Reseña: THE SPACELORDS.- ‘Nectar of the Gods’

Los ‘Señores del Espacio’ regresan con una nueva epopeya sideral al nivel de lo que nos tienen acostumbrados.  Cuatro extraordinarias canciones que nos invitan a surcar el cosmos en su particular nave espacial. Una embarcación que se retroalimenta de la mejor psicodelia pesada instrumental que puedas encontrar en el universo de la música psicotrópica. Con elementos Stoner y múltiples efectos y pedales, estos chicos se las apañan para expandir su legado musical hasta recónditos espacios en algún lugar de firmamento.  Es posible que no a todo el mundo le sea fácil dejarse llevar por estas vibraciones instrumentales, pero si te relajas, seguro que encuentras tu espacio para expandir tu mente en un mundo repleto de gratificantes sensaciones. La interacción profundamente entrelazada y en constante reinvención del trío está cautivando cada vez más a la comunidad stoner, espacial y de kraut rock con su devocional alegría de tocar, como solo los verdaderos amigos pueden reunir. Creando sus canciones en un estudio casero, THE SPACELORDS saben manejar la improvisación para que sus temas suenen cohesionados. Siempre en hipnóticos entornos meditativos, sus canciones evolucionan dese balsámicos pasajes instrumentales a un entorno más rugoso y pesado, pero lo hacen sin ningún tipo de estridencias. De esta manera su música fluye libremente modulando su ámbito estilístico desde la psicodelia pesada, al Stoner, pasando por momentos de kraut rock e incluso alguna pincelada de vibraciones más propias del post-rock. Así, el trio hace que su música se muestre como una exposición honesta de su creatividad, algo que consiguen transmitir al oyente hasta absorberle dentro de sus desarrollos instrumentales. Un lugar que siempre ofrece un gratificante estado de confort que nos aleja del mundo terrenal para llevarnos a un viaje astral a los confines del cosmos. «NECTAR OF THE GODS» es un nombre lo suficientemente explícito como para intuir el contenido de estas cuatro largas canciones en las que la psicodelia cósmica adquiere una nueva dimensión, la dimensión que THE SPACELORDS llevan labrándose desde hace más de una década y que ahora hace que eleven su distintivo y particular sonido a una nueva altura astral. Una vez más, el trio da en el clavo con un álbum cautivador, hipnótico y rebosante de mágicos momentos. Relajate y disfruta, porque este nuevo ‘viaje’ merece la pena.

THE SPACELORDS son: Matthias “Hazi” Wettstein (guitarra y efectos),  Erhard “Akee” Kazmaier (bajo) y Marcus Schnitzler  (batería), además de Jens Eberhard como invitado a los teclados y Fender Rhodes.

‘THE NECTAR OF THE GODS’ está disponible vía Tonzonen Records.

 
‘Nectar Of The Gods’ nos introduce en este nuevo álbum de los psiconautas alemanes con cantos devocionales reflejando su tono más místico. El corte va evolucionando lentamente a un espacio en el que expandir su psicodelia de tintes cósmicos.  Un entorno meditativo en el que la tradición budista tiene su momento de protagonismo. Todo un paseo celestial por remotas galaxias empapadas en efluvios lisérgicos. Su pulsante bajo y el amplio abanico de sonidos salidos de los pedales de la guitarra nos sitúan en un plácido entorno sonoro que va aumentando su intensidad. Un pozo lleno de acidez que se propaga entre bellas y cautivadoras melodías para llevándonos a un espacio en el que los contagiosos riffs Stoner ponen a prueba nuestras cervicales con golpes de riffs rugosos y pesados que se alternan con un sonido atractivo que acaba por conquistarnos.  

En un entorno más cósmico, ‘Endorphine High’ nos invita a surcar el cosmos a lomos de un corcel que conoce esos territorios siderales como pocos. Un flujo constante de gratificantes sensaciones con sutiles elementos cercanos al post-rock que hacen que sus balsámicas armonías nos atrapen. Un reflejo de la inspiración de una banda que tiene claro su propósito. Su palpitante ritmo nos masajea con ciertos golpes de pesadez que nunca atraviesan el umbral. Su atmosférico sonido se empapa de bellas melodías siderales que nunca miran hacia atrás en este nuevo viaje hacia el infinito.

