Esperado disco de la formación de Pensilvania GRASS que con su debut “GET IN THE VAIN” nos ofrecen uno de los mejores discos publicados en lo que va de año. Una catarata de guitarra fuzz que recorre nuestros sentidos con el espíritu de Hendrix revoloteando sobre el mástil de la guitarra y en el interior de […]
Esperado disco de la formación de Pensilvania GRASS que con su debut «GET IN THE VAN» nos ofrecen uno de los mejores discos publicados en lo que va de año. Una catarata de guitarra fuzz que recorre nuestros sentidos con el espíritu de Hendrix revoloteando sobre el mástil de la guitarra y en el interior de la garganta de Andrew Bloodink .
Un tremendo groovy que nos traslada a los momentos más brillantes del acid rock. Tratando de transmitir las vibraciones que la banda consigue en directo, su ejercicio de blues psicodelico, con ramalazos funky, sin dejar de lado retazos de boogie-rock, «GET IN THE VAN» supone una bofetada de aire fresco sobre el inmovilismo de algunas de las propuestas que nos encontramos en la escena contemporánea. Rítmico, contagioso en sus vibraciones, e incisivo y lascivo. Impresionante y sublime.
Si el punto que más puede llamarnos la atención es su guitarra asesina, la sección rítmica no se ve ensombrecida. La vigorosa batería de Chet y la nitidez y contundencia que Salty le imprime al bajo hacen un conjunto que se aproxima a la perfección. si a eso unimos, los momentos en la segunda parte del álbum, en los que la banda incorpora los sonidos de saxo de Sam, la ecuación queda resuelta milimétricamente.
«Lay it on me brotha» abre un disco en forma de arenas movedizas, que te atrapan en un su interior y del que no puedes huir. Siguiendo los dictado de Hendrix, estamos ante un dinámico tema en el que destaca una definida instrumentación, percibiéndose nitidamente todos los instrumentos. Un versión contemporánea del héroe de Seattle en la que se conjuga aquella esencia con retazos cercanos al stoner más psicotrópico. intensidad absoluta en un alegre corte.
Creando un clima evocador de los mejores momentos de la historia del rock, la línea de bajo de «Shaggy Dog» así como el tono y la cadencia de los registros vocales, unido a una vertiginosa interpretación inspirada en momentos boogie -rock, los riffs de guitarra brillan ondulantes. Retorciéndose constantemente en ese deambular, los tonos negroides se empiezan a vislumbrar.
La versatilidad de unos temas que recogen los frutos cosechados anteriromente, logran que «Get in the van», aunque con la misma base, se contonee lasciva y sugerentemente. Con porte provocador, atesora una cierta sensualidad en sus chulescas formas.
Si el disco destaca desde la primera nota por su ejercicio de fuzz, en «Right on» el derroche es apabullante. Borboteando, GRASS trata de estirar los riffs hasta el infinito. La sección rítmica, incesante y frenética en su roll, serpentea en subidas y bajadas de intensidad, tornándose hacia espacios en los cercanas al funky, generando un abanico de sonidos mucho más amplio. la repetición de los riffs contribuye a la frescura y vivacidad del corte.
El saxo hace su aparición en «Leadfoot», con el ritmo se fusionando con sus notas. Intercalándose con un bajo agitador y el cambio en la cadencia de la bateria, hace que el corte ya si, sin contemplaciones se adentre en los territorios funky que el tema anterior había explorado tímidamente. Este tema impide que los cuerpos se queden estáticos, torneandose atraidos a un baile ritual.
Un nuevo elemento sonoro aparece en «Where are you Sam?». Ya inmersos en la atractiva y lasciva vorágine funky, elementos de jazz hacen acto de presencia en una combinación que recuerda a RARE EARTH compitiendo con JIMI HENDRIX en una pista de baile. Ritmo y swing conjugados con incendiarios solos de guitarra heavy-psych. Una arrolladora espiral sonora que llega a adquirir tintes diabólicos en un ejercicio redentor para ahuyentar malos espíritus. Todo un ritual liberador.
En este punto, ya comienzan a faltar los calificativos para definir lo que «GET IN THE VAIN» nos ofrece, cuando un nuevo giro de tuerca se ejecuta en «Whale». Un cambio de estado de ánimo que nos traslada a los momentos más ácidos de la banda. Con una herencia de sonidos west-coast a lo largo de poco más de minuto y medio.
Ahora sin voces, «Gastronaut» explora territorios más puramente retro-rock manteniendo esos riffs efectivos y afilados, con una fluida cadencia.
«Big bad Sam», el tema más largo del disco se desarrolla bajo ritmos de boogie-rock que GRASS colorea gracias al saxo. Vacilón e incitando al contoneo y al baile, un contoneante aquelarre con mucho groovy, se desvanece suavemente para volver a la intensidad con la guitarra de Andrew. Un aparecente desmayo producido por voces y coros blues-rock elevan la ondulante trayectoria el tema hasta que este se transofrma en la parte final usando elementos lisérgicos que salen a la luz guiados por el oscilante saxo. Las sugerentes reverberaciones de fuzz siguen presentes como sello de identidad.
