Reseña: ELECTRIC BELT.- «Never seen the devil»

a1586136686_10

Ya disponible la nueva entrega de ELECTRIC BELT de la cual hace unos días os adelantamos en primicia el tema «Werewoolf woman». Mas de cuatro años habían pasado desde su anterior entrega y el cuarteto de Jaen viene con un disco bajo el brazo más denso y fornido que nunca. Evidentemente la música del cuarteto nace del blues, esos blues herederos de Robert Johnson que han sonado desde hace décadas en garitos de mala reputación en los que se respiraba humo y alcohol. «NEVER SEEN THE DEVIL» sigue rezumando blues, no podía ser de otra manera, pero ahora incorporan elementos de psicodelia y de hard rock así como del rock más clásico. Un sonido sucio en el que las voces aguardentosas crean el clima perfecto que pretenden para el disfrute de los seis temas incluidos en sus surcos.

El disco ha sido co-editado por Cosmic Tentacles, Discos Macarras, Fuzz T-shirts, Odio Sonoro, Spinda Records, Violence In The Veins y Zona Rock Productions, en una labor de ingeniería que finalmente ha dado el fruto deseado, un gran trabajo.

«Tavern sinners lament», ofrece el blues más rudo bajo un ambiente de garito mugriento y sudor. Su propio título nos da idea de por donde van los tiros. Pecadores borrachos y sus lamentos bajo rasgueos de guitarra con un sonido sucio que constituye un sello de identidad de los jienenses. El sonido del medio oeste queda patente en los riffs del tema. Un sonido rudimentario pero efectivo que logra su objetivo con el magnifico groovy rítmico contenido.

Entre el blues-rock y el hard-rock con espíritu boogie, «Werewoolf woman» transucrre a toda velocidad haciendo que nuestras extremidades no puedan permanecer en reposo. Una dosis de ritmo contagioso en vena. con registros vocales más medidos y acompañados de efectivos coros el tema va volviendo al origen del blues más puro con finos solos de guitarra que se clavan en los corazones.  

ELECTRIC BELT, no nació en los sesenta, y como banda del siglo XXI entre sus argumentos están los sonidos más contemporáneos. «The liar goes to church». Combinando vibraciones de hard stonerizado incorporan como te tapadillo momentos de funk y blues rescatados de los setenta. Una efectiva fusión entre sonidos contemporáneos y clásicos sonidos hard-rock. Nuevamente dando pábulo a las guitarras asesinas, en este corte la banda vuelve a mostrarnos el endurecimiento de su sonido.

«Hacia la cueva de los muñecos» rompe la línea de la banda con misteriosos momentos en los que la experimentación y los desvaríos varios, aparecen sobre susurrantes acordes psicodélicos en un enigmático tema en el que los efectos y distorsiones oscurecen unas finas notas de blues psicodélico. He de reconocer que en la primera escucha me dejó algo descuadrado, pero sus silenciosos acordes tienen algo que no sabría definir.

Si hay algún cambio significativo respecto a su anterior disco, este cambio lo encontramos en «Never seen the devil». Mediante el uso de potentes riffs hard-rock de vocación retro setentera, ejecutan un corte más integrado dentro de los estándares del rock clásico. Existe un registro vocal diferente al resto de los temas y, pasados unos minutos el corte desciende a un profundo estado que bien podríamos encuadrar en la pura psicodelia. en este escenario los solos magnetizantes tratan de aturdirnos creando un aura anestesiante. Estos momentos se prestan a una experimentación a la que no nos tenían acostumbrados. Mostrándose más ácidos y corrosivos se van sucediendo los solos humeantes. Un ejercicio de oscuridad creativa en una especie de jam en la que cada instrumento tiene su momento de gloria bajo una escelente producción.  

La vuelta al blues de cantina se produce con «Tired and bored». En un regreso a sus orígenes y a su verdadera vocación los salones sureños quedan reflejados en los acordes de la guitarra mientras los coros replican a las voces. desde luego ELECTRIC BELT consigue crean el ambiente pantanoso con aires de swamp-rock y olor a humedad y sudor producto de su energía.

https://www.facebook.com/ElectricBelt/

https://www.facebook.com/SpindaRecords/

https://www.facebook.com/tentaculoscosmicos/

https://www.facebook.com/discosmacarras/

https://www.facebook.com/Zona-Rock-Productions-144360536342522/

https://www.facebook.com/FUZZ-T-Shirts-130316730510724/

https://www.facebook.com/Odio-Sonoro-255423944500267/

https://www.facebook.com/violenceintheveinsmerch/

 

