Reseña: KADAVAR.- ‘The Isolation tapes’

Con diez años de intachable carrera y una legión de fieles seguidores a sus espaldas, el trio berlinés no tiene que rendir cuentas a nadie, y su nuevo álbum ‘ISOLATION TAPES’ es el claro ejemplo de ello. Concebido en los tiempos de pandemia y sin la posibilidad de actuar en directo, algo llevan haciendo incansablemente durante mucho tiempo casi sin descanso, la banda crea un álbum introspectivo lleno de melancolía que sorprenderá a más de uno. Los adelantos previos y sobre todo la lista de reproducción que la banda publicó hace semanas como fuente de inspiración del nuevo álbum nos hacían presagiar un resultado así. En ‘ISOLATION TAPES’ no esperes encontrar los riffs explosivos que les han caracterizado durante todo este tiempo, aquí la banda se deja llevar por el bucolismo y por su estado anímico en un trabajo íntimo y reflexivo que juega con elementos floydianos y la psicodelia pop de los 60’s. Dejando de lado los sonidos hard-retro Stoner habituales en sus álbumes anteriores la psicodelia y los bucólicos momentos progresivos de inspiración 60’s toman el protagonismo de un álbum suave y algodonado. El ‘lobo’ el ‘tigre’ y el ‘dragon’ pierden toda su fiereza para ofrecernos su lado más apacible. Muchas bandas a lo largo de la historia han dado un giro a su propuesta sonora y no siempre ésta ha sido bien acogida por sus fans, ¿Sucederá ahora los mismo con los alemanes? En este caso no estamos en un cambio ante exigencias comerciales de una discográfica, sino que la decisión es propia, sin presiones externas, no en vano su nuevo álbum está editado por el propio sello de KADAVAR, Robotor Records. ‘ISOLATION TAPES’ refleja ese estado de ánimo que a todos nos causa la pandemia, irradiando ese estado de tristeza y melancolía por los extraños tiempos que estamos viviendo. Ahora los temas no rugen, sino que nos arrullan en melancólicos cantos en los que las melodías juegan un papel fundamental. Los pasajes sinfónicos sustituyen a los ardientes momentos en los que sus riffs nos golpeaban activando nuestro sistema nervioso. Sus temas, nacidos de la espontaneidad reflejan ese estado de ánimo. Con momentos en los que Pink Floyd parece apoderarse de la banda las dulces armonías se llenan de un sinfonismo y una dulzura más propia de una banda pop de los sesenta cono The Beatles. Coloridos ecos que se tornan más grises y oscuros en manos de KADAVAR. Si, porque si el bucolismo está presente, los colores de las flores del hipismo de finales de los sesenta adquieren aquí una dimensión más oscura y melancólica. Una sensación de tristeza invade sus canciones desde el sosiego. No es la oscuridad de inspiración Sabbath de anteriores registros, no, estamos ante la penumbra de la tristeza, que queda reflejada en unos temas que sustituyen en muchas ocasiones las crudas guitarras por los sintetizadores ofreciéndonos otra cara de la banda.

Sin duda, ‘ISOLATION TAPES’ nos es álbum que podrías esperar de una banda como KADAVAR, pero si eres capaz de salir de la zona de confort, dejar al lado los complejos, puedes disfrutar de su sosegado paseo en la intimidad con su escucha.

Llegados aquí, cabría preguntarse si esto es un nuevo camino en el deambular de la banda, o solo es un paréntesis.  También me surge la duda de como pueden encajar estos temas en sus actuaciones en vivo, pero como dijo Bob Dylan, la respuesta está en el viento…. Y los vientos venideros nos lo confirmarán cuando la banda vuelva de gira.

Sin duda, KADAVAR no han pensado en las críticas y han sido honestos consigo mismos y con su creatividad, algo que merece todos mis respetos y admiración (desgraciadamente no siempre las bandas funcionan así y se dejan llevar por elementos externos)

ISOLATION TAPES’ está disponible vía Robotor Records.

El álbum abre con ‘The lonely child’ bajo una instrumentación psico-progresiva que va construyendo un tema atmosférico y misteriosos en el que encontramos algunos momentos floydianos. Tras varios minutos de introducción el tema hace presagiar un estallido que finalmente no se produce. Aquí los sintetizadores evocan momentos espaciales más propios de Tangerine Dream entre esa vocación Pink Floyd que encontraremos en varios de los temas del álbum.  

‘I fly among the stars’ parte con los sonidos de los sintetizadores y pausados acordes de guitarra que crean ese espacio psicodélico antes de la irrupción de la lánguida voz de Lupus en otro registro que se adorna con ornamentos floydianos sobre cuidadas y apacibles melodías. El resultado es uno de los temas más bellos y hechizantes de todo el álbum. Su carácter espacial contrasta con cualquier registro habitual de los berlineses en un giro inesperado pero muy apetecible si sabes dejarte llevar.

