Reseña: GODS & PUNKS.- ‘The Sounds of the Universe’

Los brasileños GODS & PUNKS publican su cuarto álbum, un trabajo con canciones elaboradas que conjugan tanto vibraciones vintage, como nebulosas stoner y ciertos momentos progresivos. En cualquier caso, todo aderezado con buenas dosis de psicodelia. Si en una primera escucha el álbum no me aportó demasiado, he de reconocer que con las siguientes ha ido calándome cada vez más. Sus canciones están perfectamente diseñadas y elaboradas huyendo de tópicos fáciles y ofreciendo al oyente una ruta de escape a los convencionalismos. En este lanzamiento, GODS & PUNKS muestra una madurez musical más y crea una pieza única de rock espacial, en la que la dinámica del stoner siempre está alineada con matices espaciales y vocalizaciones con una atmósfera futurista. Después de tres álbumes publicados, las nueve pistas de ‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE‘, suponen el capítulo final de la serie ‘Voyage’ que comenzó en 2017 con ‘INTO DE DUNES OF DOOM’ su álbum debut. En el álbum encontramos cuatro canciones nuevas y cinco versiones reinventadas de de los temas anteriores de su EP debut, pero ahora con una producción moderna, nuevos arreglos y nuevos elementos.  Está claro que los brasileños no son una banda Stoner al uso, y eso queda patente en unos temas con muchos ecos de los 70’s en los que las exploraciones progresivas enriquecen su psicodelia dotando a las canciones de cuerpo y madurez.

‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE’ fue grabado en Estúdio Mata, en Niterói (RJ), mezclado y masterizado por Kleber Mariano y André Leal en Estúdio Jukebox. Todas las letras son del vocalista Alexandre Canhetti.

La carátula del álbum es una co-creación entre Cristiano Suarez y Bruno Kros. El proceso visual sigue el concepto de canciones regrabadas e inéditas, dando así un nuevo significado al arte original realizado por Cristiano Suarez para el EP de 2016. Para ello, Bruno Kros ha subido los niveles máximos de psicodelia, inspirado en los covers de bandas como Monster Magnet, Black Sabbath y Uncle Acid and the Deadbeats.

‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE’ está disponible en plataformas digitales vía Abraxas Records y obtendrá una versión en vinilo a color de 12 pulgadas (en la segunda mitad de 2021) vía Forbidden Place Records.

‘Eye in the sky’ se desarrolla en una hechizante atmósfera psicodélica en la que todo sucede con calma. Relajante y susurrante, el tema evoluciona en su intensidad elevándose majestuoso. con un cierto aire 70’s el tema va sucumbiendo a los dictados heavy-psych contemporáneos con sus solos ácidos y su excelsa base rítmica. Lento, y sin prisas para eclosionar, la banda opta por contener su sonido con sus pasajes psicodélicos, en los que el órgano aporta una parte vintage que siempre está presente en el sonido de los brasileños.

Imprimiendo mayor crudeza a su sonido ’Ejection’ se desarrolla entre tonos retro de puro hard-rock stonerizado. Si hay algo que caracteriza a la banda es ese aroma añejo que aporta a sus composiciones. Tras una hipnótico introducción atmosférica la canción conjuga elementos del pasado junto a vibraciones contemporáneas en una fusión que funciona a la perfección. Los elementos desértico se enriquecen con embestidas heavy-rock auspiciadas por buenas dosis de fuzz

‘The tusk’ abre con riffs arenosos que van moldeándose hasta acabar en una combinación de ecos Wishbone Ash que se asoman entre oscilantes y persistentes solos de guitarra con aroma boogie-rock, para crear un tema colorista y con el suficiente gancho. Las cuidadas melodías siempre son un plus en el sonido de los brasileños y este tema es un claro ejemplo de ello.

‘Nebula haze’ nace de extrañas locuciones antes de introducirnos en un entorno de apacible psicodelia en el que los pausados acordes reconfortan nuestros sentidos. La cuidada y magnética instrumentación se va engrosando lentamente por una senda más pesada. Así acaban construyendo un tema fornido y prieto, una canción sin fisuras con un solo de batería a la vieja usanza de Gabriel Santiago en su parte central. Algo no demasiado habitual en los tiempos que corren y que reflejan el espíritu 70’s que motiva a la banda. La parte final es una exploración psico-progresiva con buenos desarrollos de guitarra. Se trata de la pista instrumental mas larga que la banda haya compuesto nunca.

