Reseña: MISTER EARTHBOUND.- ‘Ostara’

Han pasado casi cuatro años de su álbum debut ‘SHADOW WORK’ (reseña aquí) MISTER EARTHBOUND regresa con su EP ‘OSTRARA’ , el primer capítulo de lo que será su segundo álbum. Empapando nuestras almas de los efluvios pantanosos con sus narcóticas canciones envueltas en una energía más propia de otros tiempos. Psicodelia con genes bluseros y unas voces cálidas pero que muestran su garra sumiendo al oyente en una atmósfera chamánica. Intensidad sonora desde la calma del swamp-rock más auténtico como comienzo de la serie de Ep’s ENDLESS MAN, su mayor proyecto hasta la fecha. Hipnóticos, delicados y enérgicos cuando llega el momento, MISTER EARTHBOUND se postulan como una realidad dentro la escena psicodélica pesada. Con una sensación vintage, estas tres pistas evocan el legado de las bandas más seductoras de los 70’s. Con las dosis medias de doom, de ocult-rock, de blues y ese ambiente evocador de los humerales de Richmond natal, es plasmado en canciones interpretadas sin prisa, pero sin pausa, estos chicos nos ofrecen unos minutos rebosantes de belleza y emotividad que no te dejarán indiferente. Atrapantodete en un gratificante estado meditativo del que no querrás escapar, los ecos de bandas como All Them Witches, Uncle Acid, o Dead Meadow están presentes en este emocionante trabajo. Sin grandes complejidades y yendo directos al grano saben cómo capturarte con sus sólidas y emotivas melodías, ya que la energía innata de sus canciones no tiene fisuras, dando siempre en clavo con los giros de intensidad de sus canciones. Esta nueva entrega de la banda solo tiene un problema: ¡sabe a poco!, ¡Quiero más de esta medicina!

‘OSTARA’ es una forma perfecta de dar la bienvenida a la primavera. El Ep fue grabado, mezclado y masterizado por el propio Walter Gray en su estudio The Funhouse, ‘OSTARA’ es el primero de una ambiciosa nueva serie de EPs en 2026. Cada uno se lanzará en un solsticio o equinoccio estacional, y la colección completa se publicará como su segundo disco, ‘ENDLESS MAN’.

MISTER EARTHBOUND son: Walter Gray (guitarra), Jason Kusterer (bajo y voces), Grayson Tolliver (guitarra) y Jordan Faett (batería).

Con una introducción atmosférica ‘Foolish Eyes’ refleja los efluvios pantanosos en los que la banda de Richmond se maneja. Sus tonos chamánicos aportan un narcótico viaje psicodélico lleno de sensibilidad. Con momentos desgarradores la pista se mantiene en un plano lisérgico que no parece romperse con facilidad. Envolvente y nebulosa la pista ofrece el lado más trascendental de la banda. Un corte hipnótico con tonos meditativos en un ambiente humeante y relajante con guitarras fascinantes y un bajo cálido que amortigua su sonido en bellos pasajes aderezados con desgarradores momentos. La alternancia del registro es ejecutada con una mesura que acaba por conquistarte.

‘Even Me Out’ sigue la línea de la canción anterior con elementos de blues psicodélico que tan bien saben interpretar. Un tono vintage nos sume en un nuevo capítulo de los de Virginia. Comedidos y siempre hipnóticos, la densa neblina cannábica nos invita a un éxodo relajante y lleno de alicientes. Esa fuerza intrínseca solo se altera ocasionalmente con momentos de mayor intensidad sin alterar su esencia.

 En ‘Only Son’ la intensidad se plasma en profundos pasajes que dejan paso a la luz entre acolchadas melodías vocales. Siempre estimulantes, estos chicos saben con atrapar al oyente en su pócima mágica. Sus floridas melodías son un paréntesis para sacarnos de la monotonía situando al oyente en un particular espacio sensorial de suma belleza en la que los ecos del rock más lisérgico de los 70’s tiene su espacio de desarrollo ideal.

