Reseña: SUPER PINK MOON.- ‘Iron rain’

A lo largo de la historia de la música las situaciones más duras han sido un germen para potenciar la creatividad de los músicos y la actual situación bélica en Ucrania con la invasión por parte de las tropas rusas hace que, Ihor Pryshliak el guitarra y cantante de SOMALI YACTH CLUB, refleje toda su desesperación en ‘IRON RAIN’, el nuevo álbum de su proyecto SUPER PINK MOON. El álbum describe la angustia y la confusión emocional de tener que pasar el día entre la incertidumbre y el caos. En estas diez melancólicas canciones transmite la desesperanza de un pueblo a través de susurrantes pasajes en los que el post-rock y las melodías shoegaze copan el protagonismo de un relato triste y lleno de sentimiento. Buenos desarrollos de guitarra van construyendo exuberantes canciones que se desarrollan en un tono contenido y sumamente emocional. Evidentemente este no es un álbum para escuchar por la mañana intentando que te insufle la energía suficiente para afrontar con optimismo el día, sino que se trata de un trabajo introspectivo creado para la reflexión. El dolor y la desesperación como argumento emocional en una combinación apasionante de riffs pesado y hermosas voces en un entorno embriagador.

La reflexión del propio Ihor define a la perfección el espíritu del álbum:  «La mitad del álbum se grabó antes del 24 de febrero, el día de la invasión rusa en Ucrania, y la segunda mitad después. Para los ucranianos, esta fecha ha dejado una herida profunda que aún sangra masivamente. Para escapar de la realidad, tuve que cambiar mi enfoque a otra cosa, de lo contrario, me volvería loco. Musicalmente, mi idea era confundir a los oyentes tanto como fuera posible. Hay muchos trucos ocultos. Traté de crear melodías y ritmos complejos con múltiples capas mientras los mantenía lo más «escuchables» posible. El LP se grabó íntegramente en casa”. “Todas las letras giran en torno a la auto-reflexión sobre la guerra. Todavía es difícil describir la extraña mezcla de sentimientos. A veces estás extremadamente orgulloso e incluso feliz, pero por lo general, todo lo que sientes es tristeza, dolor y desesperación. Uno podría decir, ‘amigo, estás viviendo en la parte occidental de Ucrania’, que es un lugar relativamente seguro. Pero el sentimiento de culpa de supervivencia te persigue constantemente y no hay lugar donde esconderse. Además, no puedes esconderte de los misiles, lo que al menos es inquietante. Entonces, tuve que evolucionar. Ahora me siento mucho mejor, y este disco es una especie de instantánea del proceso de «autocuración». Después de nuestra victoria, no creo que vuelva a escuchar este disco, demasiadas emociones”.

SUPER PINK MOON se creó en 2019 como un proyecto paralelo del guitarrista y vocalista del Somali Yacht Club, Ihor Pryshliak, en Lviv, Ucrania. Después de algunos meses de experimentos caseros, el mini álbum «Nude» se lanzó en noviembre de 2020 bajo el nombre de Slow Noise. En los próximos meses, trabajó en su álbum debut «SUPER LP». Toda su música está grabada en el estudio de su casa y mezclada por Jaro Sound.

 ‘Nothing is real’ se desarrolla entre bellas atmósferas post-rock de manual. Una voz invadida por la melancolía parece describir la oscuridad de unos tiempos convulsos. Pausado en sus desarrollos, el corte ofrece un ritmo algo hipnótico y algunos pasajes de guitarra notables. Su parte central desciende a tenues abismos en los que los acordes se suceden con completa pausa.

En ‘Everything’ el músico mantiene la esencia con melodías shoegaze y una tupida instrumentación. Los elementos post-rock se combinan con versátiles armonías que acaban por dar brillo a una canción con unas entrañas sólidas y pesadas, que se presenta ante el oyente como un reconfortante bálsamo. La tristeza vuelve a presidir una canción que refleja el desasosiego.

Con sutiles pasajes atmosféricos en su apertura ‘Doomscrolling’ se nutre de brillantes momentos shoegaze con unos firmes tambores y delicados acordes de guitarra. Las voces etéreas ponen el sentimiento en otra oscura canción que denota la tristeza más absoluta. Con hermosos pasajes melódicos parece ayuntar las malas vibraciones creando una sensación de vacío emocional. Algunos de los clichés del género son ejecutados con suma maestría.