Los tambores tribales nos ponen en el camino en ‘Mindscapes’. Otro corte en el que la psicodelia sideral empuja al oyente a un espacio expansivo en algún lugar del cosmos. Su constante ritmo va aumentando su intensidad con ataques de esos solos habituales en el trio. Con un espíritu de improvisación el corte va engrosando su sonido mientras los solos interminables se suceden. Un contraste efectivo que refleja a una banda cohesionada y con las ideas claras. Repleto de loops y un ritmo vibrante, la canción golpea aglutinando esas vibraciones que llevan ejecutando con acierto desde hace años. Una maquinaria perfectamente engrasada que hace que su sonido se multiplique hasta el infinito con una sucesión de capas que a veces hace imperceptible de donde sale ese arsenal sónico.

Para el final y cerrando este impresionante trabajo, la canción más lograda del álbum nos sumerge en un auténtico trance sideral. ‘Lost Sounds Of Lemuria’ con sus catorce minutos de psicodelia sideral, va describiendo las aristas del espacio infinito. Estos maestros de lo cósmico saben cómo sumir al oyente en un trance liberador a través de bellos y suaves pasajes instrumentales. La canción marca el punto álgido del álbum y cuenta con la colaboración de Jens Eberhard con el órgano Fender Rhodes, algo que enriquece una pista que ya por sí sola merece la pena. Brillante y grandioso, el corte nos regla matices constantes dentro de su fluida narrativa espacial. Esta incorporación de los teclados hace que la música sideral de THE SPACELORDS adquiera un tono más terrenal, sin perder su esencia espacial, sino al contrario, realzarla más aun si cabe. Impresionante corte que por sí mismo hace que este nuevo álbum merezca la pena.

The Spacelords

Tonzonen

RECOMENDACIONES SEMANALES (WEEKLY RECOMENDATIONS)

THE CYCLIST CONSPIRACY.- ‘MASHALLAH PLAN’ (Serbia) heavy-psych, 70’s, psychedelic-rock, world-music, Stoner, progressive (reseña aquí)

THE SPACELORDS.- ‘NECTAR OF THE GODS’ (Alemania) heavy-psych, kraut, space, Stoner, psychedelic-rock, acid-rock (reseña aquí)

BISMUT.- ‘AUSDAUER’ (Paises Bajos) heavy-psych, post-metal, instrumental, stoner, fuzz, psychedelic-rock, jam (reseña aquí)

RIVAL SONS.- LIGHTBRINGER’ (US) classic-rock, blues, hard-rock, 70’s

THE SILVER LININGS.- ‘PINK FISH’ (España) psychedelic, psychedelic-rock, kraut, neo-psychedelic, acid-rock, 60’s, 70’s (reseña aquí)

HIPPIE DEATH CULT.- ‘HELICHRYSUM’ (US) Stoner, 70’s, hard-rock, blues, psychedelic-rock, heavy-rock

OCCULT HAND ORDER.- ‘SILENCE BY THE RAGING SEE’ (Francia) heavy-psych, stoner, hard-rock, psychedelic-rock (reseña aquí)

CONNY OCHS.- ‘WAHN UND SINN’ (Italia) doom-folk, dark-folk, alternative, blues, psychedelic

SLOTH.- ‘SLOTH’ (US) heavy-psych, Stoner, blues, proto-doom, fuzz, 70’s, ocult-rock

HIGH BRIAN.- ‘FIVE, SIX, SEVEN‘ (Austria) psychedelic-rock, rock, kraut, 70’s, Stoner, fuzz

STONE REBEL.- ‘VERTIGO (THE TOLD AND THE UNSPOKEN TRILOGY PART III) (Francia)

FUTUROPACO.- ‘FORTEZZA DI VETRO VOL. 1’ (Dinamarca) experimental, psychedelic-rock, afro-beat, post-rock, psychedelic

