Los británicos GRYFLET publican su nuevo EP ‘PETRICHOR’ con tres canciones atmosféricas impregnadas en pasajes psicodélicos en una atmósfera en la que se palapa la tensión. Como si fueran canciones inacabadas, sus desarrollos instrumentales transitan por una oscura senda en la que los sonidos heavy-psych coquetean con momentos de una mayor pesadez. EL trabajo deja una sensación de canciones inacabadas, canciones instrumentales que se desarrollan como si no tuvieran un final claro y nítido. Es una sensación extraña, pero que finalmente resulta agradable una vez que te has sumergido con atención en ellas. GRYLEFT se inspira en clásicos del rock progresivo como Pink Floyd, Camel o King Crimson, pero también en bandas contemporáneas como All Them witches o King Buffalo, por lo que el sonido de este EP puede resultante sumamente familiar.
‘Petrichor’ nos sume en un espacio tenebroso en el que efectos de lluvia van creando la atmósfera en la que se desarrolla el tema. La pausa inicial, con esos cadentes tambores y notas salteadas nos llevan a un entorno más agreste. Un bajo tremebundo y golpes de riffs ásperos parecen anunciar una deflagración que finalmente no se produce. Con elementos psicodélicos la canción se muestra más como una larga introducción que un tema propiamente dicho. El tema se inspira en el olor de la tierra húmeda tras un largo periodo de sequía.
Sin perder el espíritu psicodélico, ‘Fading smog’ con un sonido difuso y atmosférico encuentra a la banda en un entorno heavy-psych. Envolvente en su desarrollo, el tema cuenta con comedidos golpes de aspereza que contrastan con la melodía envolvente que sirve como base argumental. Cadencioso y casi atascándose, el corte avanza a trompicones en una extraña experimentación sonora que finalmente rinde sus frutos.
‘The ending blues’Como su propio nombre indica, se soporta en una base blusera sobre la que GRYFLET desarrollan largos desarrollos instrumentales de psicodelia pesada en un misterioso y oscuro entorno sonoro. Marcando los tiempos, el tema explora insondables espacios creando un ambiente de gran tensión. Suave en su ejecución, el corte cuenta con atractivos pasajes de guitarra sin demasiados artificios.
SONIC FLOWER, el proyecto paralelo de la legendaria unidad psicodélica japonesa CHURCH OF MISERY, nos presentan ’ME AND MY BELLBOTTOM BLUES’, su álbum más pesado y ácido hasta la fecha. Instalados en los sonidos heavy-blues de los 70’s, cada canción se muestra cruda e impactante. Guitarras que se enzarzan en solos interminables en los que la psicodelia aflora en cada riff, ritmos estruendosos y una línea de bajo realmente poderosa, hacen que las canciones se muestren llenas de rabia. Un gratificante viaje a los albores de la música pesada con el blues como protagonista. Todo un regalo para los amantes de bandas como CACTUS, SIR LORD BALTIMORE, BLUE CHEER o el mismísimo HENDRIX, pero también manteniendo intacta una parte de la esencia de su banda matriz, CHURCH OF MISERY. Un álbum impactante lleno de buenas canciones con las que conquistar a los que todavía no los conocen. Estamos ante una bacanal psicotrópica sustentada en blues más primitivo, pero que cuenta también con sonidos difusos más propios de los nuevos tiempos. Rock vintage, rock retro, sí; pero tan sumamente fresco, pesado y diabólico, como para caer rendido a sus pies. Estos hijos bastardos de bandas como FLOWER TRAVELING BAND saben perfectamente cómo manejar los hilos para trasladar al oyente al corazón de los 70’s con una música ácida y corrosiva, pero sumamente fascinante. Capaces de hacer que se levanten de sus tumbas esos viejos rockeros con largas melenas y chupas de cuero que se quedaron en el camino. Un verdadero homenaje al rock más lisérgico y salvaje.
