Reseña: LOWEN.- ‘Unceasing Lamentations’

Aprovechando una actuación acústica en Doomsday Fest Online (Brighton), el pasado mes de diciembre, ‘UNCEASING LAMENTATIOS’ se compone de tres temas improvisados en los que la tradición y el legado de las civilizaciones milenarias de Oriente Medio se plasman en un fascinante relato lleno de sentimientos. Sustentado en la portentosa voz de Nina Saeidi, cantando en sumerio, iraní y acadio, el EP cuenta con los sutiles acordes de guitarra de Shem Lucas para servir de soporte al derroche de sentimientos, sensualidad y espiritualidad en este oscuro relato. Un ejercicio liberador que se fundamenta en la música antigua para reflejar atormentados episodios del pasado que nunca debemos de olvidar. Toda una catarsis sonora que hace que los demonios abandonen el alma para sentirnos libres. La monumentalidad y el poder de seducción que Nina imprime a cada verso hace que estas tres sencillas canciones nos pongan la pausa en el frenético mundo en el que vivimos.  Tres canciones minimalistas que no necesitan de muchos artificios para reflejar toda la belleza que contienen, aquí desde la más absoluta sencillez, LOWEN, prescinde del pesado sonido doom presente en su debut ‘A CRYPT IN THE STARS’ para regalarnos en un ejercicio liberador, toda la magia de oriente y su legado cultural en tres canciones honestas y sencillas, pero llenas de hermosura. Un relato intimista en el que la voz portentosa y superdotada de Nina copa todo el protagonismo ofreciendo otra visión más liviana, sentimental y lírica de la música de LOWEN.

The Exalted One Who Walketh abre el EP con10 hechizantes minutos de cantos ancestrales en los que Nina plasma toda su magia trasladándonos a solitarios y reflexivos espacios de oriente. Cantado en sumerio, transcribe versos tomados de una lamentación de la destrucción de una ciudad sumeria conocida como ‘E-lum didara’. Sus desgarradores tonos místicos que penetran en el oyente bajo una misteriosa atmósfera en la que los acordes de guitarra salpican un tema lleno de desgarradores pasajes en los que Nina plasma todos sus sentimientos. Sus devocionales pasajes reflejan el legado de la música antigua de Oriente Medio. La parte final cuenta con una atmósfera oscura con la guitarra acústica explotando en esta fantástica improvisación en la que el duo trata de reflejar el sonido del pasado en un canto reivindicativo lleno de fuerza. Impactante para el oyente, el tema consigue que se nos pongan los pelos de punta ante el derroche vocal de Nina, una magnífica cantante que aquí muestra otra faceta del sonido de la banda con un resultado fascinante. La variedad de texturas que los registros vocales adquieren son todo un regalo para el oyente a pesar de la sencillez y minimalismo de la composición.

Usando la daf y una caja shrut, Against Evil Done By The Serpent es una transliteración del acadio de una tablilla de arcilla que dirigía la afinación de un instrumento a través de comparaciones metafóricas entre dioses y cada cuerda. Con más protagonismo de la guitarra y el acompañamiento instrumental el tema, ahora cantado en acadio vuelve a reflejar atormentados pasajes llenos emotividad e intensidad. Desde la pausa, la improvisación va tomando forma de canción. Todo un torbellino sonoro que atrapa al oyente, para hacerle partícipe del legado de los ancestros. Un magnífico reflejo de la tradición en una puesta particular y curiosa, pero llena de magnetismo y atractivo. Nina en está ocasión eleva su voz para hacerla serpentear en distintos tonos sin perder un ápice de fuerza. Un tema suave, pero arrollador que vuelve a hechizarnos en un sortilegio mántrico y revelador. Rabia y sensualidad unidas en una cusa común, en nueve minutos llenos de belleza con distintas fases en su desarrollo. Desde pasajes calmados con un erotismo intrínseco en contraste con otros mucho más atormentados.

