Reseña: MOTORPSYCHO.- ‘Kingdom of Oblivion’

Si hay una banda en la escena contemporánea capaz de crear albúmes fascinantes, esos son los noruegos MOTORPSYCHO. Tras el fin de la trilogía que supuso la publicación de ‘THE TOWER’, ‘THE CRUCIBLE’ y ‘THE ALL IS ONE’ y en activo desde los 90’s, el trio noruego no se duerme en los laureles, y como tantas bandas, suple la ausencia de actuaciones en directo para publicar un nuevo álbum doble. ‘KINGDOM OF OBLIVION’ fue grabado en parte en las mismas sesiones que ‘THE ALL IS ONE’ en Black Box Studio en Francia y en parte en un estudio local en Trondheim. Surgiendo de material que no encajaba en su último álbum, han tratado de crear un álbum pesado en que la psicodelia y lo progresivo tiene un peso importante. Coloreando sus riffs de distintas influencias a las que ya nos tienen acostumbrados nos sacan de la rutina. Si la banda nació de guitarras crujientes, bajos rugientes y el puro caos de los tambores desquiciados, con su experiencia y maestría, consiguen construir un trabajo creativo, como solo ellos saben hacer. Melodías de ensueño junto a riffs que te rebanan el alma porque son, una banda increíble que compone álbumes increíbles. ‘KINGDOM OF OBLIVION’ se suma a la interminable lista de discos de los de Tromheim con los que deleitarnos una y otra vez. Escribir sobre un álbum de MOTORPSYCHO puede ser la tarea más fácil del mundo, ellos siempre ofrecen suficientes alicientes para que cada una de sus canciones se llene de texturas que hacen que tengamos como un regalo para los sentidos. Sus improvisaciones por muy primarias que parezcan, son aparcadas hasta encontrar el momento de pulirlas para que tengan sentido. Con la habilidad para hacer que la oyente nunca sepa el camino que va a llevar cada canción, la riqueza compositiva de sus temas hace que cada uno de ellos, ofrezca distintas alternativas. Eso queda patente en la distribución de las canciones en el álbum, con unos primeros temas más crudos, y una segunda parte del álbum, más elaborada y melódica. Esto no significa que pierdan un ápice de pesadez y fuerza, en esta nueva entrega, no existen artificios. Una vez más, MOTORPSYCHO, siguen dejando patente que están en un estrato superior a la mayoría de las bandas contemporáneas, los noruegos juegan en otra división, solo apta para los elegidos. ¡Disfruta!.

Un ritmo pegadizo, y vibraciones llegadas de los 70’s nos invitan a sumergirnos en ‘The Waning Pt.1 & 2’. La canción se sustenta en unos tambores poderosos y una voz melodiosa que parece mirar al pasado, pero aportando un tono de optimismo. El equilibrio perfecto entre pesadez y buenas melodías con elementos de hard-progresivo en sus genes en la primera parte. La segunda parte del tema nos lleva a un escenario más psicodélico en el que los noruegos saben meter sus ácidas guitarras en el momento justo.

Instalados en esas reverberaciones progresivas, ‘Kingdom Of Oblivion’ se muestra turbio y oscilante. Con un carácter más áspero la canción vuelve a ofrecernos pasajes melódicos flotando entre la pesadez de sus riffs. El legado de Yes aparece de soslayo para ofrecer un corte, que sin ser espectacular brilla por si mismo.  

‘Lady May 1’ se presenta con una aspecto más folk y oscuro. La pusa de sus acordes nos relaja tras la embestida de las dos primeras canciones del álbum. El lado más dulce de la banda aflora aquí con gran encanto.

En un escenario más propio de Sabbath los primeros riffs de ‘The United Debased’ hacen presagiar que veremos la versión más pesada deMOTORPSYCHO. Y si bien, vuelven a ofrecer un sonido plomizo y grave, las celestiales voces nos van introduciendo en una atmósfera psico-progresiva que muta constantemente. Nunca sabes por donde transcurrirá el camino de la canción y aquí no iba a ser de otra forma. Nueve minutos suelen dar de mucho a cualquier banda, pero para el trio, es todo un filón temporal en el que ofrecer todo su potencial. Con momentos Jethro Tull, melodías progresivas, y riff de puro hard rock crudo y oscuro el tema ofrece su versión más pesada.

