Reseña: ONIRONAUT.- ‘Spacefreak’

Como tantos músicos y bandas, Borja, el guitarra y cantante de los madrileños FREE RIDE, aprovechó los días del confinamiento por la pandemia mundial para dejar brotar su creatividad en su proyecto personal ONIRONAUT. Tras meses de componer canciones, decide que las mismas vean la luz en su álbum ‘SPACEFREAK’. Un álbum cautivador y lleno de magia que es todo un regalo para los amantes de los sonidos psicodélicos. Sus canciones, predominantemente instrumentales, reflejan todo su talento en un álbum intimista y personal en el que explora las vibraciones más lisérgicas. Alejado de los sonidos stoner, destila su creatividad en ofrecer temas de psicodelia ensoñadora con tonos cósmicos que en ocasiones adorna con exóticos ornamentos orientales. Todo un viaje sensorial a los confines de la psicodelia en sus distintas formas, que sin duda atrapará a cualquier amante del género. Experimentando con los pedales y efectos de su guitarra, crea una dualidad sónica combinando momentos acústicos en alguno de sus temas, para trasladarnos a un mundo onírico con atmósferas gravitatorias y pasajes llenos de acidez. Suaves melodías con cuidados arreglos que suponen un bálsamo reconfortante para nuestros sentidos. Sus lisérgicos temas combinan elementos más propios de Earthless, pero sobre todo incide en mágicos entornos sonoros en los que la mente se empapa de gratificantes sensaciones. Tomando con mesura los elementos stoner y garage, tan habituales en su banda FREE RIDE, ‘SPACEFREAK’ refleja a un músico en la búsqueda interior de la psicodelia expansiva. Usando en alguna de las canciones el sitar, logra dar un tono místico a sus composiciones, elevándonos a un trance empírico del que no querremos salir. Sin duda, el álbum es toda una gran sorpresa a la altura de los grandes gurúes del género psicodélico. Lo que comenzó como un pasatiempo se ha convertido en una obra digna de ser difundida para deleite de todos aquellos que amamos la psicodelia en todas sus vertientes. El álbum ha sido creado, concebido e interpretado por el propio músico en el calor de su hogar, y a pesar de ello, su sonido es impecable. Desde aquí le doy la enhorabuena a mi amigo Borja y espero que siga sorprendiéndonos con mas álbumes como éste.

Memento Mori abre el álbum con un atmosférico viaje psicodélico que nos lleva a los confines del cosmos. Sonidos flotantes de guitarra que gravitan en un universo liviano y que producen un a sensación terapéutica. Apacible y balsámico el tema va desarrollándose con suaves acordes impregnados en dietilamida. Creando una sensación de relax al oyente, la canción nos hace flotar durante ocho minutos de una psicodelia que nada tiene que envidiar a los grandes gurús del género. Una exploración psico-espacial en toda regla adornada con distintos efectos llena de magnetismo. Una apertura sobresaliente llena de magia que abre al oyente las ganas de seguir explorando el resto del álbum.

Envuelta en efectos ‘Synesthesia, es un tema más vibrante y experimental que incide en la apuesta heavy-psych predominante en el álbum. Una espiral de solos de guitarra y pedales en línea Earthless entre ritmos frenéticos con un cierto hipnotismo. Los momentos espaciales atraviesas tormentas de meteoritos en este virulento tema.

Black Haze’ fluye suavemente entre efectos y pedales acompañado del sutil sonido del sitar. En tonos místicos el tema crea una nueva atmosfera lisérgica en la que el aroma del incienso reconforta los sentidos. Relajante y mágico el tema eleva la intensidad de sus riffs para iniciar una tormentosa travesía por una atmósfera más pesada en una nueva bacanal psicotrópica.

Saliendo de las atmósferas psico-espaciales ‘No Directioncon pausados acordes y voces nos devuelve a la tierra tras las odiseas siderales de los tres primeros temas. Combinando acordes acústicos y eléctricos el tema se inclina por un espacio más acaramelado. Eso no significa renunciar a bellos solos de guitarra que se yuxtaponen constantemente.

