Reseña: BOOK OF WYRMS.- ‘Occult New Age’

‘OCULT NEW AGE’ es el nuevo álbum de la banda de Virginia BOOK OF WYRMS. Ahora como cuarteto, en su tercer álbum se inspiran en libros ocultistas para mostrar al mundo todo el poder de sus riffs con sabor añejo. El sonido del proto-metal de los 70’s con inspiración en una aparentemente extraña, pero efectiva mezcla en la que el sonido de bandas como Hawkwind o Ecstatic Vision coquetea con ZZ TOP, y por supuesto sin perder de vista el legado de Black Sabbath, Blood Ceremony o los contemporáneos Jess And The Ancient Ones. El resultado son ocho fantásticas canciones construidas en oscuras atmósferas que mantienen el ritmo. Sí, hay ciertos coqueteos doom, pero también hay blues, boogie, y fantásticas melodías en las que la voz de Sarah Moore Lindsey brilla con luz propia. Altas dosis de psicodelia pesada con muchos elementos progresivos (algo distintivo y fundamental) construyen un álbum que huele a 70’s, pero que se ejecuta con un espíritu contemporáneo. Intentando que el álbum suene como uno de sus shows en vivo, las canciones fluyen entre bellos pasajes con ritmos lentos y cadenciosos, pero siempre con un aliciente en sus surcos para atraer al oyente. Esta fórmula funciona, y sus canciones juegan con distintos estilos para salir de cualquier encasillamiento. Sí, probablemente estemos viviendo un momento en el que muchas bandas usan una voz femenina para celebrar sus rituales ocultistas bajo pesados riffs doomies, pero los de Virginia, son algo más que esto. Sus escarceos progresivos, con la incorporación de ciertos pasajes en los que los sintetizadores aportan un halo cósmico, resultan ser todo un fascinante acierto. La esencia blues, y el amor por el rock de siempre, los lleva a transitar territorios que incluso se acercan a momentos más propios de Zeppelin, pero sin duda, lo más sorprendente es verlos explorar territorios boogie rock, algo inusual en este tipo de bandas. Su tercer álbum ‘OCULT NEW AGE’, abre un nuevo camino para el ocult-rock, coloreando sus texturas con gamas cromáticas que aportan riqueza a sus oscuras composiciones. Con todos esos elementos, tienen la capacidad para crean atmósferas en las que el oyente se siente partícipe, siendo un elemento más dentro de las mismas. Un álbum notable que puede ser atractivo para los amantes del doom, pero que es todo un tesoro por descubrir para todos aquellos que no conocían a la banda.

OCULT NEW AGE’ está disponible vía Desert Records, habiendo sido grabado y mezclado por Jamie Rose en Absolute Future Studios con Chris Ratterree. Diseño obra de Nathan Landolt sobre arte del álbum de Taralyn Phillips con imágenes de alta resolución a cargo de Ben DeHaven.

BOOK OF WYRMS son:

Chris DeHaven – Batería y percusión
Sarah Moore Lindsey – Voz / Sintetizador
Jay «Jake» Lindsey – Bajo / Sintetizador
Kyle Lewis – Guitarra
Órgano en ‘Speedball Sorcerer’ por LJ Rafalko

‘Meteoric Dagger’ abre el álbum entre vibraciones blues de tonos ocultistas. Introduciéndonos inmediatamente en una atmósfera oscura, en tema deambula en un escenario hard-rock con un sonido grave aportado por su poderosa línea de bajo. Los efluvios psicodélicos no tardan en aparecer, algo que se repetirá en los temas siguientes. La sensual voz de su cantante Sara,  siempre nos va a llevar a un escenario ritual en su vocación de sacerdotisa de la banda. El tema fluye oscilando entre riffs ácidos y una cierta herencia 70’s con momentos de pesadez y un ambiente con muchas dosis lisérgicas.

Instalados en los sonidos hard & heavy de los 70’s, ‘Colossal Yield’ golpea con sus fuertes tambores entre melodías vocales que suavizan sus fornidas entrañas. Ecos, heavy-rock se entremezclan con efectos espaciales impregnado el ambiente de psicodelia así como momentos casi proto-metal. Una combinación que funciona, proporcionando una versatilidad de fácil digestión para el oyente.

