Crónica: AQUAMARIA Festival (Plattenburg-Alemania)

En otro año difícil para la celebración de festivales todavía encontramos maravillosos reductos que siguen manteniendo sus ediciones, uno de ellos es el festival alemán AQUAMARIA. Con casi una década de vida, y habiendo albergado a la flor y nata de la escena psicodélica, rock y stoner contemporánea, y situado en un idílico enclave en la localidad de Plattenburg, este modesto festival se celebra en el interior de un castillo rodeado de bosques y pequeños estanques y lagos, lo que hace que el lugar por si mismo tenga un gran atractivo para visitarlo, si a eso añades la presencia de magníficas bandas, la cita resulta obligada. Tras volar a Berlín y después de dos horas de viaje en coche, a la llegada al lugar, lo primero que llama la atención es la extensa zona de acampada en los prados aledaños. Sobre un manto verde, con la hierba como perfecto colchón para ubicar las tiendas de campaña, el lugar hacía presagiar una gran fiesta. En un ambiente de absoluta camaradería, las roulotte, campers y demás tenderetes se desplegaban en el lugar. Es algo habitual en los festivales alemanes el que la gente vaya preparada para todo. Mesas, sillas, colchones, barbacoas y tenderetes varios iban tiñendo de color el lugar con un personal bien aprovisionado de cervezas y demás viandas para que todo sea perfecto. Alrededor de setecientas almas, mayoritariamente alemanas, habían conseguido que la organización colgara el cartel de sold-out. Teniendo en cuenta las restricciones vigentes, junto a la zona de acampada se había instalado una carpa en la que se llevaban a cabo pruebas PCR gratuitas para todos los asistentes (algo que en España seguramente sería impensable), estando exentos de las mismas aquellos que acreditaran una pauta competa de vacunación. Asimismo, a la entrada era necesario rellenar un formulario para que cualquier incidente en forma de contagio pudiera ser atajado. Una vez realizados estos trámites ya se podía acceder al recinto sin ningún problema. Sin duda el cuidado y esmero que los organizadores de los festivales en Alemania ponen, es algo digno de mención y en este caso los artífices de AQUAMARIA , Maria y Eike, siguen esta norma no escrita para que cualquiera a asista a su festival se sienta como en casa, y mas teniendo en cuenta las condiciones actuales. Un gran trabajo por parte de la organización que demuestra que la cultura y especialmente la música en vivo, es posible en estos tiempos de pandemia. La llegada al lugar realmente impresiona, el vetusto castillo que lo alberga y el entorno que lo rodea, tiene la primera parada en la sirenita situada en un pequeño estanque lleno de nenúfares y cubierta por grandes árboles, lo que la convierte en la imagen del festival. A continuación, y unos metros más adelante una pequeña explanada da paso a la ancestral puerta de arco que da acceso al recinto. Tras atravesar el muro de los edificios que componen el complejo, el lugar te hechiza rápidamente. Varias carpas con bancos y distintos puestos de comida y bebida, así como stand del merchan ocupan parte del lugar. A la izquierda y en una ubicación distinta a la de años anteriores, el pequeño escenario en lo alto nos espera con las primeras bandas probando sonido. Un sonido que, dadas las características del lugar, hace que su acústica sea sencillamente excelente.

La primera jornada daba su inicio a las 8 de la tarde con un cielo lleno de nubes amenazantes que hacían prever que íbamos a necesitar los chubasqueros. Con una tarde fresca, los primeros en abrir las hostilidades eran los berlineses VUG. Una de las bandas que más despertaban mi curiosidad por ver en directo. Si sus dos albúmenes dejaban patente su solvencia para recrear los sonidos proto-metal y hard rock de tintes setenteros, tras los primeros compases de su actuación la joven banda dejaba muestras de su buen hacer en estas lides. No les hizo falta mucho para conectar con un público ávido de música en directo, para muchos de los presentes éste era su primer festival en dos años, y sin duda las ganas de buen rock eran palpable. Todo un derroche de energía que rápidamente puso al personal a bailar con sus sonidos vintage. Después de una primera parte en la que repasaron parte de su repertorio, la incorporación de los teclados en la segunda mitad de su show hacía que los sonidos retro-rock invadirán el Castillo. Una conexión total con un público enfervorizado. En su hora de actuación la temperatura iba subiendo y el público se veía contagiado por la energía de los berlineses mientras su guitarra se despojaba de su camiseta para terminar el show con el torso al aire, lo que reflejaba el calor que la banda desprendía. El quinteto se retiraba con una gran ovación. 

En una jornada corta, con tan solo tres bandas, y con el personal con ganas de fiesta, la siguiente banda en saltar al escenario eran CIRCUS ELECTRIC. Con el recinto ya ocupado por el grueso de los asistentes, y continuando con el ambiente festivo y los sonidos vintage de los 70’s, la banda subía al escenario comandada por su guitarra ataviado con su habitual sombrero y chupa de cuero como toda una declaración de intenciones. Habría su actuación con ‘What are you wating for you’ dejando claro lo que nos esperaba en la próxima hora y media. Puro hard y blues rock de siempre lleno de calidad y un fantástico groovy. La banda dejaba claro que el rock atemporal sigue vigente y teniendo multitud de adeptos, algo que se sentía entre un público que ya estaba en modo ‘fiesta total’. Las primeras filas cercanas al escenario estaban copadas por gente bailando al ritmo de una banda sobrada de calidad. Enérgicos, pero con la capacidad para trasmitir sus temas llenos de sentimiento, iban desgranado su repertorio de catorce canciones directas, en una brillante actuación que finalmente se nos hizo corta. Concluían su actuación con ‘Horizon’, ante un público completamente entregado y que supo valorar el buen hacer de estos jóvenes sobre el escenario. Probablemente entre los asistentes habría gente con sus propias preferencias estilísticas, pero mayoritariamente el público pertenecía a esa estirpe de viejos rockeros curtidos en mil batallas, y por tanto el sonido de CIRCUS ELECTRIC era recibido con gozo. Si algo tiene la escena alemana es que te puedes encontrar a distintas generaciones juntas disfrutando del rock. Como si fuera una forma de vida, es habitual ver a padres que no dudan en llevar a sus pequeños hijos a vivir el rock and roll, algo que se reflejaba en esos diminutos con enormes cascos para proteger sus frágiles oídos de los decibelios que hay en cualquier concierto, algo que siempre me ha parecido maravilloso y que en España se ve raramente.