Cálidos pasajes nos introducen en ‘Entropy, un tema instrumental que suaviza su sonido con elementos exóticos y dulces melodías con ciertos aromas a psicodélica aromática de os 60’s. Un relajante corte que pone la pausa al frenesí lisérgico envolviendo la atmósfera de apacibles y reconfortantes sonidos en sus casi seis minutos.

Kadesh’ vuelve a deleitarnos con agradables aromas exóticos. Acordes acústicos y el siempre hechizante sonido del sitar nos trasladan a un ambiente lleno de espiritualidad.

Recuperando los momentos garage ofrecidos en FREE RIDE, ‘Acid Hobo’ se inclina a un entorno diferente a las canciones anteriores. Con alguna pincelada psicodélica la canción se desarrolla más en un entorno desértico sin renunciar a brillantes pasajes de guitarra.

‘Lost on a Sunny Dayes una canción sencilla que conjuga elementos psicodélicos con pasajes acústicos que evocan escenarios arenosos.

Partiendo de suaves acordes ‘End of the Road’ envuelta en una atmósfera nebulosa nos susurra con delicados acordes acústicos. Suave y apacible el tema nunca deja de prescindir de los efectos para aportar el tono ácido a un tema plácido y relajado. Una combinación que siempre funciona a pesar de su aparente sencillez. Una canción intimista con tonos melancólicos que se enriquece con ese manto psicodélico que aportan los acordes eléctricos. El tema, se siente seducido por la psicodelia chamánica en su parte final.

El álbum cierra con el experimental ‘Alkaloid’. Un tema diferente al reto del álbum en el que Borja juega con efectos en un corte de tintes cósmicos con hipnóticos ritmos.

ONIRONAUT

Reseña: BOOK OF WYRMS.- ‘Occult New Age’

‘OCULT NEW AGE’ es el nuevo álbum de la banda de Virginia BOOK OF WYRMS. Ahora como cuarteto, en su tercer álbum se inspiran en libros ocultistas para mostrar al mundo todo el poder de sus riffs con sabor añejo. El sonido del proto-metal de los 70’s con inspiración en una aparentemente extraña, pero efectiva mezcla en la que el sonido de bandas como Hawkwind o Ecstatic Vision coquetea con ZZ TOP, y por supuesto sin perder de vista el legado de Black Sabbath, Blood Ceremony o los contemporáneos Jess And The Ancient Ones. El resultado son ocho fantásticas canciones construidas en oscuras atmósferas que mantienen el ritmo. Sí, hay ciertos coqueteos doom, pero también hay blues, boogie, y fantásticas melodías en las que la voz de Sarah Moore Lindsey brilla con luz propia. Altas dosis de psicodelia pesada con muchos elementos progresivos (algo distintivo y fundamental) construyen un álbum que huele a 70’s, pero que se ejecuta con un espíritu contemporáneo. Intentando que el álbum suene como uno de sus shows en vivo, las canciones fluyen entre bellos pasajes con ritmos lentos y cadenciosos, pero siempre con un aliciente en sus surcos para atraer al oyente. Esta fórmula funciona, y sus canciones juegan con distintos estilos para salir de cualquier encasillamiento. Sí, probablemente estemos viviendo un momento en el que muchas bandas usan una voz femenina para celebrar sus rituales ocultistas bajo pesados riffs doomies, pero los de Virginia, son algo más que esto. Sus escarceos progresivos, con la incorporación de ciertos pasajes en los que los sintetizadores aportan un halo cósmico, resultan ser todo un fascinante acierto. La esencia blues, y el amor por el rock de siempre, los lleva a transitar territorios que incluso se acercan a momentos más propios de Zeppelin, pero sin duda, lo más sorprendente es verlos explorar territorios boogie rock, algo inusual en este tipo de bandas. Su tercer álbum ‘OCULT NEW AGE’, abre un nuevo camino para el ocult-rock, coloreando sus texturas con gamas cromáticas que aportan riqueza a sus oscuras composiciones. Con todos esos elementos, tienen la capacidad para crean atmósferas en las que el oyente se siente partícipe, siendo un elemento más dentro de las mismas. Un álbum notable que puede ser atractivo para los amantes del doom, pero que es todo un tesoro por descubrir para todos aquellos que no conocían a la banda.