El tema que cierra el disco, «Back from space», utiliza mimbres típicos del hard rock setentero aderezandolos con la esencia Hendrix. Tras la fuerza inicial, va decayendo a momentos en los que el thc parece impregnarlo, para resurgir en momentos de de aparente histrionismo.
Brillante, muy brillante trabajo, que en cada nueva escucha muestra más y más matices que tras el apabullamiento de la primera audición van saliendo a la luz.
Después de una provechosa y alucinante primera jornada, el sol y el viento se levantaban en la playa de Moledo, lo que se prestaba a relajarse en su arena.
Tras pasar la mañana en la playa reponiéndonos de la intensidad de la jornada del viernes, era hora de afrontar los primeros conciertos de la jornada.
Los bilbainos THE WIZARDS abrÍan las hostilidades en el escenario de la piscina. Repartiendo heavy-rock por los cuatro costados poco a poco fueron consiguiendo que el personal se fuera calentando para lo que vendría más adelante. Una banda con gran directo y que no defraudó con su carismático cantante al frente esparciendo altas dosis de hard & heavy-rock sin contemplaciones, a la vieja usanza.
Los portugueses TALEA JACTA y GREENGO, continuaban las actuaciones en una piscina que iban cubriendo su aforo a medida que pasaba el tiempo. Aclamados por el público portugues tocaban mientras reponíamos fuerzas en un restaurante cercano para afrontar el resto de la jornada, por lo que nos perdimos sus shows. Tras ellos, la nota de color la ponían RUFF MAJIK.
El trío procedente de Sudáfrica dejó su sello personal sobre el escenario. Los pogos en el interior de la piscina al ritmo de sus riffs se sucedían durante su actuación, mientras el personal daba cuenta de una refrescante cerveza en sus aguas. La fiesta era total, resultando divertido ver como la gente que se bañaba seguía el ritmo golpeando el agua al unísono. La cresta roja de su bajista sobre su morena tez y su derroche sobre el escenario serán recordados.
Otra pesada banda procedente de Noruega cerraba la jornada de piscina; PURPLE HILL WITCH era una de las bandas que habían despertado la curiosidad del personal por su apuesta por los sonidos Sabbath combinados con un doom atmosférico. Personalmente no conseguí conectar del todo con ellos, en un show demasiado lineal con el que desde mi humilde opinión no mostraron todo su potencial. comentando la jugada con el personal, me dí cuenta de que no compartían mi opinión y que realmente había disfrutado de sus riffs mesiánicos más de lo que yo lo había conseguido. Supongo que para eso se hicieron los colores…
Así terminaba el festival para la concurrida piscina de la localidad de Moledo do Minho, que a partir de aquí, será un lugar mucho más relajado, donde los niños de localidad podrán disfrutar sin que unos melenudos tatuados ocupen su espacio de juego.
Sin darnos cuenta, ya sólo nos quedaba solo la recta final del festival, pero que recta!!!
Los griegos NAXATRASeran los encargados de abrir el fuego en el escenario principal. Su anuncio en el cartel de la presente edición gratificó a muchos seguidores que no habían tenido la oportunidad de verlos en directo.
Para los que habíamos disfrutado de sus actuaciones previamente, NAXATRAS suponían una apuesta segura entre la expectación del personal por lo que acontecería. Era una de las bandas que habían despertado curiosidad, y recompensaron a sus fans con un grandísimo show, en el que el sonido era perfecto y la ejecución y vibraciones transmitidas conectaban con un publico rendido a sus pies. Consiguiendo esa conexión músico-público, la mística de sus acordes, unida a una sobresaliente ejecución elevaron a terrenos místicos a un personal que disfrutó enormemente de su gran actuación a pesar de que el sol se cernía sobre el escenario a esas tempranas horas.
Para muchos, uno de los shows más destacados de la presente edición.
ATOMIC BITCHWAX, repetían en el festival, tras haber cerrado la edición de hace unos años, ofreciendo lo que mejor saber hacer. Pura energía hard rock de aspecto arenoso que puso patas arriba el recinto principal en otro efectivo show en el que no faltaron sus habituales versiones de Pink Floyd. El personal ya sobrevolaba surfeando sobre las cabezas de las primeras filas durante su embestida. Con riesgo de algún esguince cervical el personal zarandeada sus cabezas al ritmo que marcaba el trío. Adrenalina y sudor en otro show efectivo y potente en el que cada miembro de la banda sabe lo que tiene que hacer para levantar a la audiencia.
Otra banda que gusta del stoner llegaba desde Grecia para deleite de los presentes. Los contundentes riffs de 1000 MODS no defraudaron a los muchos fans de la banda que abarrotaban el recinto con otro show de alto nivel. Los riffs arenosos de los griegos calaron hondo en los cuerpos de los presentes. El stoner más tradicional visto desde una mirada mediterranea que no desvirtúa en absoluto su potencia. Notables!
