Crónica.- WOODROCK FESTIVAL 2024

Un verano más desde DenpaFuzz nos embarcamos en un viaje de mas de 600 kilómetros recorriendo la mitad oriental de la Península ibérica para visitar el Festival del ‘aullido del lobo’ en la costa Atlántica de Portugal. Allí, en la localidad de Quiaios, su infinita playa virgen nos recibía con las olas del Atlántico mojando la arena como preludio de tres jornadas memorables. WOODROCK FESTIVAL celebraba su 10º aniversario el pasado fin de semana con tres días de música alejada de los estándares comerciales. Ubicado junto a un encantador bosque la música pesada y psicodélica invadiría el ambiente ante una amistosa legión de fans de la escena. Superándose una vez más con su oferta musical, el festival prometía grandes emociones con bandas reputadas como LUCIFER, WEEDEATER, CACHEMIRA, J.I.R.M, o HIPPIE DEATH CULT, además de un numeroso grupo de bandas emergentes de la escena portuguesa, algo que el festival siempre cuida, dando así visibilidad a bandas noveles que necesitan mostrar su valía sobre un escenario. 

Así las cosas, la primera toma de contacto con el lugar dejaba claro que desde la organización aman lo que hacen y su esfuerzo bien merece ser alabado. En los tiempos que corren, no es muy habitual que un festival te ofrezca 3 días de música con camping incluido por solo 55 euros en un ambiente familiar en el que cualquiera se integra al momento. Además, el horario de los conciertos (a partir de las 9 de la noche), te permite disfrutar de los sensacionales lugares que rodean el espacio en el que se desarrolla el festival.  Playas paradisiacas, ciudades con encanto, una buena gastronomía, y la naturaleza a tus pies, son alicientes suficientes para que este festival reciba más seguidores en ediciones venideras. Con un espíritu DIY la organización trabaja duramente para que todo resulte confortable para sus visitantes. El amplio camping situado junto al recinto de los conciertos permite que te olvides del coche durante todo el fin de semana proporcionándote una estancia con todos los servicios. Los precios de la cerveza a poco más de un euro, la abundante comida local y la amabilidad de la gente, son estímulos suficientes como para no perderse esta cita veraniega que ya se ha convertido en una parada habitual en el periplo veraniego que desde DenpaFuzz hacemos cada verano para contarte como se desarrolla la música en vivo en la temporada estival europea.  

Con una suave temperatura de alrededor de 22 grados bien podíamos olvidarnos de las repetidas olas de calor que venimos sufriendo en los últimos tiempos, algo muy de agradecer y que hace que nuestra estancia en Portugal resulte mucho más placentera. Explorando el entorno nos damos cuenta de que todo sigue igual, Los habituales tubos para depositar los vasos vacíos, las balas de paja para descansar, los ceniceros hechos de tubos de caña, y gente con ganas de pasárselo bien.

Durante la primera jornada la organización continuaba con los preparativos para que todos los visitantes se sientan como en casa y para que el festival se desarrolle de la mejor manera posible. Con el publico llegando sin prisas las primeras bandas ultimaban los detalles para dar el pistoletazo de salida a esta edición. Con Las Grecas como banda sonora para ir calentando motores, el dúo ucraniano SINOPTIK rompían el hielo, y lo hacían con una solvencia digna de mención.

Si bien las bandas que tocarían esta jornada eran desconocidas para mí, siempre mi mente está abierta para recibir propuestas a las que no estoy del todo acostumbrado. Sonidos diferentes a los que me enamoran, pero a los que siempre estoy abierto para dejarme sorprender. Esto resume la actuación del dúo, un concierto que si vio marcado por un problema de sonido a mitad de su show que hacía que todo se parara. La mitad del festival se quedaba sin suministro eléctrico durante algo mas de media hora que enfriaría los ánimos del personal. Un momento perfecto para ir a reponer energías y que tristemente se vio frustrado al haberse visto afectado por el suministro eléctrico la cocina del puesto de comida del festival. Solo quedaba armarse de paciencia, ya que el personal se afanaba en que todo volviera a la normalidad. La noche había caído y con ella la temperatura bajaba con una ligera bruma que venia cargada de una humedad que poco a poco invadía los cuerpos de los presentes. Era el momento de abrigarse y armarse de paciencia. El aullido del lobo se escuchaba de nuevo. Esta es la particular señal para anunciar que las bandas van a comenzar su actuación Tres avisos con una grabación imitando el aullido de un lobo, que precedían a la reanudación del concierto de SINOPTIK. La banda continuaba su actuación con una profesionalidad digna de mención ante la adversidad que acabábamos de sufrir.

La segunda banda, eran OS OVERDOSES, un quinteto con una apuesta por los sonidos garage rock con tonos rocanroleros con los que no conseguí conectar.

El cansancio iba haciendo acto de presencia, algo, que unido al parón producido con la primera banda hacía que mi vitalidad descendiera. Supongo que el madrugón antes de del viaje y las largas horas en la carretera estaban haciendo mella en mi cuerpo.

Bien entrada la noche, la tercera banda, THEM FLYING MONKEYS iniciaba su actuación con unos sonidos alternativos y una puesta en escena llena de energía. Su correcta actuación servía de calentamiento para lo que nos esperaba en la siguiente jornada.

Desde WOODROCK FESTIVAL siempre apuestan por dar visibilidad a banda emergentes, que no siempre son del gusto de todo el público pero que ejecutan su misión de calentar al personal para los platos fuertes que estaban por llegar.

El cansancio y la falta de conexión me hicieron llegar a la conclusión de que la primera jornada había terminado para mí. Un festival es una carrera de fondo, y había que reservar fuerzas para las dos jornadas venideras, por lo que me dirigí a descansar a la espera de que la jornada del viernes nos presentara emociones fuertes.

Tras una jornada tranquila disfrutando de encantadores lugares cercanos y de la suave brisa en esa playa infinita, la segunda jornada del festival estaba a punto de comenzar. La noche anterior ya nos había avisado de que la temperatura bajaba y la humedad aumentaba tras la caída del sol, por lo que en mi bolsa no faltaba una sudadera para combatir el frio de una noche, que otro lado se presentaba caliente. Así se percibía con una mayor presencia de público del que había asistido al warm-up de la jornada del jueves.

WOODROCK FESTIVAL siempre ha tenido devoción por lo ocultista, lo mágico, lo esotérico, y en esta ocasión el aullido del lobo nos reclamaba para la llegada al escenario de LORD OF CONFUSION. La banda de Leira venía cargada con toda la parafernalia que podrías esperar de una banda de doom con inclinaciones psicodélicas. Con sus miembros maquillados con pinturas de guerra, el joven cuarteto desplegaba todo su arsenal de riffs pesados bajo una atmósfera ocultista en la que la psicodelia más lúgubre invadía el ambiente. Una lograda puesta en escena que realzaba su sonido tenebroso. La banda completaba una actuación solvente dejando claro su propósito ante una audiencia agradecida.

La sorpresa llegaba de la mano de la segunda banda, dUAS sEMICOLCHEIAS iNVERTIDAS. Un loco proyecto en el que el noise se fusiona con elementos de free-jazz, y psicodelia experimental. Todo un torbellino sonoro que por momentos taladró mi cabeza con la incorporación de los instrumentos de vientos sobre estructuras pesadas musicalmente. Otro claro ejemplo del amplio espectro sonoro que suele ofrecernos el festival. La complejidad de sus canciones se suplía con un ritmo que iba oscilando y descolocando al público a partes iguales. Entre extraños momentos y soplos de sonidos que taladraban tus neuronas. Curiosos e interesantes.