OCULT NEW AGE’ está disponible vía Desert Records, habiendo sido grabado y mezclado por Jamie Rose en Absolute Future Studios con Chris Ratterree. Diseño obra de Nathan Landolt sobre arte del álbum de Taralyn Phillips con imágenes de alta resolución a cargo de Ben DeHaven.

BOOK OF WYRMS son:

Chris DeHaven – Batería y percusión
Sarah Moore Lindsey – Voz / Sintetizador
Jay «Jake» Lindsey – Bajo / Sintetizador
Kyle Lewis – Guitarra
Órgano en ‘Speedball Sorcerer’ por LJ Rafalko

‘Meteoric Dagger’ abre el álbum entre vibraciones blues de tonos ocultistas. Introduciéndonos inmediatamente en una atmósfera oscura, en tema deambula en un escenario hard-rock con un sonido grave aportado por su poderosa línea de bajo. Los efluvios psicodélicos no tardan en aparecer, algo que se repetirá en los temas siguientes. La sensual voz de su cantante Sara,  siempre nos va a llevar a un escenario ritual en su vocación de sacerdotisa de la banda. El tema fluye oscilando entre riffs ácidos y una cierta herencia 70’s con momentos de pesadez y un ambiente con muchas dosis lisérgicas.

Instalados en los sonidos hard & heavy de los 70’s, ‘Colossal Yield’ golpea con sus fuertes tambores entre melodías vocales que suavizan sus fornidas entrañas. Ecos, heavy-rock se entremezclan con efectos espaciales impregnado el ambiente de psicodelia así como momentos casi proto-metal. Una combinación que funciona, proporcionando una versatilidad de fácil digestión para el oyente.

‘Albrionlilly’ da un giro completamente a su sonido a través de dos minutos de arpegios acústicos llenos de belleza.

Emergiendo entre efectos, ‘Hollergoblincoquetea con elementos progresivos en un espacio de oscuridad. El lento ritmo se colorea con seductores pasajes de guitarra. Una magnética línea de bajo hace girar el tema a territorios heavy-psych. Con un tempo bien marcado y medido, la banda va desarrollando el tema dotándole de un aura psico-progresiva. Aquí la pesadez se deja apartada para susurrarnos con pasajes melódicos con un aroma de misterio. De esas nebulosas aflora la dulce voz para aportar su lírica litúrgica con melodías casi ocultistas. Con los teclados haciendo acto de presencia el ritmo cadente nos atrapa con todo su hipnotismo. Tras desarrollarse en un calmado entorno, la canción eclosiona en su parte final con riffs más barrocos que suben la tensión. Aquí las guitarras afilan su sonido haciéndose hueco en la espesa neblina persistente en todo el corte.

Usando elementos ocultistas y tonos psycho-doom ‘Keinehora’ parece invocar a alguna oscura divinidad con sus plegarias rituales. Sensuales pasajes vocales se desarrollan entre sus tenebrosos riffs, esta vez, netamente inclinados a espacios más pesados. Con esa dualidad entre lo inquietante y oculto, así como los acaramelados y desgarradores pasajes vocales, los bosques narcóticos se abren ante nosotros entre los riffs más contundentes del álbum. El resultado resulta espeluznante.

