Toda la creatividad de JULIO CASTEJÓN en un disco que bebe de sus infinitas influencias y busca con éxito la excelencia.
Hablar de JULIO CASTEJÓNes hacerlo de uno de los iconos de la historia del rock en España. Líder de los legendarios ASFALTO, cincuenta años de carrera y carretera avalan a un músico que desde principios de siglo compagina la creación en solitario con la presencia al frente de su alma máter. Ahora presenta su cuarta referencia como solista, «EL MONO LOCO»es un disco hecho para deleitarse con pausa y disfrutar de la creatividad de un artista de sobrado reconocimiento. Los diez temas que componen el trabajo indagan en el art-rock, estilo a medio camino entre el rock progresivo y el pop adulto, siguiendo la línea abierta en los previos ‘El Corazón de la Manzana’ (2004) y ‘Vía Cortada al Paraíso’ (2011). Los cuarenta y cinco minutos que dura«EL MONO LOCO»son un compendio de experiencias, reflexiones y pensamientos críticos con textos y pasajes que destilan emoción en cada segundo de escucha.
Los WOODEN SHJIPS más lisérgicos hipnotizaron a los presentes en Sala Caracol.
De nuevo de visita por Madrid y con un disco nuevo tras cinco años de ausencia creativa, era una ocasión para no perderse a estos veteranos de la escena psicodélica que después de quince años de actividad siguen con la fuerza de un adolescente.
Tenía mis dudas sobre el poder de convocatoria de los californianos, pero un viernes, siempre es un buen día para que la gente se anime a ir a un concierto, y si es de esta talla mucho mejor.
Para abrir la velada, el combo valenciano S U F R E. Una curiosa y desconocida formación para un servidor, así que se presentaba una nueva oportunidad de ser sorprendido. Siempre hay que estar predispuesto a descubrir nuevas bandas, porque nunca sabes donde y cuando vas a encontrar sonidos que te gratifiquen.
Con una puesta en escena con dos baterías, guitarras, bajo, sintetizadores, el escenario de la Sala Caracol empezaba a vomitar sonidos que resultaban muy gratificantes. Una apuesta alternativa y original, en la que estaba presente la psicodelia, los sonidos kraut, elementos que coqueteaban con el rock espacial, momentos en los que ciertos sonidos garaje flotaban por el escenario.
Con un cierto toque garagero o incluso indie, la banda sabía aprovechar a la perfección la oportunidad de telonear a un grupo con el peso y prestigio como WOODEN SHJIPS. En demasiadas ocasiones, y no me canso de decirlo, infravaloramos a las bandas teloneras, lo cual me parece un grave error, porque las sorpresas en ocasiones, son muy gratas. Esa fue mi sensación, me gustó la apuesta que ofrecieron. Por poner un pero, (y únicamente por gusto personal), los registros de las voces podrían ser mejorables respecto a la oferta musical que salía de sus instrumentos.; pero, evidentemente, cada banda decide su estilo, y yo no soy nadie para criticar eso. Que conste!!. lo cierto es que con la apabullante música que ejecutaban un tono distinto en las voces, le daría muchísimo más brillo.
Tras el buen sabor de boca que me dejaron S U F R E, llegaba la hora de ver que nos ofrecían WOODEN SHJIPS. En el momento de comenzar su show, mi duda respecto al poder de convocatoria se había resuelto sin paliativos. Una Sala Caracol abarrotada como en las mejores noches se disponía a recibir el hechizo psicotrópico del cuarteto californiano.
Una curiosa formación que no se prodiga mucho en su producción discográfica, y que me generaba alguna duda sobre la línea sobre la que iba a girar su show. ¿Estarían mas cercanos a los sonidos melódicos cercanos a la Velvet Underground o a Neil Young?, ¿serían más contundentes?. Destriparían su último disco en el que parece que se presentaron más calmados?.
Su entrada en el escenario en penumbra, y los primeros acordes con el inicio de las primera proyecciones audiovisuales me sacaron de dudas.
Arrancando con varios cortes de sus inicios, los WOODEN SHIJPS más lisérgicos y psicotrópicos sonaban a gloria. Pura magia ácida llena de sensualidad, susurrantes. Calmados pero sólidos, sin contemplaciones. Una perfecta combinación de psicodelia sesentera con esos ritmos kraut que cada vez me gustan más. Un hipnotismo controlado en la parte central de su show con temas como «Already Gone» acariciando nuestras almas. Un sublime concierto de psicodelia apacible, sin estridencias. envolvente.