Llegaba la hora de la banda que tenía marcada en mi agenda para la jornada. J.I.R.M, la banda que sueca que nación con el nombre de JEREMY IRONS & THE RATGANG MALIBUS En activo desde hace más de una década, los suecos no son una banda que se prodigue demasiado en directo, y poder disfrutar de su actuación nuevamente, era todo un regalo para mí.  Llegaban a Portugal para ofrecer únicamente este concierto antes de regresar al día siguiente a tierras escandinavas, y llegaban con las fuerzas y la ilusión rebosantes para dar un gran concierto. Con una larga introducción entre tinieblas y algún problema con su equipo, la banda descargaba todo su arsenal de canciones heavy-rock con su particular estilo psicodélico. Una épica aplastante que se traducía en gloriosos momentos ante un público embravecido. Sin hacer prisioneros J.I.R.M, nos hacía recordar legendarios momentos del pasado del rock con su estilo contemporáneo y personal. Canciones melódicas impulsadas por una fuerza descomunal y un tono de Leyenda se sucedían ante el jolgorio de la concurrencia. Su actuación vino marcada por el rocio de la noche, que se convertía en lluvia a través de la luz de los focos, creando una cortina entre los músicos y la audiencia. Estos chicos tienen ‘gancho’ y sobre el escenario de WOODROCK, lo dejaron meridianamente claro con una sobresaliente actuación.

Las leyendas del sludge y el metal más corrosivo de Carolina del norte, WEEDEATER, desplegaban todo su ritual de distorsiones nada mas subirse al escenario.  Con su líder Dave «Dixie» Collins dejando claro a las primeras de cambio ante quién estábamos. Una voz que vomita las canciones mientras sus riffs atruenan, son los principales argumentos de un tipo que no deja de saltar, moverse, y gesticular sobre el escenario. Con una buena colección de cervezas y la botella de bourbon a su lado, Dave nos recordaba a que suenan las alcantarillas mas hediondas de Carolina del Norte. Su sucio y pesado sonido, no es santo de mi devoción, pero eso no es óbice, para reconocer que lo que hace WEEDEATER, lo hace bien, como así corroboraba la euforia de una audiencia que saltaba enfervorecida entre pogos y algún episodio de crowsurfing. Con ellos concluía para mi una jornada a la que todavía le quedaba el cierre de MAQUINA, otra banda electrizante y excesiva que pondría la noche hirviendo, pero para mí había llegado el momento de la retirada, porque todavía quedaba una interesantísima jornada al día siguiente.

SÁBADO

El cartel del sábado no tenía desperdicio, con cinco bandas de gran calidad, por lo que la fiesta estaba asegurada. Con el personal llegando lentamente al recinto los portugueses MISLEADING saltaban al escenario con una cálida bienvenida. De inmediato, todo su poder psicotrópico caía sobre nosotros con exuberantes y frenéticas canciones. Todo un torbellino lisérgico que ponía a prueba nuestras cervicales con contundentes riffs y una aturdidora atmósfera psicodélica. Haciendo predominar su dinámico ritmo, este era alternado con aturdidores pasajes capaces de alterar las neuronas de cualquiera. Prometedor concierto de una banda con muchos argumentos.

Desde la época de la pandemia no veía en directo a mis queridos CACHEMIRA, y el momento del reencuentro había llegado. Esta claro que el trio es una banda que sigue creciendo exponencialmente en su sonido, una banda que pone el alma en lo que hace, y que lo hace bien. Antes de su actuación pude estar charlando con ellos y de sus palabras, así como de sus gestos y su actitud, presagiaba que íbamos a tener un concierto de los de enmarcar. Con su estética vintage el trio acto de presencia sobre el escenario con un problema inicial en la batería de Alex. Instantes que no evitaron que la introducción se alargara hasta que todo quedó resuelto y los primeros riffs de ‘Mujer Vudú’ salían del escenario como una estampida de búfalos. A partir de ahí, la fiesta de sonidos vintage cobraba todo el protagonismo. Entre los solos ácidos de Gastón, una Claudia cada vez mas solvente y brillante a las voces, golpeando su bajo con virulencia, y el ritmo implacable de Alex a la batería, CACHEMIRA conquistaba a una audiencia entre sorprendida y gratificada. Sorprendida por la contundencia y calidad de un sonido y de unos músicos brillantes, y retribuida su presencia con un concierto divertido, vibrante y solvente. Bien sea sumergiéndose en el blues y soul, en el hard o heavy rock, o en la psicodelia florida de la West Coast, CACHEMIRA brillan a un altísimo nivel, mostrándose como grandes músicos. Garra, fuerza, psicodelia ácida, y ritmos contagiosos, son argumentos suficientes como paer rendido ante los barceloneses. Momentos antes de salir al escenario, su bajista y cantante Claudia me comentaba bromeando que a ver si superaba el examen, y la aprobaba, y evidentemente después de ver su show en el Festival del Aullido del lobo, la prueba fue superada con matrícula de honor.  Seguramente la mejor de un fin de semana plagado de buenos conciertos y de buenos músicos. Sobresalientes.

La jornada se iba desarrollando a un altísimo nivel tras los brillantes conciertos de MISLEADING y CACHEMIRA, pero yo tenía claro que los estadounidenses HIPPIE DEATH CULT, no iban a bajar el listón. Había tenido la suerte de ver el primer show de su gira primera gira europea en el Dunajam, y no tenía ninguna duda de lo que podían ofrecer. Si la noche había comenzado con los sonidos psico espaciales de los portugueses, y había seguido con la fiesta vintage de CACHEMIRA, llegaba la hora de la noche profunda. Ese momento en el que el aullido del lobo invoca a las deidades de las cavernas. El joven trio de Portland abría su actuación con su guitarra Eddie manejando un arco sobre su guitarra. Un gran comienzo que precedía a una avalancha de oscuros riffs pesados gravitando en un espacio a caballo entre el proto-metal de los 70’s, la psicodelia pesada, el Stoner, y sobre todo los sonidos alternativos nacidos en el Seattle de los primeros 90’s. Esta fusión de riffs de vocación Sabbath con ese espíritu indómito del movimiento grunge, son llevadas a cabo con una facilidad pasmosa. Rabia, fuerza y contundencia en una actuación en la que se dejaron el alma. El público agradecía el derroche y la calidad que cubría el escenario. Notables y sabiendo lo que se tiene entre manos.

Los cambios estilísticos de las bandas tenían una continuidad en esta mágica noche de sábado. Con una gran luna escondiéndose entre las ramas de los árboles, el misterio de la noche en el bosque habían dado cobijo a la psicodelia de MISLEADING, para transformarla en psicodelia 70’s con momentos de pesadez con CACHEMIRA, para continuar con la oscuridad del proto-metal empapado en psicodelia de HIPPIE DEATH CULT. En esa evolución a lo ocultista, el siguiente capítulo lo protagonizaría LUCIFER. Una banda que solo con su nombre nos da pistas de su vocación y su sonido. Los suecos hacían que la fisonomía del escenario cambiara y este, ya no estuviera presidido por la ‘W’ de WOODROCK presente durante todo el fin de semana. En un hábil ejercicio el personal de la organización quitaba del escenario la estructura que sustentaba las luces de la ‘W’, para colocar una lona con el logo de LUCIFER presidiendo el escenario.

