Reseña: LUNAR SWAMP.-‘ Moonshine blues’

¡¡Los italianos LUNAR SWAMP lo han vuelto a hacer!!. Si hace un año y medio nos sorprendían con su magnífico álbum debut ‘UnderMudBlues’, ahora nos impregnan con los efluvios de su blues-doom pantanoso nuevamente. Con seis canciones empapadas en thc, sus densos y chamánicos blues nos narcotizan y golpean por igual. Poderosos riffs, ecos 70’s y psicodelia pesada logran magnetizar al oyente con un tempo lento pero plomizo gracias a sus ecos stoner-doom. Bajo las neblinas intoxicantes que emerguen de los pantanos más misteriosos, LUNAR SWAMP saben moverse a la perfección en esas atmósferas psicotrópicas. Con el sigilo de un caimán en su habitad natural, el trio de Catanzaro se sumerge en el legado del Rey Lagarto, apoderándose de su facultad chamánica para elevarnos a un trance lisérgico en el que el proto-doom y los turbios sonidos Stoner se apoderan de nuestros sentidos a ritmo de blues. Sintiendo cómodos en territorios ocultistas, sus fangosas canciones bien podrían ser la sintonía de un ritual tenebroso y mágico en las profundidades del bosque. La perfecta combinación de la voz, con su particular estilo entre Morrison y Glenn Danzig, y el trabajo de las guitarras (con la ausencia de bajo) en esos blues cocidos a fuego lento con leña de la mejor calidad, resulta fascinante. Sus cegadores pasajes, nos nublan como el humo de la hoguera en medio del boscaje junto a la neblina de los manglares. Ese entorno espiritual es el espacio ideal para tocar sus canciones. Unos temas densos y húmedos, en los que el fuzz aparece siempre en el momento justo, balanceándose entre guitarras asesinas. Precisamente otro de los puntos a destacar de este trabajo, la versatilidad para crear sonidos graves y espesos en contraposición con solos más afilados. Cualquier amante de los sonidos viscosos, bluseros y psicodélicos, sin duda se sentirá atraído por ‘MOONSHINE BLUES’, un álbum ideal para las noches de luna llena junto al fuego y en el que los ecos de proto-doom y el blues pantanoso de los 70’s, tienen su particular homenaje.

‘MOONSHINE BLUES’ fue grabado, y mezclado en Country House en Catanzaro Stone Mountain y cuenta con un arte de portada obra de  Steven Yoyada, estando disponible vía The Swamp Records (EE.UU.), Vinilo vía Clostridium Records (Alemania) y cassette vía Burning Coffin Recs (Chile)

LUNAR SWAMP son:

Mark Wolf: voces y armónica

Machen: guitarras y Cigar Box

S.M. Ghoul: batería

‘Muddy Waters’ abre el álbum por la senda del blues. Con un nombre así no podía de ser de otra manera. Una breve introducción por la senda del blues clásico nos introduce en los fornidos riffs difusos que conjugan tanto elementos blues como momentos doom en los que la psicodelia aparece para mostrar una atmósfera borrosa. Con cadentes ritmos y una ambientación tenebrosa, el tema avanza con una parsimoniosa cadencia entre ecos 70’s. Con leves ecos doorsianos el tema se desarrolla en un entorno nebuloso con chamánicos pasajes.

Siguiendo una línea similar al tema anterior ‘Moonburt smoke’ nos intoxica con sus riffs blues-doom. Espeso y viscoso, el corte nos impregna de thc entre sus gruesos riffs y sus solos intoxicantes. Pesado, lento y completamente narcótico, el tema nos sumerge en un entorno oscuro y tenebroso en el que los ecos del pasado quedan reflejados.

Con una apertura misteriosa y psicodélica, ‘Redneck squatch’, índice en la fórmula del blues. Los parsimoniosos riffs stoner de vocación doom se entrelazan con las melodías de blues chamánico. Una constante que se repite en gran parte de los temas contenidos en el álbum. Sin perder de vista los entornos pantanosos, los efluvios lisérgicos se elevan entre sus cadenciosos y parsimoniosos riffs.   La neblina narcótica envuelve el tema entre sus emanaciones psicotrópicas ampliando el espectro del doom y del blues.