 

Reseña: THE SPACIOUS MIND.- «The No. 4 Or 5 Gravy Band»

a2297745863_16

En activo desde principios de los noventa y con más de una decena de discos a sus espaldas la veterana formación psico-espacial del norte de Suecia,  THE SPACIOUS MIND publica via Essence Music su nuevo trabajo «THE Nº 4 Or 5 GRAVY BAND». Siguiendo su tradición heredada del San Francisco de finales de los sesenta y con su particular apuesta por la psicodelia intimista llegada del auroras boreales ejecutan un álbum complejo. Tres largos temas que se desarrollan con la libertad de una jam. Interminables desarrollos de una guitarra magnetizante que parte desde la calma para transmitir ese relax. Pertubados a veces, no dudan en experimentar con sonidos más propios de postulados kraut, e incluso noise. Psicodelia que por momentos va unida a la esquizofrenia, para acabar en tranquilas atmósferas leberadoras de la mente. Todo un ejercicio de como se debe crear un espacio lisérgico sin ataduras de ningún tipo para expandir la creatividad y los sentidos.

«The cinamon tree» inicia su periplo con momentos practicamente minimalistas. Como si llegaran de universos alejados de los humanos, los suecos nos van describiendo con detalle su particular exploración de los espacios psicodélicos con un ejecución a cámara lenta. Una silencios batería y los efectos de una guitarras que miman cada uno de sus acordes van explorando, van explorando todo un mantra sonoro.Chamánicas acarician con magnetismo la sutil y lisérgica instrumentación. Con elementos kraut, construyen un tema volatil y profundo incidiendo en la creación de reparadores espacios intergalácticos, adormeciendo los sentidos, o más bien reactivándolos con un gratificante e hipnótico envoltorio lisérgico.

Acercandose más en su experimentación a resonancias noise, «You don’t it but you are»  con sus extrañas percusiones van creando eningmáticos entornos que poco a poco se van concretando en atmósferas espaciales en las que la banda crea inquietantes espacios que son presididos por narcóticos y aturdidores momentos que se escaban de la razón humana.

No estamos ante un trabajo de fácil digestión, pero si ante la libre creación de múscios sin complejos que no reniegan de su intención creativa. 

La paranoica apaertura de «Creekin’ at the goose», nos corrobora que estos chicos no tienen complejos ni límites en su música. Una paranoia de efectos y distorisones genera la esquizofrenia del oyente en la larga introducción que poco a poco se va asentando en un nuevo trance hipnótico. Pasando de lo psicótico a lo psicodélico, los enigmáticos entornos que generan con su tema, trascienden en una espiritualidad mesiánica. Desde las calmados pasajes siderales que nos transmiten una calma meditativa, dan pávulo a lo psicótico a los largo de los casi veinte minutos que dura el corte. Una sobredosis de somníferos para calmar la enajenación producida por sus momentos mas experimentales. Las guitarras se transforman regresando de su locura para ensalblaar un tema aparentemente anárquico que poco a poco se va convirtiendo en un «todo» a pesar de sus multiples matices y estados de ánimo.

Seguramente estemos ante un trabajo solo apto para los fanáticos de la psicodelia más profunda y experimental.    

https://www.facebook.com/The-Spacious-Mind-517449475266642/

https://www.facebook.com/essence.music.label/

 

PALACE IN THUNDERLAND.- «The King of the Empty Aeon»

a1887420920_10

Después de casi cuatro años desde su último lanzamiento, PALACE IN THUNDERLAND nos sorprender con «THE KING OS THE EMPTY AEON», su  lanzamiento más centrado y complejo hasta el momento. Un álbum conceptual de nueve canciones, cuya creación está fuertemente inspirada en «Animals» de Pink Floyd, «Zen Arcade» de Husker Du o «2112» de Rush . Una interpretación musical puede escucharse como una sola canción dividida en partes distintas o un conjunto diverso de canciones unidas para hacer un todo. Con una apuesta atractiva en la que la vibraciones heavy-progresivas, post-rock, psicodélicas, de metal melódico y stoner se combinan con una habilidad al alcance de muy pocos. Cortes densos en los que las melodías juegan un importantisimo papel. Voces llegadas de los ochenta dominan pesados y nebulosos pasajes instrumentales, siempre con dinamismo y habilidad. Cambios constantes en la trama que hacen de este trabajo un plato muy apetecible y del que cada cucharada que tomas, te entran ganas de catarlo mas.