La entrada de la banda estuvo acompañada por un escenario presidido por el rojo satánico y ‘La Cabra Satánica’ poniendo la ambientación perfecta para una banda con ese nombre. Sin más preámbulos todo la fuerza heavy-rock de los suecos se esparcía sobre el escenario en un derroche de energía. Con su cantante Joana ataviada con una capa de terciopelo negro con ribetes en oro y una malla igual, comenzaba a meterse al público en el bolsillo. Guitarras al cielo melodías pegadizas de puro heavy-rock a la vieja usanza golpeaban a un público bailón y dicharachero que disfrutaba con la embestida de los nórdicos. Que duda cabe que una banda con un buen o buena cantante consigue elevar su balía, y si en tu banda tienes a un animal de escena como Joana, la tormenta perfecta está servida. Sus bailes sus gestos, siempre provocando sensaciones en el público eran acompañados de unos músicos que no paraban un momento quieto. Jugando con sus instrumentos como las grandes leyendas del género allá en los finales de los 70’s y comienzos de los 80’s. LUCIFER están ya curtidos en mil batallas y están acostumbrados a tocar antes grandes masas de gente, pero son lo suficientemente profesionales como ofrecer lo mismo ante una audiencia de varios centenares de personas. La banda se presentaba con Adam Lindmark a la batería, en sustitución de Nicke Andersson, algo que probablemente pasara desapercibida para muchos, ya que la ausencia de Nicke, no hizo que el sonido de la banda se resintiera. Los suecos se vaciaron sobre el escenario a pesar de que tengo la sensación de que no estaban al 100 %. Esa sensación y los constantes paseos de su cantante Joana a hidratarse con hacia me hacían sospechar que su garganta no estaba a pleno rendimiento, como no si no se sintiera cómoda del todo. Algo que no impedía que su concierto se desarrollara con absoluta normalidad. La banda se despedía de un público entregado que había disfrutado del concierto pidiendo más, pero los suecos ya no regresarían al escenario tras una actuación notable con la que conquistaron a un público que se había divertido con su show.

AFTERMOVIE

Avanzada ya la noche y con el cansancio haciendo acto de presencia, era el momento del final del festival para mí. El domingo me esperaba una larga jornada de carretera de regreso a casa, por lo que no pude ver a otra banda que me enamoró hace unos meses. Los portugueses TRAVO cerraban un festival que se había desarrollado como lo que es, una fiesta de sonidos alternativos en un ambiente familiar e inmejorable. Un evento nacido del trabajo y el amor por la música y que cada año se supera. Porque WOODROCK FESTIVAL es uno de esos festivales que cuando lo visitas por primera vez, es imposible olvidarlo, convirtiéndose en una cita señalada para ños venideros. Así me lo transmiten todos los amigos que lo conocen, diciéndome que repetirán, por algo será. No quiero finalizar esta crónica sin agradecer la hospitalidad que su promotor Paolo, me dispensa cada año que asisto, un tipo humilde, que ama lo que hace, y que verá como en próximas ediciones recibe personal de diferentes puntos de la geografía europea, como ya se ha percibido en esta edición en la que encontramos mas nacionalidades aparte de la predominante portuguesa. GRACIAS Paolo, en 2024 lo volviste a conseguir con una edición fantástica.

No olvidaré el emotivo abrazo que nos dimos al despedirnos.  ¡¡¡Nos vemos el año que viene en ‘WOODROCK FESTIVAL’!!!

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Crónica: LUNAVIEJA + DIEAWAY en Sala Moby Dick (Madrid)

Al igual que había sucedido dos días con KING BUFFALO, los malagueños LUNAVIEJA se presentaban por primera vez en Madrid, y las expectativas estaban muy altas. Todos que han visto en directo a la banda en directo con anterioridad, saben cómo se las gastan sobre un escenario, y la noche del pasado viernes se presentaba como una gran oportunidad para sumergirnos en su particular mundo ocultista. El concierto organizado por la infatigable La Rubia producciones y contaba también con la presencia de los alcalaínos DIEAWAY, que se presentaban en formato trio tras la salida de la banda de su guitarrista Miguel.

Con esos antecedentes el personal iba llegando, deseoso de vivir una de esas noches que quedan para el recuerdo, y a la postre así fue. Todas las perspectivas quedaron superadas por un concierto impresionante y sorprendente a partes iguales en el que lo esotérico invadió con sus conjuros, con su mística, con su folclore, pero también con sus tenebrosos riffs, la Sala Moby Dick de Madrid.

DIEAWAY abría su actuación con una de las canciones de su nuevo álbum «Trisected Liminality vol. 1 & 2», eje argumental de su set-list. ‘The Skillful Art of Losing Balance’ mantiene la esencia grunge que lleva acompañando a la banda desde hace unas décadas, pero a su vez se percibía que los riffs arenosos también forman parte de sus genes. Un sonido poderoso y bien ensamblado repasaba esta nueva entrega repartida en dos volúmenes. La garra de ‘Conundrums’ se contrarrestaba con oleadas de sonidos noventeros bajo un ritmo trepidante. La temperatura subía con ‘Involution’ una canción que combina las melodías habituales de DIEAWAY con golpes de Stoner metal. Un cambio constante de intensidad que calaba en una audiencia que se divertía con la propuesta sonora de la banda.  Con completo desparpajo las canciones se sucedían en un derroche de pesadez como no los había visto antes.

Parece como si la banda hubiera decidido suplir la ausencia de su segunda guitarra con una mayor intensidad de cada uno de sus riffs, lo que los lleva a un nuevo escenario. La sala iba recibiendo poco a poco mas y mas gente que se unía a la fiesta de sonidos pesados de inclinación noventera de los de Alcalá. Está claro que estos chicos nacieron con la energía e irreverencia del rock de los 90’s y ese continúa siendo el hilo argumental de sus canciones, pero la mutación de esos sonidos a un espacio más Stoner y metálico al que aportan sutiles dosis de psicodelia y elementos progresivos que hacen que cada canción resulte un conglomerado de vibraciones que finalmente, son bien ensambladas. Con la rugosa y llena de aristas ‘The anchor’ ponían fin a un concierto contundente de algo menos de una hora en el que ejercieron un derroche de fuerza y mostraron que como trio siguen teniendo el camino libre para seguir ofreciéndonos sus canciones. Ellos son un ejemplo de banda underground, que no desfallece ante las adversidades y que tiene claro su propósito, sin pretensiones, pero con las ideas claras.

Después de este impactante primer acto, la noche se abría a nuevas experiencias sensoriales. El cuarteto malagueño había sorprendido a propios y extraños en sus actuaciones en las dos últimas ediciones del festival portugués Sonicblast, y muchos de los presentes sabían a lo que venían, pero desde luego, nadie podía imaginar un derroche como el que LUNAVIEJA ofrecieron en ‘La ballena’. Porque cada actuación de los malagueños no se circunscribe únicamente a lo musical, ellos celebran una experiencia visual, mística, ocultista, llegada de mas allá, para brindar a los presentes un ritual lleno de simbolismo en el que su actuación se enriquece con lo olfativo, consiguiendo que cada asistente a su show evada su mente y se sumerjan en las tinieblas. Un espacio lúgubre en el que la tradición y los ancestros tiene su parte importante de protagonismo. Con el escenario repleto de elementos tradicionales y objetos de culto llenos de simbología, la banda aparecía en el escenario con su particular chaman embutido en esa bella e inquietante máscara danto paso al comienzo del ritual bajo el silencio de una audiencia expectante. El show lo abrían con una canción no incluida en su Lp debut, ‘Bacantes’, y desde el primer momento se percibía que nadie quería perderse ni un solo detalle de esta experiencia. Teniendo en cuenta que el doom forma parte del ADN de LUNAVIEJA, no es de extrañar que los primeros riffs de ‘Mal de Luna’ rápido hicieran acto de presencia. En esa acertada conjunción de sonidos alternativos de origen 90’s, con golpes de riffs pesados rápidamente nos ponía en el camino de este aquelarre.

