Crónica: KRACH AM BACH FESTIVAL 2023

La 28ª edición del festival KRACH AM BACH se tornaba algo incierta en los días previos. Desde la organización habían comunicado que las últimas lluvias caídas en Alemania podían haber deteriorado el recinto del festival, así como las zonas de acampada y aparcamiento. Ya había visto la misma semana imágenes de otros festivales como BURG HERBERG FESTIVAL o WACKEN OPEN AIR, donde el personal caminaba entre barro con unas imágenes sobrecogedoras. Así las cosas, después de ubicarme en el hotel me dirigí al recinto con el tiempo suficiente para examinar el espacio y las circunstancias en las que íbamos a vivir el fin de semana. Obviamente unos días de lluvia en Alemania son un obstáculo y pero no son un impedimento para el desarrollo de un festival, aun así, siempre es más complicado y menos confortable para los asistentes. En cualquier caso, podemos concluir que la lluvia no impidió una apoteósica edición de uno de los festivales con mas solera en la escena psicodélica europea. Tratando de hacer la estancia lo más cómoda y segura posible para los asistentes, la organización había esparcido algún remolque con virutas de madera sobre la zona central frente al escenario. Esas persistentes lluvias de días pasados y la preparación del recinto, había hecho que el barro comiera terreno a la hierba. De esta manera se mitigaba en primera instancia las molestias de ese elemento. Por otro lado, la habitual zona de aparcamiento y acampada había sido desechada ante la posibilidad de que los coches se quedaran allí atrapados. Rápidamente la organización había dispuesto de otra zona diferente para este fin. A la llegada te podías encontrar a múltiples voluntarios indicándote amablemente dichas zonas. Esto es una constante de un festival que mima a su gente para que la estancia resulte lo mas agradable posible. Con números puestos de merchan en el interior y la suficiente infraestructura culinaria, los puestos de comida oriental, de hamburguesas, kebaks así como pizzas, estaban preparados para recibir a una multitud que una vez mas había agotado los tickets. Con el publico preparado con botas de goma y chubasqueros, solo quedaba esperar el comienzo de la fiesta. El line-up era lo suficientemente atractivo como que todo saliera bien, y sin duda, así sucedió. La leve lluvia de la primera jornada puso a prueba un recinto que resistía a duras penas las embestidas de la madre naturaleza. Los habituales disfraces y performances no faltaban a su cita, creando así, ese aspecto lúdico y colorista, más allá de la música. Los puestos de comidas y bebidas abastecían a un personal que no dejaba de ingerir litros y litros de cervezas. En la segunda jornada, el recinto mostraba el resultado de una jornada intensa. El barro era omnipresente y la previsión meteorológica no era esperanzadora. Mientras la primera parte de la jornada transcurría con el sol calentando nuestros cuerpos, a media tarde, los nubarrones se acercaban amenazantes. A partir de ese momento los chubasqueros eran un elemento imprescindible, ya era imposible ser cuidadoso por donde se pisaba, ya que inevitablemente el mullido suelo de barro y aguaiba a estar allí. El buen talante del público hacía que, a pesar de las inclemencias, la fiesta continuara. La camaradería y la comunión entre la gente, y las buenas vibraciones que salían de ambos escenarios, eran la tónica de la jornada. Disfrutando de todas y cada una de las bandas, era habitual que los puestos de merchan de cada una de ellas, se llenaran de gente tras su actuación. Es la forma de corresponder al apoyo de todas estas bandas underground, que muchas veces, subsisten gracias a la venta del Merche y discos. Eso implica un respeto que ellas, saben agradecer. Igualmente, la incesane lluvia nos ponía las cosas mas difíciles, pero en nunca momento impedía que los bailes se produjeran durante cada actuación. Una vez más recibí todo el cariño del mundo, de los múltiples amigos y conocidos habituales del festival, algo que agradezco enormemente. Porque ir a KRACH AM BACH, es como ir a casa, un festival que siempre trata con esmero a sus visitantes, ya sean bandas, publico, voluntarios o medios. A si, da gusto.  Como despedida solo me queda las gracias a la organización por todo el esfuerzo realizado para el festival se desarrollara de la mejor manera posible. ¡Sois muy grandes! Gracias, hasta el año próximo.

VIERNES

DECASIA

Si algo tiene un festival como KRACH AM BACH es que te permite ver a bandas que no son habituales en otros festivales. Tras mucho tiempo deseándolo, por fin podía ver en directo a los franceses DECASIA. Ellos eran los encargados de dar el pistoletazo de salida al festival. Alrededor de las 5 de la tarde, y una vez comprobadas las condiciones del recinto, con zonas embarradas, los franceses no se andaban con contemplaciones. Enérgicos y lo suficiente psicodélicos como para poner la temperatura en su nivel justo. El trio se mostraba solvente mientras entre el público se veían caras de aprobación por lo que estamos viendo. Una banda muy interesante que ofreció su mejor versión en una tarde en la que cambiante climatología hacía que los chubasqueros cumplieran su misión. Una buena forma de empezar el festival.

GLASGOW COMA SCALE

Los post-rockers alemanes repetían en el festival tras su paso por el en 2017. Ese año fue mi primera visita a KRACH AM BACH, y ellos fueron una de las bandas que me sorprendieron gratamente. Ahora 6 años después la banda se mostraba mas solvente y madura, tal y como habían demostrado en su último álbum. Su post-rock de laboratorio se conjugaban con momentos de verdadera pesadez. Otra banda que desplegaba todo su arsenal ante una audiencia entregada a su propuesta.

WHITE HILLS

El dúo neoyorquino abría las hostilidades en el segundo escenario. Allí y con el recinto abarrotado nos proponían su particular viaje lisérgico. Distorsiones y una batería diabólica eran suficiente para conectar con un público agradecido ante este tipo de propuestas. Toda una descarga de adrenalina conjugada con momento de auténtico viaje psicotrópico.  Toda su actuación fue acompaña con las primeras proyecciones psicodélicas de los chicos de Sector 7 Visuals, siempre una garantía en la ambientación de escenarios. Está claro que WHITE HILLS no son unos novatos, y eso se palpaba en cada momento de su actuación, siempre sabiendo tocar la tecla perfecta para volver loco a un público que no dejaba de bailar a sus ritmos.

FRANKIE AND THE WITCH FINGERS

Los californianos fueron una de las bandas que me sorprendieron el pasado año con su fresca y versátil apuesta sonora. En esta ocasión la banda confirmaba aquellas sensaciones con una actuación con la que conectaron con un público que no dudaba en hacer los primeros pogos del festival. Con una tarde excelente y con la lluvia todavía sin aparecer los californianos se graduaron en Krach am Bach, (si es que les hacía falta). Comparados por momentos con KING WIZARD & THE LIZARD WIZZARD, la variedad de registros que ofrecen sus canciones siempre son un plato muy apetecible. La audiencia disfrutó enormemente con el buen hacer de la banda despidiéndole con una gran ovación.

BARON CRÂNE

BARON CRÂNE son una banda que te sorprende, una banda diferente y con personalidad propia. Su sonido al margen de los convencionalismos les convierte en una banda especial. Si bien su notoriedad no está a la altura de su calidad, el trio francés hizo lo que se podía esperar de ellos. La psicodelia llevada a un espacio de experimentación y auspiciada por las fantásticas proyecciones de los chicos de Visual 7g hicieron que el escenario pequeño se convirtiera en un lugar en el que el calor de la psicodelia encontró su espacio perfecto.

