Reseña: CRUDE.- ‘Crude EP’

Portugal lleva siendo en los últimos años una fértil cantera de bandas psicodélicas, por lo que no es de extrañar que cada cierto tiempo, salte a la palestra una banda nueva con una interesante propuesta lisérgica. Desconocidos hasta ahora para mi, en esta ocasión fue mi querido amigo Stevie Haynes (Howls From The Hollows), quien me puso en la pista de CRUDE. Un trio de Lisboa que vive la psicodelia con fervor, tal y como refleja este Ep debut. Cuatro largas canciones instrumentales con vocación de jam que transitan por la senda de la psicodelia pesada de inspiración 70’s. El EP es un brebajo sonoro empapado en sustancias psicotrópicas y con la suficiente pesadez como para aplastarte la cara.  Solos ácidos, fuzz narcótico y un ritmo trepidante van sorteando las adversidades en cuatro cortes ondulantes que no reniegan de hermosos pasajes meditativos ni de la dureza de los rifs Stoner. La propia banda define su sonido como ‘Stoner rock basado en jams, centrado en el viaje, reconociendo de dónde venimos y ajustando los controles para el sol. Post Rock y Yo La Tengo atrapan a Black Sabbath y Led Zeppelin tratando de vincular a Pink Floyd’. Una definición que no seré yo el que atreva a refutar, ya que se acerca bastante al contenido de este fascinante trabajo instrumental en el que la psicodelia contemporánea adquiere una nueva dimensión.  

CRUDE son: Edgar Mendes (guitarras), Ivan do Carmo (bajo) Pedro Baptista (batería y percusión)

Todas las pistas escritas por CRUDE, a partir de las ideas de Edgar Mendes y los sueños despiertos. Ingeniería: Ivan do Carmo, Producción : CRUDO. Mezcla: Ivan do Carmo. Masterización: Ivan do Carmo, Grabado en Villa “El Dourado”. Arte y logo: Ana Filipa Domingues Mendes.

‘Vaga​ç​e’ nos pone en el camino musical de los portugueses desde los primeros riffs. Un sonido vintage en el que la acidez aflora a las primeras de cambio entre riffs llenos de gancho. Golpes de bajo contundente y un ritmo rebosante de dinamismo se entremezclan con efectos y distorsiones con un aroma vintage subyacente. Una embestida inicial que se frena para llevarnos a un espacio retro en el que el proto-doom y la psicodelia nos envuelven en pasajes psicotrópicos que nos muestran la esencia de una banda que ejecuta sus jams sin complejos. Creando una pausa hipnótica los sonidos expansivos se adueñan de una pista empapada en sustancias psicotrópicas. Bajo una oscuridad profunda, el trio ejecuta sus rifs con lentitud creando un oscuro escenario heredero de los pioneros del proto-doom de los 70’s.

Bajando las revoluciones y llevándonos a un espacio meditativo ‘Singular’ borbotea lentamente entre pasajes cautivadores de psicodelia pesada con guiños post-rock. Aquí la banda nos ofrece hermosos pasajes instrumentales que se ejecutan con delicadeza transmitiendo una agradable sensación de confort.  Pero no nos engañemos, estos chicos les gusta la experimentación, y en ese espacio, la banda eleva el tono con golpes de riffs mas pesados, insertados con mesura en una canción contemplativa. La canción transita impulsada por un flujo constante que aúna elementos Stoner y pasajes de psicodelia en línea COLOUR HAZE en un jam en la que cada músico parece sentirse libre, pero en la cual las piezas acaban encajando.

Una crujiente apertura de bajo desata las hostilidades en ‘No la tienes’. Una pista que mantiene el espíritu de improvisación en la que la pesadez y una mirada de reojo al pasado van entrelazando los hilos de un versátil e interesante tapiz sonoro. Un pista áspera y cruda, con un sonido sucio que fluye con soltura atravesando momentos de atascos y que descansa en su parte central en un espacio magnético en el que la psicodelia pesada se siente como en casa. A lo largo de sus catorce minutos, el corte atraviesa espacios pantanosos envueltos en una densa bruma lisérgica, un lugar en el que los solos corrosivos se alargan hasta la extenuación entre atambores atronadores. Sin duda una canción que contiene todos los elementos que pudieras desear en una jam que serpentea constantemente entre golpes de riffs Stoner y ensoñadores pasajes de guitarra ácida.