Evocando el sonido de ZZ Top y cubriéndolo de elementos ocult-rock, los primeros riffs de ‘Speedball Sorcererrezuman boogie-rock. Sin perder su aura de oscuridad la canción se muestra más ortodoxa en su sonido. Todo un espejismo que nos abre los ojos entre solos heavy-psych con cierta inclinación progresiva. El tema conjuga todos los elementos usados por la banda en este álbum, hard, ocult-rock, psicodelia, y pasajes progresivos. Puede parecer arriesgado, pero el tema fluye con naturalidad mostrando que nada es forzado.

‘Weatherworke’ se desarrolla en una atmósfera psico-progresiva con un sonido pesado y denso. Entre nebulosas que por momentos adoptan ritmos blues y en otros se despegan por torrentes doom, la canción recoge elementos más propios de Led Zeppelin para retorcerlos y adaptarlos al sonido propio de la banda.

Cerrando el álbum, ‘Dracula practice’ con el grueso sonido de un bajo que parece se vaya a quebrar, incide en la psicodelia pesada como inspiración para su sonido. Solos virtuosos y una oscura atmósfera de la que aflora una especie de blues doom, resultan efectivos y atrayentes para el oyente. Efectos, pasajes vocales llenos de sentimiento se arremolinan en una espiral lisérgica con un ritmo que rápidamente empapa al oyente con su poder psicotrópico.

Book of Wyrms

Desert Records

Reseña: SEX BLENDER.- ‘Studio Session I’

Con dos álbumes previos, el cuarteto ucraniano SEX BLENDER publica su tercera entrega ‘STUDIO SESION I’. Cualquiera que ya haya escuchado antes a la banda puede hacerse una idea de lo que le espera en este nuevo álbum. ‘STUDIO SESION I’ contiene cuatro largas jams instrumentales en las que la psicodelia pesada sirve de base a sus experimentaciones por sonidos drone con ambientaciones espaciales e incrustaciones progresivas. Si hay algo que caracteriza a SEX BLENDER, es el poder de sus atronadores tambores, algo que muchas veces inclina sus temas a un sonido mas pesado. Hipnóticos, psicotrópicos, pero llenos de frescura, los cuatro temas deambulan en escenarios cósmicos con zumbidos creando una aturdidora cortina sonora que se estratifica en distintos niveles. Manteniendo una estructura que se repite, las cuatro jams ofrecen momentos virulentos y aturdidores con un sonido que se vuelve tosco y pesado, grandes desarrollos psicotrópicos y ambientaciones cósmicas en las que los elementos progresivos se asoman sutilmente. Siempre impulsados por sus hipnóticos ritmos de vocación kraut el deambular por atmósferas de diferentes características hace que su escuche resulte fascinante. Aquí no hay reglas, pero si un propósito claro. Con unos genes vintage la licuadora ucraniana consigue batir sus hipnóticos sonidos para ofrecer un resultado satisfactorio. Los temas fueran grabados sen sesiones en vivo en el estudio manteniendo el lema de la banda: “Sex Blender es una mezcla de música definitiva de diferentes estilos que incluyen stoner, heavy psych, krautrock, drone y material clásico de la vieja escuela. El lema de la banda es: ¡La música es mejor que el sexo literalmente!. ‘STUDIO SESION I’ está disponible vía Drone Rock Records.

Grabado en Frost Magnetic Records en Ivano-Frankivsk 31/01/2021

SEX BLENDER son:

Yurko Savchuk – guitarras
Mira Shulak – teclados
Rostyslav Garbar -bass
Oleh aka Atanas Bro – batería

Oleh Moroz aka Frost – grabación / mezcla / masterización
Uliana Kulchytska – arte de la portada