SLIFT

¿Qué podemos decir de SLIFT a estas alturas? El trio francés ha llegado a un nivel en el que cada una de sus actuaciones se convierte en uno de los puntos álgidos de cualquier festival. Su electrizando y aturdidor sonido, combinado con sus a habituales luces hacen que sus performances resulten intensas, vibrantes, y sumamente apetecibles. Puedo que algunos se sientan superados por su exuberancia, pero en estos momentos SLIFT brillan a un altísimo nivel. Su vitalidad en el escenario y su comunión con sus canciones hacen que estos tres jóvenes músicos entren en trance en cada uno de sus conciertos. Así sucedió en esta ocasión. Una mas de tantas brillantes noches en las que SLIFT nos aturdieron llevándonos a su particular mundo sensorial. Un universo en el que, una vez que entras, resulta difícil salir. 

SLOMOSA

Si hay una banda que ha despertado admiración en la escena stoner, ellos son SLOMOSA. Los suecos llevas varios años recorriendo los festivales europeos cosechando múltiples halagos. El cuarteto se desenvuelve a las mil maravillas mostrándose como unos alumnos aventajados de la escena desértica. Pero estos hijos de KYUSS tienen algo mas. La banda cautivaba con sus bellas melodías contrarrestando la fuerza de sus potentes riffs. El público ponía a prueba sus cervicales con cada canción en una actuación ardiente que fue muy del agrado de los presentes.

MINAMI DEUTSCH

Una semana después me reencontraba con mis amigos japoneses. Una banda que visto en directo infinidad de veces y que siempre han brillado a un altísimo nivel. Pero la actuación de Madrid días atrás, sin duda había sido la mas pesada de todas las veces que les había visto. Aquí en Krach am Bach el renovado cuarteto se las ingeniaba para hacer lo que mejor saben. Sumir al público en una espiral hipnótica impulsada por los ritmos kraut, la psicodelia ensoñadora y momentos de intensidad. Melodías almidonadas, y un motorik irreductible son su mejor carta de presentación. Mas a aún si se ejecutan en un lugar en el que este tipo de propuestas sonoras, son bien recibidas. Habían pasado muchas horas desde que me había despertado para hacer el viaje a Alemania y mi cuerpo estaba dando seles de agotamiento, por lo que me retiré a descansar antes del fin de su actuación. El cansancio pudo con mi devoción por MINAMI DEUSTCH, pero era la tercera vez que los veía en vivo en los últimos dos meses y el guión estaba escrito.

SÁBADO

BLACK LUNG

Habiendo sobrevivido a la primera jornada, el sábado nos ofrecía numerosas alicientes para pasar un buen día de música pesada psicodélica. Siempre resulta cuando menos complicado ser la primera banda en abrir la segunda jornada de un festival. A la una del mediodía no parece ser la mejor hora para conectar con la audiencia. Eso se notó durante la actuación de los estadounidenses BLACK LUNG. Yendo de menos a más, la banda comenzaba con arenosos sonidos pesados, para ir desgranando poco a poco todo su potencial. El blues y la psicodelia evocaban apor momento a bandas como ALL THEM WITCHES, con los que daban su mejor versión en una actuación irregular pero que a la postre se convirtió en correcta.

MARAGDA

Si ATAVISMO habían sido la primera banda española en sorprender en el festival hace unos años, ahora los barceloneses MARAGDA volvían a dejar el listón muy alto. Si dos semanas antes la banda se había graduado por primera vez en un festival, en su segunda actuación, y ante un público ávido de ser sorprendido con buenas propuestas psicodélicas, cumplieron a la perfección su objetivo. Con unos momentos previos en los que los nervios y la responsabilidad de hacerlo bien, les intranquilizaban de alguna manera, solo faltó presentarse ante el público alemán para que todo se diluyera. Desde la primera canción de su show, MARAGDA supieron como conquistar a un público que de inmediato se dio cuenta de que estaba ante una gran banda. Su combinación de elementos psicodélicos con pasajes progresivos en línea MOTORPSYCHO, unido a la suficiente contundencia de sus riffs pesados, fueron argumentos suficientes para conquistar la audiencia. Un público que se divertía al igual que unos músicos que gozaban con su actuación. Con su bajista Marshall haciendo constantes cabriolas que enfatizaban su sonido, los barceloneses completaban una actuación sobresaliente que a buen seguro servirá para darles visibilidad fuera de nuestras fronteras, porque su buen hacer y calidad, bien merecen un mayor reconocimiento.

CB3

El joven trio sueco salía al escenario principal sin hacer mucho ruido. Su discreción y timidez se trasladaba a una actuación suave y calmada. Posiblemente la hora de la siesta no fuera el mejor momento para conectar con un público que en esos momentos sentía la necesidad de tener emociones mas fuertes. Esto redundaba en una actuación que por momentos resulto algo aburrida (lo que no quiere decir que no brillaran a un buen nivel). Posiblemente en otro momento el trio pudiera haber brillado más, ya que su combinación de psicodelia con dulces melodías tiene la suficiente calidad como para poder mostrarse mas atractiva. La falta de conexión con el público a esas horas de la tarde hizo que su paso por Krach am Bach fuera correcto. En su descarga he de decir que tenía muchas expectativas depositadas en los suecos, pero su frialdad y su carácter nórdico les hizo pasar de puntillas por el festival.  Espero poder encontrarme de nuevo con ellos en otras condiciones más apetecibles para disfrutar plenamente de su atrayente apuesta sonora.

FUZZY GRASS

Entre las bandas que tenía marcadas en mi agenda estaban los franceses FUZZY GRASS, ¡¡¡y wow!!!, no me equivocaba. A la llegada de la banda al festival y tras saludarlos y charlar con ellos un rato, tuve la sensación que la ilusión que desprendían se iba a plasmar en un a gran actuación. Y si, no me equivocaba, ya que su show fue uno de los mas destacados de todo el fin de semana. El heavy-blues de los 70’s y la psicodelia colorista era esparcida por el cuarteto desde el segundo escenario con una puesta en escena vintage muy acorde con su sonido. Guitarras acidas, un cantante con carisma y que además de tocar los teclados, se las ingeniaba para tocar el theremín entre efluvios lisérgicos. No tardaron en poner patas a la audiencia con una actuación sobresaliente. A pesar de ser desconocidos para parte de la audiencia, su buen hacer sobre el escenario enamoró a un público ávido de propuestas así. Por momento emulando a bandas como Canned Heat (por citar solo una), pero con la fuerza de cualquier banda pesada del siglo XXi, y una actitud inquebrantable, fueron argumentos suficientes para salir airosos del reto que tenían ante sí. Los franceses pusieron al audiencia a bailar en esa colorista fiesta vintage tan del agrado de todos. Así lo percibía un público entregado, una audiencia que disfruta, y que así lo reflejaban en unas caras con sonrisas cautivadoras, fiel reflejo del gozo vivido. El público les despidió con una sonora ovación pidiendo más canciones. ¡SENSACIONALES!, ¡IMPRESIONANTES!

