Reseña: WUCAN.- ‘Live at Deutschlandfunk’

Probablemente no sean las mejores condiciones para grabar un concierto en directo, pero el pasado mes de septiembre de 2021, los alemanes WUCAN grababan su actuación en plena pandemia con una audiencia de medio centenar de personas. El resultado es este fascinante álbum en vivo (el primero de la banda) en el que a lo largo de 80 minutos, WUCAN muestran todo su buen hacer en las vibraciones de rock clásico de inspiración 70’s con un repertorio magistral. Si algo tiene cualquier disco en directo es el poder comprobar cómo funciona el sonido de la banda en sus actuaciones en vivo sin la producción que un estudio de grabación puede aportar a sus canciones. Aquí, la banda se muestra sin red protectora y desde luego, sale airosa del trance.  El álbum está repleto de una energía desbordante, mayor incluso que en sus grabaciones en disco, algo que no debería sorprender a nadie. Porque WUCAN son una banda especial, exuberante por momentos, pero balsámica y mágica en otros. Comandados por la polifacética FRANCIS, su cantante, guitarrista, flautista, compositora y no sé cuántas cosas más, y auspiciada por unos magníficos músicos logran un álbum lleno de magia y potencia. El concierto se celebró en el conocido Blues Garage en Isernhagen, cerca de Hannover y la escasa audiencia, a buen seguro mantendrá en su retina aquella actuación, como se percibe en las ovaciones que se escuchan al término de cada canción. El álbum es el resultado de actuación en la que la banda no tiene complejos para ejecutar sus cabriolas estilísticas y unir vibraciones psicodélicas con el folk, con el rock progresivo y con los riffs más pesados del hard & heavy rock de los 70’s. Cualquier banda que se precie, debería tener un álbum en directo y WUCAN ya lo tienen, y sin duda es magnífico.

WUCAN ·son  Tim George · Francis Tobolsky · Alexander Karlisch · Philip Knoefel .

‘LIVE AT DEUTSCHLANDFUNK’ está disponible a través de Mig Music.

La impactante Kill The King abre las hostilidades con un potente hard-rock y esos ensoñadores pasajes de flauta. Evocando los mejores momentos de bandas como Jethro TullWUCAN se muestran como una banda sólida a la vez que pesada.  Dejando patente su propia personalidad, la canción cuenta con todos los ingredientes que cualquier amante del hard-rock vintage pudiera desear.

En una línea similar ‘Heretic Tongues’ se sustenta en pasajes de hard-progresivo en una atmósfera más oscura e inquietante. Con un ritmo vibrante el corte contiene elaborados momentos en los que la flauta serpentea entre su poderosa base rítmica. El tema cierra el círculo tras pasar por pausados momentos en los que la psicodelia aparece sutilmente con un emotivo final.

En un tono más pausado, el blues hace acto de presencia en ‘Father Storm’. La canción incluida en su álbum ‘Sow The Wind’ nos ofrece a la banda en su faceta más psicodélica y suave. Susurrante en su apertura, la canción va elevándose lentamentecon ensoñadores pasajes de flauta que nos devuelven al medievo. Un escenario más propio de cuentos y leyendas del pasado que se eleva en su parte central con momentos más intensos en los que la afilada guitarra contrarresta el derroche vocal de Francis.  El corte posee un gran magnetismo y acaba por convertirse casi en una jam.

También perteneciente a su álbum ‘SOW THE WIND’, ‘l Looking In The Past’ recupera esa fascinante combinación de flauta con una apuesta más vodevilesca. Otro misil de hard-progresivo de alto nivel en el que la banda incorpora algún elemento psicodélico.  

A continuación, el álbum ‘HERETIC TONGUES’ tiene su revisión con las siguientes tres canciones. Desde Zwischen Liebe Und Zorn con un ampuloso sonido muestra a la banda en su faceta más contundente. Solos ácidos, un fuerte ritmo y estribillos y coros atractivos conforman la base de este particular tema.  Juegos  

‘Don’t Break The Oath’ mantiene la tensión a base de riffs retro de alta energía y embestidas de fuzz y efectos. El tema gravita entre el heavy-rock y el hard de los 70’s en un derroche de fuerza.

