«OMENS» es el quinto álbum de una banda que no deja de crecer desde que en el año 2.008 publicara su debut «ELDER». Consiguiendo cada día un mayor numero de seguidores para su causa,en este álbum se sumergen con una mayor profundidad si cabe en el complicado territorio del rock progresivo sin perder el sonido pesado que les vio nacer. En esta ocasión a través de cinco largos temas ejecutan exuberantes melodías intrincadamente entrelazadas que crecen y se disuelven por igual entre sus masivos riffs. Ahora, con una nueva formación con Michael Risberga la guitarra y George Ederta la batería, junto a Fabio Cuomoen el piano y sintetizadores, construyen un álbum exuberante en el que el legado de bandas del siglo pasado como Yes o los mismísimos Rush están muy presentes en sus composiciones. Los temas psico-progresivos parecen ser los que mejor se adaptan a su propuesta musical para ofrecer su mejor versión. Seguramente los que se enamoraron de los pesados riffs de sus comienzos puedan sentirse algo defraudados, pero, sin renunciar a aquel legado, consiguen evolucionar con maestría a un sonido mas elaborado. Los temas guardan una estructura parecida en cuanto a la progresión de su intensidad; con un desarrollo muchas veces más propio de la experimentación de King Crimson y los desarrollos sinfónicos que nunca sabes donde te van a llevar. En algún momento he tenido la sensación de que los temas se desarrollan en una trama argumental que concluye sin un desenlace concreto, pero aún así, «OMENS» ratifica que estamos ante un álbum muy destacado, de una de las bandas mas creativas del momento. Sus faraónicas estructuras sonoras, contrapesan la creatividad en esas complejas atmósferas psico-progresivas que nos invitan a explorar, con la pesadez de sus monumentales y espesos riffs. Estamos ante uno de esos álbumes que ganan con cada nueva escucha gracias a la multitud de matices que contiene cada tema en ese viaje a los confines del metal-progresivo contemporáneo.
«OMENS» fue grabado y mezclado en Black Box Studios en Francia con el ingeniero Peter Deimel (Shellac, dEUS, Motorpsycho) y masterizado por Carl Saff en Chicago correspondiendo la ilustración de la portada a Adrian Dexter. El álbum está disponible vía Stickman Records.
Los temas ha sido interpretados por Nicholas DiSalvo (Guitarras, voces, teclados) Michael Risberg (Guitarras, teclados) Jack Donvan (Bajo) Georg Edert (Batería) Fabio Cuomo (invitado a los teclados).
Con sus teclados atmosféricos latiendo, “Omens”, tras una breve introducción rompe la calma con pesados y gruesos riffs. Guiados por aura progresiva, el tema avanza parsimonioso pero plomizo. Entre la monumentalidad instrumental brota la voz llena de épica de Nicolas DiSalvo. Sin perder su fuerza, y con acordes que se repiten en círculos, el corte desciende a acolchado prados psico-progresivos. Una vez allí, la guitarra coquetea con momentos post-rock de gran belleza. Generando una bucólica atmósfera, inicia una exploración más propia del hard-progresivo entre tonos melancólicos. Solo medio tema escuchado y ya queda claro la importancia que los teclados tienen actualmente en ELDER, Caminando por esos espacios sinfónicos la banda se asemeja al sonido que Yes ofrecía en los 70’s con la correspondiente actualización contemporánea de los mismos con su pesadez Stoner-doom. Pasando por distintas estancias sonoras, la majestuosidad palaciega del tema ofrece poca duda. Un sonido espeso, con una incuestionable base rítmica sobre la que construyen grandiosos y versátiles paisajes sonoros llenos de fuerza.
“In procesión” parte de una repetición de riffs de una manera casi hipnótica. La maquinaria ELDER se pone a funcionar como nos tiene acostumbrados en los últimos tiempos. Su sonido lleva tiempo evolucionando a estos bellos espacios progresivos, en los que la lánguida voz de DiSalvo pone la fragilidad en un robusto sonido. Internándose en un sinfonismo que me recuerda a Camel, crean una banda sonora de un relato de cuentos y leyendas lleno de épica. A lomos de un corcel en el que los genes parecen descender del árbol genealógico de Rush, siguen combinando los pasajes calmados con intensas fragancias y una estructura que parece atascarse en constantes giros y meandros para reposar en su parte central en remansos de psicodelia apacible. En su parte final vuelven a venirme a la mente momentos del pasado, mas propios de los Supertramp más experimentales (una odiosa comparación que no pretende inducir a engaño).