Constantes bailes y muecas se sucedían entre un sonido y unas tenues luces rojas que ponían el ambiente correcto a su propuesta. ‘Hecate’ nos traía los primeros momentos verdaderamente ocultistas. Sus riffs Sabbahticos y esas letras recitadas como un inquietante conjuro acababan por sumirnos en un mundo de tinieblas del que no saldríamos en toda la noche. Con ‘Unguentum Sabbati’ el ritual alcanzaba uno de sus momentos álgidos. Inquietantes, místicos, ocultistas, LUNAVIEJA esparcía sus conjuros entre aromas a romero y elementos tradicionales. Las tinieblas presidian la sal con una Stefy ejerciendo de hechicera con sus conjuros y plegarias.  No son habituales estos pasajes teatrales, pero su efectividad está al margen de cualquier duda. Si la música es un aliciente, una puesta en escena así, no tiene precio. La alternancia de estos momentos chamánicos y rituales con los golpes de riffs Stoner resultaba ciertamente estimulante. Todo el mundo pendiente de cada detalle que se producía sobre el escenario, algo que no todas las bandas consiguen. Pero esta puesta en escena única, es realizada con una precisión cautivadora que impide que nadie, ni los amantes de estos oscuros sonidos pesados, ni los que no están familiarizados con ellos, disfrute del grandioso espectáculo. ‘Lunavieja’ y ‘Santo romero’ ponían los momentos álgidos a una actuación sorprendente y hechizante a partes iguales. La banda continuaba sonando a las mil maravillas, y Stefy se enfundaba en su mascará aviar para seguir desgranando actos de su relato. Siempre tratando de innovar, Javi, nos presentaba una nueva máscara llena de color mientras las incursiones, tanto suyas como de Stefy en medio de la audiencia con los tambores rituales podían la sla patas arriba. Esas invitaciones al baile eran bien recibidas por los presentes, integrándose en el aquelarre y viviendo la experiencia de una manera personal. En otro juego de malabares, LUNAVIEJA nos sorprendía con su puesta en escena a cada momento en una actuación en la que no había margen a la distracción, si te mueves, te lo pierdes. Por ello, cada uno de los presentes mantenía la atención puesta en cada detalle, porque son muchos los alicientes y sensaciones que LUNAVIEJA saben transmitir, ya que planifican sus shows como una obra teatral con un hilo argumental en el que lo ancestral, el folclore, lo tenebroso, lo ritual, se unen en un espectáculo lleno de alicientes para su público, algo, que la gente sabe agradecer.

Esta congregación llegada del sur supo como conseguir adeptos para su causa sumiéndonos en un trance ceremonial en el que lo pagano, lo oculto, copaba todo el protagonismo. Incluso la banda yendo más allá en su propósito, ofrecía un elemento nuevo con el que causó sensación. Una máquina de humo con una luz roja en su base que simulaba una hoguera en la que su cantante y chamán Javi, se inmolaba como un hereje, algo que realzaba una superlativa puesta en escena con la que siempre mantenían atento a un público entregado. Sin duda una noche perfecta que no pude vivir hasta su final por cuestiones personales que hicieron que tuviera que ausentarme antes de la finalización de su actuación minutos antes de que esta concluyera. Lo cierto es que la banda dejaba claro que una buena puesta en escena es capaz de hacer brillar mucho más la música de cualquier banda ofreciendo un espectáculo global, en el que las sensaciones se amontonan, algo sumamente de agradecer. Así las cosas, podemos concluir que LUNAVIEJA se doctoraron en las artes del rock ocultista, levantando las pasiones del público madrileño que se acercó a su aquelarre en la Sala Moby Dick. ¡¡¡GRANDES!!!

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Crónica: KING BUFFALO +SLOMOSA en Sala Nazca (Madrid)

La promotora Noise on Tour hacía posible la primera visita a España de una de las bandas más en forma de la escena pesada y psicodélica de los últimos años, KING BUFFALO. El trio de Rochester llegaba acompañado de otra de las bandas pujantes de la escena desértica, los noruegos SLOMOSA. Todo se presentaba como una gran noche para disfrutar de dos de las bandas destacadas de los sonidos pesados, y a la postre, lo que quedó claro que KING BUFFALO son los reyes, y como tales, así se mostraron en Madrid en un concierto MAJESTUOSO.

Con una sala prácticamente llena, los noruegos SLOMOSA hacían acto de presencia sobre el escenario de la Sala Nazca de Madrid. Un espacio ideal para degustar sus vibraciones arenosas herederas de los pioneros como KYUSS. Teniendo en cuenta que SLOMOSA solo tiene un álbum publicado en 2020 y que son una banda que ha estado presente en los festivales europeos mas prestigiosos (por algo será), su propuesta resultaba sumamente apetecible. No es fácil que una banda joven y con tres años de sequía discográfica obtenga un reconocimiento así, pero sus actuaciones en directo son un aval para que la cosa funcione.

El cuarteto de Bergen ya había dejado su impronta el pasado año en su paso por el Kristonfest, y ahora regresaban con el aval de su magnífica actuación en aquel evento. Con la frescura de su juventud y una actitud encomiable, la banda desde el comienzo de su actuación puso la energía necesaria para el público conectara con ellos de los primeros riffs. Ese tono desenfadado y una ejecución de sus canciones al nivel de una banda completamente consagrada, hacía que se metieran en el bolsillo al público desde el minuto uno. Sobre el escenario se veía a cuatro jóvenes que se divertían con una compenetración exquisita. La complicidad entre ellos se traslada al público con facilidad y eso a la postre fue lo que hizo que su actuación fuera celebrada por todos los presentes. Intercalando alguna canción de su próximo álbum que verá la luz a primeros de año, como ‘Cabin fever’ junto a temas clásicos de su álbum debut como ‘In my mind desert’ con sus melodías ensoñadoras y estribillos pegadizos que eran coreados por todos los presentes. La poderosa ‘There Is Nothing New Under The Sun’ con sus riffs difusos con sabor a puro desierto y eso tono alternativo tan característico de la banda o ‘Kevin’, otro de los ya clásicos de la banda. Su poderoso sonido y la felicidad que irradiaban, hizo que los presentes cayeran rendidos a su potente propuesta en directo. Sin duda la banda se siente y se muestra más madura, y ejecuta sus actuaciones con una precisión que no desluce su frescura, porque estos chicos son un soplo de aire fresco en una escena pesada demasiado anquilosada, ya que si bien siguen un patrón de desert-rock ortodoxo, saben cómo refrescar esos sonidos aportando una melodías ensoñadoras con las que cautivar al público.  SLOMOSA pusieron a prueba las cervicales de los presentes con esos riffs contagiosos que te invitan al baile y a activar tus articulaciones algo, que sucedió el pasado miércoles en la Sala Nazca. Son media docena de veces las que he visto a la banda en los dos últimos años, y tengo que decir, que una vez más, brillaron a un nivel muy alto, lo que nos hace seguir teniendo esperanzas en una banda que todavía tiene mucho que dar, ya que su juventud y su buen hacer, así lo atestiguan. Notables y solventes, SLOMOSA se despedían del público de Madrid con una gran ovación tras interpretar ‘Horses’, la canción con la que abrían su hasta ahora único álbum y con la que cerraban cerca de una hora de gozo para todos los presentes.

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Tras una pequeña pausa en la que el personal tomaba unas merecidas cerveza y se agolpaba en el puesto de merch, llegaba la hora de KING BUFFALO. En su primera visita a Madrid, el trio de Rochester, optó por deja claro quién es ‘El auténtico Rey’, un rey que en esa ocasión mostraba su lado más contundente y pesado. Desde que los vi por primera vez allá por el año 2017 en el festival Krach am Bach, y habiendo sido testigo de sus shows en festivales como Freak Valley, Desertfest Berlin, Sonicblast o nuevamente KRACH AM BACH, he ido advirtiendo a la gente del potencial que tienen, tanto en sus discos, como, sobre todo en sus directos. Algunos de los presentes ya habían visto a la banda el pasado año en Portugal, pero otros muchos, se enfrentaban a ellos por primera vez con las expectativas muy altas por las buenas criticas y halagos recibidos. Esta claro que para la banda esta primera visita a suelo patrio era una oportunidad par mostrar todo su talento, una capacidad que no se limita a sonidos estereotipados, sino que se expande en un amplio abanico estilístico en el que cabe, por supuesto, la psicodelia, pero también los hipnóticos ritmos kraut, los golpes de metal en vena TOOL, o el Stoner tradicional, así como su magia shoegaze. Con estos argumentos nada podía salir mal.