La velada discurría con esa lluvia que las previsiones anunciaban, pero que en ningún momento llegaba a deslucir el espectáculo.  Ya entrada la noche llegaba el turno del cierre con una banda desconocida par mía, pero que había despertado mi curiosidad. Con una gran reputación y una importante corte de seguidores, THE HIRSCH EFFEKT hacía acto de presencia en un escenario presidido por la oscuridad. El trio es una de esas bandas que te hace salir de la zona de confort, ya que su ecléctica apuesta sonora se apartaba de lo que habíamos vivido con las bandas precedentes. Pero ufff!!, poco tardaron en dejar claras sus intenciones. Entre momentos de math-rock, post-metal, hardcore y oscuros sonidos alternativos que incluso coqueteaban con lo progresivo, el trío golpeaba con fuerza. Riffs hilarantes, pesados y una atronadora batería envolvía las embestidas de su guitarra y bajista. Recorriendo el escenario, retando al personal al borde de este entre efectos de humo y explosiones que les cubrían, unidos a un espectáculo de luces electrizante, la banda era como una chincheta en nuestro asiento. Difícil no sentirse estimulado por sub descarga de fuerza y decibelios. Por momentos emulando a Neurosis en contraste con momentos más melódicos, THE HIRSCH EFFEKT fueron una agradable sorpresa para un servidor y un perfecto final para jornada intensa y gratificante en la que la música en directo volvía para muchos de nosotros a nuestras vidas. El trio es de esas bandas que siempre tiene que haber en un festival; de esas que incitan a los pogos, tal y como sucedió en la noche del viernes en el Castillo de Plattenburg. Era hora de retirarse a descansar y retomar fuerzas para la intensa jornada que nos esperaba el sábado.

La jornada del sábado nos tenía reservadas fuertes emociones, con un tiempo más soleado y con la lluvia alejada del lugar, todo se presentaba fantástico para disfrutar de un buen día de rock.

Dando el pistoletazo de salida a la jornada del sábado, MY LITTLE WHITE RABBIT con un recinto todavía con poco público, algo habitual en cualquier festival. La segunda jornada, tras el frenesí de la primera noche, suele iniciarse con calma y con resaca. El quinteto era desconocido para mí ,teniendo solo la referencia de su último single publicado hacía unos días, por lo que, como siempre, mi mente estaba abierta para ver que podían ofrecer. Comandados por su cantante y guitarrista, una chica rubia de aspecto frágil, pero con el suficiente gancho como para atraer al personal con una apuesta sonora que iba desde el rock clásico, las baladas y sonidos indie que por momentos también coqueteaban con la psicodelia y el rock and roll. Melódicos y con fuerza la formación contaba con dos guitarra y teclados, lo que hacía que su sonido ocupara un amplio espectro. A pesar de haber tocado ante poco público, consiguieron que la gente bailara con su apuesta alternativo en la que el rock and roll se mestizaba con otros estilos tendiendo un puente entre el pasado y el presente. Solventes.

Tras ellos, y con el grueso del público ya en el recinto, otra de las bandas que despertaban mi atención eran PYRAMID. Tras haber estado charlando con ellos minutos antes de su actuación y comprobar lo divertidos que eran, poco tardaron en hacerme caer rendido a sus pies. Teniendo en cuenta que eran una de las bandas que tenía en mi punto de mira, sin duda no me decepcionaron. Con su guitarra ataviado con una llamativa maya de girasoles y un collarín en su cuello tardaron unos minutos en atraer al público hasta el pie del escenario. En una jornada en la que los cabezas de cartel eran Colour Haze, PYRAMID era el aperitivo perfecto. Heavy-psych instrumental de muchos kilates con el que consiguieron conectar con la concurrencia. A lo largo de su actuación los solos de guitarra se conjugaban con vibraciones Stoner llenas de pesadez logrando un equilibrio entre ese sonido que invita al ‘viaje’ y la fuerza. Con una actitud a prueba de bombas e interactuando con el público, el trio iba dando rienda suelta a sus temas con solvencia. Durante su show se veían las caras de felicidad entre la gente que movía sus cabezas acompasadamente al ritmo que desde el escenario marcaba la banda. Con leve problema con el cableado de su bajo la banda se tomaba el tema con resignación resolviéndolo rápidamente para continuar su descarga. Elementos curiosos como el arco sobre las cuerdas del bajo o con una taladradora sobre las cuerdas de su guitarra, PYRAMID conquistaba AQUAMARIA recibiendo el reconocimiento de un público que las aplaudía fervientemente lo que hizo que regresaran al escenario para reglarnos una nueva canción. En definitiva, una actuación sobresaliente de una banda que debería tener mas reconocimiento en la escena heavy-psych y que desde DenpaFuzz, invitamos a descubrir a todo aquel que todavía no los haya escuchado. 

