Reseña: DIRTY SOUND MAGNET.- ‘DSM III’

‘DSM II’ es una pieza musical espiritual y ritualista en la que el trio de Friburgo deja patente que son una banda particular, con personalidad, una banda con un amplio crisol de vibraciones inspiradas en el rock de siempre. Reflexivo y con un carácter chamánico, en el que DIRTY SOUND MAGNET no se pone barreras en la composición de sus canciones. Bajo atmósferas psicodélicas, crean un álbum honesto, con un sonido natural, que fácilmente engancha al oyente. Sonando mas poderosos y orgánicos que nunca, construyendo canciones coloristas y efervescentes llenas de energía. Blues, hard-rock, boogie, rock clásico y buenas dosis de psicodelia, reflejado en canciones con una cuidada escritura y unos delicados arreglos, para que todo se muestre ante al oyente con un atractivo superlativo. A veces inclasificables, la banda continúa labrando su reputación a base de buenas canciones que dejan espacio a una improvisación controlada. Intrigantes por momentos, sus balsámicos pasajes de psicodelia aromatizada con atractivas fragancias de gran exotismo, contrastan con otros, en los que reflejan la fuerza y pesadez del rock auténtico. Sin complejos, el trio no se pone límites a su creatividad, y deja que su talento fluya libremente. El resultado es un notable álbum con un arco iris de vibraciones vintage, adornadas con fascinantes pasajes, en los que los sonidos contemporáneos consiguen que nada suene rancio. Las canciones contienen letras sarcásticas basadas en la agitación social actual, una fórmula mágica, que funciona..

DIRTY SOUND MAGNET son:
Stavros Dzodzosz – Guitarra/Voz principal
Marco Mottolini – Bajo/Coros
Maxime Cosandey – Batería/Coros

‘DSM III’ fue escrito por Stavros Dzodzos, grabado por Marco Mottolini, mezclado por Stéphane Chapelle y masterizado por Paul Gold, de Salt Mastering, Nueva York y está disponible en LP, CD y digital a través de Hummus Records.

‘Body in mind’ se desliza entre riff de rock con un marcado espíritu 70’s. pinceladas psicodélicas se incorporan a un corte de vocación garaje con buenos juegos de voces y coros. El tema cuenta con frenéticos ritmos que lo llevan en volandas acompañados de una bacanal de riffs.

Cambiando de alguna manera su sonido, ’Meet the shaman’ aflora en una espesa atmósfera psicodélica. Con una cadencia y un sonido más grave el tema describe un entorno enigmático. La calidez vocal crea un espacio chamánico acompañada de un sonido más turbio y difuso mientras los tambores no cejan en su empeño a lo largo de todo el corte.

Con una explosión de rock and roll ‘Toxic monkeys’ nos devuelve la energía habitual en los suizos. Giros inesperados rebajan la intensidad por momentos, mientras los rasgueos de guitarra oscilan constantemente haciendo que la canción se balancee en su desarrollo. Estribillos pegadizos se unen a otra fiesta vintage en la que la psicodelia y la particular esencia de la banda se reflejan con destreza. Un tema divertido, pesado, y nada convencional, que hace que se erija como uno de los destacados del álbum.


Bajando las revoluciones ’Mr Robert’ nos susurra con suavidad en su apertura con logrados acordes de guitarra y un magnético bajo que nos invitan a explorar misteriosos entornos sonoros. Suave y cálido, el tema se desarrolla en una lánguida atmósfera psicodélica. Siempre sabiendo usar los coros con un gran atractivo, el espíritu psicodélico de los suizos aparece para mostrar su lado más sosegado entre acordes de blues. Casi ocho minutos de fascinantes sonidos lisérgicos ricos en texturas envueltos en esa aura vintage que tan bien saben construir DSM.

‘Pandora’s dream’ resucita las vibraciones coloristas a ritmo de funk. Contagiosas vibraciones que nos invitan al baile con sus pegadizos estribillos. Su tono vacilón acerca la canción al oyente resaltando la personalidad de la banda. Rock asequible y de fácil escucha, pero con un gran trabajo compositivo en sus entrañas. Sus solos de guitarra, sus tambores alocados, y el magnetismo de ese bajo que no toca una nota sin sentido, consiguen atrapar al oyente en un torrente de sensaciones.