Otro tema sorprendente es ‘Unnaturaly strange ( )’ Claramente influenciado por los californianos Love el tema utiliza sencillas armonías adornadas con un colorista ritmo de tambores entre sintetizadores y guitarras sutiles. Plácido y ‘blandito’ estamos ante otro tema de psicodelia de confitería.

‘(I Won’t Leave You) Rosi’ adquiere un tono modernista bajo un dinamismo pseudo-espacial más propio de Hawkwind en un híbrido entre el sonido 60’s de Moody Blues y los pioneros espaciales. Un buen contraste entre los balanceos vocales y sintetizadores en un corte que parte casi a cámara lenta pero que se llena de un extraño dinamismo hasta deflagrar en su parte final

En tonos sci-ffi.y bajo un sinfonismo casi clasicista, ‘The world is standing still’ juegacon melodías vocales casi Beatles entre guitarras flotantes que retoman el legado Pink Floyd creando una atmósfera de relax mostrando un registro armónico que difiere del habitual en la guitarra de Lupus. Su introducción contrasta con la forma en la que acaba desarrollándose una canción con bellos y relajantes momentos.

En un nuevo espacio bucólico, “Eternal Light (We Will Be Ok)”entre voces lejanas, sintetizadores y niños jugando palpita en un lento génesis escondiendo una composición más rica que se soporta en tambores y un ambiente psico-progresivo.

‘Peculiareality’ es un interludio oscuro con lánguidas voces que sirve de introducción a ‘Everything is changing’, tema que fue escogido como single previo. Sobre un espacio de psicodelia pop más propia de los 60’s crean un tema empalagoso. Uno de esos temas con sabor a miel, heredero de la psicodelia barroco que se cubre de una instrumentación sinfónica en un segundo plano. Su sencillez vuelve a contrastar con el sonido habitual del rudo trio. Algodonados pasajes llenos de calma en una explosión de color lleno de dulzura. Adornado con bellos pasajes de guitarra el tema adquiere un brillo y un carácter espacial que escapa de alguna manera de la tristeza que siente en la mayor parte del álbum.

‘The flat earth theory’ es otro interludio con voces pop y ambientación sinfónica que nos lleva hasta el tema que cierra el álbum, ‘Black spring rising’. Aquí, en una vena de calmada psicodelia espacial volvemos a encontrar vestigios Pink Floyd. Sosiego y paz en otro plácido tema que prescinde de batería y se soporta en los teclados y sintetizadores hasta difuminarse.

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Reseña: BIG SCENIC NOWHERE.- ‘Lavender blues’

La constelación de estrellas de la escena underground que componen este ‘supergrupo’ retroalimentan sus talentos ofreciendo un conmovedor e impresionante trabajo evocando atmósferas desérticas con suaves y envolventes composiciones psico-progresivas. Solo habría que poner un inconveniente, tres temas a lo largo de poco más de 20 minutos nos dejan irremediablemente con ganas de más. Esos paisajes arenosos se enriquecen con vibraciones de hard-rock clásico y un talante progresivo de lo más gratificante y glorioso. ‘LAVENDER BLUES’ rezuma una gran química entre todos músicos y eso, sin duda, queda patente en sus tres canciones. Resulta admirable como los temas fluyen a veces en forma de jam en la que no puedes encontrar el verdadero protagonista, ya que todos se dejan su espacio para desarrollar sus cualidades en busca de un objetivo común. Bellas melodías, delays hechizantes, gruesos riffs y enrevesados pasajes con teclados hacen de este trabajo un producto gourmet, a la altura de los más exquisitos paladares. Todo un regalo para los melómanos más exigentes que con el paso del tiempo se convertirá en un trabajo de legendario del desert-rock más elegante y sofisticado. Con una actitud suave y psicodélica que envuelve sus paisajes sonoros del desierto, las 3 canciones contenidas en el EP se mantienen unidas con una inspiración progresiva y de hard rock de la vieja escuela que dejará boquiabiertos a cualquier amante del rock. Esperemos en que esta asociación perdure en el tiempo ofreciéndonos más maravillas como esta.

El ambicioso proyecto formado por Bob Balch  (FU MANCHU) y  Gary Arce  (YAWNING MAN) a la guitarra, también con  Tony Reed  (MOS GENERATOR) al bajo, voz, sintetizadores y guitarra, y  Bill Stinson  a la batería (YAWNING MAN) acoge en su senoen esta ocasión a ilustres invitados como  Per Wiberg  (KAMCHATKA, ex-OPETH) en sintetizadores y piano,  Daniel Mongrain  (VOIVOID) y  Chris Goss. (MASTERS OF REALLITY) a la guitarra. 