Con el listón puesto en lugar alto llegaba el momento de TOCCOA, otra banda hasta ahora desconocida para mi y que me dejo un gran sabor de boca. Con una oferta sonora diferente a lo que habíamos vivido hasta ahora, los sonidos americanos envolvían un ambiente que había decrecido junto al escenario. Desafortunadamente la banda no contó el calor que merecía un sonido, limpio, eficaz y la vez contundente. Una combinación que realmente funcionó durante su actuación. El quinteto contaba en la parte final de su actuación con la colaboración de una cantante par mas brillo a su espectáculo. Una notable actuación que debió tener un mayor reconocimiento del público. Así las cosas, el publico deambulaba por el recinto en los puestos de comida y bebida mientras una muchacha con su cuerpo decorado por bodypainting daba réplica la imagen de la sirena que es la seña de identidad del festival. Este tipo de actividades solo hacen que enriquecer una apuesta cultural versátil sirviendo amablemente a la gente para que se hicieran fotos junto a ella, sin duda el trabajo estaba muy logrado.

Ahora era el turno de una nueva banda para mí, THE WAKE WOODS. Un trio contundente y pesado que sabía jugar con el rock para transformarla en algo arrollador. El organizador me alertado de ellos y mi curiosidad siempre está abierta a nuevas bandas; sin duda sabía de lo que hablaba. Un nuevo torbellino descargaba su fuerza ante un público que, ya caída la noche, lo daba todo con su ardiente show. Nuevamente los pogos y episodios de crowdsurfing se sucedían junto al escenario lo que claramente reflejaba que la banda había conectado y lograba transmitir toda su fuera a una audiencia predispuesta a emociones fuertes, y THE WAKE WOODS, sin duda, lo eran. Una actuación divertida y caliente que no defraudó a personal.

Poco a poco nos íbamos acercándonos al final, y ¡¡¡qué final!!!. Sin dudas una de las bandas que mas me seducían de todo el line-up eran POLIS. Un magnífico quinteto del que previamente había reseñado alguno de sus álbumes y que me tenía totalmente enamorado. En la pausa de cambio de equipo el backstage era un hervidero de bultos. Evidentemente un quinteto con un batería a la vieja usanza, con aéreos y timbales e incluso un gong, ocupa mucho espacio. Entre todo el equipo que la banda traía había llamado mi atención unos paneles de cristal que no sabía para que se usarían. La duda se resolvió cuando vi que se situaban delante de las torres para amortiguar el sonido, algo curioso y que no había visto con anterioridad. Por otro lado, cabe señalar que el sonido vintage de la banda requiere de instrumentos vintage, y emulando al mismismo Keith Emerson, su teclista traía tres teclados que ocupaban un amplio espacio en el escenario lo que hacía casi imposible el paso de los técnicos y el cámara que la banda traía para acceder a él, dando lugar a alguna estampa curiosa más propia de una yincana. Cualquiera que haya escuchado a POLIS, seguramente sabrá que no puede haber un escenario más apropiado para una banda así que el Castillo de AQUAMARIA. Yo no tenía claro como sería recibida la banda, pero teniendo en cuenta como dije antes, que el público que asistía al festival estaba curtido en mil batallas, una apuesta psico-progresiva como la suya, tendría muchos aceptos y sin duda, así fue. POLIS son una banda fantástica que hace música fantástica y en directo todavía brillan más. Cinco tipos divirtiéndose sobre el escenario, interactuando constantemente con la gente y con la sonrisa puesta, es difícil que algo salga mal. El mágico entorno en el que se celebra el festival era el lugar perfecto para su sonido.

Con reminiscencias de CAMEL en sus pasajes progresivos, con un cantante que desprende sensibilidad, un batería versátil y efectivo, un bajista que sabe hacer su trabajo y un guitarra virtuoso que se retuerce con cada punteo como si la guitarra y él fueran una pieza unidos a un organista que se maneja bien en los pasajes clásicos y en el hard rock, ofrecieron la que seguramente fue la mejor actuación del festival, y eso que tuvimos muchas buenas. Al igual que hacen en sus álbumes, en cada canción son capaces de cambiar el registro sin que nos enteremos. Pasando de bosques psicotrópicos en los que la guitarra se retuerce en solos ácidos, la banda pasaba a llevarnos a relatos más propios de cuentos y leyendas, muy acordes con en lugar en el que estábamos. POLIS fueron la locura, pero una locura maravillosa. Con momentos de gran pesadez, elementos folks, psicodelia, hard-rock y mucho rock progresivo, la banda dejaba espacio a cada miembro para su lucimiento. Si su guitarra se retorcía en mil muecas con cada riff, era el momento para que su cantante reposara agachado o sentado en el escenario dejando a su compañero, si llegaba el momento de los teclados, aquello explotaba mientras era custodiado por el resto de la banda en un segundo plano. Todo ensamblado, y sonando a gloria. Su actuación hizo que la audiencia enloqueciera con una propuesta más propia del pasado en su esencia, pero que sabe conjugar los tiempos, ofreciendo un sonido brillante y actual a la vez Porque si, los amantes de la pesadez también tuvieron su ración, pero los gustos más refinados, fueron igualmente recompensados con una música que sabía a gloria, a gloria de una grandísima banda. ¡¡Los mejores!!.  No hay un ‘pero’ que poner a la banda en su actuación, porque a pesar de que la banda previa había hecho estallar el escenario, ellos supieron meterse al público en el bolsillo. Incluso compartieron cigarritos de la risa durante su show, entre risas y competa profesionalidad. Especialmente destacado su guitarra, un monstruo de las seis cuerdas que sabe como incendiar un escenario con sus riffs, pero que también sabe seducirnos con bellas melodías entre muecas y gestos que siempre son de agradecer. La banda se retiraba gratificada por el calor recibido por el público tras una actuación sublime. Me atrevería a decir que solo por haber visto a POLIS, el viaje había merecido la pena, pero aún quedaban las leyendas, COLOUR HAZE.