Los hipnóticos acordes de su canción ‘Eta Carinae’ fueron los encargados de abrir su actuación. La canción incluida en su álbum de 2020 ‘Dead Star’ marcaba el devenir de la primera parte de su actuación. El poder de la melodía y la persuasión cautivadora de sus riffs, eran un argumento suficiente para que el público se enganchara desde el primer instante a los de Rochester.  A continuación ‘Hebetation’ nos sumía en el ensoñador mundo shoegaze de la banda. Con el público abducido por esta cautivadora propuesta, nadie se perdía ni un detalle de su actuación, mientras algunos reclamaban algo de silencio para poder disfrutar con todos sus sentidos de este trance que supone cada uno de sus conciertos. Canciones como la lisérgica ‘Sleeps on a vine’ presidian la parte centra de un show que fue aumentando su intensidad hasta mostrar el lado más pesado de KING BUFFALO, especialmente en la segunda parte de su concierto. Parece como si quisieran compensar el tiempo que han tardado en venir a tocar a España, y se mostraron absolutamente pesados, incluso me atrevería a decir que de la media docena de veces que los he visto en directo, la actuación del pasado miércoles fue la más contundente de todas ellas. Abrumadores, hipnóticos y no se cuantas cosas más, KING BUFFALO volvieron a corroborar que son una banda especial, una banda que toca de memoria, que sus miembros no necesitan nada para hacer que esa maquinaria arrolladora de la banda funcione con solvencia.

La poderosa batería de Scott, los constantes paseos y balanceos de su bajista Dan, sin dejar de dar vueltas en circulo mientras los acordes de su bajo golpeaban en los corazones de los presentes, y la magia de la guitarra unida a esa cálida voz de Sean, fueron elementos que hechizaron a un público que disfrutaba, que bailaba, que atendía a la actuación sin querer perderse ni un solo detalle. Con ‘Longing to Be the Mountain’ daban muestra de su espíritu heavy-psych con el uso de sintetizadores y de unos riffs que se iban tornando más grueso y pesados. Estos chicos saben crear la atmósfera precisa en el momento preciso, y así absorber a su público en esa espiral lisérgica de la que ninguno querrá salir. Con canciones como ‘The knocks’ subían la apuesta para llevarnos a un escenario más propio del metal alternativo sin perder su esencia psicodélica. Momentos de gran sorpresa e introspección que se reflejaban en las caras de expectación de la gente. El show avanzaba y los rugosos riffs de ‘Firmament’ penetraban en las terminaciones nerviosas de un público entregado. La atmosférica y shoegaze ‘Cerberus’ ponía el colofón a una actuación para recordar en la que KING BUFFALO dejó claro que su fama no es gratuita y que se corresponde con una calidad y versatilidad que no está al alcance de cualquier banda. No faltaron los pogos y algún episodio de crowsurfing para mostrar la temperatura que tomaba la Sala Nazca el día en el que ‘EL REY BUFFALO’ descubría toda su majestuosidad ante el público madrileño, una audiencia que al finalizar su actuación, no se movía esperando que la banda nos regalara alguna canción más, algo, que inevitablemente sucedía en una noche redonda en la todos salimos con la sonrisa puesta, porque, una vez más tanto KING BUFFALO, como SLOMOSA, habían hecho su trabajo de manera sobresaliente en una sala que sonó a un alto nivel acompañado por una luminotecnia acertada.

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Crónica: ROSY FINCH + BONES OF MINERVA en Moby Dick Club (Madrid)

Unos días después de su triunfal gira por el Reino Unido, BONES OF MINERVA regresaban a Madrid el pasado viernes, para acompañar a los alicantinos ROSY FINCH en la Sala Moby Dick en concierto organizado por la siempre infatigable promotora La Rubia Producciones. Dos de las bandas nacionales de la escena pesada que mas han evolucionado en los últimos tiempos, asentándose como dos formaciones a tener muy en cuenta. El salto que ambas bandas han dado a la escena internacional, formando parte de números eventos y festivales, no es obra de la casualidad. En ambos casos, supone la recompensa al arduo trabajo realizado desde hace años. Porque para aquellos que todavía no había podido comprobar la fuerza de sus directos, la noche del pasado viernes en Madrid, se presentaba como una ocasión perfecta para comprobarlo. Una noche que había despertado mucha expectación lo que a la postre concluyó con sold-out técnico que hacía justicia al cartel que teníamos por delante. Esta misma semana nos llegaba la noticia de que BONES OF MINERVA se embarcarán el próximo mes en una gira por Alemania junto a las británicas SVALBARD.; algo que nos llena de satisfacción y que supone un premio a su tesón, así como un reconocimiento a su calidad. Así las cosas, los alrededores de ‘la ballena’ se iban llenando de personal con muchas ganas de emociones fuertes y de una gran fiesta de ese rock ruidoso y aguerrido que tanto nos gusta.

Con alguna incertidumbre sobre el horario de comienzo de los conciertos, a las 8,45 BONES OF MINERVA salían al escenario de Moby Dick con una sala bastante llena de gente. El cuarteto abría su actuación con ‘Forest’, la canción que abría su último álbum ‘EMBERS’ (reseña aquí) (disponible vía La Rubia Producciones/Aloud Music). Un torrente de sonido saliendo de un escenario envuelto en humo y con una iluminación tenue que casi impedía ver las caras de las miembros de la banda. Ya desde el inicio de la actuación se notaba que estas chicas van en serio y que son una maquinaria perfectamente engrasada. Más contundentes e impactantes que nunca, su metal progresivo iba calando en una audiencia entre sorprendida y gratificada. Teniendo su álbum ‘EMBERS’ como hilo argumental de su set-list, la impactante ‘Swamp’ nos empapaba con sus fragancias orientales guiada por una base rítmica atronadora. Los cambios de registro vocal de Blue se veían enriquecidos con un sonido potente pero impoluto. Cuantas veces echamos en falta una buena ecualización y volumen de los cantantes, esta no era esa noche, todo sonaba perfecto. Ese impactante sonido se desarrollaba con las canciones más pesadas y aterradoras del cuarteto. Así se sucedían canciones como ’Cuna’ o ‘Claws’ antes de retomar un sonido más apacible mostrado en su álbum ‘BLUE MOUNTAINS (reseña aquí). ‘Whales’ servía para destapar el tarro de las esencias e impregnar una sala ya abarrotada y vibrante, con bellas melodías con aromas exóticos. La fuerza y las voces terroríficas dejaban paso a bellas melodías ejecutadas con un sentimiento que hacía que cada canción formara parte de nosotros. Los riffs gruesos, los tambores estridentes, cedían su impulso ante apacibles melodías en las que la banda deja su sello personal. Brillantes y eficientes en ambos lados, BONES OF MINERVA consiguen el equilibrio perfecto en cada una de sus canciones, y eso lo trasladan a unos shows impecables, como el que nos ofrecieron el pasado sábado. Retomando su último álbum ‘Silence’ ponía un momento de pausa antes de recuperar su lado más metálico con ‘Dream’. Otra canción monumental llena de garra en la que es particular versión de Dr. Jeckyl y Mr. Hyde volvía a aparecer. Sus pasajes ensoñadores servían de bálsamo a la fuerza de sus momentos más oscuros y pesados.

Sin duda, hay pocas cantantes que manejen estos registros con la inmediatez con la que lo hace Blue (o Eustaquia), sin que en ningún momento nada falle. Es tal el poderío que solo queda hacer la correspondiente reverencia en forma de ovación cada vez que estas cuatro jabatas, terminan cada una de sus canciones. ‘Merula’ y la popular ‘Fuego’ ponían el cierre a un concierto espectacular en el que el público se divirtió enormemente en una noche que todavía nos reservaba emociones fuertes.

Con gran parte del personal fuera de la sala, nos avisan de que ROSY FINCH comienza su actuación, por lo que todo el mundo termina sus cigarros y se encamina a l interior de la sala para no perderse detalle de una actuación, que la la postre, sería salvaje salvaje.