‘Lalae Madar’ cierra el EP diferenciándose de los cortes anteriores con sus cuatro minutos. Aquí comprimen las estrofas para un desarrollo fluido y oscuro. Con suaves arpegios la guitarra aporta un aura misteriosa mientras Nina sigue con su relato lírico cuyo origen es una canción de cuna iraní que encarna el dolor de la guerra y el abandono que sintieron muchos niños durante la guerra Irán-Irak y, lamentablemente, sigue siendo apta para muchos niños en el Medio Oriente de hoy. La canción de cuna se centra en un niño que ha experimentado el trauma de la guerra al ser consolado por una madre que promete que no los abandonará mientras pisan terreno peligroso incluso en sus sueños. Sus notas, transmiten todo ese dolor que se ceba con los más frágiles. Su tono de tristeza se refleja con acierto en un ejercicio liberador que rinde tributo a la tradición y las costumbres de la civilización más antigua del planeta.

Reseña: DOCTOR SAX.- ‘Vol. IV’

TXUS, el cantante de ARENNA publica ‘VOL. IV’, bajo su proyecto personal DOCTOR SAX. Un álbum que contiene 3 + 1 canciones robadas al viento en las que deja patente su particular y maravilloso estilo de componer. El propio Txus dice que «fueron robadas al viento (porque las canciones vienen del viento y al viento vuelven)». Lo que está claro que Txus se divierte haciendo música con su experimentación de distintos géneros, y deja patente una vez más, que lo importante no es el destino, sino el recorrido que hacemos hasta él. En este su nuevo álbum nos presenta tres largos temas en los que no solo nos ofrece su faceta de trovador del siglo XX, sino que inspecciona en los sonidos del folk progresivo. Ofreciendo canciones eléctricas y vibrantes con fuerte inspiración en el sonido de Neil Young, sin renunciar a su última andadura como loner-folk contemporáneo. Con bellas melodías acústicas arropadas por instrumentos de viento, explora los sonidos del folk progresivo de inspiración tradicional, ofreciendo su lado más florar, dotándolo de un sinfonismo hechizante. Siempre aportando su propio estilo, incluso nos ofrece un tema cantado en castellano, algo no demasiado habitual. Mas de media hora en la que la magia revolotea con una brisa cargada de bellas melodías susurrantes sobre la que flotan sus sentimientos, logrando transmitir variadas y gratificantes sensaciones al oyente. Este no es un álbum pesado, pero sí es un álbum fantástico y lleno de belleza.

Para ello se rodea de los de siempre: Koldo & Jabolo de Sagasound Studios , en la producción, grabación, mezcla y masterización; David Bad Karma en el artwork; Jesús Cortés en la fotografía; y una lista de infarto en las colaboraciones musicales: Andoni Ortiz: batería en ‘Ellis’, David Sagastume: cello en ‘Carroll’, ‘González’ & ‘Porchia’; Asier Fernández: guitarra eléctrica en ‘Ellis’; Joseba B. Lenoir: guitarra eléctrica en ‘Ellis’; Illán Arribas: guitarra eléctrica en ‘Ellis’; Imanol Martínez Hervias: viola, percussion en ‘Carroll’ y ‘González’ & ‘Porchia’; DOCTOR SAX: bajo y voces ; Coro Deast Ahotsak en ‘Carroll’

‘VOL. IV’ está disponible en formatos digital, compact disc y en una triple edición en vinilo limitada a 300 copias de la mano de Spinda Records y Cosmic Tentacles (quienes ya estuvieron detrás de sus dos últimos trabajos) junto a La Familia RevoluciónBandera Records y Monasterio de Cultura (solo en vinilo); Quebranta Records (solo en compact disc); y el propio Txus, a través de su sello Olarizu Records.

