Reseña: ROTOR.- ‘Sieben’

Con casi 25 años de carrera y tras cinco años de sequía compositiva, ROTOR regresan a lo grande con su séptimo álbum ‘SIEBEN’. La banda continúa usando la numeración para titular sus álbumes y en esta ocasión cierran el círculo con siete cautivadoras canciones en las que reflejan todo su potencial como banda, ¿Será una premonición? ROTOR son un ‘verso suelto’ en la escena, una banda que se aleja de convencionalismos y modas, manteniendo su creatividad intacta. Con un sonido relajado, los berlineses nos presentan canciones que se balancean entre los ecos arenosos del desierto y su habitual psicodelia pesada, género este, en los que son unos maestros. Puede que la ausencia de voces en sus composiciones sean un problema para algún fan, pero qué duda cabe, que casi tres lustros después de su nacimiento como banda, son uno de los buques insignia del género. Manteniendo un groovy pegadizo, cautivan al oyente en un espacio en el que la monumentalidad de sus riffs, convive con mágicos pasajes lisérgicos que son enriquecidos con golpes de metal, ritmos de inclinación kraut y sutiles a la vez que casi imperceptibles, pinceladas de post-rock. Todo eso manteniendo su esencia como banda intacta. Porque este nuevo álbum suena a ROTOR, y esto ya es decir bastante, porque su numerosa legión de incondicionales lo recibirán como un auténtico regalo auditivo. Solo es necesario escuchar unos segundos de cada canción para identificar a una banda discreta, pero sublime. Si a eso añadimos la magnífica producción de Charlie Paschen (COOGANS BLUFF), la ecuación se resuelve con una nota muy alta, porque la maquinara de ROTOR sigue dando vueltas a un sonido instrumental con la maquinaria bien engrasada y mostrando a unos músicos compenetrados, sabiendo asumir su propio rol. En ‘SIEBEN’ podemos encontrar todos esos puntos fuertes que han hecho de ROTOR una banda solvente y reputada, porque si su sonido evoca el desierto, también desentierra un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. Haciendo que cada canción oscile entre versátiles vibraciones, los berlineses mantienen la frescura y la experimentación en busca de nuevas rutas que siempre nos acaban llevándonos al lugar en el que mejor saben brillar. Delicados, pesados, brillantes, y no sé cuántas más, los berlineses siguen sin bajar el alto nivel de todos sus álbumes con un nuevo trabajo, del que se pueden sacar innumerables sensaciones. Porque cada nueva escucha, nos hace descubrir detalles y matices que están ahí, aunque la monumentalidad de su sonido, no nos haya permitido descubrirlos en la primera audición. La fiabilidad alemana sigue dando sus frutos con otro gran álbum instrumental que hará la delicia de sus incondicionales seguidores.

‘SIEBEN’ está disponible vía Noisolution.

Desde los primeros acordes ‘Reibach’ suena a ROTOR en estado puro. Con el sonido estratificado en una capa difusa y los devaneos de esa guitarra mágica, la pista mantiene el groovy habitual de la banda. Con un fascinante balanceo que se trasmite al oyente con pasmosa facilidad, el corte avanza inexorablemente hasta llevarnos a un insondable espacio en el que las rugosas vibraciones stoner se fusionan con su psicodelia pesada y algunos guiños de metal. Sus ritmos cambiantes se retroalimentan en una composición sólida y poderosa con la que mantienen su particular magia.  

‘Auf Grund’ cambia de alguna manera el registro del corte anterior. Mostrándose aparentemente más livianos hacen que la canción se impulse sobre una poderosa línea de bajo sobre la que van dando pinceladas. Un constante ir y venir que nos sitúa en una atmósfera psico-progresiva de la que salen con solvencia para ofrecernos pasajes de gran belleza, marcados por su seña de identidad. Aromas exóticos impregnan el corte para realzar su suprema belleza. El trabajo de guitarra se muestra esplendoroso en una canción al puro estilo ROTOR, en la que la banda se recrea con su particular sonido.