Con las primeras notas de ‘Vermillion’ el trio deja claro sus intenciones. Si BONES OF MINERVA habían dejado el listo por todo lo alto, los alicantinos querían mantener ese nivel de intensidad. Así lo hacían con un sonido mas sucio que el que habíamos disfrutado hacía unos minutos. Derrochando fuerza a raudales sus vibraciones sludge se dotaban de ese tono alternativo tan habitual en la banda. Juanjo ponía a prueba los parches de su batería con golpes aterradores que retumbaban en toda la sala. Con un ritmo cadente y una sucesión de distorsiones, nos introducían en ‘Oxblood’, otra canción aguerrida perteneciente a su álbum ‘SCARLET’ (reseña aqui). Los constantes balanceos de Mireia eran seguidos por un público que a esas alturas ya no podía controlar sus cervicales en constante oscilación. Una actuación ardiente y grasienta como las que vienen ofreciendo en los últimos tiempos. Sin duda, su participación en festivales como Desertfest (Amberes y Londres) Resurection Fest, Kristonfest o Sonicblast, por citar solo algunos, no son obra de la casualidad, sino que se corresponden con una puesta en escena impactante. Durante muchas de sus actuaciones, la gente que no los había visto nunca tocar en directo, siempre me comentaba ‘joder, son la bomba’, ‘que fuerza’. Y si, si por algo se caracterizan estos chicos, es por la contundente pegada que tienen y ese sonido grasiento. Si a eso unes su oscura puesta en escena, la tormenta perfecta está servida.

Canciones como ‘Inferno’ reflejaban su admiración por los sonidos de los 90’s mostrando su lado más mugriento entre pasajes empapados en oscura psicodelia. En esa parte central del concierto profundizaban en su último trabajo ‘SECONDA MORTE’ (reseña aquí) con canciones como ‘purgatorio’ y ‘Paradiso’, con una interpetación en la que las mismas palidecían por la fuerza con la que eran ejecutadas. Tras esos momentos llegaba la traca final con la pesadez de ‘Ruby’ y ‘Alizarina’. Los alicantinos habían completado un soberbia actuación cuando se retiraban del escenario, pero la insistencia de un público que quería mas, les hizo volver al mismo unos instantes después para poner el broche final a una velada en la que dos bandas nacionales habían brillado a un altísimo nivel, demostrando una vez mas que España tiene una cantera que hay que pulir y cuidar para que su música se expanda a lo largo y ancho del continente europeo. Demasiadas veces valoramos mas lo que bien de fuera, pero deberíamos miran dentro de nuestras fronteras, porque hay bandas que nada tienen que envidiar a nadie, como así corroboraron el pasado viernes en Moby Dick, BONES OF MINERVA y ROSY FINCH, dos bandas en constante ascenso y que ua productora avispada con criterio como La Rubia Producciones, no podía dejar la ocasión de subirlas juntas de nuevo en un escenario. Gracias.

Crónica: KRACH AM BACH FESTIVAL 2023

La 28ª edición del festival KRACH AM BACH se tornaba algo incierta en los días previos. Desde la organización habían comunicado que las últimas lluvias caídas en Alemania podían haber deteriorado el recinto del festival, así como las zonas de acampada y aparcamiento. Ya había visto la misma semana imágenes de otros festivales como BURG HERBERG FESTIVAL o WACKEN OPEN AIR, donde el personal caminaba entre barro con unas imágenes sobrecogedoras. Así las cosas, después de ubicarme en el hotel me dirigí al recinto con el tiempo suficiente para examinar el espacio y las circunstancias en las que íbamos a vivir el fin de semana. Obviamente unos días de lluvia en Alemania son un obstáculo y pero no son un impedimento para el desarrollo de un festival, aun así, siempre es más complicado y menos confortable para los asistentes. En cualquier caso, podemos concluir que la lluvia no impidió una apoteósica edición de uno de los festivales con mas solera en la escena psicodélica europea. Tratando de hacer la estancia lo más cómoda y segura posible para los asistentes, la organización había esparcido algún remolque con virutas de madera sobre la zona central frente al escenario. Esas persistentes lluvias de días pasados y la preparación del recinto, había hecho que el barro comiera terreno a la hierba. De esta manera se mitigaba en primera instancia las molestias de ese elemento. Por otro lado, la habitual zona de aparcamiento y acampada había sido desechada ante la posibilidad de que los coches se quedaran allí atrapados. Rápidamente la organización había dispuesto de otra zona diferente para este fin. A la llegada te podías encontrar a múltiples voluntarios indicándote amablemente dichas zonas. Esto es una constante de un festival que mima a su gente para que la estancia resulte lo mas agradable posible. Con números puestos de merchan en el interior y la suficiente infraestructura culinaria, los puestos de comida oriental, de hamburguesas, kebaks así como pizzas, estaban preparados para recibir a una multitud que una vez mas había agotado los tickets. Con el publico preparado con botas de goma y chubasqueros, solo quedaba esperar el comienzo de la fiesta. El line-up era lo suficientemente atractivo como que todo saliera bien, y sin duda, así sucedió. La leve lluvia de la primera jornada puso a prueba un recinto que resistía a duras penas las embestidas de la madre naturaleza. Los habituales disfraces y performances no faltaban a su cita, creando así, ese aspecto lúdico y colorista, más allá de la música. Los puestos de comidas y bebidas abastecían a un personal que no dejaba de ingerir litros y litros de cervezas. En la segunda jornada, el recinto mostraba el resultado de una jornada intensa. El barro era omnipresente y la previsión meteorológica no era esperanzadora. Mientras la primera parte de la jornada transcurría con el sol calentando nuestros cuerpos, a media tarde, los nubarrones se acercaban amenazantes. A partir de ese momento los chubasqueros eran un elemento imprescindible, ya era imposible ser cuidadoso por donde se pisaba, ya que inevitablemente el mullido suelo de barro y aguaiba a estar allí. El buen talante del público hacía que, a pesar de las inclemencias, la fiesta continuara. La camaradería y la comunión entre la gente, y las buenas vibraciones que salían de ambos escenarios, eran la tónica de la jornada. Disfrutando de todas y cada una de las bandas, era habitual que los puestos de merchan de cada una de ellas, se llenaran de gente tras su actuación. Es la forma de corresponder al apoyo de todas estas bandas underground, que muchas veces, subsisten gracias a la venta del Merche y discos. Eso implica un respeto que ellas, saben agradecer. Igualmente, la incesane lluvia nos ponía las cosas mas difíciles, pero en nunca momento impedía que los bailes se produjeran durante cada actuación. Una vez más recibí todo el cariño del mundo, de los múltiples amigos y conocidos habituales del festival, algo que agradezco enormemente. Porque ir a KRACH AM BACH, es como ir a casa, un festival que siempre trata con esmero a sus visitantes, ya sean bandas, publico, voluntarios o medios. A si, da gusto.  Como despedida solo me queda las gracias a la organización por todo el esfuerzo realizado para el festival se desarrollara de la mejor manera posible. ¡Sois muy grandes! Gracias, hasta el año próximo.

VIERNES

DECASIA

Si algo tiene un festival como KRACH AM BACH es que te permite ver a bandas que no son habituales en otros festivales. Tras mucho tiempo deseándolo, por fin podía ver en directo a los franceses DECASIA. Ellos eran los encargados de dar el pistoletazo de salida al festival. Alrededor de las 5 de la tarde, y una vez comprobadas las condiciones del recinto, con zonas embarradas, los franceses no se andaban con contemplaciones. Enérgicos y lo suficiente psicodélicos como para poner la temperatura en su nivel justo. El trio se mostraba solvente mientras entre el público se veían caras de aprobación por lo que estamos viendo. Una banda muy interesante que ofreció su mejor versión en una tarde en la que cambiante climatología hacía que los chubasqueros cumplieran su misión. Una buena forma de empezar el festival.