Spinda Fest

‘Ellis’ abre el álbum con sonidos atmosféricos que de inmediato se embarcan en un espiral de rock atemporal en línea Neil Young. Cadentes tambores y una protectora línea de bajo arropan largos desarrollos de guitarra ácida. Aportando ciertas dosis lisérgicas la espiral de las seis cuerdas se enmaraña en un sonido potente tomándose su tiempo para entrar de lleno en tema. Si en los últimos tiempos se había inclinado por los sonidos acústicos, aquí no pierde su esencia de trovador, pero electrifica su sonido creando un tema profundo y sólido. Midiendo los compases, el tema ondula sobre su armonía principal evocando los sonidos de la América de los 70’s. Rock en estado puro con un aroma psico-progresivo incorporado con sutileza aportando distintos matices que dotan la canción de una gran frescura. Sin duda se nota que Mr. Young es una fuente de inspiración para Txus, algo que queda reflejado en esta magnífica canción. Los ecos y la cadencia rítmica del mítico ‘Rocking in a Free World’ se perciben en cada acorde, adoptándolos a su propio estilo de juglar del siglo XXI. La canción contrasta con el resto del álbum ofreciendo la faceta más eléctrica de un músico talentosos y versátil.

Cambiando por completo su propuesta sonora, los ecos folk de ‘Carroll’ nos devuelven a un escenario campestre. Percusiones y elementos acústicos soportan un tema plácido en el que refleja sus sentimientos desde la sencillez. Recuperando ese espíritu de loner-folk, consiguen crear una atmósfera acogedora. Aquí los elementos progresivos aparecen para acariciarnos con bellas melodías. Con un trasfondo sinfónico el tema se ve invadido por el sonido de la viola y el violonchelo para crear una estampa bucólica con connotaciones del sonido de la campiña británica. Coros celestiales y el susurro de su armonía nos sumerge en un entorno de gratificante dulzura. La canción se empapa de espiritualidad.

‘González….Porchia’ vuelve a contar con el cálido sonido del violonchelo y la viola. Aquí la guitarra acústica acompaña las estrofas en castellano de Txus. El folk progresivo en estado puro nos traslada a un entorno medieval en el que este juglar de los nuevos tiempos narra sus historias. Los ecos de la música tradicional sirven de inspiración para este relato que se divide en dos partes divididas por una pausa en el que la ausencia de notas puede descolocarnos. La segunda parte del tema, ‘Porchia’ refleja la melancolía a través de la guitarra acústica y cantos ensoñadores. Una nueva estampa bucólica con el trinar de los pájaros al fondo va construyendo ese + 1 tan particular. El folk y lo sinfónico unidos en una brisa sonora que nos acaricia suavemente. Cantando en inglés como suele ser habitual Txus, retoma lo campestre para relajar nuestros sentidos desde la sencillez. Una sencilla melodía que se adorna de los elementos sinfónicos nuevamente para arrullarnos. El lado más florido y hippie vuelve a mostrarnos su esencia dejando que las notas de sus canciones regresen al viento que las vio nacer. Un tema de sentimiento que varía su intensidad para volverse más incisivo en su sonido. Jugando con la experimentación vocal y tomando un formato más teatral la atmosférica instrumentación que acompaña los acordes de su guitarra hace que el tema se enriquezca su folk-progresivo lleno de color.

Spinda Records

Quebranta Records

Cosmic Tentacles

La Familia Revolución

Monasterio De Cultura

Reseña: MOON COVEN.- ‘Slumber Wood’

