Con el sitar y la tabla como protagonistas ‘Ship of eternity’ nos arrulla en un canto sanador con el que expandir nuestra mente y dejar que ese penetrante y nebuloso sonido conquiste nuestras almas entre pasajes sinfónicos que dan un tono melancólico a la canción.
Entre pasajes psico-progresivos ‘Mantric waves’ cuenta con una instrumentación más rockera sin perder esa aura celestial que Craig imprime a sus canciones. Con una composición más compleja los elementos orientales aparecen de forma liviana sin alterar su tono sinfónico impulsado esta vez por los teclados. La pista cuenta con una mayor riqueza compositiva auspiciada por un entorno oscuro y humeante. El zumbido habitual de sus canciones se percibe en un segundo plano permitiendo que la suave melodÃa brille más nÃtidamente.
En un entorno más misterioso y perturbador ‘Arkadian ritual’ nos aturde con chamánicos pasajes creados por una multitud de efectos antes de dejarse llevar por otro inquietante trance meditativo.
‘THE AKASHIC FIELD’ está disponible vÃa Headspin Records.
‘Return as light’ abre el álbum entre aromas exóticos y dejando claro el papel de la baterÃa en este álbum. Las melodÃas devocionales habituales de LAMP OF UNIVERSE aparecen derrochando toda su mÃstica. Con una instrumentación algo mas alborotada de lo habitual el tema habita en una cortina nebulosa de sonidos que se van salpicando de una forma aparentemente desordenada. Sin duda este el efecto que Graig pretende transmitir en la canción. Con una mezcla de sensaciones, el tema proporciona relajados momentos sobre un entorno difuso y por momentos aturdidor.
‘Seventh seal’ explota en una combinación de elementos sinfónicos, voces aportando el tono mÃstico y una instrumentación pesada. Con el ADN de LAMP OF THE UNIVERSE pero mostrando una faceta nueva poco habitual hasta ahora. Seguramente el resultado de la reconversión de un músico que decide mirar hacia adelante y avanzar sin perder un ápice su esencia. Su aura devocional se dorna con profundos solos de guitarra insertados con destreza en unos acordes devocionales soportados por una sólida y pesada base rÃtmica.
‘The messianic rule’ cierra el álbum dejando patente la evolución a un sonido mas pesado. Haciendo que sus devocionales melodÃas graviten en un entorno más hostil, la repetición de riffs y los hipnóticos tambores construyen una atmósfera borrosa y aturdidora sobre la que el misticismo aparece. Inquietante por momentos, la maestrÃa con la que se ensamblan los elementos, hace que la canción resulte impactante. Teniendo en cuenta que GRAIG cuando publica un álbum ya tiene en mente por donde irá su nueva entrega, solo nos queda esperar si este es una camino de ida y vuelta o un punto sin retorno.
El álbum fue grabado por Ole Teigen en su estudio Crowtown Recordings y está mezclado por el productor ganador de varios premios Grammy Marc Urselli, quien ha hecho sonido para Nick Cave, Mike Patton, Lou Reed, Keith Richards, The Black Crowes y muchos más; y masterizado por Fridtjof Lindeman, estando disponible vÃa DARK ESSENCE RECORDS.
SUPERLYNX son: Pia Isaksen (voz y bajo), Daniel Bakken (guitarras) y Ole Teigen (baterÃa, piano, teclados y voz.
‘Rising flame’ se debate entre la calma y la pesadez. La voz ritual de su particular sacerdotisa nos invita a una ceremonia litúrgica. Los acordes más propios del post-rock se conjugan con golpes que miran de reojo al doom. Bien podrÃamos encuadrar el tema dentro de los dictados del psycho-doom. La dulce y sensual voz se acompaña de los pasajes más hechizantes, aportando la fuerza cuando se hace el silencio. La angelical voz preside una ceremonia oscura con pasajes de psicodelia pesada custodiando sus plegarias. Los coros celestiales se unen a la ceremonia haciendo que su instrumentación se eleve a un estrato de mayor pesadez. Lúgubre pero mÃstico, el tema supone todo un hechizo para el oyente. Un corte bien construido.
Sin salir de la atmósfera heavy-psych del corte de apertura, ‘Electric temple’ describe insondables entornos nebulosos con sus cadentes acordes. Sin perder el carácter ceremonial, sus bellas melodÃas de guitarra dan paso a nuevas plegarias de su sacerdotisa. La dulce y lÃrica voz es capaz por sà misma de seducir al oyente en un sortilegio gratificante. Delicado y con un armazón fornido, la canción supone un bálsamo entre sus inquietantes golpes de pesadez. Un equilibrio que adopta distintas formas sonoras sin perder nunca el rumbo. Una liturgia en el medio del bosque con elegantes pasajes aportados por la guitarra entre tambores que se alborotan creando una sensación de terror. Aquà la psicodelia se revuelve sobre si misma generando un torbellino psicotrópico en el que nos sentimos atrapados.
Los poco más de dos minutos de ‘Apocalypse’ conjugan esa atmósfera ritual presente en todo el álbum. Dulces pasajes vocales en una oscuridad latente y suaves acordes que elevan el poder de la psicodelia pesada a unos altares celestiales. Tambores desbocados imprimen carácter a un tema que se ve seducido por exóticas fragancias con una guitarra que explota. Susurrante y con un bajo excelso, el tema reposa tras una pequeña deflagración de pesadez.