SONIC FLOWER se formó como un proyecto paralelo de Church of Misery en 2001. Tatsu Mikami (bajista de Church Of Misery) y Takenori Hoshi (guitarrista del segundo álbum de Church of Misery, «The Second Coming») se unieron para tocar más blues y rock pesado instrumental. influenciado por actos de los 70 como Cactus, Grand Funk Railroad, Groundhogs o Savoy Brown. La guitarrista Arisa y el baterista Keisuke Fukawa se unieron rápidamente a ellos. En 2003, lanzaron su álbum debut homónimo de rock pesado y blues ‘Sonic Flower’ en el sello japonés Leafhound Records. Este disco instrumental improvisado con doble guitarra fue aclamado internacionalmente, y tuvieron la oportunidad de apoyar a Electric Wizard, Bluebird o Acid King en sus shows en Japón. En 2005, SONIC FLOWER fue al estudio a grabar material nuevo, pero como Arisa estaba embarazada y prevalecían los trabajos diurnos, pusieron a la banda en pausa después de la sesión de grabación. Estas grabaciones han estado durmiendo en la bóveda durante quince años hasta que Tatsu decidió reformar la banda en 2018. Esta vez se asoció con el ex cantante de Church Of Misery: el resultado fue su nuevo álbum ‘Rides Again‘, 2021 a través de Heavy Psych Records. Su nuevo álbum ‘ME AND MY BELLBOTTOM BLUES’ tiene al guitarrista Fumiya Hattori uniéndose a la guitarra, para un lanzamiento a fines de septiembre en el sello italiano. Grabado en Tokio a principios de 2022 y mezclado por el gurú del doom japonés Yukito Okazaki de Eternal Elysium , ‘ME AND MY BELLBOTTOM BLUES’ es «su mayor trabajo hasta la fecha», según Mikami.
SONIC FLOWER son: Tatsu Mikami – Bajo Kazuhiro Asaeda – Voz Fumiya Hattori — Guitarra Toshiaki Umemura – Batería
‘Swineherd’, aúlla con olor a heavy-blues entre riffs ácidos y ritmos Stoner. Como si de repente nos hubiéramos hecho un viaje en el tiempo los ecos de los primeros Whitesnake aparecen en un corrosivo corte con olor a cannabis. Un sonido sucio más propio de otros tiempos, pero robustecido con distorsiones. Sus fuertes tambores, ese bajo tosco y los solos ácidos, unidos a la gritona voz, hacen al tema imprescindible para conocer a esta banda. Sin duda esto es echar un órdago a las primeras de cambio.
Con nuestros sentidos todavía aturdidos por el corte anterior, ‘Love Like Rubber’, con su fantástico groovy destilla blues psicodélico de alto octanaje. Con una cadencia Sabbath, los ecos del proto-metal se embadurnan de blues viscoso en otro corte de gran pesadez. Tosco en su presentación, su orgánico sonido hace que en tu cabeza retumben esos ritmos monolíticos y corrosivos.
‘Black Sheep’ eclosiona entre gruesos riffs por una senda retro en la que el blues ácido es el protagonista. Voces rabiosas aportan el tono de crudeza necesario para una propuesta como esta. Heavy-blues asesino con un groovy que de inmediato conecta al oyente a su particular espiral lisérgica. Su incuestionable espíritu retro hace que el tema se construya a semejanza de los temas primitivos de comienzos de los 70’s. Más de seis minutos en los que los japoneses dejan espacio para impactantes solos de guitarra bajo una instrumentación, en esta ocasión, más contenida.
Entre distorsiones y gruesos golpes stoner, ‘Captain Frost’ mantiene el nivel con elementos más contemporáneos sobre una base heavy-blues completamente atronadora. Construido sobre un riff que se repite, las melodías vocales y su sucio sonido se complementan con acierto para mostrarse como un corte lleno de autenticidad. El tema cuenta con los habituales guiños a los sonidos más psicotrópicos y una dualidad de guitarras bien ensambladas.
En una atmósfera más pantanosa, la humeante ‘Quicksand’ nos sitúa en un entorno sureño propio del swamp rock. Otro corte intoxicante y pesado que combina el blues rural con vibraciones más plomizas. Rítmico y con gancho, el corte se desarrolla en una espiral que repite su armonía manteniendo su espíritu 70’s. Algo más psicodélico que el resto de canciones, su sencilla estructura resulta de fácil digestión para el oyente.