Cualquiera que esté familiarizado con los términos “Stoner Rock” o “Desert Rock” seguramente habrá escuchado los nombres FU MANCHU o YAWNING MAN. Si eres un fanático del género o un observador casual, sabes que ambas bandas han estado repartiendo material de calidad desde el principio. Aunque estilísticamente diferentes, ambas bandas ocupan un estatus legendario. El sonido de adoración fuzz, estratosférico y bañado por el sol de FU MANCHU y el delay ambiental etéreo de YAWNING MAN nunca se habían cruzado hasta ahora. Sin duda, es un buen momento para estar vivo si eres fan de cualquiera de las bandas.

Su nuevo EP ‘LAVENDER BLUES’ se publicará el 23 de octubre de 2020 vía Heavy Psych Sounds. Todas las canciones fueron mezcladas y masterizadas por Tony Reed, la obra de arte fue diseñada por Max Loeffler.

En una atmósfera con coros lejanos ‘Lavender blues’ transcurre por sosegadas atmósferas entre una tupida instrumentación muy gratificante. Un espacio de confort y belleza en el que las guitarras se superponen bajo un ritmo cadente creando un ambiente psicodélico lleno de elegancia. Con un aura progresiva los instrumentos se fusionan entre acarameladas voces en una sucesión de estratos sonoros que crean un ambiente de confort. Los sintetizadores arropan la dulzura que logran transmitir a lo largo de los trece minutos que el tema nos arrulla. Dejando patente que estamos ante unos excelentes músicos que saben cómo sacar el mayor partido a su instrumento para lograr una canción llena de belleza. Alejado de los pesados ritmos stoner que los integrantes del proyecto suelen ejecutar en sus respectivas formaciones, los aterciopelados pasajes psico-progresivos adquieren una dimensión grandiosa. Sin duda, solo por este tema merece la pena disfrutar de este corto, pero maravilloso E.P. El tema se presenta como la perfecta sintonía para alcanzar la paz interior a través de sus ensoñadores pasajes. La parte final se vuelve más compleja en sus armonías explorando aún más si cabe, ese espacio psicodélico y llenando el tema de una intensidad inusitada. El resultado de todo el proceso es un cuadro con mil texturas y matices del que cualquiera puede disfrutar.

La banda nos da su punto de vista sobre el tema: Esta jam es la primera toma con todas las partes originales. Realmente puedes escucharnos a todos tocando entre nosotros y eso tenía que quedarse. Per Wiberg agregó algunas partes clave increíbles, Tony Reed agregó algunos fantásticos teclados también junto con los pasajes vocales. Esta canción está pensada para viajar … lo que sea que eso signifique para ti. ‘Lavender Blues’ tiene una vibra Hawkwind y Alan Parson Project y Pink Floyd. Me gusta mucho cuando las bandas se inspiran en diferentes géneros y mezclan hasta convertirlo en un guiso sónico único’ 

‘Blind o fan eye’ nos invita a un paseo por evocadores espacios desérticos en los que los ecos hard rock que te enganchan desde el primer riff. Con sutiles aromas de blues sureño aparecen construyendo un tema menos experimental. Rico en matices el tema va mutando su sonido hacia un escenario más psico-progresivo en el que los efectos aparecen contrarrestando la firme línea de bajo. Un ritmo estable soporta unas melodías vocales más ensoñadoras tras un comienzo más convencional.

Esta canción presenta a Chris Goss y Per Wiberg ‘ comenta Balch‘ Chris salió al tercer día de nuestra sesión y tocamos cuatro melodías durante unos 10 minutos. Toqué el bajo en una canción. Esa canción es ‘Blink Of An Eye’. Chris Goss manejó mi pedalera y mi amplificador, y yo toqué el equipo de bajo de Tony Reed. A Gary Arce se le ocurrió el riff principal y la sensación de la melodía. Tony agregó guitarras y voces después de inspirarse en una de las melodías clave de Per que nos enviaron después la sesión.  Per también arrancó el solo al final. Esta canción tiene un Herbie Hancock se encuentra con Alice Cooper cumple onda de rock pop de 70 a mí. ganchos vocales de Tony Reed están locos! todavía tengo que profundizar en algunos de los otros atascos de Goss. Él reglas y estábamos súper emocionados de tocar con él para hablar sobre equipo y banda «.

