Reseña: NAXATRAS ‘IV’

Una historia de fantasía de paisajes extraños y misiones valientes. Una saga de transformación, sorprendente, impactante e innovadora que nos ofrece un mutante sonido en el que la banda no se pone barreras a la hora de experimentar con nuevas vibraciones. ‘IV’ es un punto de inflexión en una banda que lleva labrándose su reputación durante una década. Yendo mas allá y reconvertidos de trio a cuarteto con la incorporación de Pantelis Kargas a los teclados, NAXATRAS emprende un nuevo camino con un álbum más directo que contiene canciones ricas en matices, con una orquestación más poderosa estratificada en distintos planos sonoros. La inclinación floydiana en esta ocasión emprende una ruta transitada por bandas como Elder, el mismísimo Steve Wilson o los propios Hawkwind. Un viaje de ida y vuelta a los 70’s, con brillantes momentos de soft-rock ornamentados con pasajes de fusión y una neta vocación psico-progesiva. Esto no hace que la banda pierda frescura, sino que, por el contrario, realza la maestría de la banda a la hora componer y ejecutar. Si en sus canciones encontramos a los NAXATRAS más reconocibles, el enfoque hacia otros territorios sonoros, hacen que ‘IV’ resulta un álbum fascinante para el oyente. Estos cuatro cirujanos de los sonidos psico-progresivos no tiene reparos en incorporar elementos de fusión a una apuesta esotérica, en la que las voces que encontramos en algunas de sus canciones, aportan brillo a sus canciones. Balsámicos, pero también pesados, elevan a NAXATRAS a un nuevo universo sonoro que hace girar su creatividad en este ejemplo de madurez. Como si se tratara de un reloj suizo, la precisión de sus composiciones hace de ‘IV’, un álbum llamado a ocupar los puestos de honor en las listas de mejores álbumes del 2022. Expresividad, creatividad y exquisitez, para salir de convencionalismos, en una banda que sigue creciendo con cada nuevo álbum con unas canciones embriagadoras, bellas con los habituales tonos astrales y psicodélicos, pero con una vocación mucho más progresiva, sin perder un ápice de pesadez.

Su bajista John Vagenas nos daba hace unos días todas las claves del álbum en la siguiente entrevista: (entrevista NAXATRAS

NAXATRAS son: John Delias – Guitarra, voz, John Vagenas – Bajo, voz, Kostas Charizanis – Batería y percusión y Pantelis Kargas – Teclados y sintetizadores

‘Reflexion (birth)’ abre el álbum con un génesis florido y colorista en el que bellos pasajes de psicodelia aromática a modo de introducción nos llevan a un espacio más propio del rock sureño.  Riffs de vocación 70’s y sutiles teclados evocan prados floridos de las campiñas sureñas. Un sonido poco habitual en la banda que marca este punto de inflexión que supone ‘IV’. Vestidos con un sonido más propio de bandas como Marshall Tucker Band, la suavidad de sus melodías crean un tema balsámico en que aparecen diferentes matices sonoros. Una nueva forma de expandir su vocación psicodélica con la incorporación de unos teclados que ensanchan su espectro sonoro.

En una atmósfera más progresiva, ‘Omega madness’ se envuelve entre efectos y sintetizadores para mostrar un entorno cósmico. Largos desarrollos de guitarras sobrevuelan el dinámico ritmo. Un cierto tono hipnótico se percibe entre la variedad de elementos que lo conforman. Sin voces, el lado más sideral de los griegos queda fielmente reflejado aquí.  Reconocibles, pero a la vez innovadores, consiguen crean un corte lleno de magnetismo que define el actual sonido de NAXATRAS. No cabe duda que la incorporación de los teclados aporta una riqueza progresiva a una composición en la que todos los aspectos aparecen cuidados al máximo.

Con leves pinceladas blues como punto de partida ‘The answer’ se desarrolla en una atmósfera onírica. Suaves y balsámicos acordes de guitarra son arropados por el cálido sonido de unos teclados que consiguen crean un reconfortante entorno sonoro.  Dulces melodías vocales nos trasladan al corazón de los 70’s en un hermoso corte lleno de magia. Elegantes, lo griegos expanden todo su poder de seducción en una apacible canción. ¿Soft rock?, puede, pero sin duda lo que no tiene discusión es que estamos ante una maravillosa canción llena de encanto. Nuevamente la guitarra muestra todo su poder de seducción con sus sofisticados acordes.