Sin salirse de la línea presente en todo el álbum ‘Old ben the gator’ conjuga el legado del Rey Lagarto en una versión psycho-doom completamente psicodélica. Solos ácidos, voces crudas, pero de gran magnetismo y una armonía que se repite una y otra vez van construyendo otro corte denso y pesado en el que el blues es el punto de partida. Coloreando con el sonido de la armónica la propuesta se vuelve más ortodoxo por momentos sin perder su vocación pesada. Cambiando el aspecto, el tema se deja llevar por momentos mucho más psicodélico que se elevan majestuosos entre sus crujientes e impactantes riffs.

‘Cross swamp blues’ nace entre las emanaciones lisérgicas de su pantanosa atmósfera para impregnarnos de thc nuevamente. Una constante de un álbum que tiene claro su objetivo. Un corte desgarrador lleno de fuerza que gravita en humeantes atmósferas para narcotizar al oyente con su oscuro y denso sonido. Sin perder el carácter doorsiano en la voz, el tema trata de emergen de entre la niebla para golpear con toda su fuerza,

Con un tono más ceremonial ‘Sweet sue’, el tema original de WITCH,  presta un mayor protagonismo a las melodías vocales sin salirse del guión. Viscoso y oscuro, el corte muestra a la banda en un estado de melancolía en el que se toman alguna licencia estilísticaEl resultado es un versión densa y narcótica en el que la psicodelia toma un mayor protagonismo en detrimento de la pesadez de los cortes precedentes. Teniendo en cuenta que estamos ante la canción más larga del álbum, la oportunidad para desarrollar su sonido se presenta evidente, logrado una particular versión incluso más impactante que el tema original. Con un parón en su parte central la banda hace un hiato para resurgir como Ave Fenix por la senda del blues del delta. Sin complejos, la armónica sirve para ofrecernos momentos de blues clásico prescindiendo de la pesadez stoner-doom a modo de guiño a los pioneros.

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Reseña: THE MOOD RINGS.- ‘The arrival’

‘THE ARRIVAL’ es el debut del joven cuarteto vasco THE MOOD RINGS. Un álbum que recupera la esencia del rock clásico, el blues y el soul bajo tonos vintage.Un fascinante trabajo de presentación de una banda que construye canciones a la vieja usanza y a semejanza de bandas como Blues Pills o Heavy Feather. Combinando baladas llenas de sensualidad con cortes más ardientes, el joven cuarteto muestra su amor por el rock de origen 70’s con gran destreza y gancho para el oyente. Con las suficientes dosis de psicodelia, THE MOOD RINGS evocan momentos más propios de Delaney & Bonnie o incluso Janis Joplin enriquecidos con algunos riffs Stoner que dotan sus temas de un aire contemporáneo. No estamos ante una banda que hace canciones apolilladas, sino que por el contrario construye temas frescos que funcionan a la perfección. Toda una fiesta colorista de sonidos retro que atrapará fácilmente a los amantes de ese rock clásico atemporal. Un rock que cuarenta años después sigue estando de actualidad y que, con trabajos como éste, tiene el futuro garantizado. Por momentos viscerales y festivas, por momentos seductoras, las seis canciones que componen el álbum gravitan en una orbita que va desde el rock sureño, con solos de guitarra que se inclinan por la acidez, hasta el soul más elegante y seductor con la incorporación del saxo. Sin duda un trabajo sin artificios que fácilmente te va a enganchar. Desde el sugerente arte de la portada hasta el último de sus surcos, ‘THE ARRIVAL’ es uno de esos álbumes que te invita a viajar al pasado para seguir disfrutando del rock de siempre, ese rock mantiene su magia décadas después. Muchas son las propuestas retro con las que nos encontramos, pero no siempre todas tiene la autenticidad que nos gustaría, este álbum no es de esos. Sustentados en la portentosa voz de su cantante Olatz Ugarte, las canciones cuentan con todos los elementos para ser atractivas para el oyente, ya que no encasillan en un solo género, sino que nos ofrecen un crisol de sonidos vintage que nos invita a ponernos la camisa de flores, los pantalones de campana y nuestra mejor sonrisa. ¿Se puede pedir mas?

