Reseña: BONGZILLA.- ‘Weedsconsin’

Tras 16 años de letargo desde su último álbum el monstruo del sludge-weed, ¡LA BESTIA HA DESPERTADO!!! El ‘Cannabeast’ está aquí con su nuevo álbum ‘WEEDCONSIN’ para mostrar al mundo toda su fuerza. La fecha elegida para el regreso por BONGZILLA, no está escogida al azar, es hoy, 20 de abril (04/20) una fecha marcada en el calendario para los consumidores de marihuana. La leyenda del 04/20 nacía a primeros de los 70’s cuando aquellos cinco estudiantes californianos se reunían a esa hora para buscar el cultivo de marihuana señalado en un mapa encontrado. Desde entonces, se ha convertido en una fecha clave para los consumidores de marihuana, y si hay alguna banda que defina esto, ellos son BONGZILLA. La banda parece haber plantado sus semillas de marihuana en alguna caverna infecta de la que asoman sus guturales voces entre espeso humo cannabico. Para alguien que no es amante de las voces guturales como yo, es todo un reto adentrarse en un álbum de estas características, pero este obstáculo lo suplen con sus dosis de humante psicodelia pesada. El álbum escrito por los tres miembros originales de BONZILLA: Muleboy (bajo, voz), Spanky (guitarra) y Magma (batería).  Sus seis pistas te dejarán boquiabierto con sus contaminantes sonidos impregnados en tetrahidrocannabinol. Stoner-doom, momentos sludge y narcóticos pasajes heavy-psych. Su pesadez produce un efecto expansivo en la mente del oyente, tonos sónicos que muestran a la banda en una manera diferente, pero igualmente atronadora. El resultado es un álbum pesado, lento pero penetrante y viscoso. Grabado y mezclado por el difunto John Hopkins en Future Apple Tree Studios en Rock Island, Illinois en octubre de 2020. El álbum está masterizado por Carl Saff en Saff Mastering en Chicago, Illinois, y Eli Quinn (Madison, Wisconsin) es el artista detrás de la asombrosa nueva portada. ‘WEEDSCONSIN‘ está disponible vía Heavy Pysch sounds. Sus particulares rocas lunares lunares (cogollos de cannabis bañados en aceite y enrollados en kief) harán que pases cuarenta minutos de aletargante ‘viaje’ al mundo de la marihuana.

‘Sundae river’ abre el álbum con parsimoniosos riffs creando una atmósfera densa. Los ecos sludge se complementan con altas dosis de psicodelia pesada sustentados en un riff que se repite. El tema se desarrolla sobre esos espesos pasajes con solos de guitarra que consiguen atraer la atención del oyente quedando de lado su plomizo base rítmica.

El siguiente tema ‘Free the weed’ se sumerge en un espacio doom. Parsimonioso, cadente, plomizo, el tema avanza lentamente sacando toda la mugre sonora que la banda tiene en sus entrañas. Terroríficas voces mas propias de un ser nacido en el averno nos aterrorizan entre fuertes andanadas de fuzz. Su cadencia contagiosa nos lleva a ese inframundo en el que habita la bestia. Su grueso sonido con esa portentosa línea de bajo y esos tambores ruidosos se salpica de momentos lisérgicos que casi se inclinan por laderas progresivas en los desarrollos de guitarra antes de resurgir como Ave Fénix para retomar la senda doom.

‘Space rock’ nos ofrece los momentos más psicodélicos del álbum. Como si la bestia dormitara el tema camina lento pero seguro por una senda psicodélica. Diez minutos de humeantes sonidos asediados por poderosos riffs guardando una armonía contenida. El tema mantiene una cierta épica mientras se modula haciendo que sus riffs serpenteen con armonías pegadizas. No falta a su cita esa terrorífica voz que parece salir de algún inframundo infecto. Afortunadamente solo lo hace puntualmente, porque en mi opinión sería completamente prescindible. Es cierto, que forma parte de la esencia de la banda, pero, en cualquier caso, en esta ocasión soy capaz de soportarla. Evolucionando a un sonido más grueso el corte abandona de alguna manera el escenario psicotrópico, para ofrecer un sonido espeso, denso, pegajoso que forma parte de su ADN. En la parte final la canción recupera la senda psicodélica, con finos acordes de guitarra mientras no tambores no cesan en su particular batalla rítmica. El corte eclosiona en un final apoteósico y contundente.