En ‘DSM III’ encontramos un interludio acústico con cálidas voces y algún solo penetrante evocar de un espacio más propio del medio-oeste.

Instalados en los sonidos sureños ‘Heavy hours’ es construido sobre riffs con slide y un nítido espíritu de rock anda roll. Adaptando estas vibraciones clásicas a su propio sonido, DIRTY SOUND MAGNET crea un nuevo corte colorista con olor a rock de siempre. Es rock atemporal con el que tan bien se maneja el trio suizo.


Cerrando el álbum, ‘Sunday drama’ nos sume en un estado catártico en el que la psicodelia domina la atmósfera. A través de ensoñadores acordes acústicos el tema flota con un sonido balsámico de gran belleza. La suavidad del tema en su primera mitad contrasta con unos ritmos más dinámicos en su segunda parte. Aquí la banda eleva la intensidad sin perder el punto de partida, creando un espacio en el que su sonido adquiere altas cotas de monumentalidad, en esta ocasión prescindiendo de las voces.

Dirty Sound Magnet 

Hummus Records

Reseña: CHILD OF THE SUN.- ‘Roots’

‘ROOTS’ es un revival de los sonidos vintage de finales de los 60’s con un notable espíritu hippie. El amor y el odio, así como la luz y la oscuridad, crean una dualidad que se refleja en unas canciones que tan pronto transitan por un entorno de sosiego, como explotan mostrando toda su fuerza. Refinados y sensuales, sus temas reflejan el espíritu del verano del amor como pocas bandas son capaces de hacerlo. Creando una atmósfera conmovedora, las armonías vocales copan gran parte del protagonismo de unas canciones que beben del pasado para ser digeridas por el presente. El álbum supone la progresión natural de su álbum debut de 2019 ‘FLOWERS’, en esta ocasión con un sonido más refinado y directo. Instalados en los sonidos ‘retro’ el sexteto crean conmovedoras armonías vocales que ejercen como verdadero timón de la banda, en este retrospectivo viaje al corazón del ‘verano del amor’. Todo un viaje por la vida hacia un encuentro con uno mismo con canciones que hablan del amor, del odio, de la luz y la oscuridad. Ecos de blues, de hard-rock atemporal, en un revival de ecos west-coast, ejecutados con bucólicas y bellas canciones, con las que consiguen tocar la fibra sensible del oyente, a través de una fascinante y sensual ejecución. ‘ROOTS’ es un álbum fresco y colorista que nos recuerda que en siglo XXI siguen vigentes los sonidos que se popularizaron hace 5 décadas.  Sin duda, todo un fascinante regalo para los amantes de los sonidos retro.

‘ROOTS’ está disponible vía The Sign Records.

CHILDREN OF THE SUN son: Josefina Berglund Ekholm (voz) Ottilia Berglund Ekholm (coros) Choir Wilma Ås (teclados, coros) Jacob Hellenrud (guitarra), Ida Wahl (bajo) y Johan Lööf (batería)

‘Reflection’ se contonea entre sensuales vibraciones con el blues en el horizonte. La sutileza de esa voz llena de lírica nos traslada a un bucólico paisaje sonoro entre delicados acordes. Pinceladas blues, coros sutiles evolucionan a un escenario que explota en un arco iris colorista de sonidos vintage. Afilados solos de guitarra complementan un tema plácido y sugerente que se ve arrastrado por los desgarradores pasajes vocales. Ondulante y con subidas y bajadas de intensidad, el tema se contiene para transitar definitivamente por un entorno de calma.

Sin contemplaciones, ‘Leaves’ explota el legado del hard-rock de los 70’s con un dinámico ritmo que se ve amortiguado por la sensual voz de Josefina. Todo un mundo de color se abre ante nosotros entre cuidadas melodías. Su pegadizo estribillo arrastra su armonía a un estado de pesadez, en un logrado y fascinante ejercicio sonoro que conjuga la delicadeza y la fuerza. Lo cierto es que la banda sabe aunar el legado de la west-coast, con el rock clásico y los ecos folk, en una combinación que funciona a la perfección.

En ese espacio de calma ‘Blood Boils Hot’ gravita entre pausados acordes de piano y una voz llena de encanto. Un sonido vintage con muchos alicientes a su alrededor, pero con el total protagonismo de las balsámicas melodías vocales. Seductor, y con unas gotitas de psicodelia, el corte no reniega de emocionantes pasajes que destilan una fuerza inusual. Un corte lleno de sentimiento.