La jornada estaba siendo intensa por la calidad de las bandas precedentes, pero eso no fue obstáculo para una de las bandas más queridas dentro de la escena. KADAVAR regresaban al Sonicblast para resarcir a sus fans de la cancelación del pasado año por cuestiones familiares. He de reconocer que aún pareciéndome una banda sobrevalorada, los alemanes fueron fieles a sí mismos, en un show sin artificios, con el que consiguieron ser aclamados por sus numerosos seguidores. Su mezcla de retro-rock de tintes sabbhaticos, encandiló a una concurrencia entregada. Sin salirse del guión el trío descargó toda la fuerza de sus temas sobre el cielo de Moledo. Recorriendo todas sus etapas en su set-list, obtuvieron el reconocimiento de una audiencia entregada.
La organización se quitó una espina que tenía clavada con la presencia de EARTHLESS, a los que tuvo prácticamente confirmados en la pasada edición. El trio californiano que nos había maravillado días antes, salía a un escenario presidido por la portada de su último disco Black Heaven, en lugar de sus habituales proyecciones psicotrópicas.
Aún sin éstas, la banda desató la locura colectiva. Un trance de distorsiones y solos de guitarra de un maestro como IsaiahMitchell, hacían que el personal se contagiara en todo un aquelarre de sonidos heavy-psych. Impresionantes!!!. La destreza y maestría de su guitarrista está al alcance de muy pocos, y eso quedó patente durante su show. Combinando un par de temas de su último álbum, con esas habituales jams que se alargaban al infinito, la banda realizó, sin duda, la mejor actuación de la noche, estando a la altura de lo mostrado la jornada anterior por CAUSA SUI, convirtiéndose, junto a estos, en los grandes triunfadores del festival. Era todo un espectáculo ver las caras de un público sumido en un trance hipnótico, en el que los cuerpos ondulaban a merced de las notas y riffs que los californianos esparcían desde el escenario.
Terminaron su actuación recordándonos a Led Zeppelin con una particular versión de «Comunication Breakdown», tras un cover previo de Groundhogs, regalando un bis de más de 15 minutos ante la insistencia del personal por seguir disfrutando de ellos.
THE BLACK WIZARDS cerraron una edición de la mejor manera posible. Ante una notable audiencia teniendo en cuenta lo avanzado de la noche, la banda portuguesa alargó la fiesta a todos aquellos que no querían que la octava edición de Sonicblast acabara. Arropados por unas proyecciones psicodélicas que encajaban a la perfección con su música, nos deleitaron con una grandísima actuación en la que derrocharon energía y buen hacer, dejando claro que es una banda cada vez más consolidada y compacta.
Su blues-rock de tintes setenteros puso el broche final a la más brillante edición de un festival que por méritos propios se ha convertido en una cita obligada en el verano peninsular. Un lugar que se convierte en punto de encuentro de un público, que una vez que lo visita, repite, y que está teniendo el reconocimiento internacional como uno de los mejores festivales del verano a pesar de desarrollarse en Portugal y no en el centro de Europa. En España necesitamos algo así.
Como pinceladas de esta edición cabe señalar, que la organización hizo un gran esfuerzo por que todo saliera bien, tratando de hacer mucha más cómoda la estancia a una, cada vez mayor audiencia. EL situar una caseta para el canje de las entradas por las pulseras junto a la zona de acampada fue un gran acierto, evitando así las colas de la pasada edición. La pequeña modificación de servicios, y el aumento de los mismos, es otro punto a su favor. En cuanto a la cuestión técnica, el sonido continúa siendo brillante, circunstancia ésta, que las mismas bandas nos confirmaban con sus comentarios. Al mismo tiempo, los propios músicos nos decían que se sentían muy bien con la acogida que un caliente personal les dispensaba. Desde DenpaFuzz, queremos dar las gracias a Ricardo, su promotor, por todo el esfuerzo derrochado y la hospitalidad que nos dispensa en cada edición.
En este punto, solo nos queda esperar con muchas ganas la llegada de la novena edición del Sonicblast, un festival en el que todos nos sentimos como en casa, y que se ha convertido en cita obligada de la parroquia stoner y psicodélica de la península, despertando la curiosidad del resto de los europeos seguidores de la escena underground.
CAUSA SUI nos presentó su particular Paraiso lleno de vibraciones doradas.
En la que probablemente haya sido la más ambiciosa edición del festival, a lo largo de sus ocho ediciones, la organización cerró varias cuentas pendientes cerrando uno de los carteles más brillantes de la temporada.
Pidiendo a gritos un espacio en lo más alto del podio los festivales veraniegos, las expectativas sobre la presente edición fueron confirmadas.