La banda liderada por Stefan, eran los encargados de poner el broche final al festival. El comienzo de su actuación se retraso algo respecto a lo previsto, pero la gran parafernalia de la banda anterior con instrumentos y equipo hizo que el cambio fuera algo más lento de lo habitual. Eso, unido a la meticulosidad de Stefan, fue el origen del ligero retraso. En torno a las 11-30 de la noche, los primeros acordes de la banda en un formato casi minimalista empezaban a impregnar nuestros corazones. Si el día anterior habían actuado con teclado en su show junto a MY SLEEPING KARMA en Munich, aquí se presentaban en formato trio, con su nuevo bajista. La sombra de Philip es muy larga, y mi interés versaba en comprobar como esta ausencia afectaría a COLOUR HAZE.  Quizás lo primero que me sorprendió era la rudeza de su sonido inicial, en el que ofrecieron su versión más pesaba. Sus riffs crujían quizás mas de lo habitual, o probablemente era que yo esperaba su versión más ‘viajera’. En cualquier caso, COLOUR HAZE se sustenta básicamente en el trabajo de Stefan, y ahora probablemente su labor, es más importante si cabe. La puesta en escena sobre el escenario era sencilla. En las actuaciones anteriores los focos ofrecían más alicientes del que ofrecieron durante su actuación, pero eso no importa, COLOUR HAZE son siempre una garantía, y si bien puede que su actuación fuera la que menos me ha impactado de las que los he visto, verlos de nuevo dos año y medio después de mi última vez en Berlín, siempre es gratificante. Poco antes de su actuación la gente buscaba la mejor posición para disfrutar de su show, recordándome la situación a los conciertos de antes de la pandemia, cuando acercarse al escenario era complicado para un fotógrafo, y más en un festival que no cuenta con foto-pit, lo que dificulta enormemente mi trabajo, ya que la gente quiere divertirse y no le gusta tener al lado a un tipo que se mueve tratando de buscar la mejor ubicación para capturar el momento.  Tras escuchar las primeras canciones opté por retirarme a otra ubicación y lo primero que me sorprendió es que el sonido era muchísimo mejor a distancia del escenario, algo que por contra no había sucedido con el resto de las bandas. En cualquier caso, la acústica del lugar es inmejorable, lo que contribuye al lucimiento de los músicos. En los últimos tiempos con la incorporación de los teclados, el sonido de COLOUR HAZE se acerca más a postulados más progresivos, pero teniendo en cuenta esta ausencia, optaron por un repertorio más Stoner, sin perder su magia psicodélica.  

Y así finalizaba un fin de semana mágico en el que por fin, tras muchos años queriendo asistir, y por motivos de coincidencia con otros festivales, tuve la oportunidad de visitar un lugar especial, uno de esos lugar que transite su magia como es el castillo de Plattenburg donde se celebra el festival. Pero no solo el lugar y las magníficas bandas son el aliciente para visitarlo nuevamente. El ambiente de camaradería que siempre vivo en los festivales alemanes, unido a la exquisita hospitalidad que Eike y Maria me dispensaron ofreciéndome todas las facilidades para cubrir el evento, hace que AQUAMARIA a partir de ahora esté en mi corazón. Gracias, ¡espero volver!!.

Solo se me ocurre una palabra para definir la edición 2.021 del festival AQUAMARIA : ¡¡¡Mágico!!!

(Aftermovie pronto…..)

Todas las fotos en facebook: DenpaFuzz

AquaMaria

VUG

Circus Electric

The Hirsch Effekt

My Little White Rabbit

Pyramid

TOCCOA Band

The Wake Woods

Polis

Colour Haze

Reseña: TREBUCHET.- ‘Harbinger’

Si con su primer álbum los británicos TREBUCHET, pasaron desapercibidos para mí, con ‘HARBINGER‘, su segundo LP, redimo ahora mi culpa. Si, porque TREBUCHET son una magnífica banda, que acaba de lanzar un magnífico álbum. Un trabajo en el que cualquiera de sus canciones tiene el suficiente atractivo como para brillar con luz propia, un álbum versátil y sin temas de relleno, que lentamente nos seduce con cada canción, hasta conquistarnos. Vintage, progresivo, psicodélico, doomy, heavy, son muchos los adjetivos y estilos que podrían servirnos para describir un álbum monumental de unos músicos talentosos y con una gran habilidad para componer canciones épicas. TREBUCHET, tomaron su nombre de una enorme honda medieval en la que se catapultan objetos, un nombre que les dio una imagen perfecta para lo que estaba tratando de lograr musicalmente. ¡¡¡Caos total!. Aunque estamos ante un caos controlado, un caos en el que caben por igual el legado de Black Sabbath, como el de Neil Young, pero siempre tomando como referente a los pioneros de proto-doom, y el hard psico-progresivo de los 70’s. Con un cantante que sabe ofrecernos distintos registros para realzar bien el espíritu de cada canción, las vibraciones más pesadas conviven entre atmósferas que se vuelven cada vez más psicodélicas sin remitir en su fuerza. Sus épicos pasajes, parecen ser los narradores de batallas y sonidos del pasado, pero siempre remodelados con un toque más contemporáneo. Sin duda, estamos ante un trabajo en el que los temas largos predominan con el objetivo de dar mayor realismo a sus canciones, Pero también, la breve introducción del tema de apertura, y un interludio de poco mas de un minuto, consiguen no resultar superfluos para el oyente. Hard crudo y primitivo, aliñado con buenas dosis de lisergia a través de solos virtuosos herederos de la época dorada del heavy-rock, así como buenas melodías construyen un álbum impactante.

