Reseña: BLACK PYRAMID.- The paths of time are vast’

Tras una década de silencio, los gigantes psicodélicos estadounidenses BLACK PYRAMID regresan con ‘THE PATHS OF TIME ARE VAST’. Una pequeña obra maestra de pesadez cósmica en la que los elementos stoner-doom habitan en un espeluznante y maravilloso escenario lisérgico. Sin duda los fans más acérrimos de la psicodelia pesada están de enhorabuena, pero también aquellos que gustan de esos riffs contundentes en los que el género adquiere una nueva dimensión. Su sonido masivo generado por una tormenta de riffs se mitiga con cuidados arreglos que reflejan el poder alquímico de esos hechiceros de las vibraciones heavy-psych. A diferencia de sus trabajos anteriores, esta nueva entrega relata una historia épica de pérdida y redención, muerte y renacimiento, fuego y escarcha que se presenta casi como un álbum conceptual. Enlazando las historias de cada canción, el trio logra su propósito. Huyendo de los convencionalismos del doom tradicional, pero sin apartarse de ellos, BLACK PYRAMID saben cómo conquistar al oyente con canciones gloriosas. En esa ruta que venimos viendo en los últimos tiempos en otras formaciones pesadas, la banda busca nuevas ruitas sonoras usando la psicodelia pesada y los elementos progresivos para enriquecer un sonido ya de por sí majestuoso. Porque a pesar de transitar por sendas acolchadas, sus riffs siguen teniendo todos los ingredientes para conquistar al más exigente de sus seguidores. Usando un ritmo lento pero plomizo, BLACK PYRAMID saben cómo insertar esa guitarra mágica para hacernos caer rendidos a su magnífica propuesta sonora. La banda estará en un mes en Desertfest Berlin y allí estaremos para contaros como suenan estas hechizantes y fornidas canciones.

Trabajando con Justin Pizzoferrato (Dinosaur Jr., Witch, Elder) en Sonelab, el trío capturó impecablemente su magia visceral y su hechicería sónica mientras la magnificaba en la decadencia psicodélica de la experimentación en el estudio.  El resultado es igualmente inmenso y etéreo, masivo y de otro mundo, elemental e insustancial, tanto un terremoto como una proyección astral.  Cada canción encarna la energía cruda, el poder atávico y la interpretación apasionada del trío, yuxtaponiendo elaborados arreglos con una ardiente improvisación de forma libre.  Una obra imprescindible para todos los fans del stoner, el doom y la psicodelia pesada.

El líder Andy Beresky dice: «Este álbum es tu boleto dorado para viajar más allá de los reinos del nacimiento y de la muerte, para emprender el viaje a través de las muchas puertas de la realidad radiante y la dimensión oscura, para recorrer los senderos celestiales tallados en los cadáveres de las estrellas,  y finalmente saborear la inmensidad del tiempo y el espacio.»

«THE PATHS OF TIME ARE VAST’ está disponible vía Totem Cat Records.

BLACK PYRAMID son:
 Andy Beresky – guitarra y voz
 Eric Beaudry – bajo
 Andy Kivela – batería

Bajo todos meditativos ‘Bile, Blame And Blasphemy’ va armándose lentamente sobre una atmósfera psicodélica sobre la que caen los potentes riffs stoner creando una pista poderosa y lisérgica. Doce minutos en los que la banda conjuga todos los elementos con los que se dieron a conocer hace años. Las crudas y rugosas voces se entrelazan con un ritmo lento pero pesado y una vocación que navega en aguas psicodélicas en las que puntualmente aparecen corrientes progresivas. Su vigoroso ritmo mira al pasado en una canción en la que todos los tiempos parecen perfectamente predefinidos. La pista se envuelve en una neblina difusa con buenas dosis de fuzz narcótico haciendo que la pista se torne por momentos más alocada. Estos elementos no interfieren en el verdadero espíritu de esta monumental canción de tintes de epopeya y en la que no faltan ganchos deliciosos con los que atrapar al oyente. Brillante forma de abrir este fantástico álbum.

