Reseña: FREEDOM HAWK.- ‘Take all you can’

El cuarteto de Virginia Beach regresa con más confianza que nunca y ofrece su esfuerzo más sincero hasta la fecha, derramando sus corazones en cada latido y nota de las nueve canciones de su nuevo álbum ‘TAKE ALL YOU CAN’. La promo que recibí decía: ‘Imagina a Ozzy Osbourne estrellándose en una fiesta de generadores con Fu Manchu en la costa de Virginia Beach. Lo tienes: un álbum proto-pesado divertido y de sonido cálido con suficiente combustible para que dure años’. Palabras sumamente acertadas que bien definen su espíritu, pero son muchos más los alicientes para sumergirte en su escucha. Alejados de propuestas estereotipadas, FREEDOM HAWK, dejan patente su talento en un álbum con un gran cariz melódico, pero con un corazón primitivo. Sus vibraciones de proto-metal herederas de los primeros Sabbath, están marcadas por el registro vocal de su cantante T.R. Morton y su similitud con Ozzy Osbourne, pero no se quedan ahí. Las atmósferas retro se enriquecen con golpes de hard-rock acido de los 70’s y con arrebatos de heavy-rock 80’s. Un cóctel único, pero sumamente apetecible en el que la psicodelia tiene su parcela de protagonismo. Sin duda, un trabajo fresco que hace que cada canción ondule constantemente entre subidas y bajadas de intensidad, haciendo que nada resulte monótono.  Sin duda un álbum oscuro, pero sumamente refrescante en su presentación que recoge todos elementos que un verdadero amante de los sonidos pesados de inspiración retro puede esperar. Una forma única de crear canciones inspirándose en sus experiencias que solo podían provenir de vivir cerca del océano, hablando de ese estilo de vida y evocando imágenes del cálido sol, cabalgando las olas, navegando con la capota abierta y festejando en la playa. 

‘TAKE ALL YOU CAN’ está disponible a través de Ripple Music

FREEDOM HAWK son:

TR Morton : voz y guitarra  Lenny
Hines : batería
Mark Cave : bajo
Brendan O’Neill : guitarra

‘Age Of The Idiot’ rezuma riffs de alto octanaje adornados con una conmovedora voz etérea destilando atractivas melodías. Estribillos pegadizos que no te podrás sacar de la cabeza. Heavy-rock con reminiscencias Sabbathicas especialmente en el registro vocal. El tema ondula entre distintas influencias estilísticas sin perder su verdadera esencia.

Por la senda del proto-metal de los primeros 70’s, ‘Take All You Can’ recupera esos vestigios Sabbath para componer una canción llena de gancho. Riffs oscuros que golpean constantemente entre ondulantes ritmos de vocación retro. Su sonido heavy-rock se enriquece con las cuidadas melodías voces y un ritmo trepidante del que afloran solos asesinos.  Toda una cabalgata de rock ocultista lleno de vitalidad.

En un tono más pausado ‘We All Need Rock N’ Roll’ parece beber del manantial del blues y el rock clásico de los 70’s en otro brillante episodio sonoro. Con una roma campestre, la banda construye un tema contenido en el que no faltan buenos solos de guitarra bajo una sencilla melodía. Eso no impide que la cabra tire al monte y los riffs retro se vuelvan más turbios y contundentes a medida que la canción avanza.

Seize The Day’ parte de susurrantes pasajes en los que la psicodelia hace acto de presencia. El lado más calmado de FREEDOM HAWK refleja a una banda que sabe manejarse bien en diferentes registros. El corte ondula con bajas y subidas de intensidad con un resultado brillante.

Con energías renovadas ‘Never To Return’ arde entre riffs difusos y poderoso tambores bajo un escenario heavy-rock y voces evocadoras del legado de Ozzy, algo presente en gran parte de las canciones. Nuevamente construyendo el corte a partir de un riff, se sencilla estructura se desarrolla con el suficiente atractivo como para caer rendido a sus pies.

Sin salirse del guion From The Inside Out’ navega entre aguas retro con ecos de Kadavar y su canción ‘The old man’ en su riff principal. Coros y estribillos pegadizos, completan otra canción divertida y llena de dinamismo con un inequívoco sabor a proto-metal 70’s y con la sombra de Sabbath en el horizonte.  