Con más duración que los temas precedentes, ‘Poor Girl’ no se sale del guion. En esa frontera entre el hard-rock más primitivo, el blues pesado y humeante es el leit motiv de otra canción ácida y cruda. El tema cuenta con brillantes pasajes de psicodelia ácida en los que la banda deja fluir su creatividad por esa senda marcada por el blues, mostrando un aspecto más psicotrópico e hipnótico. Contenidos por momentos, SONIC FLOWER parecen divertirse con lo que hacen.
Con casi diez minutos, el tema de cierre del álbum ‘Sonic Flower’, retoma ese espíritu de jam en una bacanal de sonidos lisérgicos, hard-rock y por supuesto blues. En esta canción la rabia y la fuerza parece por momentos, ceder su ímpeto para ofrecer un entorno melodioso que contrasta con la crudeza del interior de sus canciones. Un gratificante viaje chamánico a las raíces de una psicodelia más propia de otros tiempos.
Buscando nuevas ideas, ‘LIGHT/FLUX’, el nuevo álbum de los daneses MYTHIC SUNSHIP, mantiene su particular exploración de la psicodélica con canciones que fusionan ésta con el free jazz. Su adoración por los riffs pesados sigue presente, pero con un enfoque más melódico sin perder su carácter de improvisar permitiendo que las canciones fluyan libremente. Con elementos del rock progresivo, su enfoque de tierra arrasada mantiene el nivel de su personal y autoproclamado ‘Anaconda rock’. Aunque aquí la banda parece abrir un nuevo capítulo sin perder el carácter visceral de sus estimulante y electrizantes composiciones. Suaves por momentos, armónicos, pero siempre destilando ideas nuevas que enriquecen una vez más sus canciones. Una banda visceral e indomable que no queda anclada en convencionalismos para ofrecer un soplo de aire fresco a sus composiciones. MYTHIC SUNSHIP son una joven banda, pero sobradamente experimentada, no en vano que ya atesora varios álbumes sorprendentes, particulares, pero de gran calidad. Seguramente MYTHIC SUNSHIP no sea una banda fácil de escuchar para oídos no acostumbrados, pero es una banda que una vez que has entrado en ella, nunca más querrás salir de su torrente anárquico de vibraciones free-jazz más propias de John Coltrane. Los daneses continúan su viaje sin mirar atrás, buscando nuevos alicientes en un camino plagado de buenas canciones. Space-rock, psicodelia y la suficiente pesadez como para derretir tu cara y hacer que tu cabeza vuele. Maravillosos momentos de melancolía y desolación, encaramados perfectamente en medio de los tradicionales picos de fuego por los que la banda es tan conocida. MYTHIC SUNSHIP siguen manteniendo su frescura y espontaneidad, si bien en esta ocasión, parece que se toman las cosas con algo más de calma, dentro de su habitual histrionismo.
‘LIGHT/FLUX’ está disponible vía Tee Pee Records. Grabado en los legendarios estudios RMV de Estocolmo en el transcurso de cuatro días fríos de diciembre.
Krach am Bach Festival
Los daneses parecen querer invitarnos a explorar su nuevo álbum con pausa. Así ‘Aurora’ con sus elementos jazz, nos susurra entre bellos pasajes psicodélicos. Avanzando a un espacio cósmico, la guitarra muestra todas sus armas con hermosas armonías aderezadas con un ritmo cadente pero firme y el ensoñador sonido del saxo. Esta suave canción solo es el preludio de un álbum que mantiene la exploración de la psicodelia hasta los lugares mas recónditos. Un gratificante bálsamo sonoro con el que los daneses atrapan al oyente en un placentero sueño lisérgico.
‘Blood moon’ se arma lentamente con un cadente ritmo de batería y un hipnótico bajo que preceden al ensoñador sonido del saxo. Una oscuridad latente se dota de una cierta épica. La fusión de jazz y psicodelia acaba por rendirse a penetrantes pasajes de guitarra que nos sumen en un placentero trance.
Sin pausa, ‘Equinox’ fluye entre hipnóticos ritmos de vocación kraut. En una turbia atmósfera los elementos psicotrópicos se amontonan para crear un corte lleno de ritmo que parece abrirse a la luz sin perder su instinto lisérgico. Los elementos espaciales impulsan la canción a un espacio cósmico en el que los daneses se sienten cómodos. Toda una odisea de mas de siete minutos que recoge distintas influencias para enriquecer el sonido de una banda que no se pone fronteras a su creatividad. El tema se precipita por un torrente de jazz cósmico impregnado de una fascinante psicodelia.