‘SLUMBER WOOD’, el nuevo álbum del cuarteto sueco MOON COVEN es el álbum perfecto para iniciarte en rituales paganos entre narcóticas atmósferas en las que el humo del bong golpea y paraliza nuestras neuronas. La banda sonora perfecta para una noche de Walpurgis. Cinco años después de su anterior álbum, la banda regresa con una verdadera horda de riffs difusos descendiendo sobre nuestros tímpanos. Un relato aturdidor de doom de manual, desarrollado en lisérgicas atmosferas heavy-psych en las que las lánguidas y limpias voces llenas de magia, y la contundencia de sus plomizos riffs, se cuidan con esmero. Gracias a esto, los elementos progresivos se asoman para sacarnos de la monotonía de un álbum bastante lineal.  La repetición del riff principal en cada canción es algo completamente pretendido, pero a la vez, logran aportar atractivos pasajes que nos sacan del hastío, especialmente en la parte final de las canciones. Ocho temas que funcionan como apisonadoras confiadas que se infiltran en la mente en un viaje espectacular, lleno de lápidas, lleno de movimientos y emociones, que atraerá a los fanáticos de Acid King, Monolord Mars Red Sky o incluso de Uncle Acid & the Deadbeats, pero que también tiene guiños a The Black Angels. ‘SLUMBER WOOD’ es un álbum lleno de épica en el que la lánguida voz en tonos ceremoniales se repite en cada canción para apoderarse de nuestros cerebros. Si pretendes encontrar algo que nunca hubieras oído, seguramente, no te entusiasmarás con este álbum, pero sin amas el doom, quedarás extasiado. Si algo tiene de particular MOON COVEN, es que sus temas están cuidados y bien interpretados, y eso es todo un aval que les eleva a un lugar de honor en la escena psycho-doom. Aquí todas las canciones mantienen el nivel, algo que puede ser bueno o malo. Si no eres amante de este tipo de sonidos, seguramente puede parecerte un álbum monótono, pero si te dejas llevar por los efluvios psicotrópico sus riffs reventarán tus neuronas. En definitiva, eso es lo que busca cualquier amante del doom, que las canciones te taladren y te narcoticen con su exasperante lentitud y pesadez.   

‘SLUMBER WOOD’ está disponible vía Ripple Music.

‘Further’ el tema que abre el álbum describe a la perfección el contenido del resto de canciones. Un riff que se repite, lento, parsimonioso, oscuro y que taladra las neuronas. La voz ceremonial en una atmosfera de completa oscuridad ocultista. Tonos épicos de relato de cuentos y leyendas del pasado.

Mas contundente y aportando más elementos Stoner ‘Ceremony’ con desarrollos de guitarra que se inclinan a laderas progresivas mantiene el legado Sabbath. Con una voz cadente el tema se eleva en su desgarrador relato, sin perder la esencia de la banda. Incorporando solos de guitarra equilibran la pesadez doom para aportar algo de luz con un carácter más melódico entre sus monumentales golpes difusos. Esparciendo una neblina psicotrópica el tema refleja misteriosos y tenebrosos entornos habituales en la banda.

Sin salirse de los entornos de oscuridad, la banda repite la fórmula.’ Potbelly Hill’ Doom en estado puro sobre desgarradoras voces que reflejan el tormento de lo enigmático. Su línea de bajo comanda la canción con crujidos insistentes. En la parte final el tema se silencia con suaves acordes hasta diluirse.

‘Eye of the Night’ juega con los elementos retro con un riff pegadizo. La ceremonia persiste en otro corte denso, hipnótico y plomizo que se desarrolla a cámara lenta. En la parte central los pasajes psico-progresivos tratan de compensar la monotonía de sus persistentes riffs. Esto hace que el tema se vuelva más dócil para el oyente.

Con solo dos minutos, y siendo la canción más corta del álbum, ‘A Tower of Silence’ parece ser uno de esos interludios que a muchas bandas les gusta incorporar a sus álbumes. Efectos atmosféricos con inclinación drone sin mucha más historia.

‘Bahgsu Nag’ abre con un carácter diferente al resto de las canciones. Mucho más psicodélico y prescindiendo de la pesadez de los cortes anteriores. melodías bien cuidadas con olor a 70’s nos llevan por un entorno lisérgico con pinceladas progresivas y ciertos guiños espaciales. Esta faceta en la que la banda se aleja de los estándares del doom, es con la que mas engancho y en la que la banda se muestra más creativa. Heavy-psych de alto voltaje en un corte prieto pero completamente psicotrópico.

Los densos y oscuros riffs Sabbath regresan a escena en ‘Seagull’. Ejecutando cada riff con una parsimonia casi desesperante, la ceremonia ritual regresa con las voces protocolarias. En la segunda parte el tema vuelve a explorar espacios más psicodélicos entre los lamentos vocales. Aquí vuelven a desarrollar su plata de colores ofreciendo pasajes de guitarra de gran magnetismo entre sus hipnóticos y lánguidos ritmos.