‘Skies So Blue’ se mantiene explorando esos sonidos más propios de los 70’s. Con una guitarra afilada y una armonía difusa y pesada, la canción ondula a toda velocidad por territorios hard & heavy sin complejos, pero también es capaz de poner la pausa con pasajes atractivos y contagiosos para el oyente. El tema se adorna con unas pinceladas blues.  

En una atmósfera humeante el blues lisérgico hace acto de presencia en la entrada de ‘Comin’ Home’. Pero estos chicos tienen muchas inquietudes y en lugar de ceñirse al guion, insertan golpes de heavy-rock en un corte que se sustenta en pasados pasajes de plácida psicodelia con reminiscencias de blues ye incluso algún elemento progresivo. Uno de los cortes más narcóticos del álbum, que demuestra que FREEDOM HAWK saben cambiar el registro, y hacerlo con solvencia. El tema se encabrita en su parte final, con diabólicos pasajes de tintes retros ejecutados a un frenético ritmo. Aquí, los ecos Sabbath vuelven a aparecer en la voz.

Como broche final ‘Desert song’, mantiene las revoluciones bajas entre el envolvente sonido del órgano vintage y hermosos pasajes psico-progresivos más propios de los 70’s. Un corte de gran magnetismo en el que la banda de Virginia mira más que nunca al pasado con un sonido retro auspiciado por una magnífica melodía.  

FREEDOM HAWK:
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RIPPLE MUSIC:
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Reseña: BONES OF MINERVA.- ‘Embers’

‘EMBERS’ el segundo Lp de BONES OF MINERVA muestra a la banda con una madurez y una solidez en sus canciones fruto de largos años de trabajo, un esfuerzo que se ve recompensado con un álbum oscuro, pero lleno de épica en el que el metal-progresivo se dota de una fuerte carga melódica y de elementos de psicodelia aromatizada. Todo empapado de una lírica que no empaña su espíritu alternativo y que forma una dualidad realmente fascinante. La bestia ha regresado para salir de las tinieblas y mostrarle al mundo todo su potencial. ‘EMBERS’ mantiene la fórmula con la que se presentaron en su álbum debut, pero refleja la evolución de una banda sólida y solvente que ha madurado en estos años de arduo trabajo, algo que se nota de inmediato en este nuevo trabajo. Este particular Dr. Jekyll y Mr. Hyde que forma el ADN de BONES OF MINERVA, adquiere en esta ocasión unas cuotas épicas al alcance de pocos. Con unas canciones equilibradas consiguen aunar el terror y la oscuridad con lo etéreo y ensoñador, y ahí es donde reside su magia. Sus paisajes oníricos se enriquecen con una poderosa base rítmica en la que el espíritu de metal del cuarteto madrileño se muestra esplendoroso. A través de once canciones grabadas en vivo en el estudio, consiguen sumir al oyente en un relato fantástico lleno de luces y sombras con una narrativa fluida. Este sonido orgánico hace que el álbum se muestre terrorífico por momentos, pero en sus surcos se esconden bellos pasajes melódicos diseñados para seducir al oyente y sumirle en un gratificante sueño del que nos despiertan con hordas de riffs pesados. Sin duda, el álbum refleja la evolución de la banda desde su primer álbum ‘BLUE MOUNTAINS’ (reseña aquí): Mostrándose como una banda que sabe lo que quiere y eso se refleja en lo que hacen, pero sobre todo nos ofrece a una magnífica cantante, capaz de cambiar su registro melódico por terroríficos momentos guturales, porque para aquellos que no conozcan a la banda, las voces que escuchas salen de la misma prodigiosa cantante. Un espíritu de metal en un cuerpo sinfónico, o un cuerpo melódico embutido en un espíritu  de metal, en ‘EMBERS’ encontraras tu propia respuesta, porque estamos ante un magnífico álbum con mucho por descubrir.

EMBERS’ unos rescoldos relucientes entre las cenizas de un fuego. Ese es el principio del viaje. Un recorrido que nos lleva a través del humo por el bosque, el pantano, a las raíces de la propia tierra y a las células más pequeñas que componen un ser vivo.

Un disco que habla del duelo, de la lucha por seguir adelante y del silencio atronador que deja la ausencia en un viaje abocado a terminar en la esperanza, y que fue grabado en directo en Metropol Estudios por Alex Cappa.

‘EMBERS’ está disponible vía La Rubia Producciones y Aloud Music.