Con bandas como KADAVAR, que tuvo que cancelar su asistencia en la pasada edición, por la aternidad de uno de sus miembros, CAUSA SUI, sus pretendidos sustitutos, así como la presencia, esta vez sí, de los californianos EARTHLESS, la cosa pintaba bien. Con las entradas agotadas, la organización amplió en 100 tickets más el aforo para compensar la gran cantidad de gente que no había conseguido su boleto.
La multitudinaria presencia de personal condicionaba los conciertos del warm-up del jueves. En los últimos años, mayoritariamente el personal planifica su llegada para estar presente en una fiesta previa, que ya se ha convertido en un tercer día de festival.
La azotea del Paredao no daba abasto para albergar la multitudinaria horda de stoneros y psico fans que allí estábamos, por lo que las actuaciones de los portugueses HEAVY CROSS OF FLOWERS y de los asturianos SOMBRA eran seguidas desde el paseo de la playa ante la imposibilidad de disfrutarlo desde un abarrotado local.
Ambas formaciones realizaron dos actuaciones que pusieron inmediatamente al personal en modo fiesta.
La elegancia en la interpretación de SOMBRA, con esa combinación de elementos de guitarra y saxo dejó un gran sabor de boca entre la concurrencia.
El parón hasta la llegada de los conciertos en Ruivo’s bar fue un momento propicio para reencuentros con amigos y personal de la escena.
A la caída de la noche, con el viento del Atlantico refrescándonos, daba comienzo la segunda parte del warm-up, que sufría el mismo inconveniente. Imposible presenciar los conciertos de PLEDGEy ACID MESS en un Ruivo’s bar que era imposible acoger a tanta gente.
Esta circunstancia servía para charlas en las inmediaciones del local bajo un ambiente festivo con el ruido de las olas al fondo.
Pasado el mediodía del viernes, se abrían las actuaciones en el escenario de una piscina que poco a poco se iba abarrotando, con los portugueses SOLAR CORONA y sus sonidos psicodélicos.
A continuación los también portugueses DESERT SMOKE, hacían las delicias de los amantes de los sonidos desérticos desarrollando todo su potencialén esa combinación de stoner y psicodelia pesada. Al filo de las 15.30 llegaba uno de los momentos esperados por un servidor. ATAVISMO iniciaba su show con ciertos problemas de sonido, especialmente en las voces, en “La Palmosa”, el primero de sus temas. Llenando el ambiente esa esencia de rock andaluz a la vieja usanza realizaron un grandísimo show una vez superado el contratiempo técnico, dejando su sello impreso con letras de oro en el festival.
Aclamados por el personal que se refrescaba en la piscina y con una pradera en la que no podían verse las toallas por la numerosa presencia de gente.
Los tiempos en los que el personal yacía sobre las mismas probablemente hayan acabado en un pequeño recinto lleno de encanto, pero que no puede albergar a la totalidad de gente que visita el festival.
Tras ellos, los locales ASTRODOME, con su combinación psicodelia y sonidos más pesados. Una banda que sigue evolucionando en su sonido brillantemente y que consiguió la aprobación de un respetable que les tiene gran cariño, con un show en el que repararon temas de sus dos discos.
El cierre a la jornada en este recinto correspondió a los británicos ELECTRIC OCTOPUS, que con sus interminables jams con toques funk, consiguieron que el personal se viera atrapado por su groovy bailón y contagioso.
Finalizada la jornada en la piscina y sin tiempo para distraerse, los británicos CONAN abrían el escenario principal para el fervor de los amantes de los sonidos más contundentes, que iban poco a poco llenando el recinto, momento que aprovechamos para coger fuerzas, reservándonos para lo que vendría después.
A modo de continuación los italianosUFOMAMMUTdaban cuenta de su potencial doom, con distorsiones que calentaban a un público predispuesto. Las cabezas del personal se balanceaban en un ritual psicodelico al son de los riffs del trio. Potentes! Con proyecciones a sus espaldas los italianos trataban de enfatizar su apuesta.
Al filo del ocaso, NEBULA ocupaban el escenario principal con un recinto lleno, ofreciendo un gran show para mi sorpresa. Después de la frialdad mostrada una semana antes en su actuación en Alemania en el marco del Krach Am Bach Festival, no esperaba mucho de ellos. Aquí se mostraron mucho más entregados y dispuestos a ofrecer todo su potencial, sonando como cabía esperar por el prestigio que atesoran.
Ejecutando alguno de sus clásicos, la banda, con un Eddie Glass muy activo desde el escenario, con saltos desde el púlpito de la bateria, recibió el beneplácito de un respetable que había gozado de su gran actuación.
Había llegado uno de los momentos álgidos del festival. Los daneses CAUSA SUIpor fin pisaban el escenario del Sonicblast, convirtiendo Moledo en un particular «Paraiso2. Arropados por unas efectivas proyecciones, el cuarteto realizó un show sobresaliente, con el que cautivó a sus seguidores, e incluso a los que no lo eran hasta ese momento. Sin duda alguna, la mejor hora y media de la jornada del viernes, con un show espectacular, en el que rayaron la perfección con un sonido impecable.