Para cerrar el álbum ‘My Melting Mind’ se reitera en una fórmula que a la banda le funciona bien. Desesperación a ritmo lento entre andanadas de psycho-doom de manual. Siempre intentando aportar pasajes más elaborados el tema serpentea lentamente como una anaconda en busca de su presa. Sigiloso y midiendo cada acorde, el tema explota en nuestro cerebro.

MOON COVEN:
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Reseña: JORDSJØ.- ‘Pastoralia’

Siguiendo la tradición de algunas de las mejores bandas del rock nórdico del siglo pasado, JORDSJØ logra fusionar el rock progresivo de los 70’s con fantásticas melodías y un toque folk adornado con elementos jazz. Un viaje musical que va desde pasajes minimalistas de mellotrón hasta una tempestad de rock completa. El uso de elementos clásicos le aporta nuevos matices a un álbum basado en los sueños, el anhelo de libertad y el lugar ficticio ‘PASTORALIA’, donde todos los días son como noches tropicales en el norte de Noruega, donde la gente del bosque baila alrededor de fogatas. La sensación de melancolía preside unas canciones hermanadas con la naturaleza y lo ancestral. Como juglares del pasado narran sus cuentos y leyendas en unas atmósferas grises que dejan paso a la luz en su variopinto abanico de influencias estilísticas. Instrumentos tradicionales de cuerda y viento, y el penetrante y cálido del mellotrón, conviven con elegantes guitarras ofreciendo pinceladas de gran belleza.  Misteriosos y eclécticos JORDSJØ consiguen crean un álbum con mil texturas con las que pintan un cuadro sonoro de gran clasicismo. La elegancia cortesana conviviendo con una narrativa casi juglaresca evocando a bandas como Jethro Tull, Camel, incluso por momentos a King Crimson vestidos de sonidos folk. Un estimulante sensorial con canciones que te enganchan en su fluida narrativa en la que reflejan el legado de los bosques de su Noruega natal.   

El álbum fue grabado y producido en su totalidad entre marzo y noviembre de 2020 en el sótano de Bjørnerød Gård en Våler, Østfold por los mismos  JORDSJØ, ‘PASTORALIA’ cuenta con invitados, incluidos Ola Mile Bruland (Actionfredag), Håkon Knutzen, Vilde Mortensen Storesund, Mats Lemjan, Christian Meaas Svendsen y Åsa Ree (MeerTusmørkeWobbler).

Con ilustraciones de Sindre Foss Skancke, el álbum está disponible vía Karisma Records en CD, formatos de vinilo digital y negro, así como en una versión de vinilo azul que estará limitada a 600 copias. El álbum se puede reservar aquí.

‘Prolog’ nos introduce el álbum entre suaves acordes jazz y un aura de progresivo romántico. La combinación de su penetrante órgano, y la sutileza de los elementos de viento, sirve como aliciente para lo que nos espera en su interior. Pasajes de progresivo ortodoxo más propio de los 70’s con aires folk de lo mas sugerente y elegante.

A continuación, el hammond y una cálida línea de bajo nos presentan ‘Skumring i Karesuando’ uno de los singles que la banda había presentado previamente. Los mejores momentos del progresivo aparecen en sus melodías. Hard y folk en línea Jethro Tull aportando color a unos surcos en los que encontramos pasajes más propios de bandas como CAMEL. Momentos calmados con distintos ornamentos un aire de melancolía en un aterciopelado escenario tradicional. Sabiendo mantener los tiempos y subiendo la intensas puntualmente, el tema pasa por distintas fases. Como un cuento medieval que nos arrulla con cariño. Un relato de otros tiempos que refleja la maestría compositiva con la que cuenta el dúo noruego. Castillos y campos de cultivo con estandartes medievales coloreando un relato gris, pero sugerente y lleno de sensibilidad. Su armonía conecta rápidamente con sus pegadizas ondulaciones.