Yendo todavía más allá la ensoñadora ‘Aller Tage Abend’ sirve de bálsamo para las embestidas de las dos canciones precedentes. En un tono más relajado y manteniendo su habitual groovy el tema explora un auténtico Jardín del Edén sonoro. La dupla de guitarra crea un hermoso tapiz sonoro que nos invita a mirar al interior para dejarnos llevar en un gratificante viaje a través de espacio heavy-psych de belleza suprema. Sacando sus mejores armas, el cuarteto nos lleva por narcóticos escenarios presididos por una calma subyacente. Pero la banda sabe cómo sacar al oyente del trance, y los arreglos de la canción la hacen uno de los puntos destacados de un magnífico álbum. En esta ocasión las guitarras arremolinadas consiguen sumirnos en la trama con suma facilidad.

‘Schabracke’ con sus amenazantes riffs parece cambiar la dinámica con un sonido más denso y pesado, sin salirse de su propio guion. Rescatando las vibraciones del desierto nos embadurnan de una estela arenosa que acaba por cegarnos. Pero ROTOR son una banda diferente que sabe cómo hacer suyas las vibraciones que otros ejecutan siguiendo un patrón preconcebido. En un tono más inquietante, la canción se empapa de riffs difusos de los que afloran esos mágicos pasajes de guitarra. Las idas y venidas del tema hacen que la banda cambie constantemente el espíritu de la canción sin que esta pierda su verdadera esencia.  El lado más denso de la banda se refleja en una canción turbia y oscura, manteniendo al oyente enganchado, ya que siempre, en el momento justo, aflora esa magia que atesoran los berlineses.  

Fluyendo lentamente en un cautivador entorno sonoro ‘Mäander’ se desarrolla en una calma balsámica que acaba por empaparnos en un estado de relax. Sus delicadas y cálidas melodías son ejecutadas desde un fascinante sosiego que hace aflorar su lado más sensual. Su tono melancólico se sustenta en un ritmo inquebrantable y comedido sobre el que colorean un tapiz sonoro de increíble belleza. Con ese punto de partida, la banda engrandece su sonido son una dualidad armónica que se muestra contenida, pero que incide en la belleza. La canción se nutre de hermosas fragancias impulsadas por una suave brilla exótica que recuerda alguna de sus más legendarias canciones. El resultado son siete perfumados minutos en los que la magia nos invade con un alto poder terapéutico. Un hechizo en forma de canción con un amplio abanico de sensaciones para el oyente que merecen una escucha relajada y profunda.

En la inquietante ‘Kahlschlag’ todo parece volverse más pesado y oscuro. En esta canción la banda consigue crear un hibrido de ecos Black Sabbath con el kraut rock más lisérgico. Experimentando sin límites el corte se muestra grandioso y con un sonido grave que golpea tus neuronas sin remisión. Esparciendo algunos efluvios psicotrópicos, logran ensamblar las piezas para crear un relato lleno de misterio y pesadez.

‘Sieben’, la canción que nombre al álbum nos susurra a través de acordes acústicos en su hermosa apertura. La canción baja la intensidad de un álbum sólido con pasajes melódicos que consiguen relajarnos en un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. La canción eleva la intensidad en su parte final como epílogo a otro gran trabajo de una de las mejores bandas de la escena psicodelia y stoner del viejo continente.

Rotor

Noisolution

Reseña: DEER LORD.- ‘Dark Matter Pt. 1’