Sobre susurrantes pasajes psico-progresivos, “Halycon” nos acaricia bajo un cadente y más pausado ritmo. Los teclados y sintetizadores junto a esas guitarras que parecen estar agazapadas en un segundo plano van construyendo la trama argumental. Con todo su magnetismo en ritmos que se tornan casi kraut en un génesis calmoso que acaba eclosionado en desarrollos progresivos a lomos de pasajes casi post-rock, post-metal. La voz de DiSalvo a duras penas puede hacerse hueco entre tanta grandiosidad instrumental. Olvídate de sencillas estructuras, aquí todo está cuidado y diseñado con precisión y una gran trabajo compositivo. Un nuevo giro sinfónico amortigua la fuerza para prepararnos a nueva deflagración que nunca acaba de producirse. Quizás, por poner un pero, hay momentos en los que los desarrollos se alargan en demasía para no acabar ofreciendo el final que anuncian. Su final vuelve a ser denso y pesado, lo cual no supone ninguna sorpresa a estas alturas.
Con algo menos de pesadez, “Embers” parece haberse creado a lomos de los sonidos progresivos del siglo pasado. Con algo menos de densidad, los ritmos y frescura de su primera parte siguen con la mirada puesta en Yes. En esta ocasión con un mayor protagonismo de las guitarras el corte se muestra mas luminoso. Con una estructura rítmica circular, en la que los ritmos se repiten una y otra vez, logran crean esa espiral arrolladora de sonidos grandilocuentes. Los momentos de pausa, que también los hay, preceden pasajes en los que la batería de George Edertse torna casi robótica entre las dulces melodías.
“One light creating”y sus susurrantes acordes en tonos grises reflejan un estado de melancolía previo a la habitual explosión sónica de la banda. Atmosféricos, y exuberantes, su sonido explora los confines del rock progresivo más innovador con gran magnetismo. Sus lánguidos tonos contrastan con la elaborada tarea compositiva. Jugando con los elementos el tema se adorna con sonidos sinfónicos tras las embestidas de densos sonidos que se repiten una y otra vez. La última parte del tema se asienta en una atmósfera más psico-progresiva, dando un mayor protagonismo a la instrumentación.
Desde hace varias semanas que recibí la promoción del álbum estoy enganchado a este nuevo álbum de los británicos ELEPHANT TREE. «HABBITS» tiene la capacidad de sacar de mí el tópico de: «Firme candidato a álbum del año». Ya sé que es una frase que escuchamos con demasiada frecuencia, pero después de oír este trabajo, estoy seguro que muchos la repetirán. Un álbum en el que se nota que se han cuidado los todos detalles, y que contiene unos temas perfectamente trabajados, lo que hace que su escucha sea una experiencia emocionante y catártica. Con un enfoque en el que los teclados y sintetizadores así como un mayor protagonismo de la segunda guitarra, hace que sus temas adquieran una tintes monumentales. Esa combinación de elementos pesados en los que el doom soporta las flotantes melodías, sobre desarrollos instrumentales entre la psicodelia, lo progresivo y el stoner es sencillamente perfecta. Si a eso una las magnéticas voces y coros, la tormenta perfecta está servida. Canciones como «Sails», un tema llamado a convertirse en un himno contemporáneo, hacen que «HABBITS» te enamore sin que puedas desengancharte. Los temas se desvuelven entre densas y oscuras atmósferas, pero sin embargo, suenan completamente cristalinos, lo que supone un plus de calidad. Así consiguen el perfecto equilibro entre la dulzura de sus melodías y lo turbio y pesado de sus ritmos, unos ritmos con un groovy ágil y fluido. La banda parece tomar una especie de elementos pesados de Pink Floyd, Melvins, oDeftones para combinarlos habilmente y provocar un efecto estimulante para proporcionarnos un viaje emocionante. Impulsado por sus voces cristalinas en vena shoegaze con ya hemos visto en bandas como King Buffalo, pero aún así, también hay pinceladas de psicodelia en línea Colour Haze u oscuros brochazos Sabbath entre algunos ritmos de metal. El resultado es un álbum celestial y melancólico de estos orfebres progresivos y pesados en el que todo suena nítido y ágil a pesar de que usan una estructura similar en la mayoría de los temas. Si estas palabras no te convencen, no sigas leyendo, pero escúchalo por tí mismo, no te arrepentirás.
ELEPHANT TREEsonJack Townley(guitarra y voces), Peter Holland(bajo y voces),John Slattery(sintetizadores y guitarra)Sam Hart (batería). «HABBITS» está disponible vía Holy Roar Records.