‘Gaslighting’ muestra un crisol colorista de sonidos blues y rock clásico con una indudable vocación west-coast. Un tema luminoso en el que aparecen algunos riffs más potentes entre sus melodías flower-power. Su suave ritmo, las pincelas psicodélicas y la ambientación vintage lo convierten en un tema asequible y de fácil escucha para el oyente. Sus contagiosos estribillos contribuyen a ese atractivo intrínseco.

Instalados en una plácida atmósfera, ‘Eden’ nos susurra con una aterciopelada voz heredera del legado folk de los 70’s. Estamos ante un tema con muchas influencias folk, que la banda sabe modelar bajo unos hechizantes acordes de piano.

‘Willow Tree’ es un breve interludio de algo menos de un minuto a través de cadentes acordes de piano y elementos sinfónicos.

El blues regresa con sutileza en ‘Roots’. Una suave canción sustentada en voces y coros ensoñadores sobre cadentes ritmos que se eleva por un escenario de rock retro. Los elementos clásicos son ejecutados con absoluta maestría. Estamos ante un logrado corte de rock clásico con algunos momentos de mayor intensidad y alguna pincelada psicodélica que concluyen con un final lleno de garra.

‘Man In The Moon’ se recuesta en pausados acordes acústicos evocadores de un entorno campestre con la voz copando el protagonismo. La lírica por encima de la instrumentación en otra nueva canción con carácter balsámico.

Lleno de fuerza ‘The Soul’ nos ofrece coros y estribillos pegadizos por una senda en la que el soul enrique sus sencillas armonías vintage que se elevan en intensidad por la senda del rock clásico.

Ensoñadores pasajes vocales afloran en ‘In Silva’. El misticismo aparece mostrando su lado más sensual en una canción folk, que se impregna de rabia y sentimiento según avanza.

‘Thunder’ explota con sus riffs retro en un vendaval de ritmos poderosos y un espíritu blues-soul. El clasicismo de los 70’s es adornado con un envoltorio más contemporáneo, sin qque el tema pierda su esencia vintage.

Tomando elementos exóticos ‘Reaching For Sun’ cuenta con buenos momentos de guitarra que reflejan la placidez de las composiciones de los suecos. Un gratificante sonido invade una canción contenida y con momentos verdaderamente brillantes de vibraciones más propias del sonido west-coast de la California de los 60’s. Transmitiendo ‘buen rollo’ la canción nos acaricia con sus delicadas melodías, trasmitiendo un optimismo y bienestar muy de agradecer.

El álbum cierra con un ‘Epilogue’ evocador de los sonidos de la naturaleza entre una especie de sonidos celestiales. El broche final a un álbum amigable, atractivo, y de fácil digestión.

Children of the Sün

The Sign Records

Reseña: MESSA.- ‘Close’

Un álbum cautivador y repleto de grandes momentos con los que consiguen atrapar al oyente en su insinuante apuesta sonora. Sus sugerentes melodías vocales, son usadas con gran destreza haciendo de perfecto contrapunto a la pesadez de sus riffs. Auténticas embestidas de doom ocultista que se decoran con ornamentos orientales llegados de exóticos parajes Mediterráneos. Cuidando los detalles para ofrecer canciones llenas de atractivos para el oyente nos sumergen aún más en texturas fascinantes y dinámicas inmersivas. Descrita como «Stevie Nicks al frente de Black Sabbath«, la voz colosal de la cantante Sara logra transportar omnipotentemente al oyente en una montaña rusa emocional donde el caldero sónico de las guitarras herederas de Iommi da paso al oudh árabe y a los solos progresivos en un choque de estilo magistral que se adapta bien a la reputación incendiaria de MESSA. ‘CLOSE’ es un álbum superlativo en el que cada canción, cada experiencia y cada atmósfera, se centran en un modo cristalino en el que el arte elevado abraza a la perfección y adoración de los buenos riffs a la antigua. Trascendiendo las atmósferas ocultistas y teñidas de noir de sus trabajos anteriores, “CLOSE’ entreteje con confianza las múltiples influencias de los italianos en un sonido singular que quita el aliento y deja cautivado al oyente. Acercándose de manera impresionante a la perfección, ‘CLOSE’ es todo un regalo para los oídos más exigentes, logrando salir de los estereotipos, para surcar nuevos y gratificantes mundos sonoros. Desde el doom que les vio nacer, hasta coqueteos con el jazz, la lírica y las fascinantes melodías, MESSA no se pone barreras para crear unas canciones que contienen brillantes momentos de math-rock, ocult-rock, psicodelia y que son adornadas como bellos pasajes llenos de lírica y misticismo, en exóticas y oscuras atmósferas.  