‘Datura’ pone el cierre al EP en un tono mas relajado. Cadentes acordes van sentando las bases en las que se desarrollará la canción. Un lento ritmo de batería con elementos mas propios de jazz, y pausados acordes de guitarra fluyen con calma entre bellas melodías instrumentales. Tras dos minutos y medio de suave introducción todo se vuelve mas turbio, el ritmo aumenta, los riffs crujen y el sonido se eleva por momentos. Pero la esencia de la canción es un paseo por bellos paisajes sonoros, en los que la psicodelia balsámica nos susurra con delicadeza. Otra brillante jam que refleja la calidad de estos chicos con cautivadores pasajes instrumentales. En la parte final todo se vuelve mas loco con momentos en los que los sonidos de los 70’s aparecen para mostrarse esplendorosos entre solos de guitarra filados que se estiran auspiciando el regreso de ásperos momentos Stoner. Riffs contundentes en una huida hacia adelante en el particular mundo sensorial de los portugueses.

Crude

Reseña: ACID KING.- ‘Beyond vision’

‘BEYOND VISION’ es el comienzo de una nueva en el regreso de las leyendas del proto-doom californiano ACID KING. Un álbum que contempla la migración interplanetaria y el sinuoso camino de la existencia y en el que encontramos a la banda mucho más atmosférica y espiritual que nunca. Pero no, que sus mas fervientes seguidores no se asusten, porque los riffs abrasadores siguen estando presentes en esta nueva entrega tras 8 años de silencio discográfico. ‘BEYOND VISION’ tiene todos los ingredientes que han elevado a ACID KING al altar de música pesada, pero en esta ocasión, probablemente más lisérgicos e introspectivos que nunca. Con canciones envueltas en un espeso manto nebuloso, sus riffs atronadores afloran en un escenario psycho-doom meditativo y ceremonial. Como reyes de las tinieblas, las pistas serpentean entre pasajes místicos mas propios de las fuerzas del mal. Un oscuro peregrinar por simas humeantes en las que la majestuosidad de cada acorde ,retumba mas allá de lo terrenal. La banda ejecuta las canciones a cámara lenta, haciendo que cada nota, que cada acorde, que cada riff penetre en las entrañas del oyente transmitiendo todo su poder. Este regreso del ‘Rey Ácido’ resulta más majestuoso y lisérgico de lo nunca los habías visto antes, algo que personalmente celebro. Porque ‘BEYOND VISION’ es un álbum turbador a la vez que pesado y denso, pero sobre todo es un álbum con canciones narcóticas que transmiten sensaciones al oyente con toda su monumentalidad. Podríamos decir que estamos ante un álbum conceptual, que no se si será el comienzo real de una nueva etapa, o un resultado mas de los tiempos pandémicos en los que se compuso. Solo el futuro nos dará la respuesta, y en la próxima gira de la banda, podremos comprobar si estas canciones toman el protagonismo o no.

Después de separarse de los músicos que tocaron con ella en ‘Middle Of Nowhere, Center of Everywhere’ de 2015, Lori formó una alineación para la gira del 20.º aniversario de Busse Woods  en 2019. Al concluir, Lori no perdió tiempo en reflexionar sobre su próximo movimiento. Ella había estado planeando una posible colaboración con el guitarrista y vocalista de Black Cobra, Jason Landrian, y los bloqueos radicales que asistieron a la gran plaga de 2020-2022 brindaron la oportunidad. El resultado es ‘BEYOND VISION’, una colección de 7 canciones y más de 43 minutos que se grabó en una cinta de dos pulgadas por cortesía de Dead & Company en Sharkbite Studios en Oakland, California. La fundadora y guitarrista/vocalista de ACID KING, Lori S., trabajó mano a mano con el guitarrista/vocalista de BLACK COBRA, Jason Landrian, con la pareja compartiendo créditos de escritura y producción. La banda se completa con Bryce Shelton (Hawkwind de Nik Turner) en el bajo y el sintetizador, y Jason Willer (Charger, Jello Biafra) en la batería. «BEYOND VISION’ se lanza como parte de la serie especial PostWax de Blues Funeral Recordings.