‘Albrionlilly’ da un giro completamente a su sonido a través de dos minutos de arpegios acústicos llenos de belleza.

Emergiendo entre efectos, ‘Hollergoblincoquetea con elementos progresivos en un espacio de oscuridad. El lento ritmo se colorea con seductores pasajes de guitarra. Una magnética línea de bajo hace girar el tema a territorios heavy-psych. Con un tempo bien marcado y medido, la banda va desarrollando el tema dotándole de un aura psico-progresiva. Aquí la pesadez se deja apartada para susurrarnos con pasajes melódicos con un aroma de misterio. De esas nebulosas aflora la dulce voz para aportar su lírica litúrgica con melodías casi ocultistas. Con los teclados haciendo acto de presencia el ritmo cadente nos atrapa con todo su hipnotismo. Tras desarrollarse en un calmado entorno, la canción eclosiona en su parte final con riffs más barrocos que suben la tensión. Aquí las guitarras afilan su sonido haciéndose hueco en la espesa neblina persistente en todo el corte.

Usando elementos ocultistas y tonos psycho-doom ‘Keinehora’ parece invocar a alguna oscura divinidad con sus plegarias rituales. Sensuales pasajes vocales se desarrollan entre sus tenebrosos riffs, esta vez, netamente inclinados a espacios más pesados. Con esa dualidad entre lo inquietante y oculto, así como los acaramelados y desgarradores pasajes vocales, los bosques narcóticos se abren ante nosotros entre los riffs más contundentes del álbum. El resultado resulta espeluznante.

Evocando el sonido de ZZ Top y cubriéndolo de elementos ocult-rock, los primeros riffs de ‘Speedball Sorcererrezuman boogie-rock. Sin perder su aura de oscuridad la canción se muestra más ortodoxa en su sonido. Todo un espejismo que nos abre los ojos entre solos heavy-psych con cierta inclinación progresiva. El tema conjuga todos los elementos usados por la banda en este álbum, hard, ocult-rock, psicodelia, y pasajes progresivos. Puede parecer arriesgado, pero el tema fluye con naturalidad mostrando que nada es forzado.

‘Weatherworke’ se desarrolla en una atmósfera psico-progresiva con un sonido pesado y denso. Entre nebulosas que por momentos adoptan ritmos blues y en otros se despegan por torrentes doom, la canción recoge elementos más propios de Led Zeppelin para retorcerlos y adaptarlos al sonido propio de la banda.

Cerrando el álbum, ‘Dracula practice’ con el grueso sonido de un bajo que parece se vaya a quebrar, incide en la psicodelia pesada como inspiración para su sonido. Solos virtuosos y una oscura atmósfera de la que aflora una especie de blues doom, resultan efectivos y atrayentes para el oyente. Efectos, pasajes vocales llenos de sentimiento se arremolinan en una espiral lisérgica con un ritmo que rápidamente empapa al oyente con su poder psicotrópico.

Book of Wyrms

Desert Records

Reseña: THE TAZERS.- ‘Dream Machine EP’

El trío de Sudáfrica THE TAZERS publican su tercer EP ‘DREAM MACHINE’. Con sus agudas guitarras herederas del sonido de los 70’s, redobles de batería clínicos y patrones psicodélicos hasta el atronador llevan a la banda nuevas alturas. Aunque en su mayoría son crudos, en tu rostro ritmos y melodías atípicos a los de la era del rock de los 70: las guitarras ocasionales empapadas de reverberación y los temas psicodélicos conducen al álbum en un viaje nostálgico a través del rock psicodélico. Desde las melodías frescas y fáciles de escuchar hasta los armónicos tranquilos y una sección media rugiente; ‘DREAM MACHINE’ es un viaje musical en bruto que resuena en la vieja era de THE TAZERS de una manera nueva y fresca. Temas de blues vintage con buenas dosis de fuzz y una ambientación pantanosa la banda no duda en incorporar pasajes garage rock más propios de THE WHO con un innegable sonido 60’s. Las canciones, llenas de ritmo están envueltas en un a neblina psicodélica con un notable trabajo de voces y coros, pero también sabiendo reflejar la herencia de comienzo de los 90’s con poderosos riffs arenosos. Todo un viaje de ida y vuelta entre décadas con un carácter macarra y sutiles momentos que pueden evocarnos a bandas como NEBULA, TY SEGALL, ALL THEM WITCHES o THE BLACK KEYS.

