Reseña: LUCID SINS.- ‘Cursed!’

Siete años después de su álbum debut, el dúo psico-progresivo escocés LUCID SINS vuelve convertido en una bestia más grande y ambiciosa para crear su segundo álbum ‘CURSED!’. Al invitar a varios músicos de su séquito a subirse al tren, LUCID SINS gana en matices, solidez y versatilidad para crear un pequeña obra maestra del rock vintage contemporáneo. Explorando los sonidos hard-progresivos nacidos en los 70’s, los escoceses crean un álbum cálido, excelso y brillante. Sus oscuros y sedosos temas caminan por una senda que ya recorrieron los alemanes KADAVAR en sus últimos álbumes, si bien aquí, los ecos Progresivos son mucho más evidentes, convirtiéndose en el leit-motiv de ‘CURSED!’. Un álbum en el que todo fluye sin estridencias, con suaves melodías, pero que ocultan un trasfondo rítmico de gran solidez en el que la psicodelia aporta su granito de arena. Las canciones siempre nos ofrecen giros inesperados que cambian su aspecto sonoro; esto finalmente, resulta un acierto que hace al oyente estar en todo momento enganchado a las canciones, no sabiendo en que encrucijada en la que se apartarán del camino. Seguramente aquellos amantes del sonido progresivo ortodoxo de los años setenta se van a ver fuertemente atraídos por este trabajo, pero a su vez, otros no iniciados en este género, también encontrarán alicientes suficientes para sumergirse en su sonido orgánico e intrínsecamente más progresivo. Impulsado por una dosis embriagadora de teclados y violines, riffs de dedos líquidos y a veces con tintes de jazz, los ecos folk también están presentes en el álbum. Sus voces sobre-grabadas, se remontan a artistas como Wishbone Ash, Blue Öyster Cult o incluso The Doors en sus meandros más fascinantes, sin que por ello LUCID SINS pierdan sus genes progresivos mas propios de bandas como Jethro Tull, Camel, o de la escena de Canterbury. Si su debut ‘OCCULTATION’ resultó ser un álbum magistral, me atrevo a afirmar, que con ‘CURSED!’ incluso, se han superado. Un álbum que nos ofrece un rico tapiz sonoro lleno de bellos ornamentos inspirados en lo tradicional con sus momentos folk, pero sabe nadar con destreza en las aguas del hard-progresivo de los 70’s.

Con una obra de arte surrealista del ilustrador británico de principios del siglo XX, Alan Odle, ‘CURSED!’, lo convierte en una pieza imprescindible del rock progresivo de los 70. El álbum está disponible vía Totem Cat Records.
LUCID SINS son Andreas Jonsson (voces y guitarra) y Ruaraidh Sanachan (guitarra, bajo, teclados y percusión) y en ‘CURSED!’ estuvieron acompañados por Joe Gallagher (guitarra), Martin ‘Eggy Beard’ McKenna (Violin), Sondre Berge Endegal (bajo) y Stuart Coleman (teclados). Grabación adicional por Clark Neville. Ruaraidh Sanachan y Andreas Johnsson, son los jefes que trajeron una psicodelia explosiva de forma libre a la escena en vivo de Glasgow a través de su primera banda Moon Unit. Con su debut ‘Oscillation’ de 2005, sin mencionar su versión estelar de «Black Wizard» de Medusa, el dúo escocés llamó la atención sobre su marca teñida de oscuridad de la psicodelia de los setenta y el rock clásico, haciendo una irrupción entre sus artistas. compañeros de proto-metal Uncle Acid & The Deadbeats, Witchcraft o Dead Meadow. ‘Oscillation’ se envolvió en una impresionante manga Alasdair Grey, que marcó la pauta para sus aventuras impulsadas por el ocultismo.