Mister Earthbound

Reseña: WITCHCRAFT.- ‘A Sinner’s Child EP’

Después de la decepción de alguno de sus conciertos de regreso tras años de silencio, MAGNUS PELANDER parecía volver su esencia con su anterior álbum ‘IDAG’. Ahora con su nuevo EP ‘A SINNER’S CHILD’ nos da un halo de esperanza con cinco canciones que presentan la composición de Pelander en su forma más conmovedora y vulnerable: un conducto directo a las melodías inquietantes y la profundidad emocional que han definido el legado de WITCHRAFT durante más de dos décadas. Un testimonio del poder atemporal de una voz, una melodía y la esencia pura del rock, destilada a su máxima expresión, y un potente epílogo para «IDAG». Dos décadas después y tras haber tocado la gloria y conocer los sinsabores de la caída, este Ep es una luz de ilusión y una forma de volver a conquistar a muchos de sus seguidores de siempre. Despojándose de su sonido icónico, pero sin perder su esencia Magnus navega con maestría en emotivas canciones melódicas con las que se desnuda ante su amplia cohorte de seguidores. Su calidad como músico está fuera de toda duda, y en esta ocasión se despoja de la apatía y la insolencia que ha presentado en algún momento de sus carrera para dejar fluir su creatividad en sencillas y apacibles canciones rebosantes de magia y sentimiento. Con un espíritu folk, el doom y el rock vintage se visten de sencillez en oníricas canciones con un registro vocal mejorado, algo que aporta brillantez al torrente de emotividad que contienen estas bellas composiciones. Puede que estemos ante una nueva etapa en este tortuoso viaje de WITCHCRAFT, ¡Bienvenida sea!

‘A SINNER’S CHILD’está disponible vía Heavy Psych Sounds.

‘Drömmen Om Död Och Förruttnelse’ contiene los elementos proto-doom característicos de WITCHCRAFT en una visión más intimista. Oscuro e inquietante por momentos Pelander conjuga la profundidad melódica con ese sonido pesado de años atrás que tanta gloria le dio. Magnus toca todos los instrumentos.

En un tono más pausado adornado con unas gotas de blues la apacible y luminosa ‘Sinner’s Child’ refleja la mirada interior del músico entre dulces y hermosas melodías. Susurrante y delicada la canción es un bálsamo para los sentidos alejada de la contundencia y pesadez habitual en la banda sueca. Una pista llena de sentimiento y belleza. Fredrik Landh: Bajo. Clas Olofsson: Guitarra eléctrica manchada por el sol. Micke Dahlén: Batería. Magnus Pelander: Habilidades vocales


En modo folk los acordes acústicos de ‘Even Darker Days’ llevan al oyente a un mundo mágico y espiritual. Este traje de loner-folk le sienta bien Pelander y eso se refleja en una cautivadora canción compuesta desde la sencillez, un lugar desde el que puede expresarse sin reparos ofreciendo su lado más personal e intimista en esta emotiva elegía. Magnus Pelander: guitarra acústica y voz


Las hostilidades se desatan con la oscuridad proto-doom de ‘Själen Reser Sig’. Inquietante, lenta y desgarradora, la pista nos sume en una nebulosa retro de tonos inquietantes. Magnus Pelander: Guitarra, batería y voces guturales de pueblo pequeño) Grabado en lugares olvidados hace mucho tiempo, sin nombres significativos, durante un período de 8 años en tres ocasiones distintas.


En un nuevo cambio de registro ‘Sinner’s Clear Confusion’ contiene florales melodías que parecen mecidas por una sueva brisa de folk rock de los 70’s. Desde la calma, la sensibilidad aflora en unos acordes sosegados en los que la delicadeza se plasma en ese voz cálida y conmovedora. Una canción perfecta para amenizar cualquier noche de verano contemplando las estrellas desde un porche solitario.  