‘Retrograde deluxe’ se desarrolla a lo largo de doce minutos entre gruesos riffs con los habituales momentos drone y atronadores tambores. Un zumbido constante que inexorablemente nos lleva a un insondable espacio psico-progresivo en el que la pesadez custodia sus ensoñadores e hilarantes desarrollos de guitarra. Sobresaliendo la potencia de sus atronadores tambores, SEX BLENDER crea un tema en el que la ambientación vintage aportada por el sonido de su penetrante órgano se conjuga con una experimentación psicotrópica de lato nivel. Con hipnóticos ritmos kraut y un talante espacial el tema transita vigoroso en un entorno cósmico guiado por una línea de bajo llena de magnetismo que camina de la mano de sus fuertes tambores. Un agotador peregrina r de una jam que parece no tener fin en su viaje a través de mundos alejados de lo terrenal. Lo cierto es que el tema tiene la capacidad para enganchar al oyente con sus oscilantes reverberaciones. El tema va minorando su intensidad desde su comienzo lleno de pesadez a un espacio mucho más psicodélico en su parte final.

Entre una neblina de fuzz ‘Crimson master’ mantiene sus poderosos tambores sobre sus desarrollos psicodélicos. Aquí la banda suena lisérgica sin renunciar a la pesadez de sus ritmos. Mas instalados en los sonidos heavy-psych la banda coquetea con un escenario doom, sin renunciar a su estela espacial. Incidiendo en la experimentación crean un tema que parece estratificar su sonido en distintos niveles. Gran parte de ello se debe al uso de los sintetizadores jugando un importante papel en la fisonomía del corte.

Con una vocación psicodélica más ortodoxa ‘Rave spritz’ colorea sus apacibles desarrollos de guitarra con un cadente ritmo y ornamentos que ponen el toque de mágico al tema.Pero como decimos en España, ‘la cabra tira al monte’, y los ucranianos no se resisten a experimentar con distintas vibraciones, aunque en esta ocasión sean más comedidos. Los once minutos de la jam permiten cambiar el registro, y tras una primera parte tranquila, los sonidos más rugosos aparecen en su parte central volviendo a descender por laderas más pesadas. Unas pendientes sinuosas en las que los elementos progresivos hacen acto de presencia. Por momento la canción suena como si fuera la mezcla de dos temas distintos, lo cual resulta bastante atractivo. En la parte final la jam retoma la senda psicodélica entre sus poderosos tambores con pesados desarrollos llenos de magnetismo.

Con una línea de bajo creando una misteriosa atmósfera, ‘Diver’ explora ese entorno heavy-psych en el que tan bien se sabe mover SEX BLENDER. La guitarra vibrando en bellos desarrollos que se ven acompañados de un zumbido constante y la explosión de ritmo habitual en todo el trabajo. Momentos drone con mágicos pasajes de guitarra crean un entorno amable para el oyente. De esta forma la banda crea un nuevo espacio experimental en el que desarrollar sus desvaríos.  En esta ocasión la jam se mantiene más firme el su apuesta heavy-psych con oscilantes cambios de ritmo y múltiples efectos que aportan un aura espacial al corte.

Sex Blender

Drone Rock Records

Reseña: DOMKRAFT.- ‘Seeds’

