Reseña: STEAK.- ‘Acute Mania’

Cinco años después, los británicos STEAK  regresan para derretir el asfalto con una nueva colección de canciones de rock pesado que arde sin llama y que está hecho para tocar bajo y lento. Su particular blues del desierto expansivo penetra en los sentidos del oyente impregnándolo de vibraciones stoner con un tono melancólico, pero lleno de fuerza. STEAK son una banda particular, una banda que, a pesar de tocar un estilo definido, tiene su propia esencia, y eso se refleja en estas ocho fantásticas canciones. Un trabajo con una buena producción y  un sonido nítido, lo que le hace ser un álbum versátil, tanto en sus pasajes psicodélicos como en los golpes de pesadez stoner. Lleno de ganchos en forma de estribillos, STEAK atrae a sus fieles a un espacio de intensidad sonora como pocos. Todo un despliegue de stoner-metal que no reniega de sus raíces blues, y que por momentos, se enriquece con pinceladas grunge. Emotivas canciones con magníficos arreglos, riffs poderosos, voces mágicas y una sensación de grandilocuencia en un trabajo con unas canciones en las que todos los detalles parecen perfectamente diseñados para enganchar al oyente. Con la llegada del álbum viene la llegada del cómic de edición limitada «Steak: Mad Lord» que acompañará al vinilo. Escrito por Samuel Smith e ilustrado por Rhys Wooton, el cómic reúne el futuro postapocalíptico establecido hace mucho tiempo de STEAK y el mundo samurái exagerado del Japón feudal del cortometraje «Mad Lord: Samurai of 1000 Deaths», la banda sonora del cual fue grabado íntegramente por la banda.

ACUTE MANIA’ está disponible vía Ripple Music.

‘Wolves’ parte de un entorno de rock clásico que evoluciona hacia difusos pasajes stoner. Oscilante con sus subidas y bajadas de intensidad, el corte contiene plácidos desarrollos pintados de psicodelia en contraste con momentos ásperos y pesados. Una melodía bien cuidada hace que el tema brille por igual, tanto en sus pasajes más contundentes, como en los remansos de paz que contiene. El uso del fuzz cegador presente en partes de la canción, está ejecutado con eficacia para que todas las piezas del puzle encajen. También el logrado trabajo en las melodías vocales es uno de los avales de la pista.

Golpeando con virulentos  riffs pesados ‘Dead Meat’ se desarrolla en una atmósfera turbia y oscura. Una batería marcial, pinceladas grunge, y unos riffs mastodónticos, son los argumentos de este impactante corte. Si a estos elementos unimos unos coros exóticos, nos encontramos un resultado fascinante en una canción sustentada en los dictados stoner.

En todos acústicos ‘Ancestors’ cambia el registro de STEAK. Delicado y acolchado en su apertura, la canción se eleva majestuosa guiada por fascinantes melodías que arrastran unos riffs, que incrementan su intensidad. Nuevamente serpenteante entre remansos de calma, y tortuosos pasajes, logran otra atractiva canción marcada por un sonido difuso y unas voces cristalinas haciendo de contrapunto.

‘Last Days’ fluye lentamente en un espacio psicodélico evocador de bandas como All Them Witches. Tonos de psicodelia chamánica expanden su poder de seducción con pausados acordes con sabor a medio oeste. En esa atmósfera humeante el corte avanza firme entre embriagadores paisajes bien construidos. El lado más lisergico de los británicos aparece aquí de forma esplendorosa. Completamente cautivador, el corte nos sume en un trance narcótico enriquecido con sutiles coros y golpes de riffs de de psicodelia pesada

En ‘Frequencies’ los britanicos exploran insondables entornos de psicodelia pesada con gran acierto. Reconfortante en su melodía el corte es ornamentado con efectos envolventes. Su instrumentación indaga en un territorio más progresivo en el que los elementos espaciales hacen acto de presencia en su primera mitad. A partir de ese momento la banda desata toda fuerza transformando el carácter del corte con elementos stoner y hard-rock. Las voces alternan momentos desgarrados con melodías apacibles, lo que enriquece profundamente la canción, haciendo que ésta se muestre versátil y rica en matices. Su magnífica producción, hace que su sonido sea esplendoroso.  