Una introducción atmosférica nos pone en situación en ‘One Light Second Away’. Como si fuera la banda sonora de ‘2001 Una Odisea en el espacio’, el tema palpita lentamente en una atmósfera oscura y nebulosa. Unos pausados riffs nos sacan del misterio para introducirnos en un espacio desconocido. Los californianos crean paso a paso una densa cortina psicodélica entre crujientes riffs monolíticos y una guitarra destilando sustancias narcóticas con sus desarrollos. Seis minutos en los que se espera una explosión de Stoner-doom poderoso, y por el contrario nos encontramos una monstruosa canción instrumental psycho-doom con las aristas más pulidas La primera muestra de que la banda ha decidido explorar otros caminos a su reconocible sonido, porque sí, suena a ACID KING, pero en una versión mucho más devocional y contenida.

Si en el corte anterior era fácil distinguir a los californianos, en ‘Mind’s Eye’ afloran los ecos del proto-metal de antaño entre solos ácidos y un sonido atronador que se amortigua con la delicadeza y finura de la guitarra. Dos minutos de crujiente introducción son suficientes para desatar la tormenta de riffs y psicodelia pesada. Tres minutos se toma la banda para destapar el tarro de las esencias con la ceremonial voz de Lori. Dos estratos diferenciados de sonido consiguen crear un corte monumental y lleno de efluvios lisérgicos. Una ceremonia que desata la ira de las fuerzas del mal.

La inquietante ‘90 Seconds’ nos sume en un escenario de oscuridad con la sensación de que todo puede suceder. Pasajes atmosféricos van creando un espacio sonoro presidido por una tensión palpable. La voz ceremonial de Lori parece expandir sus plegarias en un canto redentor. Un ritual ceremonial en el que los golpes de riffs doom aportan un sonido grave y denso. Ejecutado desde la calma, la lentitud y pesadez de sus riffs van construyendo una canción sombría y turbadora, pero con momentos de gran belleza, con las tinieblas presidiendo cada acorde.

Está claro que ‘BEYOND VISION’ marca un nuevo camino en la trayectoria de ACID KING. y ‘Electro Magnetic’ es el claro ejemplo de ello. Atmosférico en grado supremo, hacen que el corte se tome todo el tiempo del mundo para arrancar envuelto en una nube lisérgica de alto nivel. Una perfecta banda sonora para un film de intriga. Lento y muy psicodélico, el tema se nutre de pausados acordes que consiguen crear un espacio inquietante y amenazador para el oyente. Son necesarios cuatro minutos para que tras su larga introducción la canción se despeña en una sima en la que el proto-doom domina la estancia. De gran densidad, pero también de fuerte carácter psicodélico, el corte se encuentra en el punto medio que determina esa evolución de la banda hacia un entorno más atmosférico y reflexivo

‘Destination Psych’ es un interludio de poco más de minuto y medio con tenebrosos pasajes atmosféricos que sirven de introducción al tema que da nombre al álbum.

En ‘BEYOND VISION’ encontramos a la banda en un espacio sonoro mucho más reconocible. Gruesos y densos riffs se asoman entre la espesa neblina psicodélica en un nuevo ritual ceremonial. La cálida voz emite sus plegarias a oscuras divinidades en un ambiente de latente oscuridad. Su cuidada melodía no permite que la banda haga eclosionar su sonido, sino que consiguen mantener la tensión sin estridencias.  En este entorno más propio del psycho-doom, se conjuga la ruta que ACID KING parecen iniciar en este nuevo álbum. Buenas guitarras lisérgicas aportan el punto colorista a un corte lento y plomizo que se presenta con arreglos bien perfilados. Aquí la banda consigue el equilibrio entre su innata pesadez y los cantos devocionales. Uno de los temas más logrados y fascinantes de un álbum que muestra ciertas diferencias, pero que mantiene la esencia de una banda que poco tiene ya que demostrar.