Si te gustan los sonidos masivos envueltos en oscuras atmósferas narcóticas, sin duda ‘SEEDS’ es tu álbum. El trio sueco resurge como el Ave Fénix con un álbum nacido de la pandemia para ofrecernos un apocalíptico relato sustentado en monolíticos riffs como nunca antes habías oido. Toda una experiencia narcótica que se centra en la idea de emerger de las ruinas, para empezar de nuevo, construir algo diferente y mejor, más allá del cataclismo. DOMKRAFT construyen su nuevo álbum con un flujo hipnótico que quiebra cervicales, circuitos cerrados en los que los ganchos instrumentales titánicos alimentan conceptos líricos, luego giran de regreso para dirigir la psicodelia elíptica y las voces que ensanchan el cielo. En un ambiente oscuro, incluso a veces tétrico, sus atormentadas canciones, conjugan todos los elementos doom de bandas como SLEEP, añadiendo altas dosis de psicodelia espacial en vena HAWKWIND, con cuidadas y desgarradoras melodías más propias de bandas como ELDER. Sin duda, un álbum que excava mas profundo en los estratos doom de los que banda nació. Nebulosos sonidos masivos sustentados en una monumentalidad al alcance de pocos, riffs monolíticos que no desdeñan la psicodelia pesada en ningún momento. Sus canciones son como el caminar de manada de mamuts tras una ingesta de L.S.D. dejando un rastro de desolación Y angustia a su paso. Un agujero negro que te atrapa con un magnético sonido que bebe de la fuente del kraut, pero que vive en un oscuro bosque heavy-psych. Sabiendo manejarse en los sonidos doom de manual, ese bajo crujiente derrota a cualquier enemigo que pretenda detener su difuso sonido, mientras los tambores retumban en un ritual agónico entre guitarras que se inclinan por la psicodelia pesada, para ofrecer los momentos más narcóticos y psicotrópicos del álbum. Sin hacer mucho ruido y evolucionando lentamente, DOMKRAFT ha ido haciéndose un hueco en la escena pesada silenciosamente; con cada nuevo álbum que el trio publica, ofrece un nuevo aliciente a aquellos que piensan que el doom está anquilosado. Sus angustiosas voces, complementan un álbum faraónico que no da respiro al oyente, y en el que, el magnétismo de sus canciones nos engulle en una espiral de efectos, pedales y crujientes riffs atronadores.  Si tuviera que elegir un solo adjetivo para describir ‘SEEDS’, sería ¡MONUMENTAL!.

‘SEEDS’ nació en medio de la ola de calor del verano de 2020, el cantante y bajista Martin Wegeland, el guitarrista Martin Widholm y el baterista Anders Dahlgren se dirigieron hacia el oeste hacia el Mar Báltico hasta Welfare Sounds Studio, que se encuentra en una vieja casa de madera en las afueras de Gotemburgo, Suecia. Allí, en una gran sala en vivo con aire acondicionado prestado, los suecos sudaron con los jefes de estudio Kalle Lilja y Per Stålberg durante tres días para concretar una nueva epopeya que se siente cruda y viva. Con el debido crédito a la magia de mezcla de Karl Daniel Lidén, el peso característico de DOMKRAFT es más prominente que nunca, y los ambiciosos temas líricos agregan contexto a los riffs siempre masivos y el flujo hipnotizador.

Sonicblast-fest

Originalmente, DOMKRAFT se unió por un amor mutuo por SPACEMEN 3, MONSTER MAGNET, SLEEP y HAWKWIND, por nombrar solo algunos. A partir de la más pesada de sus influencias combinadas, el trío de Estocolmo creó un sonido que combina cantos fúnebres imponentes, psicodelia alucinante y minimalismo hipnótico, que se encarna en su álbum debut monolítico de 2016 ‘THE END OF ELECTRICITY’ y la continuación de 2018. ‘FLOOD’. ‘SEEDS’ está disponible vía Magnetic Eye Records.

Sonicblast-fest

DOMKRAFT son:
Martin Wegeland – voces y bajo
Martin Widholm – guitarras
Anders Dahlgren – batería

Sonicblast-Fest

Monolíticos riffs atmosféricos abren ‘Seeds’. Nueve minutos de oscuridad doom envueltos en una espesa neblina psicotrópica. El tema golpea fuerte con toda su pesadez, mientras sus atormentadas voces asoman de las profundidades mostrando todo su desasosiego. El tremendo sonido de la línea de bajo se conjuga con unos solos de guitarra estilistas. Su atronador y aturdidor sonido nos deja noqueados. Pero no solo de pesadez vive el trío sueco, sus misteriosos pasajes heavy-psych se desarrollan con soltura entre la densidad habitual de la banda. El tema es impulsado por fuertes tambores en un ondulante transitar por el mundo de los espectros. Si estamos ante un corte pesado, también estamos ante una canción que contiene un espacio melódico, que a veces se inclina incluso a territorios progresivos sin perder su pleno carácter doom. Un corte hipnótico y masivo.