Abriendo con una suave introducción de piano Rhodes de un minuto ‘Suspended’ gravita en un espacio devocional con profundas voces así una cadente y fornida instrumentación. La sensualidad arropada por lentos y pesados riffs va creando una canción rebosante de sentimiento. Partiendo de una apuesta doomy, consiguen crear un tema con muchos aditamentos líricos que incluso coquetean con el jazz en su parte final. Sin duda una magnífica forma de comenzar a explorar este fascinante trabajo.   

‘Dark house’ desata las hostilidades con frenéticos ritmos y una oscura instrumentación para reposar en las pasionales voces. Dinámico y lleno de fuerza el corte se sustenta en dos niveles sonoros diferentes para fusionarse en una causa común. Oscilante en su intensidad la canción nos ofrece momentos ensoñadores en contraste con su fuerza intrínseca. Al igual que el tema de apertura, la canción, con sus 7 minutos es un espacio para balancearse entre distintas vibraciones con las que consiguen un aspecto muy atractivo y versátil para el oyente. Toda una fusión de elementos pesados con vibraciones más sugerentes. Casi en un escenario más propio del math rock, MESSA sale de convencionalismos, creando un corte lleno de alicientes de reverberaciones de lo mas dispares.

Los aromas orientales nos introducen en ‘Orphalese’. Coqueteando con elementos jazz, el corte fluye lentamente en una exploración por oscuros entornos sonoros. Delicados pasajes vocales son arropados por una atmosférica instrumentación en la que la psicodelia aparece para enriquecer los devaneos líricos de su cantante.  Casi en un espacio progresivo, la incorporación de elementos de viento junto a sus celestiales coros nos hace flotar en un sueño mas propio de las mil y una noches. Momentos de gran belleza crean un espacio balsámico en este fascinante ritual misticista.

‘Rubedo’ retoma la pesadez. Sus riffs golpean con fuerza en un espacio de metalque rápidamente desciende a mágicos pasajes rebosantes de un particular bucolismo. Sin duda, esta es una de las esencias de los italianos. La capacidad para aunar momentos balsámicos y sugerentes con un entorno mas inquietante en el que los riffs se muestran poderosos. Sin salir del espacio de oscuridad consiguen construir canciones fascinantes como ésta.

Sucumbiendo a la música tradicional del mediterráneo oriental ‘Hollow’ se presenta como un interludio acústico de poco más de un minuto que sirve de introducción a la siguiente canción.

‘Pilgrim’ mantiene el espíritu exótico de la canción anterior y nos lleva a un espacio mágico rodeado de vibraciones orientales. Expandiendo su particular y personal sonido, la angelical voz se ve asediada por embestidas de riffs de vocación doom. Engrandeciendo su sonido, lo difuminan para crear un ritual de tonos ocultistas. Podríamos encuadrar el tema en el género psycho-doom, ya que su estructura cumple todos los requisitos para ello. Pero estos chicos saben jugar con las melodías para atrapar al oyente en su particular mundo lleno de magia.

Erigiéndose como el tema más largo del álbum con sus más de diez minutos, ‘0=2’ emergue con lentitud en un génesis redentor y atmosférico. Sin prisa van armando la canción para llevarla a un espacio misterioso y devocional. Delicados en la ejecución de sus acordes, cada nota tiene un significado en este transito redentor. Lento y suave en su apertura, la belleza de sus melodías nos sume en un trance místico altamente reconfortante. Flirteando con elementos progresivos, el tema consigue aunar pasajes psicodélicos con un extraño sinfonismo. Evidentemente, como en la mayoría de sus canciones, el peso de su vocalista hace que el corte brille con luz propia en este espacio redentor. Con un claro hilo conductor, el tema se muestra como un gratificante ritual lleno de una mística oscura y tenebrosa. Ese contraste entre la dulzura de las voces y la monumentalidad de sus riffs y ritmos hace que la canción se muestre fascinante e inquietante a su vez.