Los crujientes riffs de ‘System’ nos sitúan en un espacio stoner de gran rugosidad y pesadez. EL grueso sonido del bajo difuso y sus pujantes tambores son aplacados con una  voz más amable con la que bajan la intensidad. El carater monolítico de sus riffs logran encajarlo con pasajes de psicodelia pesada de gran atractivo. Nuevamente vuelven a dotar la canción de una variedad de estilos con los que logran un resultado fascinante.

Los ocho minutos de ‘Papas Special Custard’ trascurren en un espacio de psicodelia pesada con un gran atractivo y magnetismo. Con una apertura contenida y lisergica, la banda va haciendo evolucionar su envolvente sonido hacia un entorno más virulento. El hipnotismo de su armonía se contrarresta con golpes de riff difusos en una línea que me recuerda a bandas como Rotor. Estas idas y venidas se suceden aunque el tema tiene un nitido caracter chamánico. Sus cálidas y hechizantes voces nos sumen en un gratificante trance que reconforma nuestros sentidos. Posibleente la canción mas notable de un interesante y atractivo álbum. Aquí se siente a la banda cómoda ejecutando estas magnéticas vibraciones lisérgicas.

En tonos acústicos, ‘Mono’ deja espacio a la espiritualidad. Suaves acordes y unas susurrantes voces corales, nos ponen en el lugar adecuado para percibir todos los sentimientos que el corte logra transmitir. Su carácter psico-progresivo se enriquece con riffs crujientes que datan al corte de una grandiosidad momentánea, ya que la esencia se mantiene en ese entorno psicodélico en el que tan bien se maneja STEAK.

STEAK:
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Reseña: TENTACULA.- ‘Estrella destruida’

‘ESTRELLA DESTRUIDA’, es el segundo álbum del quinteto austriaco TENTÁCULA. Con un nombre inspirado en la serie Star Wars, así como en los spaguetti western italianos de finales de los 60’s, la banda refleja en sus canciones su pasión por la psicodelia vintage. Con momentos de surf-rock, garage, blues o soul, los temas se actualizan con ganchos Stoner con los que son dotados de un aspecto mas contemporáneo. El álbum bien pudiera ser una especie de revival de sonidos clásicos, pero cada canción, tiene su propia esencia.  Melodías oscuras, empapadas de reverberación y riffs inquietantes crean una mezcla refrescante, en algún lugar entre la psicodelia ensoñadora, el sucio garage-rock y las vibraciones pesadas del siglo XXI. Un álbum ecléctico, que funciona con canciones sencillas, pero con gran atractivo, ya que sus composiciones no se ponen límites. El trabajo viene marcado por la seductora voz de su cantante Penny, con un registro poderoso y sensual a la vez.  Desde el pop de confitería hasta los ásperos riffs Stoner, cada canción ofrece al oyente un estado diferente, lo que hace que el álbum en su conjunto este dotado de un gran atractivo. Sacudidas contagiosas y atmósferas oscuras con un inequívoco tono vintage, hacen de ‘ESTRELLA DESTRUIDA’ un álbum que escapa a los estereotipos.

‘ESTRELLA DESTRUIDA’ está disponible vía StoneFree Records.