Con canciones directas que mantienen una producción limitada en detrimento de su fuerza intrínseca, los californianos DEER LORD publican su segundo Lp dividido en dos entregas, ‘DARK MATTER PT. 1,’, y una segunda parte que se publicará a lo largo de 2023. En esta primera entrega nos presentan seis canciones repletas de riffs de guitarra estruendosos, atmósferas de ciencia ficción masivas y baterías poderosas repletas de ritmos contagiosos. Rudas y poco ortodoxas, pero con los suficientes elementos como para que su versatilidad no las haga caer en convencionalismos. Si en su anterior entrega el rock and roll se erigía en protagonista en esta nueva entrega, ofrecen un sonido más crudo y primitivo. Sus atronadores golpes graves y sus densas atmósferas lisérgicas se sustentan en unos ruidosos tambores y riffs masivos así como ciertos guiños al blues más salvaje y arcaico. Rememorando esos salvajes sonidos de los pioneros del hard rock y el proto-metal de los 70’s, DEER LORD golpean con fuerza poniendo a prueba la capacidad neural del oyente con canciones ácidas en las que encontramos descargas de fuzz intoxicante, solos abrasivos, y una rugosidad que abofeteará tu cara. El álbum fluye con facilidad entre oscuros pasajes doom,  impulsados por un sensacional groovy, que gratificará a cualquier amante de las rugosos vibraciones arenosas, pero también a esos viejos rockeros habituales de garitos de mala muerte en los que el alcohol y el humo de la hierba campan a sus anchas. No se cual será el contenido de esa segunda parte que nos espera, pero este primer capítulo de ‘DARK MATTER’, es capaz de proporcionarnos una experiencia inmersiva ya que sus surcos, son sumamente atractivos y están llenos de garra. Una fórmula que la banda cree que permitirá mas tiempo para saborear cada nota de sus canciones.

Las semillas de ‘DARK MATTER’, se plantaron hace casi cinco años cuando McOmber aún estaba aprendiendo sobre el proceso de grabación y prestando mucha atención a escribir canciones que fueran simples y divertidas versus complejas y perfectas. En lugar de buscar heroicidades de rock progresivo-difíciles, la banda se esforzó por crear canciones que los músicos jóvenes disfrutarían tocar y los maestros de riffs experimentados,  disfrutarían tocando la cabeza en la máquina de discos.

DEER LORD son: Sheafer McOmber (guitarra/voz), Jared Marill (bajo) y Ryan Alderman (batería).

Ambas partes de ‘DARK MATTER’ fueron grabadas y mezcladas por McOmber y el baterista Ryan Alderman en Northern Buffalo Studios en Santa Rosa, CA. El proyecto fue masterizado de manera experta por Hamish Simpson en Silly Scotsman Studios en Windsor, CA, y la carátula del álbum fue ejecutada magistralmente por Mirkow Gastow en Berlín, Alemania La grabación y mezcla correspondió a  Sheafer McOmber y Ryan Alderman, con una masterización a cargo de Hamish Simpson (Silly Scotsman Studios) y una obra de arte de Mirkow Gastow.

‘Ego’ es un corte pesado en el que los riffs stoner de vocación doom se alternan con algunos elementos lisérgicos impulsados por una fuerte presencia de fuzz. Su diabólico ritmo se desboca en una espiral desértica de grandes proporciones. El resultado es un corte crudo y turbio con un sonido difuso y primitivo con alguna reminiscencia de los ecos proto-metal de los 70’s.

‘’Hippie girl’ se construye sobre una sólida base de una línea de bajo excelsa. Voces salvajes se unen a una fiesta de sonidos desérticos con un cierto tono vintage. Una combinación de hard-rock potente y vibraciones stoner con una presencia bastante interesante. La canción pasa por momentos de intensidad, pero también contiene pasajes atmosféricos en los que la psicodelia aflora entre las grietas de su potente sonido. En su parte final, el tema se torna más dinámico y pegadizo.

Envueltos en una orgía sónica, ‘Planet earth’ se empapa de ritmos contagiosos y un aura psicotrópica. Con estribillos que se superponen entre nebulosas arenosas, la canción gravita en un ondulante espacio desértico.  El corte toma algún elemento proto-metal en su narcótico deambular entre dunas y cactus, sin perder su tono cósmico.

‘Psychedelic roadkill’ palpita entre fuertes tambores y golpes de riffs ásperos. Con un indudable espíritu más propio del hard rock primitivo, la gruñona voz parece vomitar una canción llena de fuerza. Cruda y con las dosis suficientes de fuzz, el corte contiene algunos de los elementos más ortodoxos del género, ejecutados con un groovy sumamente contagioso. La canción se basa en la historia de terror de un accidente de motocicleta a alta velocidad mientras (lo adivinaste) bajo fuertes drogas psicodélicas.