La calma tensa es el argumento principal de ‘Color Trails’. El tema que cierra el álbum se nutre de delicados acordes y una instrumentación rebosante de un magnetismo con el que reflejan su espíritu introspectivo ye reflexivo.  Una mirada hacia adentro en la que no faltan riffs estruendosos que son insertan con mesura y solo en el momento apropiado. El despertar de la bestia se produce con golpes de un sonido proto-doom de manual. La capacidad para describir esa atmósfera lúgubre adquiere aquí cotas que recuerdan los momentos más brillantes de la carrera de ACID KING, una banda pesada que tiene su propio trono en la escena doom de los últimos tiempos. No en vano, de alguna manera fueron pioneros del género y continúan siendo un referente para muchos fans.

 

Acid King

Blues Funeral Recordings

Reseña: STONED JESUS.- ‘Father light’

El quinto álbum del trio ucraniano STONED JESUS bien cargado de canciones que navegan en diferentes aguas, siendo manejadas con la maestría del mejor Lobo de Mar. ‘FATHER LIGHT’ es una álbum maduro, y en palabras de su líder, cantante y guitarra Igor Sydorenko, su mejor álbum hasta el momento. Lo cierto es que, para alguien como yo, que no he profundizado en exceso en sus trabajos previos, me parece un álbum exquisito y sobresaliente. Si a STONED JESUS se les conoce por su pesadez, por sus riffs difusos, y por esas líneas de bajo magnético, en esta ocasión, esos ingredientes adoptan un carácter progresivo como no habíamos visto antes. Unas cautivadoras canciones que van mutando en si mismas con una facilidad pasmosa, para situarnos en un estilo complemente diferente en cada giro de sí mismas. Por que sí, esos riffs monolíticos tan habituales en la banda siguen estando aquí, pero los pasajes contenidos de carácter psico-progresivo, y unas cuidadas melodías vocales, toman un mayor protagonismo. Esto hace que el conjunto del álbum resulte un tapiz multicolor en el que caben distintos estilos y en el que las melodías se expanden y mutan. Desde pasajes acústicos hasta madrigueras de conejo empapadas en sustancias psicotrópicas, todo se ejecuta con unas transiciones que pasan casi desapercibidas para el oyente, lo que nos lleva a cambiar de escenario, sin que nos demos cuenta. Esto es el punto fuerte de un álbum emotivo y pausado, cuyo interior es sólido como una roca.  He de coincidir con el propio Igor, y afirmar que estamos ante el mejor álbum hasta la fecha de STONED JESUS, un álbum intenso y que supone la primera parte del ambicioso proyecto de la banda de un ciclo de cinco años en desarrollo, y el preludio del siguiente álbum , que se llamará ‘MOTHER DARK’, que nos traerá canciones mas relajadas, mas hipnóticas y tendrá un carácter todavía mas introvertido. Estaremos atentos, pero de momento, disfrutemos de esta maravilla llamada ‘FATHER LIGHT’, disponible vía Season of Mist.

El álbum comienza con los acordes acústicos de ‘Father Light’, una canción sencilla llena de sentimiento en la que la voz de Igor es acompañada por campestres pasajes como si de un canto de esperanza se tratara. La antítesis de los pesados riffs de los ucranianos en una hermosa pista que nos sorprende a las primeras de cambio.

En un tono completamente diferente los riffs monolíticos nos introducen en ‘Season of the Witch’. Una larga canción con casi doce minutos en los que los dictados Stoner-doom se cubren de un manto de oscuridad entre voces melancólicas y pinceladas psicodélicas. En un giro inesperado el corte parece renunciar a la pesadez para atravesar un agujero de conejo que nos traslada a un mundo hipnótico en el que los elementos psicodélicos se suceden. En otro nuevo cambio de aspecto se produce una mutación a un espacio progresivo con unos desarrollos comedidos y un tempo pausado. La canción es todo un catalogo de los territorios por los que transita el trio ucraniano, con distintos estilos enlazados en un circulo que culmina en el punto de partida con esos riffs rugosos de vocación netamente doom. Impresionante.