‘El EP Dream Machine fue una recopilación de la primera pareja de canciones que THE TAZERS había escrito en su día, así que, naturalmente, las hemos estado tocando en vivo durante años. En realidad, nunca llegamos a lanzar las pistas correctamente, así que pensamos que vamos a grabarlas de una manera fresca y cruda, exactamente como las tocamos en vivo, y eso es lo que hicimos, y creo que la música habla por sí misma’ nos comenta  su guitarra y cantante Jethro Lock.

‘Dream machine’ abre el Ep con tonos hipnóticos vintage con el blues como protagonista. Su cadente ritmo más propio de un escenario swamp rock nos envuelven en una bruma psicodélica. Creando un clima de misterio, los acordes de guitarra retumban en la lejanía. Pausado y con aires chamánicos, el corte se muestra atractivo con la guitarra como protagonista. Con pasajes más calmados, el ritmo magnético vuelve a arrancar el tema por la senda con la que partió. Sin duda una canción que mama de los efluvios de los pantanos con el blues en sus venas.

Fuertes tambores y ritmos difusos son el punto de partida de ‘Go away’. Con ecos de garaje en sus venas, el tema nos insufla ritmo más propio de bandas como The Who. Su sonido 60’s se complementa con buenos juegos de voces y coros y altas dosis de fuzz. Todo un viaje a los momentos más salvajes de la década en la que el rock and roll evolucionó. Crudo y nuevamente con guitarras asesinas, el sonido del bajo nos lleva en volandas entre chispeantes tambores. Golpeando una y otra vez, su ritmo avanza con firmeza.

En ese escenario primitivo, ‘Lonely road’ con sus sucios riffs y tonos vocales con un aire macarra más propios de finales de los años sesenta, nos envuelve en su particular espiral de garaje-rock y rock and roll. La calidez de la voz va mutando entre coros aislados que aportan un aire festivo a un tema crudo y primitivo, pero con el suficiente gancho. La canción se queda como enganchada en un espacio de psicodelia borrosa del que sale con sus riffs primitivos con soltura.

El cierre le corresponde a un nuevo tema en el que los ecos garaje-punk se conjugan con elementos blues. ‘Around town’ mantiene riffs arenosos entre sus ritmos arcaicos. Nuevamente el trabajo del bajo soporta una canción con buenos solos ácidos insertados ocasionalmente, lo que hace que el corte no resulte monótono. Al contrario de lo temas precedentes, aquí la canción se desarrolla en más de cinco minutos en los que podemos encontrar vibraciones más propias de comienzo de los 90’s, sin perder su espíritu. Tras momentos en los que la calma psicodélica aparece con frescas melodías, el tema se rearma para ofrecernos cadentes pasajes con una aureola de misterio.  

Facebook / Instagram / Twitter / YouTube / Bandcamp

Reseña: THE WILD CENTURY.- ‘5’