‘Decomposition’ parece tener una estructura mas anárquica, algo que MYTHIC SUNSHIP suele permitirse en sus composiciones. Suaves pasajes arropados por un espíritu jazz crean un versátil tapiz sonoro lleno de tonalidades. Siempre aterciopelados, pero también histriónicos, la banda vuelve a la estructura de jam para dejar aflorar su creatividad. Estratificando su sonido en numerosas capas consiguen absorber la capacidad del oyente a una espiral diabólica de sonidos lisérgicos que no cejan en su empeño de flirtear con el jazz mas vanguardista. Como su nombre indica, el tema se va descomponiendo hasta esparcir todos sus elementos al unísono creando una atmósfera completamente aturdidora.
Sin salirse del guion, pero ofreciendo diferentes alicientes, ‘Tempest’ suena más pesado y rockero. Aquí la psicodelia se nutre de elementos que suenan a 70’s. Riffs crudos y persistentes se fusionan con elementos psico-progresivos con el free-jazz revoloteando en el ambiente. La lucha de guitarra y saxo nos ofrece grandes momentos dentro de una canción que habita en una densa atmósfera.
Para poner el borre final al álbum, MYTHIC SUNSHIP opta por la calma en ‘First frost’. Pausados pasajes instrumentales exploran un espacio en el que la psicodelia toma todo el protagonismo. Sobre un ritmo incesante, la banda va coloreando con solos de guitarra que se duplican los surcos de la canción. Posiblemente la canción más psicodélica de todo el álbum, mostrando toda la calidad que atesoran estos jóvenes daneses.
‘GRAVEYARD OF GIANTS’, el segundo álbum de los retro-rockers finlandeses MUTAUTU presenta una mezcla de sonidos retro enraizados en las vibraciones de bandas como GRAVEYARD o THIN LIZZY con ciertos guiños a Neil Young en modo casi progresivo. Un verdadero plato gourmet, aderezado con sutileza con especias stoner, que consigue fusionar el hard-rock, el proto-doom de los 70’s en un auténtico manjar sonoro que hará las delicias de los paladares más exigentes. Una brillante mezcla que funciona auspiciado por una voz profunda y cautivadora. Sin inventar nada nuevo, MUTAUTU consiguen revitalizar unos sonidos añejos, con unas magníficas canciones creadas sobre sabrosas armonías de guitarra y una imprescindible atmósfera vintage. Usando con mesura elementos progresivos y con pinceladas de blues, el trio finlandés crea un álbum épico con una narrativa fantástica. Un bajo difuso, unas guitarras que chirrían entre riffs hard & heavy y una estructura armónica oscilante, son argumentos suficientes para sumergirse en unos surcos llenos de vida. Si a eso añades una magnífica voz y unas cautivadoras melodías, el éxito está garantizado. Su rock atemporal sirve para recordar que todavía se puede seguir escarbando en el infinito vergel de sonidos del siglo pasado, y hacerlo con solvencia y honestidad. Porque eso es precisamente lo transmite ‘GRAVEYARD OF GIANTS’, sonidos familiares, recreados con la personalidad de una banda nacía décadas después de que aquellos sonidos pesados conquistaran el mundo. Estamos ante un magnífico álbum que evoca los momentos en los que la música se tornó más oscura y densa, pero lo hace , desde la frescura y la serenidad. ‘GRAVEYARD OF GIANTS’ es un álbum que ningún fan del rock clásico de los 70’s debería perderse, porque si lo hace, se perderá un gran tesoro.
MUTUATU son: Ismo – Guitarra y voces Jyri – Bajo Sampo – Batería
‘Ruins’ abre el álbum con un sonido a caballo entre Graveyard y Thin Lizzy. Un aroma retro se respira en una melodía juega con el hard-rock y el blues de los 70’s. Suave en su desarrollo, el tema nos ofrece una visión de vibraciones vintage en las que se aprecia la herencia de los sonidos nórdicos de los 70’s. Con algún elemento progresivo, la canción contiene buenos solos de guitarra que de inmediato fascinaran al oyente en un ambiente que a buen seguro te resultará familiar.
