un pasado glorioso. La seductora voz y un tempo contenido pero sólido van desgranando las entrañas de una canción que lleva el sello de la banda. La atmósfera retro recrea ensoñadores pasajes en los que el rock ocultista muestra su lado mas sensual. Mágicos pasajes de flauta, una atmósfera oscura y cautivadores riffs, son argumentos suficientes para caer rendido a sus pies.

Emulando a las bandas hard-progresivas de los 70’s ‘Ipsissimus’ se desarrolla en una atmósfera mas propia de otros tiempos. Con una cuidada melodía, la canción desprende elementos diferenciadores de un trabajo bien hecho. Cambios de ritmos que no entorpecen la trama, y una narrativa fluida equilibran la pesadez de la banda con su lado más aterciopelado. La pista evoluciona a un espacio más pesado y rockero con un ritmo trepidante y algunos solos asesinos.

‘Eugenie’ vuelve a soportarse en el sonido de la flauta en su apertura para crear una ecléctica canción con variadas influencias estilísticas. Con una armonía sencilla y repetitiva, los canadienses van coloreando la pista con gotas de blues, estribillos melancólicos y un ritmo luminoso que les aparta por momentos de sus tonos ocultistas. Un cierto exotismo se incrusta en bellos pasajes de guitarra manteniendo el magnetismo de una pista sosegada pero que no te da pausa. La entrada del órgano hace que la canción mute a un espacio vintage, en el que los ritmos calientes y los vientos nos sumen en un cautivador corte retro. El tema resume la facilidad de la banda para modular sus canciones.

Instalados en esos escenarios vintage que tan bien saben crear, ‘Lolly Willows’ mira al hard-progresivo de los 70’s con una mirada creativa. Con una melodía pegadiza la canción avanza custodiada por una potente base rítmica y numerosas cabriolas que hace que su escucha sea divertida y fluida.

En un tono más poppie y florido,  ‘Powers of Darkness’ desprende un néctar almibarado mas propio de los 60’s o 70’s. Suave, con coros celestiales y una voz apacible y seductora, la canción no ofrece una instrumentación enrevesada, pero siempre con su punto pesado. No hay que confundir lo suave con lo ñoño, y aquí encontramos el ejemplo perfecto, ya que la guitarra no falta a su cita para ofrecernos su particular néctar en forma de solo afilado.

En un tono más rockero ‘The Bonfires at Belloc Coombe’ recrea pasajes de puro rock 70’s. Siempre con la cautivadora voz de Alia, poniendo el contrapunto a la contundencia de sus riffs, y consiguiendo el equilibrio y ese poder cautivador que imprimen a cada pista. Dando un giro en su segunda mitad, el corte desciende a un espacio más psicodélico por momentos. Un breve espejismo, ya que la flauta y un ritmo trepidante nos devuelven a un aquelarre de hard-prog de clara inspiración 70’s.

‘Widdershins’ se empapa de acidez para crear un sonido más dinámico e incisivo. Con pasajes proto-doom a los que se une la flauta, los canadiense construyen una pista pesada, oscura y mágica a partes iguales.

Retomando las melodías aterciopeladas ‘Hecate’ es una pista con sabor a miel en el que la psicodelia pop de los 60’s se refleja con acierto. Una pista vintage, en la que la banda deja de lado su sonido más reconocible. Toda una paradoja que una banda como ellos, compongan canciones así, y estas resulten auténticas y fascinantes. A buen seguro, será una sorpresa par a muchos de sus seguidores.

Dejándose llevar por el folk progresivo ‘Mossy Wood’ aporta aromas rurales con un dulce sonido de flauta. Siempre con la cautivadora voz como abanderada, la canción combina mágicos pasajes de flauta con una estructura más rock. Por momentos enigmática, la pista se balancea en un espacio ocultista

Song of the Morrow’ pone el epílogo a este maravilloso álbum con suaves coros y dulces melodías que conjugan los elementos usados en el resto de las canciones. Mirando a la West-coast, el tema se contiene por momentos, dejando que su armonía mute suavemente entre pasajes psicodélicos golpes pesados y una estética cambiante.