Sin duda las bandas evolucionan, y los holandeses THE WILD CENTURY son un ejemplo. Si en su primer álbum encontrábamos un predominio de aromas orientales en su psicodelia, y en ‘RAW’ de doctoraban en las artes de la psicodelia 60’s, en su tercer álbum ‘5’, los encontramos más difusos en unas canciones que parecen fruto de la improvisación en el estudio. Las cinco canciones aquí contenidas, son un ejercicio libre de fusión de psicodelia pesada con espirales psicotrópicas arropadas por difusos riffs más cercanos al Stoner y de un ejercicio de fascinantes sonidos vintage. Un collage que, al igual en su álbum anterior, sigue mamando de los sonidos de los años 70’s de ambos lados del Atlántico, sin decantarse definitivamente por ninguno de ellos, y manteniendo su propia esencia. Con constantes oscilaciones en el desarrollo de las canciones, consiguen que sus lisérgicos desarrollos fluyan con un ritmo dinámico. Flirteos con el sonido Colour Haze no impiden que las suaves brisas west-coast refresquen sus canciones. Con muchos momentos en las que las bacanales psicotrópicas se apoderan de la parte instrumental de las canciones, pero también con la destreza suficiente para apaciguar nuestros sentidos con delicados pasajes adornados por un órgano hammond. Una voz suave pero habilidosa para transmitir sensaciones completan este cóctel en el que el blues se una a esta fiesta psicodélica. La espontaneidad de las canciones, fruto de sus improvisaciones es completada con la destreza para que todo encaje. Su dupla de guitarras, unos tambores guerreros y un bajo lleno de magnetismo consiguen engancharnos a la escucha de su personal caleidoscopio sonoro. Toda una montaña rusa con múltiples subidas y bajadas en la que nada resulta brusco, pero si, sorprendente y fascinante. Los holandeses continúan empapándose del legado de los setenta, algo que queda patente en vibraciones que pueden resultar familiares para el oyente, pero no se recrean en ellas, sino que las emiten en forma de flash, consiguiendo así la espontaneidad y la frescura en sus canciones. ‘5’ da la sensación de que es un álbum que ha sido creado con toda la espontaneidad con la que un músico toca y crea en el estudio, y a la vez refleja que el quinteto se divierte componiendo y ejecutando sus canciones, algo que consiguen transmitir al oyente. THE WILD CENTURY es una de esas bandas que desde el ostracismo pueden sorprender a los amantes de la psicodelia de tintes vintage, pero también a cualquier amante de la buena música, ya que este nuevo álbum refleja que está creado desde la naturalidad. ‘5’ es un autentico mosaico colorista de la psicodelia, tanto en su faceta más psicotrópica como en su lado más suave y hechizante. Tras su escucha, solo puedo decir: ¡¡¡Quiero más de esto!!!

THE WILD CENTURY son:

Stan Aarts – guitarra eléctrica y voces
Gerton Govers – guitarra acústica, sitar, guitarras y voces
Joris Verbogt – bajo
Butsenzeller – batería
Paola Pica – órgano hammond

Una breve introducción en modo loner-folk abre las hostilidades en ‘Don’t you miss me i the wild’. El tema se sumerge en un entorno de riffs difusos que juegan con elementos 70’s en las voces mientras el tema avanza a caballo de sonido stoner y hard-psych. El colorista órgano aporta el tono vintage a un corte con una instrumentación fluida y nebulosa. Las guitarras imprimen acidez a una canción que se contiene en sus formas con un trasfondo difuso creando un arco iris de vibraciones dispares. Arenoso por momentos, pero reflejando el espíritu de jam que preside las composiciones de los holandeses para acabar reposando en un gratificante espacio psicodélico.

 ‘Maria’ parece evocar el legado de Colour Haze. Sus guitarras flotantes y una densa y magnética línea de bajo da paso a unas melodías vocales que me recuerdan del clásico del canadiense Bonnie Dobson‘Morning Dew’ mil veces versionado por solventes bandas en los años 70’s. Haciendo oscilar su sonido el tema combina elementos heavy-psych con dulces pasajes vintage más propios del florido sonido west-coast. Siempre engarzando las guitarras para que todo cuadre en esta improvisación en la que los instrumentos parecen ir por libre, pero que finalmente consiguen acoplarse con un fascinante resultado. La sutileza del cálido órgano y unos tambores briosos complementan las exploraciones lisérgicas. El tema resulta de lo más sugerente con sus luminosos pasajes y su ritmo oscilante. Un sonido magnetizante que nos envuelve en un plácido sueño balsámico. Un tema muy atrayente y versátil.

El magnético del bajo, marca el camino a seguir por ‘The Long road. Insistiendo en recuperar las vibraciones de los 70’s las guitarras superpuestas en ásperos riffs dan paso a momentos de desarrollos muchos más afilados. Sin duda la creatividad libre de los holandeses hace que los elementos psico-progresivos se unan a esta colorista fiesta vintage. Susurrantes por momentos y con unos registros vocales mucho más ásperos el tema nos ofrece rasgueos de guitarras constantes. Siempre con giros inesperados, consiguen que el viaje sea versátil y placentero. Potentes e insaciables ritmos suben y bajan la intensidad mientras el órgano y las guitarras nos trasladas a atmósferas vintage en las que los sonidos heavy-psych se suceden con gran dinamismo.  El tema concluye con toda una bacanal sónica en la que cada instrumento parece ir por libre en una auténtica locura sónica.

