Reseña: KAVEE.- «Metempsychosis»

Refugiado en el nombre de KAVEE, Valerio Willy Goattin, guitarrista de SLAP GURU y GALAVERNA saca sus demonios en un álbum acústico mediante el que recorre misteriosos paisajes alejados de los ritmos pesados y de esos arrebatos de rabia a los que nos tiene acostumbrados en SLAP GURÚ. Un escape acústico hacia la dimensión onírica de la música en el que saca sus tormentos en temas llenos de sentimiento dando un paso más en su multidisciplinar trabajo como músico Vestido con el traje de loner-folk, combina relajados temas que habitan en grises atmósferas enriqueciéndolos con elementos progresivos y un aura psicodélica. También el blues aparece tímidamente en sus composiciones. Sencillez y pausa para componer un álbum que nació de la pandemia y el aislamiento y en el que se desnuda emocionalmente. Sus cuidadas melodías y el sosiego resultan ser un aliado para la construcción de canciones profundas que se instalan en sonidos más propios de la Europa de los 70’s en contraposición con el sonido más americano de la discografía de SLAP GURÚ. El sólo se basta para desdoblarse tocando guitarras acústicas y eléctricas, banjo, batería, percusiones, bajo, armonio, sitar para crear un marvillos0 álbum de acid-folk bajo su cálida y hechizante voz. Seguramente los más eruditos podrán encontrar dispares y prestigiosas influencias en su sonido, pero en esta ocasión prefiero quedarme únicamente con el resultado, sin buscar más allá. La respuesta está en una atenta escucha del álbum para poder apreciar todo su potencial que es mucho.

¿Con qué nos sorprenderá en la próxima ocasión?

“Metamorphosis”, el tema que da nombre al álbum nos muestra la sutileza acústica con calmados acordes bajo una tenue aura psych. En una atmósfera gris en la que la melancolía se describe entre tonos folk que nos acarician con delicadeza. De aspecto sencillo, su interior contiene suficientes elementos compositivos que delatan su riqueza. Una tierna conjunción de guitarra acústica y eléctrica resulta todo un acierto que aporta más brillo a esas texturas evocadoras de un oscuro y frio día otoñal frente al fuego. Podríamos decir que estamos ante un tema folk, pero en él no faltan elementos progresivos.

Sin abandonar el camino recorrido en el corte anterior, “The lost of the sun” sigue esa ruta folk-prog arropando la cálida y sugerente voz de Willy. Un corte introspectivo con elementos sinfónicos en ese marco de tristeza, algo que es un denominador común en todo el álbum. Con el punto de vista puesto en los 70’s los acordes de guitarra y la voz parecen mirar al pasado, un pasado gris y melancólico.

Con un mayor protagonismo de las melodías “Indian summer” manteniendo el tono folk, nos ofrece un sonido más europeo del que nos tiene acostumbrados con SLAP GURÚ. Un espacio propicio para incorporar instrumentos tradicionales que son coloreados con finos y elegantes solos de guitarra eléctrica. Un susurrante tema con un persistente zumbido en un segundo plano, como si todo estuviera dispuesto en distintos estratos sonoros añadiendo una atmósfera algo psicodélica.

“Like Morphine” es un bello tema construido sobre múltiples arpegios sobre aparecen susurrantes melodías que nos acarician con delicadeza desde su intrínseca sencillez. De corta duración, pero lleno de intensidad.

Como si buscara la luz “Interstellar” parece querer sacarnos de las atormentadas canciones anteriores para buscar espacios más luminosos. Con un pequeño giro en el registro vocal, la rabia se vislumbra en contraposición con las acarameladas melodías vocales de los temas precedentes. Como si hiciera un ejercicio de redención, los demonios salen de las entrañas. Siempre con gran acierto, la guitarra despliega con mesura unos atractivos solos que complementan la base acústica con la que nace.

“An october evening” con el registro vocal más quebrado y una repetición de acordes va construyendo un tema más rugoso y aguardentoso. En una explosión de fuerza todo se acelera con un vertiginoso ritmo en una caída a tumba abierta.

Ecos americanos afloran en “Awakening”, un tema construido sobre una base blues en los que Valerio pone mayor énfasis con un registro vocal desgarrador. La brillantez de la guitarra electrificada sobrevuela los ritmos acústicos.