Blood Ceremony

Rise Above Records 

RECOMENDACIONES SEMANALES (WEEKLY RECOMENDATIONS)

KANAAN.- ‘DOWNPOUR’ (Noruega) heavy-psych, Stoner, instrumental, jam-band (Reseña aquí)

APEX TEN.- ‘AASHRAY’ (Belgica) heavy-psych, psychedelic-rock, instrumental, post-rock, Stoner, (reseña aquí)

NEON BURTON.- ‘TAKE A RIDE’ (Alemania) psychedelic-rock, heavy-psych, Stoner, space, psychedelic (reseña aquí)

BLOOD CEREMONY.- ‘THE OLD WAYS REMAIN’ (Canada) hard-rock, heavy-rock, ocult-rock, psychedelic-rock (reseña aquí)

SMOKEY MIRROR.- ‘SMOKEY MIRROR’ (US) heavy-psych, psychedelic-rock, 70’s, stoner, hard-rock, proto-metal, heavy-blues (reseña aquí)

METEOR VORTEX.- ‘IGNITION SECTOR’ (Finlandia) heavy-psych, space, blues, stoner, jam-band, instrumental, psychedelic-rock

HOWLIN’ SUN.- ‘MAXIME’ (Noruega) blues-rock, rock, 70’s, psychedelic-rock, hard-rock

OREYEON – LORD ELEPHANT.- ‘Italia) heavy-psych, stoner, doom, psychedelic-rock, fuzz

OCTOPUS DIVER.- ‘UPHILL RIVER’ (Francia) psychedelic-rock, heavy-psych, instrumental, jam band, stoner, progressive

INHALE.- ‘EASY WAY OUT’ (Rusia) proto-doom, Stoner, doom

BIRDS OF NAZCA.- ‘HÉLIOLITE’ (Francia) Stoner, desert-rock, psychedelic-rock, 70’s, blues

ASTRAL MAGIC.- ‘AM I DREAMING?’ (Finlandia) psychedelic-rock, kraut, experimental, space, 60’s, neo-psychedelic

HOME BREWED UNIVERSE.- ‘WORLDVIEW’ (India) psychedelic-rock, progressive, alternative, instrumental, experimental, post-rock

SQÜRL.- ‘SILVER HAZE‘ (US) drone, psychedelic-rock, noise

NAME OF KINGS.- ‘YURT’ (US) psychedelic-rock, desert-rock, Stoner, hard-rock

STARTTHEMONKEY.- ‘URBAN PSYCHE‘ (Grecia) post-metal, post-rock, metal shoegaze, sludge

HIBERNAUT.- ‘INGRESS’ (US) Stoner, heavy-metal, psychedelic-rock, Stoner-metal

HEARSCAPE.- ‘TRANSIENT’ (Francia) alternative, rock, dark-folk,

PRAIRIEWOLF.- ‘PRAIRIEWOLF’ (US) ambiente, psychedelic, instrumental, space, kosmiche

TUMBLE.- ‘LADY CADAVER’ (US) hard-rock, 70’s, heavy-psych, blues-rock, Stoner, classic-rock

HELLFIRE 76.- ‘HELLFIRE 76 EP‘ (US) Stoner, southern-metal, psychedelic-rock, fuzz

LUMSK.- ‘FREMMEDE TONER’ (Noruega) progressive, folk, progressive-metal,

THE HIP PRIESTS.- ‘RODEN HOUSE BLUES’ (UK) heavy-rock, heavy-metal, hard-rock, garage-rock, punk

TREVOR’S HEAD.- ‘A VIEW FROM BELOW’ (UK) hard-rock, Stoner, psychedelic-rock, grunge

TOOMS.- ‘THE SHMECKONING’ (Irlanda) sludge, hardcore, punk

KENDO NAGASAKI.- ‘HURT, DECIDE, CONSPIRE’ (UK) experimental, kraut, noise, free-jazz

HEROD.- ‘ICONOCLAST’ (Suiza) progressive-metal, sludge, metal, post-metal

GRAND ATOMIC.- ‘BEYOND THE REALM OF COMMON SENSE’ (Noruega) fuzz, stoner, doom, 70’s, doom-metal

THE DOORMEN.- ‘THE TRUTH IN A DARK AGE’ (Italia) post-punk, alternative, coldwave, shoegaze

EREI CROSS.- ‘THE WINDOW AND THE OTHERS’ (Francia) alternative, grunge, metal, rock

STATUES.- ‘BLACK ARCS RISING’ (Suecia) post-punk, alternitive, punk,

MAD DOGS.- ‘SOLITARY WALKER’S BLUES/A NEW DAWN’ (Italia) hard-rock, 70’s, garage-rock