Incidiendo en esa propuesta post-rock, ‘Collision’ se inclina a un espacio más alternativo e incluso indie, sin renunciar a una composición elaborada que refleja la vocación por los pasajes sinfónicos de una forma una tanto personal.  El tema parece aportar algo de luz en esos tristes momentos.

‘Mirror’ reproduce la desolación con desarrollos psicodélicosen un escenario nebulosoy experimental. Entre efectos y sintetizadores, la canción flota livianamente prescindiendo de las voces bajo un tono atormentado y desolador.

Todo se alborota en la instrumental ‘Forward break fordward’. Unos fuertes tambores y finos pasajes de sintetizadores custodiados por un incisivo bajo, van tejiendo una tupida tela de araña para atrapar al oyente en este embriagador y turbador relato.  El tema se enriquece con pasajes progresivos en línea de los trabajos de bandas como ELDER.

‘Calmness’ palpita lentamente experimentando con la repetición en busca de transmitir al oyente un estado expectante en el que no sabemos que puede suceder. Una particular apuesta en la que podemos vislumbrar suaves melodías que no acaban de hacerse ver con nitidez.

En un tono más transcendental e inquietante, ‘Per aspera ad astra’ nos devuelve a ese estado deprimente en el que la melancolía nos invade. Cálidos pasajes vocales y una instrumentación contenida, camina por la frontera del post-rock y el post-metal, entrelazándose con una apuesta en la que los guiños shoegaze están muy presentes. Una hermosura de canción nacida de la desesperación, invitándonos a la reflexión.  

‘Hollowness’ es un breve interludio instrumental sin mucho que aportar.

Cerrando el álbum ‘ウクライナにñëàâàあれ’es el epílogo a la desolación de unos tiempos convulsos para cualquier habitante de Ucrania y su situación bélica.

Super Pink Moon

Reseña: ROTOR.- ‘Sieben’

Con casi 25 años de carrera y tras cinco años de sequía compositiva, ROTOR regresan a lo grande con su séptimo álbum ‘SIEBEN’. La banda continúa usando la numeración para titular sus álbumes y en esta ocasión cierran el círculo con siete cautivadoras canciones en las que reflejan todo su potencial como banda, ¿Será una premonición? ROTOR son un ‘verso suelto’ en la escena, una banda que se aleja de convencionalismos y modas, manteniendo su creatividad intacta. Con un sonido relajado, los berlineses nos presentan canciones que se balancean entre los ecos arenosos del desierto y su habitual psicodelia pesada, género este, en los que son unos maestros. Puede que la ausencia de voces en sus composiciones sean un problema para algún fan, pero qué duda cabe, que casi tres lustros después de su nacimiento como banda, son uno de los buques insignia del género. Manteniendo un groovy pegadizo, cautivan al oyente en un espacio en el que la monumentalidad de sus riffs, convive con mágicos pasajes lisérgicos que son enriquecidos con golpes de metal, ritmos de inclinación kraut y sutiles a la vez que casi imperceptibles, pinceladas de post-rock. Todo eso manteniendo su esencia como banda intacta. Porque este nuevo álbum suena a ROTOR, y esto ya es decir bastante, porque su numerosa legión de incondicionales lo recibirán como un auténtico regalo auditivo. Solo es necesario escuchar unos segundos de cada canción para identificar a una banda discreta, pero sublime. Si a eso añadimos la magnífica producción de Charlie Paschen (COOGANS BLUFF), la ecuación se resuelve con una nota muy alta, porque la maquinara de ROTOR sigue dando vueltas a un sonido instrumental con la maquinaria bien engrasada y mostrando a unos músicos compenetrados, sabiendo asumir su propio rol. En ‘SIEBEN’ podemos encontrar todos esos puntos fuertes que han hecho de ROTOR una banda solvente y reputada, porque si su sonido evoca el desierto, también desentierra un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. Haciendo que cada canción oscile entre versátiles vibraciones, los berlineses mantienen la frescura y la experimentación en busca de nuevas rutas que siempre nos acaban llevándonos al lugar en el que mejor saben brillar. Delicados, pesados, brillantes, y no sé cuántas más, los berlineses siguen sin bajar el alto nivel de todos sus álbumes con un nuevo trabajo, del que se pueden sacar innumerables sensaciones. Porque cada nueva escucha, nos hace descubrir detalles y matices que están ahí, aunque la monumentalidad de su sonido, no nos haya permitido descubrirlos en la primera audición. La fiabilidad alemana sigue dando sus frutos con otro gran álbum instrumental que hará la delicia de sus incondicionales seguidores.