El álbum cierra con “0101”, un breve epitafio de un minuto con el que pone colofón a un trabajo notable a través del cual nos transmite sentimientos y estados de ánimo desde la sencillez.

https://www.facebook.com/Kavee-100870115101095

Premiere & reseña: SUCCOPUSS.- «Zuckerguss» (español/english)

(English below)

Os presentamos en exclusiva «ZUCKERGUSS» el nuevo álbum de los austriacos SUCCOPUSS.

SUCCOPUSS es un trío de blues pesado de Viena (Austria) y sus raíces inconfundibles y su trasfondo musical se basan profundamente en el Blues.
Krystof Hümer & Tobias Paul formaron la banda en 2013 a los que se unió Michael Westerkam se unió a la banda con su inconfundible saxofón y coros conviertiendose en un elemento indispensable en el sonido de las banda. El trío toca una interesante mezcla de jazz, blues y hard rock aderezado con voces empapadas de ron con algún tema cantado en español como es el caso de «Comer», en el que los ritmos latinos se fusionan con el blues canalla de garito de luces tenues.

«Swine» nos ofrece fuertes dosis de boogie rock y rockabilly a ritmo frenético en contraste con «No Pain» un corte en el que el blues nuevamente es leit-motiv de la banda arropado por las vibraciones jazz salidas del saxo de Michael, o la elegante «Jean Luc» y húmedo y seductor tema con tonos canallas evocador de algún club nocturno en medio de la madrugada.

La versatilidad del álbum hace que encontremos temas como «Giftler» en el que los pasajes vintage se adornan con una atractiva y sutil psicodelia con el blues presente como en el resto del álbum.

«0110» se desarrolla bajo un sonido sucio en el que el blues y garage-rock se unen en una causa común adornados de efluvios lisérgicos y las habituales dosis jazz.

Entre atmósferas más psicodélicas «Satana» pone la nota ácida a un trabajo crudo pero fresco sin renunciar al blues más pegajoso y seductor. Aquí la banda nos ofrece su corte más experimental.

«Lucky Luke» cierra el álbum con acordes de piano prescindiendo de los registros vocales y mostrando el amor de la banda por el jazz y el blues bajo ritmos de cabaret.
Esta constelación de sonidos ya se podía escuchar en su aclamado EP homónimo lanzado en 2017.

Es el primer álbum de larga duración y marca un hito en la historia de la banda.
Las 10 canciones fueron grabadas por Daniel Schatz en Primitive Studios Vienna en 2019.
Grabado, mezclado y producido por Daniel Schatz
Masterizado por Martin Scheer
Arte y diseño del álbum por Lena Göbel
Diseño y gráficos web por Imaginería Del Mar Muerto

«ZUCKERGUSS» está disponible a partir de hoy a través de StoneFree Records en los siguientes formatos:

Limited Edition Vinyl
Limited to 200 Pieces – 12“ Gatefold 180g Black Vinyl 33rpm
Limited to 100 Pieces – 12“ Gatefold 180g Solid Gold Vinyl 33rpm
Limited to 500 Pieces – Digipak CD
Pressed by Austro Viny

Consíguelo aquí:

http://www.stonefree.co.at/zuckerguss.html?fbclid=IwAR1IqP_EvRgwNuHW_cZuREZ2psdfGo6wf5tr-x6_x2iiqWVl1G-8IAv2w0g

Tracklist:

  1. Alchemist // 02:25
  2. Comer // 03:56
  3. Swine // 01:58
  4. No Pain // 03:27
  5. Giftler // 06:45
  6. Shag Yo Egedre // 03:33
  7. 0110 // 03:49
  8. Jean Luc // 06:43
  9. Satana // 06:33
  10. Lucky Luke // 03:38
    Total Length: 42:47

English:

We present you exclusively «ZUCKERGUSS» the new album by Austrians SUCCOPUSS.

SUCCOPUSS is a heavy blues trio from Vienna, Austria, and their unmistakable roots and musical background are deeply based on Blues.
Krystof Hümer & Tobias Paul formed the band in 2013 and Michael Westerkam joined the band with his unmistakable saxophone and backing vocals becoming an indispensable element in the sound of the bands. The trio plays an interesting mix of jazz, blues and hard rock seasoned with rum-soaked voices with some song sung in Spanish such as «Comer», in which Latin rhythms merge with the blues rogue disreputable club. «Swine» offers us strong doses of boogie rock and rockabilly to a frenetic rhythm in contrast to «No Pain», a track in which the blues is once again the band’s leitmotif wrapped in jazz vibrations from Michael’s saxophone, or the elegant «Jean Luc» and wet and seductive theme with rogue tones reminiscent of some nightclub in the middle of the morning.