‘Mellom Mjødurt, Marisko og Søstermarihånd’ índice en los sonidos medievales, con una flauta alegre entre sus sugerentes voces. Sonidos cortesanos más propios de siglos pasados son usados como un legado para su creatividad. El mellotrón, y los constantes giros en su narrativa nos llevan a pasajes jazz-rock más propios del sonido Cantenbury. Misteriosos pasajes que avanzan sigilosamente como presagio de algún acontecimiento de alto postín. Flauta y teclados evocando el legado Camel y el propio sonido ofrecido por TURSMOKE o WOBBLER en sus trabajos anteriores.  Sus desarrollos progresivos engrosan el sonido de los nórdicos para ofrecer una atmósfera más densa y pesada.  A través de la música, basados en dos temas principales que están conectados entre sí por tres intermezzo musicales diferentes, tratan de capturar una especie de instantánea lírica de cada uno de los tres lugares que son muy queridos para Håkon Oftung. Åsa Ree contribuye con la duplicación de la voz principal y con hermosas armonías de acompañamiento

‘Pastoralia’ el tema que da nombre al álbum mantiene la esencia de la banda. Esta vez con pinceladas jazz en su sonido clásico. Vientos, teclados y sonidos de cuerda, soportan el peso de su narrativa. Instalados en la melancolía, el tema va caminando por distintos escenarios sonoro. Todo fluye con una naturalidad pasmosa. Sin darnos cuenta el aspecto del tema varía constantemente ofreciendo siempre un capítulo distinto de un libro con mucha letra. Como si pasaran páginas de un relato ancestral, la canción avanza sin mirar atrás.  

El sonido de cuerda de ‘Fuglehviskeren’ nos mantiene en el clasicismo. Aquí la guitarra acústica nos guí durante dos minutos repitiendo sus acordes prescindiendo de las voces. Sus pasajes juglarescos se engrosan con el sonido de la tuba en un breve, pero curioso tema.

‘Beitemark’ uno de los singles adelantados hace semanas, es dotado de un toque cósmico a sus plácidos pasajes de folk progresivo. Un sonido vintage, con incrustaciones jazzísticas y unos pasajes de guitarra más prominentes, pero llenos de elegancia y belleza. Los vientos y coros de su parte final se adornan con melodías clasicistas. Sus tonos grises, presentes en la mayoría de las canciones logran crean una atmósfera cálida y acolchada sin caer en ñoñerías.

Pasajes de guitarra clásica abren ‘Veterans, otro tema instrumental de solo dos minutos que parece servir de interludio. La canción se desarrolla en una atmósfera folk entre sonidos tradicionales.  

Cerrando este sugerente trabajo, ‘Jord II’, el tema más largo del álbum con sus diez minutos se convierte en una suite. Partiendo del piano clásico, sus acordes oscuros van describiendo una estancia llena de melancolía en tonos grises. Sumidos en el sinfonismo, los noruegos crean un tema suave que evoluciona hacia un sonido progresivo de manual lleno de belleza. Pasajes narrados entre desarrollos de guitarra y constantes cambios que en ningún caso resultan agresivos para el oyente. Aquí todo fluye de una forma natural. Puede parecer sencillos, pero el tema ofrece un amplio abanico de resonancias al oyente sin perder su propia esencia. Un tema reflexivo que transita como un rio sobre suaves valles encontrándose algún meandro en el camino. Estos chicos saben como hacer atrayente una canción sin renunciar a un estilo, con la suficiente personalidad como para que nada resulte aburrido.

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Reseña: DOMKRAFT.- ‘Seeds’