Incorporando registros vocales, ‘Labyrinths fade’ refleja el buen hacer de Gary Arce y sus características atmósferas. El tema fluye sobre una estructura de rock-progresivo adornado con los vientos del desierto. Los poderos tambores y una sucesión de efectos dotan de cuerpo a otro corte cuya instrumentación resulta exuberante.  Con esos mimbres aparecen incluso solos más propios de cualquier virtuosos guitarra de heavy-metal en una combinación curiosa y aparentemente inconexa, pero que resulta de lo mas efectiva por la calidad para ensamblar las piezas que tiene la banda. En un espacio evocador de sonidos más propios de MOTORPSYCHO la canción nos sorprende con un nuevo giro. Si algo siempre ha caracterizado a las bandas progresivas es precisamente la complejidad de alguna de sus composiciones, aquí ese matiz, resulta de lo mas evidente. Como si fuera una especie de jam, la línea de bajo se eleva poderosa y gruesa sobre los estilizados y vertiginosos solos de esa guitarra afilada más propia del heavy-rock.

Si bien el proyecto crecería lo suficientemente pronto para incluir a músicos como Tony Reed (Mos Generator), Mario Lalli (Fatso Jetson, Yawning Man), Per Wiberg (Spiritual Beggars, ex-Opeth), Bill Stinson (Yawning Man), Nick Oliveri (Mondo Generator, ex-Kyuss, etc.), Lisa Alley e Ian Graham (ambos de The Well), Alain Johannes (Them Crooked Vultures, Chris Cornell, Eleven) y Thomas V.Jäger (Monolord), BIG SCENIC NOWHERE es fundado por Balch y Arce lanzando riffs de guitarra y solistas de ida y vuelta, juntando las partes de la canción un movimiento a la vez. Interactuando y compartiendo música. Desarrollar una química para construir algo nuevo basado en sus experiencias individuales. De esta manera, BIG SCENIC NOWHERE es el corazón de lo que debe manifestarse la colaboración. Algo que se hace más fuerte para la cohesión entre quienes lo hacen posible. El resultado de esta simbiosis fue el álbum debut ‘VISION BEYOND HORIZON‘, que fue lanzado el 31 de enero de 2020 en el sello Heavy Psych Sounds. 

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Reseña: MR. BISON.- «Seaward»

Un cautivador viaje musical único y salvaje lleno de psicodelia y delirios de fuzz virtuoso, así como numerosas incursiones progresivas conforman el que probablemente sea el mejor álbum del trio italiano.. Si algo puede llamar la atención de MR. BISON, es la ausencia de bajo y la dupla de guitarras que crean verdaderos muros de sonido, una circunstancia que pasa desapercibida al escuchar ‘SEAWARD’, el cuarto álbum del trío italiano. Un trabajo conceptual que se inspira en la leyenda de las siete perlas del mar Tirreno y en un horizonte imaginario. Narrando mitos estrechamente relacionados con el mar, desde la magia de las Sirenas y el sacrificio de Andrómeda hasta las heroicas aventuras de Ulises y la despiadada maldición de Escila. Temas chamánicos que se sumergen en frondosas atmósferas psicotrópicas. Sin bajar el pistón en ninguno de los temas, presentado cada canción con gran cohesión para lograr un éxtasis abrumador.  Su inspiración entre mitos y leyendas hace que consigan reflejar las siete perlas del Tirreno en un collar en forma de canciones que son siete joyas con muchos kilates. Pesado, psicodélico y por momentos monumental, el álbum no tiene pausa en su relato, todo fluye con agilidad. Poderoso y grandilocuente consiguen excitarnos y relajarnos a partes iguales lo cual es todo un aval para sumergirse en su escucha sin complejos.

Cuando en un mismo trabajo logras conjugar vibraciones de bandas aparentemente tan dispares como Hendrix, Earthless, Genesis, Sabbath, Pink Floyd, Motorpsycho (especialmente) o King Crimson con el sonido de las más punteras bandas del stoner, es que algo están haciendo bien. Si a eso añades juegos vocales más propios de Crosby, Stills & Nash, podríamos decir que estamos ante toda una joya de la orfebrería musical de la escena underground contemporánea. Psicodelia pesada, hard de los setenta desarrollos progresivos y blues se unen en la causa común que supone ‘SEAWARD’; el resultado es sencillamente brillante.

El LP fue grabado por Matteo Barsacchi habiendo sido mezclado y masterizado en Audio Design Recordings por el productor Jordan Andreen (Earthless, Sacri Monti), la portada fue obra de Robin Gnista ‘SEAWARD’ está disponible vía Subsound Records y Ripple Music.

MR.BISON son: Matteo Barsacchi (guitarra y voz), Matteo D’Ignazi (batería , voces y efectos) y Matteo Sciocchetto (guitarra y voz).

Una intr0ducción atmosférica en ‘Seaward’ el tema que abre y da nombre al álbum, da paso a poderoso riffs Stoner entre voces místicas. En un espacio psico progresivo de gran pesadez el tema desprende aromas a 70’s. La efectiva combinación de las dos guitarras en distintos planos permite que el tema se muestre monumental… Los poderosos tambores que marcan el devenir del tema son contrarrestados por desarrollos de guitarra embutidos en sonidos psicotrópicas. Los italianos abren de una forma grandilocuente adoptado armonías que gravitan entre Yes y los contemporáneos dictados stoner. ¡Sin hacer prisioneros!