‘Move on’ se construye sobre un armazón de blues ácido. Repitiendo los riffs el tema explota mutando su sonido a un escenario más progresivo sin perder su esencia. Nuevamente el órgano nos envuelve haciendo salir el ambiente colorista. Por momentos pareciera que hemos hecho un viaje en el tiempo al comienzo de los 70, algo que ya nos mostraron en su álbum debut.  La canción posee una gran mordiente y un tono hipnótico que desaparece con los desvaríos controlados de unas guitarras que siguen rezumando acidez en cada riff. Hard-rock vintage de manual con una orgia de sonidos heavy-psych completando un tapiz sonoro de grandes proporciones sonoros. Puede que se premeditado, o simplemente, estos chicos se dejan llevar por sus impulsos, pero, en cualquier caso, lo hacen de manera que enganchan al oyente.

Cerrando el álbum ‘Downfall, se desarrolla en plácidos pasajes de psicodelia apacible que parecen augurar un corte más suave. La belleza de la guitarra contrasta con el hipnótico sonido del bajo y unos tambores chisporroteantes. Su apacible armonía comienza a teñirse de momentos más lisérgicos arropados por el cálido y penetrante sonido del hammond. La jam va desarrollándose sin prisas, elevando su intensidad en una lenta evolución. Salpicado por la dupla de guitarras el tema fluye cada vez más dinámico gracias la fuerza que imprimen los tambores. En su parte central el tema se vuelve alocado, en ese momento, con gran acierto la voz hace acto de presencia mientras los solos se retuercen y revolotean creando una atmósfera hechizante, mágica y envolvente. La larga duración del tema permite disfrutar de las cualidades técnicas y compositivas de THE WILD CENTURY, una banda llamada a ocupar un espacio de mayor protagonismo en la escena heavy-psych, cualidades no les faltan.

Facebook The Wild Century

Reseña: CACTUS FLOWERS.- ‘Solace EP’

Inspirados por bandas texanas como 13th Floor Elevators, The Moving Sidewalks y moviéndose hacia los riffs fuzz de ZZ Top con los ecos de SAM GOPAL, el trio de Houston CACTUS FLOWERS publica su trabajo más pesado hasta la fecha. Cuatro canciones con olor a desierto, pero también con aroma a blues sureño. Temas directos que se desarrollan en una persistente tormenta de fuzz de la que emergen la voz llena de garra de Jessica Murillo, el faro que les ilumina. Jessica lleva un peso fundamental en el sonido de una banda que golpea con crujientes riffs enturbiándolo todo, pero que también sabe recuperar un legado del puro hard-rock. Un sonido primitivo y sólido, lleno de pasión que la propia banda denomina psychedelic-fuzz. No seré yo el que cuestione tal calificativo, porque lo cierto es que entre las hordas de fuzz nebuloso, encontramos muchos efluvios psicodélicos. ‘SOLACE’ fue escrito para brindar consuelo a través de narraciones y melodías. Combinando exuberantes tonos fuzz con historias de angustia y fantasías lejanas, la banda quiere ser tu próxima banda sonora favorita tanto en días buenos como malos. Ya sabemos de la calidad y garra que gastan las bandas texanas desde finales de los 60’s, ese legado sigue vigente con formaciones como CACTUS FLOWERS. Un nombre que es toda una revelación de su objetivo, y supone una dualidad que funciona bien entre lo punzante y lo sutil, algo que reflejan con nitidez en sus canciones.

CACTUS FLOWERS son: Jessica Murillo (voz y guitarra), Mark Carcamo (bateria) y Chris Dunaway (bajo).

Grabado durante un período de estancamiento global provocado por la pandemia de COVID, y después de dejar de lado los planes para una gira de primavera de 2020, la banda se refugió con el productor John Griffin (Wild MoccasinsThe Ton Tons, Television Personalities) para capturar un compuesto más pesado se estilo psicodélico, gallardía lírica y todo un puntal de rock duro.

‘SOLACE‘ ha sido masterizado por Heba Kadry (BattlesBlonde RedheadSlowdive), con llamativas ilustraciones de Jaime Zuverza (Sugar Candy MountainGolden Dawn Arkestra) y con Paul Chavez de Baby Birds / Funeral Horse reemplazando a Dunaway en funciones en vivo,  Solace  es increíblemente impresionante capítulo en el viaje en curso de la banda. El EP verá la luz vía People.Parties.Places en cassete verde neón y vinilo de 10 ” el 12 de marzo de 2021.