No es una banda que se prodigue en exceso en directo, pero, indudablemente es todo un lujo poder disfrutar de su elegante apuesta psicodélica en la que no faltan los sonidos kraut. Al igual que sucediera el año pasado con COLOUR HAZE, CAUSA SUIConsiguieron que sus vibraciones se introdujeran en nuestros corazones, con un repertorio que recorrió tanto, su último disco «Vibraciones doradas», con temas como «El Fuego»o «Seven Hills», así como el resto de su producción.
Un show que iniciaron con «Homage», tema contenido en su album «Euphorie Tide», con el que desde la primera nota se metieron a la audiencia en el bolsillo. Acaraciando con sus notas nuestros sentidos, poco a poco nos hacían partícipes de su particular paraiso musical rodeados de composiciones lisérgicas con acento kraut. Las caras de los presentes esbozaban una sonrisa gratificante ante lo que estaban presenciando. Cabezas que ondulaban al ritmos de las notas que salían de lo alto del escenario principal.
¡¡¡Inconmesurables los reyes del Paraiso de Moledo!!!!
El listón estaba alto, muy alto, y con esa premisa SAMSARA BLUES EXPERIMENT, trataban de continuar el trance al que nos había sometido CAUSA SUI. El trio alemán, seguía de alguna manera la línea marcada por los daneses, pero incrementando su potencial heavy-psych con una contundencia que ya habíamos comprobado con anterioridad. En esta ocasión, y como me comentaba su guitarrista Christian, el cansancio acumulado pudo ser la causa de que no ofrecieran todo su poderío en su regreso a Moledo, que es mucho, pero que no impidió que disfrutáramos de un notable show en el que los desarrollos de guitarra se veían por momento ensombrecidos por un bajo pesado, rayando el doom. El contrapunto era puesto por los instantes en los que los sintetizadores nos trasladaban a otra dimensión.
El cierre correspondía a MANTARya entrada la madrugada, y ante un público menos numeroso derrocharon sludge y decibelios para gozo de los más metaleros. Para un servidor, la noche había terminado con el show de SAMSARA, por lo que no vía al duo alemán, ya había que reponer fuerzas para una jornada que se anticipaba como intensa.
Tras seis años de silencio ANCESTORS publican el 24 de agosto «SUSPENDED IN REFLECTIONS» vía Pelagic records. Estamos ante su quinto trabajo, y la culminación de todo lo que han logrado como banda.
Un bello transito a través de atmósferas envolventes que conjugan la psicodelia, el post-rock, lo progresivo y que están impregnadas de genes floydianos y carmesí. La formación de Los Ángeles, consigue trasladar a su música el aprendizaje de ver y escuchar las cosas de una manera diferente para obtener como resultado el disco más compacto de su discografía.
«Gone» nos introduce en «SUSPENDED IN REFLECTIONS» a través de una instrumentación envolvente con un alma dividida entre Pink Floyd o Asia, creando atmósferas flotantes con una gran densidad que se van disipando hacia narcotizantes espacios con gran colorido sonoro.
Enlazando desde el corte anterior, «Through a window», la inmersión en calmadas aguas, el tema flota en remansos en los que la estética sinfónica coquetea con corrientes post-rock. a través de angelicales coros redentores dotados de una cierta melancolía, resulta gratificante y reparador. Con delicadeza y sosiego las notas se incrustan en nuestros oídos traspasando la barrera de la percepción.
Nuevamente flotando sobre campos de esponjosa hierba, ANCESTORS retoza refinadamente sobre pasajes relajantes y enternecedores en «Lying in the grass». Susurando con calmadas estructuras instrumentales, nos reconfortan, acariciando las melodías con esmero. Delicado y bello tema, fundamentado en acordes de piano con aura lisérgica.
«Into the fall»es un ejercicio de sinfonismo a través de coros insondables. usando elementos clásicos como violines, los angelicales coros en la lejanía, lo convierten en un corte inmaculado. Una gran herencia de King Crimson subyace en sus surcos.
Sobre efectos sintetizados,las delicadas melodías se van tornando oscuras en «Release». Lentos pasajes de piano rodeados de efectos, junto a leves acordes de guitarra ausentes de voces, hacen el tema inquietante. Una inquietud que la banda compensa con suaves momentos reparadores.
La dualidad Pink FLoyd–King Crimson parece evidente en «The Warm glow». Desde un piano con tintes jazzeros, los momentos que partes de legados del Rey Carmesí se ponen al descubierto. Evocadores desgarros vocales, que describen un desasosiego y una tensión sentimental que sale de las entrañas de los músicos. Un sinfonismo oscuro y doloroso que se clava en los corazones. Brillante!!!!