DRÖÖG

A media tarde los suecos DRÖÖG aparecían por el escenario principal. Su devoción por los sonidos del progg sueco de los 70’s eran el punto de partida de su música. Pero no solo eso, ya que los riffs plomizos aparecían entre las melodías vintage de sus canciones. Algo fríos por momentos, la banda no tardaba demasiado en conectar con un público ávido de sensaciones fuertes. La banda completaba una actuación correcta en la que brillaron a un notable nivel.

ACID ROOSTER

El trio alemán llegaba con una enorme ilusión al festival. Habiendo preparado su puesta en escena con indumentarias vintage, el diluvio que caía sobre el festival a la hora de su actuación, podía deslucir de alguna manera su puesta en escena. Pero estos chicos son unos psycho-jammers de alto nivel, y posiblemente no haya mejor escenario donde actuar que ese coqueto y entrañable segundo escenario de Krach am Bach. La banda nos sumía en trance hipnótico con su cautivador motorik kraut sobre el que desarrollaban largos desarrollos de guitarra con solos que te atrapaban. Sin duda una de las banda más sorprendentes e interesantes del festival que desde su modestia brillaban a un nivel al alcance de pocos. Prometedores y con un futuro impresionante por delante.

PSYCHLONA

El cuarteto británico ponía la ortodoxia Stoner al festival. En una jornada marcada por la incesante lluvia, su propuesta sirvió para que el público perdiera los complejos y bailara al son de sus riffs sobre el cada vez más embarrado recinto. PSYCHLONA tiene claro a lo que juegan, y lo hacen con las cartas marcadas. Descargan de fuzz arenoso, alguna melodía lisérgica y toda la crudeza de los sonidos del desierto. Con su bajista Martin tocando el bajo a la altura de sus rodillas (no se como puedo hacerlo sin fallar una nota), y deambulando en constantes balanceos a golpe riff, y el resto de la banda cumpliendo su papel en un tono más estático, se las apañaban para ofrecer a la concurrencia un concierto rudo, pesado, y adornado con momentos psicodélicos insertados con sutileza. Solventes y efectivos, el cuarteto su graduó con buena nota, recibiendo la aprobación de un personal que había disfrutado de su show.

TEMPLE FANG

TEMPLE FANG se presentaban en KRACH AM BACH con un nuevo batería. Tras la salida de Egon , mi curiosidad se centraba en ver como encajaría el nuevo miembro de la banda. En principio me hubiera gustado ver a los holandeses en el escenario principal, pero en KRACH AM BACH ,el segundo escenario siempre es un lugar acogedor para cualquier banda psicodélica, y TEMPLE FANG no iba a ser menos. Dennis me comentaba antes de su actuación la circunstancia del cambio de batería, y me transmitía la sensación de que nada había cambiado. La banda se tomaba la preparación previa a su show con calma, sus rituales místicos precedían un show que a la postre iba a ser apoteósico. Con el olor incienso y varios amuletos sobre el escenario, los psycho-jammers holandeses ponían banda sonora a la lluvia que nos acompaña durante la tarde. Los paraguas y los chubasqueros eran un ornamento incorporado ya al festival. Pero que nadie piense que la lluvia y las malas condiciones en las que se estaba quedando el recinto del festival, eran un obstáculo para que el festival se desarrollará en su habitual ambiente festivo. TEMPLE FANG nos regalaron una hora mágica, una hora en la que los solos de su dupla de guitarra clavaban su acidez en los corazones de un público entregado. Todo un mantra místico envuelto en toneladas de vibraciones psicodélicas como solo ellos saben hacer. Jevin se retorcía en posturas imposibles en cada nota de sus incisivos solos. La comunión entre instrumento y músico hacía que ambos fueran un ‘todo’. Si a eso unimos a sus compañeros en una situación similar, encontramos la ecuación perfecta para un concierto de psicodelia ‘con mayúsculas’. Quizás a algunos les parezca que alargan en exceso sus canciones, pero estos chicos sienten la música que hacen, y con ella consiguen expandir las mentes y las almas de su público, un público que en Krach Am Bach cayo rendido a sus encantos. Magistrales como siempre.

RUSSIAN CIRCLES

RUSSIAN CIRCLES eran los head-liners del festival, y como tal ejercieron. En los momentos previos a su actuación me sorprendía en el backstage el numero equipo que trai la banda. Juegos de luces adicionales para crear la atmósfera perfecta a un sonido oscuro y potente, muy potente. Nunca antes los había visto en directo, y mi curiosidad por ver como se desenvuelven sobre el escenario era muy alta. Desde el inicio pude comprobar que íbamos a vivir la versión más pesada de la banda. Su sonido de metal, impulsado por un batería impresionante, con dos manos rápidas, pero golpeando con la contundencia de una maza, era el sustento para sus devaneos post-metal. Sabiendo marcar los tiempos insertaban bellos momentos de post-rock en un sonido masivamente pesado. Ellos se tomaban su tiempo entre canción y canción, provocando el silencio de un público expectante, una audiencia que balanceaba sus cabezas con las embestidas salidas del escenario a un volumen brutal, pero nítido a la vez. Me hubiera gustado ver su versión más suave, pero así son las cosas.

ZEMENT

El dúo alemán cerraba los conciertos en el segundo escenario. Con una puesta en escena auspiciad por las proyecciones lisérgicas, nos golpeaban con su estimulante sonido kraut embutido en un ropaje psicodélico, Únicamente con batería y una combinación de saxo, teclados y guitarra estos dos tipos se las apañaban para embadurnarnos de sonidos hipnóticos. Sin duda, conseguían esparcir un crisol de vibraciones bien ejecutadas para delirio de una audiencia que se resistía a que el festival concluyera.

ELDER

El punto final al final estaba destinado a una de las bandas mas en forma de los últimos tiempos. ELDER, tiene claro su propósito, y en cada una de sus actuaciones lo consiguen. Con un sonido potente pero impoluto, a banda mostraba toda su contundencia, así como su madurez. Cada vez más progresivos y experimentales, ELDER no renuncian a su esencia pesada, pero la blanquean con etéreas melodías en una combinación efectiva que acababa por funcionar a la perfección. Tras la abundante lluvia de la jornada el recinto se encontraba completamente embarrado y la audiencia durante su actuación era menos numerosa. Pero los valientes que habían aguantado todas las adversidades, se llevaron su premio. El cansancio y la premura para volver a Madrid al día siguiente primera hora, me obligaban a retirarme antes de que concluyeran su actuación. ¡Larga vida a ELDER!, una de las bandas mas en forma del momento.

Crónica: WOODROCK FESTIVAL 2023

Cuando un festival lleva desarrollándose durante casi una década, es que algo están haciendo bien. WOODROCK FESTIVAL es un festival modesto que se aleja de las masificaciones para ofrecer a su público una experiencia sumamente gratificante. Situado en una zona privilegiada de la costa portuguesa, el evento se celebra en la pequeña localidad costera de Quiaios. Con el aliciente de su inmensa y hechizante playa custodiada por dunas a lo largo de unos cuantos quilómetros, el ambiente del festival invita a pasar tres días de comunión con la naturaleza y con una magnífica oferta musical. En su 9º edición la organización tuvo que solventar dos días antes de su inicio la ausencia de su cabeza de cartel. Los suecos BLUES PILLS, eran a priori el plato fuerte del festival, pero la inminente maternidad de su cantante Ellin Larson, hizo imposible que la banda pudiera estar presente. Un duro contratiempo que no desanimó a la organización, dando una rápida respuesta, anunciando la devolución de la entrada a aquellos que se sintieran defraudado con la ausencia de los suecos. Así también hizo una rebaja en el abono, algo que no es habitual en los festivales al uso. Estos factores son parte del espíritu de una organización que se nutre de voluntarios para llevar a cabo este fantástico evento.