‘Joker dance’ seguramente es mejor tema que podían haber elegido los escoceses para abrir el álbum. Si fue el single que previamente habían presentado, no era por casualidad. Una canción pegadiza y seductora que refleja por donde va a transcurrir el devenir de este magnífico álbum. Hard-progresivo de estirpe setentera, con ritmos pegadizos, voces sugerentes y un tempo que te atrapa desde la primera escucha.

‘The serpentin path’ se desarrolla entre alegres armonías retro. Con el registro vocal emulando a Jethro Tull, el tema camina por la senda hard-progresiva predominante en todo el álbum. Sustentado en una sencilla armonía el tema evoca pasajes vintage transitados en los últimos tiempos por bandas como Kadavar. Descendiendo la intensidad, la canción se muestra menos rock en su parte central, lo que no impide que afloren algunos solos de guitarra que complementan sus plácidos pasajes progresivos. Momentos de belleza con el sonido en distintos niveles y el cálido bajo protegiendo el tema de una forma pausada. Tras oscuros pasajes con tonos misteriosos, el tema recupera el color inicial en su parte final con sus atrayentes melodías salidas de la dupla de guitarras.

Instalados en sonidos casi medievales, y emulando el canto de los juglares aparece ‘Sun and the moon’. Un relato de rock progresivo ortodoxo que se desarrolla en una atmósfera vintage. El órgano se siente más presente entre los constantes cambios de ritmo que el tema contiene. Pasajes pastorales en los que el sonido del hammond se erige en protagonista de una narración en la que aparecen ecos folk en forma de coros. Aportando un carácter luminoso al tema, la canción se alborota con resonancias aparente caóticas pero que ofrecen un magnífico resultado.

‘The devil’s sign’ se desarrolla con una orquestación sinfónica entre suaves acordes en tonos grises. Aires de melancolía y sonidos contenidos con voces manejables, que evocan nuevamente el último trabajo de Kadavar. El tema, se torna hard-rock tras sus dos primeros minutos, sin perder su alma progresiva. Aquí guitarras, brillantes y briosas conviven con un violín mágico pero histriónico que adquiere su cota de protagonismo. El tema tiene distintas pausas con las que la banda cambia la fisonomía del tema sin salir de esa tenue luz en la que se desarrolla a lo largo de cuatro minutos tristes.

El órgano pastoral abre ‘Cursed’, el tema que da nombre al álbum, y que con sus casi siete minutos sirve como escaparate del sonido de los escoceses. Acercándose a sonidos de fusión con un carácter más propia de los floridos sonidos west-coast o incluso de la campiña escocesa, mostrando un sonido más rural. Una perfecta combinación de un bajo denso y cálido con las guitarras tomando formas exóticas y un cadente ritmo van construyendo un tema progresivo de innegable carácter setentero. Pausa a mitad del tema y la oscuridad se hace dueña del entorno sonoro de LUCID SINS. La segunda parte del tema se construyen con la dualidad órgano guitarras, aportando una versatilidad bien ensamblada para que todo resulte compacto.

Una breve introducción a modo de banda sonora de película abre ‘Snake eyes’. Tras ella, los riffs más propios de una versión progresiva de Sabbath van avanzando entre voces misteriosas y teatrales. Con esto consiguen crear un aura enigmática a un tema en el que aparecen risas maléficas sin caer en lo fúnebre ni en lo tétrico. La riqueza de sus armonías contrarresta esos juegos vocales y sus repetidas oscilaciones y giros. Muy teatral, pero con buenas guitarras el tema resulta entretenido en su narrativa.

‘By your hand’ es un tema más directo y ortodoxo de hard-progresivo. Guitarras crudas, pero con la suficiente armonía para resultar de lo más sugerentes. Sus ritmos contagiosos hacen que la canción adquiera un tono colorista en contraste con el tema anterior. Prescindiendo del órgano en esta ocasión, el tema resulta más pesado que los cortes precedentes. Sonidos vintage elaborados con unos moldes contemporáneos consiguiendo no sonar a copia de nada.