ARABROT.- ‘OF DARKNESS AND LIGHT’ (Noruega) rock, ocult-rock, noise, alternative, new-wave

WINE LIPS.- ‘MUSHROOM DEATH SEX BUMMER PARTY’ (Canada) psychedelic-rock, psychedelic, garage, punk

WEEDIAN.- ‘TRIP TO ARKANSAS’ (US) doom Stoner, fuzz, metal, psychedelic-rock, desert-rock heavy-psych

DEATHCHANT.- ‘THRONES’ (US) heavy-rock, psychedelic-rock, Stoner,

HEAVY MOON.- ‘ASTRAL HIGHWAY’ (Canada) psychedelic-rock, space, kraut, instrumental, jam, heavy-psych

DIRTY SOUND MAGNET.- ‘DREAMING IN DYSTOPIA’ (Suiza) psychedelic-rock, progressive, alternative, rock, blues

CARLTON MELTON.- ‘MANDATORY MELTON’ (US) heavy-psych, space, kraut, psychedelic-rock, experimental, fuzz

ULURU.- ‘HTE ENDLESS ROAD‘ (Turquía) psychedelic-rock, stoner, heavy-psych, instrumental, space,

APPALOOZA.- ‘THE SHININ SON’ (Francia) stoner, desert-rock, Stoner-metal

GRINDED GRIN.- ‘FLEDGE’ (Croacia) free-jazz, Avant-garde, psychedelic-rock, progressive, fusión, space

ANUSEYE.- ‘RIGHT PACE WRONG TIME’ (Italia) psychedelic-rock, rock, alternative

GATE.- ‘VANDRAR‘ (Noruega) folk, nordic-folk, alternative, progressive

BAND IN THE PIT.- ‘GODA’ (Hungría) doom, instrumental, psychedelic-rock, drone

BEASTWARS.- TYRANNY OF DISTANCE’ (Nueva Zelanda) Stoner, metal, sludge, grunge, heavy-metal

BLOOD LIGHTNING.- ‘BLOOD LIGHTNING’ (US) heavy-metal, hard-rock, metal

GEVAUDAN.- ‘UMBRA’ (UK) doom, psychedelic-rock, metal, drone, progressive-metal

VANISHING KIDS.- ‘MIRACLE OF DEATH’ (US) rock, psychedelic-rock, doom, metal, progressive, shoegaze

HOOVERIII.- ‘POINTE’ (US) psychedelic-rock, garage, rock, psychedelic

STONE NOMADS.- ‘…AT THE GATES OF SOLITUDE‘ (US) sludge, metal, stoner, doom

L’UOMO NERO.- ‘VODA ALEBO OHEN’ (US) desert-rock, hard-rock, blues, Stoner, alternative

LOIROS.- ‘BACK FROM THE EDGE’ (España) progressive, psychedelic, post-rock, alternative, shoegaze

MONDO GENERATOR.- ‘WE STAND AGAINST YOU’ (US) stoner, alternative, metal, punk

GODBUD.- ‘SERMONS OF SAND‘ (Turquía) stoner, doom, stoner-doom, metal

UNVERKALT.- ‘A LUMP OF DEATH: A CHAOS OF DEAD LOVERS’ (Grecia) experimental, post-metal, post-rock, alternative, avant-garde

CHEROKEE.-«III» (España) hard-rock, heavy-rock, stoner, alternative

HOUNSKULL.- ‘THE FACES OF EVIL’ (Canada) metal, heavy-metal, NWOBHM

Crónica: LUNAVIEJA + DIEAWAY en Sala Moby Dick (Madrid)

Al igual que había sucedido dos días con KING BUFFALO, los malagueños LUNAVIEJA se presentaban por primera vez en Madrid, y las expectativas estaban muy altas. Todos que han visto en directo a la banda en directo con anterioridad, saben cómo se las gastan sobre un escenario, y la noche del pasado viernes se presentaba como una gran oportunidad para sumergirnos en su particular mundo ocultista. El concierto organizado por la infatigable La Rubia producciones y contaba también con la presencia de los alcalaínos DIEAWAY, que se presentaban en formato trio tras la salida de la banda de su guitarrista Miguel.