TENTACULA son:

Markus Kapeller (guitarras)
Penny Slick Perry (voces)
Michael Falkner (batería)
Paul Eidenberger (guitarras)
Arthur Darnhofer-Demàr (bajo)

Delicado y elegante, ‘Shadows’ se construye sobre unos sencillos acordes que eclosionan con rugientes riffs difusos y una voz impulsada por el blues. Una dualidad sónica que conjuga el rock retro con turbios sonidos Stoner, para crear una canción de rock clásico con un aspecto contemporáneo. Un sonido del siglo XXI, pero que emana del legado del pasado. Su magnetismo y su aroma psicodélico hacen que el corte resulte atractivo y con gancho, aún estando alejado de estándares estilísticos.

Con un nombre tan obvio como ‘Garage’, podemos hacernos una idea de su contenido. Ritmos garage con incrustaciones de blues componen los pilares de este áspero tema. Aportando dosis Stoner el tema camina brioso entre sutiles elementos psicodélicos ejecutados en un segundo plano.

‘Estrella destruida’ deja al descubierto la sensualidad de su vocalista. Aterciopeladas melodías vocales, y una oscilante base rítmica escarban en el blues con desgarradores momentos ejecutados a ritmo lento pero firme. Enfundado en un cuerpo vintage, la canción contiene algún riff grueso que nos saca de la ambientación 60’s. Su construcción se fundamenta en elementos del siglo pasado, pero también contiene vibraciones más contemporáneas. Aderezado con ganchos pegadizos el tema acaba por atraparnos sutilmente.

Bajando las revoluciones, los delicados pasajes psicodélicos de ‘Trip patterns’ son el espacio para el derroche de sensualidad de una voz con mucho hechizo y dulzura. Sus suaves pasajes se desarrollan en un ambiente de melancólica psicodelia.  Casi susurrante, el tema es el espacio perfecto para mostrar todos sus atributos vocales, que son muchos. Oscuro pero reconfortante, la canción ejerce de bálsamo para el oyente.

‘Birds whispering’ parte desde momentos ‘a capella’ de su vocalista antes de dejarse llevar por vibraciones psicodélicas que lentamente nos acercan a territorios heavy-psych cercanos a la frontera con el Stoner. Manteniendo el espíritu blues y soul, el tema suena a 70’s, pero su composición resulta nuevamente fascinante, gracias a los elementos contemporáneos aportando las dosis de pesadez en momentos concretos del corte. 

Con un sonido ecléctico, ‘No place for ponies’ se desarrolla en una tenebrosa atmósfera, con cierto carácter misterioso y oscuro. Sus tonos casi ocultistas, contrastan con la luminosidad del resto de canciones del álbum.

‘Warning signs’ muestra el lado más sofisticado de los austriacos. Pinceladas blues y soul se fusionan en un corte pausado en el que no faltas sutiles momentos de pesadez insertados ocasionalmente entre su plácida melodía. Su lento groovy se adorna con elementos exóticos con un satisfactorio resultado.

El álbum cierra con ‘Creator’, una canción que mantiene la esencia predominante en todo el álbum. Cadente, pesado y con aroma de blues, el corte sigue una senda de oscuridad con ocasionales golpes de fuerza dentro de su espíritu psicodélico. Las voces casi teatrales logran transmitir el desasosiego de este corte cadencioso.

TENTACULA

StoneFree Records

Reseña: STONE AXE.- ‘Stay of execution’

‘STAY OF EXECUTION’ es un muestrario de rock clásico, sin aditivos, un álbum compuesto con la honestidad de un músico veterano en estas lides. Su sonido orgánico y la pasión puesta en cada una de las canciones, hace que nos enfrentemos a un álbum cautivador, en el que no hay ninguna canción de relleno. Inspirado en el rock clásico de los 70’s, Tony Reed recupera canciones inéditas compuestas en el periodo comprendido entre 2008 y 2022.Todo un gozo para los amantes del rock clásico y de los sonidos orgánicos. Tony, tocando todos los instrumentos y haciéndose acompañar a la voz por Dru Brinkerhoff, usa los conceptos del proto-metal, del rock sureño, de la psicodelia y sobre todo de ese blues lleno de sentimiento que invadía las emisoras de radio de mediados de los 70’s, para construir un álbum vitalista. Rock compuesto y ejecutado con la pasión de un principiante, pero con la clase de todo un veterano como él. Piensa en el legado de bandas como Thin Lizzy, Led Zeppelin, Bad Company y entenderás de lo que hablo. Sin la intención de innovar, sino con la de recrear ese espíritu 70’s, las ocho pistas del álbum guardan el mismo espíritu retro, sin que ninguna de ellas destaque especialmente sobre las demás, ni para mal, ni para bien. ‘STAY OF EXECUTION’ es una exaltación de los sonidos hard-rock más clásico, el sonido de los héroes del rock, que sigue vigente cinco décadas después, con apuestas brillantes como esta.