CHAOSMONAUT.- ‘PASSION AGGRESSION‘ (US) drone, metal, doom, sludge

Reseña: NEON BURTON.- ‘Take a ride’

La banda alemana regresa tras su descomunal álbum ‘MIGHTY MONDEO’ (reseña aquí), para seguir relajándonos con su hechizante psicodelia pesada en su tercer álbum ‘TAKE A RIDE’. Una expedición a las profundidades del espacio exterior y las de la propia mente, que se eleva desde la puesta a tierra del crucero de sonido estimulado con motores que se encienden resueltamente, regocijado por el auto-reconocimiento narcótico en la gravedad cero esférica de las órbitas mentales. Una recalibración del foco analógico desembarca en el ingreso final al abismo acústico. Explorando cautivadores escenarios de psicodelia pesada, NEON BURTON componen hermosas canciones ideales para la expansión de la mente en un viaje a lo más profundo de la psicodelia. Y estos chicos tienen claro su propósito, ya que cada canción presenta balanceos rítmicos que hacen que cada pista se eleve por momentos, para acabar descendiendo a acolchados prados bañados por las fragancias de su aromática psicodelia. Seguramente el sonido de NEON BURTON te resulte familiar, y no en vano, cada día aparecen en la escena bandas noveles que gustan de las vibraciones heavy-psych más cautivadoras y mágicas. En ‘TAKE A RIDE’ se repite una fórmula que afianza su personalidad, consiguiendo sumir al oyente en un gratificante trance sensorial en el que la psicodelia pesada se adorna de la pesadez Stoner con un maravilloso resultado sonoro. Si bien en su mayor parte, estamos ante un álbum instrumental, las sutiles incorporaciones de las voces , hacen que las canciones brillen aún mas.

‘Mother ship’ nos sume en un trance hipnótico a través de pausados acordes y efectos atmosféricos. Un espacio en el que expandir nuestra mente con una cautivadora banda sonora. Sin prisas para hacer llegar al clímax la canción, NEON BURTON nos susurra con magnéticos acordes de guitarra acompañados de pausados ritmos. Manteniendo el espíritu meditativo mostrado por la banda anteriormente, la pista palpita con calma en una atmósfera onírica que solo se ve alterada por la embestida de rugosos riffs Stoner en su parte final.

En un tono chamánico ‘I run’ sigue la estela del corte anterior. En esta ocasión con seductoras melodías vocales, los alemanes nos cautivan en un balsámico corte lleno de belleza. Con momentos arenosos, elevan la intensidad arrastrando a una voz que ahora se muestra más atormentada y rabiosa. Entre tonos trascendentales, los gruesos riffs se inmiscuyen en el perfumado ambiente en el que estos chicos hacen desarrollarse sus canciones. Si la parte central es más pesada y difusa, en su conclusión la canción desciende a acolchados prados en los que la psicodelia aromatizada desprende sus embriagadoras fragancias.

‘Take a ride’ el tema que da nombre al álbum, no se sale del guion establecido. Delicados acordes y un lento pero atractivo ritmo completa los devaneos en una línea cercana al legado de bandas como COLOUR HAZE. La cálida voz y un ritmo que se intensifica, llevan la pista a un espacio más desértico en el que los elementos 70’s se unen a su psicodelia pesada. Con la misma estructura oscilante, el corte se enturbia con poderoso riffs creando un segundo nivel sonoro. Esa atractiva conjunción entre la belleza de sus melodías y la aspereza de sus riffs resulta sumamente placentera para cualquier oído. Solo unas pinceladas Stoner, no logran cambiar la dinámica de otra canción heavy-psych con muchos alicientes.

Con diez minutos y erigiéndose en la canción más larga del álbum, ‘Orbit’ muestra el lado más calmado de NEON BURTON. Un espacio en el que la banda se siente cómoda destilando psicodelia llena de hermosas fragancias sonoras. Usando tonos meditativos la canción nos susurra con delicadeza en una insondable atmósfera en la que su psicodelia se muestra esplendorosa y cautivadora. Un paseo por bosques repletos de hongos mágicos que eclosiona por momentos con tormentosos riffs Stoner que nos recuerdan la dualidad compositiva de los alemanes. A pesar de las embestidas de pesadez, el corte mantiene su espíritu balsámico entre borboteos lisérgicos con los que transmiten una sensación de bienestar y relax al oyente.

