Reseña: REQUIEM BLUES.- ‘Requiem blues’

¡Esto es la bomba! Como si de cinco pistas rescatadas de algún sótano mugriento que fueron grabadas en algún garaje cochambroso con unos amplificadores al límite de su volumen, vieran ahora la luz, los británicos REQUIEM BLUES nos devuelven al pasado, a los inicios. Este sonido primitivo se refleja en cinco canciones que no hacen prisioneros. Seguramente costará creer que se trata de una banda británica de 2025. Imposible, porque suena como aquellos hippies mugrientos que fumaban hierba en el garage de la casa de sus padres haciendo música ruidosa junto a unas cervezas y un espíritu indomable. Porque este artefacto sonoro tiene un poder corrosivo que hará que tu cabeza explote. Canciones adictivas a las que difícilmente se podrá resistir cualquier amante de los sonidos más sucios, y prehistóricos del rock pesado de los 70’s. Con un bajo que taladra tus neuronas, unos tambores diabólicos y una guitarra asesina y corrosiva, estos chicos consiguen llevarnos a los albores de la década dorada del rock. Y aquí hemos llegado, cinco décadas después para encontramos con una nueva banda, que transmite ese espíritu indómito con maravillosas canciones de rock en estado puro. Surgiendo de las fértiles orillas del estuario de Mersey, REQUIEM BLUES encabeza la nueva ola de hard rock británico sin tonterías . Combinando el espíritu y el sonido de Budgie con la melancolía callejera de los primeros Pentagram, este power trío de Scouse es la mayor sorpresa que te vas últimamente. La banda ha creado algo que suena fresco pero que aún tiene una base en el embriagador aturdimiento de la era dorada del rock pesado y ácido.   Sabiendo como insuflarte adrenalina y buen rollo, pero también conociendo las artes del hechizo narcótico y psicotrópico, REQUIEM BLUES saben cómo darme mi medicina, la medicina que más me gusta, música ácida y pesada heredera de los pioneros. Solo puedo terminar esta reseña invitándoos a darle al play, y repitiendo las mismas palabras que la comencé: ¡¡¡Esto es la bomba!!!

‘Frustation’ bien parece una canción salida de cualquier garaje mugriento en los albores de los 70’s. Su sonido sucio y crudo evoca al de bandas como BUDGIE. Un bajo que te noquea, una guitarra asesina y un groovy que te atrapa, son las sencillas armas que estos chicos utilizan para golpear al oyente con un corte de proto-metal ácido hasta las trancas. Con algunos ganchos Stoner, el blues subyace entre sus difusos riffs para que todo resulte redondo.

‘Con un sonido más pesado y psicodélico a partes iguales, ‘Living in the fear’ nace de un riff que se clava en la cabeza hasta que hace que te estalle. Toda una bofetada en la cara que levantará la locura en cualquiera que reciba en sus tímpanos su sonido. Si a esto añadimos una voz cruz y ahogada, la tormenta perfecta está servida. Su frenesí sonoro no deja bicho viviente, y sus constantes cambios de ritmo, sin dejar de golpear al oyente, consiguen que la pista no resulta en absoluto monótona, sino que te deja con ganas de más

‘The pressure’ aflora envuelta en una nebulosa de ritmos de blues ácido y psicotrópico. Una espiral diabólica con un poder hipnótico nada despreciable. ¡Joder, esto es la hostia!. La canción te sume en una orgía de solos afilados entre ritmos trepidantes bajo una atmósfera vintage más propia de una fiesta salvaje. En la parte central la pista desciendo a un territorio heavy-psych en el que los solos se suceden hasta la extenuación y un cálido acompañamiento de órgano vintage. Ufff, ¡se me ponen los pelos de punta!.

‘Last Place I Want To Be’ mantiene el tipo a ritmo de rock and roll vacilón. Desde ahí la pista toma formas proto-metaleras, en otra nueva hélice diabólica. Sus alocados tambores y los constantes contoneos, hacen que nuevamente nos sintamos atrapados en un agujero negro de sonidos crudos y pesados de esos que tanto nos gustan.