A diferencia de años anteriores, la primera jornada no pudo desarrollarse en el Palco Mato . Un espacio en el interior del bosque rodeado de vegetación que siempre es una experiencia estimulante. El peligro de incendios a causa de las elevadas temperaturas de los últimos tiempos hacía recomendable no correr riesgos, y la organización ubicó está primera jornada en un nuevo ‘PALCO MATTO’, en uno de los laterales del escenario principal. Allí, custodiado por las habituales balas de paja, se ofrecía un espacio para la relajación y el descanso de los asistentes. El hecho de ubicar el escenario sobre la tierra con unos austeros adornos no resto brillo a la jornada., En el festival se cuida el medio ambiente, y la organización facilita a los asistentes cilindro de caña con un tapón de corcho para que cada uno de ellos cuente con un rustico cenicero que finalmente se convertirá en un recuerdo con el nombre del festival. Asimismo, todo el recinto está repleto de lugares perfectamente diseñados para que se cuide al máximo el medio ambiente, algo siempre digno de elogiar. De esta manera te encuentras con bidones de agua para poder apagar las colillas y tubos cilíndricos donde poder depositar los vasos vacíos. Con esta política consiguen que el espacio se cuide y el público se sienta partícipe del respeto por el medio ambiente. También es importe que el precio del festival es de 50 euros (aunque las primeras entradas fueron a 35 euros), y esto incluye el uso de todas y cada una de las instalaciones del Parque de Campismo de Quiaios. Un plus más, ya que las duchas, cocinas, lavaderos etc. Hacen que la estancia del personal sea sumamente cómoda. Así, junto al escenario, la gente no tiene ningún problema de acceso. El horario de los conciertos (a partir de las 9 de la noche), permite tener libre la jornada, bien para disfrutar de la playa, para hacer turismo por los fantásticos alrededores que rodean el lugar, o simplemente para disfrutar de unas jornadas de descanso. El festival cuenta con un mayoritario publico portugués, pero sus line-up, la dedicación y el esmero que los voluntarios derrochan , bien merecería una acogida de publico mayor. En la presente edición, alrededor de medio millar de personas pudimos disfrutar de tres maravillosos días con un magnífico ambiente y unas bandas geniales que lo daban todo sobre el escenario. Si en mi primera visita al festival me llevé una magnífica sensación, en esta ocasión no ha sido menos. Seguramente el festival se incorporará a mi agenda en los próximos años, como uno mis los imprescindibles del verano. Desde aquí os invito a todos a vivir una experiencia gratificante y sin necesidad de hacer grandes desembolsos, ya que los precios y la posibilidad de pernoctar en el camping (no zona de acampada), por el precio de la entrada, sin duda es un aliciente interesante, pero sobre todo, la experiencia de vivirlo in situ. Porque quien va a WOODROCK FESTIVAL, repite.

Tras varias demoras en las pruebas de sonido, DESERT’SMOKE daban el pistoletazo de salida al festival antes una audiencia que se resistía a llegar al recinto. En ese ambiente familiar, el cuarteto ofrecía un repertorio de temas sustentados en sonidos heavy-psych instrumentales, con los que hacían flotar a la concurrencia, alternándolos con embestidas de Stoner doom. Un show gratificante en el que la banda se mostró solvente haciendo disfrutar al personal. La situación del escenario sobre la arena, hacía que el contacto con el púsblico fuera mas estrecho, así la gente disfrutó mas de un show interesante en la apertura del festival.

La noche cubría el Palco Matto, iluminado sutilmente para recibir a la banda que mas me ha sorprendido de las tres jornadas del festival. Los hasta ahora desconocidos para mi, MAQUINA, consiguieron volarme la cabeza con su propuesta de psicodelia espacial, ejecutada a la velocidad de la luz. Las comparaciones son odiosas, pero por momentos me venía a la cabeza la imagen de los franceses SLIFT. Con algunas diferencias en su sonido, ambas tenían una puesta en escena similar. Con la guitarra y bajo sujeto a gran altura, los músicos se retorcían sacando unas distorsiones diabólicas impulsadas por un ritmo de vocación kraut, con el que electrificaban a los presentes. Un chute de adrenalina con la suficiente variedad, como para no caer en la monotonía. Una banda que arriesga por sonido no convencionales, y con los que logran enriquecer un género que siempre encuentra una salida para no estancarse. Una grata sorpresa que recomiendo no perderse a cualquier amante de las vibraciones heavy-psych más intensas.

Desarrollándose la jornada a la perfección y con la humedad de la noche cerniéndose sobre los asistentes, el dúo gallego GRIMA tomaba el relevo de los portugueses. EL nivel estaba alto, pero esta pareja se las arregló para poner las chinchetas en los culos de los presentes, y hacer que todo el mundo danzara con sus ritmos alternativos de vocación punk.  Su endiablado batería Facu aporreaba la batería como un obseso mientras su cantante y bajista lanzaba sus embestidas contra los presentes. Sin duda, la banda tiene muchas similitudes con sus paisanas BALA, y a pesar que su música no es de mi estilo favorito he de reconocer que hicieron un magnífico trabajo con el que conquistaron a un público, a esas horas ya muy ardiente.

El cierre de la primera jornada correspondía a otro dúo, esta vez portugués. PUTO, son dos tipos irreverentes que acabaron por sembrar el caos en la noche portuguesa. Otro batería diabólico y un guitarra desenfrenado que se revolcaba por el suelo entre los asistentes, que golpeaba el logo del festival detrás del batería y que interpelaba al personal con una apuesta agresiva con la que no conseguí enganchar.

Con todo el día del viernes libre hasta la hora de los conciertos, aproveché para hacer un poco de turismo en la encantadora ciudad de Aveiro. Uno de los múltiples lugares en los que perderse en las cercanías del Festival. Ya que la tranquilidad de la zona y el hecho de que los conciertos comiencen a la ciada de la noche permite disfrutar de unos lugares maravillosos. A mi llegada al recinto, me encontré con algo mas público que en la primera jornada.

Con algo de retraso, al igual que en la primera jornada, STONES OF BABYLON esparcían su Stoner doom instrumental sobre los presentes. Creando un mantra sonoro, el trio ejecutaba sus canciones a cámara lenta creando una espiral lisérgica que absorbía a los presentes a un balanceo constante de cuellos. Sin demasiada parafernalia, los de Lisboa dejaban patente su propuesta pesada ante un público ávido de sensaciones fuertes.