Inmediatamente ‘Marnstor Moor’ nos golpea con sus riffs proto-metal e hirientes solos heavy-rock. Con una melodía más propia del Neil Young de los 90’s, la canción nos seduce de inmediato. Pegadizos estribillos y constantes juegos de guitarras cabalgas en volandas de un fantástico groovy rítmico. Un sonido vintage que se adorna con un aspecto contemporáneo despierta inmediatamente mi curiosidad. Evolucionando a un espacio psico-progresivo el tema descubre la calidad de la banda.

‘Don’t Burn The Witches’ mantiene entre sus surcos ese sonido hard-rock vintage, realzado por una seductora voz que nos susurra bajo bellas melodías. Con un sonido estratificado, equilibran turbias vibraciones con una voz cristalina y eficaces solos de guitarra. Bajo una sencilla apariencia, el tema contiene un elaborado y acertado trabajo compositivo. Amortiguando su poderosa base rítmica, TREBUCHET crea una canción pesada en la que sus ornamentos le dotan de una belleza cautivadora. Sutilmente, algunos elementos progresivos se unen a la fiesta, para hacer que el resultado final sea fascinante.

Una oscura apertura proto-doom nos introduce en ‘Plague bearer’. Otro tema rugoso en el que la voz toma tintes líricos, como si de un trovador del medievo se tratara. Con una atmósfera casi bélica, los pasajes heavy-progresivos dominan la primera parte del tema. Cargada de tonos épicos, la canción nos ofrece desgarradores momentos llenos de tensión. Una narrativa épica que no prescinde de elementos psicodélicos que hacen que el corte se vuelva más turbio y lisérgico sin deshacerse de su vocación doom. 

‘In dreams we see’ es breve un interludio en el que el folk y lo progresivo se unen para aplacarnos del turbio corte anterior e introducirnos en un nuevo escenario sonoro.

Esta claro que los británicos se sienten cómodos componiendo temas largos, y ‘Night rain’ de nuevo, con casi ocho minutos, es prueba de ella. preparándose con calma la atmósfera en la que desarrollar la canción, una atmosférica y misteriosa introducción va preparando el aterciopelado y vintage espacio al que nos trasladan. La dulce melodía y un ambiente más propio de una banda progresiva de los 70’s, van construyendo un corte melancólico que parece describir relatos del pasado. Con un entorno sinfónico como soporte, el tema prescinde de los sonidos pesados y los riffs hirientes de los temas anteriores, para seducirnos con un relato en tonos grises. Delicado, suave y reconfortante, la canción se soporta en el sonido de teclados para crean su atmósfera.

‘And now we see…’ vuelve a sorprendernos con un nuevo giro. En un espacio heavy-psych los sonidos pesados y lentos aparecen entre solos psicotrópicos. Como un aquelarre lisérgico, la canción se deja llevar por incisivas vibraciones psico-progresivas. Nuevamente la voz aflora mostrándonos un nuevo registro, lo que dota de un mayor brillo y valor a un álbum versátil que poco a poco nos seduce hasta conquistarnos. Jugando con la intensidad, el tema oscila con pasajes más desgarrados y con otros en las que la psicodelia nos narcotiza suavemente.

El álbum cierra con ‘The Work Of A Demon’, otro tema de ocho minutos en el que los británicos vuelven a usar elementos progresivos entre fuertes ritmos y pasajes heavy-psych más propios de los 70’s. Entre voces y coros la psicotrópica instrumentación genera un aturdir estado sensorial. Un corte sorprendente que parece haberse construido de retales, pero finalmente logran encajar a la perfección. Aquí la banda no renuncia a ningún elemento que pueda ‘sumar’ a un tema anárquico en su ejecución, o al menos aparentemente…. Lo cierto es que la canción vuelve a sorprendernos con su gran poder seductor entre pesados y oscuros momentos en contraste con otros mucho más coloristas. Una especie de jam psicotrópica en la que el hard-rock, el doom y lo progresivo compite con sus genes psicodélicos.  Monumental, el tema se pavonea sabiendo de su innegable poder de seducción para el oyente. El resultado es un tema épico que compite para ser el mejor del álbum y en el que queda reflejado todo el talento compositivo de estos chicos.  

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RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

SLEEP MOSCOW.- ‘OF THE SUN’ (Suecia) psychedelic, alternative, progressive, clasical, rock. Reseña aquí

TREBUCHET.- ‘HARBINGER‘ (UK) rock, hard-progresive, 70’s, hard-rock, classic-rock, psychedelic-rock

ACID MAGUS.- ‘WYRD SISTER’ (Sudafrica) heavy-psych, fuzz, psychedelic-rock, stoner, rock, desertrock

ACID ROOSTER.- ‘IRRLICHTER’ (Alemania) psychedelic, psychedelic-rock, kraut, space, heavy-psych, jam

LIGHTNING MUSHROOMS.- ‘SUCK ME IN DEMO EP’ (Alemania) heavy-psych, psychedelic-rock, Stoner, heavy-blues

BIRTH.- ‘BIRTH’ (US) psychedelic-rock, progressive, fusión, jazz, psychedelic, vintage

LOS B.L.U.E..- ‘ALTER EGO’ (Mexico) heavy-blues, Stoner, proto-metal, psychedelic-rock, 70’s

COSMIC DEBRIS.- ‘HEAVEN OR HELL?’ (Holanda) psychedelic, psychedelic-rock, stoner, 70’s