STONE AXE  son:
Tony Reed – todos los instrumentos y coros
Dru Brinkerhoff – voz principal

‘STAY OF EXECUTION’ está disponible vía Ripple Music.

‘Fell on deaf ears’ despega con ardientes riffs hard rock stonerizado. Dinámico y con un groovy que huele a hard-rock 70’s, el tema nos ofrece un regreso a los sonidos primitivos del pasado siglo. El tema se construye sobre una base de fuertes tabores y solos asesinos herederos del mejor heavy-rock.

Bajando la intensidad ‘Lady switchblade’, se muestra mas comedido ofreciendo plácidas melodías de rock clásico. Los ecos de Thin Lizzy se palpan en una pista que eleva su intensidad sin estridencias sucumbiendo a algunos pasajes de psicodelia con aroma a rock sureño.

‘Sweet sweet time’ es blues psicodélico rebosante de sentimiento. Con un tempo lento, STONE AXE nos empapan de blues humeante entre los efluvios de una atmósfera pantanosa. Un blues clásico con una fuerte base armónica y desgarradores momentos. Uno de esos temas que sería difícil de fechar en una época distinta de los años 70’s.

Mostrando la versatilidad de vibraciones que contiene el álbum, ‘Deep blue’ se muestra aterciopelado y reconfortante. Si suave sonido se impregna con gotas de psicodelia, aportando bellas fragancias a su acolchado sonido.  El tema es un sosegado espacio para la relajación con un cierto aire vintage, aportado por las notas del teclado.

‘Metal damage’ nos despierta del sueño del corte anterior, para golpearnos con toda su rabia hard-rock. Por esa senda clásica, la pista contiene pinceladas de blues en su desgarradora interpretación. Rock sin artificios, a la vieja usanza.

En esta montaña rusa de emociones, llega ‘For all who fly’. Un tema construido sobre una base acústica y aromas sureños. Una canción ideal para escuchar al cobijo del porche de una casa en medio de la pradera. Con vestigios de bandas como The Black Crowes, el tema fluye con suavidad aportando una sensación de sosiego en su ambientación campestre. Un corte delicado, pero con una gran fuerza interior.

En ‘King of everything’ se vuelven a desatar las hostilidades de rock clásico. Con el sonido de bandas como Led Zeppelin o Bad Company, el corte se muestra colorista y vigoroso. Su sencilla armonía es suficiente para cautivar al oyente. Sus reminiscencias blues-rock lo impulsan a un entorno más desgarrador. En esta ocasión Tony vuelve a lucirse con efectivos solos de guitarra ejecutados en el momento justo. 

Con casi ocho minutos de duración ‘The last setting sun’, se erige en el tema más elaborado del álbum. Una larga y pausada introducción con teclados y acordes acústicos van hilvanando una canción que no tiene prisa para despertar. Aromas psicodélicos y un cierto tono vintage, van poniendo los cimientos de la pista. La cálida y sugerente voz, evocadora del mismísimo Paul Rodgers en un registro más elevado, supone un hechizo para atrapar al oyente en su balsámico desarrollo. Rebosante de sentimiento, el corte eclosiona en su parte central mostrando toda su rabia. Ahí encontramos cautivadores momentos de blues psicodélico, llenos de fuerza.