A continuación, llegaba la hora de los barceloneses MARAGDA. Una banda que me había sorprendido gratamente con su primer álbum y que tenía muchas ganas de ver en vivo. Teniendo en cuenta que era la primera participación de la banda en un festival, los nervios iniciales fueron disipados rápidamente. centrándose en sus canciones, el trio nos ofrecía un amplio crisol de referencias estilísticas con las que enriquecían sus canciones heavy-psych. Ecos de los dinosaurios progresivos de los 70’s se fusionaban con una psicodelia que se expandía entre tonos espaciales, ritmos kraut y golpes de riffs pesados. No parecía que fuera una banda novel, sino unos auténticos veteranos. Su sonido prieto, solvente y con los suficientes alicientes para que el público cayera rendido ante ellos. Desde luego el potencial que tienen estos chicos es mayúsculo, y el WOODROCK FESTIVAL lo dejaron meridianamente claro. Anoten este nombre, porque en los próximos tiempos, escucharás hablar mucho de ellos, y si tienes la oportunidad de verlos en directo, no lo dudes, hazlo. No te defraudarán. Afortunadamente esta semana repetiré con ellos en el marco del Krach am Bach Festival, donde a buen seguro volverán a dejar un magnífico sabor de boca a todo el que asista al festival alemán. MARGADA corroboraron las buenas sensaciones que dieron con su álbum debut, mostrándose como una banda magnífica que sabe a lo que toca, una banda con personalidad que no se pone barreras ni se encasilla en su sonido anodino y tradicional. Estos chicos tienen chispa, y ojalá que reciban el reconocimiento que su calidad merece. 

Después de la magnifica actuación del trio barcelonés, el escenario recibía a otra banda que había despertado mi curiosidad cuando fue anunciada su participación en el festival. Otra banda psicodélica portugués, GATOR, THE ALLIGATOR. Un extraño nombre en el que se esconden un coctel explosivo de vibraciones psicodélicas que abarcan desde el garaje hasta el Stoner, envueltos en un espíritu casi punk. Los portugueses ofrecían una actuación vibrante con la que pusieron a todos el personal a danzar desenfrenados. Con un sonido fresco e incisivo, los riffs y un frenesí constante, presidian una actuación brillante y rebosante de energía. No faltaron momentos más lisérgicos en los que bajaban las revoluciones en un agujero negro impregnado de psicotrópicos. La banda recibió el beneplácito de los presentes, ya en modo ‘fiesta’.

Llegaba la hora de los islandeses THE VINTAGE CARAVAN, y con el público en todo lo alto. No si si sabían lo que les esperaba en la próxima hora, pero, habíendo estado charlando previamente con el trio, y conociéndolos, sabía que iban a estar a la altura. Habían pasado dos años desde la última vez que los ví en directo en Hoflarm Open Air,  y tenía ganas por como habían evolucionado desde entonces. Sigo a la banda desde sus comienzos, y su carrera ha llevado siempre una línea ascendente, algo que demostraron en Quiaios desde la primera canción. Sobre el escenario encontramos a una banda que cuida a su público y que su ‘máxima’, es hacerle disfrutar. Una banda profesional que siempre vigila la estética y que se convierten en un torbellino sobre los escenarios. Con un sonido de alto octanaje abrían su actuación sin hacer prisioneros. Los riffs de Whispers’ eran una magnífica carta de presentación. Con alguna de sus últimas canciones en la primera parte de set, sus constantes poses, saltos, balanceos, contagiaban a un personal que no dejaba de corear y bailar sus canciones. Sin duda, THE VINTAGE CARAVAN son una maquinaria de rock enérgico perfectamente engrasada. Una banda que toca de memoria y que siempre sabe como levantar a su audiencia. Una banda de la que nunca puedes esperar que flojeen, ya que en cada uno de sus conciertos, lo dan todo. Pero no solo eso, son unos tipos simpáticos que jamás le dicen que no a fan para hacerse una foto. Con bandas así, nada puede salir mal, y la organización del festival, acertó completamente al unirles a su line-up.

La noche portuguesa refrescaba a un público ya menos numeroso, cuando llegaba a lu última banda de la noche. Los portugueses COBRAFUMA, ponían el broche a una gran jornada de rock con los riffs más metálicos del día. Los de Oporto ponían más leña en el fuego para sobrellevar la humedad y la bajada de temperatura en el recinto del festival. Ya no tanto el frio, como si el alto nivel de humedad que traía la costa a la zona boscosa en la que se realiza el festival, se notaban y la mejor forma era el headbanging al ritmo de los riffs de COBRAFUMA. Su etérea mezcla de trash-metal, punk, Stoner, y demás ramificaciones de la música pesada, eran un argumento suficiente para los que todavía aguantaban. Por mi parte, tras sus primeras canciones, dí por concluía la jornada.

En la última jornada del festival había quedado deslucida con la ausencia de los suecos BLUES PILLS, pero las bandas presentes nos hicieron rápidamente olvidarnos de esa circunstancia. De nada vale las lamentaciones por lo que pudo ser y no fue, lo importante es afrontar lo que si es. Y lo que era en la jornada del sábado era la presencia de cinco bandas portuguesas con cinco apuestas sonoras diferentes. Una de las características del festival, es que siempre apuesta por bandas alternativas con las que cubrir un amplio espectro estilístico.

Para mi era una oportunidad de ver a GESSO, una banda que no había nunca en directo y por la que tenía bastante interés. Tras casi una década de inactividad, la oportunidad no había que dejarla pasar.  Sin duda, su mezcla de sonidos psicodélicos con el blues, el doom o incluso con exóticas vibraciones me cautivó sin paliativos. Una gratísima sorpresa de una banda madura, y que transmitía que sabía perfectamente lo que hacía. Con la pausa que da la experiencia, el trio desgranaba sus canciones psicodélicas dotándolas de gran pesadez,. Siempre ofreciendo una alternativa para no caer en la monotonía, ejecutaron una de las mejores actuaciones de todo el fin de semana. Algo, que teniendo en cuenta el alto nivel de las bandas, es todo un triunfo.

Ya había visto a IT WAS THE ELF en una ocasión en Madrid, pero en esta ocasión tuve la sensación de ver a otra banda. Una banda mas de mi agrado, que ofrecía su lado más psicodélico en detrimento de su faceta más áspera. Pero no nos engañemos, los del Distrito de Guarda, son una banda cruda, y su música es pesada. Su gran acierto era el saber mover sus ingredientes para crear un coctel apetecible. Así lo hicieron, con su cantante emulando por momentos al Rey Lagarto, su lado chamánico aparecía en los pasajes más narcóticos, pero la rabia se desataba en sus canciones más arenosas. Unas canciones que ponían a prueba las cervicales de un personal que se zarandeaban a su ritmo y que se regocijaba con unos riffs poderosos y unos ritmos atronadores.

Tras el tsunami los sonidos experimentales de SUNFLOWERS cambiaban la dinámica. Era el momento de la neo-psicodelia y los sonidos alternativos del trio de Oporto. Juagando entre el caos y la melodía, pasaban de la locura kraut electrónica a bucólicos momentos en los que los guiños al shoegaze nos susurraban dulcemente.  Energéticos y sumamente eclécticos, me desconcertaron por momentos. Quizás mis expectativas estaban demasiado altas, pero esperaba que me volarán la cabeza mas de lo que lo hicieron. Dicho esto, reconociendo que no su sonido, no es de mis favoritos, y precisamente por eso, presté suma atención a una actuación correcta, enérgica y suficientemente dinámica como para no defraudar, sin llegar a la excelencia que yo esperaba de ellos.