The versatility of the album makes us find songs like «Giftler» in which the vintage passages are adorned with an attractive and subtle psychedelic with the blues present as in the rest of the album.

«0110» takes place under a dirty sound in which blues and garage-rock come together in a common cause adorned with lysergic effluvia and the usual jazzy doses.

Among more psychedelic atmospheres «Satana» puts the acid note to a raw but fresh work without giving up the most catchy and seductive blues. Here the band offers us its most experimental song.

«Lucky Luke» closes the album with piano chords, dispensing with the vocal registers and showing the band’s love for jazz and blues under cabaret rhythms.
This constellation of sounds could already be heard on his acclaimed self-titled EP released in 2017.

It‘s the first full length album and marks a highlight in the bands history.
The 10 songs were recorded by Daniel Schatz at the Primitive Studios Vienna in 2019.
Recorded ,Mixed & Produced by Daniel Schatz
Mastered by Martin Scheer
Album Artwork & Design by Lena Göbel
Layout & Web Graphics by Imaginería Del Mar Muerto.

Limited Edition Vinyl
Limited to 200 Pieces – 12“ Gatefold 180g Black Vinyl 33rpm
Limited to 100 Pieces – 12“ Gatefold 180g Solid Gold Vinyl 33rpm
Limited to 500 Pieces – Digipak CD
Pressed by Austro Vinyl

Get it here:

http://www.stonefree.co.at/zuckerguss.html?fbclid=IwAR1IqP_EvRgwNuHW_cZuREZ2psdfGo6wf5tr-x6_x2iiqWVl1G-8IAv2w0g

Track list:

  1. Alchemist // 02:25
  2. Comer // 03:56
  3. Swine // 01:58
  4. No Pain // 03:27
  5. Giftler // 06:45
  6. Shag Yo Egedre // 03:33
  7. 0110 // 03:49
  8. Jean Luc // 06:43
  9. Satana // 06:33
  10. Lucky Luke // 03:38
    Total Length: 42:47


https://www.stonefree.co.at/succopuss.html
https://www.succopuss.bandcamp.com
https://www.facebook.com/Succopuss
https://www.succopuss.com/

Reseña: BLURRED REFLECTIONS.- «Blurred Reflections»

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Los duros tiempos del COVID han conseguido que algunos músicos aprovechen el confinamiento para componer, y en esta ocasión, Maurice Eggenschwiler, guitarra y cantante de BLUES FUNERAL y SANCTUS BELLUM ha aprovechado la cuarentena para desarrollar su proyecto en solitario bajo el nombre de BLURRED REFLECTIONS. Toda una paradoja que nos brinda la oportunidad de deleitarnos con un EP maravilloso en el que el músico de Houston se viste de etiqueta para componer seis bellas canciones que se alejan de las vibraciones pesadas a las que nos tiene acostumbrados con su banda. Toda una elegante exploración de sonidos en los que el jazz y la música progresiva quedan reflejadas con destreza como gran fuente de inspiración para que Maurice cumpla un antiguo deseo al explorar este tipo de terrenos musicales saliendo de su zona de confort. «BLURRED REFLECTIONS» examina nuestra relación con la naturaleza, la mente musical, el fracaso pasado, la introspección y la fortaleza del individuo. Musicalmente, las canciones se inspiran en bandas como: Opeth, Anekdoten, Steven Wilson, Al DiMeola, Camel o King Crimson, que son influencias cruciales para Maurice, incluyendo una instrumentación con elementos como piano, melotrón, órgano, cuerda de acero y guitarra acústica de nylon, así como guitarra eléctrica.

«Fallen sun» , en ese ambiente progresivo que preside todo el trabajo se deja llevar por delicadas melodías desarrolladas en un ambiente sinfónico. Elegantes pasajes de guitarra que toman elementos jazz conforman un aterciopelado corte en una relajada atmósfera en la que la lánguida voz de Maurice nos susurra con mimo. 

Sin salir de esa acolchada estancia en la que se desarrolla el tema anterior, «Green hallways» incide más en los elementos jazzísticos,  entre cuidados juegos de voces y coros arropados por un sinfonismo lleno de melancolía. 