Durante toda su actuación no deja de tener en mente el sonido que últimamente nos está llegando desde Japón, con bandas como KIKAGOKU MOJO, SUNDAY & CYBELE o MINAMI DEUTCH. Perfectamente WOODEN SHJIPS podrían pertener al sello Guruguru Brain. La combinación perfecta de psicodelia con ritmos krauts. La confirmación de está sensación se producía en la parte final de su show, donde esa batería hipnótica iba limitando nuestra mente, para absorbernos en esa robótica aturdidora. Casi sin poder los rostros ni los cuerpos de los músicos la oscuridad reinaba en el escenario. Custodiados por proyecciones que ambientaban perfectamente la locura hipnótica y psicotrópica del cuarteto, solo las sombras de sus cuerpos eran perceptibles. Algún foco cegador que salía de sus espaldas era el soporte luminoso que les acompañaba. No termino de entender porque en los últimos tiempos la iluminación de las salas se proyecta sobre el público impidiendo la visión de las bandas. Evidentemente lo importante es la música y el sonido, pero pienso que es algo mejorable. Por cierto, no he comentado la nitidez y la grandiosidad del sonido que vivimos el viernes en una Sala que suele sonar bien, pero que ayer, rozó la perfección. Así debería ser siempre, con los suficientes decibelios, pero sin maltratar los tímpanos, y sobre todo, limpieza y nitidez, como anoche sucedió.
Tras algo más de una hora de show los músicos se retiraban concluyendo su show sin que nadie se moviera de la sala. Tras breves minutos regresaron al escenario para regalarnos dos temas más, en otros quince minutos de éxtasis colectivo.
La conclusión fue una noche sobresaliente de buena psicodelia de la que más me motiva.
Que vuelvan pronto!!!!!
Promotora: Giradiscos
Todas las fotos aquí: https://www.facebook.com/DenpaFuzz/
Por todos es conocido el espectro sonoro en el que se suele mover el sello Sulatron Records, así que no nos extraña que una banda como SHERPA se haya incorporado a trabajar con ellos para la publicación de esta joya llamada «TIGRIS & EUPHRATES«.
La formación italiana nos presenta un maravilloso álbum en el que ejecutan heavy-psych de muchos kilates. Si por algo destacan SHERPA, es por su gran capacidad para generar y describir ensoñadoras atmósferas que reconfortan el alma. Si lo que deseas es que tu cuerpo sea zarandeado por la música, este no es tu disco. Sin embargo la expansión de la mente será intensa si te adentras en sus surcos.
Con reconfortantes pasajes de tintes atmosféricos, y bellas melodías, la banda va desgranando sus meditativos temas. Algunas estructuras repetitivas con uso de drones, nos arrullan y acunan en un morfínico y placentero sueño. El sosiego, bajo refinados acordes que derrochan dulzura es su principal arma. Unas susurrantes y placenteras narraciones en las que la calma más narcotizarte que puedas encontrar, nos describen susurrantes estados de bienestar mental y anímico. Cortes como «Kim (((o)))» van adquiriendo intensidad gracias a unas guitarras que me recuerdan a los desarrollos a los que nos tienen acostumbrados Causa Sui.
TIGRIS & EUPHRATES es un disco para degustar desde el sosiego y la calma de un espacio tranquilo. Acomódate en tu sofá y disfruta, permitiendo que tu alma traspase la barrera tántrica que parece protegernos. Como si nos arroparan y mecieran a la vez, las pausadas notas rezuman ternura.
Existen momentos de oscuridad, como no podía ser de otra forma, pero se trata de una neblina que es resuelta a cargo de dulces melodías y arpegios que brotan de su guitarra.
Sería difícil destacar alguno de sus temas, ya que todos siguen una línea en común, en la que incorporar puntualmente violines, sitar, sintetizadores…. Pero desde luego, las cálidas voces que salen en «Abscent to the mother languaje», hace que nos recostemos aún más sobre nuestro lecho para un mayor deleite de su música. Con tonos nostálgicos, una lenta línea de bajo, crea la atmósfera apropiada para que la sutileza de los acordes de la guitarra vayan guiándonos a misteriosos e intrigantes espacios. Con ecos de Pink Floyd en alguno de sus pasajes la banda logra un auténtico vacío mental que facilita la percepción de todo su sonido.