‘Ride with me’ se soportan en tenues pasajes progresivos de los que afloran aterciopeladas voces desplegando todo su poder de seducciónOtro claro ejemplo del nuevo rumbo que toma NAXATRAS para expandir su nueva apuesta sonoraCon un aroma a 70’s el tema destila clase en cada acorde mostrando un sonido algo novedoso respecto a sus álbumes anteriores.  

Partiendo de un sonido de fusiónun halo vintage invade ‘Radiant stars’. Con los teclados y un ritmo alegre, la guitarra explora momentos floydianos en una fascinante combinación que resulta completamente atrayente. Rebosante de frescura el tema nos deja con ganas de más.

En un nuevo giro argumental, ‘Horizon’ retoma los espacios calmadosDelicados acordes y un seductor registro vocal reposan en un tema de soft-rock con elementos psicodélicos. Con sutileza el tema nos ofrece una combinación de voces sobre su delicada instrumentación. Una nueva faceta que marca este giro en el sonido de los griegos.

Con casi nueve minutos, ‘The battle of cristal fields’ es una suite en la que la psicodelia balsámica nos invita a un viaje sensorial por atractivos espacios sonoros. Ritmos de vocación kraut se fusionan con elementos psico-progresivos. Unos logrados trabajos de guitarra custodiado por el hipnótico bajo de John se ven complementados con el sonido atmosférico de los teclados. Con la sensación de que la banda ofrece su sonido más pesado, la canción conjuga distintos elementos que hace que sus acordes se muestren versátiles en este fascinante viaje sonoro. No faltan los solos ácidos para resaltar un sonido envolvente y completamente cautivador. En esta ocasión, NAXATRAS crea el tema más elaborado del álbum. Las brisas orientales no faltan a la cita para dotar de exotismo a determinados pasajes de una canción que se balance en distintos escenarios sonoros.  Rock oscuro con matices cósmicos y devaneos que coquetean hasta con el post-rock. Un neto carácter progresivo nos invita a un viaje atemporal en el que los vestigios del pasado se fusionan con una apuesta más contemporánea. Un derroche compositivo que funciona a las mil maravillas y en el que los griegos dejan patente que no son una banda al uso. Sin dormirse en los laureles consiguen innovar su sonido con un resultado cautivador,  
‘Reflection (death & rebirth)’ es dominada por el sonido del órgano pastoral y embestidas de riffs que sumen al oyente en un entorno enigmático en el que la oscuridad toma las riendas a lo largo de poco más de dos minutos.

Cerrando este innovador trabajo ‘Shape of the evening’ refleja la melancolía con una combinación de susurrantes acordes acústicos repletos de elegancia. Aquí los ecos bucólicos del desierto aparecen con unos profundo acordes de guitarra evocadores de la soledad de las lunas.

Naxatras 

Reseña: SLEEPWULF.- ‘Sunbeams Curl’

Desde el pico de la montaña hasta el valle profundo, el nuevo álbum de SLEEPWULF, ‘SUNBEAMS CURL’, es un viaje que gotea con los seductores sonidos de riffs vintage, rock psicodélico y buenas dosis de proto-doom. Conjurando los sonidos de bandas legendarias como Black Sabbath, PentagramJethro Tull o Wishbone Ash, pero también bebiendo de vibraciones más contemporáneas de formaciones como Kadavar o Witchraft, han convocado un álbum que rezuma sonidos difusos, cuentos sórdidos y un ocultismo seductor. Estos cuatro alquimistas de los sonidos de los 70’s, ahondan en las vibraciones nigromantes que mostraron en su alabado álbum debut, para hacer transitar sus canciones envueltas en densas neblinas que nos trasladan a otros tiempos.  Un álbum con un sonido orgánico y cálidas melodías vocales, que proporciona una gratificante escucha para cualquier amante de esos atemporales sonidos retro.  Si su primer álbum era de ciclos, este es de romperlos y sus consecuencias. ‘SUNBEAMS CURL’ transita por un hilo subyacente que lo conecta todo. Los suecos usan las palabras para manifestar la realidad; tanto en la conciencia individual, como en la colectiva. Esto se extiende a la carátula del álbum, con ópticas y códigos ocultos. Descifrarlos obtendrá sus propias recompensas. El álbum fue grabado en vivo en su propio estudio en el bosque en las afueras de Kristianstad (Suecia). Para capturar un sonido orgánico en vivo, todo se hizo en directo en una vieja máquina de cintas. El resultado es un álbum más pesado y dinámico, que se basa en todos los aspectos que ya nos mostraron en su debut. Sumérgete en los misteriosos bosques repletos de hongos psicodélicos para captar toda la esencia de un álbum llamado a consolidar al joven cuarteto, como una de las bandas emergentes de la escena pesada sueca. Para completar la lograda ejecución de sus canciones, muchas de ellas, se recuestan en un escenario progresivo, lo que hace que su sonido se suavice, sin perder su esencia pesada.