Recuperando el sonido de flauta ‘Fette Deutsche’ es otro corte rugoso y vibrante en el que encontramos algunos estereotipos del rock de los 70’s. El corte contiene un trepidante ritmo contrarrestado por las oscilaciones melódicas de Francis, así como de alguna pincelada psicodélica.  

La cadente ‘Aging Ten Years In Two seconds (Excerpt) ‘pone el contrapunto a la intensidad en un espacio psico-progresivo que acaba desbocándose en una huida hacia adelante con fuertes ritmos hard-rock. Una canción rebosante de garra y un sonido que por momentos se enturbia.  

Las siguientes dos canciones, pertenecientes al álbum ‘REAP THE STORM’. La conmovedora ‘M Ebb And Flute / The Eternal Groove’, llena de pasajes progresivos auspiciados por la flauta y melodías contenidas, bañadas por algo de psicodelia, y la oscilante ‘The Rat Catcher ‘. En esta última, se conjuga la esencia de una banda que sabe cómo moverse en diferentes escenarios sonoros, y en todos, con gran maestría. Complejos desarrollos instrumentales se suceden mostrando a la banda en todo su esplendor.

Night To fall’ palpita con fuerza para soportar atractivos pasajes vocales sin perder un ápice de fuerza. El corte es un nuevo espacio para la exposición de todas las cualidades de la banda.

En una nueva bajada de intensidad, la intrigante ‘Far And BeyondHeretic Tongues’ parece poner la pausa a este derroche de fuerza y vitalidad con dulces y hermosas melodías.Su onírica atmósfera deja paso a pasajes más elaborados compositivamente en otro ejemplo de la calidad de WUCAN.

Como broche final, Wandersmann, la canción originalmente contenida en el álbum ‘SOW THE WIND’ se convierte en una emotiva despedida de casi veinte minutos. Un espacio lo suficiente extenso para que los alemanes dejen claro de lo que son capaces. La calmada apertura no tarda en elevarse por la senda del rock clásico más pesado. En ella, la banda se deja llevar mostrando su mejor versión. Sus hermosos pasajes instrumentales se desarrollan en un mundo mágico en el que todo puede suceder. Fuertes ritmos, vibrantes guitarras y el hechizo de la flauta nos llevan a un mundo sensorial en el que la épica está presente. Un sinfín de ritmos y armonías se agolpan en un corte que pasa por distintos escenarios sonoros con un resultado sobresaliente. Sin duda, los afortunados que estuvieron allí, disfrutarían sobremanera con este apoteósico final de un concierto lleno de magia.

Wucan

MIG music

Reseña: LOVE GANG.- ‘Meanstreak’

Manteniendo el amor por sonidos vintage, LOVE GANG vuelve a presentarnos un álbum crudo, vibrante y ruidoso, usando sonidos analógicos y los amplificadores a toda potencia. ‘MEANSTREAK’ nos deja noqueados con sus canciones macarras que nos invitan a la fiesta y al desenfreno. LOVE GANG es una banda que muchos calificarán como ‘retro’, pero si nos metieramos en túnel del tiempo en un viaje a comienzos de los 70’s, nadie los distinguiría de los contemporáneos de la época. Y no solo por su sonido, sino por su actitud, por su rebeldía, y por su honestidad. Con canciones rápidas y llenas de energía, con ritmos de blues, boogie-rock, solos de guitarra psicodélicos, y un órgano hammond crujiente. ‘MEANSTREACK’ es una fiesta salvaje en la que la banda pisa el acelerador a fondo. Un álbum ideal para escucharlo como perfecta banda sonora de una noche de desenfreno, pero también fantástico como banda sonora de un viaje por largas rectas de carreteras desérticas. Sus canciones son de las que no hacen prisioneros, de las que desde el primer riff te insuflan toda su energía y te dan una patada en el culo. ‘MEANSTREACK’ es un álbum de alto octanaje con un diabólico sonido retro, y con una facilidad pasmosa para atrapar al oyente en un espiral de puro y crudo rock and roll que te hará darle al play una y otra vez. Las grabaciones se realizaron completamente analógicas a cinta y capturan un sonido puro y crudo. El contenido lírico del álbum involucra temas relevantes en la vida de la banda que van desde las mujeres, los disturbios políticos en los EE. UU., la depresión, las drogas, las motocicletas y las noches salvajes en Juárez, México. Si te gusta el rock crudo con sabor añejo, y bandas como BLUE CHEER, MOUNTAIN, CACTUS, GRAND FUNK, o SIR LORD BALTIMORE, este es tu disco, porque LOVE GANG son un recuerdo de los días dorados del rock ‘n roll cuando los amplificadores eran ruidosos, el pelo largo y las drogas baratas. Influenciados por el rock oscuro y clandestino de los 70’s, logran mantener su sonido clásico y verdadero al mismo tiempo y componen canciones originales y convincentes que no cansan ni suenan como si lo hubieras escuchado todo antes.