‘THE ARRIVAL’ fue grabado durante 4 dias en AME Estudioa (Mutriku), en septiembre de 2020 siendo producido por Axular Arizmendi

THE MOOD RINGS son: Olatz Ugarte (Voces), Xabier Badiola (guitarra eléctrica, slide, coros), Andoni Lopez (bajo y coros), Markel Corral (batería y percusión)
Julen Oruesagasti (Sax en ‘The Arrival‘).

Por la senda del blues rock vintage ‘Sell Me Your Truth’ nos viste de color entre ritmos de blues stonerizados en línea Blues Pills. Una banda con la que los vascos tienen muchas similitudes. El registro de cantante Olatz Ugarte, sensual, salvaje, desgarrado, y los vibrantes ritmos hacen necesaria la comparación. Aportando también dosis lisérgicas el tema danza entre solos más propios del rock sureño en una combinación vibrante que fácilmente nos atrapa. El carácter festivo del tema hace que rápidamente nos sintamos atraídos por el cuarteto.  

Con ritmos más frenéticos ‘Sweet Tea’ incide en el legado del blues negroide. Con un carácter ritual, la magia aflora en un ritual animista mas propio de una ceremonia de vudú. Solos ácidos complementan un corte que parece navegar entre pantanos humeantes con la noche como protagonista. Imposible mantener las articulaciones en estado de reposo.

Ahondando en el blues con raíces, ‘Crescent Moon Blues’ vuelve a tomar el elemento de la noche para envolvernos en una atmósfera psicodélica llena de misterio. Así nos introducen en una sensual balada al estilo que Clapton tocaba junto a Delaney & Bonnie. Pinceladas soul en la seductora voz y un aire bucólico van construyendo una canción llena de belleza ante la que es difícil no caer rendido a su encanto.  Una suave melodía que nos susurra en un cálido abrazo que se envuelve en una colorista atmósfera humeante. Posiblemente el tema más destacado de un álbum fascinante. Delicados solos de guitarra pone el broche de oro a una canción sugerente y llena de magia. Sin duda sus nueve minutos se nos hacen escasos ante lo hechizante de sus notas.

Embutidos en los ropajes retro Remember The Taker’ nos contagia de ritmo. Un tema con tonos funk que enseguida engancha con el oyente. Blues, soul, funk y rock más propios de los 70’s pero que en manos del cuarteto resulta de lo mas actual. Rock de siempre, sin aditivos y con ligeras dosis de vibraciones Stoner complementan otro tema en el que la psicodelia habita en un segundo plano. Más efervescente que los temas anteriores, la canción vuelve a atraparnos.

Dese la sensualidad de suaves acordes,’The Arrival’ se desarrolla entre aterciopeladas melodías que dejan paso a pincelas lisérgicas de una guitarra pomposa y elegante. Con los momentos más sosegados del álbum, el tema se eleva desplegando toda su rabia en arrebatos de furia. Una oscilante canción que a pesar de su tono suave contiene momentos de intensidad que nos despiertan de ese placentero sosiego.

‘The Sun’ pone el cierre al álbum con dulces y suaves acordes en su primera mitad antes de eclosionar en una explosión de fuerza y sentimiento. Con una estructura similar el tema precedente, la balada oscila entre la ternura y la rabia en un equilibrado juego. Con la sensualidad del saxo el tema se muestra seductor y sensual transmitiendo dulzura y sosiego. Algunos guiños jazz contrastan con unos riffs que se vuelven más pesados incrustando vibraciones Stoner a otra maravillosa canción llena de gancho.   

The Mood Rings

Reseña: MAHA SOHONA.- ‘Endless searcher’