Con esos antecedentes el personal iba llegando, deseoso de vivir una de esas noches que quedan para el recuerdo, y a la postre así fue. Todas las perspectivas quedaron superadas por un concierto impresionante y sorprendente a partes iguales en el que lo esotérico invadió con sus conjuros, con su mística, con su folclore, pero también con sus tenebrosos riffs, la Sala Moby Dick de Madrid.

DIEAWAY abría su actuación con una de las canciones de su nuevo álbum «Trisected Liminality vol. 1 & 2», eje argumental de su set-list. ‘The Skillful Art of Losing Balance’ mantiene la esencia grunge que lleva acompañando a la banda desde hace unas décadas, pero a su vez se percibía que los riffs arenosos también forman parte de sus genes. Un sonido poderoso y bien ensamblado repasaba esta nueva entrega repartida en dos volúmenes. La garra de ‘Conundrums’ se contrarrestaba con oleadas de sonidos noventeros bajo un ritmo trepidante. La temperatura subía con ‘Involution’ una canción que combina las melodías habituales de DIEAWAY con golpes de Stoner metal. Un cambio constante de intensidad que calaba en una audiencia que se divertía con la propuesta sonora de la banda.  Con completo desparpajo las canciones se sucedían en un derroche de pesadez como no los había visto antes.

Parece como si la banda hubiera decidido suplir la ausencia de su segunda guitarra con una mayor intensidad de cada uno de sus riffs, lo que los lleva a un nuevo escenario. La sala iba recibiendo poco a poco mas y mas gente que se unía a la fiesta de sonidos pesados de inclinación noventera de los de Alcalá. Está claro que estos chicos nacieron con la energía e irreverencia del rock de los 90’s y ese continúa siendo el hilo argumental de sus canciones, pero la mutación de esos sonidos a un espacio más Stoner y metálico al que aportan sutiles dosis de psicodelia y elementos progresivos que hacen que cada canción resulte un conglomerado de vibraciones que finalmente, son bien ensambladas. Con la rugosa y llena de aristas ‘The anchor’ ponían fin a un concierto contundente de algo menos de una hora en el que ejercieron un derroche de fuerza y mostraron que como trio siguen teniendo el camino libre para seguir ofreciéndonos sus canciones. Ellos son un ejemplo de banda underground, que no desfallece ante las adversidades y que tiene claro su propósito, sin pretensiones, pero con las ideas claras.

Después de este impactante primer acto, la noche se abría a nuevas experiencias sensoriales. El cuarteto malagueño había sorprendido a propios y extraños en sus actuaciones en las dos últimas ediciones del festival portugués Sonicblast, y muchos de los presentes sabían a lo que venían, pero desde luego, nadie podía imaginar un derroche como el que LUNAVIEJA ofrecieron en ‘La ballena’. Porque cada actuación de los malagueños no se circunscribe únicamente a lo musical, ellos celebran una experiencia visual, mística, ocultista, llegada de mas allá, para brindar a los presentes un ritual lleno de simbolismo en el que su actuación se enriquece con lo olfativo, consiguiendo que cada asistente a su show evada su mente y se sumerjan en las tinieblas. Un espacio lúgubre en el que la tradición y los ancestros tiene su parte importante de protagonismo. Con el escenario repleto de elementos tradicionales y objetos de culto llenos de simbología, la banda aparecía en el escenario con su particular chaman embutido en esa bella e inquietante máscara danto paso al comienzo del ritual bajo el silencio de una audiencia expectante. El show lo abrían con una canción no incluida en su Lp debut, ‘Bacantes’, y desde el primer momento se percibía que nadie quería perderse ni un solo detalle de esta experiencia. Teniendo en cuenta que el doom forma parte del ADN de LUNAVIEJA, no es de extrañar que los primeros riffs de ‘Mal de Luna’ rápido hicieran acto de presencia. En esa acertada conjunción de sonidos alternativos de origen 90’s, con golpes de riffs pesados rápidamente nos ponía en el camino de este aquelarre.