Una introducción («Intro») en la que el latido de maquinaria británica palpita ambientándonos para recibir a uno de esos temas que se convertirá en himno y será cantados por el público de todos los festivales en los que sea tocado por la banda. “Sails”, abre con la maquinaria a máxima revolución y el bajo moviendo las turbinas mientras la magnética voz nos arrulla con una delicada melodía que me recuerda a King Buffalo. Con un impecable sonido, resultante de una cuidada producción, todas las piezas parecen estar engrasadas para crear un corte mágico. Un tema que va modulando sus formas entre caleidoscópicos sonidos. Con precisas transmisiones la banda ensambla los arrebatos rítmicos, las pausas, y los pasajes sinfónicos. Todo fluyendo con naturalidad, sin forzar nada, consiguen crear un tema en el que pueden aparecen ecos Colour Haze, coqueteando con estructuras progresiva, voces en línea King Buffalo. Un sonido grueso y aparentemente difuso que se muestra sonando cristalino. El tema está lleno de coros angelicales y riffs borboteantes. Sencillamente impresionante, apuesto que será uno de los buques insignia de sus próximos shows, (cuando estos puedas celebrarse).
Con una apertura pesada y oscura, “Faceless” en tonos casi Sabbath, van creando un tema nebulosos con una melodía pegadiza gracias a la susurrante y cálida voz. Siempre bajo un manto psicodélico, los ecos de los noventa aparecen fusionándose entre atmósferas doom. Los pasajes heavy-psych no faltan a su cita con unas afiladas guitarras que tropiezan con obstáculos más propios del metal. Un pesado y aturdidor sonido que se amortigua con la placentera melodía en los momentos psicodélicos. Tambores retumbando y turbios ritmos que parecen ahogarse conjugan matices doom con sintetizadores creando un sonido que sobrevuela espectral entre cantos profundos mas propios de una banda progresiva. El corte es un terso y tupido tapiz sónico que acaba por envolvernos.
Poderosos riffs stoner cohabitan con los sintetizadores en “Exit the soul”. Una intoxicante y espesa neblina de la que emergen voces y coros celestiales. A pesar de la gran fuerza y pesadez del tema, consiguen encontrar el equilibrio con melodías a caballo entre el pop-shoegaze y espacios propios del rock progresivo. Lleno de épica, el bajo nos golpea con virulencia, golpes secos y contundentes con atronadores tambores, en contraste con la voz, la guitarra y los sintetizadores que sirven de bálsamo adormecedor que nos invita a un placentero sueño. Un sueño que nos traslada a un viaje sensorial por flotantes espacios lisérgicos. Lo liviano como preludio a una nueva embestida pesada, mientras nos hacen levitar por el espacio infinito. A veces puede ser complicada de describir esta combinación de doom, heavy-psych y progresivo que recrean en cada tema, pero, sin duda la mejor descripción es una buena y placentera escucha.
Cambiando de alguna manera el registro, “The Fall corus”es un tema de dark-folk con una atmósfera oscura que evoca momentos shoegaze y el pop psicodélico de los 50’s. añadiendo un nuevo elemento como son los violines generan una envolvente atmósfera que nada tiene que ver con la pesadez vista en los cortes precedentes. Los versos y coros operan como contrapunto entre sí.
Sin salir de las nebulosas, “Bird”, la cálida y oscura voz shoegaze brota en una explosión de sentimiento. Delicado, melódico, pesado, lisérgico, el tema muestra a la perfección las dos caras de la misma moneda que son en la actualidad ELEPHANT TREE. Suaves pasajes lisérgicos llenos de belleza se tornan misteriosos gracias a los efectos espaciales. Un escenario perfecto para que los sintetizadores construyan esa atmósfera psicotrópica. Con una estructura que acaba siendo recurrente, el tema conjuga la simbiosis entre lo poderoso y grave con esos ritmos pesados y densos, con las livianas y mágicas melodías vocales, siempre dentro de una atmósfera psico-progresiva. El corte culmina con una explosión de color, ritmo y sensaciones, que te acaba atrapando sin remisión.
“Wasted», con unas armonías llegadas de los noventa, nos llevan en volandas sobre esa firma y poderosa base pesada. Un turbio sonido que resulta esponjoso a su vez. Los hipnóticos y ácidos pasajes acaban siendo un bálsamo entre la monumentalidad rítmica. Sus construcciones vocales son perfectamente diseñadas para servirnos de masje entre los zumbidos. Un corte faraónico que construyen un castillo sonoro que me evoca voces y pasajes del pasado, que, por otro lado, me resultan completamente innovadores. Una seña de identidad de los británicos.