Con un interludio lisérgico de medio minuto, ‘The weeater’ da paso al tema más largo del álbum,’Earth bong/smoked/ mad bags’. Una susurrante introducción por un espacio cósmico lleno de magnetismo avanza lentamente en la exploración heavy-psych de BONGZILLA. Casi cuatro minutos para retomar la senda Stoner-sludge de la banda. Voces crudas y riffs pesados caminan dejando un rastro de destrucción a su paso. El trabajo del bajo brilla con luz propia marcando los tiempos del tema con gran destreza. Con un tono casi bélico los ramalazos de su sonido viscoso aparecen entre las embestidas sónicas de la banda. El paseo por las cavidades humeantes se desarrolla con desarrollos de guitarra comedidos. La bestia descansa para dejar paso a los vapores cannábicos antes de proseguir su camino con mas fuerza. La parte final del tema se deja llevar por los dictados del doom pateando con fuerza en andanadas de rabia que muestran todo el poder de una bestia que dormita, pero que cuando despierta golpea con toda su fuerza.

‘Gummiens’ transita por la senda Stoner-doom, con su denso sonido. Lento, cadente y plomizo, el tema nos empapa de thc entre sus fornidos riffs. Desarrollándose con un sonido repetitivo no nos ofrece muchas alternativas resultando por momentos algo monótono en su discurso narcótico. Ahí, precisamente puede residir su encanto; esa espiral que golpea una y otra ve hasta dejarnos exhaustos.

BONGZILLA:
WebsiteFacebookBandcampInstagram

HEAVY PSYCH SOUNDS:
WebsiteFacebookBandcampInstagramYoutube

Reseña: DUST MICE.- ‘Earth III’

‘EARTH III’ es el primer Lp de DUST MICE, el quinteto de Space-Garage de Seattle. ¡Toda una locura sónica que no te dejará indiferente! Los sintetizadores analógicos, el saxofón distorsionado y la guitarra en bruto se combinan con una sección de ritmo de conducción para ofrecer rock de garaje espaciado con influencias de New Wave Sci-Fi, post-punk y metal clásico. Sus pegadizas armonías contrastan con la fuerza de unos poderosos tambores y unos riffs que no dudan en tornarse pesados entre efluvios jazz, psicodélicos y espaciales, aportados por teclados y saxo. Ecos de los 80’s, de los 90’s y un sonido del nuevo milenio, construyen un ecléctico relato entre lo vintage y lo modernista en el que todo puede sorprendernos. Temas fascinantes en combinaciones imposibles que finalmente resultan muy sugerentes que en cierta manera evocan el sonido de bandas como ECSTATIC VISION, pero que también recuerdan a HAWKWIND en una sesión de baile en un after al amanecer. Los temas líricos exploran cuentos de cultos de magos, androides suicidas, la carga existencial de vivir en una nave estelar de generación X y los fracasos del imperialismo estadounidense. Todo esto viene junto en la versión de Black Sabbath (‘Solitude’), interpretada como una celebración en un garaje espacial del último fracaso de la humanidad. La única nota de esperanza proviene de ‘Desert Bus,’ una oda a la introspección psicodélica y la apertura a la majestuosidad del universo. ‘EARTH III’ sigue la estela de los temas introducidos en su EP, ‘MOON FETUS’. El álbum fue compuesto mientras la banda actuaba activamente, y la forma final de muchas de las canciones se desarrolló en el escenario antes de seguir el álbum en vivo. Para obtener el sonido en capas y fuera de control, DUST MICE se agachó para una sesión de sobre-grabaciones y jams extendidas. Esas pistas se cortaron y mezclaron a lo largo del álbum como tejido conectivo sónico, imitando el caótico asalto sónico de un espectáculo en vivo de DUST MICE.

DUST MICE son:

Patrick Seick: Lead Vocals, Synth, Percussion
Robbie Houston: Guitar, Acoustic Guitar, Backup Vocals
Nate Henry: Saxophone, Backup Vocals
Lewis Hunt: Bass, Acoustic Guitar, Backup Vocals
Zane Graham: Drums, Backup Vocals
Todas las canciones de ‘EARTH III’ fueron escritas por DUST MICE excepto ‘Solitude’ escrita por Iommi, Osbourne, Butler y Ward. Habiendo sido mezclado por Robbie Houston y masterizado por Cass Anawaty, con un diseño grafico y de portada obra de Chad Kesegi.