Subiendo los decibelios ‘Disconnetect’ nace de meditativos pasajes para elevarse majestuosos desvelando el lado más duro de la banda. Una evolución bien trabajada a la que insertan leves pinceladas de blues antes de sucumbir a las vibraciones Stoner más poderosas. Atravesando fronteras salen de su espacio sensorial para decantarse por sonido más tradicional y familiares para el oyente. En tono algo más experimental, los elementos espaciales nutren Wormhole’. Una pista bañada por elementos exóticos y un carácter hipnótico que muta constantemente sin perder su esencia. De nuevo, el gran trabajo de guitarra hace que la canción se presente fascinante entre sus aromas orientales. Que duda cabe que es un magnífico colofón a otro gran álbum de la banda alemana, una banda que merece un mayor reconocimiento que el que tiene en la actualidad. Esperemos que este nuevo álbum les ponga en la rampa de despegue.

Neon Burton

Reseña: KANAAN.- ‘Downpour’

Retomando el camino dejado por su álbum ‘EARTHBOUND’ y continuando con la progresión de los últimos años, KANAAN presenta su nuevo álbum ‘DOWNPOUR’. Un trabajo lleno de riff pesados como el plomo, empapados en fuzz difuso, estruendoso por momentos, aturdidor, pero manteniendo la esencia de improvisación de la banda y los pasajes lisérgicos. Un álbum policromado en el que el trio noruego expande su sonido a caballo entre el legado de KYUSS y la experimentación de bandas como DUNGEN o HAWKWIND. El pasado año tuve la oportunidad de ver al trio en directo, y su potencial en concierto es infinito, algo que de alguna manera, se refleja también en este álbum. Sin duda uno de los conciertos más emocionantes del año, y que tendrá su segunda parte en unas semanas en Desertfest Berlín. Pero siendo consciente de que muchos de los seguidores de DenpaFuzz son habituales del Sonicblast Fest, les emplazo a que este verano no se pierdan a estos chicos, la experiencia merecerá la pena. Retomando el contenido del álbum, destaca ese torrente de fuzz que habita en cada una de sus canciones. Unas pistas fornidas que te abofetearán la cara, pero que también te sumirán en un caos sonoro de proporciones descomunales. Si eso no es suficiente, los devaneos improvisados siguen estando presentes. Y es aquí donde KANAAN son impredecibles, ya que son capaces de llevarte a un espacio más propio de Carlos Santana a través de logrados momentos de fusión, surcar el cosmos como lo hicieron HAWKWIND décadas atrás, o mostrar el lado más rugoso del desierto a semejanza de los pioneros KYUSS. No obstante KANAAN son una banda que nada con soltura en las aguas de la psicodelia pesada, y los guiños a bandas como COLOUR HAZE, también aparecen en este descomunal álbum. Porque ‘DOWNPOUR’ te va a obligar a garrarte fuerte, porque si no, quedarás a merced de sus zarandeos y giros constantes. Un viaje a la deriva con emocionantes momentos que corroboran que los noruegos,  son una banda a tener muy en cuenta.

KANAAN  son:  Ask Vatn Strøm – guitarras, percusión, oscilaciones, Ingvald André Vassbø – batería, percusión, velocidad Farfisa y Eskild Myrvoll – bajo, sintetizadores, Mellotron, guitarra

‘DOWNPOUR’ está disponible vía Jansen Records.

Golpeando con los riffs más pesados y ásperos que los hemos oído hasta ahora, ‘Black Time Fuzz’ nos noquea como un crochet en el hígado. Una pista que refleja el sonido más monolítico de los noruegos sin que por ello el trio renuncie a su esencia psicodélica. Ensoñadores pasajes de guitarra conviven entre estruendosos riffs y atronadores tambores en un corte que mantiene el espíritu de improvisación de KANAAN. Sin duda una forma contundente de abrir un álbum. Todo un puñetazo en la mesa que desemboca en un caos monumental en el que los instrumentos se encabritan creando un sonido aturdidor.  

Después de la deflagración anterior, los hipnóticos ritmos kraut de ‘Amazon’ nos sitúan en el interior de un caleidoscopio empapado en sustancias psicotrópicas. Seis minutos de canción con la colaboración de Hedvig Mollestad en otra nueva orgía sónica.