Siempre susurrantes y mántricos, sus temas sirven de bálsamo en un mundo donde el estrés está siempre presente. Todo un antídoto muy de agradecer para esa búsqueda interior que todos necesitamos en algún momento. Una joya de disco para poner banda sonora a un paseo por cualquier jardín del edén. Un sosiego y quietud muy, pero que muy apetecibles.
«TIGRIS & EUPHRATES» supone un suave fragancia en la que no faltan los momentos espaciales, con una esencia aromatizada por una lenta y liviana instrumentación de guitarra levitando suavemente sobre los sentidos. Todo bajo una excelente producción que hace que el resultado final sea completamente brillante.
Segundo álbum que publican los prolíficos daneses MYTHIC SUNSHIP en lo que va de año, tras haber lanzado en enero UPHEAVAL. En su tercera entrega para El Paraiso Records. que verá la luz el próximo 5 de octubre.
Toda una locura creativa que les lleva a la publicación de cuatro discos en un periodo de dos años, en esta ocasión en formado de doble LP con “ANOTHER SHAPE OF PSYCHEDELIC MUSIC», en un mesiánico viaje a la enajenación psico-sónica.
Habiendo partido en anteriores trabajos de poderosos riffs inspirados por momentos en sonidos sabbathicos, en esta ocasión dan una vuelta de tuerca más a su experimentación introduciéndose en sonidos de jazz. Cocinando una mezcla con la psicodelia que habían producido desde sus inicios, pero inspirada en momentos de free-jazz venidos de los sesenta. Coltrane, Coleman y Andrew Hill, están en el origen de sus influencias en su nuevo trabajo.
Un brebaje sonoro de difícil digestión en la primera cata, pero que resulta placentero según se va degustando. Unas composiciones llegadas desde el otro lado del espejo, para expandir las conciencias y los sentidos de los gustos más exquisitos. Estamos ante un plato gourmet, que probablemente no todos sepan apreciar.
Evidentemente no todos los oídos están preparados para tanta experimentación, pero desde aquí os invito a abrir la mente, dejarse atrapar. La locura creativa nos invita a caminar por un viaje expansivo, donde los sonidos de saxo se incrustan en nuestros sentidos bajo calmadas atmósferas en las que el relax y el recogimiento domina la estancia.
Seis largos temas que van evolucionan en si mismos, transformandose sin perder su esencia. Llegando a difíciles momentos de vanguardia experimental, para elevarse a una psicodelia espacial en la que drones y una evolutiva guitarra nos cautiva con su intensidad. la batería juega un gran papel. Brillando con luz propia al unísono con los acordes de saxo, o bien en ausencia de él.
No faltan los sonidos kraut. La robótica batería hace estragos en cortes como «Backyard ritual». Trás la maquinaria de las baquetas se produce una auténtica batalla entre el saxo y las guitarras bajo un clima de psicodelia espacial. por supuesto la base creativa de MYTHIC SUNSHIPparte de los territorios psicodélicos a los que nos tienen acostumbrados en sus trabajos, pero aquí van más allá, conjungandola con la experimentación con el jazz. De hecho en cortes como «Last exit»el free-jazz infernal campa a sus anchas en esa exploración de nuevos sonidos que se unen al heavy-psych más ortodoxo.
Lo cierto es que durante muchos pasajes se crea un mantra sonoro en el que los efectos fuzz se vuelven diabólicos generando esa espesa y envolvente bruma psicotrópica en la que las tonalidades oscuras son las dominantes. Una penumbra espacial que gravita lentamente susurrando al oyente con su propuesta.
El álbum fue grabado con Jonas Munk en su estudio casero, donde Munk acompañó a la banda en la guitarra en algunas de las pistas circunstancia que eleva aún más la calidad de las composiciones. El responsable del saxo que tanto puede llamarnos la atención es Søren Skov.
En definitiva estamos ante toda una locura de disco, que como los buenos vinos, ha de ser degustado con calma, sin prisas, para apreciar bien todos sus matices, que son muchos. Un tejido interespacial en una cacofonía sonora que muta sus formas intensidades y tamaños según en que momentos de los temas nos encontremos. Composiciones que se muestran faraónicas, enajenadas, precisa y preciosas, pero como por un efecto mágico, que se disipan sin que nos demos cuenta de esa huida, ni descubramos el truco. Dinamita y nárcóticos anestesiantes en una mezcla imposible, pero…. que resulta!!!! El sonido de MYTHIC SUNSHIP ha sido descrito como «el ethos del free jazz en un escenario doom». Decide tú tras una profunda escucha.