Witchcraft 

HEAVY PSYCH SOUNDS

Reseña: LAMP OF THE UNIVERSE.- ‘Existence of the Self’

El prolífico músico neozelandés Craig Williamson vuelve a sus orígenes casi tres años después con ‘EXISTENCE OF THE SELF’, el nuevo álbum de su proyecto unipersonal LAMP OF THE UNIVERSE. Seis canciones trascendentales empapadas en psicodelia meditativa con las que nos invita a un estimulante trance sonoro. Pistas para escuchar con luz tenue y el humo de la barra de incienso creando el clima perfecto para un trance sonoro cargado de espiritualidad. Música alejada de las estridencias en la que los genes acid-folk se cubren de vida interior con un sonido acústico emanado del sitar, la tabla y la flauta. Un completo mantra sonoro como los que viene ofreciendo desde hace años en el que su seña de identidad queda plasmada en unas canciones familiares que cualquier fan de la psicodelia espiritual reconocerá a las primeras de cambio. Ese registro etéreo de su voz unido a los persistentes zumbidos que envuelven unas canciones se nutre de elementos acústicos ideales para elevar el poder del folk psicodélico. Siguiendo una narrativa común, pero haciendo que cada pista tenga una identidad propia, Craig no se sale del guion y del sonido por el que es conocido, pero lo hace con más intimidad que en sus últimas entregas. ‘EXISTENCE OF THE SELF’ es un álbum cálido, narcótico, intimista y espiritual, pero también es un trabajo con gran versatilidad musical gracias a la delicadeza con la que están compuestas sus canciones. Después de mas de veinte años en esto, CRAIG no necesita vender su producto, ya que cualquiera que conozca sus orígenes, disfrutará de esta nueva entrega, y el que todavía no lo conozca, no debería dejar pasar esta oportunidad para entrar en un particular mundo psicodélico rebosante de trances sonoros de la mejor psicodelia meditativa que se puede escuchar, porque ‘EXISTENCE OF THE SELF’ es un álbum encantador.

Con el sitar y la tabla como protagonistas ‘Ship of eternity’ nos arrulla en un canto sanador con el que expandir nuestra mente y dejar que ese penetrante y nebuloso sonido conquiste nuestras almas entre pasajes sinfónicos que dan un tono melancólico a la canción.

Entre pasajes psico-progresivos ‘Mantric waves’ cuenta con una instrumentación más rockera sin perder esa aura celestial que Craig imprime a sus canciones. Con una composición más compleja los elementos orientales aparecen de forma liviana sin alterar su tono sinfónico impulsado esta vez por los teclados. La pista cuenta con una mayor riqueza compositiva auspiciada por un entorno oscuro y humeante. El zumbido habitual de sus canciones se percibe en un segundo plano permitiendo que la suave melodía brille más nítidamente.

Emergiendo de una neblina psicodélica los acordes acústicos de ‘Into the light’ nos sitúan en un espacio melancólico en el que la repetición acompaña delicadas melodías vocales. La canción mantiene ese zumbido característico de las canciones dejando aflorar la belleza entre las nebulosas sonoras. Acid-folk en estado puro.

Existence of self’ es la canción más espacial de un álbum que trata la psicodelia con delicadeza. Las melodías etéreas y multitud de efectos nos invitan a un envolvente viaje meditativo. Guiada por una profunda psicodelia cósmica la pista explora constelaciones volátiles creando un hermoso caleidoscopio musical.  Un sueño sideral con un impactante poder cautivador. Como nacida de una marmita de sustancias narcóticas, en su parte central los acordes del sitar aportan el lado espiritual a este transito inmersivo que el músico neozelandés nos propone. La canción más estimulante del álbum.

En un entorno más misterioso y perturbador ‘Arkadian ritual’ nos aturde con chamánicos pasajes creados por una multitud de efectos antes de dejarse llevar por otro inquietante trance meditativo.