Razor blade’. Se desarrolla en un ambiente desert-rock en el que los efectos revolotean. Con un carácter alternativo y algún eco blues, la voz de Jessica A.M nos seduce entre ritmos pegadizos y una cortina de fuzz. Conjugando los ritmos difusos con los ocasionales efectos flotantes el tema mantiene un groovy contagioso. Una forma audaz de salir de propuestas repetitivas que toman el stoner rock como un calco unas de otras. Melodías sutiles aparecen discretamente aportando riqueza al tema. Un corte pesado pero lo suficientemente versátil como mostrarse con un gran gancho para el oyente. Sus elementos psicodélicos se unen a las nebulosas sonoras con un tono vintage mientras sus riffs adoptan un cierto tono retro. Sin duda, el tema contiene los suficientes alicientes como para engancharnos a su sonido.
Crujiendo con una cadencia rítmica de puro hard rock, ‘Dirty double’ es comandado por una unos riffs que parece que se fueran a quebrar. La distorsión llevada al extremo, en otra canción cegadora. Usando el particular registro de su vocalista nos sacan de la monotonía con un groovy vacilón y desafiante. Fuzz intoxicante, así como un tempo oscilante y pegadizo van conjugando una canción entre nebulosas arenosas y el legado del hard-rock del siglo pasado. Una cadente y bien trabajada línea de bajo hace que tema adquiere un aspecto más apetecible y atrayente. Sin abandonar la cortina nebulosa en todo el tema, van coloreándolo, gracias especialmente, a la portentosa voz y esos registros más propios del siglo pasado.

‘Swiming trough the sea of mercury’ arranca con poderosos riffs difusos invitándonos a un paseo por arenosos entornos vigilados por el blues. Pesadez, y mucha garra cohabitan en una atmósfera turbia y envolvente. El constante rugido de los riffs, se adorna con acordes más nítidos que no entran en batalla. Ondulante y repitiendo su armonía, los tambores explotan en un ritual tribal mostrando su crudeza. Esto hace que el tema te absorba en sus arenas movedizas atrapándote sin remisión.

El blues, tan presente en los temas precedentes, parece tomar más fuerza en ‘Dirty double’ vision’ la canción que cierra el EP. Entre la horda de riffs crujientes y arenosos, consiguen aportar un fantástico groovy sureño a un tema crudo, pero moldeable. Buscando ese equilibrio entre lo pesado y lo fluido, los tejanos consiguen su objetivo. Su sucio y primitivo sonido a pioneros del desierto resulta atractivo por ese fantástico ritmo que le imprimen.  

CACTUS FLOWERS:

Facebook –  facebook.com/ cactusflowersband
Bandcamp –  cactusflowers.bandcamp.com
Instagram –  instagram.com/ cactusflowersband

Álbum premiere y reseña: THE GREAT RED DRAGON.- ‘The great red dragon’

Presentamos en primicia el debut de THE GREAT RED DRAGON, el proyecto personal de Rolo Riemer, cantante y guitarra de la banda mexicana de Stoner doom RIVERS OF GORE. Un álbum acústico e intimista que se aleja del sonido pesado mostrado por el trio de Ciudad de Mexico. En modo loner-folk, construye sus intimistas canciones con su guitarra acústica, ruidos y reverberaciones, creando un álbum oscuro, sosegado y muy reflexivo. THE GREAT RED DRAGON supone un espacio para la creación, para la fantasía y las historias épicas. La Historia de la Humanidad a través de la mirada de los artistas y del público que colabora en esta aventura crea el nuevo criterio, la nueva visión de quienes somos en este punto de la eternidad. El proyecto está inspirado en la novela de Thomas Harris y la película Dragón Rojo de Brett Ratner que a su vez hace alusión a la obra de William Blake, The Great Red Dragon… Una mirada a los laberintos de la mente, detrás de las acciones y emociones siempre hay una historia que lo explica todo… Encontrar culpables es fácil, encontrar la verdad es un poco más complejo y, por tanto, más valioso… ´´Transformation is the Key… Man-Dragon… He´s his uglyness transformed by power´´. En él, encontramos vibraciones psicodélicas, exóticos aromas orientales en los temas más místicos, el legado de los sonidos del desierto, pero sobre todo unos ecos rurales en los que los sonidos sureños aparecen sobre unas canciones que podríamos denominar como folk. Sin duda es un álbum particular y nadie debería esperar encontrar riffs pesados ni ritmos Stoner.  Este trabajo supone una experimentación basada en otro tipo de resonancias e inquietudes en las que cada tema tiene su propio significado.   Construyendo los temas con sencillos acordes, en todos aparecen reverberaciones y ruidos en un segundo plano creando una atmósfera aturdidora, algo que no impide mostrar la calma y la delicadeza en alguno de ellos. Por otro lado, sutilmente podemos encontrar ecos west-coast, blues y distintos elementos que con sutileza son incorporados a cada canción. Se trata de unas grabaciones caseras, y por tanto su sonido no es el mejor, pero sin duda, es el fiel reflejo de las inquietudes introspectivas de un músico en su búsqueda interior. El álbum estará disponible en descarga digital y en formato Cd en la página de bandcamp del artista.