El crujiente bajo nos introduce en ‘Perpetuator’. Una nueva odisea en la que la psicodelia pesada se dorna de momentos sludge entre voces llenas de lírica. Siempre en tonos lánguidos su potencia narcótica nos impregna de psicotrópicos inyectados a golpe de riffs. Un magnetismo soporífico que no pierde jamás el ritmo. Lento, parsimonioso, pero completamente psicotrópico, el tema mantiene una primera parte de pesadez extrema, para introducirnos en lisérgicos espacios en los que la banda brilla con luz propia. Otro tema desgarrador que lleva el sello de la banda. En su ondulante transitar por la oscuridad, el tema pasa por una fase tormentosa para morir en una atmósfera psico-espacial que nos aleja de la contundencia previa.

‘Into Orbit’ nace de guitarras distorsionadas para caminar como un paquidermo gigantesco. Ese característico sonido monolítico se retuerce entre pedales y distorsiones aportando un aura espacial en su propuesta psycho-doom. Un sonido turbio, denso, plomizo, pero que acaba atrapándonos entre sus fauces. Ornamentando su sonido con sutiles incursiones de guitarra, la espesa cortina que suponen su sonido, resulta como un agujero negro del que no podemos salir. La conjunción de elementos kraut, psicodélicos y espaciales consigue un resultado monumental. Probablemente el tema más turbio del álbum.

En contraposición, ‘Dawn of man’ nos devuelve al doom ortodoxo entre pedales y efectos. Toda una bacanal de sonidos masivos con un poder magnéticos de proporciones descomunales. Aquí las voces cambian su registro par ofrecernos un chamánico espacio narcótico. Su atrayente poder de seducción hace que nuevamente caigamos rendidos a su propuesta sonora. El tema se ensambla en una efectiva combinación de psicodelia pesada, rock espacial, ecos progresivos y los imperturbables genes doom. En esta ocasión la banda atraviesa continuamente esa difusa frontera entre la psicodelia pesada y el doom. Todo un atrayente ritual en el que la luz parece no existir.

‘Tremors’ describe enigmáticos espacios que vuelven a beber de las aguas psico-progresivas. Aguas impregnadas de dietilamida en las que la voz flota creando una sensación placentera y soporífica. Con la sensación de algo grande va a suceder, la canción evoluciona con lentitud guiada por sus poderoso tambores y por ese bajo que parece que va a quebrar. Con alguna incursión sludge, el tema mantiene la tensión en un nivel elevado. Nuevamente las incrustaciones espaciales aparecen en forma de efectos, mientras la voz regresa a sus tormentosos pasajes. Amortiguando su densidad con chamánicos pasajes la dualidad de melodías vocales hace que el tema resulte fascinante para el oyente.

A continuación, ‘Krank Blekhet’ con un minuto de duración sirve como almohada para devaneos psico-espaciales

El álbum cierra con la mastodóntica ‘Audiodome’. Aquí la banda desata todo su potencial en atmosféricos pasajes en los que el doom habita con la más oscura psicodelia pesada. Los monolíticos riffs se adueñan de un tema hipnótico, pesado y a su vez muy psicodélico. Lleno de rabia, el tema vomita toda la fuerza de la banda. Contundente, hipnótico y sin hacer prisioneros el tema se embarca en una odisea espacial sin perder un ápice de fuerza. Ese sonido masivo de los suecos transita aquí por atmósferas siderales en las que la oscuridad cubre todo. Propulsado por la fuerza del fuzz, la banda gravita en una misteriosa atmosfera entre tambores rituales y melodías psicodélicas arropadas por una turbia cortina cegadora. En su parte central encontramos los pasajes más narcóticos del álbum. La semilla del paquidermo sueco parece reproducirse lentamente ofreciendo su lado más lisérgico hasta difuminarse en el infinito.

Domkraft

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