BONES OF MINERVA son: Blue (voz), Chloé (guitarra), Ruth (bajo) y Nerea (batería)

‘Forest’ abre el álbum con fuertes tambores de metal en un bosque misterioso del que la seductora voz de Blue aparece para seducirnos. Mostrando todos sus encantos, el tema mantiene la tensión en una dualidad sónica que realmente funciona. Un gran trabajo melódico consigue que la canción se vaya tornando más agresiva y desgarradora. Un sueño casi ocultista que toma tintes ceremoniales mostrando a las madrileñas en todo su esplendor. Épica y hermosa a la vez, la canción ofrece una base rítmica realmente enloquecedora.

Con un sonido atronador ‘Swamp’ nos empapa de golpes de metal entre terroríficos momentos vocales en los que las madrileñas enseñan su lado más tenebroso. Un espejismo que de inmediato retoma la lírica sin desdeñar sus ritmos diabólicos. El tema cuenta con aires exóticos intercalados en la densidad de su armonía. Todo un zarandeo para el oyente que no deja un minuto de descanso. Nuevamente encontramos esa dualidad entre la ternura y la belleza y la agresividad de un sonido rocoso y poderoso.

Tambores rituales y riffs difusos nos invitan a otra gratificante experiencia sonora. ‘Cuna’ combina a la perfección los registros más sensuales con los mas abyectos. balanceándose entre sus fuertes ritmos el corte sobrevuela un espacio lírico en un lado de la cuerda para asomarse a las grutas mas siniestras en el otro lado. Un corte cantado en español y con un aspecto grandilocuente e incluso melancólico. Estas chicas se manejan a la perfección en ese contraste de fuerza y dulzura.

Sin hacer prisioneros, ‘Dream’ emerge de oscuras y hediondas simas para mostrarnos todo su poder desde el primer momento. Casi duele escuchar a Blue dejándose la garganta en algunas de sus estrofas, pero por otro lado uno se pregunta. ¿Cómo es posible este cambio de registro sin perder el hilo? Ahí la atronadora base rítmica juega un papel fundamental para tensar toda la narrativa, y que ésta, Adquira un aspecto monumental. Pero esto es un ‘sueño’ y en los sueños aparecen voces celestiales elevando sus plegarias y su hechizante poesía. La canción acaba atravesando un vasto bosque progresivo entre ataques de furia.

El premio gordo del álbum lo encontramos en ‘Fuego’. Una canción en la que todo parece estar perfectamente medido. Metal progresivo con fuertes dosis melódicas y una atmósfera de gran exotismo. Un espacio perfecto para desarrollar todo su potencial. Dulce por momentos, el corte se deja seducir por aromáticos pasajes de psicodelia ensoñadora que ponen el contrapunto a su fuerza. 

‘Merula’ baja las revoluciones para sumirnos en un gratificante trance adornado con dulces melodías rebosantes de exotismo. Un paseo por un mágico espacio en el que lo liviano y etéreo aflora entre gratificantes pasajes melódicos.

El lado mas salvaje de las madrileñas aparece en ‘Claws’. Golpes de metal progresivo reflejan la dualidad del cuarteto. El frenético ritmo se alterna nuevamente con pasajes melódicos que no ensombrecen el espíritu de metal del corte. Lo cierto es que el trabajo de todos estos años de BONES OF MINERVA se ve reflejado en fantásticas canciones como esta. Las voces guturales se alternan con suaves pasajes líricos en lo que resulta ser parte del sello de identidad de la banda.

‘Silence’ vuelve a bajar las revoluciones para desarrollarse en susurrantes atmósferas instrumentales. Una especie de interludio que nos proporciona el descanso tras la intensidad del tema anterior entre melancólicos y bellos pasajes. En la parte final el tema se acelera en una huida hacia adelante, caminando a un insondable espacio.

La garra y la fuerza tenebrista regresa en ‘Flood’. Aquí encontramos brillantes y poderoso pasajes de metal progresivo que son amortiguados por esas bajas de intensidad y cambios de registro tan habituales en el cuarteto. Una montaña rusa de emociones que es capaz de enseñarnos el terror, pero que también consigue elevarnos a entornos celestiales en los que lo melódico copa el protagonismo. Siempre auspiciado por una poderosa base rítmica. Uno de los temas más potentes del álbum.

‘Madre’ incide en una fórmula que funciona. Voces guturales y tambores atronadores nos invitan a una liturgia ocultista llena de matices. Una combinación de heavy-rock, metal progresivo y psycho-doom, en una canción sólida y prieta que oscila sin perder su verdadera esencia.