‘The Crypt On The Borderlands’ golpea con virulencia con riffs stoner-doom de manual en otro corte épico en el que los pasajes psico-progresivos adornan la monumentalidad y crudeza de su sonido. Está claro que estos chicos no se andan con tonterías, siendo capaces de modular un sonido pesado para que resulte atractivo gracias a la multitud de ornamentos melódicos que afloran entre las grietas de su rocoso sonido. De esta forma colorean una canción que cumple con los estándares del género, pero en la que también encontramos pasajes vintage rebosantes de épica.

Los meditativos efluvios psicotrópicos afloran en ‘Astral suicide’. Una canción que reposa en narcóticos pasajes con una instrumentación cautivadora que sirve como interludio antes de someternos a una nueva batalla sónica.

‘Take Us To The Threshold’ se eleva resplandeciente con juegos melódicos de gran belleza que enaltecen su grandilocuente relato sonoro. La destreza para usar elementos psico-progresivos no desmerece de los genes pesados de la banda. Aquí las voces juegan un importante papel entre andanadas de un torrente de riff y una batería poderosa. Esa tendencia a inclinarse a un escenario más progresivo es todo un acierto de una banda que muestra su solvencia y versatilidad para no caer en los convencionalismos del doom tradicional. En sus casi diez minutos, la banda explora territorios desconocidos (o no tanto), enarbolando la bandera del stoner doom con descaro. Al igual que alguna otra de las canciones, el carácter progresivo que imprimen a su psicodelia se traduce en otra pista grandilocuente y pesada. La pista ondula constantemente pasando de la pesadez extrema a la calma más gratificante. Acertada elección.

Dividida en tres partes, ‘The Paths Of Time Are Vast’ parece erigirse en la columna vertebral de un trabajo soberbio. Así ‘The paths of time are vast, part I’ sirve de introducción con sus escuetos dos minutos de calma expansiva para ponernos en la ruta con hermosos pasajes melódicos antes de entrar de lleno en faena.

La segunda parte, ‘The Paths Of Time Are Vast, Part II’ describe un espacio rugoso en el que la magia aparece sin rubor en una combinación verdaderamente cautivadora. La dualidad de su grueso sonido con la delicadeza de su melodía hace que sintamos en centro de una historia con tintes de epopeya. Usando esa lentitud en la ejecución de sus armonías, la fuerza no se disipa en ningún momento. Porque a pesar de transitar por sendas acolchadas, sus riffs siguen teniendo todos los ingredientes para conquistar al más exigente de sus seguidores. Una oda psico-progresiva en la que el stoner-doom adquiere una dimensión descomunal. Esos solos virtuosos más propios del heavy-progresivo de los 80’s encajan a la perfección en este particular puzzle sonoro. ¡Impresionante!

La tercera parte, ‘The paths of time are vast, part III’ se deja llevar por los tonos cósmicos de la psicodelia de los americanos. El epilogo perfecto de este capítulo en el que la banda se deja llevar por sus instintos más lisérgico-cósmicos apartándose de alguna manera de su pesadez innata. La pista prescinde de las voces y nos sumerge en un espacio sideral en el que los efectos nos envuelven en una bacanal psico-espacial con altas dosis de improvisación. La faceta más experimental de BLACK PYRAMID se manifiesta aquí para dejar patente que son una banda imprevisible.

El cierre llega con los superlativos quince minutos de ‘The Quantum Phoenix ‘. Entre intrigantes tonos cósmicos, la pista se toma su tiempo para elevarse y ponernos en la ruta. Un hipnótico y excelso bajo va marcando el camino mientras la guitarra exhuma efluvios lisérgicos. Lentamente los momentos doom aparecen con sutileza en una canción pausada con momentos en el que su crujiente sonido nos arrolla en un vendaval de riffs. La voz vuelve a poner el tono épico en otra poderosa canción pesada. Todo un paquidermo sonoro que avanza con paso firme sin volver la mirada atrás. Con resquicios del heavy-rock y el proto-doom de los 70’s el sonido se balancea entre ecos contemporáneos y vibraciones más propias del siglo pasado. Erigiéndose como la pista de mayor metraje del álbum, su contenido es todo un manifiesto de música pesada y psicodélica con un final más progresivo, algo que ya han mostrado en las pistas anteriores.  