Embutidos en las vibraciones stoner, ‘Black apples’ nos ofrece riffs arenosos en una apuesta por acortar el camino para llegar al oyente. Aderezando la canción con chamánicas voces aportan ecos de hard-rock clásico a un tema pesado y versátil a la vez. Por la vía directa, GODS & PUNKS llegan al oyente con facilidad.  Con un bajo lleno de magnetismo el tema reposa en pasajes más calmados para elevarse rápidamente por un camino en el que el blues aparece brevemente entre sus difusos riffs oscilantes.

Envueltos en tonos retro, ‘Dimensionaut’ supone una importante descarga de fuzz. Fusionando elementos del siglo pasado con riffs contemporáneos el tema se eleva con fuerza bajo cadentes ritmos contagiosos. Con un sonido compacto la canción ofrece un sonido pesado, intenso y cautivador, con un coro dinámico nunca explorado por la banda en el que las voces hard rock asoman entre nebulosos riffs desérticos que acaban descendiendo a praderas psicodélicas.

En tonos melancólicos ‘Universe’ nos acaricia con lánguidas melodías vocales de tonos progresivos en su introducción. Elaborados desarrollos que reposan entre atmósferas psicodélicas de gran belleza. El tema evoca el sonido de las bandas británicas de comienzo de los 70’s con un logrado resultado. Usando con mesura los riffs pesados, la canción se desarrolla en un entorno apacible lo que no impide resaltar la fuerza con la que la banda crea sus composiciones. Soberbia.

‘All systems fall’ vuelve a utilizar extrañas locuciones para embarcarnos en una exploración de psicodelia pesada en la que los paisajes atmosféricos nos ofrecen un delicado bálsamo sonoro. Estratificado su sonido en capas consiguen crean un entorno cálido y lisérgico con logrados pasajes instrumentales en los que la guitarra brilla con luz propia. Un tema desbordante en su intensidad.

Gravity’, con sus ocho minutos, y siendo el tema más largo del álbum es el que mejores momentos nos ofrece. Con esa ambientación a caballo entre el stoner y lo vintage, sus ondulantes riffs y su gruesa base rítmica nos ofrecen mil alicientes. Desde momentos de puro heavy-rock a vibraciones más contemporáneas en línea GREENLEAF el tema serpentea grácil. Como en temas anteriores, el sonido del órgano en un segundo plano enriquece un tema que ya de por sí, se presenta perfectamente ensamblado. Incorporando nuevamente esas melodías psico-progresivas llenas de sentimiento, la canción va pasando por distintos estados de ánimo en su versátil relato. Los momentos de belleza aportados por los solos de guitarra son otro de los alicientes de una de las canciones más destacadas de un álbum que mejora con cada nueva escucha.

Gods & Punks

Forbidden Place Records

Abraxas

Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘Fuzz Sagrado’

En España a veces usamos la frase ‘la cabra tira al monte’, que es una forma de decir que algo vuelve a su entorno natural, esto precisamente es lo que ha hecho Christian Peters, el guitarra y cantante de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, en su nuevo proyecto personal FUZZ SAGRADO. Si Christian había estado en los últimos tiempos creando álbumes bajo su pseudónimo SURYA KRIS PETERS, en los que el principal instrumento eran los sintetizadores y su sonido era la electrónica, ahora vuelve a retomar la guitarra para crear sus nuevas canciones. Tras haber puesto final a su pequeño retoño SAMSARA BLUES EXPERIMENT, el gusanillo de seguir haciendo música lo devuelve a la escena. Hace una semana Chris me comentaba ante mi gozo y asombro, esta gran noticia que nos devuelve a un gran músico a la actualidad, con este nuevo proyecto llamado FUZZ SAGRADO. En él Chris toca la guitarra, bajo, hammond, mellotron y mini-moog siendo acompañado únicamente a la batería por un misterioso personaje llamado Mr. Slater, aportando el groovy perfecto para sus canciones. De momento solo tres temas que suponen una vuelta a los orígenes, con atmósferas vintage, pinceladas psicodélicas, atmósferas progresivas y rock guitarrero. El EP contiene tres cortes con un denominador común en su sonido, pero que cada uno tiene su propia identidad. Desde vibraciones y aromas sureños, hasta momentos de gran intensidad en la que la psicodelia aparece majestuosa mostrando una amplia gama cromática; sin olvidarse de las vibraciones progresivas de comienzo de los setenta, consigue que los temas se vuelvan más complejos y majestuosos. Si a eso añades el contraste entre algunas de las bellas melodías con la intensidad y pesadez de algunos pasajes, podemos concluir que estamos ante un debut fascinante y una nueva etapa esperanzadora. Si aquí todos los temas son instrumentales, en próximas entregas podremos encontrar canciones con voces, lo que puede ser un aliciente más para este ilusionante regreso.