STONE AXE:
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Reseña: DIRTY SOUND MAGNET.- ‘DSM III’

‘DSM II’ es una pieza musical espiritual y ritualista en la que el trio de Friburgo deja patente que son una banda particular, con personalidad, una banda con un amplio crisol de vibraciones inspiradas en el rock de siempre. Reflexivo y con un carácter chamánico, en el que DIRTY SOUND MAGNET no se pone barreras en la composición de sus canciones. Bajo atmósferas psicodélicas, crean un álbum honesto, con un sonido natural, que fácilmente engancha al oyente. Sonando mas poderosos y orgánicos que nunca, construyendo canciones coloristas y efervescentes llenas de energía. Blues, hard-rock, boogie, rock clásico y buenas dosis de psicodelia, reflejado en canciones con una cuidada escritura y unos delicados arreglos, para que todo se muestre ante al oyente con un atractivo superlativo. A veces inclasificables, la banda continúa labrando su reputación a base de buenas canciones que dejan espacio a una improvisación controlada. Intrigantes por momentos, sus balsámicos pasajes de psicodelia aromatizada con atractivas fragancias de gran exotismo, contrastan con otros, en los que reflejan la fuerza y pesadez del rock auténtico. Sin complejos, el trio no se pone límites a su creatividad, y deja que su talento fluya libremente. El resultado es un notable álbum con un arco iris de vibraciones vintage, adornadas con fascinantes pasajes, en los que los sonidos contemporáneos consiguen que nada suene rancio. Las canciones contienen letras sarcásticas basadas en la agitación social actual, una fórmula mágica, que funciona..

DIRTY SOUND MAGNET son:
Stavros Dzodzosz – Guitarra/Voz principal
Marco Mottolini – Bajo/Coros
Maxime Cosandey – Batería/Coros

‘DSM III’ fue escrito por Stavros Dzodzos, grabado por Marco Mottolini, mezclado por Stéphane Chapelle y masterizado por Paul Gold, de Salt Mastering, Nueva York y está disponible en LP, CD y digital a través de Hummus Records.

‘Body in mind’ se desliza entre riff de rock con un marcado espíritu 70’s. pinceladas psicodélicas se incorporan a un corte de vocación garaje con buenos juegos de voces y coros. El tema cuenta con frenéticos ritmos que lo llevan en volandas acompañados de una bacanal de riffs.

Cambiando de alguna manera su sonido, ’Meet the shaman’ aflora en una espesa atmósfera psicodélica. Con una cadencia y un sonido más grave el tema describe un entorno enigmático. La calidez vocal crea un espacio chamánico acompañada de un sonido más turbio y difuso mientras los tambores no cejan en su empeño a lo largo de todo el corte.

Con una explosión de rock and roll ‘Toxic monkeys’ nos devuelve la energía habitual en los suizos. Giros inesperados rebajan la intensidad por momentos, mientras los rasgueos de guitarra oscilan constantemente haciendo que la canción se balancee en su desarrollo. Estribillos pegadizos se unen a otra fiesta vintage en la que la psicodelia y la particular esencia de la banda se reflejan con destreza. Un tema divertido, pesado, y nada convencional, que hace que se erija como uno de los destacados del álbum.


Bajando las revoluciones ’Mr Robert’ nos susurra con suavidad en su apertura con logrados acordes de guitarra y un magnético bajo que nos invitan a explorar misteriosos entornos sonoros. Suave y cálido, el tema se desarrolla en una lánguida atmósfera psicodélica. Siempre sabiendo usar los coros con un gran atractivo, el espíritu psicodélico de los suizos aparece para mostrar su lado más sosegado entre acordes de blues. Casi ocho minutos de fascinantes sonidos lisérgicos ricos en texturas envueltos en esa aura vintage que tan bien saben construir DSM.