Black Pyramid 

Totem Cat Records

Reseña: DATCHA MANDALA.- ‘Koda’

Con si fuera el comienzo de un nuevo capítulo en el sonido de la banda francesa, su nuevo y tercer álbum con su álbum ‘KODA’, DATCHA MANDALA emprende nuevas rutas sonoras que se alejan de alguna manera de lo que nos habían mostrado en capítulos anteriores. Esas vibraciones vintage en las que el blues, la psicodelia y los elementos orientales mutan a un espacio más versátil en el que tiene cobijo los pesados ritmos Stoner, el pop británico, los vibrantes sonidos alternativos e incluso las incursiones progresivas y el soft-rock. Sustentando sus canciones en unas estructuras sencillas, las mismas, se enriquecen con un sobresaliente trabajo en las voces. Siempre con alternancia y coros subyacentes, las melodías marcan el devenir de cada pista. Impregnando sus composiciones de una cierta modernidad en contraste con el espíritu retro de su anterior álbum, ‘KODA’ se postula como un giro hacia una nueva etapa. DÁTCHA MANDALA nos ofrecen un álbum profundo, robusto, maduro y poderoso, con una consistencia inigualable hasta el momento. Puede este nuevo punto de partida haga que algunos de sus fieles no sean capaz de asimilar este viraje musical, pero también es la oportunidad de encontrar nuevos adeptos a su causa. Por esto, ‘KODA’ se convierte en un reto sobre el público dictará su veredicto, lo que no significa que sus canciones no sean completamente disfrutables, que lo son, ya que ellas la contundencia, las guitarras chirriantes y los ritmos pesados, existen y siempre consiguen sorprender a un oyente. Este sorprendente y ecléctico trabajo incide en la consolidación de la banda y en su propósito. Porque sus riffs siguen inspirándose en la efervescencia musical de los años setenta, pero sobre todo en el dinamismo de las escenas actuales del rock y el metal. ¿Puede esto significar que debemos eliminar la etiqueta de ‘banda vintage’?. Solo el tiempo nos dará la respuesta.

DÄTCHA MANDALA son: Nicolas Sauvey – voz y bajo | Jérémy Saigne – guitarra y coros | Jean-Baptiste Mallet – batería y coros.

‘KODA’ está disponible vía Discos Macarras, DM Prod y Take It Easy,

Con un sonido turbio y poderoso ‘She Said’ gravita entre ecos de hard-rock y un enfoque heavy-progresivo. La dulce voz dulce a la vez que firme. Su sencilla estructura se complementa con variados elementos que van desde el pop-rock al Stoner más rugoso.

Con un sonido noventero y con coros y melodías cautivadoras, ‘Koda’ aúna momentos de dulzura con un espíritu pesado. Su potente sonido y unos cuidados arreglos hacen de la canción una candidata a convertirse en un himno. Una pista fresca y dinámica que refleja en cambio de rumbo de los franceses.

Con un giro inesperado, ‘The Wanderer’ mira al pop-rock de finales de siglo entre voces y coros pegadizos. La pista va evolucionando a un sonido mas pesado sin perder su aura volátil y almidonada.

Es evidente que este álbum no hay momentos para la monotonía. Así Om Namah Shivaya’ es coloreado con pinceladas de blues, de soul y de hard rock contundente y áspero.

A modo de vibrante interludio ‘Syndrome of Laborious Optimism’ con algo menos de un minuto, es un verso suelto dentro del álbum y sirve de lucimiento para su batería.  

‘Wild Fire’ se sustenta en un sonido vintage, y una cortina nublosa bajo un ritmo implacable. Los coros y voces amortiguan una pista suave en la que las melodías vocales juegan un papel protagonista. Pero también en la canción encontramos acertados solos de guitarra incorporando un sonido más pesado.