‘SUNBEAMS CURL’ está disponible vía Heavy Psych Sounds Records.

SLEEPWULF son:
Owen Robertson – Voz
Sebastian Ihme – Guitarra
Carl  Lindberg – Batería
Viktor Sjöström – Bajo

Esberg Fuzztival

‘Satan is the king’ abre el álbum por la misma senda ocultista por la que transcurría su fantástico álbum debut. Relatos de cuentos y leyendas entre golpes de proto-metal de nítido carácter 70’s. Difuso y nebuloso, el corte contiene elementos retro-rock entre sus pesados riffs. Un corte áspero que se suaviza con cálidas melodías vocales y solos de guitarra que se inclinan por los vestigios del pasado. Evocando a las huestes del proto-metal, el cuarteto nos ofrece un corte fascinante y lleno de gancho.

Instalados en esa atmosfera vintage ‘Green mad dead’ se muestra misterioso en su narrativa. Elevando la intensidad los golpes de hard-rock 70’s se amontonan entre ágiles melodías vocales. Con un ritmo cadente el tema ondula sin estridencias en ese entorno gris en el que los suecos desarrollan sus canciones. Como en muchas de sus canciones, se perciben pincelas progresivas que dotan de cuerpo a un relato nebuloso, que toma prestados algunos solos bluseros en su parte final.

Sumidos en ese espíritu 70’s, ‘Sex magic manifestation’ se desarrolla en una línea similar a los últimos trabajos de bandas como KADAVAR. Un innegable espíritu progresivo se une a una canción retro en la que los ecos de los 70’s aparecen como un cuento fantástico. La épica del hard-progresivo del siglo pasado aflora con naturalidad en una canción en la que los solos de guitarra no faltan a su cita. Piensa en Hällas y sus relatos de caballeros y doncellas y encontraras el espíritu del corte.

‘Stoned ape ’explora esos ancestrales espacios sonoros más propios del pasado. Un tono melancólico contrasta con el colorista sonido del órgano. Algunos estándares del retro rock de espíritu progresivo aparecen en un bello y susurrante tema. Optando siempre por un sonido amable y de fácil digestión, consiguen una narrativa fluida con momentos del tan venerado progg sueco.

Mas estruendoso, ‘Man under the mountain’ mantiene ese espíritu ocultista. Oscuros desarrollos y una épica innata, crean otro corte que ondula en sus armonías con un sonido denso y pesado. Esto no implica que SLEEPWULF sea una banda estruendosa, ya que siempre modula sus canciones con bellas y sugerentes melodías vocales. Marcando cada acorde, estos alquimistas del proto-metal crean un tema en el que los vestigios del pasado están muy presentes.  Nuevamente, su compacto sonido se va salpicado de ese solo de guitarra que siempre aparece para sacarnos de la monotonía con su apuesta por un entorno más psicodélicoAquí consiguen atrapar al oyente con riffs pegadizos y una dinámica rítmica con muchos atractivos.

‘Tyrand song’ se desenvuelve con destreza en esa alquimia retro en la que tan bien se desenvuelven SLEEPWUFF. La canción se construye sobre un riff al que aderezan con distintos elementos hard-rock bajo un nebuloso manto vintage. Apacible en su desarrollo, pero un groovy que funciona, los seductores ecos proto-doom, son insertados sin estridencias hasta la llegada de la guitarra en su faceta más lisérgica. Una excelsa línea de bajo nos atrapa en las fauces de su sencilla estructura.  