Constantes bailes y muecas se sucedían entre un sonido y unas tenues luces rojas que ponían el ambiente correcto a su propuesta. ‘Hecate’ nos traía los primeros momentos verdaderamente ocultistas. Sus riffs Sabbahticos y esas letras recitadas como un inquietante conjuro acababan por sumirnos en un mundo de tinieblas del que no saldríamos en toda la noche. Con ‘Unguentum Sabbati’ el ritual alcanzaba uno de sus momentos álgidos. Inquietantes, místicos, ocultistas, LUNAVIEJA esparcía sus conjuros entre aromas a romero y elementos tradicionales. Las tinieblas presidian la sal con una Stefy ejerciendo de hechicera con sus conjuros y plegarias.  No son habituales estos pasajes teatrales, pero su efectividad está al margen de cualquier duda. Si la música es un aliciente, una puesta en escena así, no tiene precio. La alternancia de estos momentos chamánicos y rituales con los golpes de riffs Stoner resultaba ciertamente estimulante. Todo el mundo pendiente de cada detalle que se producía sobre el escenario, algo que no todas las bandas consiguen. Pero esta puesta en escena única, es realizada con una precisión cautivadora que impide que nadie, ni los amantes de estos oscuros sonidos pesados, ni los que no están familiarizados con ellos, disfrute del grandioso espectáculo. ‘Lunavieja’ y ‘Santo romero’ ponían los momentos álgidos a una actuación sorprendente y hechizante a partes iguales. La banda continuaba sonando a las mil maravillas, y Stefy se enfundaba en su mascará aviar para seguir desgranando actos de su relato. Siempre tratando de innovar, Javi, nos presentaba una nueva máscara llena de color mientras las incursiones, tanto suyas como de Stefy en medio de la audiencia con los tambores rituales podían la sla patas arriba. Esas invitaciones al baile eran bien recibidas por los presentes, integrándose en el aquelarre y viviendo la experiencia de una manera personal. En otro juego de malabares, LUNAVIEJA nos sorprendía con su puesta en escena a cada momento en una actuación en la que no había margen a la distracción, si te mueves, te lo pierdes. Por ello, cada uno de los presentes mantenía la atención puesta en cada detalle, porque son muchos los alicientes y sensaciones que LUNAVIEJA saben transmitir, ya que planifican sus shows como una obra teatral con un hilo argumental en el que lo ancestral, el folclore, lo tenebroso, lo ritual, se unen en un espectáculo lleno de alicientes para su público, algo, que la gente sabe agradecer.

Esta congregación llegada del sur supo como conseguir adeptos para su causa sumiéndonos en un trance ceremonial en el que lo pagano, lo oculto, copaba todo el protagonismo. Incluso la banda yendo más allá en su propósito, ofrecía un elemento nuevo con el que causó sensación. Una máquina de humo con una luz roja en su base que simulaba una hoguera en la que su cantante y chamán Javi, se inmolaba como un hereje, algo que realzaba una superlativa puesta en escena con la que siempre mantenían atento a un público entregado. Sin duda una noche perfecta que no pude vivir hasta su final por cuestiones personales que hicieron que tuviera que ausentarme antes de la finalización de su actuación minutos antes de que esta concluyera. Lo cierto es que la banda dejaba claro que una buena puesta en escena es capaz de hacer brillar mucho más la música de cualquier banda ofreciendo un espectáculo global, en el que las sensaciones se amontonan, algo sumamente de agradecer. Así las cosas, podemos concluir que LUNAVIEJA se doctoraron en las artes del rock ocultista, levantando las pasiones del público madrileño que se acercó a su aquelarre en la Sala Moby Dick. ¡¡¡GRANDES!!!