El álbum cierra con ‘Hands’ Una canción que gravita entre atmósferas progresivas. Equilibrando los pasajes melódicos con una instrumentación poderosa la oscuridad deja un espacio para la luz. Un halo de esperanza que sale de las tinieblas y con el que la banda pretende aportar luz a y optimismo a su oscuro relato. Con melodías perfectamente trabajadas el corte adquiere un tono épico con el que logran seducir al oyente.

Bones of Minerva

LaRubiaProducciones

Aloud Music Ltd

Reseña: COLOUR HAZE.- ‘Sacred’

La publicación de un nuevo álbum de COLOUR HAZE, siempre es una buena notica, pero si además contiene unas canciones tan geniales como las de ‘SACRED’, la alegría se convierte en fiesta para los sentidos. Había algunas dudas de cómo afectaría al sonido de la banda la partida de su bajista Philipp, pero el 14º álbum de los de Munich, nos confirma que COLOUR HAZE, siguen siendo los mismos. Con más de 25 años de existencia, la banda sigue manteniendo intacta su esencia, pero a su vez, no deja de explorar nuevos caminos sonoros para no caer en la monotonía. En este nuevo álbum hay de ambas cosas, canciones que suenan a COLOUR HAZE sin ninguna duda y otras en las que las fronteras del sonido de la banda continúa expandiéndose. Combinando paisajes ensoñadores de psicodelia pesada, las canciones cuentan con momentos más propios del rock progresivo de los 70’s, pero también con riffs que crujen al más puro estilo stoner. Sin duda un arco iris multicolor en el que la magia aflora cuando menos te lo esperas.  Sus estructuras cambiantes, ondulan entre suaves y gratificantes pasajes llenos de belleza, con momentos de exploración en los que la banda aporta elementos exóticos y golpes de auténtica pesadez. El resultado es un fascinante álbum que gratificará a sus más fieles seguidores. Entre todos estos alicientes, afloran pasajes en los que el sonido mira de reojo a complejas estructuras jazz, algo que se conjuga con pasajes más progresivos y empíricos. Toda la versatilidad sonora se manifiesta con momentos comedidos, en los que las melodías vocales de Stefan ponen la guinda. Estaremos de acuerdo que Stefan no es el mejor cantante del mundo, pero su carisma y la capacidad para trasmitir no solo con su guitarra, sino con su aterciopelada y susurrante voz, es un plus que compensa sobradamente sus posibles carencias. Esto hace que todo resulte más reconocible y cercano para el oyente.  Cualquiera que piense que todo el hilo argumental del álbum es lineal, pronto se dará cuenta de que la realidad es otra. Porque a pesar de los numerosos y fascinantes pasajes psicodélicos presididos por la calma, también encontramos momentos en los COLOUR HAZE nos sume en el caos. En cualquier caso, el poder y calidad de la banda está a prueba de toda duda. COLOUR HAZE mas de dos décadas después, siguen siendo un referente dentro de la escena heavy-psych, y espero, que por muchos años más continúen ofreciéndonos trabajos tan maravillosos como este ‘SACRED’.  

COLOUR HAZE son: Manfred Merwald (batería), Mario Oberpucher (bajo), Jan Faszbender (sintetizador, órgano y piano eléctrico) y Stefan Koglek (guitarra y voz). ‘SACRED’ se grabó vivo en Clouds Hill, (Hamburgo) por Willi Dammeier, en octubre de 2021 y abril de 2022. Coros en ‘In All You Are’ a cargo de Julia Rutigliano. Sobregrabaciones, mezcla y masterización realizadas en Color Haze Studio, por Stefan Koglek. Todas las canciones escritas por Color Haze. Letras de Stefan Koglek 2020/2022. Ilustraciones luminosas de Sara Koncilja. Toda la producción analógica de Stefan Koglek 2022, estando disponible vía Elektrohasch.

Evocando sus raíces, la suave introducción de ‘Turquoise’, nos enseña en camino por ese mundo mágico en el que tan bien se siente COLOUR HAZE. Dos minutos de balsámica pausa para comenzar una cadente travesía plagada de elementos progresivos gracias al órgano y sintetizadores. La comunión con los acordes de guitarra va armando el tema lentamente por las habituales atmósferas oníricas de los alemanes.  Los reyes de los sonidos heavy-psych mantienen la creatividad intacta como demuestra esta bella y mágica canción que lleva su sello de identidad, pero que a la vez ofrece momentos novedosos.