‘If you want her to be taken’ se desarrolla en un espacio psicodélico con sutiles aristas doom ensambladas con sutileza, haciendo que el tema no resulte violento. La sugerente voz vuelve a servir de contrapunto a una instrumentación que prefiere susurrarnos entes que explorar con virulencia. Delicado en su melodía, no faltan buenos solos y golpes difusos agigantando por momentos su sonido. Aunque la vocación del corte es pausada, MESSA sabe cómo añadir elementos para dar brillo a sus pesadas y sugerentes canciones. La canción se ejecuta con todos los detalles cuidados con esmero.

Creando una bacanal sónica y pesada ‘Leffotrack’ se muestra como un salvaje interludio de vocación punk y sludge.

‘Serving him’ cierra el álbum creando un entorno trascendental con sus cadentes acordes y la elegancia de una guitarra sobresaliente a modo de introducción. Salpicando de pasajes psicodélicos crean un nuevo tema que habita en la oscuridad de las hechizantes cavernas sonoras de los italianos. Ceremonial, su suma sacerdotisa expande sus plegarias mostrando todo su encanto y poder de seducción. Otra canción sublime.

MESSA

Svart Records

Reseña: LAMMPING.- ‘Stars we lost’

‘STARS WE LOST’, el nuevo EP de los canadienses LAMMPING, contiene seis canciones empapadas de fuzz en las que el legado de los 70’s se conjuga con elementos de psicodelia, blues, rock clásico, indie, kraut, incluso pinceladas pop de confitería, para lograr un sonido personal y fuera de convencionalismos. Logrando expandir su sonido hacia nuevos territorios sonoros, su apuesta alternativa logra el objetivo, proporcionando al oyente media hora fantástica, divertida y llena de alicientes. Todo un arco iris multicolor en el que todo vale y en el que cada oyente encontrará sus propias referencias sonoras. Puede que a priori parezca difícil insertan influencias tan dispares en un mismo trabajo, pero cada una de las pistas, se presenta cohesionada y con los suficientes alicientes como para hacerte permanecer enganchado a su escucha. La variedad estilística que encontramos en sus temas no resulta nada forzada, sino que por el contrario, el resultado de una magnífica ejecución. Estamos ante un nuevo soplo de aire fresco en una escena que no deja de sorprendernos. ¿Atrevidos?, si, por supuesto, pero el resultado resulta sumamente satisfactorio. En el álbum encontramos canciones campestres, en contraste con los sonidos futuristas de otros cortes en los que la psicodelia y los ritmos hipnóticos se balancean en un puente que nos lleva a los 60’s. Un tránsito en el LAMMPING se recrean en el paisaje de este viaje sonoro, recolectando aquellas vibraciones que pueden serle útiles para enriquecer sus canciones. Eclécticos, pero resultones, los canadienses consiguen un trabajo solvente con muchos alicientes, en unos surcos con fascinantes líneas vocales asentadas sobre guitarras atmosféricas e hipnóticos ritmos de vocación kraut. 

LAMMPING fue fundada por el cantante y compositor Mikhail Galkin y el baterista Jay Anderson. Al reunirse en un concierto donde las bandas anteriores de Jay y Mikhail compartían cartel, conectaron rápidamente sobre sus gustos musicales, aprovechando su amor por todo, desde el boom-bap de mediados de los 90 hasta Tropicalia y la música de biblioteca. Completan la formación Matt Aldred a la guitarra y Scott Hannigan al bajo. La banda se inició como un intento de unir varias influencias e ideas musicales bajo un paraguas de psych-rock, expandiendo las posibilidades de la música pesada. Reflexionando sobre el nombre de la banda, Galkin reconoce: “Lammping vino de «Cold Lamping With Flavor», una canción de Public Enemy. Supongo que era nuestra forma de decir que el hip hop es una influencia para nosotros. Añadimos una “m” extra para darle un toque original. Un amigo mío dijo que sonaba como una banda de garaje de la era de los Nuggets, así que funcionó, supongo”.

STARS WE LOST’ está disponible vía We Are Busy Bodies. 