El álbum abre con ‘Sunset’ un tema inspirado en los cálidos colores del atardecer como premio de la dura jornada, anunciando el descanso. Nada como un atardecer en la carretera o en el mar o en el campo en que todo se mueve tan despacio y te invita a respirar a ese ritmo. Sutiles acordes con tonos orientales son el resultado de las vibraciones que Rolo percibe de esa bucólica estampa. La guitarra acústica se impregna de extrañas reverberaciones con tonos bucólicos e intimistas con el ocaso como testigo.

‘Slide’ incide en esa búsqueda interior sobre aromas campestres con cierto aire sureño en el que la soledad del desierto impregna las cuerdas de su guitarra. Dice el poema del viejo indecente: Abraza la oscuridad, deslízate. Una invitación al Nihilismo, al Zen, al Vacío, al Nirvana. Con un sonido en el que el sonido slide tiene todo el protagonismo, consigue crear un atmósfera etérea y reflexiva.

Evocando a los ancestros, ‘Native Voices’ supone una mirada al canto de los espíritus del pasado y todas esas almas que en este planeta nos han legado un aprendizaje al que hay que rendir homenaje, es un tributo a los muertos. Aprende de tus antepasados, una mente abierta te abrirá las puertas al Palacio de la Sabiduría. La oscuridad de la noche cubre los acordes sobre una atmósfera más psicodélica y melancólica. Un constante zumbido arropa un susurrante corte.

‘Annihilation’ con su escaso un minuto de duración se muestra como una especie de interludio en una ruptura con el pasado para poder avanzar con esperanza. Su carácter más optimista no reniega de la atmósfera turbia presente en todo el álbum. ‘No está destruyendo, está creando algo nuevo´´ Es así que todo final es un nuevo comienzo, nada es permanente, todo cambia’

Los ecos de oriente se reflejan en ‘Arabic’. Un paseo a través de las dunas de Sahara, tormentas de Arena, espejismos y oasis, la danza de los 7 velos, el mar negro, el mar muerto, las mil y una noches, los profetas. El misticismo y el invaluable legado de la cultura árabe bajo ritmos más dinámicos que contagian la esencia de ese mundo exótico. El tema aprovecha reverberaciones superpuestas sobre una armonía que se repite entre sus bellas melodías. El tema no pierde el tono perturbador que cada lleva canción lleva en su interior.

En un espacio netamente psicodélico, ‘Cosmic Mantra’ se rodea de efectos cubriendo las vibraciones nebulosas de la guitarra principal. Un Mantra es un canto repetitivo que nos hace llegar al trance, al nirvana, al estado de conciencia de la inacción, la vida en la muerte, el efecto psicodélico. Un tributo al Budismo. Somos parte de un universo perfecto, todo es como debe ser, antes de querer cambiarlo debemos saber por qué es como es y quizá podamos desistir de la idea de cambiarlo, la perfección matemática de los planetas y las estrellas, la eternidad de los tiempos cósmicos, los años luz y los millones de años que nos han traído hasta aquí, quizá ene se momento nos adoremos como somos, seres perfectos. Es tiempo de estar en paz. Incorporando un sonido que bebe de la esencia oriental, el tema prescinde de las armonías sencillas de los cortes anteriores mostrándose como una nebulosa narcótica bajo una atmósfera lisérgica de gran misticismo. Es el segundo tema mas largo del álbum, lo que rompe la estructura de la corta duración de la mayoría de las canciones.