La maquinaria psico-espacial de DUST MICE pone los motores a máximas revoluciones en el impactante tema ‘Choom wagon’, que ya os ofrecimos en primicia desde DenpaFuzz (aquí). Un híbrido entre el rock espacial, los ritmos de baile de finales de los 80’s, el jazz y la psicodelia. Sus estribillos mas propios de la new wave contrastan con los efectos de los sintetizadores y los poderoso tambores robóticos, casi kraut. Sin duda, el tema tiene fuerza y más con las veleidades del sonido siempre hechizante del saxo. El tema, funciona, que que entre esta espiral futurista, saben incrustar buenos solos de guitarra que hacen que tome un carácter más pesado y contundente.  

Con el marcado sonido del saxo como protagonista, ‘Eye make you eye’ nos ofrece atractivas melodías y estribillos pegadizos en una atmósfera futurista con el jazz en el horizonte. Una conjunción de elementos que funciona logrando un tema atrayente y vistoso. Su sonido, lleno de frescura contrasta con las entrañas pesadas de su línea rítmica y unas guitarras diabólicas que aparecen con sutileza.

‘Hepatitis X’ se muestra más fornido y rugoso en su apertura, antes de ejecutar esas armonías llenas de ritmo más propias de los 90’s. La luminosidad de los vientos hace que el tema adquiera un carácter más elegante sin salirse de su apuesta alternativa con un final turbio. Y espacial.

Los fuertes ritmos del tema de Black Sabbath ‘Solitude’, chocan con la cadencia vocal y un espíritu espacial que coquetea con el jazz en una combinación aparentemente imposible, pero que finalmente resulta de gran frescura. Vientos, guitarras y sintetizadores construyen un tema dinámico y alocado de difícil calificación.

‘Skyy king’ con un sonido más grueso explora los confines cósmicos entre saxo, un poderoso bajo y efectos de sintetizadores sin perder el espíritu de new wave de la banda. Ritmos bailables y un frenesí ritmico y envolvente convierten el tema en una espiral psicodélica ideal para las pistas de baile.

Los mas de siete minutos de ‘Crisis on infinite earths’ permiten los desvaríos electrónicos y espaciales de los Seattle en una especie de caos en el que todo vale. Free-jazz, Avant-garde, rock espacial, electrónica, son muchos los estilos que podemos encontrar en un corte hipnótico, y alienante así como completamente experimental.

‘Desert bus’ nos saca del caos anterior a base de ritmos kraut salpicados con el siempre gratificante sonido del saxo. Frenesí cósmico, con ecos post-punk salvajes en una nueva combinación atrevida. Reminiscencias Hawkwind, con solos ácidos e hipnóticos y trepidantes ritmos. Finalmente, el caos regresa.

Sin salirse de su apuesta futurista, ‘Mountain wizards’ recupera las bolas de colores de las pists de baile de una estación espacial llena de androides moviéndose con ese ritmo hipnótico que los caracteriza. El tema evoluciona incrementando su pesadez a un espacio post-punk, sin perder la dualidad cósmica y alternativa con un final aturdidor y repetitivo.

Facebook

Reseña: GRETA VAN FLEET.- ‘The Battle at Garden’s Gate’

El joven cuarteto de Michigan publicaban el pasado viernes su nuevo álbum ‘THE BATTLE AT GARDEN’S GATE’. Desde que sorprendieran al mundo del rock en 2017 con su frescura recuperando el legado de Led Zeppelin y haciendo correr ríos de tinta alabándolos o criticándoles, ahora parecen seguir a la suyo. Hacer canciones de hard-rock clásico, canciones vibrantes, que no se quedan en estereotipos, sino que son capaces que explorar nuevos mundos sonoros. Contundentes, pesados, melódicos, pegadizos, progresivos. En este nuevo álbum nos ofrecen doce gratificantes canciones que hablan de libertad, de esperanza, de espiritualidad, de sueños, de los desafíos a los que se enfrenta la humanidad. Su visión serena y comprometida con encontrar un mundo mejor, se refleja en temas llenos de sensibilidad, potencia, garra. Su salto a la fama hizo que muchos pseudo-puristas del underground les miraran con recelo, pero todos ellos, deberían escuchar sin complejos este nuevo álbum y comprenderán que la realidad es otra. Una magnífica banda que sabe a canciones y que no debemos ignorar, ya que nos perderemos una hora de buen rock. Milimétricamente producido, pero sin que ello haga que suene artificial. Sus atronadores tambores, sus guitarras hirientes, y las oscilaciones que dan a sus composiciones hacen que estemos ante un magnífico álbum de rock clásico, que suena a setenta, pero que también suena completamente contemporáneo. Con canciones suaves que exploran un universo progresivo, con tonos melancólicos.