Sound Effect Records

Lamp of the Universe

Reseña: MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN.- ‘MLAD’

Hoy me detengo en el sorprendente álbum debut de una banda descrita como uno de los secretos mejor guardados del heavy rock de Andalucía. Con el peculiar nombre de MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN, el trío gaditano plasma en sus canciones un enfoque contemporáneo del rock pesado con raíces psicodélicas: sin pulir, inmersivo y centrado en la cohesión en lugar del impacto, y con los genes andaluces muy marcados en su psicodelia pesada. Entre emocionales pasajes instrumentales heavy-psych con pinceladas progresivas y el stoner desértico con golpes doom, construyen canciones impactantes rebosantes de efluvios lisérgicos. En lugar de trabajar con estructuras fijas, el trio de la Sierra de Cádiz desarrolla su material mediante la repetición, la variación y el movimiento gradual, permitiendo que las canciones se desarrollen naturalmente con el tiempo. Emparejando la densidad con el hipnotismo, sus lentos ritmos son el espacio perfecto para crear cautivadoras atmosferas que son dinamitadas con los ecos de los desiertos más áridos y rocosos. Estas canciones contienen giros constantes adornados por unos cuidado arreglos armónicos haciendo que su música fluya por cambiantes arroyos sonoros. Pesados y meditativos a partes iguales, MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN ejecutan un sonido orgánico que brota libremente, sin ataduras, haciendo que todo resulte natural para el oyente. Con reminiscencias de bandas como VIAJE a 800, el trio se mueve en un escenario sonoro en el que los ecos floydianos se alternan con la espiritualidad de MY SLEEPING KARMA o la emoción de COLOUR HAZE o el legado de BLACK SABBATH sin renunciar a su ‘duende’ andaluz, aportando una naturalidad muy de agradecer. Cálidos, susurrantes, hipnóticos, pero a la vez explosivos, pesados y chamánicos, estos chicos son todo un descubrimiento. Su álbum debut ‘MLAD’ está diseñado para una experiencia auditiva completa, que recompensa la paciencia y las repetidas escuchas, y refleja una mentalidad donde el álbum sigue siendo importante como una forma completa y unificada.

La edición en vinilo está limitada a 200 copias en vinilo rosa transparente de gran grosor con salpicaduras moradas disponibles a través de Kozmik Artifactz

MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN son: Manuel Perez – guitarra y voces ,Fernando Fernandez – bajo y Juan Manuel Roman – batería

l álbum abre con los hipnóticos pasajes de ‘Huellas Y Rumores’. Un ritmo lento y misterioso va dando forma a una canción heavy-psych de manual. Por una senda más propia de bandas como My Sleeping Karma, los acordes de una guitarra mágica nos sitúan en un mundo onírico de gran belleza. Con gruesos riffs Stoner inician la transición a un territorio mas fornido antes de retomar los momentos meditativos con los que hacer ‘viajar’ al oyente.   A los cinco minutos de transito celestial el corte vuelve a lo terrenal con distorsión y voces más alternativas. En estos momentos me viene a la mente otra banda andaluza legendaria como es Viaje a 800. ¿Será este su relevo? El sonido aturdidor se colorea de guitarras afiladas y voces enigmáticas en una bacanal sonora de tintes sabbathicos. Una magnifica carta de presentación de un álbum con muchos alicientes.

Impactado por la intensidad de la pista anterior ‘Cruz De Benalfil’ sirve de bálsamo floydiano a lo largo de sus escasos dos minutos de alternancia de guitarra acústica y eléctrica.

Con solo dos canciones, el álbum va por buen camino, mientras ‘Los Hijos Perdidos De Umrica’ índice en los pesados sonidos psicodélicos pero ahora en su lado más arenoso. Una estampida de riff cegadores nos nubla la mente y pone a prueba nuestras cervicales. En un regreso a los 90’s los gaditanos vuelven a evocarme a Viaje a 800.

‘Cruz Del Tajo’ es otro interludio de menos de dos minutos en el que los acordes orientales aparecen en un ritual meditativo de gran belleza. Una lástima que no tenga más duración.