Una lenta y silenciosa introducción ambientalnos rompe los esquemas en ‘The Watcher (featuring The Crimson Eye). Un misterioso tema con ecos floydianoscon múltiples efectos, que no parece explotar nunca. La verdad, en el fondo es el corte que menos me aporta de todo el álbum, prescindible.

‘Dreamkiller’ parte de una introducción experimental, para introducirnos en el lado más experimental de la banda. Riffs crudos y persistentes arropados por una densa y nebulosa instrumentación psico-progresiva que evoluciona a momentos de gran épica. Tras los habituales solos incisivos en tema se diluye lentamente.

A modo de interludio, los acordes acústicos de ‘Atet’ son como una breve parada en el camino.

‘At Empire’s End’ nos devuelve al escenario en el que mejor se desenvuelven. Hard progresivo contemporáneo con muchos ecos del pasado, pero con su seña de identidad intacta. Con pasajes suaves y melodiosos que se inclinan a una atmósfera más psicodélica, el tema conjuga acordes acústicos con guitarras afiladas y profundas en un ejercicio compositivo monumental pero lo suficientemente atractivo para engancharnos a su sonido. Un placido paseo por un gratificante espacio sonoro que solo bandas así son capaces de crear. Una de las mejores canciones del álbum.

Nuevamente retomando pasajes folk acústicos, ‘The Hunt’ se nutre de sinfonismo con la característica voz de inclinación YES, que hace que parezca que hemos vuelvo al rock sinfónico de los 70’s. Sinfonismo reconfortante lleno de buenas armonías y un carácter oscilante.

‘After The Fair’ es un nuevo interludio acústico de breve duración.

‘The Transmutation Of Cosmoctopus Lurker’ se erige como la canción más larga del álbum con sus diez épicos minutos. Naciendo de una atmósfera oscura y pesada, el tema retumba entre efluvios lisérgicos, para precipitarse en un brioso torrente sónico. Melodioso en lo vocal, pero salvaje e indómito en su instrumentación, el tema surca mil colinas con una vegetación varia en su desarrollo. Guitarras que se desangran, tambores atronadores y la suficiente habilidad para acoplar sonidos psico-progresivos, hacen que el tema se convierta en una orgía de sonidos que nos aturden y gratifican por igual. La experimentación al poder. No cabe duda, de que diez minutos de MOTORPSYCHO dan para mucho.

‘Cormorant’ cierra esta versátil y brillante álbum con un epílogo suave y progresivo que supone todo un bálsamo al torrente de emociones del resto de las canciones. El lado más sensual vuelve a aflorar en el tema que pone el cierre a otro gran trabajo de una banda, que no deja de sorprendernos nunca.

Motorpsycho

Stickman Records

Reseña: LA ERA DE ACUARIO.- ‘La Era de Acuario’

El sexteto mexicano LA ERA DE ACUARIO publicaba en 2019 su EP ‘LUNAR’. Ahora el sello peruano Necio Records incluye en su catálogo aquel trabajo convertido en un LP con ocho canciones, entre las cuales están incluidos los temas de ‘LUNAR’. Un florido álbum en el que los ecos west-coast y el aroma hippie de finales de los 60’s se refleja en cada una de sus bellas canciones. La evocadora portada de Robin Ginsta nos da ya pistas de su contenido. Una apuesta por los sonidos neo-psicodelicos con un fuerte aroma vintage, en los que afloran coloridos vientos exóticos para crear temas de gran belleza. Las canciones del álbum no dudan en visitar el Londres de fin de la década prodigiosa para empaparse de fragancias beat de indudable tono retro. Temas suaves, con melodías de confitería, que nos llenan de una sensación de ese espíritu hippie que floreció hace cinco décadas. Como si no hubiera pasado el tiempo, la banda sonora del ‘verano de amor’ es capturada por estos jóvenes mexicanos para ofrecernos media hora de paz y amor. Balsámicas y reconfortantes canciones que habitan entre unas atmósferas místicas que se vuelven más turbulentas con difusos riffs, y pasajes de neo-psicodelia del siglo XXI. Esa combinación hace que su escucha sea fascinante y liberadora. Las afiladas guitarras saliendo a escena solo en el momento justo, junto a un órgano hammond que llena la atmósfera de un sabor añejo, unido los algodonados pasajes vocales, consiguen una combinación verdaderamente fascinante. No faltan momentos más turbios y pesados, lo que supone un nuevo aliciente para el oyente, si ya, con esas vibraciones del pasado, no fuera suficiente. Misticismo, sosiego, psicotrópicos y algún momento más pesado y ácido, se meten en una coctelera de la que se consigue un brebaje sonoro apto para todos, seas o no un amante de la psicodelia. Un huele a flores pero que también huele a humo cannabico, y sobre todo, a fragancias extasiantes y balsámicas para aislarnos del trepidante mundo en el que vivimos, gracias a las fantásticas vibraciones que nos trasmite.