El corte que da título al álbum, «The King of the empty aeon», con una introducción de efectos pseudo-espaciales e hipnóticos acordes que coquetean con el post-rock, la banda va mutando el caracter del tema hacia vigorosos ritmos stoner que tomas muchas influencias de los postulados del heavy-progresivo. Estribillos y coros efectivos propios de los años ochenta se intercalan entre esos ritmos, sin perder la vocación progresiva. Con una estructura repetida, el corte está dotado de una agilidad que roza los esquemas vocales de las bandas A.O.R. para adaptarse al stoner.

Siempre en constantes cambios de la misma trama argumental, «Floataway» con sus acordes acústicos rememora a los mismísimos Pink floyd.

«Viocarlous» una de los temas más potentes, combina guitarras y solos virtuosos del heavy-metal con difusos y pesados riffs desertticos. Toda una estampida de bisontes que solo deja desolación a su paso. Grueso y ecléptico, en su interior podemos encontrar commentos doom.

Sin descanso, los primeros acordes de bajo, nos introducen en oscuros bosques psi-progresivos en «What is human?». Atrayentes melodías, y ese bajo hipnótico y fornido van describiendo una calma purificadora. Ensoñadoras atmósferas con fugaces meteoros llegados del espacio, colorean un tema de psicodelia calmada y cautivadora.

PALACE IN THUNDERLAND une los temas como si fuesen capítulos de un libro. Un tomo en el que se escribe la historia entrelazada. Así «The ilusion come live», partiendo de una estructura post-rock se convierte poco a poco en un corte ampuloso en el que el metal melódico y el post-metal se van transformando, vistiendose con ropajes progresivos. En un giro argumental, la trama cambia. guitarra fuzz hacen que nos introduzcamod nuevamente en pantanosos terrenos cubiertos por espesa nieblas psicodélicas. Misteriosos momentos y brillantes solos de guitarra con sus correspondiente efectos convierten un corte que se había iniciado con unas pretensiones distintas en un tema heavy-psych al uso. Impecable trabajo para cambiar los registros sin que nos percibamos de ello. todo bajo cadentes ritmos y aturdidores efectos revoloteando a nuestro alrededor. En la misma línea encontramos «What in sanity» que indice más en la parte de la trama mas progresiva de este relato que supone «THE KING OF THE EMPTY AEON».

El título del álbum se refiere al Maitreya, que es el futuro Buda al que hace referencia el pionero japonés Soto Zen Monk, poeta y pensador Eihei DogenEl histórico Buda, Siddhartha Gautama, buscó la iluminación después de los intentos engañosos de su padre para proteger a su hijo del sufrimiento y enmascarar la realidad en un falso mundo de placer. El sabio ermitaño Asita predijo que el niño se convertiría en un rey legendario o en un Sadhu iluminado, o en un Hombre SantoPero en una era de avances tecnológicos, redes sociales y ciclos de noticias de 24 horas, tal escenario sería imposible, así que los de Springfield (Massachusetts), lo adaptan al mundo en el que vivimos re-escribibiendo su propia historia de la leyenda.

«Fragments» supone uno de los temas más destacados y que a más de uno le trasladará a ciertos momentos de los ochenta a través de sus difusos ritmos progresivos y los que las voces nos pueden sresultar familiares a los que vivimos aquellos años. Mucha melodía cuidad sobre ritmos pesados y vivaces en los que no faltan solos de virtuosismo que se ejecutan en dos planos paralelos y simultáneos.  Una belleza absoluta de canción que por sí solo, haría que este disco mereciera la pena.

Tras su exhuberancia, el minuto de efectos y pasajes de calma progresiva de «What is reality?» el disco se cierra con los desérticos riffs de «The Word Unspoken». En esta ocasión con un traje post-metal, con ornamentos progresivos las melodías vocales y los pegadizos estribillos se unen para construir ladrillo a ladrillo y ampuloso edificio en el que el post-rock tiene una estancia luminosa y amplia.  Un monumental corte que pone el colofón que le faltaba a este maravilloso registro.

¿Qué causas y condiciones llevarían a uno que vive en esta era moderna a buscar la iluminación, a convertirse en un ser humano completamente actualizado? Esta es la historia de «THE KING OF THE EMPTY AEON», contada por los profetas sónicos PALACE IN THUNDERLAND de la que nos hacen senitrnos como el testimonio del testigo.