LOVE GANG son: Kam Wentworth – guitarra y voces, Grady O’Donnell – bajo,
Leo Muñoz – órgano y flauta y Shaun Goodwin batería.

‘MEANSTREAK’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

Palpitando a ritmo de heavy-rock, ‘Deathride’ es el preludio de lo que nos espera. Rock crudo, y salvaje, heredero del legado de BLUE CHEER o SIR LORD BALTIMORE. Con guitarras asesinas y un sonido denso y sucio, el corte parece sacado del baúl de los recuerdos del rock primitivo, aquel que era una herramienta reivindicativa de un espíritu indómito y transgresor. Con riffs modulados a semejanza de Iomi, la canción se lanza a una espiral a tumba abierta. Una canción que invita a la fiesta, a lanzar la melena al viento y fumar marihuana hasta el amanecer.

Si el tema de apertura resultó impactante, ‘Meanstreak’ es boogie-rock en estado puro, Ritmos contagiosos y olor a garito de mal muerte en el que la música no descansa. Un corte pesado y ácido, que bebe del heavy-rock pero también del blues para ofrecer su perfil más macarra y divertido. Como dice la propia banda: ‘Una canción que tiene suficientes huevos y actitud para comenzar una pelea de bar’

Los riffs proto-metal de ‘Bad News’ vuelven a evocar pantalones de campana y chupas de cuero. Un premeditado sonido sucio y difuso, nos golpea hasta dejarnos k.o. Frenético, desgarrado y con el espíritu del rock and roll por bandera, la canción invita al baile y la juerga más depravada. Empapada de un alma de blues, la canción vomita sus riffs sin ningún tipo de pudor por la senda del retro-rock más auténtico y honesto.

Sin bajar la intensidad, pero usando elementos más progresivos, ‘Blinded By Fear’ gravita en una atmósfera vintage en la que todo sucede a la velocidad de la luz. La voz ahogada, casi imperceptible entre la densidad de su ritmo, trata de evacuar todos sus tormentos. Solos afilados, y unos tambores incesantes, van soportando una canción vibrante y mas difusa si cabe.

‘Shake This Feelin’ no baja el pie del acelerador con su combinación de heavy-rock, boogie-rock. Un corte frenético, con voces desgarradoras y lleno de ganchos que te llevarán a la pista de baile. Toda una fiesta vintage que evoca salvajes sonidos primitivos.

‘Headed Down to Mexico’ se contonea con un fantástico groovy de rock and roll. Teclados profundos ritmos atronadores logran contagiarnos de toda la energía que esconden sus surcos. Otra canción que va directa a la yugular, sin contemplaciones. Para que no le falte de nada, el corte desciende en su parte final a una sima de blues ácido y humeante, algo que resulta sensacional para mitigar su embestida.

Si uno de los principales argumentos del rock de los 70’s fue el blues, LOVE GANG no podían dejar la ocasión para ofrecernos su visión del blues rural en ‘Same Ol’ Blues’. Un corte con predomio de la guitarra acústica en el que también podemos encontrar al solo eléctrico de alto nivel. Con una voz cálida y pausada, la canción se desarrolla entre el sonido de la armónica evocando una atmósfera sureña.

En un álbum con grandes canciones, el cierre no podía ser una canción cualquiera. Y ‘Fly Away’ es un tema que bien podrían haber firmado una banda como MOUNTAIN. Su crudo sonido a hard-rock de los 70’s y una composición acertada, hacen de él un tema fundamental para entender a una banda que nació en el siglo equivocado. Guitarras asesinas, un aroma sureño y un sonido analógico, son los argumentos de otra brillante composición.