THE BEST MEDICINE.- ‘MIRACLE CURE’ (UK) heavy-rock, stoner, metal, hard-rock

BATTLE JACKET.- ‘GHOSTCAT’ (US) proto-metal, Stoner, desert-rock, fuzz, psychedelic-rock, sludge

TRIPTONUS.- ‘SOUNDLESS VOICE’ (Austria) psychedelic, progressive-rock, rock, alternative, metal

EARTHRIDER.- ‘AND THE SUN FALLS DOWN’ (UK) drone. Psychedelic-rock, psychedelic, Stoner, instrumental

BILL FISHER.- ‘HALLUCINATIONS OF A HIGHER TRUTH‘ (UK) hard-rock, blues, soul, psychedelic, classic-rock, progressive, soft-rock

ACIDEMIA.- ‘PODRIDÂO‘ (Brasil) doom, Stoner, ocult-rock, psychedelic-rock, proto-doom, fuzz, sludge

SON OF A WITCH.- ‘REVERENCING‘ (Brasil) proto-doom, Stoner, proto-metal, psychedelic-rock

ETHERSTONE.- ‘THE MISSING CHAPTER’ (Serbia) psychedelicrock, heavy-rock, desert-rock, Stoner,

KING MOUNTAIN.KINGDOM OF SHADOWS’ (Grecia) hard-rock, heavy-blues, Stoner, 70’s, heavy-rock, grunge

KING WOMAN.- ‘CELESTIAL BLUES’ (US) post-metal, psychedelic-rock, alternative,dark, doom, metal

EASTERN HIGH.- ‘GARDEN OF HEATHENS’ (Suecia) post-metal, progressive-metal, metal, metalcore

INDICA.- ‘3’ (Australia) sludge, metal, doom, Stoner, psychedelic-rock

PSIÓNICOS.- ‘SONOQUINESIS’ (Mexico) psychedelic, garage, 60’s, psychedelic-rock, alternative

GRIEVING.- ‘SONGS FOR THE WEARY‘ (Polonia) Stoner, Stoner-metal, doom, heavy-rock

HOLE HOPE.- ‘DEATH CAN CHANGE‘ (US) metal, doom, sludge, psychedelic-rock

HEIDRÚN.- ‘HEIDRÚN’ (Mexico) hard-rock, heavy-rock, fuzz, Stoner, psychedelic-rock

WALL.- ‘VOL. 2’ (UK) instrumental, sludge, metal, stoner, stoner-doom

MISSION PILOT AND THE DROPKICK APOLLO.- ‘ MISSION PILOT AND THE DROPKICK APOLLO’ (Brasil) heavy-psych, psychedelic-rock, instrumental, progressive, stoner

SEAHAGS.- ‘LIVING LAUGHING LOVING (LIVE) AT THE LOG’ (US) psychedelic-rock, progressive, instrumental

RAKTA.- ‘LIVE AT NOVAS FREQUÊNCIAS’ (Brasil) post-punk, psychedelic, experimental, noise

JAWLESS.- ‘TOTAL WAR STONER EP’ (Indonesia) Stoner, heavy-metal,

FIMIR.- ‘TOMB OF GOD’ (Finlandia) heavy-metal, heavy-rock, Stoner, metal, psychedelic-rock

NOBLE JACKAL’Z.- ‘TURBULENCE’ (Brasil) alternative, heavy-rock, hard-rock, rock 

LUCID LYNX.- ‘MANTARO’ (US)psychedelic-rock, 60’s, psychedelic, acid-rock, jazz, fusion

MANDRAX.- ‘THE FARLANDS’  (US) psychedelic, psychedelic-rock, rock

Reseña: SLEEP MOSCOW.- ‘Off the sun’

OFF THE SUN’, el segundo álbum del trio sueco SLEEP MOSCOW es toda una oda al romanticismo en la que los talentos de Petter Kindström, Eric Nilsson y Arvid Hällagård se unen para crear un álbum sobresaliente. Un álbum conceptual con conmovedoras canciones con un arco de la historia que se extiende desde el principio, hasta más allá. Como una vieja película de ciencia ficción soviética o una conmovedora novela, es una historia mesurada de un cosmonauta que sale de una tierra moribunda y deja todo atrás en busca de algo más grande. A ‘OFF THE SUN’ le invade la melancolía, la tristeza romántica adornada con elementos clásicos y la profunda y maravillosa voz del cantante de Greenleaf, Arvid Hällagård. Un álbum casi depresivo que transmite al oyente todo su mensaje a través de atmosféricos temas en los que la psicodelia y especialmente los elementos clásicos, aportados por los elegantes acordes deun piano ensoñador. Bajo una atmósfera oscura y plácida, cada canción nos seduce a través de lánguidos sonidos llenos de sentimiento. Pocos álbumes he escuchado en los tiempos que me han transmitido tanto como este. Alejado de lo ruidoso y de la pesadez, los temas son compuestos como un vehículo para transmitir al oyente, desde lo más profundo del alma, los sentimientos de unos magníficos músicos. Casi minimalista, ‘OFF THE SUN’, a buen seguro seducirá también a los amantes de los sonidos pesados, porque un buen melómano, sabe discernir cuando la música es buena, sabiendo apreciar un producto ‘gourmet’, y sin duda ‘OFF THE SUN‘, lo es.

‘OFF THE SUN’ esta disponible vía Majestic Mountain Records.

El álbum abre con ‘Home’, un breve tema instrumental a modo de introducción que ya nos da pistas sobre el contenido del resto del álbum.