GLASGOW COMA SCALE

Los post-rockers alemanes repetían en el festival tras su paso por el en 2017. Ese año fue mi primera visita a KRACH AM BACH, y ellos fueron una de las bandas que me sorprendieron gratamente. Ahora 6 años después la banda se mostraba mas solvente y madura, tal y como habían demostrado en su último álbum. Su post-rock de laboratorio se conjugaban con momentos de verdadera pesadez. Otra banda que desplegaba todo su arsenal ante una audiencia entregada a su propuesta.

WHITE HILLS

El dúo neoyorquino abría las hostilidades en el segundo escenario. Allí y con el recinto abarrotado nos proponían su particular viaje lisérgico. Distorsiones y una batería diabólica eran suficiente para conectar con un público agradecido ante este tipo de propuestas. Toda una descarga de adrenalina conjugada con momento de auténtico viaje psicotrópico.  Toda su actuación fue acompaña con las primeras proyecciones psicodélicas de los chicos de Sector 7 Visuals, siempre una garantía en la ambientación de escenarios. Está claro que WHITE HILLS no son unos novatos, y eso se palpaba en cada momento de su actuación, siempre sabiendo tocar la tecla perfecta para volver loco a un público que no dejaba de bailar a sus ritmos.

FRANKIE AND THE WITCH FINGERS

Los californianos fueron una de las bandas que me sorprendieron el pasado año con su fresca y versátil apuesta sonora. En esta ocasión la banda confirmaba aquellas sensaciones con una actuación con la que conectaron con un público que no dudaba en hacer los primeros pogos del festival. Con una tarde excelente y con la lluvia todavía sin aparecer los californianos se graduaron en Krach am Bach, (si es que les hacía falta). Comparados por momentos con KING WIZARD & THE LIZARD WIZZARD, la variedad de registros que ofrecen sus canciones siempre son un plato muy apetecible. La audiencia disfrutó enormemente con el buen hacer de la banda despidiéndole con una gran ovación.

BARON CRÂNE

BARON CRÂNE son una banda que te sorprende, una banda diferente y con personalidad propia. Su sonido al margen de los convencionalismos les convierte en una banda especial. Si bien su notoriedad no está a la altura de su calidad, el trio francés hizo lo que se podía esperar de ellos. La psicodelia llevada a un espacio de experimentación y auspiciada por las fantásticas proyecciones de los chicos de Visual 7g hicieron que el escenario pequeño se convirtiera en un lugar en el que el calor de la psicodelia encontró su espacio perfecto.

SLIFT

¿Qué podemos decir de SLIFT a estas alturas? El trio francés ha llegado a un nivel en el que cada una de sus actuaciones se convierte en uno de los puntos álgidos de cualquier festival. Su electrizando y aturdidor sonido, combinado con sus a habituales luces hacen que sus performances resulten intensas, vibrantes, y sumamente apetecibles. Puedo que algunos se sientan superados por su exuberancia, pero en estos momentos SLIFT brillan a un altísimo nivel. Su vitalidad en el escenario y su comunión con sus canciones hacen que estos tres jóvenes músicos entren en trance en cada uno de sus conciertos. Así sucedió en esta ocasión. Una mas de tantas brillantes noches en las que SLIFT nos aturdieron llevándonos a su particular mundo sensorial. Un universo en el que, una vez que entras, resulta difícil salir. 

SLOMOSA

Si hay una banda que ha despertado admiración en la escena stoner, ellos son SLOMOSA. Los suecos llevas varios años recorriendo los festivales europeos cosechando múltiples halagos. El cuarteto se desenvuelve a las mil maravillas mostrándose como unos alumnos aventajados de la escena desértica. Pero estos hijos de KYUSS tienen algo mas. La banda cautivaba con sus bellas melodías contrarrestando la fuerza de sus potentes riffs. El público ponía a prueba sus cervicales con cada canción en una actuación ardiente que fue muy del agrado de los presentes.

MINAMI DEUTSCH

Una semana después me reencontraba con mis amigos japoneses. Una banda que visto en directo infinidad de veces y que siempre han brillado a un altísimo nivel. Pero la actuación de Madrid días atrás, sin duda había sido la mas pesada de todas las veces que les había visto. Aquí en Krach am Bach el renovado cuarteto se las ingeniaba para hacer lo que mejor saben. Sumir al público en una espiral hipnótica impulsada por los ritmos kraut, la psicodelia ensoñadora y momentos de intensidad. Melodías almidonadas, y un motorik irreductible son su mejor carta de presentación. Mas a aún si se ejecutan en un lugar en el que este tipo de propuestas sonoras, son bien recibidas. Habían pasado muchas horas desde que me había despertado para hacer el viaje a Alemania y mi cuerpo estaba dando seles de agotamiento, por lo que me retiré a descansar antes del fin de su actuación. El cansancio pudo con mi devoción por MINAMI DEUSTCH, pero era la tercera vez que los veía en vivo en los últimos dos meses y el guión estaba escrito.

SÁBADO

BLACK LUNG

Habiendo sobrevivido a la primera jornada, el sábado nos ofrecía numerosas alicientes para pasar un buen día de música pesada psicodélica. Siempre resulta cuando menos complicado ser la primera banda en abrir la segunda jornada de un festival. A la una del mediodía no parece ser la mejor hora para conectar con la audiencia. Eso se notó durante la actuación de los estadounidenses BLACK LUNG. Yendo de menos a más, la banda comenzaba con arenosos sonidos pesados, para ir desgranando poco a poco todo su potencial. El blues y la psicodelia evocaban apor momento a bandas como ALL THEM WITCHES, con los que daban su mejor versión en una actuación irregular pero que a la postre se convirtió en correcta.

MARAGDA

Si ATAVISMO habían sido la primera banda española en sorprender en el festival hace unos años, ahora los barceloneses MARAGDA volvían a dejar el listón muy alto. Si dos semanas antes la banda se había graduado por primera vez en un festival, en su segunda actuación, y ante un público ávido de ser sorprendido con buenas propuestas psicodélicas, cumplieron a la perfección su objetivo. Con unos momentos previos en los que los nervios y la responsabilidad de hacerlo bien, les intranquilizaban de alguna manera, solo faltó presentarse ante el público alemán para que todo se diluyera. Desde la primera canción de su show, MARAGDA supieron como conquistar a un público que de inmediato se dio cuenta de que estaba ante una gran banda. Su combinación de elementos psicodélicos con pasajes progresivos en línea MOTORPSYCHO, unido a la suficiente contundencia de sus riffs pesados, fueron argumentos suficientes para conquistar la audiencia. Un público que se divertía al igual que unos músicos que gozaban con su actuación. Con su bajista Marshall haciendo constantes cabriolas que enfatizaban su sonido, los barceloneses completaban una actuación sobresaliente que a buen seguro servirá para darles visibilidad fuera de nuestras fronteras, porque su buen hacer y calidad, bien merecen un mayor reconocimiento.

CB3

El joven trio sueco salía al escenario principal sin hacer mucho ruido. Su discreción y timidez se trasladaba a una actuación suave y calmada. Posiblemente la hora de la siesta no fuera el mejor momento para conectar con un público que en esos momentos sentía la necesidad de tener emociones mas fuertes. Esto redundaba en una actuación que por momentos resulto algo aburrida (lo que no quiere decir que no brillaran a un buen nivel). Posiblemente en otro momento el trio pudiera haber brillado más, ya que su combinación de psicodelia con dulces melodías tiene la suficiente calidad como para poder mostrarse mas atractiva. La falta de conexión con el público a esas horas de la tarde hizo que su paso por Krach am Bach fuera correcto. En su descarga he de decir que tenía muchas expectativas depositadas en los suecos, pero su frialdad y su carácter nórdico les hizo pasar de puntillas por el festival.  Espero poder encontrarme de nuevo con ellos en otras condiciones más apetecibles para disfrutar plenamente de su atrayente apuesta sonora.

