Reseña: DR. SPACE.- ‘Music to Disappear To’

El mago de los sintetizadores y líder del colectivo cósmico ORESUND SPACE COLLECTIVE, DR. SPACE publica un nuevo álbum de sesiones improvisadas grabadas en diferentes momentos del año 2023, capturando la música en el momento. El álbum parte con una pista con palabra hablada que refleja el estado de ánimo de un día muy deprimente en en el periodo invernal. Experimentando con muchos micrófonos de sala diferentes y con instrumentos extraños (lap steel), cuencos cantores, maracas. Recostando estos extrañas reverberaciones en la base de sus sintetizadores, nos ofrece un relato de ciencia ficción en el hipnotismo del espacio exterior se plasma en larguísimos desarrollos en los que los drones dominan la escena. Una música extraña y no apta para todos los oídos que consigue crear sensaciones en el oyente si consigues entrar en sus surcos. Sin duda una nueva aventura más de este músico intrépido e inquieto en su carrera experimental de los sonidos cósmicos. ‘MUSIC TO DISAPPEAR TOO ’ se desarrolla a través de cuatro pistas de mas de quince minutos cada una, describiendo paisajes cósmicos en una soporífica travesía con un final desconocido. ¿A donde te llevará esta odisea sideral?, embárcate en la nave y elige tu propio destino.

DR. SPACE usa Modular Synth, Hammond XB-2, Mellotron Micro, Octave CAT, ARP Odyssey, Poly D, Nord Lead 2, Novation Ultranova…

‘Live is hell’ nace entre extrañas locuciones y los sintetizadores creando una atmósfera drone que poco a poco socaba la sensibilidad del oyente produciendo un extraño e hipnótico viaje a través de la repetición. Este infierno sonoro se alarga durante minutos sin que cambien demasiadas cosas, únicamente sutiles elementos van añadiéndose en un aparente caos sonoro. En la segunda mitad los sonidos espaciales salidos de los sintetizadores nos sitúan en un insondable espacio cósmico en el que lo futurista se representa ante nosotros. Piensa en androides desprogramados comandando una nave sideral a través de la inmensidad infinita del espacio exterior.

La segunda pista, ‘Smile and rotate’ experimenta con ecos mas amables para el oído en persistente y silencioso sonido de baja frecuencia. Siguiendo una temática similar a la pista de apertura, aquí algunos elementos espaciales amortiguan la gravitación sonora de la pista. Sin ningún tipo de prisa los platillos insistentes van abriendo nuevos horizontes sonoros en los que las vibraciones psico-espaciales son ya evidentes.

‘Music to Disappear To’ borbotea entre numerosos efectos de unos sintetizadores que crean una atmósfera en la que los elementos gravitatorios van y vienen con total libertad. Hipnótico y espacial el corte se atasca por momentos en su tortuosa travesía sideral.  Quince minutos de kosmiche music ejecutados por una senda mas ortodoxa dentro de esta experimentación sónica de tonos futuristas en una huida hacia a delante con un destino incierto.  

Poniendo el cierre a esta experiencia sonora ‘Frozen Hypothalamus Pie’ juega con pausados acordes envueltos en los efluvios de los sintetizadores. Salteando elementos en un tono minimalista, sus letárgicos pasajes transmiten una sensación de misterio en esta nueva odisea sideral. Con una mayor musicalidad el corte flota lentamente en un entorno acolchado salpicado por esos extraños sonidos que puntualmente se unen a la causa.

Doctors of Space

Reseña: SHEM.- ‘III’

SHEM es un colectivo de músicos alemanes que tiene como objetivo interpretar piezas sonoras de improvisación influenciadas por una amplia gama de épocas y variedades de música psicodélica y progresiva. A través de la combinación elementos de ambient, drone, psych así como con elementos de rock espacial, construyen improvisaciones épicas empapadas de reverberación. Atravesando barreras sensoriales consiguen rebasar los convencionalismos con una experimentación sonora inspirada en la kosmiche music nacida en los 70’s, que se salta todas las barreras. En constante movimiento y cambio de forma dentro de este reino, su tercer álbum ve al colectivo alemán explorar más los aspectos meditativos y rituales de la música ambiental, el sonido arrebatos de rock espacial y los ritmos atávicos del krautrock. Construyendo tensión a través de distorsiones zumbantes y oscilaciones arremolinadas, llevadas por constantes patrones de percusión y líneas de bajo inquebrantables y envueltos por distantes cantos primarios del más allá, los cuatro Las pistas de «III» representan los capítulos de un viaje catártico, invitando al oyente a experimentar diferentes estados de ánimo a través del éxtasis y la repetición. Este relajante álbum permite expandir tu mente con agradables y balsámicas vibraciones de corte cósmico, en una ceremonia devocional de gran poder terapéutico.

