Lanzado en 2002, «HYPNOTIZED» uno de los discos iconos de la formación alemana LIQUID VISIONS, que nunca había estado disponible en formato vinilo hasta ahora que Sulatron Records edita esta joya de la neo-psicodelia 16 años después de su publicación con una nueva y maravillosa portada diseñada por Kiryk Drewinski.
LIQUID VISIONS fue una banda por la que pasaron muchos grandes músicos, pero éste trabajo fue creado por HP Ringholz (ex Zone Six) (voz, guitarra, sitar), Kiryk Drewinski(Wedge, ex Magnificent Brotherhood) (voz, guitarra y órgano), Dave Schmidt (Sula Bassana, Electric Moon, Zone Six …) (bajo, fender-rhodes, y mellotron), Chris Schwartzkinsky(ex Johnson Noise) (batería y percusiones) y Katja Wolff (Theremin).
LIQUID VISIONS fue una especie de buque insignia para el renacimiento de neo psych de los años 90 en Berlín. Por aquellos años la banda tocaba con bandas como Ozric Tentacles, Bevis Frond, Baby Woodrose, Vibravoid y otras bandas muchas de esta época.
Herederos de los ecos sesenteros, con una pseudo-garage, «State of mind», se presenta como un tema lleno de frescura.
«Waste», viene completo de solos psicodélicos del siglo XXI, en una especie de pop-rock con solos ondulantes sobre una sobria pero a la vez delicada instrumentación con tonos vintage.
La psicodelia abarrotada de efectos aparece en plenitud en «Butterflight», delicadas voces aparecen entre solos que se desdoblan en efectos y distorsiones en una orgía de fuzz Con algunos registros de vocación oriental, una milimétrica batería completa el conjunto sonoro en uno de los temas más destacados y ácidos de «HYPNOTIZED»
La voz de Kiryk en tonos sesenteros que aparece en «Be Lie’ve» así como la cadencia de su guitarra no difiere demasiado de sus trabajos actuales en WEDGE. Siempre fresco, con el pulsante bajo de Dave, sus siete minutos son de una escucha completamente gratificante.
A continuación un tema heredero de algunos sonidos west-coast como «Morning rain», una versión de los franceses «Third Twyn» combinados con una sutil instrumentación y algún eco blusero, en una espiral psicodelia con el sonido de órgano en el fondo compitiendose y haciéndose un hueco entre las combinación de guitaras ácidas. Un maravilloso viaje al centro de tu mente.
El disco se cierra con el tema que le da nombre. «Paralyzed», en sus quince minutos nos ofrece la profundidad psicodelica de la banda a través de calmados y enigmáticos pasajes. Enigmática e hipnóticas atmósferas con momentos drone en los que voces rebosantes de misticismo, sobrevuelan por apacibles entornos psicotrópicos. Un sutil y narcotizante viaje pseudo-espacial a través de un caleidoscopio adormecedor y mántrico con envolventes efectos líquidos. Un sosiego sólo alterado por momentos de intensidad rítmica con pesados efectos y lánguidas voces. una fuerza y garra que en su parte final se acerca a postulados cercanos al stoner. El LP será publicado en vinilo verde de 180 gramos, en una edición limitada a 500 unidades el próximo 9 de noviembre.
Una pequeña joya que nos viene de Sudáfrica. Publicado en 1969, MC CULLY WORKSHOP INC.en su debut, nos ofrecen una mezcla de psicodelia, en la que las guitarras distorsionadas tienen un papel importante, así cono las maravillosas voces herederas de The Beatles o formaciones pop inglesas de los sesenta, con algún elemento folk, y unas logradísimas armonías. Un disco en vinilo solo al alcance de unos pocos afortunados, por el que se han pagado cantidades astronómicas en el mercado coleccionista. Una frágil obra de arte hecha con un gusto exquisito.