Embutidos en un tenebroso entorno, ‘Toad licker mushroom picker’ rezuma ocultismo en unas armonías herederas del legado de Sabbath. Difuso en su instrumentación, las apacibles melodías vocales le dotan de un espíritu arcaico con sabor a hard-rock en su vertiente más pesada.  No faltan los plácidos pasajes de psicodelia humeante produciendo un embriagador efecto para el oyente.

‘Bury me backwards’ cierra el álbum con un sonido más vitalista y progresivo. En esta ocasión más cercanos al legado de Jethro Tull, sus aterciopeladas melodías se cubren de estandartes y relatos del pasado. Su sonido analógico nos traslada a un escenario más propio de siglos pasados, Otro fascinante corte con suaves, pero a la vez pesados tonos bajo una narrativa de leyenda.

SLEEPWULF:
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: PAPIR.- ‘7’

Tras haber navegado en turbulentas aguas con su último álbum, PAPIR retoma los remansos de tranquilidad con su nuevo álbum ‘7’. En él, el trio de Copenhague hace poner rumbo a sus cuatro largas jams hacia un escenario de sosiego, relajación y elegante música ambiental. Sus largos pasajes atmosféricos se muestran esplendorosos en esta ocasión, prescindiendo de la pesadez, para crear pasajes llenos de elegancia. Susurrantes y aterciopeladas, sus bellas y evocadoras melodías cubren al oyente con un manto mágico, balsámico y absolutamente terapéutico.  Esa comunión de PAPIR con el mar, tiene aquí un punto de encuentro, pero ahora con suaves olas que nos arrullan en un estado onírico de suma belleza. La tempestad ya pasó, y ahora queda espacio en su música para sentir la suave brisa. Esa portada acuática y borrosa, es la antesala de 40 minutos llenos de magia de una banda, que se puede permitir componer la música que le apetezca, sin clichés, ni nada prestablecido. Su calidad les permite que sus creaciones fluyan con total naturalidad, y el resultado final, resulta fascinante. A este sonido PAPIR, lo llama ambient post-krautrock, lo cierto es que no les falta razón, porque si este es el álbum menos pesado de los daneses, también puede ser el álbum en el que lentamente se van alejando incluso de la psicodelia, para gravitar en una dimensión mucho más ambiental y atmosférica que nunca. Un minimalismo exuberante con el que consiguen hechizar al oyente y sumirlo en un gratificante trance del que no querrá salir jamás. ‘7’ es un álbum intimista para escuchar con luz tenue y mente abierta, para poder percibir la multitud de gratificantes sensaciones que transmiten sus canciones. Con pasajes que bien podrían ser la perfecta banda sonora para describir el Nirvana. ‘7’ es una auténtica OBRA MAESTRA de la música ambiental con atmósferas psicodélicas y un alma kraut. Una oportunidad para hacer un parón de este convulso mundo que vivimos y dejarnos llevar por gratificantes sensaciones durante cuarenta minutos rebosantes de belleza.

PAPIR son: Nicklas Sørensen (guitarras), Christoffer Brøchmann Christensen (batería) y Christian Becher Clausen (bajo).

7′ está disponible vía Stickman Records.

La primera de las jams, con 20 minutos y el nombre de ‘Parts I,II, II’ ocupa la cara A del álbum. Una composición que fluye lentamente con suaves acordes en un flujo psicodélico de gran magnetismo. Hermosos paisajes sonoros se muestran ante nosotros con su guitarrista Nicklas Sørensen mostrando toda su maestría. Susurrante, y con una belleza superlativa, la jam nos ofrece multitud de matices bajo su magnético ritmo. En la primera parte la psicodelia aromatizada a la que nos tienen acostumbrados se viste de etiqueta para ofrecer toda su elegancia. Sin darnos cuenta nos vemos envueltos en un enjambre de acordes imposibles ofreciendo su lado más sensual a la vez que psicotrópico. En ese entorno, la jam se va tornando más hipnótico con esos ritmos kraut que tan bien saben manejar. Mágicos acordes de guitarra envueltos en efectos y sintetizadores a bajo volumen. Tras esa fase mas turbulenta, la mitad del corte supone un punto de inflexión. Un difuso zumbido en un segundo plano protege los delicados y bellos acordes que se ejecutan con una delicadeza que paraliza todo. En este estado de superioridad, cada nota exhala bellas fragancias sonoras que nos acarician con ternura. Terapéuticos momentos con un halo de esa psicodelia de otro mundo que tan bien saben ejecutar PAPIR. Un rio de emociones que fluye lentamente transmitiendo una sensación de relax absoluta.  A modo de banda sonora de un Génesis de gratificantes sensaciones la última parte para describir el cielo. ¡¡¡Absolutamente magistral!!!