Con la actuación de THE BLACK WIZARDS, ponía el cierre a mi presencia en el festival. El trio compuesto por Joana, Jose Roberto y Helena saben como trasladarnos a un espacio vintage en el que el blues y la psicodelia se sienten como en casa, y esto, cada día lo hacen mejor. En los últimos años han ido consolidándose como una banda sólida y solvente, que sabe como golpear con riffs Stoner, homenajear a King Crimson en cada uno de sus conciertos, como susurrarnos con melodías más propias de la west-coast a través de la voz de Joana, y como llevarnos de ‘viaje’ a través de la base rítmica de un Jose Roberto siempre contundente y entregado y una Helena , que cada día se siente mejor machando los parches de los tambores de su batería. La banda cuenta con un numeroso ejercito de fieles en Europa, pero en Portugal la devoción no es menor. Desde su crudeza inicial, y esos blues desgarrados que nos ponían la piel de gallina, han ido ampliando su horizonte sonoro, y ahora se atreven con sonidos más experimentales emanados de aquellos pioneros de los 70’s, pero remodelados con un envoltorio hecho una hipnótica contemporánea. Si vas a un concierto suyo, sabes lo que puedes esperar. Su brillante show en Woodrock Festival sirvió para convencer a aquellos que todavía no habían catado su delicia esencia sonora. Brillantes, como siempre.

MIKE VHILES fue la banda que la organización incorporó al festival dos días antes de su celebración tras el anuncio de BLUES PILLS de su cancelación. Ellos cerraron el festival, pero mi cuerpo y los mas de 500 kilómetros que me esperaban en la mañana siguiente, me indicaban que debía retirarme. Supongo que en alguna otra ocasión tendré la ocasión de verlos.

Así terminaban tres días fantásticos en los que poder combinar, descanso, turismo y rock. Con bandas de calidad en un ambiente familiar y acogedor que volaría la cabeza a mas de uno de esos que huyen de las masificaciones y del mercantilismo, porque WOODROCK FESTIVAL es un festival honesto, pero que siempre ofrece lo mejor a su público y en las mejores condiciones posibles. Un festival que cuida de la naturaleza y el medio ambiente y que transmite ese espíritu a sus asistentes. Un festival en el que no hay colas para poder pedir una cerveza (en ningún lugar las encontrarás mas baratas que allí), un festival en el que sus baños nos son una cienaga mal oliente, un festival en el que de inmediato te sientes como en casa. Uno de esos festivales a los que el que va, repite. Por algo será……

¡¡¡Hasta el año próximo!!!

DUNAJAM 2023.- ‘¡¡¡Todos los videos a un click!!!’

Disfruta en exclusiva en DenpaFuzz de los mejores momentos del DUNAJAM 2023 a través de estos fantásticos videos de las actuaciones, grabados en su mayoría con multi-cámara, para recoger toda la esencia de un evento único. Con la presencia de EARTHLESS, BONGZILLA, EL PERRO, DELVING, BLACK RAINBOWS, ANANDA MIDA, MR. BISON, WYATT E., 1782, TONS, FVZZ POPVLI, UPUPAYAMA, APTERA, PERILYMPH, THE GRUESOMES, SILVERSHARK, DAVID CELIA & ZUFFALO, SAAD COBOLT.

Para que no falte de nada, nuestro aftermovie recoge el evento como nunca lo visto hasta ahora.

AFTERMOVIE

EARTHLESS

BONGZILLA

DELVING

EL PERRO

ANANDA MIDA

MR.BISON

BLACK RAINBOWS

SPIRAL DRIVE

UPUPAYÀMA

PERILYMPH

APTERA

WYATT E.

FVZZ POPVLI

TONS

THE GRUESOMES

DAVID CELIA & ZUFFALO

SILVERSHARK

1782

SAAD COBOLT

JAM SESSION

Todas la fotos del evento en nuestra página de Facebook: DenpaFuzz e Instagram: denpafuzz

Album premiere y Reseña: KOMBYNAT ROBOTRON / DUNDDW.- ‘Split Lp’

Os presentamos en primicia el álbum que une a dos bandas psicodélicas cuya creatividad fluye de la improvisación. Los alquimistas alemanes KOMBYNAT ROBOTRON y los psycho-jammers holandeses DUNDDW aúnan fuerzas en ‘SLIT LP’ publicado por el sello español Spinda Records y por el sello Sunhair Music.

Dos bandas europeas. Un registro Música 100% improvisada. KOMBYNAT ROBOTRON y DUNDDW muestran al mundo dos visiones diferentes del rock psicodélico, un género musical en el que tiene cabida una amplia gama de estilos; desde el rock clásico hasta el metal progresivo, pasando por el garage, el kraut, el prog rock, el drone e incluso la música electrónica.

La verdad es que hay veces que una banda entra al estudio de grabación con canciones bastante elaboradas y con una idea perfecta de lo que quieren hacer los integrantes de la banda. También hay otros momentos en los que la banda entra al estudio sin tener idea de lo que van a hacer… Y ese debe haber sido el caso de KOMBYNAT ROBOTRON DUNDDW cuando decidieron entrar al estudio para intentar capturar la esencia más pura de su particular manera de entender el psych rock moderno.

KOMBYNAT ROBOTRON: es un trío de psych-kraut rock de Kiel (Alemania) formado por Jannes Ihnen (guitarras, sintetizadores, voces), Claas Ogorek (bajo) y Tommy Handschick (batería, percusión). Todos los miembros tocaban en otras bandas cuando empezaron a improvisar en 2018. Desde entonces, han sacado 12 títulos entre discos propios y discos compartidos, siempre con la premisa de una música improvisada a medio camino entre el kraut-rock y la psicodelia basada en patrones repetitivos.

DUNNDW: es también un power trio de los Países Bajos formado por Peter Dragt (batería), Huibert der Weduwen (bajo) y Gerben Elburg (guitarras). Viniendo de bandas como BISMUT y MT. ECHO, los tres músicos comenzaron a tocar juntos para buscar la pureza creativa que se puede obtener gracias a la inspiración del «aquí» y el «ahora» – entraron al estudio sin ningún ideas, sino jugando con la psicodelia, por lo que todo lo que sucedía allí se grababa instantáneamente. En 2022 autoeditaron su álbum debut ‘ Flux ‘.

El disco de vinilo está estructurado de manera que cada banda tiene una cara. El lado del satélite KOMBYNAT ROBOTRON se grabó en Dickfehler Studio en Alemania; luego masterizado por Hanno Janßen. Se compone de dos canciones ‘Gamma’ y ‘Delta’. La primera nace de una explosión sónica que nos sitúa en un espacio en el que una aromática psicodelia se fusiona con los elementos kraut ya habituales en la banda. Una mágica melodía nos reconforma los sentidos provocando una éxtasis sensorial. Esa puerta a un mundo irreal en el que expandir nuestra mente entre magnéticos golpes de kosmiche music. Un corte con hermosas fragancias sonoras y un espíritu colorista sumamente gratificante.

‘Delta’, a lo largo de siete (al igual que el corte anterior) describe un espacio oscuro e inquietante. Un insondable mundo que la banda explora con ricas y magnéticas armonías. De súbito, pista cambia su fisonomía para golpear nuestras neuronas con un implacable ritmo kraut. Socavando nuestra razón, sus hipnóticos pasajes, nos sumen en un estimulante sueño sensorial. Poco a poco la banda va introduciendo elementos nuevos a una psicodelia, que parece mirar a los 70’s para ofrecernos un sonido más versátil.