Segundo trabajo del trío portugués BASALTO, en el que continúan con unos nombres de los temas numerales sin orden aparente, como ya hicieron en su disco debút.
Desconociendo realmente el significado de esta numeración, lo que nos encontramos en «DOENÇA» es una pesadez de sonidos doom, en temas mayormente instrumentales en los que aparecen guturales voces que parecen salidas de lo profundo del averno. Con una clara predominancia entre sus surcos de una psicodelia pesada. Cortes que llenos de fuerza que avanzan con la lentitud propia del género sobre cadentes y perezosos ritmos a los que se inyectan unas dosis psicotrópicas que nacen de las cuerdas de una guitarra llena de acidez. Amenazador y con paso firme «VII»se acelera en un camino a sonidos más metálicos, lo que es una constante en la mayoría de los temas.
Personalmente no me identifico con las modulaciones vocales que tienden a vomitar las voces guturales, pero lo cierto es que aquí, dan ese toque terrorífico que conjuga con su bajo y su batería.
Momentos de stoner frenético y veloces pasaje de stoner-metal. Unos pasajes que decaen en doom con repetición de riffs y ocasionales voces lentas y graves, solo algún solo de vocación heavy.
Mucho doom tenebroso en un lento viaje a las profundidades más lúgubres y humeantes, que acaban en el pozo del metal al ritmo marcado por una terrible batería.
Si hay algo que me gusta de la apuesta musical de BASALTO es cuando la banda se pierde en ese doom lleno de THC en lúgubres y oscuros pasajes, con un punzante bajo que cera un escenario de misterio insondable.
El trío portugués consigue con «DOENÇA» un álbum que contiene todos los elementos para que los amantes del doom-metal se deleiten con su escucha a un alto volumen.
Terrorífica noche de Hallowen la que nos dieron THE VINTAGE CARAVAN, WUCAN y BLACK MIRRORS en la Sala Nazca Live.
Mucha expectación por ver en un mismo cartel a tres bandas de éste nivel. En el caso de WUCAN, en su primera visita a España, y en el de BLACK MIRRORS, su primera ocasión en Madrid después de la gira que hicieron la pasada primavera y en la que no recalaron en la capital. En el caso de los islandeses ya habían comprobado como es el público madrileño con anterioridad.
Con un horario atípico para eventos de este calibre, la posterior apertura de la Sala para su actividad habitual a partir de las doce de la noche, hacía que las puertas se abrieran a las siete de la tarde, para con una puntualidad matemática comenzara su show a las siete y media de la noche. Ésta circunstancia hizo que una gran parte de los asistentes se perdieran el show de los belgas BLACK MIRRORS, Llegando una gran parte de los asistentes al comienzo del show de los alemanes WUCAN.
El cartel con tres bandas que gustan de potentes sonidos pero con una clara herencia del rock de los setenta en sus composiciones.
BLACK MIRRORS aparecían en el escenario y desde el minuto uno, la banda no hacía concesiones, y dejaba claro cual era su apuesta. Un sonidos desbordante y lleno de energía, con ciertos genes bluseros pero en una contundente apuesta de los mismos con mucho acento stoner. riffs de alto voltaje se repartían en una sala que a pesar de ser una discoteca tradicional cuenta con un magnífico sonido, lo que siempre es de agradecer.
Con su gran cantante Marcela Di Troia al frente con sus habituales colores de guerra, el cuarteto repartía estopa. sus registros y su continuos bailes sobre el escenario contagiaban a un personal ávido de y predispuesto a recibir la andanada de los chicos de Bruselas Los registros blues herederos de cantantes como Janis , se conjugaban a la perfección con los poderosos riffs de Pierre Lateury el potente bajo de Loïc Videtta. Con su reciente disco bajo el brazo, la banda conjugó material nuevo con temas del pasado en los que los riffs retro ponían patas arriba una sala que todavía se encontraba con bastante aforo por llenar.