‘Thoughts and Prayers’ se desarrolla en un espacio progresivo más propio de los 70’s. Como si un relato de cuentos y leyendas se tratara, la canción cabalga suavemente sobre una melodía retro y una atmósfera gris. La sencillez de la canción es precisamente su mayor aval para seducir al oyente bajo tonos de melancolía a los que los ucranianos incorporan pasajes más propios del proto-metal.  

Una magnética línea de bajo nos introduce en ‘Porcelain’. Una canción oscura que describe tensión en una atmósfera psico-progresiva alejada en su apertura de la pesadez a la que los ucranianos nos tenían acostumbrados. Pero estamos ante STONED JESUS y los riffs monolíticos no tardan en hacer acto de presencia. Con desgarradores golpes de fuerza transmiten la tensión, antes de que desaparezcan y nos suman en una exploración psicodélica en la que la tensión e palpa. Un corte que mantiene la línea argumental en bellos pero inquietantes psicodélicos a los que se les asesta pinceladas de riffs más rugosos sin que el corte pierda su esencia psicotrópica e hipnótica.  


La dinámica ‘Con’ galopa briosa auspiciada por unos inquebrantables tambores. Su pegadizo riff principal cala en el oyente tanto como los juegos de voces y coros. Nuevamente los espacios psico-progresivos son el escenario en el que desarrollan un corte fresco y fluido. Su divertida melodía aflora de una espesa cortina de sonidos difusos que se diluyen en detrimento de los estribillos.  El corte contiene algunos elementos más propios del math-rock.



Difuso e impregnado en fuzz, ‘Get What You Deserve’ refleja la pesadez de los ucranianos en su introducción. Salvada esta, la canción desciende a un bello entorno psico-progresivo custodiado por crujientes riffs y una turbia atmósfera. Sabiendo como jugar con los ornamentos, la canción ofrece claros y oscuros siguiendo la estela de las hermosas melodías. Esto hace que sus formas vayan mutando en ese espacio gris en el que la melancolía aparece. Otro claro ejemplo de que la banda sabe cómo manejar la melodía para contrarresta la pesadez de sus portentosos riffs. Pasajes palaciegos de fuerte inspiración progresiva construyen un relato monumental en el que la guitarra juega un papel fundamental. Equilibrado en su ejecución, el corte trasmite un estado casi depresivo con alguna ventana abierta a la esperanza.  

Stoned Jesus

Season of Mist

Reseña: CANCERVO.- ‘II’

Continuando con las historias ocultas de Cancervo (montaña local en el corazón del valle en el que reside la banda) sobre sus tierras, CANCERVO continúan encantados por los cuentos populares, las leyendas y las ricas tradiciones locales en su nuevo álbum ‘II’. En busca de sus raíces doom, el álbum toma cada vez más fuerzas motivadoras de principios de los 70’s y abandona ligeramente los momentos psicodélicos de su debut. A diferencia del su primer álbum que fue completamente instrumental, esta nueva entrega incorpora voces en la mayoría de las pistas. En este fascinante recorrido explorando los mitos locales y las bellezas escénicas, la banda sigue un guión perfectamente concebido para desarrollar canciones doom por la ladera más ortodoxa del género. Sin artificios, y mostrándose como una banda sumamente pesada, la umbría de sus canciones parece llevarnos a un espacio mágico reinado por fuerzas misteriosas. Todo un ritual tenebroso y ocultista en el que la psicodelia nos aturde con profundos pasajes de guitarra que hacen de contrapeso a la severidad de sus lentos riffs.  Una voz grave parece invocar a las fuerzas del mal, en un sortilegio desarrollado en la profundidad de bosques humeantes y lóbregos.

CANCERVO son: Luka (Bajo y voz), Francesco (guitarras) y Sam (Batería).

‘II’ está disponible vía Electric Valley Records.

‘Arera’ cruje con unos riffs turbios y difusos. Golpes de doom ejecutados lentamente, pero golpeando con contundencia. Voces fantasmales en un entorno de oscuridad nos acechan creando una inquietante atmosfera misteriosa. Como si estuviéramos en alguna sima tenebrosa, los ecos del proto-doom son usados para crear una canción pesada como un paquidermo que se muestra perezoso en su caminar. Su excelso y grueso bajo es contrarrestado con unos solos de guitarra que aporta la nebulosa perfecta para un tema que se debate en esa sima psycho-doom.