Esos ecos del heavy-progresivo de finales de los 70’s aparecen también en ‘From the abyss’ Arrancadas de furia frenética se conjugan con dulces melodías que amansan la fiera. Delicados y susurrantes pasajes progresivos nos arrullan en un canto seductor. Una de las características de la banda es esa complejidad compositiva que hace que los temas pasen por distintas fases en un balanceo constante entre lo pesado y ampuloso y los delicado y sutil. Aquí las guitarras vuelven a brillar con luz propia. Desde momentos heavy-rock hasta otros sinfónicos el tema no deja espacio para el aburrimiento.

La psicodelia pesada de ‘In the storm’ florece vigorosa para deambular durante casi ocho minutos por un espacio cambiante y principalmente psicodélico. El tema es un perfecto escaparate para el desarrollo de toda la capacidad compositiva del trio. Largos pasajes con momentos algodonados más propios de Genesis, entre repetitivos ritmos casi stoner logran combinarse sin que nada resulte superfluo. Otro corte psico-progresivo de gran pesadez que crea distintos espacios entre la relajación y lo aturdidor.

‘Oudeis’ se sumerge en esa enigmática atmosfera narcótica en la que vive el álbum mostrándonos toda la fuerza de una banda que también sabe ofrecer momentos casi doom con momentos Sabbath. Nuevamente exuberantes desarrollos de la dupla de guitarra emprenden una huida al pasado con pasajes proto-metal en los que la neblina nos envuelve. Desgarradoras armonías vocales complementan este coctel explosivo de estilos. Momentos heavy-rock con pasajes que nuevamente me evocan a Yes, especialmente por las voces y coros.  Guitarras que aúllan cual lobo en la noche con la luna como testigo aparecen en un frenesí arrollador que muta constantemente en sus formas y sonidos. El tema que más huele a 70’s, contiene momentos verdaderamente desgarradores.

Rezumando Hard rock de muchos kilates con momentos más propios de Earthless, ‘The sacrifice’ evoca parajes campestres con ciertas dosis de melancolía en un relato fornido y penetrante. Toda una bacanal de solos entre esos tambores que lo arrollan todo. Fuerza, pesadez, y contundencia aparente desordenada que finalmente parece encontrarse en un punto en común. A pesar del frenesí, los vestigios del género progresivo italiano de los setenta aparecen entre pesados enardecidos riffs que nos golpean una y otra vez.

Los ondulantes y repetitivos riffs de ‘Underwater’ parecen anunciar el presagio de toda una epopeya en su apertura. Con sonido más propio de Motorpsycho, los italianos crean una espiral de sonidos arrulladores y reconfortantes entre su densa instrumentación. Con una aparente anarquía consiguen hacer que las piezas encajen. Sus oscilaciones tonales preceden a momentos psicodélicos con aromas setenteros. Buenas melodías vocales entre las tupidas armonías consiguen crear un entorno aparentemente apacible, pero lleno de fuerza, como demuestran sus desgarradores pasajes vocales.  Una modulación que se balancea entre cautivadoras atmósferas.

‘The curse’”, entre una explosión de fuzz se desarrollacon constantes oscilaciones. Susurrante y cálido, sin perder su aura psicodélica va evolucionando con lentitud hacia espacios más pesados. En un espacio nebuloso el trio se mueve con destreza para sacarnos a entorno más luminosos y grandilocuentes. Sigue resultando fascinante comprobar como dos guitarras y una poderosa batería consiguen crean un corte de semejantes proporciones. Aromatizando el tema con esencias orientales consiguen que hacernos partícipes de su narrativa.

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Reseña: KING GORM.- «King Gorm»

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Album debut de la nueva banda del guitarra de OLD MAN WIZARD, Francis Roberts. Nueve temas de heavy-progresivo que son ejecutados bajo frenéticos ritmos que se sustentan en unos prodigiosos teclados.  Canciones que evocan cuentos y leyendas del pasado y que narran la historia de cuatro héroes en su búsqueda para salvar la tierra de Irondale. Con una musicalidad cutivadora como gran aval, las canciones derrochan energía entre melodías de ensueño inspiradas en el hard-progresivo de los 70’s auspiciados por sedosas armonías vocales y en un prominente sonido de órgano hammond y mellotron. Un bajo que cruje y que parece no tener sitio en el estilo de la banda, logra hacerse con su sitio copando algunos momentos de protagonismo con su rugosidad monolítica. Canciones que se moldean adoptando distintas formas al enriquecerse con diferentes referencias sonoras sin perder su esencia progresiva. KING GORM, es todo un regalo para salir de la monotonía y recuperar diferentes vibraciones, a menudo demasiado olvidadas. Con un talante vintage, los temas pueden evocar tanto momentos propios de Yes, como de los mismísimos Genesis, y suponen todo un reto para las mas acérrimos amantes del rock progresivo, poco dado a abrirse a nuevas propuestas.un retro al que yo invito se sumen, tanto los fans del progresivo mas ortodoxos, como los amantes de los sonidos más pesados y psicodélicos. Aquí encontraran unos músciso con una buena técnica y una facilidad para transmitir sensasiones sobre unas estructuras ricas en matices y no esentas de autenticidad. A pesar de venir de California, su sonido se sitúa más inspirado en el que coleccionaba elogios y seguidores en la vieja Europa de mediados de los setenta. 