‘Light Will meet us’ fue uno de los sencillos que la banda sueca nos adelanto previamente, y en él se resume el espíritu de un álbum que flota en una triste y oscura atmósfera en la que la melancolía lo envuelve todo. La cálida y seductora voz de Arvid es sustentada con una instrumentación que se deja seducir por la tristeza creando un paisaje de romanticismo clásico. Sin riffs pesados, y con un sonido oscuro, la canción es amortiguada con elegancia en calmados y por momentos inquietantes pasajes. Con una segunda voz el tema tiene un trasfondo difuso con un sonido grave y lánguido. La tristeza como personaje principal de una trama que refleja angustia y desolación. Los elementos clásicos sobre los que se construye el tema serán una constante en todo el álbum.

Ahondando en ese estado casi depresivo, ‘Gift of life’ nos acaricia con suaves melodías en las que la melancolía transmite un estado de ánimo en el que la tristeza cubre todo. Lleno de belleza, el tema se desarrolla creando paisajes llenos de romanticismo. Sus tonos grises realzan la maravillosa voz de Arvid, auténtico protagonista del sonido del álbum. Elegantes armonías y los tonos grises dotan de un espíritu vintage al corte. La discreta instrumentación aporta el sosiego a un relato introspectivo en el que los sentimientos afloran con naturalidad.

A continuación ‘Of the sun’ da una vuelta de tuerca mas a un álbum dominado por la tristeza y la añoranza. Susurrante y sencillo, el tema no necesita de artificios para transmitir al oyente un estado de ánimo en el que el piano acompaña las delicadas estrofas. Con un carácter protector, la melodía parece proteger al oyente con toda su sensibilidad. Un claro ejemplo de que se puede componer canciones maravillosas prescindiendo de elementos pesados. Mágico y acogedor, el corte describe la nostalgia del pasado con gran destreza.

‘Memories’ incide en esa nebulosa atmósfera gris con una apuesta clásica en la que el romanticismo nos muestra su lado más reflexivo. Algo mas de dos minutos instrumentales de susurrantes pasajes instrumentales casi a modo de interludio.

Con sus mas de cinco minutos y convirtiéndose en la segunda canción de mas duración del álbum ‘Far beyond gone’ vuelve a hacer que la voz nos hechice con sus suaves estrofas. Acompañada de una sutil instrumentación el silencio se presenta ante nosotros en una estancia gris. Una nueva oportunidad para comprobar de lo que es capaz de hacer Arvid con su voz, su capacidad para transmitir sensaciones que nos hacen poner la piel de gallina. Doblando las voces la estela de romanticismo envuelve otra canción en la que la magia aparece majestuosa.

Dando una vuelta de tuerca más, los acordes del piano clásico de ‘Alone’ nos sumergen el ese estado de melancolía sobre el que se construye este maravilloso álbum. Delicado, elegante, y lleno de sensibilidad, el tema pone banda sonora a la soledad y la nostalgia. Una belleza sosegada que toma elementos clásicos para transmitir un estado de melancolía. Nuevamente SLEEP MOSCOW nos sorprenden. En esta ocasión con una sugerente voz femenina, la canción nos seduce con aterciopeladas estrofas en un ambiente de completo clasicismo. Maravillosamente bella la canción es la perfecta banda sonora para abrazarte con la persona querida y reconfortar nuestros miedos.

‘Facing the clouds’ nace entre extraños efectos que crean un clima inquietante. Un palpitar que sirve de introducción a otro corte en el que la desesperación se refleja con acierto. Nuevamente con elementos clásicos arropando la cálida voz de Arvid, la canción aporta nuevos elementos que dan algo más de color y ritmo. Puede que sea un corte algo diferente a los anteriores, pero en él se sigue manteniendo la esencia del álbum. Oscuro, pausado y melancólico, el tema pasa ante nosotros sin que podamos evitar el sentirnos atrapados por él. Los ritmos de los sintetizadores son usados para enriquecer los pasajes clásicos predominantes en todo el trabajo.

El álbum cierra con ‘You are over’, un tema que incide en los sonidos progresivos minimalistas sin perder la esencia predominante en el resto de las canciones. Pausado y con una atmósfera sinfónica presidiendo sus melodías, la melancolía nos invade una vez mas con delicados pasajes que hacen que la oscuridad y la nostalgia se apodere de nuestro estado de ánimo.

Sleep Moscow

Majestic Mountain Records

Reseña: CAVERN DEEP.-‘Cavern deep’

Desde Suecia, CAVERN DEEP publican su álbum debut. Un álbum conceptual en el que ponen banda sonora la epopeya de 50 aventureros que encuentran la entrada a una civilización subterránea perdida a la que entran con la esperanza de un tesoro. Solo necesitas ver la portada y el nombre de la banda y el álbum para intuir que sus surcos contienen temas oscuros, narcóticos, pesados y lúgubres. Unas canciones, que son tratadas con gran destreza, logrando transmitir al oyente el relato con todo lujo de detalles. Con la capacidad suficiente para transmitir los angustiosos episodios de la travesía, la banda sueca juega sus cartas con gran solvencia, ofreciéndonos un álbum épico en el que el doom, lento e inquietante, nos hace partícipes de desgarradores episodios. No, no es un álbum para irte de fiesta, CAVERN DEEP es para degustar desde la calma, preferiblemente en soledad, y dejar que las sensaciones activen tus neuronas produciéndote escalofríos. Con una primera parte más psicodélica, el álbum va evolucionando a atmósferas más tenebrosas en las que el doom es el verdadero protagonista.  Con unas voces cristalinas que van mutando su registro para transmitir el relato de la odisea, mientras las guitarras aportan elementos más luminosos a unas canciones que viven en la penumbra de grutas siniestras y misteriosas. Tétricos y desgarradores pasajes que nos sitúan justo en el centro de la trama, haciéndonos partícipes de una narración trágica. En este emocionante debut, CAVERN DEEP consiguen construir sus canciones con un dominio del tempo impresionante, sabiendo siempre como llamar la atención del oyente a pesar de la lentitud con la que todo sucede. Posiblemente, si no consigues entrar en el cuento, no podrás disfrutar de todos los matices que este prometedor debut contiene, pero si lo logras, el viaje habrá merecido la pena. Un magnífico comienzo para una banda que lleva en activo desde 2.019 y que cuenta con miembros de Zonaria y los riffers retro suecos Gudars Skymning.