‘Sonic sacrament’ se adorna con exóticos acordes envuelto en la densa neblina que fluye del bajo. Pausado y relajante, el tema prescinde de las voces, ofreciendo una especie de bello interludio instrumental.
Nuevamente el poderoso bajo, abre con su difuso sonido ‘Returning light’. Su narrativa misteriosa y sus sombrÃos pasajes dejan paso a la celestial voz. Sus relajados pasajes se desarrollan entre bellas melodÃas y un soporte fornido en un segundo plano. Siempre bajo una atmósfera sombrÃa, SUPERLYNX consigue mantener la tensión sin estridencias.
‘Laws of nature’ se inclina por la belleza sin fisuras. Susurrante y placenteros acordes de guitarra acompañan la seductora y hechizante voz. Casi narrando más que cantando, Pia consigue sumirnos en su relato. La melancolÃa preside en esta ocasión otra canción que no se sale del camino por el que se desarrolla el álbum.  Un delicado tema lleno de una bucólica belleza gracias a un logrado trabajo de guitarra. En su parte final encontramos brillantes desarrollos de guitarra que no hacen, sino confirmar la calidad de la banda.
Instalados en ese espacio de romanticismo clásico, ‘Siren sing’ supone un nuevo interludio a base de acordes de piano y una grave voz narrativa y teatral.
‘May’ cierra este hechizante y devocional álbum de psicodelia pesada con susurrante acordes y narraciones inquietantes. A cámara lenta, la narrativa tenebrosa de SUPERLYNX continúa con su particular ritual espiritual. Lento y cálido, el tema se desarrolla sin estridencias manteniendo su silencioso desarrollo. ¿Psicodelia ocultista devocional? PodrÃa ser un calificativo para este maravilloso, oscuro y espiritual trabajo. Ponle tu el nombre, pero, en cualquier caso, lo mejor es empaparse de sus mágicas y espirituales resonancias.
Luis Simões en este álbum canta y toca, guitarras, sitar, tampura, bajo, pedales de bajo, gong, órganos, sintetizador, piano Rhodes, Mellotron, campanas y baterÃa. Acompañado de Ana Vitorino en voces Winga: Djembe en Keep it Long.
Grabado entre 2018 y verano de 2020 en Lagoa do Calvo. Mezclado por Luis Simões. Masterizado por Ricardo Bravo. Arte de portada de Luis Simões. el álbum está disponible vÃa Sulatron Records en vinilo transparente verde de 180 gramos con incrustación de tamaño completo, CD en formato desplegable Digisleeve. con ediciones limitadas a 500 copias cada uno.
‘Pan Arrives‘ abre el álbum con su minuto y medio de sonidos de cencerros y alguna desafinación para introducirnos en el rÃtmico y espacial ‘Keep it Long’. Efectos incesantes, fuertes tambores y el mÃstico sonido del sitar soportan una voz que evoca la psicodelia de finales de los 60’s. Un hÃbrido entre los Pink Floyd de Syd Barret y Hawkwind con ornamentos exóticos. Una estela sideral que se combina con una percusión casi tribal. La combinación de estos elementos con la guitarra ácida hace del tema un tesoro de la psicodelia colorista de tintes espaciales. El tema lo tiene todo para engancharnos sin remisión al álbum. Sus siete versátiles minutos nos marcan el camino de por donde va transcurrir un álbum lleno de gratas sorpresas para el oyente.
‘Perfectly Lonely ‘ (canción no disponible en vinilo) nos presenta el misticismo entre disonancias y un confuso sonido con golpes de gong en la lejanÃa. Un chakra sonoro misterioso turbio, pero meditativo. Con pocos sonidos definidos el tema consigue atraernos a su interior.
BREATH son: Steven O’Kelly (Bajo, Voz), Ian Caton (BaterÃa, Percusión auxiliar). Como músico invitado Rob Wrong aporta su guitarra en «Observer». Diseñado, grabado y mezclado por Rob Wrong , masterizado por Tad Doyle en Witch Ape Studio. Ilustración de Tyler Wintermute.
En un espacio más inquietante, ‘Dwarka’ hace crujir las cuerdas del bajo, golpeando con un sonido potente y profundo. En un ambiente turbio y tenebroso el dúo nos adentra en oscuras cavernas con esa voz, quebrada que regurgita cada estrofa como si le costara salir. Ralentizando su pesado u turbio sonido, la narrativa se torna más desgarradora. Un dolor interno parece querer salir de las entrañas de unos músicos entregados a su proyecto. Rifs monolÃticos que rechinan y que con cada nota emiten un halo intoxicante y aturdidor. Doom en estado puro, que una baterÃa que golpea con fuerza creando un sonido denso y grasiento. Perturbadores pasajes que se inclinan por el lado más tradicional del Stoner-doom en su parte final, antes de devolvernos al espacio mÃstico y meditativo. Quizás sus catorces minutos llegan a hacerse algo largos, aunque esa excesiva duración, se contrarresta con distintos cambios en la trama del tema.