Enfundados en un entorno a caballo entre el soft-rock y un universo más alternativo, ‘Love Myself’ controla sus tiempos e intensidad para mostrarse como una pista luminosa y fresca.

La agresividad de la banda aflora en ‘Thousand Pieces’. Una pista pesada y con un espíritu indómito ejecutado con una actitud punk. Otro giro de guion de una banda que no se amedrenta ante ningún estilo y que aquí parece seguir los paso de RATM.

Haciendo un guiño a los Stones en el título, ‘It’s not only rock’n’roll (and we don’t like it)’, gravita en un entorno en el que el stoner se nutre de ecos alternativos bañados con pequeñas dosis de metal. Otra curiosa canción que acaba por funcionar.  

En ‘KODA’ también hay espacio para la ternura. Muestra de ello ‘ Julietta’. Una balada semiacuática con un derroche vocal que transmite un torrente de sentimientos aderezado con unas gotas de soul. Una pista hermosa y dulce.  

Si en el resto de canciones hemos encontrado momentos de pesadez. ‘Homeland’ para erigirse en tema con fuerza y garra. Su lento pero pesado ritmo y el buen dominio de las melodías vocales la convierten en un torpedo a la línea de flotación del oyente. No te resistirás.

Dätcha Mandala

Discos Macarras Records

Take It Easy Agency

Video premiere: OSLO TAPES.- ‘Like a metamorphosis

Entre el arte corporal, las alucinaciones lynchianas y el cine expresionista alemán, el colectivo italiano de rock de vanguardia OSLO TAPES lanza su último vídeo musical ‘Like a metamorphosis’.

El viernes 3 de mayo se estrenará el vídeo de ‘Like a Metamorphosis’ en el canal de Youtube de la banda italiana OSLO TAPES, pero ahora, puedes disfrutarlo en exclusiva desde DenpaFuzz.

La canción está extraída de su cuarto álbum, ‘STARING AT THE SUN BEFORE GOIN’ BLIND’, que fue lanzado en LP, CD y plataformas digitales el 1 de diciembre de 2023 por la coalición de sellos internacionales Echodelick Sound Effect Records, y Grazil Records.

‘Like a Metamorphosis’ surge de la colaboración entre Marco Campitelli, el impulsor de OSLO TAPES y el músico psicodélico de vanguardia Kaouenn (nacido Nicola Amici). El arreglo y la producción son acreditados a Amaury Cambuzat, un antiguo miembro de Faust y Ulan Bator, así como un antiguo colaborador del colectivo. Musicalmente, se desarrolla, oscilando entre lo onírico y los arquetipos, en patrones de psicodelia/ambient con un origen que se vuelve vibrante mediante estallidos nerviosos electro/tribales, lo que da un resultado fuertemente evocador y visionario.

La interpretación visual de la pista estuvo a cargo de los artistas visuales Marco Di Battista (director) y Nicola Antonelli (intérprete), quien creó una obra cautivadora e híbrida que combina arte corporal, alucinaciones lynchianas y música alemana del cine expresionista. Las máscaras se utilizan como invocación y evocación de lo que hay dentro de cada individuo, resonando con cada movimiento antinatural de los intérpretes en una danza ritualista y dismorfofóbica. El universo onírico crea una narrativa marcada por pistas que socavan toda la secuencia, dejando espacio para una dimensión hermenéutica.