Con suaves melodías ‘Everlasting moor’ camina por un escenario de rock clásico entre pinceladas blues.  Con una combinación de sonidos difusos y un alma más pesada, el tema no pasa la frontera de la estridencia en su sonido. Una estela de fuzz parece imprimir fuerza a una canción en la que las voces mantienen el control.

Con aura casi de vodevil ‘Never Phoenix’ navega en un escenario alternativo en el que un recurrente ritmo contiene la contundencia. Un extraño sustentado en los registros vocales, pero en el que no faltan elementos psicodélicos hábilmente salpicados. La parte final ofrece buenos pasajes de guitarra que se ven seducidos por el blues en una mezcla que funciona.

Con tonos más propios de música ‘americana’ ‘Home of shadows’ es como un susurro del viento en vastas praderas. Suave, pero conteniendo guitarras afiladas, los canadienses crean una canción colorista con distintos elementos florales y golpes de fuzz y wah wah con los que logran salir de esos pasajes más propios del rock de confitería.

‘’21 interlude’ es un extraño interludio voces con fuertes golpes de bajo y leves acordes de guitarra entre cadentes ritmos.

Usando un sonido denso en el que los graves golpean con contundencia, ‘Beyond the veil’ contiene aterciopeladas voces herederas de la psicodelia pop de finales de los 60’s.La versatilidad de su sonido admite buenos pasajes de guitarra salpicados con prudencia y una acaramelada melodía. De nuevo, la poderosa línea de bajo nos empapa con cada nota. Una curiosa conjunción de pop con pinceladas de sonidos más contemporáneos en un mestizaje, cuando menos original.

‘Golem of garbage hill’ se muestra como uno de los temas más pesados. Siempre con atractivas y originales voces, el tema incorpora una densa capa de fuzz que le sirve como impulso para su desarrollo. Un nítido aroma vintage impregna la divertida melodía mientras su difuso sonido muestra un carácter más contundente. Difícilmente clasificable, este epílogo se erige como una de las canciones más atractivas de todo el EP, ya que la canción contiene logrados pasajes de psicodelia colorista llena de aromas intensos.

Lammping

We Are Busy Bodies

Reseña: JIRM.- ‘The Tunnel, The Well, Holy Bedlam’

‘TUNNEL, THE WELL, HOLY BEDLAM’ el nuevo álbum de los suecos JIRM (antes conocidos como JEREMY IRONS & THE RAGTANG MALIBUS) es toda una epopeya sonora en la que a través de 50 minutos nos invitan a un viaje que explora nuevos reinos sonoros. Ampliando su espectro musical, la banda trata de expandir nuestra conciencia y nuestra mente. Sin ponerse límites, consiguen crear un álbum con un sonido grandilocuente en una auténtica montaña rusa de emociones. Sus canciones que nacen de un oscuro abismo, y en ellas, encontramos turbios sonidos psicodélicos que coquetean con atmósferas progresivas sin renunciar a la fuerza que les ha venido caracterizando durante sus casi veinte años de existencia. Sus tonos melancólicos, junto a su exuberante instrumentación, crean un relato nebuloso y turbio, en el que las guitarras golpean nuestras neuronas. Con un exquisito trabajo compositivo, sus melodías aportan la placidez en sus inquietantes desarrollos psico-progresivos. Arropadas por una cierta aura vintage, las canciones fluyen con soltura, entre golpes de guitarras pesadas, sintetizadores y altos solos de saxo, algo, que realza el brillo de éstas. Toda una gesta sonora que no reniega de tomar elementos blues en alguno de los temas, para crear un álbum grandilocuente y monumental, con un sonido penetrante que nos empapa de buenas vibraciones. Sus pasajes sinfónicos contrastan con otras apuestas sonoras que solo usan la rugosidad de sus riffs. Aquí, encontramos sonidos pesados, pero también se puede percibir un logrado trabajo creativo con el que consiguen crean un álbum fascinante. El álbum fue grabado con un verdadero estilo pandémico, ya que las pistas se grabaron una por una, en cinco estudios diferentes en Suecia. Ha sido un desafío tanto desde el punto de vista técnico como de composición. Sin embargo, el resultado final suena más grande y mejor que nunca, sin restricciones.  