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Crónica: KING BUFFALO +SLOMOSA en Sala Nazca (Madrid)

La promotora Noise on Tour hacía posible la primera visita a España de una de las bandas más en forma de la escena pesada y psicodélica de los últimos años, KING BUFFALO. El trio de Rochester llegaba acompañado de otra de las bandas pujantes de la escena desértica, los noruegos SLOMOSA. Todo se presentaba como una gran noche para disfrutar de dos de las bandas destacadas de los sonidos pesados, y a la postre, lo que quedó claro que KING BUFFALO son los reyes, y como tales, así se mostraron en Madrid en un concierto MAJESTUOSO.

Con una sala prácticamente llena, los noruegos SLOMOSA hacían acto de presencia sobre el escenario de la Sala Nazca de Madrid. Un espacio ideal para degustar sus vibraciones arenosas herederas de los pioneros como KYUSS. Teniendo en cuenta que SLOMOSA solo tiene un álbum publicado en 2020 y que son una banda que ha estado presente en los festivales europeos mas prestigiosos (por algo será), su propuesta resultaba sumamente apetecible. No es fácil que una banda joven y con tres años de sequía discográfica obtenga un reconocimiento así, pero sus actuaciones en directo son un aval para que la cosa funcione.

El cuarteto de Bergen ya había dejado su impronta el pasado año en su paso por el Kristonfest, y ahora regresaban con el aval de su magnífica actuación en aquel evento. Con la frescura de su juventud y una actitud encomiable, la banda desde el comienzo de su actuación puso la energía necesaria para el público conectara con ellos de los primeros riffs. Ese tono desenfadado y una ejecución de sus canciones al nivel de una banda completamente consagrada, hacía que se metieran en el bolsillo al público desde el minuto uno. Sobre el escenario se veía a cuatro jóvenes que se divertían con una compenetración exquisita. La complicidad entre ellos se traslada al público con facilidad y eso a la postre fue lo que hizo que su actuación fuera celebrada por todos los presentes. Intercalando alguna canción de su próximo álbum que verá la luz a primeros de año, como ‘Cabin fever’ junto a temas clásicos de su álbum debut como ‘In my mind desert’ con sus melodías ensoñadoras y estribillos pegadizos que eran coreados por todos los presentes. La poderosa ‘There Is Nothing New Under The Sun’ con sus riffs difusos con sabor a puro desierto y eso tono alternativo tan característico de la banda o ‘Kevin’, otro de los ya clásicos de la banda. Su poderoso sonido y la felicidad que irradiaban, hizo que los presentes cayeran rendidos a su potente propuesta en directo. Sin duda la banda se siente y se muestra más madura, y ejecuta sus actuaciones con una precisión que no desluce su frescura, porque estos chicos son un soplo de aire fresco en una escena pesada demasiado anquilosada, ya que si bien siguen un patrón de desert-rock ortodoxo, saben cómo refrescar esos sonidos aportando una melodías ensoñadoras con las que cautivar al público.  SLOMOSA pusieron a prueba las cervicales de los presentes con esos riffs contagiosos que te invitan al baile y a activar tus articulaciones algo, que sucedió el pasado miércoles en la Sala Nazca. Son media docena de veces las que he visto a la banda en los dos últimos años, y tengo que decir, que una vez más, brillaron a un nivel muy alto, lo que nos hace seguir teniendo esperanzas en una banda que todavía tiene mucho que dar, ya que su juventud y su buen hacer, así lo atestiguan. Notables y solventes, SLOMOSA se despedían del público de Madrid con una gran ovación tras interpretar ‘Horses’, la canción con la que abrían su hasta ahora único álbum y con la que cerraban cerca de una hora de gozo para todos los presentes.