LA ERA DE ACUARIO fue fundada en 2018 por Ximena Gama y Sabu Aviles y todas las canciones de este debut fueron compuestas por la banda excepto, Hippie Hippie Hurra** que pertenece al francés Jaques Dutronc. ‘LA ERA DE ACUARIO’ fue grabado, mezclado y producido por Sabú Avilés en Pysch Out, mezclado por Ivan Almanza en Madrigera Studio CDMX en 2.019.

‘Om ganesh’ se desarrolla en una florida atmosfera psicodélica. Una cadente introducción nos sumerge en un mundo mágico de neo-psicodelia heredera de los sonidos florales de la west-coast de finales de los 60’s. Con riffs ásperos, pero manteniendo en su conjunto, un espíritu amable, el tema ondula constantemente entre sonidos vintage. Fuertes guitarras, una dulce voz y el cálido sonido del hammond arropan el tema. También encontramos algunas veleidades de mágico exotismo. Colorista y nebuloso a la vez el corte nos lleva en volandas en una nube de fascinante psicodelia en la que no falta algún elemento progresivo dotando la canción de un cierto carácter retro con gran misticismo.

Embutidos en ese traje entre lo vintage y la nueva psicodelia del siglo XXI, ‘Lunar’ conjuga suaves y dulces melodías con arrebatos más experimentales, ofreciendo un tema plácido y sensual. Sus riffs difusos nos acercan a un espacio más tenue y psicotrópico. El tema mantiene el tono suave a pesar de los aderezos más rugosos de alguno de sus riffs. Sin duda consiguen crean un caleidoscopio sonoro multicolor en el que caben resonancias fascinantes junto a otros más inquietantes.  La canción está llena de constantes efluvios lisérgicos.

‘Agujero negro’ conjuga elementos espaciales con la psicodelia exótica y aromática predominante en el álbum.  Entre sonidos orientales y vibraciones más propias del Mediterráneo la dulce y celestial hace de bálsamo a los coloristas sonidos en los que habita la canción. Sin perder el tono espiritual presente en todo el álbum los giros se suceden sin perder el alma hippie con el que la banda se siente identificada. Con Guitarras hirientes en su parte central, dotan al tema de una acidez comedida que no resulta ruidosa, sino que se complementa con el resto de las vibraciones del tema.

Describiendo una atmósfera vintage, ‘Etéreo’ incide en la apuesta neo-psych de LA ERA DE ACUARIO. Con un sonido propio del siglo XXI consiguen aportar ecos del pasado para construir un nuevo tema con reminiscencias 60’s. Órgano, guitarras y sonidos flotantes conforman una canción sencilla que en sus entrañas esconde algún momento más pesado.

Con flores en el pelo y una vestimenta colorida, ‘Fotografía’ rescata las vibraciones ‘flower-power’ en un tema suave, blando y lleno de sensibilidad. A pesar de su aspecto frágil, seguimos encontrando elementos más contemporáneos en una canción que bien podría haber sido compuesta en 1967. Psicodelia pop con un aire beat que sigue el lema ‘paz y amor’.

‘Bailando en el mar’ sin salirse de las atmósferas psicodélicas caleidoscópicas, conjuga las suaves voces pop con pasajes envolventes llenos de efectos lisérgicos. Un tema sencillo, pero con los suficientes ornamentos como para mostrarse atractivo para el oyente amante de los ecos vintage

Etéreos sonidos y melodías celestiales van construyendo ‘Orgón’. Neo-psicodelia en estado puro. Sin estridencias y siempre con vibraciones susurrantes conseguir crear un espacio nebuloso que se eleva en busca de una pesadez que, a la postre, resulta de lo más efectiva. Sus narcóticos pasajes parecen habitar en insondables lugares con un aura misteriosa. Nuevamente aparecen los elementos exóticos para dar luz y aromas a una canción algo más oscura que las restantes del álbum.