En otro pequeño giro de guion sin salirse del hilo principal ‘El Camino Silencioso’ parece trasladarnos a grandes praderas del medio oeste. Con una introducción psicodélica con aromas a All Them Witches, los susurrantes acordes nos introducen en un entorno psicodélico con mucha esencia andaluza. La psicodelia fragante y sosegada nos seduce para elevarse por un territorio a caballo entre el desierto y su Andalucia natal. Ocho minutos que van engrosando su sonido sin perder su alma lisérgica alternando pasajes chamánicos de psicodelia pesada, y rudos momentos Stoner doom.

Con mas de once minutos, ‘La Ley Del Cuarto, Quien Es El 67’ se erige como la canción más larga del álbum. Una larga y lenta introducción atmosférica va dando forma lentamente a una pista chamánica en la que la esencia andaluza aflora con sutileza. Esas voces casi celestiales logran darle un punto emocional a sus momentos psicodélicos preparando la huida hacia adelante con estruendosos golpes de pesadez. Esta montaña rus de emociones es ejecutada con naturalidad haciendo que la pista resulte variada y cohesionada a partes iguales. La fórmula funciona en este viaje de Peyote por los áridos desiertos Stoner.  

 ‘Cruz De La Vinuela’ pone el cierre con seductores acordes acústicos más propios de una noche de luna llena en el porche de una cabaña. Emocional paseo psicodélico que se va diluyendo lentamente hasta su extinción final. Un epílogo perfecto para un sorprendente álbum de una sorprendente banda española.

Mientras las abejas duermen

Kozmik Artifactz

Reseña: GJENFERD.- ‘Black smoke rising’

Hace cerca de un par de años los noruegos GJENFERD despertaban mi interés con su prometedor álbum debut homónimo (reseña aquí), ahora con la publicación de su segundo álbum BLACK SMOKE RISING, dejan claro que aquello no fue un espejismo y que estamos ante una banda solvente. El cuarteto de Bergen vuelve a dar en el clavo con un enfoque de composición más sólido sustentado en una emocionante dupla de guitarra y órgano vintage como protagonistas de sus composiciones. Estamos ante un álbum que según se va avanzando en su escucha va creciendo en complejidad y maestría de sus canciones. Porque BLACK SMOKE RISING es un álbum épico que de despeina con unas pistas imponentes con las que atrapan al oyente en su particular mundo sonoro. Un espacio que puede resultante familiar gracias a la facilidad de los noruegos en el manejo de sonidos de los 70’s en toda su extensión: hard-progresivo, psicodelia, heavy-rock, blues…, pero que también se desenvuelven con soltura con el Stoner de una manera sutil y convincente. Abrumándote y golpeándote con fuerza, acariciándote e hipnotizándote o sencillamente poniéndote a bailar GJENFERD logran el objetivo de atraer al oyente a su causa como si de una droga se tratara. Esos continuos ‘sube y baja’ y la enorme cantidad de giros de sus canciones son elementos a los no me puedo resistir. Impulsando riffs sólidos y líneas vocales pegadizas con una clara sensibilidad pop junto a la pesadez e hipnotismo de su base rítmica competan una jugada maestra. Sin andarse con rodeos BLACK SMOKE RISING se convierte en un álbum adictivo del que no querrás salir nunca, y lo haces, estarás deseando regresar a él, ya que tiene la capacidad para que en cada nueva escucha descubras un mundo nuevo que no percibiste con anterioridad. De nuevo GJENFRED me han conquistado con un trabajo descomunal que hace que mis ganas de verles tocar en directo se disparen. ¡¡¡Ojalá suceda pronto!!!

BLACK SMOKE RISING está disponible vía Apollon Records.

GJENFERD son:
Jakob Særvoll – Teclado y voz
Vegard Bachmann Strand – Guitarra y voz
Samuel Robson Gardner – Bajo
Sivert Kleiven Larsen – Batería y voz

‘Crimson rain’ golpea sin contemplaciones a las primeras de cambio con sus estribillos pegadizos de hard-rock setentero y ese órgano vintage que marca el devenir de gran parte de las canciones del álbum. Contundente en su sonido, los tonos vintage envuelven una pista enérgica y pesada en la que los ganchos melódicos aparecen veteados. Rock sin contemplaciones a la vieja usanza.