El trío sueco MAHA SOHONA consiguió hechizarme con sus dos primeros trabajos, y siete años después ya no tenía muchas esperanzas de que regresaran para maravillarnos con su música, pero ¡¡voilá!!, hace unas semanas nos sorprendían con una nueva y mágica canción. ‘Leaves’ era el preludio de su tercer álbum ‘ENDLESS SEARCHER’. Solo puedo decir que la espera, ha merecido la pena. Después de que su anterior batería se mudase con su familia a Suiza, la banda tenía algunas canciones sin terminar y decidieron finalizarlas con su nuevo batería y amigo de la banda David  Lundsten. MAHA SOHONA cuenta con un cantante que no solo canta, sino que nos susurra cada estrofa haciendo que caigamos rendidos a su poder de seducción. Cautivadores en todas sus facetas, los suecos saben preparar con calma la atmósfera en la que se desarrollan sus canciones. Siempre con un groovy que nos atrapa, sus temas toman los elementos del rock del desierto para escribir su particular historia psicodélica. Su magnetismo en línea Colour Haze se equilibra a la perfección con unas gotas de blues entre sus cristalinos y brillantes riffs; Unas buenas dosis de fuzz narcótico soportado por una poderosa base rítmica, completan sus atrayentes y largas canciones. Sus temas se estructuran con largos pasajes instrumentales ofreciendo el lado más sensual del trio, pero también tienen crestas en las que los ecos del desierto aparecen manteniendo el legado de bandas como Kyuss o sus paisanos Lowrider, en un alto nivel. Todo un viaje sensorial del que no querrás salir nunca, ya que la suavidad de sus magnéticas y bellas melodías, son un regalo que no todas las bandas pueden ofrecer. Sin duda ‘ENDLESS SEARCHER’ es la perfecta banda sonora para contemplar las estrellas en la noche del desierto o en cualquier paradisiaca y solitaria playa; sus canciones te invitan a una búsqueda interior con sus balsámicos y reconfortantes pasajes.  Si hay algo que me falta respecto a sus anteriores álbumes, son esos tonos exóticos que aportaban mística a sus canciones. En cualquier caso, en este, su tercer álbum, siguen ofreciendo alicientes suficientes para volver a darle al play una y otra vez. Porque ‘ENDLESS SEARCHER’ es uno de esos albúmenes que no querrás dejar de escuchar, de esos que uno escucha compulsivamente. Otra característica que se mantiene en el álbum es la perfecta sintonía entre su pesada y eficaz base rítmica y la brillantez del sonido de su guitarra, algo que no está al alcance de todas las bandas. Así consiguen un sonido sólido y cohesionado que logra cautivar tanto a los fans de los sonidos más contundentes, como a los amantes de los sonidos más narcóticos y ‘viajeros’. Perfectamente podríamos usar el tópico de que estamos ante el mejor álbum de psicodelia pesada del año, pero eso, solo el tiempo nos lo dirá. MAHA SOHONA lo tiene todo, unos músicos impresionantes, unas melodías seductoras, una voz sensual y penetrante, así como un groovy irresistible, con el que consiguen magnificas canciones. ¿Se puede pedir más?

Todas las canciones fueron escritas y compuestas por su guitarra y cantante, Johan Bernhardtson, el cual llevaba a la sala de ensayo las mismas, siendo completadas éstas por Thomas Hedlund (bajo) y David Lundsten (batería) tocando algo que hiciera que funcionaran. ‘ENDLESS SEARCHER’ fue grabado «en vivo» en el estudio tocando con guitarra, bajo y batería, todo a la vez el primer día, agregando las voces y algo más de guitarra. Los siguientes 2 días en Järnhjälmen Studio (traducido directamente al inglés significa ‘Iron Helmet’) en Holmsund, en las afueras de Umeå, bajo la dirección de Stefan Johansson que fue el ingeniero de grabación e hizo todas las mezclas para el álbum. El estudio se encuentra en el mismo edificio que el local de ensayo de la banda, habiendo sido usado en alguna ocasión por David, por lo que la banda le pareció oportuno hacerlo allí mismo, ya que el resultado había sido satisfactorio con anterioridad. El arte de portada es obra de Maciejkamuda Art.

‘Leaves’ ha sido el primer tema que la banda nos ofrecía tras un silencio de 7 años. La canción refleja a MAHA SOHONA en el punto en el que nos dejaron. Sumergiéndonos en el suave espacio heavy-psych al que nos tienen acostumbrados, el tema se desarrolla en bosques llenos de hongos mágicos. Sus relajadas melodías nos acarician los sentidos con delicadeza. Con la guitarra emanando vibraciones lisérgicas, el sonido de la banda se muestra complaciente con el oyente proporcionando un gratificante estado de relax. La cálida voz y la instrumentación contenida, hace que la canción flote en su desarrollo llenando la atmósfera de color. Pocas dudas hay de que los suecos saben de qué va esto de la psicodelia pesada contemporánea, y con este tema lo dejan meridianamente claro. El tema incita al dulce balanceo mientras la mente se expande en ese arco iris psicotrópico que tan bien saben construir. Sus acolchados pasajes hacen que el oyente se sienta como en una nube viajando por el cosmos. A lo largo del tema, no faltan las arrancadas de fuerza con riffs rugosos y difusos que ponen el contrapunto a la dulzura presente en toda la canción. La parte final del tema ofrece los riffs más pesados, aportando el tono Stoner a un tema heavy-psych de alto rango. Es difícil regresar de una manera tan brillante tras tantos años de silencio con diez minutos de esta calidad y magnetismo.