Tras los siete minutos de paseo por el Jardín del Edén, todo se vuelve más pesado en ‘Goldmine’. Aquí el buen trabajo que ofrece su nuevo bajista Mario puede disipar las dudas sobre la marcha de Phillip. Riffs crujientes y un sonido denso y humeante se apodera del corte, mientras las bellas armonías de Stefan afloran con delicadeza entre esa espesa bruma. Con un ritmo más dinámico el corte se eleva con la particular del guitarrista. Ondulando entre lo liviano y lo pesado la canción muestra a COLOUR HAZE en su esencia. Un brusco cambio en la melodía hace que la canción mire a un espacio más experimental en el que las embestidas de pesadez van y vienen. Manteniendo la intensidad, los muniqueses dejan claro que siguen siendo una banda pesada.

‘Idiologigi’, supone un espacio para la experimentación. Repetitivos acordes se embadurnan con riffs que van y vienen cambiando su fisonomía sobre una estructura instrumental con un cierto carácter hipnótico. Creando una atmósfera psico-progresiva, la canción se convierte en una jam en la que cada músico tiene su momento de protagonismo. Mostrándose por momentos caótica, consiguen hacer que las piezas encajen. Melodías progresivas y un aroma a 70’s aflora tras el shock inicial. Avanzando a trompicones, el corte cuenta con monolíticos riffs que mutan su fisonomía en un constante giro argumental. Abarcando un amplio espectro estilístico, el corte coquetea incluso con el jazz por momentos. Toda una Torre de Babel de sonidos y ritmos, que se amontonan unos encima de otros creando un espacio anárquico de gran atractivo.

Los efectos cósmicos nos introducen en ‘Avatar’. La etérea voz de Stefan nos susurra llevándonos a un espacio mágico con el sello de identidad de COLOUR HAZE. Con un hipnótico ritmo y elementos más propio de MOTORPSYCHO, el tema va absorbiendo al oyente entre solos ensoñadores y riffs gruesos. Melodías psico-progresivas se asoman a la luz en tonos joviales impulsadas por exóticos vientos psicodélicos. Por momentos aterciopelado y místico, por momentos poderoso y fiestero. Esta combinación funciona con una cierta mirada al pasado y a los sonidos hard-rock de los 70’s.  

En tonos acústicos ‘1.5 degrees’ se erige como un extraño interludio coloreado por tonos de jazz y sonidos tradicionales llegados de oriente. Sin duda un corte que puede descolocar, pero del que también pueden sacarse gratificantes matices. Emanado gruesos sonidos, los ritmos parecen salir de herramientas mas que de instrumentos.

Embarcándonos en un viaje a través del cosmos ‘See the fools’ nos devuelve a la psicodelia ensoñadora. Suave en su melodía y con un cadente ritmo, la canción explora bellas atmósferas heavy-psych a las que la banda nos tiene acostumbrados. La mejor versión de COLOUR HAZE aflora en un corte con un a línea de bajo llena de magnetismo y hermosos solos de guitarra. Envuelto en un halo místico la canción puede hacernos flotar en un mágico sueño. En su segunda mitad, la entrada de los teclados aporta un tono más progresivo. Un ambiente algo vintage, pero completamente fascinante. Entre tonos nostálgicos se suceden bellos pasajes melódicos que hacen que caiga rendido a sus pies. Magistral. Si alguien dudaba de Colour Haze, aquí tiene la prueba de que siguen siendo una banda única.

Como cierre, la impresionante ‘In all you are’ contiene un vibrante ritmo y estribillos mas propios de la west-coast, entre desarrollos psicodélicos que vuelven a mostrar pasajes exóticos. Una canción colorista que rezuma optimismos en cada estrofa y en cada nota. Nuevamente con aroma vintage COLOUR HAZE se reinventan en un nuevo y fascinante capítulo de su ya larga biografía. Una banda que continúa mirando hacia adelante sin perder su esencia y personalidad. El carácter progresivo de alguna de las partes de la canción lo corroboran nuevamente. Sin darnos cuenta lo que empezó como una suave brisa, acaba convirtiéndose en una tormenta sónica. Un final épico que está a la altura de un álbum magistral.