LOVE GANG

HEAVY PSYCH SOUNDS

Reseña: LORD MOUNTAIN.- ‘The Oath’

Desde la bahía de San Francisco, LORD MOUNTAIN rinde tributo a las grandes leyendas del proto-doom y el heavy-metal más clásico. Todo regalo para los amantes más ortodoxos del género. Enarbolando la bandera del heavy-metal legendario, las ocho canciones construyen un relato épico en el que el rey es el riff. Si, porque estamos ante canciones con una estructura sencilla, pero con un poder de persuasión y autenticidad, que no todos pueden conseguir. Sustentadas en un voz magistral, LORD MOUNTAIN consigue que sus canciones nos eleven al cielo para después descendernos a los infiernos a golpe de espada para liberar el Santo Grial del proto-doom con más alcurnia. Venerando a Sabbath, y con guiños a Pentagram o Pagan Altar, el cuarteto californiano desempolva los viejos estandartes del rock pesado más auténtico. ‘THE OATH’ invocará a las huestes durmientes del heavy-metal para que presten su juramento y se unan a la batalla para reivindicar que el género no está muerto. Desempolva tu chaqueta de cuero, adórnala con las mejores tachuelas, y regresa a la vida con un álbum que contiene todo aquello que amaste. Sus conmovedores solos de guitarra, y sus voces monolíticas, son un argumento suficiente como para explorar unos surcos que rebosan autenticidad. El cuidado tratamiento que LORD MOUNTAIN da a los tesoros más preciados del heavy metal de finales de los 70’s y de los primeros 80’s, hace que sus canciones resulten frescas, sin olor a naftalina. ‘THE OATH’ se postula como candidato a enarbolar el estandarte del doom y el heavy rock moderno, sin perder un ápice de autenticidad. ¡No rompas el juramento!

‘THE OATH’ está disponible vía Kozmik Artifactz y King Volume Records .

Por la senda del heavy-metal más clásico ‘Well of fates’ nos invita a un viaje a finales de los 70’s o los primeros 80’s. Riffs de la vieja escuela, una poderosa voz,  y un ritmo cadencioso, impulsan el corte por un espacio vintage en el que el legado de bandas como PENTAGRAM está muy presente. Proto-doom añejo sobre una estructura sencilla, dejándonos un buen sabor de boca.

Escarbando en la oscuridad, ‘The giant’ viene cargado de guitarras virtuosas que se solapan entre golpes de heavy-metal lento y plomizo. Con ese peculiar registro vocal, el corte se torna más melódico, moldeando de alguna manera sus aristas. Dotando la canción de épica consiguen de cada riff, cada estrofa se convierta en un elemento de veneración. Salpimentado con algún elemento psicodélico nos sumen en una neblina densa y oscura con aroma del pasado. Sin duda, todos elementos de cualquier viejo rockero, se conjugan aquí con sobrada destreza.  

‘Beyond the frozen sea’ pone la pausa a modo de interludio acústico presidido por arpegios en una estancia invadida por la melancolía.

Pero está claro que LORD MOUNTAIN aman el heavy-rock en su pura esencia. Y eso precisamente es lo que demuestran con ‘The last crossing’. Una canción que contiene la esencia de los pioneros del género. Proto-doom ejecutado con unas buenas voces y una guitarra con los suficientes alicientes como para caer rendido a sus pies. Un espiral de riffs que invitan al balanceo cervical. Pero no solo eso ya que una pausa guiada por la línea de bajo cambia la fisonomía de la canción para evocar relatos guerreros llenos de emotividad. Un golpe de nostalgia que muchos agradecerán.  

Con las hostilidades desatadas, la dinámica ‘Chasm of time’ sirve de guía para añadir aceptos a su causa. Otra canción que suena a un pasado glorioso en el que las chupas de cuero y las tachuelas dominaban el mundo del rock. En esa fina línea en la que el hard y el heavy rock se fusionan, las melodías y estribillos contagiosos emergen entre solos que revolotean estirando una y otra vez las cuerdas.

‘The sacrifice’ es otra canción con la que, cumpliendo todos los estereotipos, los californianos salen airosos. Su autenticidad, la aleja de todas esas propuestas en la que se trata de homenajear a los grandes del pasado. Estos chicos tienen su propia identidad y parecen tener claro lo que hacen.