‘SIEBEN’ está disponible vía Noisolution.

Desde los primeros acordes ‘Reibach’ suena a ROTOR en estado puro. Con el sonido estratificado en una capa difusa y los devaneos de esa guitarra mágica, la pista mantiene el groovy habitual de la banda. Con un fascinante balanceo que se trasmite al oyente con pasmosa facilidad, el corte avanza inexorablemente hasta llevarnos a un insondable espacio en el que las rugosas vibraciones stoner se fusionan con su psicodelia pesada y algunos guiños de metal. Sus ritmos cambiantes se retroalimentan en una composición sólida y poderosa con la que mantienen su particular magia.  

‘Auf Grund’ cambia de alguna manera el registro del corte anterior. Mostrándose aparentemente más livianos hacen que la canción se impulse sobre una poderosa línea de bajo sobre la que van dando pinceladas. Un constante ir y venir que nos sitúa en una atmósfera psico-progresiva de la que salen con solvencia para ofrecernos pasajes de gran belleza, marcados por su seña de identidad. Aromas exóticos impregnan el corte para realzar su suprema belleza. El trabajo de guitarra se muestra esplendoroso en una canción al puro estilo ROTOR, en la que la banda se recrea con su particular sonido.

Yendo todavía más allá la ensoñadora ‘Aller Tage Abend’ sirve de bálsamo para las embestidas de las dos canciones precedentes. En un tono más relajado y manteniendo su habitual groovy el tema explora un auténtico Jardín del Edén sonoro. La dupla de guitarra crea un hermoso tapiz sonoro que nos invita a mirar al interior para dejarnos llevar en un gratificante viaje a través de espacio heavy-psych de belleza suprema. Sacando sus mejores armas, el cuarteto nos lleva por narcóticos escenarios presididos por una calma subyacente. Pero la banda sabe cómo sacar al oyente del trance, y los arreglos de la canción la hacen uno de los puntos destacados de un magnífico álbum. En esta ocasión las guitarras arremolinadas consiguen sumirnos en la trama con suma facilidad.

‘Schabracke’ con sus amenazantes riffs parece cambiar la dinámica con un sonido más denso y pesado, sin salirse de su propio guion. Rescatando las vibraciones del desierto nos embadurnan de una estela arenosa que acaba por cegarnos. Pero ROTOR son una banda diferente que sabe cómo hacer suyas las vibraciones que otros ejecutan siguiendo un patrón preconcebido. En un tono más inquietante, la canción se empapa de riffs difusos de los que afloran esos mágicos pasajes de guitarra. Las idas y venidas del tema hacen que la banda cambie constantemente el espíritu de la canción sin que esta pierda su verdadera esencia.  El lado más denso de la banda se refleja en una canción turbia y oscura, manteniendo al oyente enganchado, ya que siempre, en el momento justo, aflora esa magia que atesoran los berlineses.  

Fluyendo lentamente en un cautivador entorno sonoro ‘Mäander’ se desarrolla en una calma balsámica que acaba por empaparnos en un estado de relax. Sus delicadas y cálidas melodías son ejecutadas desde un fascinante sosiego que hace aflorar su lado más sensual. Su tono melancólico se sustenta en un ritmo inquebrantable y comedido sobre el que colorean un tapiz sonoro de increíble belleza. Con ese punto de partida, la banda engrandece su sonido son una dualidad armónica que se muestra contenida, pero que incide en la belleza. La canción se nutre de hermosas fragancias impulsadas por una suave brilla exótica que recuerda alguna de sus más legendarias canciones. El resultado son siete perfumados minutos en los que la magia nos invade con un alto poder terapéutico. Un hechizo en forma de canción con un amplio abanico de sensaciones para el oyente que merecen una escucha relajada y profunda.