Cerrando a toda pastilla ‘No reason why’ nos da la razón. Sin ninguna razón para dudar, nuevamente el trio británico da en la diana con otra canción rancia, vieja, cruda, salvaje, y maravillosa. Una nueva estampida por la senda del rock primitivo de los melenudos fumetas de comienzos de la década de los 70’s. Esta vez con una especie de final apocalíptico en la parte central, como herramienta para cambiar el registro y sumirnos en un escenario sonoro mucho más narcótico y psicodélico. En este entorno los acordes de guitarra se ralentizan, creando hermosas fragancias balsámicas, mientras su base rítmica mantiene el taladro neuronal. Una nueva locura lisérgica que pone el broche de oro a la una pequeña obra maestra del rock cruda y primitivo, en definitiva el rock de los pioneros de la música pesada.

requiemblues

Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘Cold Remains’

Desde el fin de la actividad de SAMSARA BLUES EXPERIMENT y tras la publicación de su último álbum ‘END OF FOREVER’ (reseña aquí), su líder, Christian Peters cambió de continente estableciéndose en Brasil, dejando parte de su pasado en Alemania, pero no dejó atrás toda su esencia musical. Allí creo su proyecto personal con el nombre de FUZZ SAGRADO en el que poder reflejar su inquietudes musicales en esta nueva etapa vital. En el verano de 2021 publicaba su ep ‘FUZZ SAGRADO’ (reseña aquí). Unos meses después, en febrero de 2022 veía la luz su primer álbum completo ‘A NEW DIMENSION’ (reseña aquí). Un año después era publicado ‘LUZ E SOMBRA’ (reseña aquí). En todos estos álbumes el musico alemán he ido regresando a su pasado musical dando una nueva visión a sus canciones. Ahora el inquieto músico, recupera varias ideas incompletas de diferentes periodos de su carrera, para plasmarlas en las cuatro canciones que contiene su nuevo EP ‘COLD REMAINS’.  Con un tono más pesado y entre ecos del rock psico-progresivos de finales de los 60’s y primeros 70’s, las cuatro contundentes pistas se balancean entre constantes cambios de ritmos en una atmósfera en la predomina la oscuridad. El reconocible sonido de SAMSARA BLUES EXPERIMENT supondrá una nueva inyección de vida para los amantes de la ya extinta banda, ya que la esencia de sus canciones se mantiene en esta nueva etapa en la que la guitarra ha vuelto a tomar el control acompañada de una base ritma asombrosamente poderosa. Así crea canciones que conjugan los momentos de pausa y melancolía con la crudeza del rock de siempre, ese rock auténtico que no se reclina ante modas ni estilos. Si esta nuevo Ep será bien recibdo por los que aman el rock vintage, también tiene sorpresas para los que adoran el Stoner porque, también ellos pueden aquí sacar su tajada.

La única canción nueva aquí es ‘Snowchild’. La pista fue compuesta en unos días a principios de 2024, y en ella aparecen los sonidos lisérgicos del rock de los 60’s envueltos en fuzz con constantes cambios de registro y la cautivadora voz en completa línea SBE. Su grueso sonido se ejecuta sin estridencias hasta caer una sima en la que la psicodelia el rock más fornido conviven en perfecta armonía. La pista alterna momentos luminosos contrastando con otros en los que la melancolía se asoma por ventana manteniendo un sonido difuso, cambiante ácido por momentos, pero, sobre todo, poderoso.

Recuperando una canción sobrante del periodo en que se compuso el último álbum de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, ‘Cold remains’ habita en un escenario de rock crudo con inspiración 70’s combinando vibraciones hard-progresivas con ecos psicodélicos y contundentes ritmos pesados. Con una vibra que por momentos me evoca a JETHRO TULL, la pista contiene brillantes pasajes de música contemporánea insertados con destreza entre las armonías de rock vintage. La pista es uno de esos gratificantes viajes de ida y vuelta al pasado.

Nacida de una grabación de video en blanco y negro de 2011, ‘Morphine prayer’ se inspira en una estancia de Christian en un hospital en Holanda cuando SAMSARA iban a tocar en el Festival Roadbourn. Oscura, y teñida por la melancolía, la pista refleja bajo su desarrollo sinfónico esa angustia y dolor. Entre acordes acústicos y una turbia instrumentación consigue una atmósfera borrosa con la que transmitir la frustración y el desasosiego.

Cerrando este escueto trabajo ‘Neurotic Nirvana’ es recurada como una de las primeras ideas con las que se gestó FUZZ SAGRADO. A modo de despedida a antiguos amigos, el tono gris de sus melodías y la voz atormentada traspasan al oyente un estado emocional con grueso riffs y un tempo cansino, pero sumamente pesado. Oscura en su desarrollo, la canción abre una ventana a la esperanza con delicados solos de guitarra. Un breve halo que rápidamente sucumbe a la contundencia de su ritmo y estribillo.

Fuzz Sagrado & Surya Kris Peters

Reseña: GOAT.- ‘Goat

AVISO: ¡Álbum adictivo!