Duck Dharmacon sus bucólicos acordes nos traslada a un escenario campestre. Solos que coquetean con sonidos sureños bajo un halo de psicodelia colorista. Bellos desarrollos que nos acarician como la fresca brisa, acompañados del sutil sonido del órgano nos envuelven en un gratificante entorno. Si bien el tema se mantiene suave en su estructura, no faltan las escaramuzas de pesadez, algo que aporta brillantez a una canción en la que también podemos encontrar exóticos pasajes que rezuman extasiantes fragancias sonoras. Precisamente esa dualidad entre lo frágil y lo fornido hace que el tema adquiere tintes monumentales.

Sin perder el espíritu del corte anterior, ‘Two faces’ bajo sus vivaces tambores se desarrolla entre pasajes de psicodelia con muchas aristas. Con la guitarra tomando el protagonismo de una melodía oscilante y relajante en tema se va envolviendo en distintas capas que insertan variadas vibraciones. sumergiéndose en un bosque psicotrópico que hace que el sonido evolucione a momentos más pesados. Aquí una variedad de sonidos e instrumentos se superponen creando un tema mucho más turbio y tupido. Todo un vendaval de vibraciones llenas de magnetismo en una auténtica espiral psicotrópica sustentada por unos monumentales tambores.

Cerrando este breve pero intenso debut, ‘Pato’s blues’ mantiene la esencia. Arropado por sutiles teclados, mientras la guitarra se muestra esplendorosa en un entorno melancólico. Bellos acordes superpuestos. Efectos y una atmósfera envolvente custodian las embestidas de fuerza que el tema posee. Sus contenidos momentos heavy-psych hacen aflorar maravillosos pasajes de guitarra en la que Chris se muestra en su pleno esplendor. Pero aquí nada es sencillo, y el tema se enturbia cambiando su aspecto y volviéndose más progresivo en una exploración de los sonidos de comienzos de los 70’s en la que el sonido aumenta su intensidad para mostrar un entorno más perturbador. Intrincados desarrollos solo al alcance de un gran músico consiguen crear un exuberante corte.  

Fuzz Sagrado

Reseña: POSSUM.- ‘Lunar gardens’

LUNAR GARDENS, el nuevo álbum del quinteto experimental de Toronto, es toda una experiencia cósmica a través de una exploración psicodélica fusionada con elementos progresivos, jazz, ritmos kraut e incluso vibraciones latinas. Una arriesgada apuesta que funciona a la perfección ofreciendo un álbum colorista, versátil y con un gran trabajo compositivo. Desde la psicodelia de los 60’s heredera de Syd Barret o los intrincados desarrollos progresivos de Soft Machine, hasta momentos en los que la banda se deja llevar por sus emociones a ritmo de jazz, cada canción es un aliciente para el oyente. Ecos Doorsianos envueltos en una atmósfera vintage contrastan con las múltiples texturas que se pueden descubrir en cada canción. Con una guitarra que destaca en los momentos justos, cada tema captura de energía cósmica y la alineación del flujo astral. En la intersección de la influencia y la intuición, POSSUM no renuncian a los ritmos funk para dar brillo a su particular apuesta sonora. Una apuesta bastante intrigante ya que los músicos son todos muy jóvenes, logran hacerlo de una manera nueva a través de texturas sonoras frescas y vibrantes. Es divertido, técnicamente impecable y emana vibraciones positivas y soleadas que son una gran bendición en este momento en particular. ‘LUNAR GARDENS’ usa el espacio como metáfora de la conciencia en todas sus infinitas formas fractales en expansión’, una fantasía espacial escapista surrealista de espacios imposibles: el tipo de lugar al que podrías ir cuando las cosas son demasiado pesadas aquí en 3D. El álbum supone un nuevo puente entre los sonidos de finales de los 60’s y primeros 70’s con la vanguardia más creativa del siglo XXI. Sin duda estamos ante grandes músicos, que se expresan libremente dejando aflorar toda su creatividad en un álbum fascinante, sorprendente y completamente magnético. Elegante a la vez que psicotrópico ‘LUNAR GARDENS’ es de ese tipo de álbumes que se sale de lo común, sacándote a patadas de tu zona de confort para ofrecerte una experiencia sensorial única. Toda una alquimia psicodélica con refinados momentos en los que el jazz, la música kosmiche y el rock progresivo de bandas como Camel, se unen a una fiesta en el particular jardín del Edén Lunar de los canadienses. Allí, las jams en vena King Gizzard y Oh Sees se ven las caras con el legado Can y los ecos del sonido Canterbury, adornados con pincelas del sonido de Zappa.