El paseo por los sonidos del siglo pasado tiene su última parada en ‘The Forest’. Con un carácter folclórico, y de nuevo con el órgano como invitado los ecos del pasado retumban entre aterciopeladas melodías vocales, más propias de bandas como Camel. Salpicando con pincelas de guitarra, y órgano van creando un tema denso pero atrayente en el que su sonido va mutando hacia un entorno más hostil. Allí el sonido se vuelve más denso, sin perder su espíritu retro. Recuperando sonidos tradicionales que se unen a un collage multicolor de reverberaciones coloristas, el tema serpentea entre distintos estilos haciendo que parezcan varias canciones distintas. La parte final sucumbe a acordes acústicos con un tono melancólico de firme vocación folk.

Lucid Sins

Totem Cat Records

Reseña: THE VINTAGE CARAVAN.- ‘Monuments’

Con cinco álbumes a sus espaldas, THE VINTAGE CARAVAN se consolida como una banda madura en su nuevo álbum ‘MONUMENTS’. Su apuesta por el hard-rock clásico y sus excursiones stoner se acompaña de devaneos progresivos y unas fascinantes melodías. Sus canciones, con riqueza compositiva, no se quedan ancladas en un único estilo, para ofrecer un fascinante arco iris sonoro de tintes retro. Se nota que el trio islandés se ha tomado en serio el trabajo compositivo para ofrecernos un fascinante álbum de rock atemporal, pero con un aspecto completamente contemporáneo. Todo un collage compositivo lleno de matices, en el que todos los detalles parecen cuidados para ofrecer fascinantes canciones.   El universo musical del trio islandés, sustentado en una fornida base rítmica se complementa a la perfección con la cada vez mejor voz de Óscar, así como de sus virtuosos pasajes de guitarra. Sus cavilaciones tanto psicodélicas como sobre todo progresivas, adornan canciones sólidas y atrayentes para el oyente. El álbum es una perfecta banda sonora para los amantes del rock clásico, pero también para las nuevas generaciones. Sus temas pasan por distintos estados, ofreciendo la pesadez stoner con mesura, pero sobre todo con un trabajo lírico no visto antes. ‘MONUMENTS’ se consolida como el trabajo más brillante hasta la fecha. Aquellas gratas sensaciones que tuvimos con su primer álbum, allá por el año 2.009, se confirman más de una década después con un álbum sobresaliente. La capacidad para llevarnos a suaves atmósferas en las que la nostalgia aparece con un sonido vintage, contrasta con la fuerza de unos ritmos trepidantes. Sus canciones conectan rápidamente con el oyente proporcionando un gratificante viaje al rock de los 70’s, pero también abriendo un nuevo paisaje sonoro con devaneos blues, prog y psicodélicos y bellas melodías llenas de lírica. Con un fascinante resultado en sus canciones más líricas, así como en sus temas más pesados, THE VINTAGE CARAVAN se consolida como una banda a seguir teniendo en cuenta para el futuro, los 60 minutos de ‘MONUMENTS’, así lo atestiguan.

‘MONUMENTS’ está disponible vía Napalm Records

La canción de apertura, ‘Whispers’ refleja todo el potencial de una banda que sigue evolucionando. Su sonido vintage de puro hard-rock con buenas melodías vocales y un aire stoner moderno conjugan un tema arrollador. Buenas guitarras, fuertes tambores y un ritmo trepidante hacen que caigamos rendidos a sus pies.

‘Crystalllized’ se desarrolla bajo tonos blues y ritmos pegadizos con cierto aroma progresivo. Sin salirse de su esencia retro sus ondulantes melodías esconden una sólida composición que hace que el tema resulte atractivo. Con fuertes embestidas, la canción conjuga los sosegados ecos vintage con virtuosos pasajes de guitarra mientras la maquinaria rítmica no cede en su propósito.