The Moon side de DUNDDW se grabó en Studio 888 en los Países Bajos; luego masterizado por Pieter Kloos en The Void Studio. A lo largo de los 22 minutos de ‘VIII’, el trio nos sume en un sueño letárgico en el que ornamentos post-rock colorean su psicodelia narcótica. Impulsados por un ritmo hipnótico, la jam sobrevuela oscuros paisajes sonoros contoneándose con suavidad en una evolución a un mundo más pesado y turbulento. Así la parte central el grueso sonido se combina con volátiles pasajes de guitarra en un espiral que se va tornado mas virulenta y caótica. Hipnóticos pasajes se repiten hasta la saciedad mientras los tambores de Peter se apagan lentamente abriéndonos la puerta a mundo sideral. Sin darnos cuenta hemos pasado de un Jardín del Edén a una travesía sideral que nos deja a la deriva surcando el espacio infinito. Un mundo ingravitatorio en el que no faltan las tormentas de meteoritos como barrera a un placentero nirvana.

El álbum, cuya portada es de Phosphor Visuals, saldrá el 9 de junio de 2023 en una edición limitada a 400 copias en dos variantes de discos de vinilo a través de la colaboración de los sellos independientes europeos Spinda Records (SP) y Sunhair Music (GE). Reserva disponible ya disponible.

Kombynat Robotron

DUNDDW

Spinda Records

Crónica: DESERTFEST BERLIN 2023 (Día 3-Domingo)

Con dos intensas jornadas previas en las que pudimos disfrutar de fantásticas actuaciones, nos disponíamos a comenzar la última jornada. En el día de cierre del festival nos esperaban varios platos fuertes. Los impresionantes head-linners UNCLE ACID & THE DEADBEATS con su oscura puesta en escena, los frenéticos y aturdidores SLIFT, los japoneses MONO, una de las bandas que mas despertaba mi curiosidad con su sobria y elegante puesta en escena. Pero no quedaba ahí la cosa, ya que los canadienses BLOOD CEREMONY también tenían mucho que ofrecer. Mientras, en el segundo escenario, tendríamos bandas sensacionales como DOMMENGANG, los suecos GAUPA, otra de las banda marcadas en mi agenda. Pero también bandas que ya sabemos como se las gastan, como los intensos ECSTATIC VISION o DAILY THOMPSON, otra banda que siempre cumple a la perfección su papel. Allí también me encontraría con uno de los descubrimientos del festival, la formación alemana PERILYMPH, una gratísima sorpresa.

PERILYMPH

Tratando de tomarme las cosas desde el inicio de la jornada, y haciendo cábalas para ver como me organizaría para ver el mayor tiempo posible a las bandas que mas me interesaban, me dirigí al escenario pequeño para experimentar con PERILYMPH.  Una banda completamente desconocida para mí. Un amigo alemán me advirtió de su calidad, lo cual despertó mas mi curiosidad. Y… voilá! ¡¡¡Sorpresa!!!  Su combinación de psicodelia con inclinación progresiva, y la belleza de sus melodías, me conquistó desde la primera canción. Suaves y ensoñadores, la dupla de teclados y la alternancia de unas guitarras tocadas con dulzura, me resultaron fascinantes. Este joven quinteto tiene mucha calidad, y aunque posiblemente abrir una jornada de Desertfest no sea su espacio ideal, cualquiera que estuviera presente en su show, saldría con congratulado con su actuación. Una grata sorpresa.

DOMMENGANG

A continuación, el trio de Portland DOMMENGANG, era otro de mis objetivos. La calidad de su último disco ‘Wished Eye’ me había hechizado, y poder verlos en directo era toda una alegría. Una alegría con sabor agridulce, ya que gran parte de su actuación coincidía con la de BLOOD CEREMONY en el escenario principal. Un gran dilema y una difícil elección para mí. Desde el primer momento dejaban patente la calidad que había percibido en sus álbumes. Psicodelia, blues, y los suficientes alicientes como para gozar del poco rato que podía estar presente en su show. Aguanté todo lo que pude llevando una magnífica impresión y la constatación que sus trabajos en estudio responden a un talento descomunal. Aunque la banda pasó desapercibida para muchos de los presentes, numerosos fans salieron de su concierto con caras de satisfacción. Una lástima no haber podido disfrutar mas de ellos, pero así son las cosas en eventos como este.

BLOOD CEREMONY

Con la sensación de que la jornada iba a ser dura por el tema de los distintos solapes, asumí la situación y me trasladé al escenario principal donde los canadienses BLOOD CEREMONY comenzaban su actuación. Comandados por su cantante, flautista y teclista Alia O’Brien, situada en el centro del escenario y con las buenas sensaciones que me había dejado su último disco, el primero en siete años, la banda destilaba magia en cada una de sus canciones. Con su líder haciendo las veces de suma sacerdotisa, me encontré con una banda solvente, bien ensamblada y que ejecutaba sus canciones con precisión y magia. Existen muchas bandas en la escena con una cantante que hace las veces de dueña de la oscuridad, pero BLOOD CEREMONY van mas allá. Esquivando los estereotipos estos chicos componen y tocan canciones maravillosas con las que es difícil no caer rendido a sus pies. El público disfrutando de sus embestidas inmersos en un auténtico cuento de hadas. El potencial y carisma de Alia, nos trasladaba a un escenario más propio de cuentos y leyendas. Un espacio en el que caben los riffs ácidos, los ritmos coloristas y un espíritu amable presidiendo cada canción. Aunque la banda tiene ese tono ocultista, su repertorio abarcaba momentos de blues, de rock progresivo, de psicodelia, y de ocult-rock,  reflejando un talento infinito. Una de las actuaciones con las que más disfruté, y una de las mas brillantes del festival.

DAILY THOMPSON

En esta ocasión, los horarios me permitieron estar en hora para recibir a mis amigos DAILY THOMPSON. Una banda muy querida que siempre cumple su misión a la perfección.  Con Mephi embutida en una sonrisa, y derrochando simpatía, la diversión está asegurada. Y si, su sonrisa, su energía y sus compañeros, estuvieron absolutamente a la altura para que su actuación fuera una fiesta por todo lo alto. Su inclinación por los sonidos de los 90’s sin caer en demasiados estereotipos, y lo versátil de su propuesta hace que cada una de sus actuaciones resulte siempre estimulante. Con una actuación completa los de Dortmund, pasaron con el festival con una nota muy alta dejando a un publico empapado en sudor, tanto por el poco espacio que los asistentes dejaban para el aire como por la intensidad de su show.

BONGZILLA

Los amantes del sludge y la psicodelia humeante tenía una cita en el escenario principal con BONGZILLA. El trio de Wisconsin no es una banda para todos, pero la sal se llenaba de sus fieles para degustar sus corrosivos sonidos de alcantarilla. Envueltos en una atmosfera presidida por el humo, el trio golpeaba con fuerza, pero sin el gancho suficiente como enamorar al auditorio. Su actuación me pareció carente de la chispa suficiente. Quizás no eligieron el mejor repertorio para un festival como el Desertfest, pero el headbanging tuvo una prueba de fuego con ellos. Sin mucha gloria, cumplieron su papel, sin más. BONGZILLA, no son de mi estilo, pero cuando escarban en su lado más psicodélico, pueden despertar mi atención, algo que no sucedió en esta ocasión. Esperaremos a la próxima en unas semanas.