El álbum cierra con “Broken nails”, un tema en el que angelicales voces entre tímidos y susurrantes acordes acústicos en su comienzo, consigue hechizarnos. Una de las virtudes de ELEPHANT TREE, es la de ser capaces, tanto de la sencillez como desde la mas absoluta complejidad, tienen una efectividad a prueba de bombas. Ahora, sobre una atmósfera progresiva, el tema evoluciona cambiando su aspecto, para pasar de la calma a la tensión con gran habilidad. En cualquier caso, siguen manteniéndonos enganchados. Envolviendo con un manto mágico nos trasladan a una nueva dimensión sensorial que acaba disipándose en el infinito. Seguramente sea el corte más oscuro de un álbum que se desarrolla entre sombras.
Procedentes de Colonia (Alemania),SMOKEMASTERnos presentan su debut víaTonzonen Records. En su single previos ya nos habían dado pistas de su buen hacer sobre temas de rock atemporal heredero de blues-rock y hard de los 70’s añadiendo color a los mismos con altas dosis de psicodelia, que objetivamente, es la gran fuente de inspiración de la banda. El álbum contiene seis hechizantes temas en los que encontramos una notable influencia deColour Haze, con sus mágicos desarrollos lisérgicos, un órgano que aporta el tono vintage con pasajes retro rock en pura línea Siena Root, así numerosos genes del sonidoThe Doorsentre riffs punzantes y chamánicos pasajes vocales. Si bien la mayor parte los temas son instrumentales, cuando la voz deBjörnson Bearaparece, lo hace llena de garra y fuerza, como perfecto complemento a la guitarra ácida y envolvente deJay LeBlonde. Con pasajes lentos y pausados en los que borboteantes acordes nos narcotizan favoreciendo el recogimiento interior, en un antagonismo con las explosiones de ritmos contagiosos que incluyen en cada tema. Una montaña rusa de emociones en temas bien trabajados y con un cuidado sonido a cargo del mago Eroc, artífice en buena parte de que el sonido de la banda brille como una estrella en el firmamento. Sus jam coloristas parecen construidas después de una ingesta de peyote lo que hace que nos regalen emocionantes momentos de heavy-blues lisérgico y embriagador. La capacidad para trasladarnos con sus temas más salvajes a garitos con olor a whisky y humo en los que el rock and rock mas aguerrido nos invita al baile contrasta con los gratificantes paseos instrumentales a los que nos llevan por auténticos y seductores jardines del Edén. Todo esta conjunción de elementos, hace que este debut sea muy un plato muy apetecible de degustar. Si a eso unimos, esos momentos evocadores de los tiempos en los que los pantalones de campana y camisas floridas inundaban el mundo de color, podemos hablar sin complejos de un álbum redondo y exquisito.
SMOKEMASTER son Björnson Bear (voz y guitarra) Jay LeBlonde(guitarra) TobMaster (bajo), Tobi Tack(órgano y sintetizadores) y Lukas Bönschen (batería)
Susurrantes y delicados acordes son el punto de partida de “Solar flares”. Un apacible sonido heredero de Colour Haze nos va describiendo mágicos y reconfortantes espacios en un paseo por la psicodelia más aromatizada. Sus fragancias suaves nos embarcan en un ensoñador viaje en el que las fragancias florales impregnan una melodía llena de mística y un cierto bucolismo que se quiebra en una abrupta explosión de pesados riffs a la mitad del tema. Como si estuviéramos ante otro tema, la guitarra esparce sustancias psicotrópicas bajo un ritmo más intenso y un efecto de teclado en un segundo plano. En una constante evolución los tonos vintage se conjugan con dulces coros hasta alcanzar un cenit. Un corte de psicodelia pesada en el que la banda muestra sus credenciales.
El hard y el blues de los setenta aparece en “Trippen’ blues”. Arrolladores ritmos pesados construyen un tema lleno de fuerza y rabia. En una línea heredera de bandas como Cactus o Leafhound, su carácter retro setentero rezuma el rock and roll de comienzos de los setenta. El tema es un perfecto escaparte para comprobar los cálidos registros de la voz de Björn Bear. Constantes cambios de ritmo y guitarras asesinas nos invitan al baile en este tema de garito con olor a whisky. Incorporando algún elemento más moderno el tema se balancea entre el profundo sonido del hammond y arrolladores riffs más propios del Stoner contemporáneo. Toda una oda al heavy-blues más potente y brutal.