La fuerza e intensidad de la banda queda patente en temas como ‘Can’t get you off my mind’. Aquí las guitarras y los fuertes tambores dejan hábilmente espacio a dulces melodías. Sus pegadizos estribillos ofrecen un soplo de frescura sobre un sonido añejo, pero bien elaborado. Los solos afilados no faltan a su cita, siempre con solventes guitarras, el trio crea un corte grueso, pero de aspecto amigable.

Sobre las cenizas del rock clásico de los 70’s, ‘Dark times’, con su implacable ritmo, supone otro claro ejemplo del sonido de THE VINTAGE CARAVAN. Con buenas voces, y una poderosa embestida sónica de tinte retro, construyen un nuevo tema arrollador sin renunciar a la melodía, algo que saben hacer con verdadera maestría.  Lleno de texturas, el tema no duda en acercarse al rock progresivo sin perder un ápice de fuerza.

La ternura de la voz de Óscar en ‘This one’s for you’ es todo un arrullo sonoro para el oyente. Si ya hemos comprobado que el trio sabe ofrecer buenas dosis de energía, también tiene la capacidad para construir una balada. En un entorno bucólico, la canción nos acaricia con dulzura con sus reconfortantes pasajes ofreciendo el lado más melodioso de los islandeses.

Tras el bálsamo de la canción anterior, ‘Forgotten’ retoma la pesadez de una banda que cuida las voces, lo que hace que sus temas resulten seductores para el oyente. Sus atractivas melodías parecen flotar entre el torrente sónico de un tema fornido que nuevamente sabe encajar los sonidos retro con vibraciones más contemporáneas. Hard-progresivo por momentos, rock clásico en otros, y sobre todo mucha riqueza compositiva. Pinceladas psicodélicas adosadas a pasajes más sinfónicos con elementos stoner. Todo un collage compositivo de puro rock contemporáneo con sabor añejo.  8 minutos intensos que suponen el mejor escaparate para una banda solvente y madura.

‘Sharp teeth’ con su poderosa línea de bajo y sus fuertes tambores retoman el rock retro con solvencia. Con una voz más propia de una banda progresiva, la canción golpea con un sonido grueso entre delicadas melodías. Un tema que se vuelve más pegadizo según avanza sin perder un ápice de frescura.

Los momentos más psicodélicos del álbum los encontramos en ‘Hell’. Un tema que sabe usar tanto elementos progresivos, como el rock clásico presente en todo el álbum. Sus bellas melodías flotan entre pasajes progresivos de gran calidad. Rock atemporal, sugerente y seductor con sus habituales riffs pesados y una nítida herencia 70’s. Todo un reconfortante paseo psico-progresivo con luminosos solos de guitarra y agradables voces.  

‘Torn in two’ se viste de tonos retro con sus coloristas riffs. Un tema pegadizo que hace ondular sus armonías bajo el soporte de poderosos tambores. El tema tiene un sonido crudo que es pulido con acierto ofreciendo distintos alicientes al oyente. Pasajes de puro hard rock, espacios progresivos y momentos stoner.

‘Said & done’ incide en la fórmula que tan bien les funciona a los islandeses. Gruesos riffs de vocación stoner y una estructura de rock atemporal con momentos más sosegados. La perfecta combinación con la que la banda funciona a la perfección. El tema parte brioso para reposar en un valle en su parte central descansando en praderas progresivas antes de retomar la senda ruidosa.

Después de habernos dejados exhaustos, el álbum cierra con ‘Clarity’. Sus suaves paisajes atmosféricos llenos de lírica evocan la belleza de la naturaleza de su Islandia natal. Estribillos algodonados y acordes acústicos nos presentan un ensoñador espacio sonoro que sirve de reconfortarle bálsamo para el oyente. Una maravilla de canción lírica que vuelve a corroborar toda la calidad que cada día van atesorando THE VINTAGE CARAVAN a lo largo de ocho minutos llenos de belleza. Los islandeses son una banda maravillosa que sabe hacer canciones maravillosas.