En la inquietante ‘Kahlschlag’ todo parece volverse más pesado y oscuro. En esta canción la banda consigue crear un hibrido de ecos Black Sabbath con el kraut rock más lisérgico. Experimentando sin límites el corte se muestra grandioso y con un sonido grave que golpea tus neuronas sin remisión. Esparciendo algunos efluvios psicotrópicos, logran ensamblar las piezas para crear un relato lleno de misterio y pesadez.

‘Sieben’, la canción que nombre al álbum nos susurra a través de acordes acústicos en su hermosa apertura. La canción baja la intensidad de un álbum sólido con pasajes melódicos que consiguen relajarnos en un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. La canción eleva la intensidad en su parte final como epílogo a otro gran trabajo de una de las mejores bandas de la escena psicodelia y stoner del viejo continente.

Rotor

Noisolution

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

ROTOR.- ‘SIEBEN’ (Alemania) heavy-psych, psychedelic-rock, Stoner, instrumental

GODZILLA IN HTE KITCHEN.- ‘LIVE AT BREAK OUT‘ (UK) heavy-psych, psychedelic-rock, instrumental, Stoner, post-rock, progressive-rock

THOMAS GREENWOOD.- ‘RITUALS’ (Italia) psychedelic-rock, heavy-psych, folk, Stoner, rock, blues

BENTHOS.- ‘BENTHOS II’ (UK) psychedelic-rock, rock, Stoner, alternative, shoegaze, heavy-psych

THE BRIAN JONESTOWNS MASSACRE.- ‘THE FUTURE IS YOUR PASS’ (US) alternative, rock, psychedelic-rock, neo-psychedelic, stoner

LÜGER.- ‘REVELATIONS OF THE SACRED SKULL’ (Canada) heavy-metal, punk & roll, fuzz, proto-punk, metal

CLEÖPHUZZ.- MYSTIC VULTURE (Canada) psychedelic-rock, heavy-psych, fuzz, Stoner, desert-rock

LEROY T. BROWN.- ‘THE YELLOW KING’ (Suecia) Stoner, hard-rock, heavy-blues, fuzz, heavy-rock, psychedelic-rock, sludge

BLACK AIR.- ‘IMPENDING BLOOM’ (Austria) instrumental, psychedelic-rock, rock, dark, ambient

CONSTANTINE.- ‘FABLES‘ (US) folk, progressive, acid-folk

ASTRONAUSEA.- ‘WHERE SEA SHOULD BE’ (UK) psychedelic-rock, progressive-rock, hard-rock

DOBBELTGJENGER.- ‘THE TWINS’ (Noruega) funk, garage-rock, rock, alternative

MOODOOM.- ‘DESDE EL BOSQUE’ (Argentina) 70’s, hard-rock, Stoner, blues, psychedelic-rock, desert-rock

TROLL TEETH.-  ‘UNDERGROUND VOL. 1’ (US) heavy-rock, metal, Stoner, acid-rock, doom-metal

HIGH RIDE.- ‘LIVE SESSION’ (Polonia) Stoner, hard-rock, psychedelic-rock, blues

VEILCASTE.- ‘PRECIPICE’ (US) Stoner-metal, sludge, doom, doom-metal

HEADTRIP.- ‘ HEADTRIP EP’ (US) heavy-psych, metal, Stoner

MONOLITO.- ‘VOICE OF RAGE’ (Brasil) heavy-metal, Stoner,

BOSCO SACRO.- ‘GEM’ (Italia) ambiente, dark, dreamgaze, doom, alternative

MOTIVE BLACK.- ‘AUBURN‘ (US) heavy-metal, metal, progressive-metal

Reseña: DEER LORD.- ‘Dark Matter Pt. 1’