Instalados en el blues, la armónica guía a un torbellino de frenéticos ritmos en “Ear of the universe”. Con un repetitivo ritmo bajo, batería y hammond se unen en una fiesta retro-rock por todo lo alto. Pantalones de campana y camisas de colores con las melenas al viento en tonos que me recuerdan a Siena Root. El sonido de la armónica se contonea entre esa montaña rusa de ritmos y armonías que invitan al baile. Los tambores oscilantes nos deparan tres minutos intensos antes de reposar en una calma más psicodélica. Aquí. Un pulsante bajo y una guitarra punzante toman las riendas entre envolventes acordes de hammond. Los pasajes retro del comienzo corte se convierten en un florido campo donde la psicodelia y el blues se unen internándose en un bosque en el que los hongos mágicos intoxican el ambiente. Con pasajes más atmosféricos y penetrantes. Arrastrando el tema a espacios casi psico-progresivos, el litúrgico sonido del órgano genera un atractivo entorno hard-prog del que emergen potentes tambores antes de que un silencio celestial adorne la ceremonia entre efectos borboteantes.
“Sunrise in the canyon”nos trasladan al medio oeste, a través de delicados acordes acústicos en tonos rurales. Una perfecta sonora para un western con un bucólico sonido que evoca los solitarios cactus del desierto con las colinas en el horizonte. Sin registros vocales, el entorno desértico se muestra como un lugar de recogimiento y meditación. Prescindiendo de solos salvajes, el tema demuestra que estos chicos construir temas llenos de belleza.
El lado más stoner de los alemanes hace acto de presencia en “Astronaut of love”. Una poderos línea de bajo fuzz y arenoso y un teclado chirriante ponen los mimbres para mostrarnos el lado desert-rock de SMOKEMASTER. Con registros vocales llenos garra en vena hard-rock colorean los arenosos riffs con ecos más propios de los 70’s. La chamánica voz inspirada en el Jim Morrison más hechizante y trascendental, construyen un corte humeante. Una atractiva combinación en la que los efluvios del peyote nublan nuestros sentido en un ritual exorcizante con pegadizos estribillos. ¿The Doors haciendo Stoner? Seguramente este sería su sonido si la banda de California siguiera en estos momentos con Morrison al frente, pero.. eso nunca lo sabremos desgraciadamente. El conjunto se complementa con un órgano que también quiere parecerse al que interpretaba Ray Manzarek, mientras el bajo pareciera estar en manos del propio Al Cisneros. Una atrevida y resultona combinación que deja claro que los complejos no forman parte de la mochila de estos chicos. Uno de esos temas impactantes.
Las mágicas melodías en vena Colour Haze regresan en “Astral traveller”. Un cambio de registro que nos invita a un paseo por mágicos entornos sonoros bajo medios tiempos en una introducción que explosiona en riffs hard-retro en vena Siena Root. Cálido y envolvente sonido de órgano hammond y briosos tambores galopan como un corcel por la pradera. Los parones y cambios de ritmo que habían visto en temas anteriores se repiten aquí para hacer un descanso. Refrescándonos en calmadas aguas lisérgicas, los floridos y aromáticos solo que se impregnan para la ocasión con exóticos aromas llegados de oriente que me evocan algún momento Santana. Una mística colorista que llena el cielo de un arco iris multicolor. Magnetismo y fuerzas unidos en un paseo por un jardín del Edén bajo una atmósfera psicodélica que acaba convirtiéndose en toda una jam lisérgica.
Prolíficos y embarcados en varios proyectos, el trío compuesto por Paul Attard (guitarra), Lachlan Paine (bajo) y Frank Attard (batería) nos invitan a un nuevo viaje a través de las increíbles vibraciones a las que nos tiene acostumbrados. En «COLD HAND OF A GAMBLING MAN», su octavo álbum, los australianos se muestran más pesados quizás de lo habitual. Para los amantes de las jams psicodelicas, FROZEN PLANET… 1969son toda una garantía de calidad, y aquí vuelven a dejarlo patente. Una nueva aventura que nos aporta una oportunidad para la expansión de nuestra capacidad sensorial a través de sus psicotrópicos temas. Una exuberancia sonora para deleitarse desde la calma, y si es con algún estimulante, mucho mejor. De esta manera podrás empaparte de toda la lisergia que sus surcos contienen. Siempre custodiados por la implacable base rítmica de Frank, así como como del hipnótico y pulsante bajo de Lachlan, la guitarra de Paul tiene vía libre para dejan patente todo un derroche de solos increíbles y alocados en los que dejar patente toda su técnica. Con momentos herederos del rock más ácido de los 70, y con la sombra de Hendrix apareciendo en algún momento, el trío nos invita a un viaje por los confines de un universo sensorial lleno de matices y riqueza interpretativa. Reverberaciones, pausas, y auténticas bacanales rítmicas entre pedales y efectos, hacen de este álbum, un ejemplo a seguir para aquellos que tratan de hacer este tipo de música. Sin un concepto preconcebido, no dudan en incorporar elementos del rock espacial, psicodelia e incluso del jazz en este derroche de sensaciones.