Publicado por Fuzzdoom Records y próximamente en formato vinilo por Cursed Tongue Records,«THE KING OF THE EMPTY AEON» es una creación de Andy Beresky (guitarras, voz)Adam Abrams (bajo, teclados y voz), y Monte Newman (guitarra, voz), fue producido por PALACE IN THUNDERLANDDan Whitlock. Las baterías para el registro fueron interpretadas por Matt Netto , con la grabación de Justin Pizzoferrato en Sonelab en Easthampton, MA. Las guitarras y el bajo fueron grabados por Dan Whitlock en Thunderland Compound en Ludlow MA. Voces grabadas por Dan Whitlock en Andy’s Kitchen, Northampton, MA. El álbum fue mezclado por Justin Pizzoferrato y masterizado por Mark Alan Miller en Sonelab. La portada es de  David Paul Seymour .

 

https://www.facebook.com/PalaceInThunderland/

https://www.facebook.com/fuzzdoomrecords/

https://www.facebook.com/CursedTongueRecords/

DOMOSHAWA.- «Fyra»

a0365211020_16

DOMBOSHAWA es el proyecto psicodélico personal del músico sueco Anders Broström. Tras la separación de ha banda de hard rock psicodélico AMAXA. Anders construyó un estudio en Hägersten y empezó a grabar con drones, con el objetivo de hacer música psicodélica. El nombre de la banda proviene de una mágica montaña ubicada en Zinbawe.

Esa magia queda reflejada en los cuatro temas del disco. Un paseo intergaláctico en espacios situados a años luz de la tierra en una exploración a lo desconocido a través de rock espacial. Tocando todos los instrumentos, la travesía futurista de tintes lisérgicos está servida.

Así, “Light seed” nos inicia en ese viaje ingravitatorio sobre un mar de calmados efectos drone. Insondables espacios en los que las guitarras conviven con sintetizadores, mientras las supernovas pasan ante nuestros ojos. Una mirada sosegada con un magnetismo narcótico y sereno. Como si la música se pusiera al servicio de la ciencia ficción sumida en un trance psicotrópico. Casi veinte minutos para degustar con toda la calma del mundo.

Los fríos y oscuros inviernos suecos son el espacio ideal para este tipo de introspección musical.  Tras el viaje del tema anterior, “Underling Omgivning”, aterriza en tierra firme en enigmáticos y oscuros espacios en los que la nave espacial sueca baja las revoluciones más si cabe. Efectos y acordes de sutileza extrema siguen explorando esos insondables espacios.

Seguramente en estos momentos de audición del disco tu cuerpo y tu mente estén en completo estado de relajación.

A continuación, los drones hipnóticos invaden los surcos de “Chibuku”.  Un aura mántrica que nos envuelve como si estuviéramos atrapados por una extraña fuerza desconocida en un agujero negro. Atrayente y purificadora la música libera nuestra mente proporcionándonos un absoluto confort. Todo un vacío estimulante y redentor que poco a poco parece conluir para reiniciar el viaje en busca de nuevos horizontes guiados por los persistentes drones. Delicados y atrayentes acordes de guitarra con efectos revoloteando pasan de la seducción al aturdimiento.

Evidentemente una apuesta así requiere de largos desarrollos, como es el caso de “Eltorps garaje”. Gravitando con lentitud, como pequeños puntos de luz, los sutiles acordes de la guitarra aparecen entre las nebulosas galácticas. Una música que describe el silencio infinito del universo en una auténtica paradoja creativa de muchos kilates.

Quizás estos viajes los hayamos ya vivido, pero ciertamente, «FYRE” puede tener su sitio en la constelación de los mejores momentos del rock espacial.

https://www.facebook.com/Domboshawa-1008104495934990/

 

THE SONIC DAWN.- «Eclipse»

a4033271362_16

Un álbum inspirado por ciertas tragedias personales dentro y alrededor de la banda, así como por la actual crisis del mundo tal como lo conocemos. “ECLIPSE” trata la vida actual con un sentimiento de desesperación con el que muchos se sentirán identificados. Sin embargo, su música es más multicolor que nunca, porque el camino hacia un futuro mejor comienza en la mente y los daneses, saben cómo llegar a lo más profundo de ti. Un viaje apartado de la oscuridad. Algunos podrían decir un viaje.