‘Birds’ Es un canto a la libertad y a la paz de ser libre.Las aves representan la libertad, la magia de volar, de no pertenecer a ningún lado y de llegar a donde sea. Aquí la calma se refleja en suaves acordes con un aspecto extraño que refleja al músico en modo introspectivo. Un tema calmado, oscuro, susurrante y a la vez algo triste a pesar de la vocación liberadora del mismo.

Con un nombre suficiente revelador de su contenido, ‘Southern of Nowhere’ es un tributo a la música sureña, Johnny Cash y todos los precursores del Rock and Roll, y del Blues, a los bohemios pendencieros de todas las épocas cuya vagancia y libertad han sido motivo de granes envidias y grandes aventuras. a los pioneros soñadores que exploraron el salvaje oeste y murieron llenos de plomo o triunfaron y se forraron de oro. Mama said: Quítate las polvorosas botas y no dejes que la fiebre del oro te consuma. Seguramente una de las canciones más luminosas de este reflexivo álbum experimental. El blues y los ecos southern copan un tema sencillo pero atractivo.

Rompiendo la estructura de las canciones, ‘Thelma’ con sus ocho minutos se inspira en la película del mismo nombre. La magia de la juventud fluye por tus venas, disfruta tu momento y todo llegará a su debido tiempo, lo ilógico cobrará sentido y se desenvolverá ante tus ojos cuando estén listo, mientras tanto ama y absorbe todo lo que te suceda. Es un canto a la juventud que representa la esperanza de la humanidad. Con un sonido propio del desierto, evocando la soledad con acordes y slide, la canción se envuelve en una nebulosa psicodélica. El tema evoluciona lentamente sin cambiar demasiado su fisonomía sonora.

‘Sacred Riddle’ se inspira en el acertijo sagrado de Mefistófeles, la tentación, aquel que si respondes bien te librará de todo sufrimiento, cuya respuesta correcta nadie sabe hasta que toca fondo. Nos vemos en el ahí, cuando recuerdes y te lamentes de todos tus pecados. Cuando veas tus sucios triunfos como vanas obsesiones que te llevaron hasta ahi. Todo crimen tiene su precio, nuestro castigo es el destino, míralo a los ojos y ponle la soga en el cuello a lo que tenga que morir, si no se volverá una carga que te impedirá volar. es ese Mefistófeles que siempre se nos presentará a todos, la tentación de rebasar la barrera de lo permitido en nombre de la libertad, en nombre de no ser al miedo, en nombre de expandir las fronteras de la conciencia y nos hará gozar y al final cobrará un alto precio. No tengas miedo de quedarte solo o de sufrir por buscar lo que quieres. Nadie se salva de sufrir, somos seres humanos y tenemos que vivirlo, es nuestro destino sufrir y gozar. El sonido del tema se circunscribe a los ecos west-coast, con un ritmo más dinámico y colorista. Seguramente el tema menos intimista y colorista. Una combinación de sonidos flower-power, con un aspecto Dylan y un trasfondo grunge. El tema cambia su sonido en la segunda mitad del mismo, retomando la línea sonora del resto del álbum bajo un aura psicodélica.

70’s‘ es un homenaje a la juventud de los años 70´s, el pelo largo y pantalones acampanados, los grandes autos. Un tema con sabor añejo en el que el blues aparece entre hirientes acordes de guitarra y la turbia atmósfera que aparece en la mayoría de los temas en un plano inferior. La libertad no es aburrida ni tampoco cara, nada es mas valioso que la felicidad y esa es tan fácil como cantar, como salir a caminar.

Cerrando este debut, encontramos ‘Falling. Un tema de tonos sureños que evoca la motivación para no tener miedo a perderlo todo por hacer lo correcto. Hacer lo correcto no es fácil, tu honor es lo único que te vas a llevar a la tumba, imagina que como te comportes hoy te comportarás toda tu vida, si no te comportas valor hoy quizá nunca lo harás. Más vale perder todo que vivir de rodillas. Toda una declaración de intenciones bajo unos acordes evocadores del sonido de los 70’s.

https://www.facebook.com/TheGreatRedDragonMusic