The Vintage Caravan

Napalm Records

Reseña: SATURNIA.- ‘Stranded in the Green’

STRANDED IN THE GREEN’ es el octavo álbum del multi-instrumentista portugués Luis Simões con su proyecto personal SATURNIA. Un reputado músico psicodélico que no se prodiga en sobre los escenarios, actuando rara vez, pero que es capaz de plasmar todo su talento en un álbum mágico como éste. Pasajes espaciales, psicodelia con exóticos tonos orientales, ritmos tribales, guitarras ácidas y una voz llena de magnetismo, son parte de esta joya de la psicodelia del siglo XXI. Las reminiscencias de los primeros Pink Floyd, son evidentes en la mayoría de sus canciones, pero también el legado de Hawkwind está muy presente, adoptando una forma mística. Incluso con algún guiño Colour Haze, ‘STRANDED IN THE GREEN’ es una gema para los amantes de la psicodelia vintage con sus hechizantes y alucinógenas atmósferas cósmicas, que crean un mantra sonoro para el oyente. El álbum es ideal para escuchar con la luz tenue de una lampara de lava, una barrita de incienso aromatizando el ambiente y una mente dispuesta a dejarse seducir. L.S.D. ¿Para qué?, ‘STRANDED IN THE GREEN’ contiene tantas dosis de dietilamida, que no necesitas más para entrar en trance con este auténtico mantra sonoro. Sus canciones nos masajean hasta el éxtasis sensorial con una riqueza compositiva superlativa, digna de su gran talento como Luis.  Tenemos ante nosotros un álbum mágico, merecedor de un altar en el hogar de cualquier amante de la psicodelia. Uno de los álbumes mas estimulantes que he escuchado últimamente, lo que, para un ávido explorador de los sonidos psicodélicos como yo, es todo un regalo. Sus embriagadoras fragancias son repartidas con mesura, haciendo que nada resulte empalagoso, sino espiritual. Los seductores pasajes místicos se fusionan, tanto con elementos  espaciales, como con riff más pesados, ofreciendo al oyente un viaje cósmico al interior de su propia consciencia. Los calificativos se quedan cortos para describir la belleza de unos surcos sublimes, en los que la psicodelia alcanza cotas celestiales. Un álbum relajante, espiritual y estimulante para los sentidos, en que el músico portugués parece hacer plasmado toda su creatividad y conocimiento, de lo que es la verdadera psicodelia. Esa psicodelia que nacía a finales de los años 60’s y que cinco décadas después sigue ofreciéndonos maravillas como ésta. Porque aquí se percibe ese aroma vintage, pero también se perciben los nuevos caminos que ha recorrido el género desde el pasado siglo. Sin duda, estamos ante una pequeña OBRA MAESTRA de la música lisérgica.

Grabado en el campo, al aire libre junto a las cepas de la vid, ‘STRANDED IN THE GREEN’ pone la mitología, el vino, la luz del sol, y la naturaleza salvaje al servicio de la música, basándose en los ingredientes ya establecidos del clásico brebaje de rock psicodélico de Luís Simões pero también agregando nuevos elementos un álbum verdaderamente orgánico y refrescante.

Luis Simões inició su carrera en los años 90’s y durante este tiempo, grabó los álbumes principalmente por él mismo, pero también con algunos invitados selecctos, en particular Daevid Allen (Gong), Nik Turner (Hawkwind) y Stefan Koglek (Color Haze)

Luis Simões en este álbum canta y toca, guitarras, sitar, tampura, bajo, pedales de bajo, gong, órganos, sintetizador, piano Rhodes, Mellotron, campanas y batería. Acompañado de Ana Vitorino en voces Winga: Djembe en Keep it Long.

Grabado entre 2018 y verano de 2020 en Lagoa do Calvo. Mezclado por Luis Simões. Masterizado por Ricardo Bravo. Arte de portada de Luis Simões. el álbum está disponible vía Sulatron Records en vinilo transparente verde de 180 gramos con incrustación de tamaño completo, CD en formato desplegable Digisleeve. con ediciones limitadas a 500 copias cada uno.