ECSTATIC VISION

Sin demora, me apresuré a tomar posiciones en el segundo escenario, donde ECSTATIC VISION actuaban a continuación. Conociendo de sobra a la banda y habiéndoles visto en Madrid unos días antes, sabía de sobra lo que nos esperaba. El desenfreno, la psicodelia espacial y eso carácter proto-punk que hacen aflorar en algunos momentos son un aliciente suficiente para que todo vaya bien. Mis previsiones se cumplían con una sala llena que bailaba cada canción. Esa combinación de saxo y distorsiones es apoteósica. Si a eso unes como afrontan estos chicos sus actuaciones, el éxito está garantizado. No faltaron los paseos con el saxo entre el público y los revolcones sobre el suelo, algo ya habitual en cada una de sus actuaciones. Ellos son una banda que sabes que la van a liar, y en Berlín, la liaron una vez más. Seguramente la comparación con Hawkwind sea lo suficientemente acertada para poner en el camino a a aquellos que desconocen su música. ¡¡Enormes!!

MONO

Llegaba la hora de los japoneses MONO, otra de las banda que tenía marcadas en mi agenda. Una banda que nunca había visto en directo y que rompía de alguna manera con el resto de las bandas del festival. Está claro que MONO son una banda diferente, algo que pude comprobar ya en los preparativos previos al comienzo de su actuación. Con sus dos guitarristas sentados cada uno en un extremo del escenario y su bajista en el centro junto a la batería, me hacía presagiar que algo grande podía suceder. Ya desde la primera canción conecté con su mística. Sus sonidos celestiales ejecutados con una precisión a la altura de lo que puedes esperar de un músico japones de estas características (todos son maestros y fantásticos interpretes) calaban en mi con fuerza. La calma entre tanto ruido vivido con las bandas precedentes era un bálsamo reconfortante. Si mirabas hacia el público, las caras de los presentes reflejaban un sosiego reconfortante, una conexión suprema entre mente y cuerpo liberadora de tensiones. Pero MONO no son una banda tradicional, y entre sus pasajes ensoñadores de post-rock de etiqueta, aparecían esas embestidas que caracterizan algunos de sus temas. Austeros y serios en la ejecución de sus canciones, los japones se veían arropados por una luminotecnia a la altura de la elegancia de sus canciones. MONO corroboraron todas mis expectativas erigiéndose como una de las mejores bandas del festival, a pesar de que su apuesta sonora se salía de los convencionalismos.

GAUPA

La jornada ofrecía números slots interesantes, y otra de las bandas que estaban en mi punto de mira eran los suecos GAUPA. Su último disco ‘Myriad’, había sido uno de los destacados del pasado año, ahora, por fin, podía disfrutar de ellos en directo. Lo que me encontré fue algo parecido a lo que había imaginado, si bien me sorprendió que en directo tienen una fuerza descomunal. Su actuación se inclinó más hacia el lado de la energía en detrimento de las pinceladas folk y progresivas que encontramos en sus discos. Con su cantante Emma Näslund es todo un ‘animal de escena’ que consigue transmitir una fuerza descomunal. Bailando, cantando, sonriendo, y siempre ofreciendo algo a su público, el auditorio respondía con algarabía al final de cada una de sus impactantes canciones. Sus seductoras melodías se enriquecían con unas guitarras chillonas y llenas de fuerza en una combinación sumamente atractiva con la que consiguieron el reconocimiento unánime de los presentes. La confirmación de una banda que todavía espacio para seguir creciendo, pero que ahora mismo tiene un altísimo nivel.

SLIFT

El festival se iba acercando a su ocaso, pero todavía nos quedaban emociones fuertes por vivir. El penúltimo concierto que me quedaba por disfrutar era el de los franceses SLIFT. Poco mas se puede decir de ellos, tras los largos ríos de tinta que se ha escrito. Una de las bandas más electrizantes, enérgicas y psicotrópicas de los últimos años. Sus actuaciones son de las que te dejan exhausto y en Berlín no iba a ser de otra manera. Con la batería en la parte delantera del escenario custodiada por la guitarra y el bajo, la orgía sónica comenzó desde los primeros riffs. Un vendaval de luces y su sonido aturdidor inundaban el Columbihalle ante el delirio de sus acólitos. Sin pausa, sin darse un respiro desbrozaban sus canciones sin tiempo para recuperarte de us embestidas. Su magnifica puesta en escena con luces diabólicas que cambiaban ala velocidad de un cometa surcando el cosmos, su psicodelia de inspiración Hawkwind, nos golpeaba sin darnos tregua. Una vez más, los franceses nos ofrecieron una experiencia sensorial de lato nivel, manteniendo el estatus de banda frenética y sumamente psicotrópica. Un banda que te mete en su particular agujero negro, un mundo sin salida que siempre ofrece gratificantes sensaciones. Exuberantes y lisérgicos en grado máximo, como siempre.

UNCLE ACID & THE DEADBEATS

Con poco tiempo para ver a L.A. Witch, decidí tomarme las cosas con calma y esperar relajado la llegada de la última banda del fin de semana, y posiblemente la más deseada, UNCLE ACID & THE DEADBEATS. Sin nuevo disco desde 2018, era de esperar que los británicos comandados por Kevin Starrs hicieran un repaso a lo más granado de su discografía, algo que efectivamente sucedió. Con una puesta en escena presidida por las sombras, las proyecciones que adornaban el escenario complementaban a la perfección el sonido de sus canciones. Esa voz lánguida y etérea hacia que todo el auditorio cantara y bailara. Mientras, la banda se mostraba pletórica en una actuación de altísimo nivel con la que corroboraban que su fama no es algo casual. Poco a poco iban destapando el tarro de las esencias en un concierto que por momentos parecía algo lineal, y para los que no han conseguido entrar en la banda, incluso algo aburrido. Pero sus mas fervientes seguidores disfrutaron de una actuación monumental con un sonido impoluto y una probablemente la mejor luminotecnia que puede tener sus tenebrosas canciones. Los cabezas de cartel ejercieron como tales demostrando que son una banda fantástica, una banda con un estilo propio que a veces no todos entienden, pero que tiene todos los elementos para conquistarte.

Un broche de oro a un fin de semana que a priori se presentaba con muchas incógnitas y que finalmente resultó apoteósico. A partir de auqí empieza la cuenta atrás para una nueva edición de uno (sino el más) de los festivales más destacados de la escena europea. Un festival en el que la organización pone el alma para todo salga bien, y que sus resultados dicen que lo consiguen. Finalmente, los solapes de las bandas, el nuevo recinto, no fueron obstáculos para que, de nuevo DESERTFEST Berlín fuera una fiesta de fraternidad de todos los que amamos los sonidos stoner, doom y psicodélicos en todas sus variantes y formas. Un punto de encuentro, al que volveremos nuevamente en algo que ya es una tradición para mí. Como siempre, quería agradecer las facilidades dadas por la organización de Sound of Liberation para poder escribir esta crónica y contaros de primera mano lo allí sucedido.

Crónica: DESERTFEST BERLIN 2023 (Día 2-Sábado)

Crónica: DESERTFEST BERLIN 2023 (Día 1-Viernes)

Crónica: DESERTFEST BERLIN 2023 (Warm-up e impresiones generales)

Desertfest Berlin