Marco Campitelli nació y creció en Lanciano (Italia), en la costa sur del mar Adriático. Fundó el colectivo OSLO TAPES a principios de la década de 2010 al regresar de un viaje a la capital noruega que lo marcó profundamente.
Bajo este enamoramiento y con la intención de captar la atmósfera mística de Noruega, compuso y produjo el primer Álbum de Oslo Tapes, ‘OT (un cuore in pasto a pesci con teste di cane)’ en 2013 en una semana, bajo la supervisión y apoyo de su amigo Amaury Cambuzat (Faust/Ulan Bator). En 2015, se le unieron Mauro Spada y Federico Sergente (antes de Zippo y Death Mantra For Lazarus) para crear el segundo álbum de larga duración, ‘Tango Kalashnikov’ (DeAmbula Records). En 2021, se estrena el renovado colectivo OSLO TAPES (con Davide Di Virgilio reemplazando a Sergente) ‘ØR’ (Pelagic Records), que recibió una excelente aclamación de la crítica, lo que les permitió actuar en prestigiosos escenarios europeos, incluido el Roadburn Festival en 2022. En diciembre de 2023 se lanza el cuarto álbum titulado ‘Staring At The Sun Before Goin’ Blind’. , un espejismo auditivo que mezcla sonido y materia.

Oslo Tapes

RECOMENDACIONES SEMANALES (WEEKLY RECOMENDATIONS)

ROBOT GOD.- ‘PORTAL WHITIN’ (Australia) heavy-psych, psychedelic-rock, stoner, 70’s, fuzz (reseña aquí)

STONERHEAD.- ‘RUNNING HIGH‘ (Alemania) psychedelic-rock, stoner, hardrock, heavy-psych, fuzz, blues, doom (reseña aquí)

DATCHA MANDALA.- ‘KODA’ (Francia) hard-rock, heavy-psych, stoner, blues, alternative, psychedelic-rock, fuzz, 70’s, rock (reseña aquí)

BLACK OCEAN’S EDGE.- ‘CALL OF THE SIRENS’ (Alemania) heavy-psych, fuzz, stoner, psychedelic-rock, alternative, blues

MAGIC MACHINE.- ‘CASTLE IN THE SKY’ (Australia) psychedelic rock, heavy-psych, fuzz, rock

MONOLITH.- ‘HORIZON’ (Alemania) psychedelic-rock, stoner, heavy-psych, hard-rock, doom, 70’s

HAIRLESS MONK.- ‘SKY TOWERS FALL’ (US) progressive-rock, psychedelic-rock, stoner, instrumental

MONOLITH GROWS!.- ‘FEAR MAKER YOU PALE’ (Italia) stoner, alternative, progressive, psychedelic

KING OF NONE.- ‘IN THE BLEAM’ (Finlandia) psychedelic-rock, progressive, stoner, metal, desert-rock

SUNFACE.- Cloud Castles (Noruega) heavy-psych, stoner, psychedelic-rock, fuzz

ILLUSIONS OF AN ORANGE.- ‘ETERNAL ECHOES: THE BALLAD OF THE ASTRAL ELVES’ (Austria) psychedelic-rock, space, progressive, alternative

BLŪMĒ.- ‘EVERYTHING IS GOING TO BE OK’ (Alemania) alternative, rock, indie, grunge

 

NIKLAS SORENSEN.- ‘AKUSTISK’ (Dinamarca) acoustic, guitar

THE LUMBERJACK FEEDBACK.- ‘THE STRONGHOLD’ (Francia) sludge, post-metal, doom, instrumental, post-hardcore

PIGEPONS PLAYING PING PONG.- ‘DAY IN TIME’ (US) funk, jam-band, psychedelic-rock, rock, 70’s, psychedelic

ARO.- ‘UNTOUCHED BY FIRE’ (UK) monastic-doom, doom, devocional, doom-metal

100 WATT VIPERS.- ‘WIRED FOR POWER’ (US) blues-rock, psychedelic-, hard-rock, heavy-blues

GRINDEYE.- ‘BLOOM’ (Alemania) stoner, post-metal, instrumental

STONED CENTURY.- ‘PSYCHO LAND’ psychedelic-rock, instrumental, stoner, heavy-psych

SUBMARINE ON MARS.- ‘MISSION ONE: FUZZ INFUSED SPACE ROCK’ (Alemania) heavy-psych, fuzz, Stoner, psychedelic-rock, instrumental