El poder de la distorsión es usado en ‘Herdsman od grem’ como punto de partida de un relato en el que el doom más ortodoxo se ejecuta sin rubor.  Parsimonioso y con un aura ocultista, la canción parece caminar por bosques brumosos con olor a azufre. Un ritual tenebroso en inquietante en el que todo sucede lentamente. Narcótico y con las dosis suficientes de psicodelia, la canción se despereza sin prisas con ese deambular pausado y cansino. Algo que hemos visto muchas veces, pero que sigue resultando interesante para cualquier fan del género.

‘’The cult of Armentarga’ repite la fórmula, con un tempo lento y plomizo. En esta ocasión dando un mayor protagonismo a la voz con verdadera sustentadora del estandarte de estas fuerzas inquietantes y tenebrosas. Psycho-doom en estado puro, sin añadidos.

En una atmósfera más hipnótica, ‘Devil’s coffin’ baja las revoluciones desarrollándose en un espacio más psicodélico. Desde la sencillez, la canción se sustenta en una cálida línea de bajo sobre la que reparten sus efluvios lisérgicos con acordes de guitarra contenidos.  El tema hace las veces de bálsamo entre la contundencia del resto de los cortes del álbum. No es hasta la parte final cuando los golpes de los riffs doom afloran.

‘Zambla’ expande sus riffs en una deflagración controladaLos espacios psicodélicos presiden una canción que habita en las tinieblas mostrando un tono más sosegado. El tema avanza parsimonioso con su turbio sonido enriquecido con algún efecto envolvente con el que consiguen crean una nebulosa intoxicante para el oyente. Estirando cada acorde, la canción mantiene la tensión en un relato que parece no tener un final claro.  

Con una introducción atmosférica ‘Zambel’s goat’ y sus tambores rituales, nos van introduciendo en una nueva travesía por oscuros espacios en los que la psicodelia se corona como protagonista. Lento en su desarrollo, el corte nos ofrece unas cálidas y pausadas voces que nos susurran mientras la canción va tomando forma. Así la banda crea un magnético entorno en el que desarrollar su particular brebaje lisérgico. Manteniendo un tono ceremonial, se alejan de ofrecernos riffs monolíticos, para crear un espacio devocional sin salirse de la oscuridad presente en todo el álbum.

Cancervo

Electric Valley Records

Reseña: DAEVAR.- ‘Delirious rites’

DAEVAR, el floreciente trio alemán, está aquí para sacudir la escena stoner/doom-metal con un amenazante sonido lo-fi y un nuevos ideales establecidos. En algún lugar entre SLEEP, MONOLORD y WINDHAND, este trío misterioso ha encontrado su lugar en la escena psycho-doom. Misteriosas, canciones que se aprovechan a la perfección del estereotipo de cantante femenina ocupando el lugar de gran sacerdotisa, sus fantasmales canciones, tratan de aunar acólitos para su causa. Con cinco lentos himnos impregnados de una densa bruma psicodélica, que caminan parsimoniosos por lúgubres espacios en los que el doom adquiere una condición fantasmal. Un ceremonial de lo oscuro inspirado en lo que sucede en el mundo, en lugar de cantar sobre la dulzura o esparcir la tristeza eterna. Épicos y grandilocuentes en su puesta en escena, las canciones fluyen entre fuzz narcótico e intoxicante, asomando de su pesado y crudo ritmo. Un monstruo que combina con acierto la aspereza de sus texturas con melodías etéreas. Lo cierto es que la banda sabe como sumir al oyente en una narrativa lúgubre e inquietante.  La profundidad de ‘DELIRIOUS RITES’ está lista para desplegarse con canciones inspiradas en la obra del filósofo político Thomas Hobbes y citas de himnos del rock psicodélico iraní de los años 70. Desgarrador y dulce a la vez, el álbum guarda el equilibrio en ese balanceo entre la psicodelia pesada y el psycho-doom, una frontera numerosas veces transitada, que ahora es explorada sorteando simas sinuosas y bosques de ensueño. En algún lugar entre el sueño y el paraíso perdido, este misterioso trio han encontrado un bolsillo que es completamente suyo. Como una transmisión a través de la nieve estática, como un fantasma a través del cable, este álbum debut, ve la misteriosa mano de DAEVAR alcanzarse para apoderarse del alma de quienquiera que esté maduro para ser tomado. ¡¡Ponte en la fila!! Y déjate llevar por su aturdidor y seductor sonido con unas canciones que te hechizarán.