Si te gustan los sonidos masivos envueltos en oscuras atmósferas narcóticas, sin duda ‘SEEDS’ es tu álbum. El trio sueco resurge como el Ave Fénix con un álbum nacido de la pandemia para ofrecernos un apocalíptico relato sustentado en monolíticos riffs como nunca antes habías oido. Toda una experiencia narcótica que se centra en la idea de emerger de las ruinas, para empezar de nuevo, construir algo diferente y mejor, más allá del cataclismo. DOMKRAFT construyen su nuevo álbum con un flujo hipnótico que quiebra cervicales, circuitos cerrados en los que los ganchos instrumentales titánicos alimentan conceptos líricos, luego giran de regreso para dirigir la psicodelia elíptica y las voces que ensanchan el cielo. En un ambiente oscuro, incluso a veces tétrico, sus atormentadas canciones, conjugan todos los elementos doom de bandas como SLEEP, añadiendo altas dosis de psicodelia espacial en vena HAWKWIND, con cuidadas y desgarradoras melodías más propias de bandas como ELDER. Sin duda, un álbum que excava mas profundo en los estratos doom de los que banda nació. Nebulosos sonidos masivos sustentados en una monumentalidad al alcance de pocos, riffs monolíticos que no desdeñan la psicodelia pesada en ningún momento. Sus canciones son como el caminar de manada de mamuts tras una ingesta de L.S.D. dejando un rastro de desolación Y angustia a su paso. Un agujero negro que te atrapa con un magnético sonido que bebe de la fuente del kraut, pero que vive en un oscuro bosque heavy-psych. Sabiendo manejarse en los sonidos doom de manual, ese bajo crujiente derrota a cualquier enemigo que pretenda detener su difuso sonido, mientras los tambores retumban en un ritual agónico entre guitarras que se inclinan por la psicodelia pesada, para ofrecer los momentos más narcóticos y psicotrópicos del álbum. Sin hacer mucho ruido y evolucionando lentamente, DOMKRAFT ha ido haciéndose un hueco en la escena pesada silenciosamente; con cada nuevo álbum que el trio publica, ofrece un nuevo aliciente a aquellos que piensan que el doom está anquilosado. Sus angustiosas voces, complementan un álbum faraónico que no da respiro al oyente, y en el que, el magnétismo de sus canciones nos engulle en una espiral de efectos, pedales y crujientes riffs atronadores.  Si tuviera que elegir un solo adjetivo para describir ‘SEEDS’, sería ¡MONUMENTAL!.

‘SEEDS’ nació en medio de la ola de calor del verano de 2020, el cantante y bajista Martin Wegeland, el guitarrista Martin Widholm y el baterista Anders Dahlgren se dirigieron hacia el oeste hacia el Mar Báltico hasta Welfare Sounds Studio, que se encuentra en una vieja casa de madera en las afueras de Gotemburgo, Suecia. Allí, en una gran sala en vivo con aire acondicionado prestado, los suecos sudaron con los jefes de estudio Kalle Lilja y Per Stålberg durante tres días para concretar una nueva epopeya que se siente cruda y viva. Con el debido crédito a la magia de mezcla de Karl Daniel Lidén, el peso característico de DOMKRAFT es más prominente que nunca, y los ambiciosos temas líricos agregan contexto a los riffs siempre masivos y el flujo hipnotizador.

Sonicblast-fest

Originalmente, DOMKRAFT se unió por un amor mutuo por SPACEMEN 3, MONSTER MAGNET, SLEEP y HAWKWIND, por nombrar solo algunos. A partir de la más pesada de sus influencias combinadas, el trío de Estocolmo creó un sonido que combina cantos fúnebres imponentes, psicodelia alucinante y minimalismo hipnótico, que se encarna en su álbum debut monolítico de 2016 ‘THE END OF ELECTRICITY’ y la continuación de 2018. ‘FLOOD’. ‘SEEDS’ está disponible vía Magnetic Eye Records.

Sonicblast-fest

DOMKRAFT son:
Martin Wegeland – voces y bajo
Martin Widholm – guitarras
Anders Dahlgren – batería

Sonicblast-Fest

Monolíticos riffs atmosféricos abren ‘Seeds’. Nueve minutos de oscuridad doom envueltos en una espesa neblina psicotrópica. El tema golpea fuerte con toda su pesadez, mientras sus atormentadas voces asoman de las profundidades mostrando todo su desasosiego. El tremendo sonido de la línea de bajo se conjuga con unos solos de guitarra estilistas. Su atronador y aturdidor sonido nos deja noqueados. Pero no solo de pesadez vive el trío sueco, sus misteriosos pasajes heavy-psych se desarrollan con soltura entre la densidad habitual de la banda. El tema es impulsado por fuertes tambores en un ondulante transitar por el mundo de los espectros. Si estamos ante un corte pesado, también estamos ante una canción que contiene un espacio melódico, que a veces se inclina incluso a territorios progresivos sin perder su pleno carácter doom. Un corte hipnótico y masivo.