KING GORM son Francis Roberts (Old Man Wizard, The Dread Crew of Oddwood, Leather Nun america, etc.), Dylan Marks (Apicultor, Eukaryst, White Wizzard, etc.), Erich Beckmann (Grim Luck, Kirby’s Dream Band, Vic Viper, etc.). El álbum está disponible vía Church Recordings.

Con una introducción de algo mas de medio minuto «Intro» me hace tener la sensación de que estamos ante un álbum épico.

Inmediatamente después «Freedom calls» nos traslada al hard-progresivo de los setenta entre riffs más contemporáneos. Los ecos de de bandas como GÉNESIS parecen regresar del pasado, entre una poderosa línea de bajo y melodías ondulantes. Al margen de sus incisivos solos y de ese potente bajo, los californianos hacen asomar el sonido del hammond, un elemento que va a marcar todo un álbum que mantiene una gran esencia vintage.    

«For heroes» definitivamente nos saca de dudas, si es que las hubiera habido. Hard progresivo de altos vuelos con una instrumentación prieta y variada. Envolvente sonidos que ondulan entre intrincados desarrollos bajo tonos retro. Un ejercicio de mellotron con aroma vintage y delicadas melodías vocales. Un tema en el que no faltan buenos pasajes de guitarra entre sus cadentes ritmos. Con una primera parte más ritmica y vibrante, el tema descansa en ensoñadores pasajes en su parte central. Embutido en una cierta épica,  la banda se deja llevar por el sinfonismo bajo cuidadas armonías. 

Con la curiosidad de incorporar canciones más cortas, «Irondale burnnig» con sus escaso dos minutos, muestra el lado más calmado de la banda sobre oscurar armonías acústicas entre el manto de un envolvente sonido de órgano pastoral.

«Song of the brither days» se construye sobre una lánguida melodía en un ambiente de nostalgia en el que los delicados acordes de piano. Un tema sinfónico que sabe jugar con buenas armonías de guitarra para describir un entorno de calma entre ensoñadores tonos grises que hace olvidarnos de que estamos ante una banda californiana con ese sonido más propio de mediados de los setenta en la vieja Europa. una atmósfera casi rural que evoca leyendas del pasado y en el que las voces son cuidadas con esmero. 

Sin duda, si hay algo que destaca en este ábum, es el magnífico trabajo del hammond y el mellotron con los que crean unos espacios de ensueño. 

«Beyond black rainbow» rompe la calma para desarrollarse bajo una estela más rockera guiada por unos firmes tambores. En una línea similar a la que bandas como Hällas nos viene ofreciendo en los últimos tiempos, la conjunción de elementos heavy-rock con esas guitarras aulladoraws y con algunos tópicos del hard-progresivo consiguen un resultado de lo mas brillante.  

Retomando el hard-progresivo más ampuloso «The Witch Of Irondale» nos envuelve en manto de oscuridad con pasajes evocadores de bandas como YES. Un tema que crece desde su incio elevándose majestuoso en su relato.  Siempre manteniendo el ritmo, el corte  evoluciona a un espacio más oscuro en el que añaden leves pinceladas psicodélicas. Si por algo se caracterizan estos temas es por su facilidad para moldearse con distintas referencias sonoras sin perder la esencia progresiva de los californianos.  Como suele ser habitual en muchas bandas, la mayor duración de un tema es siempre un escaparate para mostrar todo su potencial, algo que queda evidente en las mas de siete minutos de este corte.  

Con vibrantes ritmos más propios del heavy-rock «Slaughter The King» en un escenario netamente heavy-prog. Un crujiente bajo y afiladas guitarras se solapan entre los diabólicos tambores mientras las melodías caminan por senderos más acolchados. Fluyendo con naturalidad, el manatial compositivo de KING GORM adquiere aquí cotas elevadas de intensidad. El buen uso de los teaclados hace que, en un tema en el que no tienen el protagonismo, acaben resultando esenciales para el deveneri del mismo. Brillante. 