«COLD HAND OF A GAMBLING MAN» fue grabado, mezclado y producido por Frank Attard, masterizado por Noel Summerville correspondiendo el concepto de la portada y personajes son traídos a la vida por John Debono-Cullen, recuperándolos de su álbum «THE HEAVY MEDICINAL GRAND EXPOSITION» con el que este trabajo está enlazado. El álbum está disponible a través de Pepper Shaker Records en descarga digital y CD, y en vinilo lo estará el próximo 15 de mayo vía Head Spin Records.
“A sombre gathering” es una introducción con efectos atmosféricos que nos sirve de prólogo a la primera jam, “900 miles head rush”. Diez minutos de ritmo frenético en todo un viaje psicotrópico. Con un bajo cadente y pesado en interminables solos afilados que mutan entre atmósferas espaciales y momentos más propios de Hendrix. Enlazando la improvisación con la compenetrada dualidad bajo/batería haciendo que la jam tome forma de canción. El dinamismo de la primera parte se transforma en una levitación lisérgica en espacios flotantes y volátiles. Un giro que hace que el tema tome otro matiz pareciendo un corte distinto. Mas calmado y susurrante, la batería con su ritmo infatigable, ahora más rumoroso y el apacible bajo soportan una guitarra que describe misteriosas atmósferas. Por momentos inquietante, pero a su vez gratificante, los juegos de Frank Attarda las seis cuerdas reflejan toda la gran técnica que atesora.
Con “In the shadow off orces unknow” nos ofrecen un interludio para tomarnos un respiro entre pedales y distorsiones.
Embutidos en su traje espacial, en “Of medicine and moonshine: A mystic’s interpretation” Lachian Paine toma el control con su bajo mientras los lentos borboteos de la guitarra nos embarcan en espacios más siderales. Una atmósfera ingravitatoria sobre la cual parecen surcar el firmamento en busca de nuevas formas sensoriales. Completamente hechizante y cautivador se muestran hipnóticos, kosmiche casi kraut en tres minutos en los que el tema nos hace flotar en un calidoscópico entorno psicotrópico. En la parte final del tema los ritmos se intensifican con un derroche de wah-wah y efectos múltiples que parecen esparcir su hechizo en esta ocasión soportados por unos tambores más versátiles.
De nuevo nos ofrecen un interludio en el que el protagonismo lo tiene un solo de batería. “Botanical barrelhouse”. Ciertamente me cuesta entender estos interludios en los álbumes, pero son muchas las bandas que los utilizan, así que….
Así llegamos al tema que ocupa la mitad del trabajo con sus 21 minutos. “Trascending verbal concepts”. El tema nos ofrece los momentos más ardientes de una bacanal sónica en la que cada miembro se toma su propio espacio para deleitarse con su instrumento. Aquí el concepto de jam adquiere una nueva dimensión. Hipnotismo absoluto de l cadente bajo de Lachian, un descenso de la intensidad hasta espacio en los que el silencio se apodera del tema mientras los platillos chistean con sutileza entre efectos envolventes. Pasando por una fase más rítmica y menos trascendental una aceleración nos devuelve a la guitarra, en esta ocasión con una doble personalidad, desdoblándose una y otra vez en interminables solos y con pasajes más ácidos. Tras unos minutos de intensidad retoman el catártico estado psicodélico de una forma mas anárquica. EN la parte final recuperan lo insondables espacios flotantes con punzantes acordes, en los que se intuyen una influencia algo jazzística.
On April 24 will be releassed vía Kozmik Artifactz, «SPANK THE WORLD», the fourth studio album by the Germans WIGHT, will be released. We talked to the band to tell us all the details of an album in which we will find the incorporation ofSteffen Kirchpfening doubling on percussion and keyboards and involved in songwriting from the first minute, adding sounds and textures to the album that haven’t been previously heard from WIGHT. But that’s not the only thing that’s different – drummer Thomas Kurekdabbling in synthesizers as well, guitarist/vocalist René Hofmann recording all types of crazy instrumentations well outside of his classic role, bassist Peter-Philipp Schierhorn ditching his signature Flying V for a fretless bass more often than not.
«SPANK THE WORLD»smells like rhythm, it smells like fusion, it smells like funk.
DenpaFuzz: It’s been four years since your last studio album. How as WIGHT changed since then?
Wight (René): I think the biggest change is that nobody is a student anymore and I built the studio to create a playground for all my ideas. The whole band’s workflow just changed completely from jamming together two times a week (2015-2017), building the studio (2017-2018) and being a producing band in the last two years (2018-2019). It wasn’t planned, it was somehow a natural change like it was always in the last 12 years and I think the strength of the group is to always welcome change and deal with variation.