El crujiente bajo nos introduce en ‘Perpetuator’. Una nueva odisea en la que la psicodelia pesada se dorna de momentos sludge entre voces llenas de lírica. Siempre en tonos lánguidos su potencia narcótica nos impregna de psicotrópicos inyectados a golpe de riffs. Un magnetismo soporífico que no pierde jamás el ritmo. Lento, parsimonioso, pero completamente psicotrópico, el tema mantiene una primera parte de pesadez extrema, para introducirnos en lisérgicos espacios en los que la banda brilla con luz propia. Otro tema desgarrador que lleva el sello de la banda. En su ondulante transitar por la oscuridad, el tema pasa por una fase tormentosa para morir en una atmósfera psico-espacial que nos aleja de la contundencia previa.

‘Into Orbit’ nace de guitarras distorsionadas para caminar como un paquidermo gigantesco. Ese característico sonido monolítico se retuerce entre pedales y distorsiones aportando un aura espacial en su propuesta psycho-doom. Un sonido turbio, denso, plomizo, pero que acaba atrapándonos entre sus fauces. Ornamentando su sonido con sutiles incursiones de guitarra, la espesa cortina que suponen su sonido, resulta como un agujero negro del que no podemos salir. La conjunción de elementos kraut, psicodélicos y espaciales consigue un resultado monumental. Probablemente el tema más turbio del álbum.

En contraposición, ‘Dawn of man’ nos devuelve al doom ortodoxo entre pedales y efectos. Toda una bacanal de sonidos masivos con un poder magnéticos de proporciones descomunales. Aquí las voces cambian su registro par ofrecernos un chamánico espacio narcótico. Su atrayente poder de seducción hace que nuevamente caigamos rendidos a su propuesta sonora. El tema se ensambla en una efectiva combinación de psicodelia pesada, rock espacial, ecos progresivos y los imperturbables genes doom. En esta ocasión la banda atraviesa continuamente esa difusa frontera entre la psicodelia pesada y el doom. Todo un atrayente ritual en el que la luz parece no existir.

‘Tremors’ describe enigmáticos espacios que vuelven a beber de las aguas psico-progresivas. Aguas impregnadas de dietilamida en las que la voz flota creando una sensación placentera y soporífica. Con la sensación de algo grande va a suceder, la canción evoluciona con lentitud guiada por sus poderoso tambores y por ese bajo que parece que va a quebrar. Con alguna incursión sludge, el tema mantiene la tensión en un nivel elevado. Nuevamente las incrustaciones espaciales aparecen en forma de efectos, mientras la voz regresa a sus tormentosos pasajes. Amortiguando su densidad con chamánicos pasajes la dualidad de melodías vocales hace que el tema resulte fascinante para el oyente.

A continuación, ‘Krank Blekhet’ con un minuto de duración sirve como almohada para devaneos psico-espaciales

El álbum cierra con la mastodóntica ‘Audiodome’. Aquí la banda desata todo su potencial en atmosféricos pasajes en los que el doom habita con la más oscura psicodelia pesada. Los monolíticos riffs se adueñan de un tema hipnótico, pesado y a su vez muy psicodélico. Lleno de rabia, el tema vomita toda la fuerza de la banda. Contundente, hipnótico y sin hacer prisioneros el tema se embarca en una odisea espacial sin perder un ápice de fuerza. Ese sonido masivo de los suecos transita aquí por atmósferas siderales en las que la oscuridad cubre todo. Propulsado por la fuerza del fuzz, la banda gravita en una misteriosa atmosfera entre tambores rituales y melodías psicodélicas arropadas por una turbia cortina cegadora. En su parte central encontramos los pasajes más narcóticos del álbum. La semilla del paquidermo sueco parece reproducirse lentamente ofreciendo su lado más lisérgico hasta difuminarse en el infinito.

Domkraft

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