En lugar de coger al oyente y pasearle por largas secciones y solos para que olvide donde está, THE SONIC DAWN trata de hacerlo por la vía directa. Temas que buscan ponerte directamente en el viaje, sin aviso. Con canciones directas que van al grano derrochando delicadeza en una versión renovada de ciertos momentos The Beatles en el Siglo XXI. Todo ello, regalándonos emocionantes momentos lisérgicos, que pueden ser los brillantes ofrecidos hasta ahora.

“Forever 1969”, aun pareciendo un tema evocador de los momentos posteriores al verano del amor, la banda reta a la historia, proponiendo que no exista ningún otoño después del verano actual. Medios tiempos con una brillante modulación vocal, así como solos de Emil Bureau con su guitarra desdoblándose, logrando un tema aterciopelado y fresco. Algún acorde de órgano en segundo plano le envuelve en un envoltorio vintage.

Más sencillo y directo, “Psychedelic ranger” danza entre en pop, el R&R de los sesenta en un viaje a la década prodigiosa. Rítmico y efectivo y con un tufillo kraut desde la batería de Jonas, logra crear un caleidoscopio multicolor añadiendo un regustillo psych.

Los momentos más seductores aparecen en “The stranger”. La cálida voz de Emil bajo tones campestres, y sutiles coros en la lejanía crean una florida estampa llena de bucolismo. Un a belleza que se fractura o se solidifica, según lo mires, con los rasgueos de la guitarra rítmica, mientras los sutiles y elegantes solos acarician nuestros oídos.

Nuevamente directos y efectivos, el garaje aparece en otro fresco tema que es teñido de acidez por una guitarra afilada e incisiva en “No chaser”. La atmósfera la pone un órgano envolvente y añejo, que se salpicado con un breve solo aquí y otro allá.

La variedad de registros vocales a los que puede llegar Emil con sus cuerdas vocales queda reflejada en “Opening night”. Sobre un vestido de americana rural, en el que el folk y el rock se funden en una comuna hippie de la florida California. Aterciopelados pasajes de una guitarra rezumante de miel van tornándose más nostálgicos y tristes.  

Nuevamente el folk se representa en un corte acústico como “Circle of things”. Folk y psicodelia floral unidos en narcóticas y calmadas atmósferas que van diluyéndose en una muerte dulce.

El transitar por las mágicas y suaves melodías hecho en “ECLIPSE”, es un ejercicio al que no muchas bandas podrían llegar, Sin necesidad de pesados sonidos, poder llegar a mentes abiertas que saben disfrutar de la música hecha con calidad, el algo que no está al alcance de cualquiera.

Siguiendo con su viaje al verano del amor, “On the Edge of our time”, sigue instalado en escenarios west-coast, donde el bucolismo se transforma en tonos grises, alejándose del colorido de aquellos tiempos.

Si antes decía que es el disco de THE SONIC DAWN en el que encontramos momentos de psicodelia más profunda, solo tenemos que escuchar la acidez de la guitarra de “Christinia”. Un tema reivindicativo de aquel espacio de libertad, que la banda defiende a capa y espada ante los agentes externos que tratan de derrumbarlo.

Efectos envolventes y psicotrópicos, y mayor dinamismo desde la sección rítmica, consiguen un destacado tema, con unos maravillosos y bien trabajados arreglos instrumentales.

Por el lado más calmado pero a su vez más oscuro, “The last page”, con elegantes arreglos psicodélicos, nos introduce en un espacios oscuros salidos del órgano y el bajo, en el que los rayos de luz vienen de las manos de las voces y de solos de guitarra que atraviesan la oscuridad borboteantes, consiguiendo que el ritmo se intensifique y nos lleve de regreso a la luz.

Temas de psicodelia barroca como “Love bird” o “Island of time”, en el que melodías pop se mezclan con dulces voces que son acariciadas por una suave brisa psicodélica, bajo la mirada de acordes de órgano.

Mas experimentales y ácidos, sobre voces ecualizadas van construyendo un prisma hipnótico. En “Change we are”.  Nuevamente algún eco kraut aparece en un corte de neo-psicodelia absolutamente contemporáneo.

“ECLIPSE” cierra con un tema que se desarrolla entre momentos floydianos y west-coast. Apacibles acordes de guitarra y unas cálidas voces van repartiendo ternura. Un corte dulce que incluyen en su abanico de influencias, momentos jazz, a cargo de los teclados, forrándolos de agradables y enternecedoras telas sonoras.      

https://www.facebook.com/thesonicdawn/

https://www.facebook.com/HEAVYPSYCHSOUNDS/