Canciones que suenan a glam rock, con una cadencia mas propia de Slade, y sobre todo esos temas en los que Led Zeppelin parece haberse rencarnado en ellos. GRETA VAN FLEET suenan compactos, con cada uno de sus miembros aportando a la banda. Así logran crean un ‘todo’ majestuoso. Estribillos pegadizos y canciones que te tocan el alma, transmitiendo tristeza y melancolía, pero también cortes que te golpean con fuerza y te hacen activarte porque si algo tienen estos chicos al margen de la parafernalia que les rodea es calidad. GRETA VAN FLEET, alejados de las criticas caminan por un camino firme, lo que sigue aupándoles como una de las bandas mas frescas de la escena hard-rock. Los de Michigan están llamados a un ocupar un lugar el el olimpo del rock contemporáneo, pese a quien pese. Todo un guiño al rock clásico magistralmente presentado.

Greta Van Fleet

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

MOTORPSYCHO.- ‘KINGDOM OF OBLIVION’  (Noruega) 70’s,90’s, psychedelic-rock, progressive-rock, experimental, hard-progressive, hard-rock, rock (Reseña aquí)

THE VINTAGE CARAVAN.- MONUMENTS (Islandia) hard-rock, Stoner, progressive-rock, rock

SUPERLYNX.- ‘ELECTRIC TEMPLE‘ (Noruega) progressive-rock, psycho-doom, ocult-rock, psychedelic-rock, Stoner, devotional

JAMES VIECO BAND.- ‘UNPLUGGED AT ROCKSOUND’ (España) rock, 90’s, 70’s, soul. Blues, grunge, post-grunge

MåNESKJOLD.- ‘SøLVHJERNESKALLER’ (Dinamarca) hard-rock, psychedelic, experimental, space, space-jazz, stoner

 

GRETA VAN FLEET.- ‘THE BATTLE AT GARDEN’S GATE’ (US) hard-rock, 70’s, rock, classic-rock, progressive

MYSTIC SONS.- ‘CURSES AND SPELLS’ (Suiza) Stoner, proto-metal, blues, heavy-psychhard-rock

WITCHROT.- ‘HOLLOW‘ (Canada) Stoner, psychedelic-rock, heavy-blues, doom,

MYAELIN.-‘ MAENIA’ (Belgica) experimental, Stoner, psychedelic, doom

WHITE POWDER.- ‘BLUE DREAM’ (US) 70’s, instrumental, heavy-psych, Stoner, progressive, psychedelic-rock

THE STRANGE SEEDS.- ‘PLANT’ (Alemania) blues-rock, 70’s, retro, vintage, rock, hard-rock, acid-rock, psychedelic-rock

BENCE AMBRUS.- ‘GARDENSIDE AMBIENT SESSION I’ (Hungría) instrumental, psychedelic, jam, improvisation, ambient,

PILOT VOYAGER.- ‘BUD FASCINATION’ (Hungría) instrumental, psychedelic-rock, jam, space, improvisation, heavy-psych, kraut

CROWN.- ‘THE END OF ALL THINGS’ (Francia) progressive, progressive-metal, post-rock, industrial

RED BOLT.- ‘RED BOLT EP’ (UK) Stoner, Stoner-doom

FUZZTER.- ‘POSTMORTEN’ (Perú) fuzz, Stoner-rock, alternative, garage-rock, desert-rock, punk-rock,

FUZZ ALDRIN.- ‘PEACH FUZZ’ (US) blues-rock, rock, alternative

ARCHDRUID.-‘NON ITER FINEM’ progressive, post-metal, experimental, duo, psychedelic