Con un tono psicodélico más caleidoscópico y vintage, ‘A black star’ toma vibraciones más propias de los 70’s para sumergirnos en un espacio psicodélico aderezado con ciertos elementos progresivos. Incluso con pinceladas jazz y un hechizante ritmo, los desarrollos instrumentales se alargan en un ambiente de melancolía. Efectos y un aumento de intensidad en el ritmo, hace que la canción nos invite a una bacanal de sonidos psicotrópicos en forma de jam. Si por algo se diferencian MAHA SOHONA de muchas de las bandas de la escena pesada es por el sonido que sale de sus tambores. No son golpes violentos, sino que usan la gama más grave de los parches, lo que hace que incluso eso, resulte mullido para el oyente. Con mas garra de la mostrada hasta ahora, las melodías se elevan en un relato más contundente y vibrante sin abandonar su espacio psicodélico. Stoner de tintes retro con el suficiente gancho como para provocar esguinces cervicales. Estos chicos saben como atraernos al interior de sus canciones, y lo hacen, ofreciendo cada vez un aliciente diferente.

‘Scavengers’ ofrece al trio en su versión más pesada. Sus difusos riffs y sus atronadores tambores nos golpean con contundencia desde los primeros riffs. Con un sonido más inquietante y una cadencia retro en las partes vocales, el tema está lleno de garra. Vibraciones pesadas, pero sin estridencias sin renegar de las buenas melodías, aquí la oscuridad parece haberse adueñado de los suecos. Por una senda más heavy-rock el tema usa elementos proto-metal en sus escasos cuatro minutos. A diferencia de los largos temas anteriores, en esta ocasión van directos al grano, sin preparar previamente la atmósfera.

Con acordes de blues lisérgico ‘Orbit X’ pone el cierre al álbum devolviéndonos a esos tupidos bosques psicodélicos en los que los efluvios de la dietilamida nos narcotizan. Desplegando toda su magia, cada nota nos invita a dejarnos llevar por las envolventes y magnéticas ondas de su sonido. Cautivadores paisajes sonoros se abren ante nosotros para acompañarnos en un trance en el que nuestros sentidos se expanden arropados por sus bellas y extasiantes melodías. El tema se desarrolla en esa suave atmósfera y solo en su parte final los rugosos riffs regresan a escena para aportar el músculo a otro fantástico y cautivador tema.

Maha Sohona

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Reseña: GREY MOUSE.- ‘A Moment of Weakness’

Ya hace tiempo que me topé con los rusos GREY MOUSE, y desde entonces, cada nuevo álbum suyo es un motivo para mi gozo. Su último álbum ‘A MOMENT OF WEAKNESS’ no me ha defraudado sino todo lo contrario. Embutidos en un cuerpo de loner-folk sus oscuros temas se desarrollan en tórridas y chamánicas atmósferas más propias del dark-folk. El ambiente del medio oeste se refleja en unos chamánicos temas llenos de sentimiento en los que el blues y el dark-country conviven con misteriosas atmósferas psicodélicas. Sustentado en el gran trabajo de la cálida línea del bajo, el plácido y romántico sonido del violonchelo y la hechizante y profunda voz de Mikkhail Kudrey, el álbum nos arrulla con una narrativa romántica con canciones atormentadas en las que GREY MOUSE dejan patente su calidad. La combinación de esos elementos hace que canción nos aporte un estado de ánimo, a menudo depresivo, pero sin duda impactante. Sus lentos temas nos acarician con delicadeza sacando los demonios al exterior en un ejercicio catártico en el que el blues y la psicodelia en su faceta más sosegada, están omnipresentes. Estamos ante un álbum intimista, y como todos los álbumes de estas características los sentimientos están a flor de piel. Su narrativa pausada no reniega de sonidos más pesados con guiños doom, en un acercamiento a las vibraciones más oscuras. El espíritu country nos traslada a solitarios y tórridos paisajes del medio oeste donde el silencio crea un espacio reflexivo en el que poder transmitir unas canciones que salen de las entrañas de GREY MOUSE. Sin estridencias, cada tema hace que nos sintamos participes de su relato, algo que no muchas bandas consiguen. Ese gran aval, y una cuidada composición, hace de ‘A MOMENT OF WEAKNEES’, un álbum ideal para introspección. Disponible vía Addicted Label.