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Tras una pequeña pausa en la que el personal tomaba unas merecidas cerveza y se agolpaba en el puesto de merch, llegaba la hora de KING BUFFALO. En su primera visita a Madrid, el trio de Rochester, optó por deja claro quién es ‘El auténtico Rey’, un rey que en esa ocasión mostraba su lado más contundente y pesado. Desde que los vi por primera vez allá por el año 2017 en el festival Krach am Bach, y habiendo sido testigo de sus shows en festivales como Freak Valley, Desertfest Berlin, Sonicblast o nuevamente KRACH AM BACH, he ido advirtiendo a la gente del potencial que tienen, tanto en sus discos, como, sobre todo en sus directos. Algunos de los presentes ya habían visto a la banda el pasado año en Portugal, pero otros muchos, se enfrentaban a ellos por primera vez con las expectativas muy altas por las buenas criticas y halagos recibidos. Esta claro que para la banda esta primera visita a suelo patrio era una oportunidad par mostrar todo su talento, una capacidad que no se limita a sonidos estereotipados, sino que se expande en un amplio abanico estilístico en el que cabe, por supuesto, la psicodelia, pero también los hipnóticos ritmos kraut, los golpes de metal en vena TOOL, o el Stoner tradicional, así como su magia shoegaze. Con estos argumentos nada podía salir mal.

Los hipnóticos acordes de su canción ‘Eta Carinae’ fueron los encargados de abrir su actuación. La canción incluida en su álbum de 2020 ‘Dead Star’ marcaba el devenir de la primera parte de su actuación. El poder de la melodía y la persuasión cautivadora de sus riffs, eran un argumento suficiente para que el público se enganchara desde el primer instante a los de Rochester.  A continuación ‘Hebetation’ nos sumía en el ensoñador mundo shoegaze de la banda. Con el público abducido por esta cautivadora propuesta, nadie se perdía ni un detalle de su actuación, mientras algunos reclamaban algo de silencio para poder disfrutar con todos sus sentidos de este trance que supone cada uno de sus conciertos. Canciones como la lisérgica ‘Sleeps on a vine’ presidian la parte centra de un show que fue aumentando su intensidad hasta mostrar el lado más pesado de KING BUFFALO, especialmente en la segunda parte de su concierto. Parece como si quisieran compensar el tiempo que han tardado en venir a tocar a España, y se mostraron absolutamente pesados, incluso me atrevería a decir que de la media docena de veces que los he visto en directo, la actuación del pasado miércoles fue la más contundente de todas ellas. Abrumadores, hipnóticos y no se cuantas cosas más, KING BUFFALO volvieron a corroborar que son una banda especial, una banda que toca de memoria, que sus miembros no necesitan nada para hacer que esa maquinaria arrolladora de la banda funcione con solvencia.

La poderosa batería de Scott, los constantes paseos y balanceos de su bajista Dan, sin dejar de dar vueltas en circulo mientras los acordes de su bajo golpeaban en los corazones de los presentes, y la magia de la guitarra unida a esa cálida voz de Sean, fueron elementos que hechizaron a un público que disfrutaba, que bailaba, que atendía a la actuación sin querer perderse ni un solo detalle. Con ‘Longing to Be the Mountain’ daban muestra de su espíritu heavy-psych con el uso de sintetizadores y de unos riffs que se iban tornando más grueso y pesados. Estos chicos saben crear la atmósfera precisa en el momento preciso, y así absorber a su público en esa espiral lisérgica de la que ninguno querrá salir. Con canciones como ‘The knocks’ subían la apuesta para llevarnos a un escenario más propio del metal alternativo sin perder su esencia psicodélica. Momentos de gran sorpresa e introspección que se reflejaban en las caras de expectación de la gente. El show avanzaba y los rugosos riffs de ‘Firmament’ penetraban en las terminaciones nerviosas de un público entregado. La atmosférica y shoegaze ‘Cerberus’ ponía el colofón a una actuación para recordar en la que KING BUFFALO dejó claro que su fama no es gratuita y que se corresponde con una calidad y versatilidad que no está al alcance de cualquier banda. No faltaron los pogos y algún episodio de crowsurfing para mostrar la temperatura que tomaba la Sala Nazca el día en el que ‘EL REY BUFFALO’ descubría toda su majestuosidad ante el público madrileño, una audiencia que al finalizar su actuación, no se movía esperando que la banda nos regalara alguna canción más, algo, que inevitablemente sucedía en una noche redonda en la todos salimos con la sonrisa puesta, porque, una vez más tanto KING BUFFALO, como SLOMOSA, habían hecho su trabajo de manera sobresaliente en una sala que sonó a un alto nivel acompañado por una luminotecnia acertada.

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