‘Pan Arrives‘ abre el álbum con su minuto y medio de sonidos de cencerros y alguna desafinación para introducirnos en el rítmico y espacial ‘Keep it Long’.   Efectos incesantes, fuertes tambores y el místico sonido del sitar soportan una voz que evoca la psicodelia de finales de los 60’s. Un híbrido entre los Pink Floyd de Syd Barret y Hawkwind con ornamentos exóticos. Una estela sideral que se combina con una percusión casi tribal. La combinación de estos elementos con la guitarra ácida hace del tema un tesoro de la psicodelia colorista de tintes espaciales. El tema lo tiene todo para engancharnos sin remisión al álbum. Sus siete versátiles minutos nos marcan el camino de por donde va transcurrir un álbum lleno de gratas sorpresas para el oyente.

Con ‘Fibonacci Numbers’ SATURNIA nos ofrece un viaje astral a la psicodelia vintage de los primeros Pink Floyd, con una susurrante voz más propia de Barret,  y un collage caleidoscópico producto de sustancias alucinógenas. Lleno de magnetismo el tema es un bálsamo para los sentidos trasladando al oyente una dimensión sensorial que combina lo antiguo con lo futurista en alguna supernova a miles de años luz de la tierra. Completamente expansivo de la mente, la canción bien pudiera haber sido compuesta por la banda del fluido rosa en un ‘viaje’ de L.S.D. Un gratificante corte que suaviza el alma produciendo un gratificante estado de placer. Terapéutico.                   

Efectos espaciales y tambores rituales nos introducen en ‘Smoking in the Sun’ Un paseo psicodélico por algún remoto lugar de la galaxia. Sus flotantes sonidos de guitarra el magnetismo del bajo y los sintetizadores son el mejor vehículo para recorrer su particular universo. Evolucionando lentamente en un espacio carente de gravedad, su sonido flota sobre nuestras cabezas como una terapia sanadora.   Absorbente, psicotrópico, su sonido nos traslada a una catarsis sensorial de proporciones descomunales. Hipnótico, futurista y con fuertes dosis de misticismo cósmico. Un lento pero firme avance a un mundo desconocido sin obstáculos en el camino.

Tras el viaje intergaláctico, Simões nos invita visitar un Jardín del Edén, con una seductora y cálida voz (nuevamente Barret en el horizonte), con ancestrales sonidos tradicionales, ‘Super Natural’ es un nuevo mantra sonoro lleno de espiritualidad. En una algodona atmósfera, el tema pone banda sonora al silencio entre cantos de aves en este particular paraíso. Un tema afrodisiaco para los sentidos en el que volvemos a encontrar las reminiscencias floydianas presentes en todo el álbum. Con la magia del sitar, lo espiritual nos invita al Nirvana con sus bellas melodías en una nube de sutiles reverberaciones.  Un mundo mágico lleno de colores, aromas y fragancias de distinta procedencia hacen un ‘todo’ sonoro absolutamente seductor a lo largo de sus catorce minutos. En su último tercio, la canción recupera el espíritu espacial para navegar por atmósferas más cósmicas prescindiendo de los instrumentos más tradicionales.                             
Bajo un piano clásico se construye ‘When I’m High’. Suaves acordes con un cálido bajo para sumergirse en el legado de Pink Floyd de una forma más que evidente. La delicadeza con la que se produce cada nota, contrasta con la firmeza de unos tambores que jamás pierden el compás. Con predominio de los teclados a lo largo de su desarrollo, sus melodiosos pasajes van tornándose más psicotrópicos con unos solos de guitarra llenos de belleza.                                            

‘Perfectly Lonely ‘ (canción no disponible en vinilo) nos presenta el misticismo entre disonancias y un confuso sonido con golpes de gong en la lejanía. Un chakra sonoro misterioso turbio, pero meditativo. Con pocos sonidos definidos el tema consigue atraernos a su interior.