Con canciones directas que mantienen una producción limitada en detrimento de su fuerza intrínseca, los californianos DEER LORD publican su segundo Lp dividido en dos entregas, ‘DARK MATTER PT. 1,’, y una segunda parte que se publicará a lo largo de 2023. En esta primera entrega nos presentan seis canciones repletas de riffs de guitarra estruendosos, atmósferas de ciencia ficción masivas y baterías poderosas repletas de ritmos contagiosos. Rudas y poco ortodoxas, pero con los suficientes elementos como para que su versatilidad no las haga caer en convencionalismos. Si en su anterior entrega el rock and roll se erigía en protagonista en esta nueva entrega, ofrecen un sonido más crudo y primitivo. Sus atronadores golpes graves y sus densas atmósferas lisérgicas se sustentan en unos ruidosos tambores y riffs masivos así como ciertos guiños al blues más salvaje y arcaico. Rememorando esos salvajes sonidos de los pioneros del hard rock y el proto-metal de los 70’s, DEER LORD golpean con fuerza poniendo a prueba la capacidad neural del oyente con canciones ácidas en las que encontramos descargas de fuzz intoxicante, solos abrasivos, y una rugosidad que abofeteará tu cara. El álbum fluye con facilidad entre oscuros pasajes doom,  impulsados por un sensacional groovy, que gratificará a cualquier amante de las rugosos vibraciones arenosas, pero también a esos viejos rockeros habituales de garitos de mala muerte en los que el alcohol y el humo de la hierba campan a sus anchas. No se cual será el contenido de esa segunda parte que nos espera, pero este primer capítulo de ‘DARK MATTER’, es capaz de proporcionarnos una experiencia inmersiva ya que sus surcos, son sumamente atractivos y están llenos de garra. Una fórmula que la banda cree que permitirá mas tiempo para saborear cada nota de sus canciones.

Las semillas de ‘DARK MATTER’, se plantaron hace casi cinco años cuando McOmber aún estaba aprendiendo sobre el proceso de grabación y prestando mucha atención a escribir canciones que fueran simples y divertidas versus complejas y perfectas. En lugar de buscar heroicidades de rock progresivo-difíciles, la banda se esforzó por crear canciones que los músicos jóvenes disfrutarían tocar y los maestros de riffs experimentados,  disfrutarían tocando la cabeza en la máquina de discos.

DEER LORD son: Sheafer McOmber (guitarra/voz), Jared Marill (bajo) y Ryan Alderman (batería).

Ambas partes de ‘DARK MATTER’ fueron grabadas y mezcladas por McOmber y el baterista Ryan Alderman en Northern Buffalo Studios en Santa Rosa, CA. El proyecto fue masterizado de manera experta por Hamish Simpson en Silly Scotsman Studios en Windsor, CA, y la carátula del álbum fue ejecutada magistralmente por Mirkow Gastow en Berlín, Alemania La grabación y mezcla correspondió a  Sheafer McOmber y Ryan Alderman, con una masterización a cargo de Hamish Simpson (Silly Scotsman Studios) y una obra de arte de Mirkow Gastow.

‘Ego’ es un corte pesado en el que los riffs stoner de vocación doom se alternan con algunos elementos lisérgicos impulsados por una fuerte presencia de fuzz. Su diabólico ritmo se desboca en una espiral desértica de grandes proporciones. El resultado es un corte crudo y turbio con un sonido difuso y primitivo con alguna reminiscencia de los ecos proto-metal de los 70’s.

‘’Hippie girl’ se construye sobre una sólida base de una línea de bajo excelsa. Voces salvajes se unen a una fiesta de sonidos desérticos con un cierto tono vintage. Una combinación de hard-rock potente y vibraciones stoner con una presencia bastante interesante. La canción pasa por momentos de intensidad, pero también contiene pasajes atmosféricos en los que la psicodelia aflora entre las grietas de su potente sonido. En su parte final, el tema se torna más dinámico y pegadizo.

Envueltos en una orgía sónica, ‘Planet earth’ se empapa de ritmos contagiosos y un aura psicotrópica. Con estribillos que se superponen entre nebulosas arenosas, la canción gravita en un ondulante espacio desértico.  El corte toma algún elemento proto-metal en su narcótico deambular entre dunas y cactus, sin perder su tono cósmico.

‘Psychedelic roadkill’ palpita entre fuertes tambores y golpes de riffs ásperos. Con un indudable espíritu más propio del hard rock primitivo, la gruñona voz parece vomitar una canción llena de fuerza. Cruda y con las dosis suficientes de fuzz, el corte contiene algunos de los elementos más ortodoxos del género, ejecutados con un groovy sumamente contagioso. La canción se basa en la historia de terror de un accidente de motocicleta a alta velocidad mientras (lo adivinaste) bajo fuertes drogas psicodélicas.