Este debut cierra con «Ultimate reality», un tema que no pierde el viva ritmo y que se apoya en unos teclados más omnipresentes. No deja de llamarme la atención en tono del bajo en una banda de estas características, algo digno de alabar. Poniendo banda sonora a leyendas ancestrales el corte borbotea brioso en un frenético caminar entre esos espacios heavy-progresivos en los que tan bien se saben mover. Un perfecto broche final para un brillante debut. 

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Reseña: KINGNOMAD.- «Sagan Om Rymden»

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Con dos álbumes a sus espaldas y un split junto a BONEHAWK, los suecos KINGNOMAD en su nuevo álbum «SAGAN OM RYMDEN» consiguen un resultado estimulante a través de moldear los sonidos hard-progresivos herederos de los 70’s en una elegante combinación de melodías, órganos vintage y guitarras refinadas bajo una sólida y atractiva base rítmica. El cuarteto sigue evolucionando a terrenos más altos, sin detenerse. Supongo que algún día se descubrirá la fórmula secreta que hace tantas y tantas bandas llegadas de Suecia puedan elaborar trabajos con sonidos retro de tanta calidad, dotándolos de un aspecto atemporal y por otro lado contemporáneo. Un álbum que se aleja de estereotipos para combinar vientos de oriente con la tradición escandinava sin ningún tipo de fisuras en temas rezuman una frescura que en ocasiones  se echa de menos en algunas propuestas progresivas por la técnica, que de usar la música como lo que es, un vehículo para transmitir, y aquí, con unas composiciones impecables logran trasladornos sentimientos y sensaciones de una manera fluida. «SAGAN OM RYMDEN» ofrece un agradable paseo al oyente por atmósferas delicadas y acogedoras en las que no hay sitio para la monotonía. Tendiendo un puente entre el pasado y el presente, el cuarteto consigue sonar autentico. Un trabajo en el que los sonido retro cobran una nueva dimensión a través de temas serpenteantes, plácidos y exóticos en los que todos los elementos están medidos con mesura para que nada resulte excesivo. Siempre tomando la medida a las dosis de psicodelia, de ritmos pesados y de elegancia, pero sin caer en lo empalagoso y que bebe de la fuente inagotable de la escena progresiva sueca de los años setenta con su característico tributo a la tradicional y el folclore. Sin duda, KINGNOMAD sin hacer ruido, pisan fuerte con este álbum editado por Ripple Music.    

Mr. Jay (voz, guitarra, piano, sintetizadores) nos da pistas sobre el origen del sonido contenido en el álbum: «Cuando comencé a escribir este álbum, partí con una nueva perspectiva. Me sentí inspirado por los antiguos gigantes suecos del rock progresivo como Kaipa, Bo Hansson y Kebnekajse: de hecho, el título del álbum es un gran «sombrero para el difunto y genial Bo Hansson. Recogí instrumentos con los que no había escrito cosas de Kingnomad antes, como guitarra clásica, piano o poner el capo en lugares extraños». en la guitarra eléctrica. Entonces empezarían a aparecer canciones extrañas y maravillosas «.
 

KINGNOMAD son:
Mr Jay – Voz, guitarra, piano y sintetizadores.
Mano – Batería, percusióny coros
Marcus – Guitarra y MicroKorg
Maximilian – Bajo y coros

«Omniverso» va directamente al grano, explorando los sonidos hard-progresivos de los 70’s adorna su cuidada instrumentación con pegadizas y seductoras voces y coros melodiosos. La banda deja claro que posee una inquebrantable base rítmica en un tema con paradas y acelerones, pero siempre mirando al frente. sus estilizadas guitarras afloran con elegancia arropadas por esos teclados que en un segundo plano cubren el tema con un sonido protector. Un mundo progresivo más propio del siglo pasado en el las melodías se conjugan apacibles pero vibrantes. 

En un ambiente más oscuro e inquietante, «Small beginigs» con su cadente ritmo entre notas envolventes de teclado nos adentra en un bosque mágico del que afloran voces melodiosas que nos acarician en un relato sombrío coloreado con pinceladas psicodélicas. Bajo un magnético ritmo en el que el bajo toma el protagonismo para señalar el camino a seguir en esa enigmática penumbra en la que se desarrolla. En un espacio más confortable, la guitarra se contonea seductora entre cuidadas voces creando hechizantes pasajes que no pierden la tensión. Nada parece inquietar a los suecos en su composición, tomándose cada nota con la calma requerida. 