El álbum cierra con un tema con título lo suficiente evocador como para hacernos idea del contenido del trabajo. ‘Hippie hippie hurra’, muestra a la banda instalada en esas dulces sintonías hippies de finales de la década de los 60’s. Aterciopeladas melodías con sabor a miel conviven con algunos desvaríos psicotrópicos y momentos de un sinfonismo lleno de exotismo y algo de mística.  

La Era De Acuario

Necio Records

Reseña: LIQUID SOUND COMPANY.- ‘Psychoactive Songs For The Psoul’

LIQUID SOUND COMPANY son acid-rock en estado puro, y su nuevo álbum ‘PYCHOACTIVE SONGS FOR THE PSOUL’ lo deja patente una vez más.

Cuatro álbumes en 25 años, seguramente es una producción escasa para una banda de tanta calidad y con tanto prestigio dentro de la escena psicodélica. Por eso, recibimos el nuevo álbum de los texanos LIQUID SOUND COMPANY como un auténtico tesoro del que disfrutar. ‘PYCHOACTIVE SONGS FOR THE PSOUL’ es una nueva pequeña obra maestra de la banda. 10 años han pasado desde que publicarán ‘ACID MUSIC FOR ACID PEOPLE’, su anterior LP, pero la espera ha merecido la pena. Precisamente por eso, cualquier amante de psicodelia, no debería dejar pasar la oportunidad de sumergirse en unos surcos que emanan fantásticas vibraciones lisérgicas. La banda se muestra en plenitud creativa, en un mágico viaje sensorial que te engulle con cada riff. Creando ácidos sonidos que expanden la mente del oyente, consiguen que nuestro cuerpo flote en sus etéreos y magnéticos sonidos. Todo su brillo cósmico sigue intacto, lo hace que cada canción sea un regalo para el oyente. Un viaje exótico que derrite la mente hacia el placer y las visiones místicas. Con una evolución en el sonido de sus canciones, con la primera parte del álbum más ácida, espacial y psicotrópica, atravesando espacios más hipnóticos con reminiscencias kraut, para transitar por cortes más luminosos, que toman una ruta hacia exóticos entornos llenos fragancias extasiantes. No sé si será premeditado, pero la sensación tras su escucha, es de haber realizado un viaje por todo el espectro de la psicodelia. Un tránsito chamánico, pero también un trance místico, lleno de espiritualidad y tradición, que refleja a la banda ampliando su espectro sónico. Desde temas pesados que parecen estar creados tras una ingesta de LSD, hasta otros, en los que la magia y el color de etéreos poderes del universo, queda reflejados en cada melodía. Seguramente cualquier adjetivo que pueda fluir de mi mente para describir el álbum, no le hará verdadera justicia. Por eso recomiendo que, para su escucha, te pongas cómodo, enciendas tu lampara de lava y te dejes llevar por sus mágicas canciones psicodélicas. Las guitarras de John Pérez y Mark Cook, serán tus guías para este éxodo ondulante, hacia el particular mundo cósmico de LIQUID SOUND COMPANY, una de las bandas pioneras de la neo-psicodelia, que continua en el siglo XXI, manteniendo intacto todo su poder seductor.  Ojalá no tengamos que esperar diez años más hasta un nuevo álbum de la banda y en poco tiempo, tengamos un nuevo álbum de la banda.

LIQUID SOUND COMPANY son:
John Pérez – guitarras, voz
Mark Cook – guitarra Warr, 12 cuerdas, sintetizador analógico
Jason Spradlin – batería, teclados
Allan “Skip” Wise – voz
Ron McCain – teclados

Formados en 1996 por el guitarrista de SOLITUDE AETRUNUS, John Pérez y el batería de LAST CHAPTER, Jason Spradlin, el objetivo de LIQUID SOUND COMPANY ha sido crear sonidos psicodélicos que expandan la mente. Con el núcleo centrado en Perez & Spradlin, la banda ha tenido varios miembros de THE COMPANY en sus filas, como Alan «Skip» Wise, acompañados de Mark Cook y Ron McCain, continúan en su tarea, sin haber perdido un ápice de encanto ácido.