Colour Haze

Colour Haze website

Reseña: ROBOT GOD.- ‘World’s Collide’

La primera vez que me topé con la música del trio australiano hace dos años, me que fascinado. Su álbum debut ‘SILVER BUDDHA DREAMING’ (reseña aquí) me voló la cabeza, y ahora, nuevamente, con su segundo álbum ‘WORLDS COLLIDE’, han vuelto a volverme loco. Porque si, estos chicos saben como estimularme. Su fascinante combinación de psicodelia pesada de fuerte inspiración floydiana, sus potentes riffs Stoner y la acidez de sus desarrollos con elementos de blues, sin duda es algo que no te puedes perder. Si en su anterior EP ‘VALLEY OF PRIMORDIA’ (reseña aquí), optaban por dejarse llevar por dos jams instrumentales, ahora logran conjugar el sonido de sus trabajos previos, con una madurez que no duda en incorporar elementos blues, pasajes progresivos e incursiones en el territorio psycho-doom. ‘WORLDS COLLIDE’ nos invita a pasar al otro lado del espejo y disfrutar de cuatro largas canciones, con identidad propia, y con un arco iris de matices sonoros. Nebulosas cósmicas que nos narcotizan, pero que también saben cómo hacernos despertar de ese gratificante letargo con un sonido pesado, difuso por momentos, pero absolutamente maravilloso y adictivo. Si en el álbum aparecen elementos de los 70’s, su sonido se circunscribe a un espacio mucho más contemporáneo. Cada canción tiene un elemento predominante y que marca su sonido. Desde la psicodelia onírica y ácida, los difusos sonidos desérticos, el Stoner-doom y el blues humeante. Sin duda un menú para degustar cada nota saboreando todos sus matices. Rock con un sonido a la vieja usanza rebosante de frescura y una producción contemporánea que hace, que a pesar de la larga duración de cada tema, nos quedemos con hambre de más. ‘WORLDS COLLIDE’ no es un álbum mas heavy-psych, sino que es un álbum que destaca, porque en él, se refleja el talento de estos tres grandes músicos de las antípodas. Su atractiva mezcla de vibraciones PINK FLOYD, HENDRIX, SABBATH con los ecos de bandas contemporáneas como EARTHLESS o ELDER, le postula como firme candidato a ocupar uno de los puestos de honor del género a final de año.

ROBOT GOD son: Tim Prichard a la batería y Matt Allen al bajo, sintetizadores, y Raff Lacurto a la guitarra.  ‘WORLDS COLLIDE’ está disponible vía Kozmik Artifactz

La impactante y maravillosa ‘Sleepwalking’ nos invita a pasar al otro lado del espejo entre ecos de Pink Floyd. Un mundo mágico parece mostrarse ante nosotros a través de suaves acordes psicodélicos y una voz cálida y aterciopelada. Un espacio en el que los solos ácidos se estiran hasta la extenuación acompañados por una base rítmica ciertamente pesada. El corte se va enmarañando poco a poco con voces que parecen replicarse con momentos de intensidad. Heavy-psych fascinante que golpea con fuerza al oyente. Sin las influencias floydianas son palpables, también las vibraciones pesadas más contemporáneas están presentes en una dualidad que ciertamente funciona. Once minutos mágicos e intenso que concluyen con riffs Stoner de vocación retro para que el círculo se cierre. Me atrevería a decir que solo por esta canción, el álbum ya merece la pena. Brillantes y psicotrópicos, los australianos muestran sus armas.

Sin salir de ese espacio onírico ‘Ready To Launch’ con una apertura de tientes cósmicos parece despeñarse por un torrente de riffs de vocación retro. Pesado y psicotrópico a la vez, el corte ondula dejando paso a solos lisérgicos sin perder esa esencia floydiana que escuchábamos en el corte de apertura. Golpes de Stoner y psicodelia pesada en un tono más agresivo y contundente crean una canción con un sonido más difuso y turbio, pero igualmente fascinante. Aquí podemos encontrar también algún elemento progresivo.

Una cadente línea de bajo nos introduce a ‘Boogie Man’. Una canción en la que la guitarra ruge y los tambores atruenan. en esta ocasión con reminiscencias blues, ROBOT GOD, mantienen el nivel en ese particular espacio psicodélico. Con dos partes diferenciadas, el tema transita por un espacio mas propio de los 70’s en su comienzo, para luego dejarse seducir por elementos psycho-doom gracias a una crujiente y poderosa línea de bajo. No faltan los efectos envolventes aportando las dosis de psilocibina. Sumidos en un espacio más oscuro, el trio construye un tema poderoso y pesado a la vez que psicodélico. La banda sabe crear una auténtica cortina sónica compuestas por distintas capas que se complementan. Si bien el bajo parece erguirse como protagonista, los solos de guitarra asesinos no faltan a su cita.