En un espacio sonoro psicodélico ‘Bound to fall’ emana efluvios lisérgicos antes de despeñarse por un torrente de teclados impulsados por una línea de bajo excelsa. Con una estructura melódica bien diseñada la pista se muestra rugosa y firme manteniendo el tipo con una voz

La contundente ‘Black smoke’ combina la solidez Stoner con el legado del hard-progresivo y el proto-doom de los 70’s. Oscura y con ciertos tonos psicodélicos la pista sube y baja en una emocional montaña rusa de intensidad.

Los ecos vintage de la suave ‘Calling your name’ son como un bálsamo tras la embestida del corte anterior. Esta acolchada pista evoca los más crudos momentos del hard-progresivo en un desgarrador relato en el que lo almibarado se va tornando más agrio. Esta fuerza intrínseca contrasta con los delicados pasajes melódicos en los que la psicodelia apacible nos invada como un gratificante sueño. Un monstruo bicéfalo de canción.

‘Attergangar’ es un breve interludio con pasajes de órgano.

Evocando el sonido de DEEP PURPLE, la penetrante ‘The thrill’ es una pista vintage en la que la fusión de guitarras mas propias de MOUNTAIN se adorna con una melodía fascinante. Otra magnífica canción que taladra tus neuronas con ese órgano diabólico pero que amortigua su ímpetu con melodías vocales que te atrapan. Con el legado del hard de los 70’s como sólidos cimientos, los noruegos consiguen un edificio sonoro monumental.

‘Stillferd’ es otro interludio acústico con melodías folk que nos amortigua la transición a la oscura e inquietante ‘The silence’. Aquí la penumbra cubre unos acordes lentos y misteriosos con un tono lúgubre que explota en solos asesinos y tempo cadente y plomizo. Pero estos chicos tienen la habilidad de huir hacia adelante con una acertada fusión de hard-progresivo y heavy-rock de antaño. Un torrente desbordado.

Entre acordes de blues psicodélico y una atmósfera lisérgica ‘Ride on’ va creciendo a lo largo de sus cinco minutos mostrando que GJENFERD son una banda versátil, una banda con las ideas claras, pero que no se anquilosa en sonidos trillados, sino que tiene la capacidad para darles una vuelta total sin desmerecer de los pioneros. Posiblemente, aunque los ganchos vocales no destaquen tanto, los constantes cambios de registro hacen de ella uno de los tesoros de este álbum que según se escucha va creciendo. La banda cierra el circulo cona parte inicial psicodélica, una locura de ritmos salvajes en su parte central y un final que se apaga entre efluvios psicodélicos.

Y tristemente llegamos al final con la canción más larga del álbum. ‘Spread like wildfire’ nace con riffs stoner para sumirnos en un viaje al corazón de los sonidos psico-progresivos de mediados de los 70’s. Poderosa en su apertura, la fuerza de sus riffs se va moldeando hasta convertirlos en un viaje psico-progresivo que atraviesa un espacio sonoro completamente estimulante para el oyente. Suave por momentos, los melódicos momentos dejan paso a una deflagración de riffs monumentales coloreados con melodías cautivadoras. Rugoso y acolchado a partes iguales, el corte se contonea con una narrativa fluida que abarca diferentes espacios estilísticos con un nexo común. Ese punto central de partida hay que encontrarlo en el rock de los 70’s antes de su expansión por otros mundos sónicos, todos ellos muy apetecibles. Lisérgica, sinfónica, pesada y con un sonido cautivador, ‘Spread like wildfire’ se convierte en mi pista favorita ya que en ella puedo reconocer ecos de muchas de las bandas que me han cautivado a lo larga de mi trayectoria vital. Su guitarra floydiana su órgano pastoral y esa base rítmica inquebrantable hace que la pista se corone como el punto culminante de un trabajo superlativo.

Gjenferd

Apollon Records