Si las huestes stoners pueden sentirse identificadas con ‘Ride away’, los amantes del rock más macarra y pesado encontraran su espacio aquí también. Turbio, pero lleno de ritmo, los estribillos y unos riffs crujientes conforman este mole sonora. Un tema que invita al baile y a poner a prueba tus cervicales.  Denso y pesado, a la vez que narcótico en alguno de sus pasajes, el corte es una estampida arenosa que cegará tu mente para permitir que tu cuerpo se manifieste.  La parte final es una invitación al desenfreno y a pogos descontrolados.

‘Witches brew’ con sus más de siete minutos, cambia la dinámica del resto de canciones. Inspirado en la historia de un vagabundo en las montañas que se encuentra bajo el hechizo de una bruja psicodélica, después de besar sus labios cubiertos de LSD en la cima de la montaña, el corte cambia de alguna manera la dinámica del álbum. Si en el resto de las canciones DEER LORD toman la vía recta, en esta ocasión la banda se toma su tiempo para perfilar la esencia del tema. Una introducción atmosférica nos llena de sustancias lisérgicas para evolucionar a un entorno que coquetea con el doom. Lento en su avance, el corte se nutre de efectos y crujientes riffs de los que afloran pasajes vocales mucho más sosegados y chamánicos.  Con esta dualidad consiguen un equilibrio satisfactorio y muestran la capacidad compositiva dejando fluir sus ideas en un espacio humeante.  La última parte contiene unas melodías más digeribles con las que logran transmitir el ritmo entre borrosos riffs empapados en psicotrópicos.

Deer Lord

Reseña: CARLTON MELTON.- ‘Resemble Ensemble’

Los alquimistas californianos en las artes de la psicodelia de mentes fundidas publican su nuevo álbum ‘RESEMBLE ENSEMBLE’. Un trabajo diferencial en la carrera de CARLTON MELTON, ya que la incorporación de Anthony Tabi (WHITE MANNA), como cuarto miembro de la banda, su sonido se ha vuelto mas bello y poderoso. Haciendo que la música fluya y fluya, estos veteranos hacen que sus canciones se retroalimenten entre ritmos kraut, atmósferas espaciales, y psicodelia narcótica, llevándonos a un narcótico, pero gratificante estado sensorial. Sin renunciar a los elementos rag-rock, los efectos, guitarras y sintetizadores crean unas jams que taladran nuestras neuronas con drones y compases hipnóticos. CARLTON MELTON le dan una vuelta de tuerca  más a su magnífico sonido psicodélico , evolucionando y mostrándose (aunque ya lo eran)como una banda madura y con la ideas muy claras. ‘RESEMBLE ENSEMBLE’ es un álbum con personalidad propia y, a pesar de que sus viajes lisérgicos han sido recorridos por multitud de bandas, estos auténticos comandantes de las naces que surjan la escena psicodélica espacial, consiguen descubrir nuevas y ensoñadoras rutas con las que conquistar a cualquier amante del género. Porque su nuevo álbum es tan brillante que seguro que te deslumbrará. Como se dice en estos casos, ponte cómodo, abróchate el cinturón, y disfruta de este sensacional viaje a los confines más remotos de la psicodelia del siglo XXI, te espera un mundo lleno de sensaciones.  

‘Prescribed Skies’ es una jam psicodélica de once minutos impulsada por hipnóticos ritmos kraut, atmósferas espaciales, guitarras ácidas y un aroma exótico, gracias a los pasajes de raga-rock que contienen sus surcos. Un auténtico agujero negro que te atrapa en un vieja a lo mas profundo de tu mente, proporcionándote gratificantes sensaciones. Aturdidor, y narcótico, el corte no está exento de la pesadez requerida. Sin duda, todo un golpe sensorial que te deja aletargado y consigue expandir la mente del oyente. Impactante y completamente lisérgico.

En un tono mucho más sosegado, Elsewhere (Need to Be)’ se nutre de drones en un narcotizante zumbido constante. La combinación de aromatizados acordes en contraste con lo difuso sonido en segundo plano hace que la canción aparezca mostrando las dos facetas que probablemente mejor sepan hacer los californianos. Con un efecto balsámico, consiguen llenarnos de buenas sensaciones, mientras su poder hipnótico, está presente. Basado en la repetición el corte parece susurrarnos en una baja frecuencia que despierta nuestras neuronas mas aletargadas.