La canción que da nombre al álbum fluye lentamente impulsada por una hipnótica línea de bajo. ‘Downpour’ palpita lentamente entre acordes y distorsiones de blues y psicodelia ácida. El ritmo colorista de los tambores hace que esta jam se muestre luminosa ante el oyente. En esta ocasión se percibe más notablemente que estos chicos improvisan e improvisan hasta que sus caminos se encuentran en algún lugar. La destreza técnica y la conexión hace que los devaneos acaben desembocando en una bella canción que bien habría podido firmar el propio Carlos Santana. Si en los dos cortes previos, no había rastro de las inclinaciones jazz del trio, aquí las pincelas estilísticas en esa gratificante fusión de elementos obtiene su recompensa. Pero obviamente, estos chicos son imprevisibles, y el corte acaba en una nueva y controlada orgía sónica.  

‘Psunspot’ pone la pausa a modo de colorista interludio atmosférico.

La breve pausa nos sitúa en un escenario más psicodélico con ‘Orbit’. Si bien la pista contiene en sus entrañas fornidos riffs, su aura parece mirar sin rubor al pasado. Con un sonido que muta constantemente en su espíritu, la canción bebe del rock de los 70’s con elementos progresivos, pero también del Stoner más contemporáneo. Una dualidad que se ve diferenciada por unos teclados vintage que se hacen paso entre su densa armonía. La banda sigue sin bajar el pistón en su nivel de pesadez, conjugando este elemento con fantásticas melodías que siempre acaban por atraparte.

El álbum cierra con una pista dividida en dos partes. ‘Solaris Pt. 1’ crea una atmósfera psicodélica a través de suaves acordes y efectos envolventes. Lentamente la pista nos va sumergiendo en un fascinante mundo sensorial. Sus balsámicos acordes de guitarra ahora son custodiados por los sintetizadores mientras la base rítmica baja las revoluciones a la mínima expresión. Mas cohesionado que las canciones anteriores, aquí los noruegos toman el camino llano en lugar de las tortuosas embestidas de los cortes anteriores. Solo en la parte final nos recuerdan que son una banda crossover, y saben manejarse con la psicodelia, el rock espacial y los rugosos riffs Stoner.

En la segunda parte ‘Solaris Pt. 2’ la psicodelia pesada de bandas como Colour Haze parece que es parte de su inspiración. Bailando sobre ese fino alambre que separa el Stoner de las vibraciones heavy-psych, la pista ofrece dos de las facetas mas brillantes de la banda. Una guitarra virtuosa y un ritmo pesado impulsan la pista a un torrente de solos ácidos, que mueren en una mar de sustancias narcóticas. De nuevo dando muestra de su poderío, el sonido de banda golpea con fuerza entre pasajes atmosféricos. Una dualidad sumamente efectiva con la que consiguen que cada canción se muestre poderosa y pesada sin renunciar a una pizca de su mágica psicodelia instrumental

Kanaan – Band

Jansen Records

Reseña: MUSHROOM GIANT.- ‘In a forest’

La escena psicodélica australiana sigue dándonos grandes alegrías con bandas como MUSHROOM GIANT, y su nuevo álbum ‘IN A FOREST’. Toda una epopeya instrumental elaborada con pasión. Inundado de paisajes sonoros y psicodelia difusa, el disco es otro ejemplo de por qué estos veteranos australianos son tan venerados por sus compañeros. Aportando una visión cinematográfica a sus canciones, MUSHROOM GIANT, presentan un mágico trabajo impulsado por una dupla de guitarra que saben cómo sumirnos en fascinantes paisajes oníricos presididos por una elegante psicodelia enriquecida con monumentales pasajes post-rock. Delicados por momentos, estos chicos no necesitan la palabra para transmitir un amplio abanico de gratificantes sensaciones con la que conquistar al oyente. Todo un mantra sonoro que nos hace flotar con relajantes canciones que esconden en su interior unas entrañas poderosas y pesadas. Con unos cuidados arreglos, hacen que sus canciones se muestren esplendorosas y balsámicas a partes iguales. Sin duda, uno de esos álbumes para hacer una pausa en la vorágine del estresante mundo en que vivimos, y dejarnos llevar por este infinito mar de sensaciones. Conocidos por sus presentaciones en vivo que ofrecen una experiencia auditiva y visual que trasciende la banda de rock convencional, exploran un reino teatral lleno de color e imágenes. El disco muestra el sonido oscuro, progresivo y cinematográfico de la banda, que ha sido un sello distintivo de sus 15 años de carrera hasta la fecha. ‘IN A FOREST’ es un disco dinámico y multifacético, un álbum lleno de belleza que sabe conjugar la psicodelia contemporánea con el legado de los dinosaurios progresivos de los 70’s, pero que también mira de reojo al desierto, con un resultado asombroso y gratificante. A la vez y lo más importante, es un disco divertido; un esfuerzo sincero que brilla con la misma luz que la playa de St. Kilda en un día de verano. ¡Así que abre una cerveza (o tu bebida sin alcohol favorita) y siente los rayos, escucha las olas y sigue adelante!