Una alocada batería inicia «The Omega Experience». un tema que se debate entre el proto-metal más primitivo y un escenario de blues en tonos vintage. Teclados, melodías y cambios de ritmo en un tema ondulante en el que los efectos aportan la acidez.  Un corte lleno de garra con extraños efectos que crean un inquietante y aterradores momentos mas propios de una narrativa de ficción que continúa mamando del manantial progresivo de los 70’s en el que el hammond aflora con brillantez, mientras las guitarras ponen la nota hard. Una perfecta conjunción de fuerza y buen uso de las melodías, algo que podemos encontrar en todos sus temas. 

Instalados en ese escenario psico-progresivo«Tillbakablick / The Usurper King» el tema más largo del álbum con sus mas de ocho minutos, hace evolucionar la esencia progresiva hacia unas vibraciones mas contemporáneas. Acercándose incluso a la frontera post-rock, y con delicadas incrustaciones psicodélicas, bajo un cadente y colorista ritmo las acarameladas voces nos susurran en un escenario luminoso. Combinando con destreza sus aterciopeladas melodías en una elegante primera parte, se despeñar por los cauces del hard-progresivo más ortodoxo. Consiguiendo un perfecto equilibrio entre lo pesado y lo elegante, sus reconfortantes voces nadan entre riffs más pesados en constantes giros y piruetas que hacen cambiar el carácter de la canción.  Culminando con buenas guitarras en su parte final, el tema es un antídoto contra la monotonía. 

Instalándose en un escenario más exótico, «Universe» es un tema colorista  que se nutre de ornamentos orientales dejando brillar las guitarras en todo su esplendor.  Incluso el mismo registro vocal toma exóticas modulaciones para mimetizarse con esas tonalidades singulares. Evolucionando hacia sonidos más psico-progresivos sus riffs se balancean seductores bajo unos inconmensurables tambores. Sus coros ensoñadores parecen alejarse de esos sonidos que tantas veces hemos visto llegar del norte de Europa para dejarse llevar por vientos mediterráneos llenos de frescura.

En un álbum de estas características no podía faltar un guiño al folclore, y este es «The Fermi paradox». Una tema que se gesta sobre acordes acústicos de linaje tradicional con un canto que parece evocar a los ancestros en un ambiente de melancolía. Con un sonido que me recuerda a Jethro Tull en su modo más rural y campestre logran crean un bellísimo tema desde la más completa sencillez. 

Tras la relajación del corte anterior, «The creation hymn» se sumerge en una atmósfera progresiva bajo delicadas melodías y una instrumentación de lo mas atrayente. Sin estridencias van construyendo un corte suave con olor vintage. Delicado y seductor, el tema juega con las guitarras en ondulantes pasajes que aportan color a los tonos pálidos en los que se desarrolla. 

«On the soulders of giant» abre majestuosos con unos teclados más propios de los 80’s y ritmos más pesados.  Buscando el equilibrio entre lo liviano y lo plomizo, la seductora voz trata de arrullarnos entre los marciales tambores. En un entorno en el que conjugan tanto elementos progresivos como momentos hard, e incluso algún pasaje soft-rock, el corte se deja llevar por estilizados solos de guitarra que nos acercan a un escenario más psicodélico. En una línea a lo que habíamos visto semanas atrás en el último álbum de los noruegos SHAMAN ELEPHANT, el tema posee una gran riqueza compositiva conjugada en una sencilla apariencia que esconde mucha calidad en su interior.  

«The Unanswered Question» cierra el álbum por una senda experimental que toma algún elemento kraut para crear un nuevo tema hard-progresivo lleno de hipnotismo. Sus repetitivas armonías nos narcotizan para mecernos entre ondulantes pasajes del buen rock-progresivo contemporáneo. Guiños jazz y los juegos de las teclas crean un espacio de confort lleno de vida en el que se alejan de alguna manera de los ecos retro para ofrecer un tema actual en que los ritmos y armonías van transformándose en busca de un objetivo común. ·El resultado es mas que notable.   

KINGNOMAD se formó en 2014 en un pequeño pueblo forestal en el norte de Suecia. Mejores amigos y vecinos, Jay y Marcus tenían el deseo de crear una mezcla de sonido de los años 70, agradables arreglos vocales inquietantes y letras que pudieran llevarte a mundos oscuros y distantes. El maestro del bajo Maximilian fue reclutado rápidamente, junto con el legendario baterista punk Andreas. Se grabaron cinco canciones y llamaron la atención del sello independiente estadounidense Ripple Music, que lanzó cuatro de ellas en su serie de vinilo dividido ‘Second Coming of Heavy’.
En 2017,  KINGNOMAD lanzaron su álbum debut «MAPPING THE INNER VOID», una pieza psicodélica pesada llena de paisajes sonoros lovecraftianos. Las canciones siguieron llegando, lo que llevó rápidamente a su seguimiento «THE GREAT NOTHING» en 2018. Con el nuevo baterista Mano a bordo, crean este maravilloso  «SAGAN OM RYMDEN».

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