El misterio colectivo sueco GOAT abre de par en par las puertas de su colorista y lisérgica pista de baile para ofrecer a sus fans uno de los mejores álbumes de su carrera. , Impactante, caótico por momentos, pero siempre sorprendente su sexto álbum ‘GOAT’, enciende la bola de espejos de discoteca llenando de color sus psicotrópicas canciones y nos muestra la mejor versión posible de este versátil y creativo grupo enmascarado. El álbum ve a esta impredecible banda invocando rituales impulsados ​​rítmicamente en un estilo inconfundible, estimulante y brillante, igualmente apto para encender pistas de baile y expandir mentes. Sus psicodélicas canciones beben de la fuente del afro-beat, del funk, de la world music, del hard-rock de los 70’s para convertirlas en auténticos rituales de vudú. Piensa en bandas como FUNKADELIC, OSIBISA, o hasta en FRANK ZAPPA como anfitriones de una fiesta salvaje en la que el hip-hop es un invitado de postín. Cada pista consigue cautivar al oyente con esos ritmos diabólicos en los que lo lisérgico se convierte en un elemento fundamental. Pero la capacidad de este creativo colectivo hace que cada pista contenga grandes sorpresas para el oyente. Una sesión de electro-shock musical que siempre consigue su objetivo, llevar al oyente al lugar preciso que desean. Con unos surcos lleno de ganchos, y desarrollando sus canciones en un amplio espectro musical, los géneros no tiene secretos para estos chicos. Pero lo más sorprendente y admirable de este salvaje y monumental álbum, es que cada giro inesperado, se convierte en una gran oportunidad para descubrir los mas valiosos tesoros compositivos de GOAT. Impresionante, enmarañado por momentos, pero siempre excitante, esta nueva entrega del misterioso colectivo sueco se convierte en experiencia catártica, ritualista y trascendental para el oyente. Un auténtico soplo de aire fresco para un género sonoro que no parece tener límites, en el que cautivadoras voces, ritmos diabólicos, líneas de bajo excelsas, guitarras ácidas, te crearán la necesidad de volverlo a escuchar una y otra vez. Teniendo en cuenta el poder adictivo de sus canciones, Denpafuzz no se hace responsable de los efectos que una escucha prolongada puede afectar a tus neuronas, pero también desde aquí, te invito a caer en la tentación.

¡¡Dale al play, no te arrepentirás!!

‘GOAT’ está disponible vía Rocket Recordings

La canción de apertura del álbum nos sirve de termómetro del contenido del álbum. ‘One More Death’ palpita entre coloristas ritmos tribuales y voces llenas de gancho sobre un denso tapiz psicodélico. La contundencia de la línea del bajo y los sonidos cambiantes nos llevan a atravesar humeantes bosques lisérgicos. Una parada en la intensidad de una pista que no baja en ningún momento el listo de calidad de la banda sueca. Un torbellino musical de vibraciones ácidas a la altura de sus mejores canciones.

En álbum serpenteante y lleno de sorpresas, ‘Goatbrain’ nos anima con sus ritmos afro-beat. Construyendo la canción desde una estructura sencilla, las voces se compenetran con los tambores para crear una pista llena de vida en la que los instrumentos de viento se unen a esta colorista fiesta ritual. Pero no, los suecos no se olvidan de regalarnos algún solo de guitarra ácida en esta particular bacanal sonora.

Como si estuviéramos en un jardín de la tierra del sol naciente ‘Fool s Journey’ es un canto a la luz a través de pasajes instrumentales guiados por el sonido de una mágica flauta. Un toque de exotismo a semejanza de lo que nos tienen acostumbrados.

Entre efectos de wah-wah ‘Dollar Bill’ se viste de FUNKADELIC en otro espectáculo de vibraciones ácidas de aroma vintage. La canción contiene una gruesa base rítmica con la que amortigua las embestidas de sus corrosivos pasajes de guitarra. Pero estamos ante GOAT, una banda capaz de sorprenderte en cada esquina y aquí su orgía lisérgica se expande hasta convertirse en una jam alocada y ácida.

Nuevamente creando una atmósfera vintage, los elementos de fusión afloran en ‘Zombie’ con forma de ecos Funky y un tono mas propio de los 70’s mirando de reojo a los ganchos hip-hop. Un corte hipnótico que te atrapa entre sus ritmos vibrantes y te invita a entras en la pista. Una canción para disfrutar con las luces de una bola de espejo de discoteca. ¿Bailas?