En un entorno más sosegado, ‘Lost shoes blues’ contiene humeantes pasajes psicodélicos sobre su estructura blues. Suave en su desarrollo, las cuidadas melodías parecen acariciar al oyente en un escenario presidido por la melancolía. Con algún riff difuso y una cálida línea de bajo consiguen que la canción resulte como un agradable bálsamo sonoro. Otra canción con un sonido atemporal que conjuga los ecos del rock clásico con algunos momentos stoner. Resulta muy atractivo el equilibrio entre el grosor del bajo con el wah wah de la guitarra en este oscuro corte.
‘Hear them coming’ se muestra más luminoso en un relato con nítidos elementos de hard-progresivo y buenas melodías que parecen mirar de reojo al legado de Neil Young. Una pincelada sutil, pero sumamente enriquecedora de un tema que explorar sin rubor los sonidos vintage desde la calma. Una banda sonora de relatos de cuentos y leyendas en el que las melodías vuelven a tratarse con esmero. Su dinámico ritmo oscila balanceándose entre esas vibraciones más propias del siglo pasado.
La oscuridad de los sonidos proto-doom de su apertura, aparece ejecutada con pausa en ‘Graveyard of giants’. Un contraste fascinante en un corte que nos susurra con una instrumentación fornida pero que nunca sobrepasa el límite. Si bien la canción se envuelve en un turbio sonido, con el trabajo melódico consiguen el equilibrio. Un apacible paseo por espacios de calma en el que aparecen figuras más dinámicas que no eclipse su verdadero espíritu. De nuevo, el buen trabajo melódico da un brillo especial a otra canción que en sus entrañas tiene algo de Thin Lizzy, aunque serían muchas las referencias que podríamos usar para definir este sonido tan familiar.
‘Home’ recoge una épica legendaria más propia de otros tiempos. En tonos progresivos, MUTAUTU parecen escribir un relato heroico que rememora grandes batallas de armeros y caballeros. Un cuento mágico ejecutado con maestría y un ritmo pausado, en una canción que parece mirar con añoranza a un pasado glorioso.
Cabalgando en melodías de rock clásico ‘Lonely boy’ avanza entre golpes de hard-rock contenido y efectivo. En un tono optimista, la canción parece soportarse en elementos del medio oeste en una combinación sumamente atractiva. Un riff principal que se repite una y otra vez acaba por convencer al oyente.
Cerrando el álbum ‘Queen of rats’, con una vibración Neil Young, nos ofrece fantásticas y pegadizas melodías que se mestizan con momentos mas propios de Rory Gallagher. Suave y con una belleza cautivadora, sus melodías seducen al oyente entre pasajes psicodélicos y guitarras brillantes. Uno de los temas más elaborados y experimentales, con una superposición de guitarras que crean un aturdidor espacio. Un magnifica forma de concluir un álbum mágico y lleno de belleza.
Con veinte años de carrera, el ex guitarra de ELECTRIC MOON, Sula Bassana, publica un álbum con canciones que fueron compuestas y grabadas entre 2013 y 2018, y que parecen reflejar su lado más introspectivo. Con una notable influencia de los sonidos kraut, y psico-progresivos de los 70’s, la mirada espacial se muestra más rockera que trabajos anteriores. Evolucionando en su sonido, las canciones se presentan con elementos que las hacen mutar a un escenario más futurista y espacial. Sinfonismo, golpes de pesadez y elementos exóticos, conforman un trabajo introspectivo presidido por una extraña oscuridad. Porque los suaves pasajes de sus canciones, nos invitan a mirar hacia nuestro interior en este gratificante viaje sonoro. Mas melódico pero los suficientes elementos psicodélicos y espaciales, Sula no tiene rubor en mirar al jazz para dar brillo a alguno de los temas, como también tiene reparos en aportar riffs más contundentes y ácidos en algunos pasajes. Pero sobre todo, el flujo constante de suave rock espacial, preside el conjunto de las canciones. Con alguna voces chamánicas, las canciones cobran un gratificante poder narcótico para sumir al oyente en un mágico sueño lleno de alicientes. ‘NOSTALGIA’ no es de esos álbumes que te pones por las mañanas para despertarte, pero si de los que te ayudar a la relajación y a la expansión de la mente, porque en eso, Sula es un maestro.