«I think some will love it, some will hate it, and it will confuse the hell out of a lot of people – which it should, music can be anything but boring».
DenpaFuzz: Everyone fell in love with Wight in the past with the heavy, psychedelic sound on your debut album, “Wight weed wight”. How do you think this new album will be received?
Wight (René): I really don’t care so much. I am doing all this as an emotional „work off“ – A musical expression of the daily output of my life. How could anyone judge this? People can only react on it because it hits them emotionally or it doesn’t. If you always listen to the same style of music and you don’t like other moods, that’s ok for me. I have a wide range of feelings that goes into and out of my person.
Wight (Peter): I think some will love it, some will hate it, and it will confuse the hell out of a lot of people – which it should, music can be anything but boring. And unpredictability is one of our unique selling propositions anyway.
DenpaFuzz: Having seen your shows live a couple of times-at Sonicblast five years ago, and in Krach am Bach three years ago, I saw that the hottest moments of your shows were precisely when you incorporated funk rock moments. The people went crazy! Now your new album is mostly a fusion of funk sounds and even «disco» in some moments. Why?
Wight (René): I think it has a lot to do with discovering dancing and moving the body freely, as another layer of music and rhythm. If I weren’t able to play an instrument, I am still able to jam along by dancing. So everybody can join and the audience and the band become one big unit.
«Yes. I don’t like seeing music in genres. There is always an overlap of genres which is mostly the interesting part».
DenpaFuzz: In your last studio album “Love Is Not Only What You Know”, you started to incorporate more of these funk sounds that I am talking about, but there were also high doses of psychedelia, and heavy hard rock sounds. Is «Spank the World» the step you took to renounce your pasts sounds; or at some point did you decide that the stoner or doom that inspired you in the beginning is something the past?
Wight (René):I never gave anything of your question a thought. Creativity mutates all the time, I give it all the space it needs and just decide if I feel comfortable with it. There is nothing bad in getting inspired by things you already had as an inspiration in the past. But life has only one direction. So I think, still if we would do heavier music again it will be different than a copy of the past.
Wight (Peter): I just had a conversation with Thomas about this yesterday, and we agreed that the one thing that connects everything is the blues. There’s blues in all of our albums, lots of it, just interpreted in very different ways.
DenpaFuzz: Is it just my perception, or apart from the fusion sounds, in the new album we also find electronic vibrations and “disco” music that you have never used before?
Wight (René):Yes. I don’t like seeing music in genres. There is always an overlap of genres which is mostly the interesting part.
DenpaFuzz: Parliament / Funkadelic seems to be a source of inspiration for you as evidenced by songs like «Nervous», which other bands have influenced the songs on the new album?
Wight (René): I think first to mention is Phunk M.O.B., which was a local band from the mid 90s to mid 2000s. We listened to their live album so many times in the tour bus in the past years and they did a mix of Acid Jazz, Psychedelic Rock and Funk already 20 years ago. The Band fitted so good in my musical taste because I loved 70s fusion Jazz at that Time like Herbie Hancock, Weather Report, Billy Cobham, all the guys who met at Miles Davis Sessions in the Late 60s early 70s, next to Stevie Wonder and horn bands like Average White Band, Chicago, World music from Fela Kuti to Ali Farka Touré, Buena Vista Social Club and also selected Prog Rock Albums like Steve Hillage‘s Green. I think I could Name more and more here, 90s Hip Hop as well… and yes Disco, too. Also every song of the album deserves a detailed explanation how it was created by what influences.
DenpaFuzz: The sound of «Spank the world» seems to be influenced mainly by the music that was made in the late seventies. Is there a contemporary band that inspires you now, or that you listen to more often than others? What bands do you listen to currently when you are at home?
Wight (René):I have a huge LP collection from the 1960d to let’s say the mid 80s. I am listening to this the most. Contemporary music is too often either a copy of this era or a copy of each other. I have the impression that the world is to shy to be open for innovations when it comes to music. People need to put it in categories. If it does not fit I. Their safety zone it’s hard to make the curious about „new“ sounds. On the other hand I like that a teenager girl Billie Eilish and her Brother produce fragile vocal pop music with completely distorted effects and kind of honest lyrics (for a teenager). Same with Jamie Lidell, who made it being known with his big variation of style every Time he releases something. Artists should show that everybody takes a shit and stinks sometimes and pulls boogers out of his nose and I really think that a big part of the people have the tendency to be fed up with the glitter clean larger than life pop stars. That is my wish in the end. Honestly I don’t discover contemporary music by myself. Due to my job working with musicians all the time, music is shown to me constantly. I think that’s enough discovery.
DenpaFuzz: Continuing with the changes that I notice in your sound, as well as some electronic elements and drum machines, there are songs where I hear wind instruments, who plays these?