Entre efectos espaciales, ‘Cosmic liquid love’ nos introduce en la odisea psicodélica de estos veteranos lisérgicos. El tema se desarrolla como si de una gran introducción se tratara para hacernos traspasar esa barrera sensorial a la que nos tienen acostumbrados desde hace décadas. El tema nos abre la puerta a un mundo en el que todo se acelera en una atmósfera cósmica. El corte mantiene un cierto tono épico.

Sin perder su espíritu psicotrópico ‘Blacklight corridor’ con voces más propias del underground alemán con un carácter casi kraut, por momentos evocador de bandas como Kraftwerk incluso. Un avance parsimonioso que explota en un entorno cósmico creando un clima calidoscópico. Los desarrollos de guitarras ácidas se precipitan en una espiral sónica con ritmos hipnóticos. Los efectos se suceden haciendo que tema repose en un escenario más calmado y misterioso que atrapa al oyente. La banda saber jugar con las guitarras flotantes ofreciendo su versión más lisérgica.
‘I m geting older’ mantiene esos registros vocales y una armonía más luminosa. Aquí las voces tienen un papel más importante. Mientras, el sonido habitual de LIQUID SOUND COMPANY, sigue hechizando al oyente con bellos pasajes oscilantes y etéreos. Por momentos evocando a Hawkwind, pero también un sonido más propio de los 70’s revolotea entre la psicodélica con sus fragantes aromas. El tema presenta un aspecto más floral sin renunciar en ningún momento a su profunda y magnética psicodelia.

Con tonos más exóticos, ‘And to your left…Neptune’ arropado por unos fuertes tambores y los pedales de las guitarras echando humo, lanza su particular hechizo al oyente. Sus pasajes casi orientales se conjugan con una pesadez rítmica y constantes solos de guitarra que embadurnan el tema de acidez. Controlando el tempo, la canción va modulando su intensidad con breves pausas que bajan las revoluciones. Una nueva odisea espacial que acaba por depositarnos en un mundo mágico con seductores pasajes que no renuncian a un clima de misterio narcótico. La duración del tema hace que puedan desarrollar más la estructura mutando su sonido sin perder su esencia. Seis minutos extasiantes que nos alejan de lo terrenal para invitarnos a explorar los rincones sensoriales de la mente.

‘Mahayuga’ se desarrolla en una exótica atmósfera con aromas orientales y ritmos tribales.  Con un misticismo intrínseco, la psicodelia toma otro matiz diferente a las canciones. En un entorno étnico, en el tema no encontramos el derroche ácido del resto de canciones hasta su parte final, en la que, sin perder el espíritu oriental, se torna más turbio y psicodélico.

Borboteante, y con un nítido acento neo-psicodélico, ‘I feel you’ muestra algún eco 60’s en sus melodías vocales. las cuales, se vuelven más aterciopeladas y su ritmo más pausado. Siguiendo la senda del tema anterior, la psicodelia aromatizada y espiritual se apodera de un tema en el que encontramos algún elemento más pesado. Coloreando su atmósfera, el tema se deja llevar por suaves fragancias en su desarrollo creando un entorno apacible y gratificante para el oyente.  

‘Who puta ll of those things in your’ vuelve a desarrollarse prescindiendo de la acidez para desarrollarse sobre melodías florales que nos trasladan a un ambiente con tonos bucólicos, pero que, a su vez, oscilan balanceándose entre sus persistentes efluvios lisérgicos. El trabajo de guitarra sigue siendo notable.

 ‘Laila was here’ cierra el álbum con el mismo espíritu mágico de los temas anteriores. Deleitando al oyente con pasajes de psicodelia flotante con un gratificante efecto para el oyente. Sus acolchados pasajes instrumentales van describiendo un jardín colorido lleno de aromas florales. Acolchados pasajes con gratificantes sonidos que nos acarician creando una sensación plácida para el oyente.