Después de algunos álbumes más orientados a la electrónica, este nuevo disco está enfocado más al estilo de los álbumes orientados al rock como Dreamer, The Night, Dark Days o Live At Roadburn 2014.
Sula Bassana es el pseudónimo de Dave Schmidt, el multi-instrumentista, que toca en Zone Six e Interkosmos (y ha tocado en Electric Moon, Psychedelic Monsterjam, Krautzone, Weltraumstaunen, Liquid Visions, Growing Seeds, etc.).
Toda la música compuesta, interpretada, grabada, producida y mezclada por Sula Bassana (Dave Schmidt) en su Amöbenklangraum. Música grabada entre 2013 y 2018. Últimas sobre-grabaciones y voces grabadas entre 2019 y 2021.
Sula toca guitarras, bajos, batería, sintetizadores, órgano, Mellotron y sitar eléctrico e incorpora algunas voces en las pistas 1 y 2. ‘NOSTALGIA’ está disponible vía Sulatron Records.
‘Real Life‘ nos sumerge a las primeras de cambio en una atmósfera meditativa. Un entorno psicodélico ejecutado desde la calma y enriquecido con calidad y chamánicas voces, algo que supone una novedad en las composiciones de Dave. Su pausado tempo, hace que el corte se tome su tiempo para eclosionar, pero cuando sucede, lo hace de una manera esplendorosa. Melodías envolventes con un cierto tono floydiano, se conjugan con una pesadez intrínseca pero comedida. Sus exóticas melodías salidas de las cuerdas del sitar flotan en ese apacible espacio sonoro para gratificar nuestros sentidos proporcionando al oyente una grata sensación de bienestar y relajación. Prescindiendo de los elementos electrónicos que habían marcado sus álbumes previos, la canción es todo un bálsamo sensorial impregnado en sustancias psicotrópicas. La parte final nos ofrece un espacio monumental espacio psico-progresivo de gran belleza.
En un tono más experimental ‘We Will Make It’ explora calmados espacios psicodélicos. Un suave susurro adornado con bellas melodías de guitarra va evolucionando a un entorno de oscuridad de gran magnetismo. Una mirada a los orígenes del kraut rock de los 70’s con los suficientes elementos psicodélicos como para seducir a los amantes de los sonidos más ‘viajeros’ Estamos ante una canción que hace gravitar livianamente sus elementos con un resultado balsámico para el oyente. Hipnótico y misterioso, el corte se adorna con un tono espacial que es como un gratificante viaje a los confines del cosmos. A pesar de los numeroso sintetizadores, la canción mantiene ese espíritu rockero predominante en todo el álbum.
Cuando pones a una canción el nombre de ‘Nostalgia’ no parece difícil adivinar cual puede ser su contenido. La dulzura en tonos grises aparece en cada nota proporcionando una atmósfera melancólica con ciertos elementos jazz. Su elegante sinfonismo le aporta un aroma vintage muy apetecible. Aquí los elementos progresivos predominan entre suaves ritos que no terminan de explorar, sino que mantiene la calma y la tristeza a lo largo de toda la canción.
‘Wurmloch’ nace entre efectos creando una sensación de misterio desde algún lugar del cosmos infinito. Un reducto para los sonidos espaciales auspiciado por los sintetizadores en una nueva experimentación sónica. Sus tonos futuristas se envuelven en una neblina narcótica que rebaja la tensión. Explotando con dinamismo, sus tonos kraut aparecen sin complejos, mientras los efectos revolotean en el ambiente creando un espacio en el que la psicodelia espacial se desarrolla en su hábitat natural. Usando todos los ingredientes característicos del género, consigue crear otra banda sonora de película de ciencia ficción. El tema mas espacial e hipnótico del álbum. En la parte final, la canción se dota de profundos solos de guitarra rebosantes de psicodelia y una mayor intensidad rítmica. Un tránsito evolutivo que funciona a la perfección.
El álbum cierra con la oscura ‘Mellotraum’. Sin salir de ese escenario futurista, l canción parece incidir más en la exploración progresiva con un persistente tono sinfónico. Completamente instrumental, los sonidos de un nuevo mundo se presentan ante el oyente ofreciendo un espacio innovador. Suave y balsámico, el corte no desdeña algunos momentos kraut en su sinfonismo empírico.