Wight (René): Our friends, we have a big local and international network of musicians.
«I have the impression that the world is to shy to be open for innovations when it comes to music. People need to put it in categories. If it does not fit I. Their safety zone it’s hard to make the curious about „new“ sounds»
DenpaFuzz: To me, ¨Motorgroove» seems to be the song that can consolidate Wight’s new sound. A hundred percent melting sounds, isn’t it? The mix of styles and elements makes the song one of the highlights of the entire album, in my opinion.
Wight (René): Could be. It’s funky, it’s prog, psychedelic and electronic somehow.
Wight (Peter): That’s quite interesting, I have heard Motorgroove ranked at everything from the best to the worst song on the album. I guess it’s really a matter of taste. It’s also one of my favourite tracks.
DenpaFuzz: The album seems designed in an almost mathematical way. It begins with a brief introduction of just over a minute «intro», halfway through the album «interlude» with another minute and to close «Outro»-another minute long. After listening to thousands of works in my life, it has always been difficult for me to understand most of the brief songs like that. Could you shed some light on why this is done, at least in your case?
Wight (René): It was on purpose. The interlude are produced all spontaneously in the studio. We got some more left. The intro was written and spoken by our friend Joshua. I told him the story of the cover and the whole theme of the album. You should know that the cover and the topic was made parallel with the songwriting. It’s not that we make an album and call Ingo (artist Ingo Lohse) to draw something. We both talk about ideas and we influence each other, so the cover and the music is also one unit. We will continue this method also with our film maker friends in the future.
Wight (Peter): I think good interludes improve the flow of the album. I’m not a great fan of interludes myself, but the main reason for that is that most rock bands just throw some short acoustic guitar cling-clanging or a minute of cheesy “creepy” keyboards sounds between the songs. But I think ours make sense – if you listen to the entire album all the way through, that’s what they’re for.
DenpaFuzz: What’s your favorite song on the album and why?
Wight (René): Nervous makes me dance, I like the energy and the message. It will change in the next weeks like it changed in the last months already.
Wight (Peter):Tie between Motorgroove and Nervous at the moment.
Wight (Thomas):Motorgroove and Time’s Up as of today, but it also changes all the time for me.
Wight (Steffen):Definitely Nervous. It’s got the energy of a good metal track, but the sound aesthetics of funk. We’ve already played that one live, and I felt like I wanted to stagedive into a pit of ugly long haired metalheads, while playing a song that sounds more like James Brown.
«Working in the music business and earning 70% of my income with being a live sound engineer, means I will not earn much money this year. I have no idea if there will be concerts at all this year».
DenpaFuzz: The recording process of the album has also been different from how you did it on other occasions, as far as I understand it. This time you have focused more on pure and simple recording in the studio, haven’t you? At the same time, the album has been recorded in a studio owned by René, which has undergone some modifications to be able to do what you wanted. Tell us about that process.
Wight (René):I try to make it short – I rented a small mixing studio since 2012. too small to put a band inside. In 2016 a 48qm room got free to rent and a year later I started building a recording room. I spent all the band‘s money and my money and handcrafted everything by myself. One year later I wasn‘t finished but it was build enough to work with. I couldn’t continue because I became a father and I spent my time for the family and the music only. The plan in building the Studio it quite old and we were just patient and now we got it.
DenpaFuzz: I suppose that when all this Covid 19 madness is over, you will return to the stage. I have two questions regarding this. How are you dealing with the issue of confinement? Also, what are the plans for a return to live shows? How are your next shows going to be? Will we have a mix of your primitive sound with this new type of music? Will you focus on this new sound?
Wight (René): Working in the music business and earning 70% of my income with being a live sound engineer, means I will not earn much money this year. I have no idea if there will be concerts at all this year. We have no influence in this so we should make the best out of it an create new music. How the sound will be on a next album? I don’t know, there are so many directions and possibilities. Right now I can tell you that I wrote some simple bluesy songs because me and my family love listening to ZZ Top at home, also Janis Joplin and Bill Withers.
Wight (Peter): On the live side, we’re arranging the new songs into playable live versions at the moment. These may turn out a bit rawer and grittier than on the album – but maybe not all of them. But as soon as live activities can resume, you’ll find out…
DenpaFuzz: Thank you so much for your words and if anyone wants to add anything, feel free. One last question, will we see Wight playing in Spain soon?
Wight (René): We are a DIY band. If you want to see us down there, get in touch with a booker who wants to set up shows in Spain and someone in France and get in contact with us. I would love to come to Spain. I have been there a couple of times with My Sleeping Karma and I enjoyed it everytime.