GREY MOUSE son: Mikhail Kudrey – voz, Alex Chunikhin – guitarra/bajo, Kirill Chunikhin – batería (‘Dark Road’, ‘Rat Race, Survival Song’, ‘Here Comes the Storm’), Denis Bayukansky – batería (‘Better than Me’, ‘On The Run’, ‘Suicide Song‘), Uliana Volkova – violonchelo.

El ruido de la tormenta abre el álbum en ‘Backwater’. Suaves acordes nos trasladan a un mundo mágico en el que la psicodelia nos susurra con dulzura. Con una atmósfera melancólica el tema fluye dócilmente. Las dualidades de sonidos graves, con los acordes más afilados crean un tema plácido y reconfortante con la ausencia de voces.

Nuevamente la calma preside la apertura de ‘Dark road’. En una atmósfera oscura y con violines entre los acordes evocadores del medio oeste, los rusos se trasladan al corazón de la América profunda. La cálida voz parece acariciarnos en un halo de romanticismo con el blues en el horizonte.  Susurrante y acogedor, el tema se toma la pausa para ofrecer al oyente una cálida brisa en una atmósfera gris. Pinceladas psicodélicas asoman la mirada a una canción más propia del dark-folk. En un ambiente intimista, la voz nos tararea melodías oscuras pero gratificantes.

Instalados en la suavidad ‘Better than me’ borbotea con la grave voz entre cadentes y cálidos acordes. Arropado por el sonido del violín el sentimiento blues preside otro tema aterciopelado y susurrante.  Blues oscuro y misterioso con una magnífica voz que logra transmitir todos sus sentimientos en cada estrofa bajo una atmósfera nebulosa de psicodelia reconfortante.

Siempre misteriosos, nuevamente el violonchelo se une al grueso bajo para introducirnos en ‘On the run’. Con el dark-folk en el horizonte el tema cuenta con una narrativa más dinámica. Sin salirse de los dictados del blues, la canción está marcada por el sonido de un bajo penetrante y unas voces se superponen mostrando todo su desasosiego en un ejercicio coral que resulta muy efectivo.

Los vientos románticos regresan en ‘Rat race’. Otra canción intimista con el cello arrullándonos en una atmósfera oscura. Preparando la canción con platillos y ritmos que van elevándose, el bajo portentoso crea un espacio inquietante en un espacio más propio del medio oeste. Con medios tiempos y un susurro constante el tema nos introduce en un espacio de oscuridad inquietante en el que la psicodelia y el blues se unen en un peculiar ejercicio de romanticismo en el que los pasajes narrados crean una cierta inquietud al oyente.

Nuevamente la calidad del country y los sonidos del medio oeste se muestran esplendorosos en ‘Survival song’. Sus suaves acordes describen un entorno intimista en el que la banda rusa crea otro magnífico tema con aroma a música americana. Bellas y penetrantes melodías vuelven a acariciarnos con delicadeza entre acordes de ese violonchelo hechizante. Siempre atmosféricos, consiguen dotar de garra al tema a través de las bellas y cálidas melodías vocales. Subidamente el tema se retuerce mostrando todo su desasosiego en una explosión de garra y sentimientos atormentados.