En esta ocasión el festival que se celebra en la pequeña localidad de Beelen, en la campiña del noroeste de Alemania cumplía su 25 edición, por lo que desde la organización añadieron una jornada más con un aforo limitado para 500 personas, en lugar de las 2.500 oersonas de las jornadas del viernes y el sábado.
En la jornada del jueves las bandas programadas eran ROTOR(Alemania), THE MACHINE (Holanda), THE GREAT BEYOND (Alemania) y LORGAN (Alemania).
A las 7 de la tarde LORGAN, aparecían sobre el segundo escenario con una bizarra puesta en escena. Como una banda perdida en el tiempo,
abrían el evento con un cantante ataviado con un abrigo de cuero hasta los tobillos, unas mallas de leopardo grises y fulares al cuello, amén de unas gafas de sol verdes redonda. Todo un viaje al pasado del heavy rock. La pregunta era… ¿No se cocerán con esa ropa? (La ola de calor que azotaba Alemania nos pilló de lleno en el festival). Con actitud de veteranos algo trasnochados ejecutaron un set en el que los sonidos hard & heavy invadieron la parte del recinto habilitada para la jornada.
Trás ellos,THE GREAT BEYOND continuaban en esos sonidos hard setentero en un más que aceptable show.
Ya en pleno ambiente festivalero, los holandeses THE MACHINE subían al escenario. El
trío ejecutaba abría su show con «Gamma», empezando su carrusel de contundentes sonidos desérticos llenos de fuzz. Tras intercalar temas de su último álbum con alguno de sus clásicos como el potente «not only», se atrevieron con una versión de “Blew» de NIRVANA, llegando el delirio cuando, obviando su propio set-list arremetieron con otro cover. En esta ocasión, y a petición del respetable, ejecutaron “Common believer” de SUNGRAZER, en una arenosa y brillante versión conjugando psicodelia y stoner, que generó el delirio entre los presente.
El cierre de la noche estaba reservado a los veteranos ROTOR. Una de las bandas que más despertaban mi curiosidad por ver, ya que los alemanes, raramente salen de su país para ejecutar ningún show.
Estaba claro, que no estamos ante novatos, el cuarteto ejecutaba con precisión sus pesados riffs psicodélicos, transmitiendo todo su potencial a una concurrencia que se postraba a sus pies. Un perfecto sonido lisérgico brillantemente ejecutado en el que las distorsiones y el fuzz estaban siempre presentes, no impidiendo momentos de sutileza ni temas más explosivos.
Con ellos terminaba la primera jornada, consagrándose como los reyes del día.
Ya con el recinto habilitado en su totalidad y con dos mil personas más se iniciaba la jornada del viernes los neoyorquinos LORD BISHOP ROCKS con su lider, cantante y guitarrista ataviado con chaqueta negra con parches de Sex Pistols y Ramones, pintoresco sombrero con cintas y pañuelo a juego, todo esto acompañado de una perilla prominente teñida de fucsia y pantalón de terciopelo lila. (madre mía, con el calor que hacía!!!) poniendo la nota de color. Ejecutaron un set fusionando sonidos hendrixianos y blues-rock clásico. Interactuando constantemente con el público y dando buena cuenta de una botella de bourbon, llenando el recinto de funk-rock divertido rescatando la esencia de los primeros setenta.
Los israelitas TATRAN eran probablemente la apuesta más experimental de esta edición.
Un festival con gran versatilidad en sus carteles en el que tienen cabida sonidos menos ortodoxos. Su experimentación con sonidos post-rock y jazz era todo un órdago para los asistentes, pero el trío salieron con
nota de la afrenta que tenían por delante. Envolventes y potentes a la vez que sofisticados.
Con un calor sofocante, RUBY THE HATCHETsaltaban al escenario principal, con muchas ganas de agradar a un público ávido de rock y psicodelia. La primera parte de su show la dedicaron a temas de su último álbum como «Sympony of the night»,«Killer», «Pagan ritual»o «Heavy blanket», para finalizar con tres temas de su disco Valley Of The Snake. Así «Demons», «Vast acid» y «Tomorrow never comes» cerraban su actuación con su lado más oscuro. El carisma de su vocalistaJillianataviada con unas llamativas gafas de sol de pasta blanca y una aptitud encomiable hizo que los de Filadelfia, se metieran en el bolsillo a la audiencia bajo notas una psicodelia progresiva que coquetea con el doom, en la que su voz juega un papel fundamental. Brillantes.
Trasladándonos al escenario pequeño, sin tiempo para recuperarnos, sonaban las primeras embestidas de los alemanes DAILY THOMPSON. El trio derrochó altas dosis de energía con riffs stoner llenos de fuzz y esa querencia por el grunge de los noventa. La locura se desató cuando su guitarrista Danny y su bajista Mercedesse revolcaban por el suelo del escenario en un frenesí de distorsiones que conseguían poner patas arriba a un público que agradecía su derroche y entrega. Mástiles restregandose por amplificadores en un aullido infernal.