Con las notas del piano clásico «Painted gray» se abre a luz desde la gris atmósfera de la que nace. Un tema sobrio que transita en un espacio soft-rock, progresivo en el que los ecos jazz siguen presentes como en la gran parte de los temas. Bajo ese ambiente melancólico, la belleza de los pasajes de guitarra dotan la canción de una elegancia sublime. 

Otra oda a la elegancia encontramos en «Stars in the void». Melancólicos pasajes jazz se adornan con una delicada instrumentación para crear un nuevo espacio de belleza que bebe de las fuentes del sinfonismo de los setenta. Tonos grises en un derroche de sensibilidad compositiva. 

«Weightless Darkness» Es un paseo instrumental por pausadas atmósferas en las que la dualidad de guitarra acústica y eléctrica crean un espacio de belleza y relajación. Aquí, sin prisa el músico se deja llevar por momentos en los que la psicodelia aparece con moderación  para arrullarnos a través de dulces acordes que denotan la calidad que como músico tiene. 

Recuperando las voces y saliendo de la melancolía presente en prácticamente todos sus temas, los ritmos más pesados crea «Gripped By Something More»,  el tema más luminoso de todo el trabajo. Diseñando las melodías para masajearnos, los elementos progresivos toman un gran peso en una de las canciones más elaborada de un trabajo sencillo pero maravilloso. 

Reseña: MOUTH.- «Out of the vortex»

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«OUT OF THE VORTEX» es una recopilación de versiones perdidas y mezclas alternativas procedentes de las sesiones de grabación de los álbumes «VORTEX«, publicado en 2.017 y «FLOATING» DE 2.018. La banda de Colonia ha querido celebrar así el tercer aniversario de la publicación del citado «VORTEX«, el álbum que les puso en boca de todos, para ofrecernos estos temas, únicamente disponibles en su página de bandcamp. Teniendo como objeto cerrar una brecha hasta el próximo álbum que casi tienen ya terminado. El contenido es bastante evidente, tal y como nos recuerda su portada, un híbrido entre los dos álbumes que al fin y al cabo, son la materia prima para este curios trabajo. Aquí podemos encontrar un cara nueva de MOUTH, una faceta probablemente más psicodélica y ácida de la que ofrecen los temas en sus álbumes originales. Temas como «Vortex», manteniendo sus dieciséis minutos de duración, pero sonando más lisergico que el original, y que tal y como me comentaba la propia banda, les parece incluso mejor. Eso sucede también con la breve mezcla alternativa de «Mars of Cyclopes» reducida do exiguos minutos, o «Mountain», que se muestra menos pulida y posiblemente con mayor frescura. Como aliciente, encontramos dos temas inéditos como «Ready», construido bajo una susurrante atmósfera progresiva en tonos sinfónicos que rozan lo pastoral, dejando claro que el terreno hard-progresivo es un territorio en el que se manejan a la perfección con ese aire retro que les caracteriza.«Homagotago’s peddle boat trip» el otro tema inédito, ve al trío transitar por ese apacible bosque psico-progresivo en una equilibrada combinación de teclados y guitarra repartiéndose el protagonismo entre coloridos ritmos de percusión de vocación kraut.  MOUTH es una de las bandas que mejor saber reflejar en sus temas ese espíritu vintage evocador del mejor hard-progresivo de los 70’s, y aquí, una vez mas queda fielmente reflejado. Ya solo nos queda esperar ese nuevo álbum en ciernes, para comprobar si el camino de los alemanes sigue siendo el mismo o si por el contrario, nos sorprenden con nuevas rutas.

MOUTH son Christian Koller (voces, guitarras y teclados) Thomas Johnen (bajo) y Nick Mavridis (batería y teclados).

El álbum abre con una versión alternativa de «Vortex», uno de los temas más emblemáticos de MOUTH, y en el que tras una introducción con efectos espaciales que se disipan en el infinito, llega la explosión de su característico órgano pastoral bajo unos tambores ceremoniales y buenas dosis de wah-wah. Cociendo a fuego lento, van ligando el tema mientras la guitarra va adquiriendo el protagonismo.  Los bellos momentos progresivos descienden a místicos pasajes antes de emprender una senda psico-progresiva con destino a los 70’s. Creando atmósferas borrosas entre vibrantes ritmos y una particular voz. Casi en forma de jam, la guitarra revolotea sobre la compleja estructura compositiva creando un denso sonido. Con momentos hipnóticos el corte se deja llevar por efluvios psicotrópicos que cambian su carácter. Con pausados y susurrantes acordes el tema se vuelve oscuro y misterioso. En ese enigmático entorno los vestigios de jazz se unen a la fiesta de los sentidos.  Como si hubieran atravesado una nueva dimensión, las complejas estructuras progresivas su tornan más narcóticas. Aquí la guitarra soma brillantemente con el órgano más apagado, pero siempre bajo una batería ardiente. El resultado es una bella suite con distintos actos en dieciséis minutos algo más ácidos que el original.  