Si las huestes stoners pueden sentirse identificadas con ‘Ride away’, los amantes del rock más macarra y pesado encontraran su espacio aquí también. Turbio, pero lleno de ritmo, los estribillos y unos riffs crujientes conforman este mole sonora. Un tema que invita al baile y a poner a prueba tus cervicales.  Denso y pesado, a la vez que narcótico en alguno de sus pasajes, el corte es una estampida arenosa que cegará tu mente para permitir que tu cuerpo se manifieste.  La parte final es una invitación al desenfreno y a pogos descontrolados.

‘Witches brew’ con sus más de siete minutos, cambia la dinámica del resto de canciones. Inspirado en la historia de un vagabundo en las montañas que se encuentra bajo el hechizo de una bruja psicodélica, después de besar sus labios cubiertos de LSD en la cima de la montaña, el corte cambia de alguna manera la dinámica del álbum. Si en el resto de las canciones DEER LORD toman la vía recta, en esta ocasión la banda se toma su tiempo para perfilar la esencia del tema. Una introducción atmosférica nos llena de sustancias lisérgicas para evolucionar a un entorno que coquetea con el doom. Lento en su avance, el corte se nutre de efectos y crujientes riffs de los que afloran pasajes vocales mucho más sosegados y chamánicos.  Con esta dualidad consiguen un equilibrio satisfactorio y muestran la capacidad compositiva dejando fluir sus ideas en un espacio humeante.  La última parte contiene unas melodías más digeribles con las que logran transmitir el ritmo entre borrosos riffs empapados en psicotrópicos.

Deer Lord

Crónica: STEW.- Sala Contacto (Navalmoral de la Mata)

Los meteorólogos no lo habían advertido en sus predicciones, pero el pasado sábado, iba a llegar un huracán a Navalmoral de la Mata. En esta ocasión, como cada gran borrasca, llegaba del norte, mas concretamente de Suecia, y tenía su propio nombre, STEW. Probablemente nadie de los presentes en la Sala Contacto podía prever las dimensiones de este, pero solo hizo falta una canción para que todos los asistentes se dieran cuentas de las dimensiones de este tornado de hard-rock y heavy-blues al estilo de los grandes de los 70’s.

Era el segundo concierto de la gira que les trae a España organizada por Lestrato Rock Conciertos, y el viaje hasta la localidad cacereña merecía la pena. Seguramente yo era el único que había visto con anterioridad a los suecos, y tenía claro cómo se las gastan, y también, que su show, no iba a dejar indiferente a nadie.

Ya en la prueba de sonido dejaron boquiabiertos al personal de la Sala, solo habían hecho falta unos minutos de prueba, y ya habían dejado su impronta en este magnífico escenario inaugurado recientemente.  Un espacio que nace con la intención de programar música en directo y que cuenta con unas instalaciones espectaculares. Amplio, cómodo, con escenario lo suficiente amplio como para que cualquier banda se sienta cómoda, un sonido impecable y unos juegos de luces como se ven pocos de otras salas de similares características. Con un espacio así, lo único lamentable es que una gran banda como STEW no hubiera colgado el cartel de sold-out, porque lo valen.

A la llegada a mediodía al hotel donde había quedado con la banda, y tras los trámites de check-in en el mismo, me comentaban que la noche anterior en Béjar habían tenido un magnífico comienzo de gira. Tras el largo viaje por carretera desde su localidad natal de Lindesberg (ciudad situada junto a Orebro, cuna de grandes bandas como Witchcraft, Graveyard o Blues Pills), después de más de 3000 kilómetros tenían ganas de disfrutar ofreciendo su música al público español. Durante la comida, me comentaban el set-list que iban a tocar por la noche. Un repertorio en que repasaban sus dos álbumes y en el que incluían dos canciones nuevas que formarán parte de su tercer disco. Un álbum que comenzarán a grabar la semana siguiente de terminar su gira en España, y una vez que regresen a Suecia. Asimismo, incorporaban un par de versiones de clásicos como ‘Hey Joe’ o ‘Superstition’.

Con una sala que poco a poco iba recibiendo al público, a las diez y media de la noche sonaban los primeros acordes de ‘Heavy’. No fue necesario mucho tiempo para el que el personal presente se diera cuenta que la calidad del trio, algo que quedaba corroborado con la ovación final de un público que estaba entre expectante y sorprendido por el potencial de los suecos.