Tras el aturdimiento, ‘Butterfly Collector’ nos devuelve los sonidos de la naturaleza con una conjunción de espaciales sonidos pesados y dulces caricias exóticas. Un hechizante ritmo nos acompaña en una nueva travesía de tintes floydianos. Celestiales sonidos llenos de dulzura afloran entre una densa neblina sobre nuestros sentidos. Un suave aleteo que va llevándonos a un espacio alucinógeno con sus placenteros pasajes. Melódico, psicodélico, exótico, espacial, muchos son los elementos que esconden estos mas de siete minutos sombríos.  Un placentero masaje sonoro con pausas en su deambular cósmico lleno de exotismo, especialmente en su parte final.                                          

Cerrando la versión CD, y no disponible en formato vinilo, ‘Just let Yourself go’ se desarrolla con la guitarra erigiéndose en protagonista tímido de otro psicodélico tema. Entre efectos incesantes, y con un cadencioso ritmo afloran ecos 70’s. Su fusión de sonidos más propios de Colour Haze, con la ambientación espacial nos invita a una exploración psicodélica con un magnetismo absorbente.  dejándose llevar en forma de jam el tema va mutando sus formas sin dar un paso atrás.   Aquí Simões , se deja llevar por sus instintos mas primarios.

Saturnia

Sulatron Records

Reseña: GRETA VAN FLEET.- ‘The Battle at Garden’s Gate’

El joven cuarteto de Michigan publicaban el pasado viernes su nuevo álbum ‘THE BATTLE AT GARDEN’S GATE’. Desde que sorprendieran al mundo del rock en 2017 con su frescura recuperando el legado de Led Zeppelin y haciendo correr ríos de tinta alabándolos o criticándoles, ahora parecen seguir a la suyo. Hacer canciones de hard-rock clásico, canciones vibrantes, que no se quedan en estereotipos, sino que son capaces que explorar nuevos mundos sonoros. Contundentes, pesados, melódicos, pegadizos, progresivos. En este nuevo álbum nos ofrecen doce gratificantes canciones que hablan de libertad, de esperanza, de espiritualidad, de sueños, de los desafíos a los que se enfrenta la humanidad. Su visión serena y comprometida con encontrar un mundo mejor, se refleja en temas llenos de sensibilidad, potencia, garra. Su salto a la fama hizo que muchos pseudo-puristas del underground les miraran con recelo, pero todos ellos, deberían escuchar sin complejos este nuevo álbum y comprenderán que la realidad es otra. Una magnífica banda que sabe a canciones y que no debemos ignorar, ya que nos perderemos una hora de buen rock. Milimétricamente producido, pero sin que ello haga que suene artificial. Sus atronadores tambores, sus guitarras hirientes, y las oscilaciones que dan a sus composiciones hacen que estemos ante un magnífico álbum de rock clásico, que suena a setenta, pero que también suena completamente contemporáneo. Con canciones suaves que exploran un universo progresivo, con tonos melancólicos.

Canciones que suenan a glam rock, con una cadencia mas propia de Slade, y sobre todo esos temas en los que Led Zeppelin parece haberse rencarnado en ellos. GRETA VAN FLEET suenan compactos, con cada uno de sus miembros aportando a la banda. Así logran crean un ‘todo’ majestuoso. Estribillos pegadizos y canciones que te tocan el alma, transmitiendo tristeza y melancolía, pero también cortes que te golpean con fuerza y te hacen activarte porque si algo tienen estos chicos al margen de la parafernalia que les rodea es calidad. GRETA VAN FLEET, alejados de las criticas caminan por un camino firme, lo que sigue aupándoles como una de las bandas mas frescas de la escena hard-rock. Los de Michigan están llamados a un ocupar un lugar el el olimpo del rock contemporáneo, pese a quien pese. Todo un guiño al rock clásico magistralmente presentado.

Greta Van Fleet