El joven trío de Colonia ha grabado en Hidden Planet Studios (Berlín), con Jan Oberg (Earth Ship / Grin/ Slowshine), quien supervisó la producción y ayudó a la banda a crear un sonido engañosamente complejo. El álbum fue diseñado, mezclado y masterizado por el propio Oberg y cuenta con un arte obra de Caspar Orfgen. ‘DELIRIOUS RITES’ está disponible vía The Lasting Dose Records

DAEVAR son:Pardis Latif – Bajo y voz, Moritz Ermen Bausch – Batería,Caspar Orfgen – Guitarras. Voces invitadas en ‘Leviathan’ de Jan Oberg

‘Slowshine’ se desarrolla en una misteriosa atmósfera de la que afloran plomizos riffs doom. Desde esa sima inquietante, la sensual voz aparece para contrarrestar la pesadez de sus lentos riffs. Con reminiscencias de bandas como WIndhand, el trio alemán crea una canción envolvente y nebulosa presidida por el poder de fuerzas ocultistas. DAEVAR no tiene reparos en usar los sonidos lo-fi para construir sus turbadoras canciones. Seductoras y suaves melodías se desarrollan entre una nebulosa lisérgica con solos profundos de guitarra entre su parsimoniosa base rítmica.

Con crujientes y monolíticos riffs, ‘Bloody fingers’ mantiene esa tensión en un espacio oscuro en el que los terríficos golpes de doom viven en armonía con melodiosos pasajes en un lúgubre y ceremonial. La suave voz de su cantante Pardis se erige en suma sacerdotisa de este aquelarre salido de profundas simas. Un sonido grueso que va calando lentamente en el oyente proporcionando una extraña sensación de paz en ese entorno hostil presidido por las fuerzas del mal.  Su atractiva combinación de guitarra y bajo se complementa con unos tambores ceremoniales creando la atmósfera perfecta para transmitir al oyente todo el poder de esa energía emanada de la más completa oscuridad.

Empapado de fuzz ‘Leila’ contiene todos los elementos del género en otra muestra de la auténtica vocación de la banda. Un ritmo predecible y ya visto en otras ocasiones es ejecutado con la suficiente destreza como para hipnotizar al oyente en este sortilegio redentor. El corte tiene un flujo constante envuelto en solos psicotrópicos y una densa instrumentación con la que consiguen sumir al oyente en un agujero negro en el que el psycho-doom se muestra esplendoroso.

‘Leviathan’ cruje lentamenteen una oscura atmósferaen la que el doom más lisérgico aprieta en cada riff. Parsimonioso y cansino, el tema habita en insondables cavernas lisérgicas custodiada por esos monolíticos riffs ejecutados a desde la pausa. La voz ceremonial pone la dulzura a los ásperos golpes rituales con los que la banda ejecuta sus canciones. Una forma de ver el doom en baja fidelidad enriquecido con seductoras melodías y una ambientación lúgubre, pero a su vez, sumamente sugerente. Una encarnizada lucha de las fuerzas del mal, con la magia y la sensibilidad con un resultado fascinante.

El álbum cierra con otra canción en la misma línea argumental del resto del álbum. Algunos estereotipos del género aparecen ejecutados con solvencia en ‘Yellow queen’. Buenas melodías vocales llenas de sentimiento y belleza tratan de hacerse su espacio entre la densidad de sus pesados y lentos riffs. Con momentos de delicada psicodelia DAEVAR ponen el contrapunto a sus plomizas canciones con pasajes ensoñadores de psicodelia narcótica y gratificante. Una forma magistral de un álbum que si bien, no aporta muchas novedades, sabe conquistar al oyente con una ejecución magistral e impoluta de sus canciones.

 Daevar

The Lasting Dose Records