‘Pandora’s dream’ resucita las vibraciones coloristas a ritmo de funk. Contagiosas vibraciones que nos invitan al baile con sus pegadizos estribillos. Su tono vacilón acerca la canción al oyente resaltando la personalidad de la banda. Rock asequible y de fácil escucha, pero con un gran trabajo compositivo en sus entrañas. Sus solos de guitarra, sus tambores alocados, y el magnetismo de ese bajo que no toca una nota sin sentido, consiguen atrapar al oyente en un torrente de sensaciones.

En ‘DSM III’ encontramos un interludio acústico con cálidas voces y algún solo penetrante evocar de un espacio más propio del medio-oeste.

Instalados en los sonidos sureños ‘Heavy hours’ es construido sobre riffs con slide y un nítido espíritu de rock anda roll. Adaptando estas vibraciones clásicas a su propio sonido, DIRTY SOUND MAGNET crea un nuevo corte colorista con olor a rock de siempre. Es rock atemporal con el que tan bien se maneja el trio suizo.


Cerrando el álbum, ‘Sunday drama’ nos sume en un estado catártico en el que la psicodelia domina la atmósfera. A través de ensoñadores acordes acústicos el tema flota con un sonido balsámico de gran belleza. La suavidad del tema en su primera mitad contrasta con unos ritmos más dinámicos en su segunda parte. Aquí la banda eleva la intensidad sin perder el punto de partida, creando un espacio en el que su sonido adquiere altas cotas de monumentalidad, en esta ocasión prescindiendo de las voces.

Dirty Sound Magnet 

Hummus Records

Reseña: CHILD OF THE SUN.- ‘Roots’

‘ROOTS’ es un revival de los sonidos vintage de finales de los 60’s con un notable espíritu hippie. El amor y el odio, así como la luz y la oscuridad, crean una dualidad que se refleja en unas canciones que tan pronto transitan por un entorno de sosiego, como explotan mostrando toda su fuerza. Refinados y sensuales, sus temas reflejan el espíritu del verano del amor como pocas bandas son capaces de hacerlo. Creando una atmósfera conmovedora, las armonías vocales copan gran parte del protagonismo de unas canciones que beben del pasado para ser digeridas por el presente. El álbum supone la progresión natural de su álbum debut de 2019 ‘FLOWERS’, en esta ocasión con un sonido más refinado y directo. Instalados en los sonidos ‘retro’ el sexteto crean conmovedoras armonías vocales que ejercen como verdadero timón de la banda, en este retrospectivo viaje al corazón del ‘verano del amor’. Todo un viaje por la vida hacia un encuentro con uno mismo con canciones que hablan del amor, del odio, de la luz y la oscuridad. Ecos de blues, de hard-rock atemporal, en un revival de ecos west-coast, ejecutados con bucólicas y bellas canciones, con las que consiguen tocar la fibra sensible del oyente, a través de una fascinante y sensual ejecución. ‘ROOTS’ es un álbum fresco y colorista que nos recuerda que en siglo XXI siguen vigentes los sonidos que se popularizaron hace 5 décadas.  Sin duda, todo un fascinante regalo para los amantes de los sonidos retro.

‘ROOTS’ está disponible vía The Sign Records.

CHILDREN OF THE SUN son: Josefina Berglund Ekholm (voz) Ottilia Berglund Ekholm (coros) Choir Wilma Ås (teclados, coros) Jacob Hellenrud (guitarra), Ida Wahl (bajo) y Johan Lööf (batería)

‘Reflection’ se contonea entre sensuales vibraciones con el blues en el horizonte. La sutileza de esa voz llena de lírica nos traslada a un bucólico paisaje sonoro entre delicados acordes. Pinceladas blues, coros sutiles evolucionan a un escenario que explota en un arco iris colorista de sonidos vintage. Afilados solos de guitarra complementan un tema plácido y sugerente que se ve arrastrado por los desgarradores pasajes vocales. Ondulante y con subidas y bajadas de intensidad, el tema se contiene para transitar definitivamente por un entorno de calma.