The Liquid Sound Company

Reseña: JOINTHUGGER.- ‘Reaper season’

JOINTHUGGER nos anunciaban hace semanas que publicarían dos EP en el presente curso. Ya tenemos disponible vía Majestic Mountain Records, el primero de ellos, ‘REAPER SEASON’. Una única pista de 18 minutos en las que los noruegos profundizan en los reinos de la muerte del ego y el papel del ángel de la oscuridad en la lenta decadencia del mundo moderno. Como observadores de la creación, el trío reacciona ante el mundo a través de un embriagador asalto de doom que arrasa con la turbulencia del dominio de una atmósfera psicodélica sobre la que las melodías vocales, a veces heavy, a veces en tonos progresivos o incluso con leves ecos blues, acaban seduciéndonos en su narrativa.  Tomándose la construcción del tema con calma, lograr crear un estilo propio de hacer canciones doom. Reflejando que han madurado como banda respecto a su debut, y sin duda haciendo que mis expectativas se eleven deseando que su segunda entrega del año, llegue cuanto antes. Suenan amenazadores, oscuros, pero también consiguen que ‘Reaper season’ sea un tema que nos narcotice con su poderoso influjo. Aunque no destaque de una forma llamativa, el trabajo de guitarra y bajo es sencillamente brillante. Creando un entorno tétrico en el que las almas perdidas se refugian bajo las alas destrozadas de la medianoche, consiguen que  el tema flote. Activando los sentidos, transmiten sensaciones contrapuestas, pero, sin duda, fascinantes. Todo un ritual pesado en el que los espectros adoradores de Lucifer parecen salir de su letargo para explorar nuevos mundos.

Munkvold ,  Pedersen y  Theobald construye un tema atmosférico lleno de épica. Con la psicodelia y el doom como elementos base, su inclinación progresiva, hace que JOINTHUGGER consiga conjugar la monumentalidad, con la calma lisérgica. Siguiendo un patrón claramente predefinido, el tema susurra y se va saltado por poderosos riff con unas melodías cautivadoras. Fuerza, oscuridad, pero también confort. No estamos ante una canción que nos provoque esguinces cervicales, pero si es perfecto para sentarse en tu sofá plácidamente y dejarte atrapar por sus poderosa fauces. Tanto en la parte más melódica como en sus embestidas pesadas el tema consigue hacer al oyente partícipe de la narrativa de los escandinavos. Sin duda un presagio de que estos chicos se toman en serio lo que Con una parte central en la que el ritmo se intensifica, mientras sus voces, con cierto aroma a 70’s surfean entre los densos riffs. Ecos heavy-rock y un ambiente chamánico completan una canción que, a pesar de sus dieciocho minutos no resulta nada monótona. Sin duda el tema, es el reflejo de la calidad que JOINTHUGGER posee, haciendo que sus pesados ritmos no resulten un clon de otras apuestas de la escena pesada. Sus guitarras ácidas, consiguen hacernos olvidar que estaos ante una banda que ama el doom, pero que también sabe pintarlo con colores atrayentes, a pesar de la repetición de un esquema que no resulta anodino.  

Jointhugger

Majestic Mountain Records

Reseña: MYTHIC SUNSHIP.- ‘Wilfire’

MYTHIC SUNSHIP son una banda errática, apasionada, excitante e indómita, y en su nuevo álbum ‘WILFIRE’ vuelven a romper las cadenas que amarran a muchas bandas para no salir de su zona de confort, destrozando en mil pedazos los estereotipos de la música pesada y psicodélica. ¡MYTHIC SUNSHIP son la anarquía!, pero ¡bendita anarquía!. Destrozando la base sobre la que se construyeron los álbumes anteriores, el grupo se ha reinventado para presentar un álbum que muestra a la banda en su forma más básica y primitiva. Grabado en el transcurso de cuatro intensos días en el generosamente vintage RMV Studio de Estocolmo, el álbum documenta el organismo musical visceral e indomable en el que MYTHIC SUNSHIP se convierte una vez que se desata en la interacción improvisadora. La orgía de sonidos con los que los daneses son capaces de estimularnos es digna de todo elogio. Monumental, exuberante y turbulento, el sonido de ‘WILDFIRE’ es apto para los más aventajados alumnos de la vanguardia psicodélica y todo un reto para los que todavía no se han sentido seducidos por este tipo de apuesta tan magistral. Sus momentos avant-garde, free-jazz, la esquizofrenia de sus ácidas guitarras y las melodiosas armonías, se ven comandadas por unos alborotadores ritmos kraut que atrapan al oyente en su ‘Sodoma y Gomorra’ particular. La improvisación como bandera con un derroche de fuzz y de psicotrópicos, de su autodenominado ‘anaconda rock’. Una serpiente gigante que ondula por pasajes de psicodelia pesada entre malezas jazzísticas muy estimulantes, azuzada por sus diabólicos ritmos. ‘WILFIRE’ cruje, pero también narcotiza, y sobre todo tiene un carácter estimulante para el oyente que se atreve a dejarse llevar por sus improvisaciones en forma de canción. Sus ritmos difusos y su carácter cósmico consiguen crear un inusual caleidoscopio en el que todo tiene sentido, dentro de su propio ‘sin sentido’, ahí radica realmente su grandeza. Habiendo sido habituales del sello El Paraiso Records, en esta ocasión el álbum está disponible vía Tee Pee Records. El quinteto danés continúa regalándonos un nuevo capítulo de personal odisea cósmica y psicotrópica con una fusión de sonidos que solo está al alcance de unos pocos.