‘So The Story Grows’ parece desarrollarse en insondables espacios cósmicos. Con efectos y sintetizadores consiguen crear una odisea sideral que una vez mas hace que nuestra mente se abra a nuevos mundos sensoriales. Desde la pausa, y ejecutando cada nota con calma, el lento ritmo ceremonial hace que la nave de CARLTON MELTON, explore los confines de la psicodelia. Momentos floydianos se entremezclan con constantes sonidos que se superponen unos a otros, creando un a atmósfera narcótica de gran magnetismo. Por momentos inconexo y algo anárquico, el tema logra sortear los obstáculos del camino en un viaje hacia el infinito que parece no tener final.

Con solo cuatro minutos, ‘High Alert’, es completamente diferente del resto de las canciones con una duración mucho mayor. Aquí los elementos electrónicos se conjugan con riffs rugosos en contraposición con los pasajes sensoriales descritos en los temas anteriores. Aunque su sonido difiera del resto, su estructura siguen sustentada en el hipnotismo de sus ritmos. También aparecen algunos elementos progresivos y una guitarra esplendorosa que nos recuerda de quien estamos hablando. Por momentos bebiendo de la fuente de los 70’s, crean un corte soberbio a la vez que sorprendente y lleno de gancho.

‘Route Thirteen’ cierra este fantástico álbum con un sonido nacido del vergel del rock de los 70’s. Sobre una atmósfera de inclinación sureña, consiguen llenar de color una canción cocida a fuego lento, pero que contiene gratificantes sabores.  Su combinación de vibraciones sureñas unido a sus pasajes psicodélicos, la hacen un plato de fácil degustación. Como en el resto de temas, la repetición vuelve a ser el pilar sobre el que estampan todos sus matices lisérgicos.

Carlton Melton (band page)

AGITATED RECORDS

Reseña: TIDAL WAVE.- ‘The Lord Knows’

El segundo álbum de la banda sueca TIDAL WAVE bien impulsado por hordas de fuzz que escarban en el legado del proto-metal y heavy-rock de los 70’s para ofrecer un álbum pesado y ardiente. Stoner rock estridente impregnado de riffs rugientes que te derretirá la cara. Desde guiños a LOWRIDER, pleitesía a KYUSS y reverencia a SABBATH y PENTAGRAM, ‘THE LORD KNOWS’ contiene todos los elementos que cualquier fan Stoner desearía. Pero también los viejos rockeros amantes de los sonidos pesados más primitivos, encontrarán aquí su espacio. Melodías fascinantes, golpes de rabia, psicodelia pesada, proto-metal, heavy-rock se depositan en una marmita de fuzz intoxicante para hacer que tu cabeza explote. Teniendo como objetivo llenar cada partícula de aire con fuego, fuzz y el poder del riff, TIDAL WAVE componen un álbum impactante y lleno de energía. Sabiendo dosificar los ecos del pasado con vibraciones contemporáneas crean canciones llamadas a convertirse en himno del nuevo milenio. Todo un cañonazo de fuzz que te arrastrará por dunas desérticas antes de sumirte en grutas sinuosas presidido por la oscuridad. Siempre utilizando un combustible altamente inflamable de gran potencia. Un álbum que no te deja espacio para la pausa ¿Estás preparado para la embestida?

‘THE LORD KNOWS’ , está disponible a través de Ripple Music, habiendo sido grabado, mezclado y masterizado por Anders Svanberg en SPAM Recording. Las ilustraciones fueron diseñadas por Kristoffer Norgren de Prettyshittyinc.

TIDAL WAVE son:
Alexander ‘Sunkan’ Sundqvist – Vocals
Jesper ‘Jerpo’ Sjödin – Guitar
Adam ‘Aden’ Nordin – Bass
Rasmus ‘Raz’ Sundberg – Drums

‘Lizard King’ y su ritmo ritual de puro heavy-rock de antaño nos pone directamente en el camino. Un viaje al pasado con la maleta llena de fuzz desértico. Estribillos pegadizos y un ritmo contagioso, adornan los crujientes y difusos riffs- Evocándome por momentos a LOWRIDER o SLOMOSA, vestidos de heavy-rock, gracias a esa combinación de elementos añejos y desérticos.  