El heavy-blues lisérgico de ‘World’s colide’ cierra el álbum explorando sonidos más propios de los primeros 70’s. Humeante, pesado, y con un ritmo fluido, el corte nos aturde con un magnético poder psicotrópico. Nuevamente explayándose en el tiempo con más de diez minutos, ROBOT GOD nos vuelve a ofrecer un corte lleno de matices y estados de ánimo. Sin darnos cuenta, las revoluciones bajan para llevarnos a territorios pantanosos en los que el blues exhuma sustancias narcóticas para sumir al oyente en un gratificante trance. Por momentos, esto es blues ácido en su más pura expresión, pero también psicodelia magistral. Que duda cabe que cuando la creatividad de unos grandes músicos fluye, la tormenta perfecta esta servida, y ‘World’s colide’ es otra brillante muestra de la psicodelia pesada contemporánea en su más pura expresión.  En la parte final los australianos optan por volver a retomar los elementos Stoner-doom para poner el tono épico a otra canción llena de belleza y versatilidad.  

Robot God

Kozmik Artifactz

Reseña: KING BUFFALO.- ‘Regenerator’

Poniendo fin a trilogía pandémica iniciada con ‘THE BURDEN OF RETLESSNESS’ (reseña aquí), y continuada con ‘ACHERON’ (reseña aquí), ‘REGENERATOR‘, sirve de nexo de unión entre ambos. Continuando con en esa exploración de la modernidad de la psicodelia pesada, sus canciones que te atrapan en auténticas espirales ´sónicas de tintes siderales, pero que sin renunciar a sus bellas y acolchadas melodías. Una formula que le sigue funcionan al trio.  Todo un crisol de sonidos psicodélicos, progresivos, espaciales, crean un álbum conmovedor a la vez que impactante, sorprendente y magistral a partes iguales. El álbum nos muestra las sombras, pero también es capaz de encontrar la luz con sus serpenteantes e hipnóticas canciones, que abarcan un crisol de estilos e influencias para ensamblarlos perfectamente. Una maquinaria rítmica acoplada con exquisitez, hace que las canciones vayan mutando entre diferentes atmósferas, creando un gratificante campo magnético para el oyente.  Sin renunciar a la psicodelia pesada, los elementos progresivos son mas numerosos que en anteriores entregas. Ese tono futurista y sideral hace que la banda no ceje en su exploración sónica sin que puede vislumbrarse donde está su final. Me pregunto….. ¿Estos chicos no van a dejar de evolucionar en su sonido sin renunciar a su esencia? De momento la respuesta la tenemos en ‘REGENERATOR’, un álbum que fluye impulsado por unos tambores inquebrantables, un bajo que parece no estar, pero que se siente, y una guitarra junto a una voz, que saben cuándo cambiar el registro y la intensidad para seducir al oyente.  KING BUFFALO conoce a la perfección como hacer progresar sus canciones, pero también son maestros en sacar provecho a la repetición ,sin caer en la monotonía y el hastío. ¿Cuántas bandas son capaces de componer tres obras maestras en un año como KING BUFFALO?. Esta reflexión es la que dimensiona verdaderamente el trabajo que KING BUFFALO lleva ofreciéndonos desde hace años. Una banda que no deja de crecer y captar más adeptos a su causa, como pude comprobar este verano en sus actuaciones en Krach am Bach y Sonicblast-Fest, donde conquistaron a la audiencia con su magnética psicodelia pesada del nuevo milenio. Para aquellos que piensan que en el rock todo está inventado, les invitaría a escuchar a KING BUFFALO, seguramente cambiarán de opinión. Porque los de Rochester hacen que el rock siga regalándonos albúmenes llenos de frescura y originalidad en su conjunto y desarrollo, sin caer en convencionalismos y consiguiendo que cada nuevo álbum suyo, lleve su sello de identidad y resulte plenamente reconocible.

KING BUFFALO son:
Sean McVay: guitarra, voz y sintetizador
Dan Reynolds: bajo y sintetizador
Scott Donaldson: batería

‘REGENERATOR’ fue producido, diseñado y mezclado por Sean McVay, y masterizado por Bernie Matthews. La obra de arte fue creada por Mike Del Rosario, con el diseño del álbum de Scott Donaldson y está disponible como autoedición en Norteamérica y en Europa a través de Stickman  Records.