«March of the cyclopes» es un exiguo extracto del original de «VORTEX» mutilada a escaso dos minutos pero manteniendo los solos psicodélicos sobre esas voces y ambientación progresiva con un tono algo menos kraut. 

Manteniendo la esencia setentera que les caracteriza, «Mountain» tema incluido también en «VORTEX«, el rock clásico aparece más brillante y luminoso de rock clásico arropado por un manto envolvente del que afloran las guitarras con cierto aroma exótico. Aquí la mezcla es muy similar al original, aunque con algo más de acidez.  

«Parade» es un tema bastante más hipnótico que transita por calmados senderos progresivos entre voces y coros. En esta ocasión dejan de lado la rabia de la versión orignal, para ofrecer un aspecto más calmado que el que aparecía en «VORTEX».

El primer tema inédito, «Ready» se desarrolla bajo una cálida y aterciopelada voz entre el cálido sonido del órgano protector. Adentrándose en territorio sinfónico, crea una oscura atmósfera sobre tonos pastorales que no se alejan de la vocación vintage de la banda. Un buen aliciente conocer este lado más desconocido de MOUTH.

El clásico «Macbeth» aparece en una versión más contenida como si realmente fuera la primera pincelada antes de pulir sus aristas. Un tema más crudo y primitivo pero que conserva toda su frescura. 

Cerrando el álbum «Homagotago’s peddle boat trip» el segundo corte inédito, nos muestra un groovy pegadizo y contagioso sobre una base psico-progresiva con algún momento inquietante. Un lento y parsimonioso paseo por un nuevo bosque lleno de magnetismo y con una neblina psicotrópica que emana de esa mágica guitarra. Utilizando perfectamente el espacio para que la dualidad órgano-guitarra mantenga un gran equilibrio. Misterio, su carácter repetitivo no supone un obstáculo para su escucha, sino que finalmente acaba atrapándonos entre esos efluvios narcóticos. De igual manera me da la sensación de que al tema le faltan aspectos por pulir, retoques que a la postre solo pueden enriquecerlo.  

https://www.facebook.com/mouthsound/

Reseña: MAGIC BUS.- «The Earth Years»

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Manteniendo ese espíritu hippie de finales de los 60’s, los británicos MAGIC BUS liberan «THE EARTH YEARS». Un álbum bañado en colorista cuadro vintage en el que los ecos del rock progresivo y el sonido Cantenbury están muy presentes conjugándose con vientos llegado del verano del amor y el sonido west-coast. Un pequeño viaje a través de un particular túnel del tiempo en el que las melodiosas voces herederas de The Beatles nos iluminan en un trance espiritual con una visión hippie del mundo más propia de bandas como Grateful Dead.  Si en sus anteriores trabajos ya dejaron clara cual es su propuesta musical, ahora continúan por esa senda en la que la campiña británica está muy presente en muchos de sus temas. Una particular versión del rock progresivo experimental nacido a principios de los años 70’s y que en pleno siglo XXI sigue vigente con apuestas como ésta. Sus acarameladas melodías en ese ambiente rural hace que cada tema sea una terapia contra el estrés de los tiempos modernos. Fuertemente influenciados por ese pilar que es el sonido Canterbury, «THE EARTH YEARS» es un álbum que hará las delicias de los amantes tanto del rock progresivo, como de la psicodelia más floral gracias a esos vientos folk que aparecen con sutileza en estos atractivos temas vintage llenos de bucolicos pasajes entre armonías acolchadas que nos acarician con delicadeza.

Cuatro álbumes en diez años probablemente no se una gran producción, pero desde luego, ese detalle deja patente que estos chicos no tiene prisa y se toman las cosas con calma, lo que se refleja en un nuevo álbum en el que todos los detalles están perfectamente cuidados para que surja la magia.  