Maelstrom’ incide en el sonido característico de la banda, con su dupla de guitarras flotantes entre ritmos kraut, ecos jazz y una atmósfera psicodélica creando una monumental bacanal sónica nacida de una jam. La exuberancia del sonido de los daneses adquiere formas diversas en la orgia instrumental con la que nos invitan a explorar su particular mundo lisérgico. Un mundo en el que todo se desarrolla con un frenesí impactante. El contraste del hipnotismo de sus tambores contrasta con los alocados pasajes del saxo y los psicotrópicos solos de sus guitarras. El tema es el resultado de la creatividad de unos grandes músicos que no se ponen barreras a sus composiciones. Tan electrizantes como estimulantes, las disonancias del saxo son contrarrestadas por acolchados pasajes, pero siempre con la esquizofrenia como bandera. Aún con estas características el tema consigue atraparnos.

 ‘Olympia’ es una canción habitual en sus directos, desde hace un tiempo, una pista que en cada actuación adquiere una nueva dimensión. nacida como una canción suave aquí adquiere unos tonos algo más rockeros sin perder su esencia improvisada. Moldeándose entre distintos desarrollos y con sus habituales ritmos hipnóticos de vocación kraut la frescura se respira en cada acorde. Con su ritmo constante el tema explora atmósferas psicodélicas con una nube de guitarras flotantes. A diferencia del resto de los temas, aquí los daneses prescinden del sonido del saxo. Con una evolución lenta el tema va intensificando su sonido sin perder su esencia psicodélica en ningún momento ofreciendo al oyente un resultado estimulante.

En un escenario más ensoñador ‘Landfall’ juega con ritmos y sensoriales momentos de fascinante psicodelia que estimula los sentidos del oyente. Aturdidores y narcóticos el free-jazz se une a una fiesta heavy-psych más propia de bandas como Earthless. Sus atronadores tambores eclosionan en una erupción hipnótica entre ramalazos de pesadez de gran carácter magnético. Los efluvios lisérgicos aquí adquieren un mayor peso haciendo que el tema atraviese la barrera sensorial del mundo de la psicodelia para ofrecernos un universo nuevo. Las disonancias son uno de los elementos con los habitualmente juegas los daneses y aquí una ve más, lo reflejan con acierto.

Con una atmosfera más espacialRedwood grove’ supone un pequeño oasis en el particular mundo De la banda. Una marcada línea de bajo, psicodelia aromática y ecos 70’s se unen a esta nueva improvisación reflejando un espacio más reflexivo. Con sus temas naciendo de la improvisación todo puede suceder, algo que queda patente en la pesadez de un tema que sabe con llevarnos a un viaje multicolor con mil alicientes en el camino. Su carácter kraut, no impide que el jazz aparezca en esta montaña rusa de emociones, creando momentos que estimulas los sentidos del oyente hasta hacerlo flotar en un espacio cósmico en el que nada resulta diseñado de antemano.  

‘Going up’ son nueve minutos de MYTHIC SUNSHIP en estado puro. Sus poderoso tambores, sus guitarras magnéticas y la espiral de libres sonidos de fusión emprenden un viaje cósmico a remotos lugares guiados por su hechizante psicodelia. Guitarras en capas construyen una canción instrumental con sólidos pilares y la innata vocación de jam. Mágicos y sosegados por momentos, pero completamente experimentales en otros. Seguramente es el tema más calmado de un álbum excelso que refleja la experimentación de su psicodelia cósmica con elementos jazz de una manera sublime. El viaje acaba en una autentica bacanal sónica de la que no podrás escapar. Pocas banas son capaces de ofrecer una apuesta tan rica en texturas sin renunciar a su pesadez.

Mythic Sunship

Tee Pee Records