Sumiéndonos en la oscuridad, ‘Serpent temple’ refleja un sonido Sabbath en su mas pura expresión. Con el riff como argumento, las hordas se preparan para la batalla. Una batalla de guitarras pesadas y ritmos poderosos que dejaran sin aliento al más pintado. Sin duda uno de los principales avales de LORD MOUNTAIN queda de manifiesto. No es fácil encontrarse a bandas con buenos cantantes, y en esta ocasión, esa cautivadora y altísima voz, logra brillar como faro en el horizonte, haciendo que la tripulación rítmica lleve la flota puerto.

Cerrando el álbum “The Oath” es una canción sobre la guerra, el sacrificio y la lealtad incondicional: la voluntad de morir por el líder de uno sin ninguna consideración por la política o la razón. Compuesta hace un par de años, la banda utiliza el riff principal para ir enriqueciéndola con distintos elementos que recogen el legado del pasado para construir un nuevo relato lleno de épica.

 

Lord Mountain

Kozmik Artifactz

King Volume Records

Reseña: STRIDER.- ‘Midnight Zen’

Ya hace años que de cuando en cuando, la escena psicodélica turca nos ofrece maravillas sonoras de alta calidad. En esta ocasión ‘MIDNIGHT ZEN’, el nuevo álbum de STRIDER, evoca cautivadores paisajes oníricos en los que la psicodelia de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR afloran para impregnarnos de hermosas fragancias sonoras. Pero este álbum no se queda ahí, y también contiene momentos de intensidad rockera en la que los ecos del proto-metal se mestizan con ásperos riffs desérticos. Doomy por momentos, las canciones contienen la suficiente acidez como para corromper la sensibilidad del oyente con su innegable apuesta psicotrópica. Pesado y liviano a su vez, el álbum consigue un equilibrio con fuertes ritmos pegadizos en contraste con los momentos en los que las delicadas melodías, se adueñan de la escena, Si bien STRIDER exploran territorios yermos, también son capaces de transitar con exquisitez por bosques mágicos, que nos una vez atravesados, abren las puertas de un auténtico Jardín del Edén. Esto hace que este nuevo trabajo pueda satisfacer tanto a los que gustan de los riffs del desierto, como a los abanderados de los ‘viajes’ narcóticos. ‘MIDNIGHT ZEN’ es un álbum vitalista, fresco, hermoso y con los ingredientes suficientes como para ofrecer una escucha satisfactoria y emocionante del mismo. Si te gustan bandas como COLOUR HAZE o ROTOR, aquí encontrarás tu espacio de placer, pero si amas las vibraciones arenosas mas pesadas, también tendrás tu lugar.

STRIDER son : Atılım Karaca (voz); Selçuk Çelebi (guitarras); Yiğit Çiçek (guitarras); Sertuğ Kostik ( bajo) y Mertcan Kabaş  (batería).

 ‘Hive’ evoca los momentos del rock más crudo de los 70’s. un ritmo vibrante y riffS con la suficiente contundencia para aplastarte son combinados con destreza. Una fusión de stoner-rock, proto-metal y psicodelia con groovy rítmico que hace que el corte te atrape. Sus elementos retro se insertan con maestría en una propuesta de vibraciones pesadas contemporáneas en la que no faltan guitarras ácidas. Doomy por momentos, la canción sabe caminar por la fina frontera de la psicodelia pesada y el stoner más contundente.  Una canción que dejará satisfecho a los amantes más ortodoxos de los sonidos pesados contemporáneos.

Con una identidad parecida al corte de apertura, ‘Bystander apathy’ rezuma fuzz intoxicante y rugoso. Rock del desierto vitalista y crudo amortiguado por melodías más contenidas, pero con el suficiente atractivo como para rendirse a los turcos. La canción da un pequeño giro en su parte central a modo de descanso, para desarrollarse entre laderas de psicodelia pesada sin renunciar a su esencia. Este giro hace que el corte incida más en estereotipos heavy-psych con largos desarrollos de guitarra que van haciendo cambiar su aspecto. Todo parece volver a su cauce en la parte final, en la que regresan esos riffs ásperos con los que nació.