“Easy on” abre el paseo por campiña con tonos progresivos y una voz heredera del la psicodelia freak de finales de los sesenta. Las acarameladas melodías pop se van modulando hasta llevarnos a un escenario progresivo más propio del entorno de Canterbury. Con ecos freak y pop colorista los sonidos vintage se apoderan de un tema con subidas y bajas en las que se fusionan elementos hard-progresivo con la psicodelia beat más colorista.

Con ramalazos Zappa “Inca trail» nos devuelve a esos espacios vintage a través de un tema con una cuidad composición en las que las melodías adquieran gran protagonismo. Ese legado a caballo entre Zappa y Gong se conjuga con elementos más propios de la west coast.  Tejiendo su propio tapiz, el folk se une a esta fiesta de colores con olor a frutos silvestres. Alguna guitarra de aspecto elegante aparece entre brisas con aroma sureño para dar otra vuelta de tuerca al tema. Un corte optimista con sus momentos más tenues que acaba trasladándonos a un entorno psico-progresivo con aromas exóticos.

“Settin sun” evocando la campiña británica con reminiscencias Jethro Tull en su faceta más campestre, salpican de bellas y masajeantes melodías otro apacible y bucólico tema. Acariciando cada nota con suavidad, todo fluye con la naturalidad con la que la primavera eclosiona en una explosión de colores. Un entorno amable y rural en el que parecen sentirse cómodos y que de alguna manera es su hábitat natural. El tema concluye por armonías más propias de Poco en su faceta más melódica.    

Un sonido de órgano pastoral envuelve la apertura de “The road to Mezquita”. El sonido Canterbury se muestra en toda su plenitud bajo la cálida y ahogada voz que nos susurra con coros angelicales. La banda experimenta con los sonidos llevando el tema a una evolución en su intensidad. Insuflando energía a cada acorde giran en el camino para modular la armonía sin perder el rumbo en este intento.  Mas fornido y crujiente en sus riffs, el corte no pierde su objetivo.

Con acordes acústicos “New day” nos traslada a la West Coast. Su sonido folk entre una explosión de color transmite ese aroma a flores frescas.   En un segundo plano el órgano nos envuelve con su sonido vintage entre juegos malabares y unas gotas de reconfortante psicodelia. Nubes de algodón dulcifican la una atmósfera que va tornándose más hacia los sonidos hard-progresivos herederos de bandas como Camel. Serpenteando con armonías seductoras van creando una ceremonia colorista para retomar la bucólica estampa campestre gracias a los acordes sureños que fluyen de un guitarra dulce y delicada. Una muestra de la versatilidad de los británicos, una banda que no se encorseta en sus composiciones.

Un sonido mucho más ampuloso e inquietante no sorprende en “Barleycorn”. Una atmósfera más oscura y psicodélica sestea entre inquietantes efectos y una acústica pseudo-ocultista, bajo acordes acústicos que beben del néctar de unos hongos mágicos el ambiente en una atractiva combinación que a buen seguro puede hacer las delicias de de los amantes de hard y el folk-progresivo. Siempre bajo pinceladas sinfónicas y gotas de euforizante psicodelia. Un clímax de relax que toma muchos elementos psico-progresivos herederos del sonido Canterbury.

“Squirrel” me evoca a Camel en su faceta más campestre. Con sutiles elemento jazz se acercan a ese sonido ofreciendo una faceta más sencilla, pero no por ello menos brillante. Como sucede en muchos de los temas del álbum, unos inicios progresivos acaban convirtiéndose en espacios donde la psicodelia se mueve como pez en el agua.  Aportando aires místicos, el tema parece dividirse en tres partes diferenciadas. La canción va cambiando de aspecto y de propuesta musical. Los reflejos de las delicadas guitarras palpitan entre acordes de un bajo con un profundo e impactante sonido entre platillos chispeantes.  Con sus siete minutos y siendo el corte de mayor duración del álbum, acaba convirtiéndose en una oda psico-progresiva de grandes dimensiones. Su gran belleza nos sirve de efecto terapéutico prescindiendo de los arrullos de la voz para dejar todo el protagonismo a unos instrumentos bien interpretados.

Cerrando el álbum “We are one” retoma la campiña con delicadas melodías vocales sobre una atmósfera de folk progresivo entre el manto del órgano protector. Bucolismo entre armonías acolchadas que nos acarician con delicadeza.