Dando nombre al álbum, ‘Regenerator’ nos sume en un trance psicodélico en el que los ritmos hipnóticos van minando la capacidad neuronal del oyente. Con frescas melodías, el corte aporta luminosidad a su propuesta pseudo-espacial. Desarrollándose con gran agilidad el brillante trabajo de guitarra se conjuga con una base rítmica implacable. KING BUFFALO se deja llevar por una atmósfera heavy-psych con solos interminables que van contoneándose con suma destreza. Todo un gratificante mundo sensorial que nos hace escapar de cualquier espacio terrenal. Sin duda un sonido que mira hacia el futuro formando de la constante exploración sónica del trio. Si la guitarra brilla con luz propia, tanto batería como bajo parecen diseñados para golpear al unísono como si te un ‘todo’ se tratara. Un tema mágico y brillante a la vez.


‘Mercury’ susurra con aterciopeladas melodías salidas de voz de Sean. Los hipnóticos ritmos se muestras contenidos en un tema que explota con riffs pesados sin que esto haga cambiar su vocación sideral. Leves momentos de intensidad que se aplacan en una armonía dominada por una pulsante y poderosa línea de bajo. Aquí está el principal argumento sobre el que la canción se desarrolla. Pero KING BUFFALO sabe cómo conquistar al oyente y la luminosidad de su melodía unido a la intensidad nos rescata de este nuevo trance.


La poderosa apertura de ‘Hours nos sumerge en un estado hipnótico en el que el kraut rock más futurista hace acto de presencia con todo su esplendor. Veloz, punzante, pero sin renunciar a su poder magnético, el tema cruje entre gruesas líneas de bajo y unos tambores ejecutados milimétricamente. Sobre esos mimbres, las embestidas de la guitarra aportan brillantes momentos heavy-psych. Dejando que la instrumentación fluya, el hilo conductor del tema nos lanza a una espiral sónica. En ese insondable espacio los sintetizadores nos describen un insondable entorno sideral con matices electrónicos. Un sonido metálico lleno de fuerza que hace gravitar la nave nodriza de los de Rochester por el cosmos infinito.  

En ‘Interlude’ retoman el efecto balsámico para ofrecernos una estampa bucólica a través de sencillos acordes envueltos en sintetizadores y la cálida voz de Sean. Un espacio relajante y psicodélico como solo ellos saber hacer.

Después del trance anterior ‘Mammoth’ retoma los espacios progresivos ofreciéndonos pausados momentos que van serpenteando entre ritmos repetitivos. La melodía vuelve a tomar el protagonismo de una trama que parece mirar de reojo a los 70’s en su argumento. Una vibración Pink Floyd ocupa la parte final de un tema sólido, perfectamente estructurado y con muchos alicientes en sus magnéticos surcos. Seguramente el culmen melódico de un álbum que no se ciñe a un único estilo, sino que sabe evolucionar con unas transiciones realmente logradas.

 ‘Avalon’ regresa a los espacios oníricos con un mayor protagonismo de los teclados arropando su aterciopelada melodía mas propia de los dinosaurios progresivos de los 70’s. Suave en su envolvente desarrollo, el tema ofrece medidos arranques de fuerza que lo hacen elevarse majestuoso.  Riffs que crujen y se elevan entre una voz que se intensifica subiendo la intensidad. Con estas embestidas consiguen que cada pieza del puzzle, por muy dispar que sea, encaje a la perfección.

El álbum cierra con ‘Firmament’. Embutidos en un espacio de melancolía, los acordes se suceden con pausa creando una atmósfera envolvente y acogedora presidida en su parte inicial por la oscuridad. Lentamente la canción va en busca de la luz. De nuevo en un segundo plano, pero con un protagonismo estelar, el bajo va susurrándonos con sus notas con lo hace la voz con sus frases. elevándose con gruesos riffs, el pausado tempo sirve de contrapeso a una armonía que se decanta por el rock más punzante.  Nuevamente KING BUFFALO consigue su objetivo de transportar al oyente a diferentes espacios sonoros sin que ese transito resulte traumático, sino todo lo contrario. Muchas veces he dicho que los de Rochester son la banda del momento que mejor saber crear la atmósfera justa para atrapar al oyente. En su desarrollo pasamos por bucólicos espacios progresivos, psicodelia ensoñadora y ácida por momentos, pero también por el hipnotismo de unos ritmos que te atrapan en una espiral de la que es imposible salir. La epopeya de nueve minutos concluye con una explosión de intensidad que nos lleva algún espacio en lo más recóndito del cosmos.

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