Sumidos en las vibraciones desérticas ‘End Of The Line’ galopa por la llanura dejando una estela de fuzz a su paso. Un sonido que te resultará familiar y que te revitalizará sin remisión. Volviendo una y otra vez al punto de partida, el tema se muestra poderosos y dinámico a pesar de desarrollarse entre vibraciones ya conocidas y trilladas.  

 
‘Marijuana Trench’ recoge el testigo del tema anterior para dar una vuelta de tuerca más. Lentos y parsimoniosos, sus difusos riffs se mestizan con los cactus en una conjunción diabólica. Mas contenidos en esta ocasión, los suecos surfean por las dunas a golpes de fuzz.

Cuando vi la lista de canciones del álbum me llamó la atención ‘Pentagram’. ¿Sería un guiño a la banda de Bobby Liebeng?. Realmente no se si lo es o no, pero ese sonido primitivo se palapa en los surcos de esta canción. Denso, de ritmo cansino, pero rebosante de garra y pesadez, el corte, se aleja del legado del desierto para sumergirse en un escenario proto-metal. Golpes de heavy-rock monolíticos entre una brumosa sección rítmica y una melodía pegadiza mas propia de mediados de los 70’s.


‘Robbero Bobbero’ nos despierta del sueño vintage para cabalgar por soleados espacios en los que el Stoner mas ortodoxo nos invade con sus hordas de fuzz. inclinándose a un espacio Stoner-metal, la banda crea un corte aguerrido e indómito con el suficiente gancho como para derretirte la cara. Todo un regalo para los fans mas ortodoxos del género. Una canción que no hace prisioneros y que acaba por poner a prueba tus cervicales.


Tras la descarga de energía del corte anterior ‘By Order Of The King’ pone las cosas mas borrosas. Agolpe de bajo expansivo y riffs envolventes, TIDAL WAVE nos sumen en un estado catártico con sus cantos chamánicos y su neblina narcótica. El corte más lisérgico de un álbum ardiente y lleno de energía, aunque no por esto menos pesado.  El tema contiene buenas melodías vocales y ocasionales solos de guitarra de gran nivel.


‘Purple Bird’ nos devuelve a la oscuridad a golpe de riff proto-doom de manual. Lento y plomizo el corte mira de reojo al pasado en su lento caminar. Cambiando el ritmo y pasando del trote al galope, el corte se encabrita con rugosos riffs que van y vienen entre voces melancólicas. Con un ritmo cansino la canción acaba por hipnotizarnos en una cocción a fuego lento. Un tira y afloja con paradas y arrancadas que acaba por despertarnos de la monotonía y la narcolepsia. Regresando a los orígenes los magnéticos riffs de ‘Thorsakir’ nos agarran desde el principio. Por territorios Stoner-doom de corte lisérgico, la canción parece arrastrarse por un sueño narcótico. Rebosante de rabia, el corte se eleva sin dejar la atmósfera nebulosa en ningún momento. El corte pasa de un espacio psicodélico a una narrativa épica en una transición efectiva. Nuevamente el legado de la música pesada de los 70’s se mestiza con los riffs arenosos de los 90’s y un envoltorio del siglo XXI.

Tidal Wave

Ripple Music

Reseña: STRIDER.- ‘Midnight Zen’

Ya hace años que de cuando en cuando, la escena psicodélica turca nos ofrece maravillas sonoras de alta calidad. En esta ocasión ‘MIDNIGHT ZEN’, el nuevo álbum de STRIDER, evoca cautivadores paisajes oníricos en los que la psicodelia de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR afloran para impregnarnos de hermosas fragancias sonoras. Pero este álbum no se queda ahí, y también contiene momentos de intensidad rockera en la que los ecos del proto-metal se mestizan con ásperos riffs desérticos. Doomy por momentos, las canciones contienen la suficiente acidez como para corromper la sensibilidad del oyente con su innegable apuesta psicotrópica. Pesado y liviano a su vez, el álbum consigue un equilibrio con fuertes ritmos pegadizos en contraste con los momentos en los que las delicadas melodías, se adueñan de la escena, Si bien STRIDER exploran territorios yermos, también son capaces de transitar con exquisitez por bosques mágicos, que nos una vez atravesados, abren las puertas de un auténtico Jardín del Edén. Esto hace que este nuevo trabajo pueda satisfacer tanto a los que gustan de los riffs del desierto, como a los abanderados de los ‘viajes’ narcóticos. ‘MIDNIGHT ZEN’ es un álbum vitalista, fresco, hermoso y con los ingredientes suficientes como para ofrecer una escucha satisfactoria y emocionante del mismo. Si te gustan bandas como COLOUR HAZE o ROTOR, aquí encontrarás tu espacio de placer, pero si amas las vibraciones arenosas mas pesadas, también tendrás tu lugar.