Sin contemplaciones, ‘Leaves’ explota el legado del hard-rock de los 70’s con un dinámico ritmo que se ve amortiguado por la sensual voz de Josefina. Todo un mundo de color se abre ante nosotros entre cuidadas melodías. Su pegadizo estribillo arrastra su armonía a un estado de pesadez, en un logrado y fascinante ejercicio sonoro que conjuga la delicadeza y la fuerza. Lo cierto es que la banda sabe aunar el legado de la west-coast, con el rock clásico y los ecos folk, en una combinación que funciona a la perfección.

En ese espacio de calma ‘Blood Boils Hot’ gravita entre pausados acordes de piano y una voz llena de encanto. Un sonido vintage con muchos alicientes a su alrededor, pero con el total protagonismo de las balsámicas melodías vocales. Seductor, y con unas gotitas de psicodelia, el corte no reniega de emocionantes pasajes que destilan una fuerza inusual. Un corte lleno de sentimiento.

‘Gaslighting’ muestra un crisol colorista de sonidos blues y rock clásico con una indudable vocación west-coast. Un tema luminoso en el que aparecen algunos riffs más potentes entre sus melodías flower-power. Su suave ritmo, las pincelas psicodélicas y la ambientación vintage lo convierten en un tema asequible y de fácil escucha para el oyente. Sus contagiosos estribillos contribuyen a ese atractivo intrínseco.

Instalados en una plácida atmósfera, ‘Eden’ nos susurra con una aterciopelada voz heredera del legado folk de los 70’s. Estamos ante un tema con muchas influencias folk, que la banda sabe modelar bajo unos hechizantes acordes de piano.

‘Willow Tree’ es un breve interludio de algo menos de un minuto a través de cadentes acordes de piano y elementos sinfónicos.

El blues regresa con sutileza en ‘Roots’. Una suave canción sustentada en voces y coros ensoñadores sobre cadentes ritmos que se eleva por un escenario de rock retro. Los elementos clásicos son ejecutados con absoluta maestría. Estamos ante un logrado corte de rock clásico con algunos momentos de mayor intensidad y alguna pincelada psicodélica que concluyen con un final lleno de garra.

‘Man In The Moon’ se recuesta en pausados acordes acústicos evocadores de un entorno campestre con la voz copando el protagonismo. La lírica por encima de la instrumentación en otra nueva canción con carácter balsámico.

Lleno de fuerza ‘The Soul’ nos ofrece coros y estribillos pegadizos por una senda en la que el soul enrique sus sencillas armonías vintage que se elevan en intensidad por la senda del rock clásico.

Ensoñadores pasajes vocales afloran en ‘In Silva’. El misticismo aparece mostrando su lado más sensual en una canción folk, que se impregna de rabia y sentimiento según avanza.

‘Thunder’ explota con sus riffs retro en un vendaval de ritmos poderosos y un espíritu blues-soul. El clasicismo de los 70’s es adornado con un envoltorio más contemporáneo, sin qque el tema pierda su esencia vintage.

Tomando elementos exóticos ‘Reaching For Sun’ cuenta con buenos momentos de guitarra que reflejan la placidez de las composiciones de los suecos. Un gratificante sonido invade una canción contenida y con momentos verdaderamente brillantes de vibraciones más propias del sonido west-coast de la California de los 60’s. Transmitiendo ‘buen rollo’ la canción nos acaricia con sus delicadas melodías, trasmitiendo un optimismo y bienestar muy de agradecer.

El álbum cierra con un ‘Epilogue’ evocador de los sonidos de la naturaleza entre una especie de sonidos celestiales. El broche final a un álbum amigable, atractivo, y de fácil digestión.

Children of the Sün

The Sign Records