FREEWAYS.- ‘DARK SKY SANCTUARY’ (Canada) hard-rock heavy-rock, 80’s, NWOBH

PLANET MASTERGOD.- ‘WHEN DARK IS DEEPEST’ (Noruega) hard-rock, alternative, rock

PLANET LAZARUS.- ‘GALACTIC TAKEOVER’ (US) stoner, doom, doom-metal

DOPEMANCER.- ‘SATANIC PSYCHOTROPIC INFLUENCES EP’ (Barcelona) heavy-psych, stoner, sludge, stoner-doom

DIE BALLISTA.- ‘BURIAL BELL’ (Bielorusia) doom-metal, sludge, stoner-metal

THE ACID MACHINE.- ‘FREE SPIRITUAL JOURNEY’ (Brasil) psychedelic, blues, acoustic, instrumental, desert-rock

THUMOS.- ‘ATLANTIC’ (US) instrumental, post-metal, progressive-metal, sludge

Птахи Не Сплять.- ‘Вавилон’ (Ucrania) alternative, psychedelic-rock, garage, post-punk

DOZETHRONE.- ‘IN A WORLD DARKER THAN BLACK’ (Singapur) metal, instrumental sludge, stoner-metal, doom

DARKTHRONE.- ‘IT BECKONS US ALL’ (Noruega) metal, progressive-metal, black-metal

A GRAM TRIP.- ‘IF WE LEAF TOMORROW’ (Croacia) stonermetal, sludge, doom, fuzz

CHARLES CSONGAR.- ‘SOUNDSCAPES ON OLYMP’ (Alemania) psychedelic-rock, stoner, rock

SLOW DRAWL.- ‘PILE OF BONES’ (US) desert-rock, stoner, sludge, psychedelic-rock

FLAMEBEARER.- ‘BRAZEN’ (UK) heavy-rock, hard-rock, stoner

VOIDWOMB.- ‘SPIRITUAL APOTHEOSIS’ (Portugal) metal, doom-metal, black-metal

CORELLIAN.- ‘VOIDWALKER’ (US) stoner, fuzz, metal, doom, space

THE THIRD SOUND.- MOST PERFECT SOLITUDE’ (Alemania) alternative, shoegaze, psychedelic, post-punk

GLASSING.- ‘FROM THE OTHER SIDE OF MIRROR’ (US) post-hardcore, screamo, metal, post-metal, post-rock

LUURCH.- ‘MORBID CURIOSITIES’ (US) stoner, doom-metal, metal, sludge

LUIZ BRUNO.- ‘CHICKEN DINNER’ (UK) psychedelic, tropicalia, lo-fi, rock, art-rock

ORPHEAN PASSAGE.- ‘PART’ (Sudafrica) metal, doom-metal,death-doom

THE LOYAL CHEATERS.- ‘AND ALL HELL BROKE LOOSE’ (Italia) hard-rock, garage-rock, alternative, action rock, punk-rock

Reseña: STONERHEAD.- ‘Running high’

Casi 6 años después de su debut, los alemanes STONERHEAD presentan su esperado segundo álbum ‘RUNNING HIGH’. Seis canciones irresistibles y rebosantes de energía que gravitan entre los poderosos riffs Stoner y el crudo sonido comienzo de los 70’s de bandas como STEPPENWOLF, con la que no puedo quitarme de la cabeza, la vibra de su cantante, Phil, similar al registro de John Kay. Porque si bien STONERHEAD son una banda Stoner, su música bebe de la fuente inagotable del hard-rock más primitivo y salvaje. Si a eso unes sus paisajes sonoros psicodélicos, exploraciones doom, y un poco de blues, la pócima infalible está lista. Un sonido auténtico ejecutado de una forma honesta y con unos resultados inmejorables. ‘RUNNING HIGH’ nos trae un caleidoscopio de emociones envueltas en canciones pesadas con un gran poder de atrapar al oyente en un sonido narcótico, crudo, amortiguado con buenas voces y melodías sorprendentes. A pesar de algunos cambios de formación, la banda ha mantenido su energía y creatividad originales reforzando su sonido con la incorporación de un segundo guitarrista. Teniendo como punto fuerte una capacidad camaleónica para conjugar diferentes elementos, el cuarteto no ciñe a un guion y explora distintos géneros, y todos con gran acierto.  Con canciones que fluyen ágilmente STONERHEAD son capaces de introducirnos en bosques empapados de dietilamida, pero también se defienden a la perfección majando solos épicos y pesados. Esto, junto al carisma de sus voces, hacen que sean un plato muy apetecible de degustar para cualquier amante de los sonidos pesados psicodélicos.