POSSUM son: Brandon Balk, Tobin Hopwood, Patrick Lefler, Christopher Shannon y Bradley Thibodeau. ‘LUNAR GARDENS’ está disponible vía Idée Fixe Records.

El tema de apertura ‘Clarified budder’ nos sirve para tomar la temperatura de un álbum que gusta de la psicodelia de tintes kraut. Transitando entre vibraciones vintage más propias de Syd Barret o de Soft Machine, y pasajes de neo-psicodelia el corte nos ofrece un brillante trabajo de guitarra entre ritmos coloristas. Con voces que toman elementos 60’s van construyendo un caleidoscopio sonoro multicolor. Hipnótico y con algún aderezo progresivo, la conjunción de elementos del pasado con su modernista sonido hace que el resultado sea bastante sorprendente. Sus elegantes momentos de fusión si intercalan en esos magnéticos ritmos presentes en todo el corte.

‘Gala at the universe city’ juega con el wah wah bajo una cadencia más propia de Jim Morrison en la voz. Esto hace que el tema se inclina a esas vibraciones de finales de los 60’s. mirando de reojo al jazz, los elementos de fusión se muestran nuevamente aquí. La solvente base ritma hace balancearse el corte entre finos y lisérgicos solos de guitarra en sus dos minutos.

Con una apertura que me recuerda inevitablemente al clásico ‘Riders of the storm’ de The Doors, ‘Heywood floyd’ es un espacio para explorar atmósferas psico-progresivas. Etéreos momentos nos acarician suavemente con una versátil instrumentación que no duda en oscilar constantemente cambiando su vocación sonora. Sus constantes giros hacen que el tema se nutra de ritmos jazz en su atmósfera psicodélica. A modo de jam la canción cambia su fisonomía de tal forma que hace que olvidemos como nació. Así el corte acaba sucumbiendo a momentos casi de free-jazz en una auténtica bacanal sonora.

Marcado por el sonido de la guitarra, ‘Guest of the moon’ se desarrolla en una volátil atmósfera psicodélica en la que refinados desarrollos exploran con libertad distintas vibraciones. A estas alturas del álbum podemos percibir que la capacidad creativa de estos chicos parece no tener límites. Voces y coros entre guitarras ácidas y ritmos de fusión construyen un tapiz con distintas texturas sonoras, pero con un acabado fascinante.  Nuevamente la guitarra brilla con luz propia en otra particular orgia psicotrópica de gran elegancia.

Un nuevo elemento aflora en ‘Leyline riders’. Ritmos que se inclinan a lo latino y una base jazzística en vena Herbie Hancock, van construyendo otro tema en el que los elementos progresivos vuelven a hacer acto de presencia en esta particular fusión estilística. Puede que no sean ecos muy ortodoxos, pero su ejecución resulta impecable. Controlando el tempo del tema los ornamentos en forma de coros que replican y los acordes incesantes van moldeando una canción que se sustenta en su magnético ritmo. A partir de ahí, todo vale.