Difícil adivinar que nos espera después de esos veinte primeros minutos maravillosos. Los primeros tambores de ‘2’ nos hacen intuir que la cosa irá por otro camino. Un marcado ritmo y una gratificante brisa nos acaricia con sonido más tropical. Pinceladas jazz y el mágico sonido de la guitarra de Nicklas vuelve a sumirnos en un placentero trance. Mas vivaz y colorista, la música ambiental vuelve a adquirir cotas monumentales en manos de los daneses.  Sintetizadores, y acordes oscilantes, nos hacen entrar en nuestro particular mundo mágico. Porque aquí permiten que cada cual, escoja su camino, y hacia donde deja fluir sus sensaciones. Seguramente cada persona interpretará estos sonidos de una forma personal, pero cualquiera se sentirá invitado a soñar y construir sus sueños con estas bellas y evocadoras melodías.

Según avanzamos en la escucha del álbum, vamos sintiendo que estamos en algún lugar desconocido, pero un lugar que nos gusta.  ‘3’ nace con tonos enigmáticos y silenciosos. Un bucolismo lleno de belleza y en el que cada nota, tocada con absoluta delicadeza llega hasta lo mas profundo del alma proporcionando una agradable sensación de bienestar. Música ambiental de alto linaje ejecutada con sensibilidad. Una oportunidad para hacer un parón de este convulso mundo que vivimos y dejarnos llevar.

Papir

Stickman Records

Reseña: LAMP OF THE UNIVERSE.- ‘Akashic field’

Sin ponerse límites, el nuevo álbum de LAMP OF THE UNIVERSE conjuga todo lo que le gusta a Craig Williamson, vibraciones de sus bandas paralelas como Datura o Arc of Ascent, se dan cita aquí, para formar parte del álbum mas pesado de LAMP OF THE UNIVERSE. Probando cosas nuevas y con la necesidad de mover su sonido a un escenario más rockero, las canciones nacen de un conjunto más variado de melodías con el objetivo de que el álbum suene como de una banda. Con un magnífico trabajo de producción realizado por el mismo Craig, y tocando él mismo todos los instrumentos, logra una fusión de vibraciones lisérgicas de otro mundo, con elementos de rock pesado. Melodías pegajosas con un visto bueno a los siempre inspiradores The Beatles, y sonidos más pesados, doblegando las reglas no escritas de la psicodelia. Un sonido más grandioso que mejora mucho las cosas ofreciendo un abanico mayor de vibraciones, sin renunciar obviamente a la psicodelia. Teniendo en cuenta que Craig lleva en activo mas de 20 años, y que es un músico inquieto, no es de extrañar que decida dar una vuelta de tuerca a un sonido que desde hace años se siente como su sonido personal. Todo un alquimista de la psicodelia moderna de influencia oriental, que sigue buscando en su laboratorio nuevas fórmulas para enriquecer su sonido, y aquí lo consigue. Es probable que algunos se sientan sorprendidos por la virulencia de alguna de las canciones, pero sus mas fieles seguidores, encontrarán reconocible su esencia en cada una de ellas. ‘THE AKASHIC FIELD’ se convierte probablemente en uno de los álbumes más elaborados y con mejores arreglos de su carrera. Y todo ello, sin renunciar a su carácter místico, a la psicodelia y a los aromas orientales.

‘THE AKASHIC FIELD’ está disponible vía Headspin Records.

‘Return as light’ abre el álbum entre aromas exóticos y dejando claro el papel de la batería en este álbum. Las melodías devocionales habituales de LAMP OF UNIVERSE aparecen derrochando toda su mística. Con una instrumentación algo mas alborotada de lo habitual el tema habita en una cortina nebulosa de sonidos que se van salpicando de una forma aparentemente desordenada. Sin duda este el efecto que Graig pretende transmitir en la canción. Con una mezcla de sensaciones, el tema proporciona relajados momentos sobre un entorno difuso y por momentos aturdidor.