Dream with the dreamer’ baja la intensidad y nos presenta a la banda en otra faceta de la que salen airosos con buena nota. Oníricos pasajes, voces cálidas y aterciopeladas entran en escena para amansar nuestros sentidos. Delicadas melodías lisérgicas se aromatizan con bellos acordes para ir tejiendo un corte suave y reconfortante. Esto no es óbice para que el tema contenga riffs crujientes que lo elevan a un espacio de monumentalidad. Un claro ejemplo de hacer canciones de psicodelia pesada que aúnan lo delicado y lo contundente. Una de las canciones más atractivas del álbum.

Entre palpitantes acordes ‘Midnight zen’ mantiene la esencia psicodélica de los turcos. Con el misticismo del sitar el corte se toma su tiempo para arrancar con una larga introducción. Un minuto y medio que nos lleva a un espacio heavy-psych con reminiscencias de sonidos pesados del pasado siglo. Sustentado en un riff principal, la canción se balancea en un espacio lisérgico con golpes de hard-rock y pinceladas stoner. Más de diez minutos de un sonido reconocible y resultón en una nueva exploración de un espacio psicodélico. El corte desciende en su intensidad para caminar plácidamente en un entorno de sosiego en el que los acordes fluyen con naturalidad. Una pausa apetecible que transmite un estado de relax. Aquí las voces se vuelven susurrantes mientras la canción parece tomar prestados algunos pasajes progresivos. Si bien no hay demasiada complejidad, la canción se muestra sólida y cohesionada.

Evocando el sonido de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR, ‘Molly the holy’ nos impregna de su gratificante belleza con delicadas melodías heavy-psych ortodoxas. Describiendo un mundo onírico la canción nos acaricia como una pluma que mece el viento adornada por suaves melodías vocales. Con golpes de fuerza los riffs se tornan ásperos y crujientes en embestidas controladas que aportan solidez a un corte hermoso.  STRIDER destapan el tarro de las esencias para empaparnos nos bellas fragancias dignas del mejor perfume.

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Reseña: MIND OVERCLOCK.- ‘Crazy music for weird people’

Seguramente el nombre de MIND OVERLOCK sea desconocido para muchos de vosotros, como lo era también para mí, pero probablemente a partir de ahora no lo será. Con solo una demo publicada y un single, la banda británica pública ahora su primer y maravilloso álbum ‘CRAZY MUSIC FOR WEIRD PEOPLE’. Su nombre, es sin duda un título que bien puede resumir el contenido de un álbum sorprenderte y fascinante a partes iguales. Sin noticias previas de la existencia de la banda, sus canciones han conseguido enamorarme a la primera escucha. Porque sí, sus surcos rezuman psicodelia de alto nivel, pero también complejos desarrollos progresivos, y un ritmo colorista que hace que su contenido tenga muchos alicientes para cualquier amante de la psicodelia. Un álbum con canciones que parecen no seguir ninguna regla establecida, pero que acaban por mostrarse hermosas y cohexionadas. Estamos ante un trabajo para salir de la zona de confort, pero que puede proporcionarte un mundo lleno de sensaciones. Los cuidados arreglos de las canciones hacen que estas, acaben por sorprendernos con sus constantes giros argumentales, sin perder su propia esencia. Psicodelia aromatizada, mística enriquecida con elementos progresivos, pinceladas de jazz-fusión, instrumentos tradicionales de oriente y un fantástico groovy rítmico, ¿Se puede pedir mas?. Posiblemente sea un álbum diferente pero sumamente rico en matices, lo que hace de él ,todo un reto para aquellos que estén dispuestos a dejarse sorprender.  Con muchos guiños floydianos en las guitarras, la banda consigue construir canciones instrumentales en las que encontraras sonidos familiares, en contraste con otras resonancias mucho más innovadores.  Aquí radica su potencial, el hacer algo original sobre unos cimientos ya usados con anterioridad, y sobre todo, hacerlo con esta personalidad.

MIND OVERLOCK son: Edward Pemberton: guitarra principal, Marco Ragni: guitarra eléctrica y acústica, teclados; Tim Minashyan: bajo, sitar, mandolina, guitarra acústica; Dominic Lessard: batería y percusión, Gopika Jai: voz; John Mullingham: saxofón, flauta y Charlie Cawood: dulcémele, cítara

‘Slumbering creatures’ es una canción que conjuga la mayor parte de los elementos sonoros que usa la banda británica. Hard rock de vocación vintage con un órgano envolvente, logrados pasajes de psicodelia ácida que se tornan más místicos gracias a elementos exóticos. Un sonido venido de oriente en el que el sitar aporta el tono espiritual.  La canción pasa por distintas fases que cambian su fisonomía ya que la banda parece no ponerse límites. Con pasajes floydianos dotados de un fantástico groovy rítmico consiguen colorear un corte fascinante en el que la psicodelia se siente cómoda.