De vuelta al escenario principal llegaba la hora de ATOMIC BITCHWAX. Si ellos definen su sonido como super stoner rock es por algo. Sin contemplaciones, provocaron el primer gran pogo del festival. Una banda que sabe a lo que quiere jugar, y que en las tres anteriores veces que les he visto han derrochado contundencia basada en hard clásico con su personal acento stoner. En su repertorio, no de se olvidaron de su homenaje a Pink Floyd para sorpresa de parte de la concurrencia.
Sin tiempo para reponernos, y ya entrada la noche, llegaba el momento de otra de las bandas que despertaba mi curiosidad. Sonaban los primeros acordes desde el segundo escenario de los alemanes THE SPACELORDS. El trío llenaba la tarima de pedales que hacían presagiar que el viaje iba a ser intenso. El tránsito por la psicodelia espacial con tintes stoner comenzaba abduciendo al personal con su primer tema. Efectos siderales cubrían el cielo del jardín de la casa del organizador y los campos de cultivo aledaños. Si, he dicho bien, el recinto donde se celebra el festival forma parte de los aledados de la casa del promotor. Sin una parafernalia visual ni de puesta en escena, sus armas eran sus propios instrumentos. Una batería situada en medio del escenario, obviando su tarima, custodiada por guitarra y bajo a sus flancos, y su madura sabiduría musical eran sus armas. Un tránsito interestelar que nos hizo levitar a todos los presentes.
THE SPACELORDS usan la máxima de menos es más. Austeridad de puesta en escena, para una gran riqueza de un show en el que no olvidan su vocación kraut. Sobresalientes.
Después del trance anterior, era el momento de degustar el plato fuerte de la velada, que no era otro, que los californianos EARTHLESS. Antes del comienzo del show, pregunté en el backstage a su guitarrista Isaiah, cuál iba a ser el set-list que iban a ejecutar. Su risa y su respuesta confirmó mis expectativas previas sobre lo que EARTHLESS iba a ofrecer: “Nosotros no tenemos set-list!!!!!!!” .
EARTHLESS eran la banda principal de cartel de esta 25 edición, y cumplieron su papel a la perfección, ¡vaya si lo cumplieron!. Tiñendo el escenario de azul y proyectando audiovisuales lisérgicos a las espaldas de su batería Mario Rubalcaba, Isaiah empezaba a ejecutar sus espirales heavy-psych. Temas que se alargaban hasta el infinito, en los que el ritmo no cesaba ni un momento, bien por el hipnótico bajo, la contundente batería, o por los riffs y distorsiones de un guitarrista como pocos hay en la escena. Si hace meses hubo cierta polémica por la inclusión de voces en su último disco BLACK HEAVEN, tengo que decir, que me parece todo un acierto. Esas interminables jams que ejecutan los de San Diego, se enriquecen con una voz que nos traslada a la época dorada del rock. Con tonos bluseros en sus desgarrados registros, paliaba los manojos sónicos en los que en ocasiones se meten, haciendo más asequible su música. ¡Increíbles!!!
Reponiendo fuerzas mientras actuaban SWEDISH DEATH CANDY, nos preparábamos
para LONG DISTANCE CALLING. Los alemanes llenaron de sonidos atmosféricos el final de la noche. Una densa fusión de post-rock y contundente rock progresivo. Era momento de ir a descansar y reponer fuerza para lo que nos esperaba al día siguiente.
Aprovechando la mañana para visitar el núcleo urbano de Beelen y ver el arroyo que da nombre al festival, regresando con tiempo suficiente para ver el inicio de la jornada del sábado, que se abría a la 1 del mediodía con unos de los platos fuertes del día.
Una banda por la que tengo especial devoción y que había visto en el Festival Vidiago Rock una semana antes, pero que para la ocasión incorporaba los teclados y el sitar para adornar más sus temas, lo cual era un aliciente añadido.
Unos pletóricos SIENA ROOT conquistaban a un público que ardía por el calor y por las vibraciones que salían del escenario. Interpretando «Time will tell», «Above the trees», «Between the lines», «Words», «Riding slow»,y «Kitchen», antes de ejcutar con maestría «Fire and water» de los británicos FREE. La voz de Lisa, con su registro blues, hace que los temas adquieran riqueza y versatilidad, no desentonando en aquellos que estamos acostumbrados a escuchar con una voz masculina.
El show avanzaba hasta uno de los momentos estelares. el sitar sustituía al órgano, para ofrecer su parte más mística con “Bhimpalasi”.
Con un público rendido, los suecos se despedían habiendo ofrecido uno de los mejores shows del festival.
Los austriacos LES LEKIN y su heavy-psych ponían banda sonora a la hora de la siesta, en el main-stage, tras la finalización de la actuación de SQUEAL, a los que no vimos ya que hicimos un parón para reponer fuerzas. Con una puesta en escena con dos enormes cirios rojos en el centro del escenario custodiando un tántrico ritual sonoro. Era otra de las bandas que tenía apuntadas en mi agenda y que nunca había visto en directo, y el resultado fue completamente satisfactorio. Su envolvente instrumentación lisérgica era interpretada con brillantez.