Ritmos coloristas nos introducen en ‘Emerald sands’, un tema que toma elementos orientales tradicionales para desarrollarse. Un magnético bajo impulsa un flujo de acordes repetitivos de los que afloran cálidas melodías. Tonos sinfónicos en segundo plano contrastan con una guitarra más pesada dejando buenos pasajes ácidos. Sin duda, la base rítmica vuelve a jugar un importante papel. Sin renunciar a la atmósfera psicodélica y a los tonos devocionales, las inflexiones progresivas consiguen crear un clima acogedor.

Un particular Jardín del Edén aparece en ‘Mind of love’. Una canción melódica con elementos folk amortiguando la fuerza de alguno de sus pasajes. Cautivando al oyente con bellas melodías instrumentos de viento se unen a su gratificante pausa. Bien hilvanada, la canción se muestra compacta y con gran poder de seducción. La psicodelia pop de los 60’s se intuye en unos surcos con unos magníficos arreglos y con la guitarra apareciendo en el momento justo para recordarnos ante quien estamos.

Seventh seal’ explota en una combinación de elementos sinfónicos, voces aportando el tono místico y una instrumentación pesada. Con el ADN de LAMP OF THE UNIVERSE pero mostrando una faceta nueva poco habitual hasta ahora. Seguramente el resultado de la reconversión de un músico que decide mirar hacia adelante y avanzar sin perder un ápice su esencia. Su aura devocional se dorna con profundos solos de guitarra insertados con destreza en unos acordes devocionales soportados por una sólida y pesada base rítmica.

Si en el tema anterior encontrábamos una batería contundente, en ‘Decedants’ definitivamente la pesadez toma los mandos. Un groovy y una voz heredera de Hendrix, evoca momentos del rock ácido de los 70’s entre contundentes golpes más propios del Stoner del siglo XXI. El resultado de esa huida hacia adelante, en la que el hard psicodélico del siglo pasado se muestra exultante. Los chirriantes pasajes de guitarra y los atronadores tambores resultado de grabar con 6 micrófonos en la batería conforman una canción pesada como nunca habíamos visto antes. Un corte salvaje y primitivo lleno de acidez.

‘Re-ascension’ nos introduce en un caleidoscopio de psicodelia colorista con seductoras melodías vocales. Con un ritmo hipnótico y un sonido difuso en segundo plano, las embestidas lisérgicas adquieren un carácter cósmico que desemboca en una bacanal de vibraciones psicotrópicas. El atractivo groovy y la variedad de vibraciones que aparecen en la canción consiguen engancharme a su propuesta sonoro. Cautivador, borroso, pero sobre todo psicodélico.

En una nebulosa atmosfera psicotrópica ‘Mystic circle’ se desarrolla entre efectos envolventes y un marcado carácter lisérgico. Borboteos instrumentales y melodías exóticas con las siempre cautivadoras notas del sitar consiguen crear un espacio para la meditación entre aturdidores pero relajantes sonidos. Nuevamente el ADN de los álbumes anteriores aparece aquí bajo una tupida instrumentación.

‘The messianic rule’ cierra el álbum dejando patente la evolución a un sonido mas pesado. Haciendo que sus devocionales melodías graviten en un entorno más hostil, la repetición de riffs y los hipnóticos tambores construyen una atmósfera borrosa y aturdidora sobre la que el misticismo aparece. Inquietante por momentos, la maestría con la que se ensamblan los elementos, hace que la canción resulte impactante. Teniendo en cuenta que GRAIG cuando publica un álbum ya tiene en mente por donde irá su nueva entrega, solo nos queda esperar si este es una camino de ida y vuelta o un punto sin retorno.