Manteniendo ese sonido ‘disco’ ‘Frisco Beaver’ eclosiona entre ritmos abro-beat en un nuev estallido de color y ritmos que te atrapan. Los tambores y una guitarra casi surfera acompañan las melodías vocales. Pero siempre hay algún elemento innovador, y aquí los teclados compiten por el protagonismo en una divertida lucha en el que nadie resulta perdedor. Sonidos de los 70’s de alto nivel.

Los sonidos de un luminoso jardín del Edén revolotean en ‘The All Is One’. Una bucólica canción acústica llena de belleza.

Con la pista de baile abriendo sus puertas, ‘Ouroboros’ nos acosa con sus ritmos hip-hop y sus voces abro-beat. Oscilante por momentos y con un sonido dual, aquí nada pes lo que parece. Siempre sorprendente, la canción oscila y serpentea con un groovy imposible de rechazar. Golpes Funky, un bajo poderoso e hipnótico nos llevan a sucumbir a los encantos de esta endiablada canción. Como si estuviéramos en los 70’s GOAT se deja llevar por sus instintos psicodélicos y experimentales durante siete minutos en esta versión extendida, pero para cerrar el álbum nos ofrecen su versión (Radio edit). Aquí van directamente al grano, sin hacer prisioneros.  

Goat 

Rocket Recordings

Reseña: KANT.- ‘Paranoia Pilgrimage’

El segundo álbum de la banda alemana se construye con un enfoque narrativo de las canciones en un espacio en el que el proto-metal, el hard & heavy rock de los 70’s se fusionan con acierto entre densos y oscuros pasajes psico-progresivos en los que el espíritu doorsiano está muy presente. Contundente por momentos, sus melancólicas canciones llevan al oyente mas allá. A diferencia de su primer álbum, aquí el cuarteto se decanta por un tono más oscuro y pesado, haciendo que sus canciones graviten en un espacio más propio del proto-metal de los 70’s. Eso no significa que la psicodelia no esté presente en cada una de las canciones, ya que los efluvios psicotrópicos siguen creando el espacio preciso para desarrollar sus trances chamánicos. ‘PARANOIA PILGRIMAGE’ es el álbum que pondrá en órbita a esta joven y brillante banda. El pasado verano tuve la oportunidad de ver su directo en el festival Hoflarm y me encontré con con cuatro jovenzuelos irreverentes que tiene claro como jugar sus cartas. Grabado en vivo en un pequeño estudio en los bosques de la Selva Negra de Alemania, KANT se mantiene fiel a su enfoque de la creación musical iluminado por los sonidos mas crudos y ácidos de los 70’s. Inspirándose en bandas como Black Sabbath, Witchcraft y Horisont, el álbum transporta al oyente a un reino místico repleto de ocultismo, profecía y seres místicos. En ese espacio es donde afloran las reminiscencias doorsianas para brindar al oyente seductores pasajes lisérgicos. Sustentados en una diabólica dupla de guitarras una fascinante y cautivadora voz y una sólida base rítmica, KANT se postula como una banda emergente con un futuro esperanzador. Prueba de ello es la madurez y solidez de este, su segundo álbum. Un trabajo que venera gloria el pasado desde una mirada melancólica para componer canciones frescas y con muchos atractivos. Cierra los ojos y déjate llevar por ‘PARANOIA PILGRIMAGE’, un fantástico álbum, disponible vía Sound Of Liberation Records.

KANT son: Elena Strähle (bajo), Brain Göbel (batería), Marius Seidel (guitarra y voz) y Nicolas Jordan (guitarra y voces).

Lentamente ‘The Great Serpent’ nos sitúa en un espacio invadido por la melancolía. Sin renunciar a poderoso riffs difusos KANT crea una pista de auténtico proto-metal setentero. Todo un catálogo de sonidos de los 70’s con mediadas dosis de psicodelia e incluso de elementos progresivos que acaban por sumirnos en un trance chamánico en el que la oscuridad se adueña de la atmósfera. Del comienzo vibrante y pesado el corte desciende a un inquietante entorno en el que la penumbra toma un mayor protagonismo. No faltan solos diabólicos para poner la guinda a un magnífico corte.