En un ambiente mucho más relajado, ‘Brighton junkie candy’ rescata pasajes floydianos con una cierta inclinación jazz. Aquí la conjunción de elementos progresivos aporta brillo a una psicodelia onírica que describe bellos entornos sonoros presididos por una calma balsámica. La calidad de la composición hace que se agolpen los elementos en la misma para enriquecerla y hacer que su fisonomía se altere. Los ritmos funk colorean la escena con un fantástico groovy y golpes de wah wah. El tema acaba por convertirse en una especie de jam lisérgica con fases de profunda calma y pinceladas progresiva. Un magnífico tempo sustenta los devaneos de una guitarra que vuelve a mostrarse esplendorosa.  

‘The secret life of Ghouly Gupta’ no se sale de esos bellos e insondables espacios psicotrópicos. Borboteando con parsimonia, el corte se nutre de esos elementos psicodélicos tan usados por la banda para sumirnos en una exploración de un entorno más tormentoso. Efectos espaciales y un ritmo hipnótico, van tejiendo un tapiz sonoro que se balancea en un espacio mucho más cósmico y futurista.

Con un nombre lo suficientemente evidente como para intuir su contenido, ‘The garden of thousand tecnicolor dreams’ crea un calidoscopio sonoro en el que caben los elementos exóticos, pero también riffs más rugosos y ácidos. Toda una bacanal en la que la psicodelia de los británicos sube y baja en contraste bastante sugerente. Con el sitar como protagonista, MIND OVERLOCK construyen una canción en la que los vientos orientales ocupan un gran protagonismo.  

En un tono más calmado ‘One night death valley’ se nutre de acordes acústicos en una conjunción de folk y psicodelia onírica que nos proporciona un efecto balsámico. Sus bellos pasajes melódicos contrastan con la dualidad acústica y eléctrica. El resultado es una canción psicodélica en la que también aparecen elementos progresivos dotándola de un tono melancólico.

‘Annie takes the telescope’ se contonea entre ritmos funky y un tono elegante, aderezado sutilmente con ciertos elementos de jazz-progresivo. Usando nuevamente el sitar, el corte desciendo a un espacio de melancolía del que salen con brillantes solos de guitarra en una fusión sumamente atractiva. Música diferente, con un mestizaje de psicodelia y melodías que usan todos los elementos distintivos de la creatividad de los británicos.  

En una línea argumental similar al corte anterior, ‘Who brings the light’ mantiene esa exploración onírica de unos paisajes sonoros en los que la calma aparece para transmitir una sensación de relax al oyente. Con unos esplendorosos pasajes de guitarra, la canción no se sale del espacio de los sueños. En un giro inesperado, voces celestiales se unen a esta fiesta colorista de vibraciones devocionales.  

‘The third eye of Gwapurah’ se nutre de ampulosos desarrollos psico-progresivos con aura mística. Esta vez con una mayor intensidad en su apertura, la canción no se mantiene en placidos y acolchados prados, sino que se sumerge en un espacio más inquietante y misterioso. Rock psico-progresivo con un fuerte componente sinfónico gravitando en un espacio de vacío emocional. En la parte final optan por añadir intensidad a una canción que se engrandece según avanza en su desarrollo.

El cierre bien marcado por los vientos orientales del sitar. ‘In the opium chambers’ refleja un espacio reflexivo e intimista que sirve de liberación mental. Oscuro e introspectivo el tema se muestra más como un interludio que como una canción propiamente dicha.

La suave y calmada ‘The moon os on tjhe narrow point of its axis’ pone el epílogo a un magnífico trabajo con delicados pasajes atmosféricos que inciden en ese estado de bienestar mental. Gris por momento y empapándose de un aire melancólico, los acordes se suceden con una satisfactoria pausa. Con unos mimbres sencillos, logran componer una canción que se nutre de pasajes progresivos para seducir al oyente y sumirle en un espacio onírico a través de hermosas melodías instrumentales. El corte concluye con una atractiva guitarra dejando muestra de todo su potencial.