MUSHROOM GIANT son:

Craig Fryers / Bajo, Bajo con arco
Trent Horwood / Batería, Percusión
David Charlton / Guitarra, Guitarra acústica
Simon Wade / Guitarra, Órgano Hammond, Piano Rhodes

Creando una misteriosa atmósfera, los gruesos riffs de la apertura de ‘Owls’ nos ponen en la pista de por donde transitará este trabajo. Pasajes de psicodelia pesada en una oscura e inquietante atmósfera con fascinantes guitarras superpuestas y un tono magnético, nos sumen en un trance lisérgico. El corte avanza por ese insondable espacio entre golpes de doom que en robustecen el sonido de los australianos. En la parte final todo parece cambiar, y delicados acordes de inclinación post-rock nos acarician con dulzura quitándonos toda la tensión de golpe. Sin duda una magnífica forma de abrir un álbum.

‘Vestige’ prosigue la exploración psicodélica en un tono mas sosegado. Un mantra sonoro con momentos hermosos describiendo un plácido espacio para la relajación. En esa conjunción de elementos heavy-psych y pasajes cercanos al post-rock crean una pieza cinematográfica que nos envuelve entre sus brazos sin necesidad de pasajes cantados. Piensa en una conjunción de Yawnning Man y algún dinosaurio heavy-psych europeo y sabrás de lo que hablo. Un poderoso sonido atmosférico lleno de matices y alicientes para el oyente. El tema se ondula suavemente mutando su intensidad hasta su ocaso.

Los lentos tambores entre sonidos atmosféricos de ‘Earthrise’ nos abren las puertas de par en par a un mundo lleno de sensaciones. Con esa narrativa cinematográfica los elementos progresivos aparecen con sutileza en otra canción suave y aterciopelada que parece evocar la puesta de sol de las dunas. La ampulosidad de la guitarra post-rock se combina con un ambiente tenue y frágil en el que la melancolía hace acto de presencia. De nuevo, las guitarras brillan con luz propia hasta su oscuro final.

 En un tono más intenso y con elementos math-rock, la frenética, ‘Aire River Rapids’ es impulsada por unos tambores insistentes y constantes giros narrativos. Un corte intenso que destaca por ser el mas corto y seguramente el más áspero del álbum. Esto no quiere decir que MUSHROOM GIANT se aparten de su camino, pero aquí todo sucede con mayor aceleración.

La oscura ‘Mountain Ash’ palpita entre riffs rugosos y un ritmo vivaz manteniendo la esencia narrativa. Con logradas melodías y buenos pasajes de guitarra, el tono progresivo se manifiesta en un intenso tapiz cromático en el que caben diferentes referencias estilísticas. En esta ocasión la psicodelia trata de sobrevivir entre una intensa bacanal de riffs y solos que se afilan para mostrarse incisivos y penetrantes. Con el sonido estratificado la banda consigue crear el escenario perfecto para un canción que vuelve a ofrecernos distintos pasajes en los que la intensidad y la propuesta sonora va evolucionando constantemente.

Con una sutil inclinación doomy, ‘And the Earthly Remains’ se nutre de incisivos pasajes de guitarra custodiados por una base rítmica poderosa en su apertura. La pista cambia su fisonomía descendiendo a un bello Jardín del Edén en el que las hermosas melodías nos embriagan con todo su poder seductor. Los pasajes experimentales complementan una canción suave y psicodélica.

La misteriosa ‘The Green Expanse’ pone el cierre al álbum con un sonido más experimental al que nutren de efectos y sintetizadores antes de retomar su vocación atmosférica. Con un tempo lento y pausado, la pista borbotea con suavidad en un mar de sensaciones a través de cinematográficos pasajes de guitarra enriquecidos con los teclados. su fluida narrativa nos lleva a un insondable escenario sonoro ideal para expandir nuestra mente a un mundo repleto de gratificantes sensaciones.

Mushroom Giant

The Bird’s Robe Collective