Lamp of the Universe

HeadSpin Records

Reseña: FROZEN PLANET….1969.- ‘Not from 1969’

En activo desde hace una década, y con mas de una decena de álbumes a sus espaldas, los psycho-jammers australianos FROZEN PLANET…. 1969 siguen ofreciéndonos mas jams salvajes. Improvisaciones del siglo XX inspiradas en ese mágico año para la psicodelia que fue 1969. Su título es lo suficiente evocador como para aclararnos en que época vivimos, ‘NOT FROM 1969’. En su interior, tres largos temas en los que la psicodelia oriental impregna de aromáticas fragancias sus largos desarrollos. Y que contienen unas reverberaciones que están en constante evolución, ofreciendo distintos aspectos de la psicodelia moderna. Con implacables ritmos unidos a una hipnótica línea de bajo y a una guitarra que se desangra para ofrecernos su mejor versión. Todo cabe en estos anárquicos y magnéticos 45 minutos en los que las vibraciones llegadas de las antípodas nos envuelven en sus habituales atmósferas psicotrópicas. Es complicado reseñar un álbum nacido de la improvisación y que se desarrolla en largos temas (uno de ellos de 27 minutos), pero lo que, si puedo decirte, es que te dejes llevar por este gratificante viaje a los confines de la psicodelia contemporánea. Un viaje impulsado por tres tipos que dejan que su música fluya con un resultado magistral.

FROZEN PLANET….1969 son: Paul Attard (guitarra), Lachlan Paine (bajo), Frank Attard (batería)

Grabado, mezclado y producido por Frank Attard, masterizado por Philip Dust, con fotografía de Matthew Slager y un diseño y maquetación obra de John Debono-Cullen
NOT FROM 1969’  estará disponible en vinilo plateado en una edición limitada a 200 copias a través de HeadSpin Records en el próximo mes de febrero y en Cd desde ahora vía Pepper Shaker Records

Las vibraciones del medio oeste son el punto de partida de ‘Diamond Dust la primera de estas tres jams. Diez minutos de exploración psicodélica en los que las melodías flotantes de la guitarra nos ofrecen aromáticas fragancias de gran belleza. Con un trasfondo pesado, una cortina borrosa cubre los devaneos lisérgicos del trio.  Un corte intenso lleno de gratificantes reverberaciones en un insondable escenario con pasajes más calmados. Un flujo constante que es contenido por momentos para resurgir mas brioso y proseguir su camino por esos exóticos paisajes llenos de encanto. La jam atraviesa entornos más tortuosos en los que los efectos y distorsiones aparecen intensificando su sonido sin que por ello, pierdan el rumbo.

Con ritmos intensos y un bajo hipnótico, ‘Strangelands’ está dotado de un matiz casi espacial, con un guitarra que se contonea entre pedales y wah wah. Implacable en su base rítmica, el corte parece estar hecho de gruesas pincelas que crean un cuadro psicotrópico a semejanza de los que tienen acostumbrados desde hace casi una década. Con la improvisación como base de sus composiciones, consiguen una vez mas crean cortes compactos y con un hilo conductor que se va torneando, aportando diversos matices. Si en el tema anterior la guitarra se erigía como auténtica protagonista, aquí los laureles están compartidos con una línea de bajo completamente implacable. Sobre ella, los acordes de la guitarra se retuercen en mil cabriolas, mientras Frank, no cesa en su torpeo de los parches de su batería. Constantes borboteos con emanaciones de LSD a lo largo de site minutos llenos de color.

Con mas de 27 minutos de improvisación,‘Dissolver’ crea una espiral de sonidos lisérgicos que se amontonan ante el oyente. Una disonancia casi free-jazz en la que la anarquía de tres músicos inquietos y talentosos, que se dejan llevar por sus emociones. De nuevo, el bajo de Lachlan Paine crea ese entorno hipnótico sobre el que desarrollar su jam. Nebulosas coloristas con trazos espaciales con una línea de bajo que se te clava hasta el alma. Devaneos ácidos entre efectos y una variedad de ritmos independientes que consiguen sumirnos en un agujero negro. Las oscilantes reverberaciones van haciendo mutar la atmósfera sin perder su instinto lisérgico. Los tres músicos se retroalimentan con sus armonías, mientras Paul colorea los ritmos con pinceladas de una guitarra que incide sobre la misma nota.  Sin darnos cuenta nos vemos inmersos en una fiesta llena de ritmos contagiosos con momentos kraut, tonos cósmicos así como juegos replicantes entre instrumentos que llegan a explorar territorios progresivos por momentos

Frozen Planet 1969

Pepper Shaker Records

HeadSpin Records