‘CAVERN DEEP’ está disponible vía Interstellar Smoke Records.

CAVERN DEEP son:

Kenny-Oswald Duvfenberg – Guitarras y voces
Max Malmer – bajo y voces
Dennis Sjödin – batería, coros y teclados

‘Staring down’ abre el álbum con una inquietante atmósfera oscura y tonos psicodélicos. Lento, cadente y lisérgico, el tema nos va introduciendo en la historia que nos cuentan los suecos. Voces lánguidas van narrando el sentimiento ominoso mientras miras hacia las escaleras. El comienzo de la expedición ya nos muestra que la tragedia está ahí. Mas psicodélico que doom, el tema camina parsimonioso en su misterioso peregrinar por un escenario tétrico e inquietante. Con algunos elementos del psycho-doom clásico, el tema crea la atmosfera perfecta para lo que nos vamos a encontrar en las siguientes canciones. Algunas melodías vocales más propias de los 70’s ponen el tono trágico a una historia espeluznante, mientras las guitarras se recrean en solos penetrantes tonos ácidos. Símbolos desconocidos de un pasado de inteligencia llenan las paredes de la escalera que nunca parece terminar

Con hechizantes pasajes atmosféricos ‘Abandoned quarters’ se desarrolla en la oscura persistente en todo el álbum. Símbolos desconocidos de un pasado de inteligencia llenan las paredes de la escalera que nunca parece terminar, algo que se refleja en inquietantes y misteriosos pasajes que parecen poner sonido al silencio sepulcral. El desasosiego se refleja en una voz ahogada que parece susurrar mas que cantar, mostrando toda su ansiedad. El trio dota al corte de un tono épico muy acorde con su narrativa. En esta canción, el grupo encuentra los restos de una ciudad perdida con torres y pasillos abandonados. Las ruinas están llenas de huevos eclosionados y signos de lucha. Pero no hay cadáveres … Al otro lado de la ciudad, las escaleras continúan hacia las profundidades.

Después de salir de la ciudad, el grupo se topa con un enorme jardín abandonado. Abandonado por el alcaide, este jardín subterráneo está lleno de una fauna mortal. Muchos de los miembros del grupo mueren cuando la jungla pasa factura.  ‘Omninous gardens’ refleja estos momentos con un sonido silencioso que solo se ve alterado por algunos riffs pesados que violentan el inquietante mutismo.

Con una voz que parece salida de las cavernas más tenebrosas, ‘Waterways’ mantiene la tensión con su lento desarrollo. Envueltos en efluvios psicodélicos, el tema refleja la tensión del avance de la expedición al interior de los abismos. Debajo de la jungla se encuentran los acueductos que proporcionaron toda el agua necesaria para la una vez próspera civilización. Pronto se hace evidente que ya no están solos. La fiesta pronto se pierde en este laberinto, la esperanza parece perdida. Inquietante, el tema toma prestados algunos elementos progresivos entre sus riffs de vocación heavy metal. El tema es un punto de inflexión en un álbum que parte de la psicodelia para volverse cada vez más inquietante y doom.

‘Lead of fatih’ se muestra mas pesado sin perder su atmósfera psicodélica y su oscuridad. Atormentado y turbador, la canción muestra a la banda en un paisaje psycho-doom de manual. Después de que muchos hombres murieron en los cursos de agua, finalmente encuentran la puerta que conduce a una cornisa. Ante ellos hay una enorme brecha, el abismo es tan profundo que lo único que ven es una oscuridad sin fin en las profundidades. La oscuridad parece tener vida propia …

La odisea hacia los abismos continúa con ‘Deeper Grounds’. En el tema los suecos prosiguen con los lentos y atmosféricos riffs doom embutidos en un ambiente desgarrador. Lamentos vocales afloran entre los fuertes golpes que golpean una y otra vez en un tema de transición.

El escenario Stoner-doom más ortodoxo regresa en ‘The Fungal Realm’.  Con tintes apocalípticos, se produce la metamorfosis entre hongos que aniquilan la razón con inquietantes registros vocales y una ambientación completamente tétrica. En este lugar las melodías y las guitarras aparecen para dar brillo a un corte impactante en el que los elementos progresivos aparecen. Finalmente, el grupo llega a una gran caverna oscura y húmeda. Está lleno de un hongo que tiene una mente colmena que intenta consumir las mentes de los aventureros. Lentamente, todos menos el líder de la expedición se convierte en parte del hongo, algo que se refleja en un sonido etéreo e inquietante.

The dark place’ cierra este álbum conceptual mostrando un sonido apocalíptico y ceremonial. Este viejo dios de un tiempo olvidado ha esperado a que alguien ocupe su lugar. Mientras el aventurero perdido intenta gritar, el dios lo consume para ocupar su lugar, finalmente liberado. La oscura lírica adorna otro tema lúgubre y tenebroso entre solos de guitarra bien construidos poniendo color a otro tema triste y abominable en el que se refleja el tormento.

caverndeep

Interstellar Smoke Records