’Here comes the storm’ mantiene la atmósfera sombría persistente en todo el álbum. Nuevamente la dualidad de bajo y violonchelo van dando forma a otro tema oscuro e intrigante. Los ecos dark-country y alguna pincela blues habitan en ese entorno enigmático en el que la psicodelia está presente con sutileza. Luchando con sus fantasmas la profunda voz desarrolla su turbio relato con un sonido limpio que contrasta con la nebulosa atmósfera en la que se desarrolla la canción. Con el bochorno del ambiente palpándose en cada acorde el tema se deja llevar por los pausados ecos blues en esta encrucijada lisérgica.

Los inquietantes acordes y una narración más propia del Rey Lagarto abren la misteriosa ‘Suicide song’. En tonos chamánicos los pausados pero profundos acordes nos hacen partícipes de un mantra sonoro lleno de poder narcótico. Trascendentales pasajes en la persistente atmósfera de oscuridad y soledad presente en todo el álbum nos ofrecen otro corte mágico e inquietante.

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Addicted Label

Reseña: OLD BOYS’ BLUES EXPERIMENT.- ‘Old Boys’ Blues Experiment’

Entre nuestras recomendaciones semanales aparecía un curioso trabajo de los británicos OLD BOYS’ BLUES EXPERIMENT. La banda está compuesta por el guitarra de INDICA BLUES, Tom Pilsworth, Tom Mc Keand (teclados) y el malogrado Aaron Jarvie-Swain (bajo y batería). Aaron tristemente fallecía falleció hace pocas fechas víctima del cáncer pero su quisieron crean un álbum con su trabajo y donar la recaudación del mismo para destinarlo a su hija. Una triste historia que nos ofrece su lado bueno con cuatro temas en los que el blues y psicodelia sirven de tributo al músico. Sus ácidos temas con aroma vintage gravitan entre lisérgicas melodías y fornidos ritmos. Desde la sencillez y la honestidad sus atmosferas humeantes se ven asediadas por bacanales de guitarras psicotrópicas sin perder la esencia del blues clásico. Sus chamánicos temas sirven de bálsamo para el oyente ávido de propuestas honestas hechas desde la sencillez. El resultado es brillante.

Fuertes tambores y una densa línea de bajo abren ‘Dude, where’s my helicopter? ‘. Enseguida la guitarra de Tom comienza a rezumar blues ácido entre los cadentes ritmos. Elevando la intensidad el tema incursiona por paisajes psicodélicos de gran belleza. Robusto y pesado, el tema consigue el equilibrio entre sus lisérgicas melodías y los fornidos ritmos. Con una bacanal de solos ácidos el tema se convierte casi en una jam heavy-blues en la que los pasajes heavy-psych revolotean sin control. Un impactante sonido lleno de ‘duende’ bajo una atmósfera acogedora.

Instalados en el heavy-blues, ‘Cherry Bomb’ golpea con toda su fuerza entre poderosos ritmos y un sonido denso y turbio. Su difuso sonido es asediado por esa guitarra afilada que no cesa en su empeño por explorar los blues del pasado en un entorno nebulosos y humeante. Su repetitivo ritmo se complementa con los virtuosos pasajes heavy-psych sin perder su esencia blues. El aturdidor sonido del bajo dota de fuerza y pesadez a un tema construido de una aparente sencillez, pero con un resultado brillante. En la parte final, la banda se deja llevar por la ortodoxia blues.

Entre nebulosos pasajes, ‘A Long Train Home’ repite la formula psicodélica. Con misteriosos desarrollos esbozan pinceladas de blues lisérgico con gran destreza. Un ritmo lento pero sólido, y sin prisa para arrancar, hace que el tema narcotice al oyente con su vocación lisérgica innata. Con sus cinco minutos, y siendo el corte más largo del EP, la canción incorpora los teclados con un sonido cálido que se aleja de los afilados solos de las canciones precedentes. dejándose llevar por la placidez de sus ritmos, el tema

Cadenciosos y silencioso ‘Epilogue’ se sumerge en el blues entre psicotrópicos. Con un carácter chamánico el tema explora los confines del blues en su versión más lisérgica.  Solos ácidos y una cálida instrumentación conjugan un tema profundo en el que podemos encontrar vestigios vintage en tonos doorsianos. El cálido y penetrante sonido del órgano aporta la calma entre sus efluvios psicotrópicos en un tema que parece inconcluso y del que aparentemente podría sacarse mas. Como si se tratara del primer esbozo, la canción se muestra prometedora.