FUZZY GRASS

Entre las bandas que tenía marcadas en mi agenda estaban los franceses FUZZY GRASS, ¡¡¡y wow!!!, no me equivocaba. A la llegada de la banda al festival y tras saludarlos y charlar con ellos un rato, tuve la sensación que la ilusión que desprendían se iba a plasmar en un a gran actuación. Y si, no me equivocaba, ya que su show fue uno de los mas destacados de todo el fin de semana. El heavy-blues de los 70’s y la psicodelia colorista era esparcida por el cuarteto desde el segundo escenario con una puesta en escena vintage muy acorde con su sonido. Guitarras acidas, un cantante con carisma y que además de tocar los teclados, se las ingeniaba para tocar el theremín entre efluvios lisérgicos. No tardaron en poner patas a la audiencia con una actuación sobresaliente. A pesar de ser desconocidos para parte de la audiencia, su buen hacer sobre el escenario enamoró a un público ávido de propuestas así. Por momento emulando a bandas como Canned Heat (por citar solo una), pero con la fuerza de cualquier banda pesada del siglo XXi, y una actitud inquebrantable, fueron argumentos suficientes para salir airosos del reto que tenían ante sí. Los franceses pusieron al audiencia a bailar en esa colorista fiesta vintage tan del agrado de todos. Así lo percibía un público entregado, una audiencia que disfruta, y que así lo reflejaban en unas caras con sonrisas cautivadoras, fiel reflejo del gozo vivido. El público les despidió con una sonora ovación pidiendo más canciones. ¡SENSACIONALES!, ¡IMPRESIONANTES!

DRÖÖG

A media tarde los suecos DRÖÖG aparecían por el escenario principal. Su devoción por los sonidos del progg sueco de los 70’s eran el punto de partida de su música. Pero no solo eso, ya que los riffs plomizos aparecían entre las melodías vintage de sus canciones. Algo fríos por momentos, la banda no tardaba demasiado en conectar con un público ávido de sensaciones fuertes. La banda completaba una actuación correcta en la que brillaron a un notable nivel.

ACID ROOSTER

El trio alemán llegaba con una enorme ilusión al festival. Habiendo preparado su puesta en escena con indumentarias vintage, el diluvio que caía sobre el festival a la hora de su actuación, podía deslucir de alguna manera su puesta en escena. Pero estos chicos son unos psycho-jammers de alto nivel, y posiblemente no haya mejor escenario donde actuar que ese coqueto y entrañable segundo escenario de Krach am Bach. La banda nos sumía en trance hipnótico con su cautivador motorik kraut sobre el que desarrollaban largos desarrollos de guitarra con solos que te atrapaban. Sin duda una de las banda más sorprendentes e interesantes del festival que desde su modestia brillaban a un nivel al alcance de pocos. Prometedores y con un futuro impresionante por delante.

PSYCHLONA

El cuarteto británico ponía la ortodoxia Stoner al festival. En una jornada marcada por la incesante lluvia, su propuesta sirvió para que el público perdiera los complejos y bailara al son de sus riffs sobre el cada vez más embarrado recinto. PSYCHLONA tiene claro a lo que juegan, y lo hacen con las cartas marcadas. Descargan de fuzz arenoso, alguna melodía lisérgica y toda la crudeza de los sonidos del desierto. Con su bajista Martin tocando el bajo a la altura de sus rodillas (no se como puedo hacerlo sin fallar una nota), y deambulando en constantes balanceos a golpe riff, y el resto de la banda cumpliendo su papel en un tono más estático, se las apañaban para ofrecer a la concurrencia un concierto rudo, pesado, y adornado con momentos psicodélicos insertados con sutileza. Solventes y efectivos, el cuarteto su graduó con buena nota, recibiendo la aprobación de un personal que había disfrutado de su show.

TEMPLE FANG

TEMPLE FANG se presentaban en KRACH AM BACH con un nuevo batería. Tras la salida de Egon , mi curiosidad se centraba en ver como encajaría el nuevo miembro de la banda. En principio me hubiera gustado ver a los holandeses en el escenario principal, pero en KRACH AM BACH ,el segundo escenario siempre es un lugar acogedor para cualquier banda psicodélica, y TEMPLE FANG no iba a ser menos. Dennis me comentaba antes de su actuación la circunstancia del cambio de batería, y me transmitía la sensación de que nada había cambiado. La banda se tomaba la preparación previa a su show con calma, sus rituales místicos precedían un show que a la postre iba a ser apoteósico. Con el olor incienso y varios amuletos sobre el escenario, los psycho-jammers holandeses ponían banda sonora a la lluvia que nos acompaña durante la tarde. Los paraguas y los chubasqueros eran un ornamento incorporado ya al festival. Pero que nadie piense que la lluvia y las malas condiciones en las que se estaba quedando el recinto del festival, eran un obstáculo para que el festival se desarrollará en su habitual ambiente festivo. TEMPLE FANG nos regalaron una hora mágica, una hora en la que los solos de su dupla de guitarra clavaban su acidez en los corazones de un público entregado. Todo un mantra místico envuelto en toneladas de vibraciones psicodélicas como solo ellos saben hacer. Jevin se retorcía en posturas imposibles en cada nota de sus incisivos solos. La comunión entre instrumento y músico hacía que ambos fueran un ‘todo’. Si a eso unimos a sus compañeros en una situación similar, encontramos la ecuación perfecta para un concierto de psicodelia ‘con mayúsculas’. Quizás a algunos les parezca que alargan en exceso sus canciones, pero estos chicos sienten la música que hacen, y con ella consiguen expandir las mentes y las almas de su público, un público que en Krach Am Bach cayo rendido a sus encantos. Magistrales como siempre.

RUSSIAN CIRCLES

RUSSIAN CIRCLES eran los head-liners del festival, y como tal ejercieron. En los momentos previos a su actuación me sorprendía en el backstage el numero equipo que trai la banda. Juegos de luces adicionales para crear la atmósfera perfecta a un sonido oscuro y potente, muy potente. Nunca antes los había visto en directo, y mi curiosidad por ver como se desenvuelven sobre el escenario era muy alta. Desde el inicio pude comprobar que íbamos a vivir la versión más pesada de la banda. Su sonido de metal, impulsado por un batería impresionante, con dos manos rápidas, pero golpeando con la contundencia de una maza, era el sustento para sus devaneos post-metal. Sabiendo marcar los tiempos insertaban bellos momentos de post-rock en un sonido masivamente pesado. Ellos se tomaban su tiempo entre canción y canción, provocando el silencio de un público expectante, una audiencia que balanceaba sus cabezas con las embestidas salidas del escenario a un volumen brutal, pero nítido a la vez. Me hubiera gustado ver su versión más suave, pero así son las cosas.

ZEMENT

El dúo alemán cerraba los conciertos en el segundo escenario. Con una puesta en escena auspiciad por las proyecciones lisérgicas, nos golpeaban con su estimulante sonido kraut embutido en un ropaje psicodélico, Únicamente con batería y una combinación de saxo, teclados y guitarra estos dos tipos se las apañaban para embadurnarnos de sonidos hipnóticos. Sin duda, conseguían esparcir un crisol de vibraciones bien ejecutadas para delirio de una audiencia que se resistía a que el festival concluyera.

ELDER

El punto final al final estaba destinado a una de las bandas mas en forma de los últimos tiempos. ELDER, tiene claro su propósito, y en cada una de sus actuaciones lo consiguen. Con un sonido potente pero impoluto, a banda mostraba toda su contundencia, así como su madurez. Cada vez más progresivos y experimentales, ELDER no renuncian a su esencia pesada, pero la blanquean con etéreas melodías en una combinación efectiva que acababa por funcionar a la perfección. Tras la abundante lluvia de la jornada el recinto se encontraba completamente embarrado y la audiencia durante su actuación era menos numerosa. Pero los valientes que habían aguantado todas las adversidades, se llevaron su premio. El cansancio y la premura para volver a Madrid al día siguiente primera hora, me obligaban a retirarme antes de que concluyeran su actuación. ¡Larga vida a ELDER!, una de las bandas mas en forma del momento.