HAVMAND.- ‘MYTHOLOGY’ (Indonesia) Stoner, hard-rock, heavy-rock

LÁGOON.- ‘SKULLACTIC VISIONS’ (US) Stoner, doom, metal fuzz, psychedelic,

GHOST DANCE COLLECTIVE.- DREAM YOURSELF INTO THE REAL WORLD’ (UK) neo-psychedelic, psychedelic, 60’s, alternative, psychedelic-rock

VIBROTICA.-  ‘MEMORIES BEAT POETS’ (US) rock, 90’s, alternative, classic rock, psychedelic

ANDREW SCOTCHIE & THE RIVER RATS.- ‘LIVE… FROM A DISTANCE’ (US) hard-rock, rock, blues-rock, soul-rock, psychedelic

ALLEN BOOS.- ‘ARBITRARY DEBRIS EP’ (US) psychedelic-rock, Stoner, hard-rock

VERSUS THE OBSIDIAN OCTOPUS.- ‘VERSUS THE OBSIDIAN OCTOPUS’ (Alemania) Stoner, psychedelic-rock, desert-rock, hard-rock

PHET.- ‘COME, JOIN ME INSIDE THIS INFINITE SPACE’ (India) instrumental, meditative, post-stoner, psychedelic, post-rock

WILLOW ASH.- ‘THE BONNIE PRINCE’ (US) Stoner, sludge, heavy-psych, metal

HEAVE.- HEAVE (US) doom, metal, sludge, stoner

THE PYRAMID BLACK.- ‘SEVENSTARS’ (Noruega) stoner, alternative, space, fuzz, 90’s, psychedelic-rock, progressive

Reseña: MOTORPSYCHO.- ‘Kingdom of Oblivion’

Si hay una banda en la escena contemporánea capaz de crear albúmes fascinantes, esos son los noruegos MOTORPSYCHO. Tras el fin de la trilogía que supuso la publicación de ‘THE TOWER’, ‘THE CRUCIBLE’ y ‘THE ALL IS ONE’ y en activo desde los 90’s, el trio noruego no se duerme en los laureles, y como tantas bandas, suple la ausencia de actuaciones en directo para publicar un nuevo álbum doble. ‘KINGDOM OF OBLIVION’ fue grabado en parte en las mismas sesiones que ‘THE ALL IS ONE’ en Black Box Studio en Francia y en parte en un estudio local en Trondheim. Surgiendo de material que no encajaba en su último álbum, han tratado de crear un álbum pesado en que la psicodelia y lo progresivo tiene un peso importante. Coloreando sus riffs de distintas influencias a las que ya nos tienen acostumbrados nos sacan de la rutina. Si la banda nació de guitarras crujientes, bajos rugientes y el puro caos de los tambores desquiciados, con su experiencia y maestría, consiguen construir un trabajo creativo, como solo ellos saben hacer. Melodías de ensueño junto a riffs que te rebanan el alma porque son, una banda increíble que compone álbumes increíbles. ‘KINGDOM OF OBLIVION’ se suma a la interminable lista de discos de los de Tromheim con los que deleitarnos una y otra vez. Escribir sobre un álbum de MOTORPSYCHO puede ser la tarea más fácil del mundo, ellos siempre ofrecen suficientes alicientes para que cada una de sus canciones se llene de texturas que hacen que tengamos como un regalo para los sentidos. Sus improvisaciones por muy primarias que parezcan, son aparcadas hasta encontrar el momento de pulirlas para que tengan sentido. Con la habilidad para hacer que la oyente nunca sepa el camino que va a llevar cada canción, la riqueza compositiva de sus temas hace que cada uno de ellos, ofrezca distintas alternativas. Eso queda patente en la distribución de las canciones en el álbum, con unos primeros temas más crudos, y una segunda parte del álbum, más elaborada y melódica. Esto no significa que pierdan un ápice de pesadez y fuerza, en esta nueva entrega, no existen artificios. Una vez más, MOTORPSYCHO, siguen dejando patente que están en un estrato superior a la mayoría de las bandas contemporáneas, los noruegos juegan en otra división, solo apta para los elegidos. ¡Disfruta!.