Balanceos y bailes contagiosos que hicieron que la banda completara un gran show con una particular y potentísima versión de «Kick out of the jam» de MC 5 para sorpresa de un servidor. Una actuación en su conjunto que gratificó a muchos de los presentes que desconocían a la banda.
Tras el pertinente descanso para tomar energías el siguiente envite de la noche estaba a punto de comenzar. Mucha expectación se notaba entre la concurrencia por ver como se las gastaba Francis y sus compañeros sobre el escenario.
Con la cara maquillada para la noche de Hallowen, Francis aparecía con un llamativo pantalón rojo y una camisa plateada que brillaba con la luz de los focos. Sus colores de guerra y su actitud presagiaban un show lleno de terror. Poses desafiantes y su voz en plena forma unido a los riffs de Tim completaban el potencial. La versatilidad de su lider, Francis, quedó patente a lo largo del show.
Guitarra, flauta, theremin, pandereta, sus bailes su voz, su energía y su clásico recitar escritos de filosofía zen como ya el que escribe comprobó el pasado verano con gran sorpresa. WUCAN, al margen de interpretar su nuevo tema «Night to fall», publicado hace un poco más de una semana, en el que se muestran más enérgicos que en su anterior trabajo y en el que no falta el sonido de la flauta de Francis y su potente voz, interpretaron especialmente temas de su último disco, sin faltar a alguno de sus ya clásicos cortes del principio de su carrera.
Con un público entregado, y unos músicos repartiendo simpatia e interactuando con los presentes, completaron una actuación de altísimo nivel, con un sólo pero. La escasa hora de actuación fue a todas luces insuficiente para comprobar todo el potencial que WUCAN atesoran. Sólo un tema en el que el theremin tomaba el protagonismo ante muchas miradas atónitas, es insuficiente para disfrutar de una gran banda como son ellos. Personalmente fue como un rayo su actuación para mí, en cuanto finalizaron, me decía a mí mismo, ¿ya? ¡No puede ser!. una banda que me apasiona y que su show se me pasó volando, no hacía que me sintiera muy gozoso, pero, desde luego su poco tiempo sobre el escenario me satisfizo completamente.
Había llegado la hora de los cabezas de cartel, otra banda que venía con nuevo disco debajo del brazo, y con el que presumiblemente llenarían gran parte de su show.
Si THE VINTAGE CARAVAN esta considerada como una banda a caballo entre el retro-rock y el stoner, en su último trabajo retomaban los ecos del rock más clásico, donde personalmente creo que brillan más que lo hacían con los temas de su anterior disco, en el que la banda se mostraba mucho más cercana a postulados de metal incluso. Pues bien, lo cierto es que esos mismos temas, en la puesta en directo que ofrecieron el pasado miércoles fue absolutamente brutal.
Un sonido grueso y pesado que se combinaba a la perfección con su esencia como banda de tintes setenteros. Los islandeses hicieron que no hubiera uno solo de los asistentes que no contoneara su cuerpo a golpe de sus poderosos riffs. Temas como «Reset», con sus pegadizos estribillos hacían las delicias de la concurrencia.
Con su batería Stefán, ataviado con un terrorífico maquillaje acorde con la noche, y con Óskar, con un atuendo casi de colegial consistente en un peto vaquero corto y sin camisa, emulando a Angus Young, (por hacer una mala comparación)
complementando los riffs de su guitarra y sus voces con muecas y poses que sembraban el pánico. Seguramente el momento más álgido de su show fue cuando interpretaron su clásico «Babylon»que fue coreado por el conjunto de los presentes, que casi llenaban la sala, pero tal concurrencia no impedía que nos sintiéramos cómodos en un concierto que por la calidad de su cartel tenía que haber agotado la totalidad de las localidades, pero bueno, ya sabemos como ésto de la escena underground.
Una noche completa de rock and roll sin complejos, en un ambiente completamente festivo, y que para muchos, fue solo el aperitivo de la noche más terrorífica del año.