STONERHEAD son:

Voz, guitarra –  Phil
Guitarra – Christian
Voz, bajo – Anna
Batería – Igor

Sin contemplaciones Someone Please’ nos inunda con sus crudos ritmos hard rock setentero envuelto en una presencia Stoner. Con un riff que te taladra la cabeza la pista oscila constantemente proporcionando al oyente la energía suficiente para el desenfreno. La contundente apertura remite con un groovy vacilón que invita a la fiesta.  Usando las voces y coros con acierto, convierten la pista en un puente que une el Stoner más áspero con los sonidos primitivos de comienzos de los 70’s.

Las cosas parecen calmarse con ‘Obsession’. Partiendo de un plácido escenario psicodélico el corte se eleva poderoso en un frenesí más propio de bandas como STEPPENWOLF en versión desértica. Manteniendo un cierto tono chamánico, sus poderosos riffs golpean una y otra vez en una alternancia en la que caben momentos de narcótica psicodélica. 

Instalados en ese sueño narcótico ‘Super Mario’ abre con una hipnótica línea de bajo para introducirnos en un escenario puramente heavy-psych. Nuevamente me vienen a la cabeza momentos más propios de Steppenwolf aderezados con pasajes lisérgicos más propios de cualquier banda desértica. Esto es uno de los grandes atractivos de este álbum. Seguramente estemos ante la pista más psicodélica del álbum y en sus ocho minutos los alemanes consiguen sumirnos en un sueño narcótico presidido por una atmósfera inquietante. La pista nos ofrece brillantes solos de guitarra ácida entre su aura psicotrópica.

Las aguas vuelven al cauce arenoso con ‘Need Some Time’. Otra canción que pondrá a prueba tus cervicales con esos riffs potentes y empapados de fuzz. Pero STONERHEAD no son una banda aburrida, y en cada una de sus canciones insertan valles psicodélicos en los que la magia aflora. Un constate ir y venir que jamás da pistas de adonde nos llevará. La crudeza en su máxima expresión en una pista llena de garra en la que el blues y hard-rock más arcaico se unen a la particular fiesta de los alemanes.  El tema se encabrita en su parte final en una huida hacia un rocoso barranco sonoro.

‘Running Low’ mantiene el nivel a golpe de hard-rock stonerizado y una vibra vacilona y macarra. La contundente pista golpe con insistencia con sus riffs mientras las desgarradas melodías vocales vomitan toda la garra de la banda. Este sonido crudo se adorna con un tempo oscilante consiguiendo que la pista funcione.

El álbum cierra con su pista más larga. Los diez minutos de ‘Tweaky Mind’ son un espacio para el desarrollo de las inquietudes psicodélicas de los alemanes. Partiendo de una pausada introducción la voz de su bajista Anna nos empapa de blues chamánico. Una seductora de forma de llevarnos a las entrañas del sonido de la banda. Lentamente la pista engrosa su sonido manteniendo su esencia lisérgica a base de riffs lentos y pesados que elevan el tono. Así la voz aumenta su intensidad hasta que un crescendo monumental desata las hostilidades. Todo un torbellino se cierne sobre el oyente envuelto en una nebulosa narcótica y un sonido que se enturbia por momentos. Su ritmo incesante impulsa el corte a un escenario sonoro más doom, en el que su pesado ritmo se moldea con elementos psicodélicos puliendo de alguna forma su crudeza.

Stonerhead