Un ritmo pegadizo, y vibraciones llegadas de los 70’s nos invitan a sumergirnos en ‘The Waning Pt.1 & 2’. La canción se sustenta en unos tambores poderosos y una voz melodiosa que parece mirar al pasado, pero aportando un tono de optimismo. El equilibrio perfecto entre pesadez y buenas melodías con elementos de hard-progresivo en sus genes en la primera parte. La segunda parte del tema nos lleva a un escenario más psicodélico en el que los noruegos saben meter sus ácidas guitarras en el momento justo.

Instalados en esas reverberaciones progresivas, ‘Kingdom Of Oblivion’ se muestra turbio y oscilante. Con un carácter más áspero la canción vuelve a ofrecernos pasajes melódicos flotando entre la pesadez de sus riffs. El legado de Yes aparece de soslayo para ofrecer un corte, que sin ser espectacular brilla por si mismo.  

‘Lady May 1’ se presenta con una aspecto más folk y oscuro. La pusa de sus acordes nos relaja tras la embestida de las dos primeras canciones del álbum. El lado más dulce de la banda aflora aquí con gran encanto.

En un escenario más propio de Sabbath los primeros riffs de ‘The United Debased’ hacen presagiar que veremos la versión más pesada deMOTORPSYCHO. Y si bien, vuelven a ofrecer un sonido plomizo y grave, las celestiales voces nos van introduciendo en una atmósfera psico-progresiva que muta constantemente. Nunca sabes por donde transcurrirá el camino de la canción y aquí no iba a ser de otra forma. Nueve minutos suelen dar de mucho a cualquier banda, pero para el trio, es todo un filón temporal en el que ofrecer todo su potencial. Con momentos Jethro Tull, melodías progresivas, y riff de puro hard rock crudo y oscuro el tema ofrece su versión más pesada.

Una lenta y silenciosa introducción ambientalnos rompe los esquemas en ‘The Watcher (featuring The Crimson Eye). Un misterioso tema con ecos floydianoscon múltiples efectos, que no parece explotar nunca. La verdad, en el fondo es el corte que menos me aporta de todo el álbum, prescindible.

‘Dreamkiller’ parte de una introducción experimental, para introducirnos en el lado más experimental de la banda. Riffs crudos y persistentes arropados por una densa y nebulosa instrumentación psico-progresiva que evoluciona a momentos de gran épica. Tras los habituales solos incisivos en tema se diluye lentamente.

A modo de interludio, los acordes acústicos de ‘Atet’ son como una breve parada en el camino.

‘At Empire’s End’ nos devuelve al escenario en el que mejor se desenvuelven. Hard progresivo contemporáneo con muchos ecos del pasado, pero con su seña de identidad intacta. Con pasajes suaves y melodiosos que se inclinan a una atmósfera más psicodélica, el tema conjuga acordes acústicos con guitarras afiladas y profundas en un ejercicio compositivo monumental pero lo suficientemente atractivo para engancharnos a su sonido. Un placido paseo por un gratificante espacio sonoro que solo bandas así son capaces de crear. Una de las mejores canciones del álbum.

Nuevamente retomando pasajes folk acústicos, ‘The Hunt’ se nutre de sinfonismo con la característica voz de inclinación YES, que hace que parezca que hemos vuelvo al rock sinfónico de los 70’s. Sinfonismo reconfortante lleno de buenas armonías y un carácter oscilante.

‘After The Fair’ es un nuevo interludio acústico de breve duración.

‘The Transmutation Of Cosmoctopus Lurker’ se erige como la canción más larga del álbum con sus diez épicos minutos. Naciendo de una atmósfera oscura y pesada, el tema retumba entre efluvios lisérgicos, para precipitarse en un brioso torrente sónico. Melodioso en lo vocal, pero salvaje e indómito en su instrumentación, el tema surca mil colinas con una vegetación varia en su desarrollo. Guitarras que se desangran, tambores atronadores y la suficiente habilidad para acoplar sonidos psico-progresivos, hacen que el tema se convierta en una orgía de sonidos que nos aturden y gratifican por igual. La experimentación al poder. No cabe duda, de que diez minutos de MOTORPSYCHO dan para mucho.

‘Cormorant’ cierra esta versátil y brillante álbum con un epílogo suave y progresivo que supone todo un bálsamo al torrente de emociones del resto de las canciones. El lado más sensual vuelve a aflorar en el tema que pone el cierre a otro gran trabajo de una banda, que no deja de sorprendernos nunca.

Motorpsycho

Stickman Records