Con una apertura que me recuerda a la canción de It’s a Beautiful Day ‘Bombay calling’, (una armonía mas tarde copiada por Deep Purple) ‘Baba Yaga’ resume el espíritu de la joven banda alemana. Chamánicos pasajes con un cierto aroma morrisiano van oscilando en un serpenteante deambular por el legado de los sonidos más crudos y lisérgicos del siglo pasado. En este versátil corte encontramos pasajes de hard progresivo que acabarán por sorprendente. Aquí el bajo golpea con contundencia llevando al oyente al centro del vórtice de esta épica canción. Su cantante y guitarra Marius Seidel nos da las pistas: «Baba Yaga es la segunda canción del álbum y single, inspirada en el cuento de hadas eslavo. Una vez me topé con esta historia al escuchar la interpretación de «Pictures Of An Exhibition» de Emerson, Lake & Palmer. Después de escuchar las dos canciones «The Hut» y «The Curse Of Baba Yaga», me sumergí en la tradición de este cuento de hadas bastante aterrador. Después de todo, el resultado musical es una canción, donde la construcción general es más un enfoque narrativo, que una estructura lineal de verso-estribillo»

‘Book Of Creation’ es una pista de puro hard-rock sin artificios. Una armonía pegadiza y una cálida voz cabalgan a lomos de unos riffs potentes que no llegan a traspasar el umbral de la estridencia. El proto-metal de antaño interpretado con elementos contemporáneos con un resultado brillante. Nuevamente la pista nos ofrece pausados pasajes en los que lo pastoral aflora entre efluvios psicodélicos nacidos de la penumbra.

Cambiando el registro, los elegantes pasajes de vocación jazz enriquecen ‘Traitors Lair’. Una canción con reminiscencias doorsianas que gravita en una órbita pausada en la que se da una mayor importancia a la melodía. Sus magníficos pasajes de guitarra crean un efecto balsámico sobre el oyente sumiéndolo en gratificantes pasajes psicodélicos de gran hermosura. Una pista sencilla, pero con muchos y atractivos elementos en su interior. El ejemplo de la versatilidad de la banda y el ejemplo de que se pueden componer bellas canciones sin necesidad de pesados riffs. Hermosa.

Las hostilidades se desatan con ‘Occult Worship’. Hard y heavy rock de siempre envueltos en un aura mesiánica. Sus adornos progresivos inciden en ese sonido vintage que tanto gusta a estos chicos. Sin margen para el aburrimiento la canción sube y baja su intensidad sin renunciar a su vibrante ritmo. Voces y guitarras borrosas se complementan a la perfección entre sus constantes cambios de registro. Una pista con aroma a los sonidos del siglo XX en una revisión plenamente lograda.

Decantándose por su lado más pesado y oscuro ‘Paranoia Pilgrimage’ nace de gruesos riffs de vocación casi doom para cruzar el espejo y descubrirnos un muevo mundo sonoro. Un espacio invadido por efluvios psicodélicos entre devastadores riffs de vocación Sabbath. No faltan voces que nos recuerdan la veneración por el sonido doorsiano en una mezcla atractiva que acaba por funcionar y con la que logran otro corte de tintes épicos.   

‘Dark Procession’ puede que sea un nombre lo suficientemente evidente como para intuir el contenido de sus surcos. Heavy-rock con elementos psico-progresivos y pasajes ensoñadores. La sencilla armonía y sus poderoso riffs son usados con la maestría de unos veteranos en otra impactante canción que se decanta por la monumentalidad de sus riffs para soportar todo su relato.

Sin salirse del guion los ecos de los 70’s retumban con fuerza en ‘Lord Of The Flies’. La canción vuelve a conjugar la rugosidad de sus potentes riffs con ritmos diabólicos que siempre empujan hacia adelante. Con la guitarra impulsando la pista y usando melodías llenas de gancho, la canción golpea con fuerza reflejando la vertiente mas pesada de Kant.

Cerrando el álbum con la pista más larga, KANT se recrean con la psicodélica ‘Rainbird’. Una canción mas cercana al sonido que nos ofrecieron en su álbum debut y en la que los fornidos pasajes psicotrópicos van construyendo un relato meditativo. Balsámica y hermosa, la pista fluye lentamente esquivando las adversidades del camino mostrando un carácter delicado y cálido que se traduce en unos pasajes vocales cautivadores. Pero que esto no te lleve a engaño, ya que su serpenteante deambular por esos espacios expansivos es enriquecido con unos arreglos bien construidos haciendo que el corte se muestre esplendoroso. Otra desgarradora canción en la que no faltan solos asesinos, bajadas de intensidad y un emocionante caminar por la psicodelia envolvente que tanto nos gusta a algunos entre los que me incluyo. No se si es la mejor canción del álbum, pero es una de esas canciones que acaba por capturarte en su chamánico relato. Un cuento mágico lleno de gratificantes momentos y giros inesperados perfectamente diseñados para conquistar al oyente entre sus relajados e impactantes momentos doorsianos. Magia pura.

Kant

Sound of Liberation Records