STRIDER son : Atılım Karaca (voz); Selçuk Çelebi (guitarras); Yiğit Çiçek (guitarras); Sertuğ Kostik ( bajo) y Mertcan Kabaş  (batería).

 ‘Hive’ evoca los momentos del rock más crudo de los 70’s. un ritmo vibrante y riffS con la suficiente contundencia para aplastarte son combinados con destreza. Una fusión de stoner-rock, proto-metal y psicodelia con groovy rítmico que hace que el corte te atrape. Sus elementos retro se insertan con maestría en una propuesta de vibraciones pesadas contemporáneas en la que no faltan guitarras ácidas. Doomy por momentos, la canción sabe caminar por la fina frontera de la psicodelia pesada y el stoner más contundente.  Una canción que dejará satisfecho a los amantes más ortodoxos de los sonidos pesados contemporáneos.

Con una identidad parecida al corte de apertura, ‘Bystander apathy’ rezuma fuzz intoxicante y rugoso. Rock del desierto vitalista y crudo amortiguado por melodías más contenidas, pero con el suficiente atractivo como para rendirse a los turcos. La canción da un pequeño giro en su parte central a modo de descanso, para desarrollarse entre laderas de psicodelia pesada sin renunciar a su esencia. Este giro hace que el corte incida más en estereotipos heavy-psych con largos desarrollos de guitarra que van haciendo cambiar su aspecto. Todo parece volver a su cauce en la parte final, en la que regresan esos riffs ásperos con los que nació.

Dream with the dreamer’ baja la intensidad y nos presenta a la banda en otra faceta de la que salen airosos con buena nota. Oníricos pasajes, voces cálidas y aterciopeladas entran en escena para amansar nuestros sentidos. Delicadas melodías lisérgicas se aromatizan con bellos acordes para ir tejiendo un corte suave y reconfortante. Esto no es óbice para que el tema contenga riffs crujientes que lo elevan a un espacio de monumentalidad. Un claro ejemplo de hacer canciones de psicodelia pesada que aúnan lo delicado y lo contundente. Una de las canciones más atractivas del álbum.

Entre palpitantes acordes ‘Midnight zen’ mantiene la esencia psicodélica de los turcos. Con el misticismo del sitar el corte se toma su tiempo para arrancar con una larga introducción. Un minuto y medio que nos lleva a un espacio heavy-psych con reminiscencias de sonidos pesados del pasado siglo. Sustentado en un riff principal, la canción se balancea en un espacio lisérgico con golpes de hard-rock y pinceladas stoner. Más de diez minutos de un sonido reconocible y resultón en una nueva exploración de un espacio psicodélico. El corte desciende en su intensidad para caminar plácidamente en un entorno de sosiego en el que los acordes fluyen con naturalidad. Una pausa apetecible que transmite un estado de relax. Aquí las voces se vuelven susurrantes mientras la canción parece tomar prestados algunos pasajes progresivos. Si bien no hay demasiada complejidad, la canción se muestra sólida y cohesionada.

Evocando el sonido de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR, ‘Molly the holy’ nos impregna de su gratificante belleza con delicadas melodías heavy-psych ortodoxas. Describiendo un mundo onírico la canción nos acaricia como una pluma que mece el viento adornada por suaves melodías vocales. Con golpes de fuerza los riffs se tornan ásperos y crujientes en embestidas controladas que aportan solidez a un corte hermoso.  STRIDER destapan el tarro de las esencias para empaparnos nos bellas fragancias dignas del mejor perfume.

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