Sobre el proceso creativo de este nuevo álbum, la banda nos comenta: «La creación de este álbum ha sido larga y extraña: ha sido un viaje coloreado por corrientes de rayos galácticos y toda esa magia y esas cosas, y ha dado forma a esta creación en un organismo algo nuevo. Las canciones se encontraron con nuestro creador y regresaron con nuevas predicciones de lo que se avecina, y estamos listos para desenvainar las espadas en el campo de batalla del sonido. ‘The Tunnel The Well Holy Bedlam’ ha surgido más o menos del mismo abismo de oscuridad que nuestro último disco. Al hacer discos de una manera extraña como esa, nada sale como lo predijimos, y se ha convertido en un proceso extraño al que nos hemos entregado. Entonces, si te gusta o no te gusta algo de esto, literalmente no se nos puede culpar. Y la causa es que perdimos totalmente el control en el momento en que hicimos nuestro primer contacto con la creación del sonido’

JIRM son:

Karl Apelmo (voces y guitarra)
Micke Backendal (guitarra)
Viktor Källgren (bajo)
Henke Persson (batería)

‘TUNNEL, THE WELL, HOLY BEDLAM’ está disponible vía Ripple Music.

Abriendo el álbum con una misteriosa atmósfera, ‘The Tunnel, The Well, Holy Bedla’ gravita en un espacio psico-progresivo que va a marcar el devenir del álbum. Tonos vintage y una oscura y nebulosa instrumentación van dando forma a la canción. Los tonos melancólicos son la base central de un corte con un sonido difuso y humeante que mantiene la tensión sin estridencias. Un sonido pesado que nunca franquea la línea manteniéndose en un nivel óptimo.

Sumergiéndose en un espacio en el que el blues y la psicodelia unen fuerzas, ‘Deeper Dwell’ parte de calmados acordes con una magnética voz que nos susurra incrementando el efecto narcótico sobre el oyente. Los suecos se olvidan de los riffs pesados en su primera parte, para crean un fascinante corte lleno de magnetismo que transita por una senda. El tema cambia levemente su carácter ofreciendo un sonido más prieto y pesado sin renunciar a los efluvios lisérgicos predominantes en toda la canción. Sumidos en ese entorno de oscuridad JIRM adereza su sonido con múltiples efectos envolventes. Casi trece minutos en los que los suecos se dejan llevar por suaves pasajes que incorporan pinceladas jazz en su instrumentación progresiva.  

‘You fly’ golpea con fuertes tambores y riffs densos y plomizos creando una atmósfera densa y difusa con su sonido. Un espacio psico-progresivo en el que todo se arremolina en un contraste persistente entre las plácidas melodías vocales y la fuerza de una instrumentación impactante en la que vuelven a aparecer sonidos de viento para aportar su granito de arena a este ambiente sinfónico pero lleno de pesadez. Triste, oscuro e inquietante por momentos, el corte tiene en sus entrañas altas dosis de una épica aplastante.

Con un nuevo giro argumental, los efluvios lisérgicos afloran en ‘Repent in blood’ Una canción rebosante de sentimiento que acracia al oyente con sus suaves y psicotrópicas melodías en una combinación llena de fuerza. Sin perder de vista los ecos de los 70’s el ambiente psicodélico se colorea con riffs ocasionales que beben de la psicodelia pesada coqueteando por momentos con el doom más atmosférico. Todo ello sin perder el espíritu progresivo predominante en todo el álbum.

‘Carried away’ mantiene una fórmula que funciona a las mil maravillas. Monumentales pasajes instrumentales se ven asediados por una desgarradora voz que transmite toda su desesperación. Aparentemente suave, el corte posee una entrañas sólidas y rebosantes de garra. Un buen ejercicio compositivo que nos brinda momentos de gran belleza. Un ritmo profundo y cadente atrapa al oyente a una narrativa tenue y misteriosa. Pinceladas de heavy-rock mostrando su poder de seducción se unen en otra fiesta tenebrosa y melancólica.

El álbum cierra con ‘Pestilence’, otro corte excelso en su sonido. Buenas melodías progresivas, un fuerte ritmo y multitud de ornamentos se ensamblan para crear una canción sólida y densa en la que el cuarteto índice en esa oscura atmósfera en la que se desarrolla todo el álbum. Un nuevo espacio psico-progresivo aturdidor, pero con muchos alicientes en su desarrollo.

JIRM:
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