En el segundo escenario llegaba el momento más folk con las actuaciones del quinteto alemán DOWN WITH GYPSIES» y su sonido psico-progresivo, en el que incorporan la flauta caminando por el lado más tradicional. Versatilidad y sentimiento con uno de sus miembros con el brazo escayolado, lo que no impedía que diera buena cuenta de la pandereta.
En el escenario principal los finlandeses KAIRON IRSE! Jugaban con una experimentación que no llegó a conectar con todos. Una mezcla de psicodelia, post-rock y shoegaze que trasmitía cierta frialdad. Quizás el sol de castigo que caia a media tarde no ayudaba mucho a disfrutar su propuesta. Sin pausa el cantautor Marcuz Walach hacía las veces de
Shawn James, pero sin acompañarse de nadie. Con su guitarra y percusiones se las componía para amenizar la tarde a un personal que se refugiaba bajo las copas de los árboles cercanos al escenario buscando la deseada sombra.
Una de las bandas con las que en un principio era un poco excéptico eran los estadounidenses PALLBEARER; que ejecutaban un contundente show, a base de doom y metal con el que el que no terminé de conectar.
Los que sí consiguieron levantar e involucrar al personal fueron GALACTIC SUPERLORDS. Una banda a la que ya había visto, y que tenía claro lo que podían ofrecer. El hard & heavy más divertido hizo las delicias de un público festivo. lanzando serpentinas desde un tubo, Katherine su vocalista llenbaba de dorado a los situados en las primeras filas, confirmando la fiesta que nos proponían. Papelis de colores surcando el escenario al ritmo de sus riff con vocación ochentera. Con menos toque blues del que en la anteior que los ví, daba su cantante. Mayor contundencia pero solvencia absoluta. Una grata noticia su vuelta a la carretera.
A continuación nos esperaba un nuevo trance con SAMSARA BLUES EXPERIMENT, la otra formación que más despertaba mi interes y que por fín podía ver en directo. Obviando las referencias de su concierto en Madrid hace años, así como la de su show en
Barcelona el pasado año, mi predisposición era total a dejarme sorprender. Sonando increíblemente pesados, la guitarra y los sintetizadores de Christian, su guitarrista, se introducían en las neuronas de una audiencia que había sido abducida y sorprendida por su contundencia. Con menos momentos místicos de los que tienen en sus albunes, pero con auténtico viaje psicotrópico que golpeaba nuestras neuronas energicamente. Grandísimo show de otros de los triunfadores del festival.
De nuevo era la hora de perder la virginidad como una banda que me conquistó con su último disco. Los polacos WEEDPEACKER me hacían presagiar grandes momentos. Su psicodelia pesada minimizaba la fuerza de su disco con una ejecución ejemplar.
Una banda que se está haciendo hueco en cada vez más festivales, y que a buen seguro, en próximas fechas ocupará un mayor protagonismo.Enorme banda que es capaz de superar en directo su grandísimo sonido en disco. Con una psicodelia pesada que transmite humeantes vibraciones en una oferta muy apetecible y que no defrauda, ni a los más viajeros, ni a los más pesados aficionados. Austeros pero emocionantes, transmitiendo emociones.
Los californianos NEBULA cerraban el festival con un frio show en el que no terminaron de conectar con un público ya agotado a esas horas. Una gélida actuación sin la chispa que su fama haría presagiar. Lo cierto, es que para mí fueron un decepción.
Así terminaba la edición número 25 de un festival como pocos. Una esmerada organización que hace lo posible para que todos estemos cómodos. Con todas las entradas vendidas y un recinto en que nos podíamos mover con gran comodidad; una zona de acampada y servicios auxiliares como se ven en pocos festivales, y en el que cualquiera logra sentirse como en casa. Si a esto unes la calidad de las bandas, logras la fórmula perfecta para seguir siendo un festival especial. El amor por la música y no el mercantilismo es la esencia de su éxito. Además, donan parte de la recaudación a organizaciones sociales, lo cual les honra enormemente.
Una de las carencia que advertimos el año pasado fue subsanada con la colación de duchas a la entrada del recinto, ya que todos los asitentes estamos ubicados en la zona de acampada aledaña. Con un público, mayoritariamente aleman, que se toma el festival como una gran fiesta, llegando al mismo, con sus grandes tiendas y caravanas, y aprovisionados de todo lo necesario para pasar tres días de la forma más cómoda posible.
SOBRESALIENTE edición, que esperamos visitar nuevamente, y más, teniendo la grandiosa hospitalidad por la que fuímos recibos por Klaus Y Christian sus organizadores, a los que desde aquí damos gracías infinitas por las facilidades que nos dieron para contaros lo allí sucedido.