‘III’ está disponible a través de Clostridium Records en una edición limitada a 200 copias en verde jaspeado / 200 copias en vinilo negro e incluye póster tamaño A3 con logotipo y pegatinas La versión verde jaspeada también incluye una alfombrilla con el logotipo.

Los más de dieciséis minutos de ‘Paragate’ reflejan un insondable viaje por el espacio sideral a través de desarrollos psicodélicos envueltos en tonos cósmicos. Lentos desarrollos ambientales empapados en revelaciones y efectos que vagan por el cosmos, impulsados por un cansino ritmo kraut. Un parsimonioso génesis que gravita entre supernovas y asteroides con una narrativa de ficción mas propia de un film futurista. Reconfortantes pasajes instrumentales que causan un efecto balsámico y expansivo de la mente del oyente. Los teclados y sintetizadores se entrelazan con guitarras lisérgicas en un placentero sueño intergaláctico. La nave cósmica se deja llevar por las corrientes del universo en dirección a algún remoto lugar. Con elementos drone, logran crear la atmósfera perfecta para el desarrollo de la pista. Podríamos pensar que a lo largo de este cuarto de hora no sucede nada, pero cuando sin duda, la fluidez con la que se ejecuta hace que todo resulte cautivador. Es una pista para dejarse llevar por ese estado gravitatorio que no sabemos adonde nos llevará, pero el viaje resulta interesante y agradable. Rock espacial en un mundo por descubrir, que cualquier amante del género, le gustaría encontrar.

En algo menos de tres minutos, ‘Lamentum’ cambia de alguna manera su fisonomía, sin perder la esencia respecto al corte anterior. Cálido y reconfortante, el corte palpita con un espíritu devocional al que se añaden algunas voces ceremoniales de aspecto celestial. Un mantra sonoro para liberarnos de las malas vibraciones y dejarse llevar por la meditación.

‘Restlicht’ mantiene el carácter meditativo de un álbum para la introspección y la expansión de la mente. En una oscura atmósfera los elementos drone y los sonidos ambientales van construyendo una pista psicodélica de inequívoca vocación espacial. Zumbidos y unos pausados tambores, crean el ambiente meditativo ideal para mirar hacia nuestro interior.

 

Con un sonido más hipnótico e intenso, los drones nos ponen en una travesía sideral en ‘Refugium (Beyond The Gravitational Field Of Time And Space)’. Elementos kraut y la repetición como bandera de otro corte ambiental en el que la psicodelia nos susurra suavemente acariciando nuestros sentidos. Una catarsis sensorial presidida por la repetición a través de magnéticos desarrollos empapados de efectos y reverberaciones. SHEM inserta voces espectrales en los momentos más tormentosos dando un tono un poco inquietante a un corte presidido por el misterio. Una nueva exploración de insoldables atmósferas ambientales situadas a años luz de nuestro planeta.  La canción concluye con reconfortantes pasajes de guitarra que aportan el bienestar a su tormentoso transitar.

clostridiumrecords

Reseña: PIA ISA.- ‘Distorted Chants’

PIA ISA, la cantante de la banda noruega SUPERLYNX, nos ofrece en este, su primer trabajo como solista, un álbum intimista en el que los drones y los elementos doom-gaze se fusionan con una oscura psicodelia desarrollada en atmósferas tenebrosas. Todo un ritual espiritual que parece invocar a misteriosas deidades y cuyos cantos nos sumen en un hechizo. Una catarsis sonora y personal en la que PIA ISA, se libera de sus demonios a través de diez maravillosas canciones llenas de sentimiento. Con su voz como principal herramienta, sobrevolando densas y humantes atmósferas, ejerce como Suma Sacerdotisa de este aquelarre psych-doom. Una instrumentación exótica, lenta, turbia y pesada, acompaña esta mágica ceremonia meditativa. Con artistas como Chelsea Wolf, o como su propia banda SUPERLYNX, como elementos inspiradores, ‘DISTORTED CHANT’ se erige como un álbum conmovedor, sombrío, pero rebosante de espiritualidad. Cabe señalar la colaboración del guitarra de Yawning Man, Gary Arce, en tres canciones del álbum, en ellas, aporta su granito de arena para que todo gravite en una atmosfera que suaviza las embestidas de su atormentado sonido. Si algo diferencia el álbum de su trabajo en SUPERLYNX, es el carácter contenido de sus ritmos y riffs, nunca sobrepasando el umbral. Aquí todo sucede a cámara lenta, y sin estridencias, con un espíritu minimalista, ambientado en la frialdad del círculo polar capaz de provocar escalofríos. Un prometedor debut, en el que la cantante noruega, canaliza su energía para enriquecer con ella, cada una de las canciones, empapándolas de sentimiento. Un álbum que me deja con ganas de más.