A continuación, sonaba ‘Lady luck’ una canción inédita que formará parte del tercer álbum de la banda. Desde ese momento el vendaval de rock ácido se desataba sin remisión haciendo que la concurrencia se pusiera en ‘modo fiesta’. Así desgranaban canciones como ‘Might’, en las que el hard rock de siempre se revitalizaba en los instrumentos del trio. En esa tesitura iban alternando temas de blues pesado con unos magníficos solos de guitarra a cargo de Nicklas. Un virtuoso que se retorcía con su instrumento en cada nota. La iluminación de la Sal y el coqueto escenario realzaban una propuesta sonora llena de calidad.

Sin duda el cuidado repertorio permitía ofrecer a la audiencia sus temas propios, como ‘If this’, o ‘You don’t’, antes de ofrecer al público algo con lo que sentirse mas identificados. Tocar ante una audiencia que mayoritariamente no conoce tus canciones puede requerir que haya que darles algo mas familiar con lo que engancharles a tu show. Así llegaba una ardiente y explosiva versión del clásico ‘Superstition’, tema interpretado por múltiples músicos como Stevie Wonder, o Jeff Beck, del cual se inspiran para la apoteósica versión que tocaron en su actuación. Durante la misma, se permitían jammear para alargarla y mostrar sus cualidades técnicas. Aquí la labor de Markus en la voz complementaba a la perfección el protagonismo que su guitarra Nicklas copaba con sus logrados solos.

El show avanzaba y el público se sentía gratificado y entregado a la gran actuación de la que estábamos siendo testigos. Era el momento de presentar otra nueva canción de ese tercer ´álbum en ciernes. Su nombre momentáneo era ‘E-lät’, y viendo como suena, tanto ésta como la citada ‘Lady luck’, el álbum, a buen seguro, mantendrá el sonido y la calidad ya mostradas tanto en su EP debut, como en sus dos primeros álbumes. La banda trataba de comunicarse con el público con las cuatro palabras en español que conocían (alguna de ellas me las habían preguntado en las horas previas a su actuación), ya que querían poder comunicarse con el público español de la mejor manera posible. Pero sin duda, su herramienta para esa simbiosis músico-publico funcione, es su propia música, que sin duda, es su mejor aval.

La actuación proseguía con ‘Afraid’, para volver a rendir tributo a los clásicos con otra fantástica versión del ‘Hey Joe’ que popularizó el mismísimo Jimi Hendrix. La noche ya no tenía vuelta atrás, y a pesar que todos hubiéramos deseado una sala llena, los presentes estábamos disfrutando de una actuación de alto nivel. Tras ‘Right’, STEW se despedían dando por terminada su actuación. La insistencia del público hacia que breves instantes después regresaran al escenarios para interpretar dos canciones más, ‘The maker’ y ‘Sunshine’ fueron las elegidas para completar una actuación impoluta y sobresaliente con la que conquistaron el público extremeño en esta primera visita a España. La banda me comentaba que les hubiera gustado que la sala hubiera estado mas llena de gente, pero la escena underground tiene esto, que una magnífica banda toque para una audiencia reducida, es la misma historia de siempre. Esperemos que alguna vez esto cambie de alguna manera, y los músicos talentosos puedan tener del público todo el calor que merecen. Habían pasado unos 70 minutos y el público se acercaba al escenario y al puesto de merchan a felicitar a los músicos, hacerse fotos con ellos, y comprar sus álbumes y camisetas.

 La etapa en Navalmoral había acabado, y la sensación fue que STEW conquistaron a aquellos que se acercaron a la Sala Contacto quedaron sumamente satisfechos.  No quisiera terminar esta crónica sin agradeder al personal de la Sala todas las facilidades que me ofrecieron para este reportaje y felicitarles por el buen trabajo que están haciendo en un lugar difícil para la música underground, con unos medios que muchas salas de Madrid o Barcelona quisieran, por el las instalaciones, el equipo y el personal eran sencillamente sobresaliente. Ý colorín, colorado, este cuento se ha acabado. STEW continúa su gira ibérica en lo que resta de semana, y a buen seguro continuaran dejando caras de felicidad entre la gente que se acerque a sus conciertos, porque son una banda con mucha calidad, y merece un mayor reconocimiento del que a estas alturas, tienen.