DISTORTED CHANT’ está disponible vía Argonauta Records.

‘Follow the sun’, con su monolítico sonido inicial, se ve enriquecido con la guitarra de Gary Arce (Yawning man), mientras PIA nos ofrece su lado cautivador. La dulzura de las melodías vocales equilibra la densidad de sus plomizos drones. En un segundo plano, la guitarra, por momentos imperceptible, acompaña los cantos y coros dotados de una espiritualidad superlativa. Ejerciendo como suma sacerdotisa, la cantante da muestras de la enorme sensualidad que posee su voz. 

‘Statistics’ nace del zumbido de drones y de unos elementos doom, que rápidamente nos sitúan en la trama ocultista de la cantante noruega. Una espesa neblina cubre este ritual ocultista. Frágil y cautivadora, PIA canta sus plegarias desde una calma inquietante pero llena de belleza. Sin prisas, el corte transita parsimonioso mostrando una extraña pesadez que contrasta con la delicadeza de su narrativa. 

Haciendo que el sonido se vuelva más turbio ‘Quiet Beach’ mantiene la línea del corte de apertura. Con un tono más sensual, la psicodelia nebulosa se apodera de una canción en la que los elementos doom crean una espesa cortina bajo cadentes y parsimoniosos ritmos rituales. A lomos del psycho-doom el corte transita por una senda tenebrosa con alguna guitarra afilada y balsámica. Aquí las plegarias contrarrestan las turbias vibraciones pesadas.

En ‘Trauma’, no parece que nada cambie. Elementos doom, lúgubres atmósferas, y la delicada voz ejerciendo su papel redentor. La distorsión y la pesadez puestas al servicio de una canción con aterciopeladas melodías vocales, que nos sume en un relato lúgubre y lleno de misterio. Aquí, nuevamente Gary Arce pone su guitarra al servicio de la cantante noruega. En esta ocasión los nebulosos elementos lisérgicos aportan balsámicos pasajes que contrarrestan la pesadez de su armonía. Con un tono más desgarrador, la voz se eleva celestial en sus incesantes cantos rituales.

El persistente sonido turbulento y de ‘Sleepless’ reaparece en una bella canción rebosante de melancolía. La dulzura asediada por ráfagas de tenebrosa psicodelia sirve para amortiguar un sonido estratificado en dos niveles. Los efectos envuelven al tema en un espacio humeante mientras PIA nos seduce con cautivadores momentos lisérgicos. 

‘A Hopeful Reminder’ camina por grutas psycho-doom impregnadas en efluvios psicodélicos. Un insondable espacio en el que la cantante se siente cómoda y en el cual mantiene ese espíritu ritual con su seductora voz. La canción muestra una más riqueza compositiva en su combinación de guitarras y drones.

De nuevo con la presencia de Gary Arce, ‘No Straight Line’ índice en una fórmula que funciona. Ofreciendo otra canción oscura, los susurrantes pasajes se adornan con vibraciones insertadas con sutileza, sin que esto haga que se pierda el espíritu devocional de este hechizante álbum. Repitiendo la armonía, el tema es enriquecida con unos desarrollos instrumentales que apunta a una salida a la luz, algo, que finalmente no se produce.

‘Mantra’, es un nuevo capítulo de esta tormentosa historia. Mas melódico si cabe, el omnipresente zumbido que envuelve todas canciones se va modulando con una lentitud casi desesperante. Como si no terminara de arrancar, la canción, como su propio nombre indica, es todo un mantra sonoro que atrapa al oyente con sus hipnóticos y repetitivos pasajes. Su aturdidor sonido, consigue sumirnos en un balsámico trance sonoro a través de narcóticos pasajes.

El suntuoso mundo de las tinieblas no parece tener secretos para la noruega. Así lo corrobra ‘Every tree’ con su lento y plomizo transitar. Un sonido monstruoso aderezado de psicodelia y de drones, en contraste con la melodía dark-folk de PIA. Otra canción ideal para la introspección y esa búsqueda espiritual en su propio interior.

El álbum cierra con acordes acústicos con ‘Velvet dreams’. Sin renunciar a los drones, el tema mantiene la narrativa del resto de canciones. Bellos pasajes de guitarra aparecen entre la densidad de su persistente zumbido. Aquí la voz desaparece dejando todo el protagonismo a un magnético sonido difuso de este fantástico álbum de rock ocultista.

PIA ISA

Argonauta Records

Reseña: WYATT E.- ‘āl bēlūti dārû’

En mi primera incursión en el sonido de los belgas WYATT E. me encuentro gratamente sorprendido. ‘ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ es un agujero negro creado por dos largos temas de 18 minutos cada uno, en los que la espiritualidad oriental invade nuestros sentidos en un gratificante y aturdidor transito a una dimensión desconocida. Todo un espacio meditativo con olor a incienso, creado con gran maestría para lograr atraer al oyente a su fascinante y misteriosa narrativa. ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ nos sume en un ritual inmersivo en el que la psicodelia y la mística ambientación espacial nos invitan a un viaje astral a gratificantes escenarios de gran exotismo. Bellas fragancias, efectos envolventes y toda una liturgia psicodélica completan este ecléctico álbum con el propósito de que nos sintamos partícipes de una narrativa cinematográfica, magníficamente construida. No estamos ante un álbum para todos los públicos, ya que la complejidad de su sonido, hace que solo los iniciados perciban la grandiosidad de sus composiciones a la primera escucha. Es importante la predisposición del oyente para disfrutar de este mágico espacio meditativo. Estos visionarios del drone oriental y del post-rock, nos entregan la banda sonora hipnótica de una peregrinación al imperio neo-babilónico que conduce a dioses antiguos, ciudades olvidadas y civilizaciones perdidas. Envuelto en misterio, su segundo álbum ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ («la ciudad eterna» en acadio) es un viaje envolvente que combina paisajes sonoros cargados de efectos y monotonía con instrumentos tradicionales de Medio Oriente. La composición del álbum resulta de un desafiante uso de técnicas e instrumentos nunca utilizados por la banda: saxofones, Saz, uso inusual de voces, efectos y percusiones. Se grabaron 2 kits de batería simultáneamente durante la mayor parte del álbum para crear una especie de vibración desordenada proveniente de una gran multitud. Su sentido de la narración además de la magnífica producción de Billy Anderson (Sleep, Om, Melvins), lo convierte en un disco instrumental esencial para los fanáticos de la música instrumental con visión de futuro.

‘ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ está disponible vía ‘Stolen Body Records.

Los drones gestan la apertura de ‘Mušhuššu’ (nombre del animal sagrado de Marduk) crean un lento génesis en el que es difícil adivinar que senda llevará la canción. En una densa atmosfera psicodélica los acordes e instrumentos van apareciendo lentamente en escena. Con exóticas vibraciones orientales se gesta una canción llena de un inquietante misterio. Su atmosférico sonido bebe de la inagotable fuente de la psicodelia para crean un espacio de gran misticismo. Efectos y percusiones no tiene ninguna prisa en ensamblar su sonido, de hecho, la banda va incorporando distintos elementos que van dando brillo a este hipnótico corte. EL sonido del saxo, así como de los instrumentos tradicionales suponen todo un chakra sonoro que rápidamente penetra en la sensibilidad del oyente. Uno de esos temas que de va atrapando con su cautivador hechizo sonoro. Místico y rebosante de una inquietante espiritualidad su sonido se modula de una forma casi imperceptible para el oyente, lo que hace que cuando nos damos cuenta, hemos pasado a una nueva dimensión sonora. Siempre susurrante y nebuloso, el corte proporciona un gratificante un efecto narcótico con sus sutiles reverberaciones psicodélicas. El corte retoma los acordes orientales en su parte final, tras un tortuoso tránsito por nebulosas envolventes. Una pista bien equilibrada impulsada por un ritmo de bajo y con Y. Tönnes en el saxofón,

Al igual que el tema anterior, Šarru Rabu’ . («El Gran Rey») mantiene el estilo mostrado en el corte anterior. Una marcha militar mostrando lo mejor de la banda en términos de construir lentamente capas hasta el clímax y comenzar de nuevo hasta la explosión sónica final. Vibraciones orientales a través de instrumentos tradicionales se fusionan con una capa de psicodelia magnética. Con un tono mas espacial en esta ocasión, los drones revolotean por nuestra cabeza proporcionando ese zumbido cautivador omnipresente en todo el álbum. La banda crea un insondable espacio que conjuga lo inquietante con la belleza de sus tenues melodías. Un entorno espiritual y meditativo que se reactiva con un ritmo que evoluciona en su intensidad haciéndonos pasar a una nueva dimensión. La grandeza de la composición reside en la capacidad de modular el sonido haciendo que todo cambie a nuestro alrededor sigilosamente. La conjunción de efectos y drones se vuelve mas grandilocuente si cabe, algo que forma parte de la esencia de esta particular apuesta sonora. Incidiendo en ese espacio psicodélico, extrañas locuciones se unen a este particular ritual inmersivo. El tema se diluye en la inmensidad del cosmos dejándonos con ganas de más.

Wyatt E.

Stolen Body Records