‘Moonjuice’ mantiene el mestizaje de la banda entre sus ritmos casi tropicales, el jazz y la psicodelia. Una atmósfera vintage con un cierto tono kraut, acoge los solos de guitarra en su particular propuesta psicodélica. Casi en forma de jam, la canción aporta momentos de órgano que inciden en sonidos añejos, pero de gran frescura. Envolvente, lisérgico y experimental, la base rítmica sigue soportando con destreza los desvaríos de la guitarra en su particular exploración.

‘Dance of the eclipse’ con sus dos minutos y medio hace las veces de interludio entre delicados pasajes psico-progresivos. A pesar de ello estamos ante una canción con personalidad propia que se disipa en un espacio experimental con pasajes atmosféricos.

Con elegancia y bajo una luz tenue ‘Lunar gardens’ usa suaves elementos de jazz con aterciopelados pasajes vocales. Con su delicada psicodelia, POSSSUM crea un tema que vuelve a evocar a bandas como Soft Machine. Una elegante estructura progresiva adornada con elementos jazz y ese aroma vintage de los primeros 70’s.

Possum

Idée Fixe Records.

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

LUNAR SWAMP.- ‘MOONSHINE BLUES’ (Italia) heavy-blues, doom, proto-doom, stoner, heavy-psych, fuzz, psychedelic-rock, psychedelic-blues (reseña aquí)

GODS & PUNKS.- ‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE’ (Brasil) Stoner, heavy-psych, proto-doom, psychedelic-rock, blues, desert-rock

POSSUM.- ‘LUNAR GARDENS’ (Canada) psychedelic, psychedelic-rock, jazz, experimental, vintage, kraut

BOTULINUS TOXIC.- ‘PAISAJE LUNAR’ (Polonia) psychedelic-rock, heavy-psych, psychedelic, instrumental, stoner

SLAM ELEPHANT.- ‘VERTIGO’ (Alemania) rock, Stoner, blues, hard-rock, funk, 70’s

MOURN THE LIGHT.-  ‘SUFFER, THEN WE’RE GONE’ (US) heavy-metal, metal

KVASIR.- ‘4’ (US) heavy-rock, hard-rock, Stoner, heavy-psych

URANUS SPACE CLUB.- ‘ANOTHER PLANET, ANOTHER LOVE’ (Polonia) psychedelic, psychedelic-rock, stoner, space, jazz, funk

SHEPHERDS CROOK.- ‘MAT FOR MÄNEN‘ (Noruega) sludge, Stoner, doom, Stoner-

BLACK CITRUS.- ‘BLACK CITRUS’ (Lituania) heavy-blues, stoner, fuzz, psychedelic-rock

VOID OBELISK.- ‘TRANSITIONS’  (Alemania) experimental, rock, psychedelic, post-metal

3DEMONS.- ‘UPALA‘ (Mexico) Stoner, heavy-psych, fuzz, instrumental, psychedelic-rock,

OPTICAL SUN.- ‘SAVE OUR SOULS’ (Polonia) Stoner, psychedelic-rock, fuzz, doom, sludge

FROGLORD.- ‘THE MYSTIC TOAD’ (UK) stoner, doom, fuzz, heavy-psych, sludge, metal

DIAGONAL.- ‘LIVE AT LEEDS 2012’ (UK) psychedelic, progressive, folk, rock, jazz

YEAR OF NO LIGHT.- ‘CONSOLAMENTO’ (Francia) psychedelic, drone, progressive, ambient, post-metal, shoegaze, post-rock

RED BEAR WALL.- ‘3’ (US) Stoner, stoner-metal, stoner-doom, metal, desert-rock

PROFESSOR ELECTRIC.- ‘EMERGING FORTH INTO THE LIGHT’ (US) heavy-blues, Stoner metal, fuzz

DUBOIS.- ‘MAESTROS DEL MAL’ (Argentina) proto-doom, 70’s, heavy-metal

VANTA.- ‘ZERO KELVIN’ (Hungría) Stoner, metal, sludge, noise

BLOOD OF PHOENIX.- ‘FROM WHAT WE USED TO KNOW’ (US) metal. Metalcore, hardcore, heavy-metal

NICK OLIVERI.- ‘N​.​O. HITS AT ALL VOL. 7’ (US) alternative, fuzz, stoner, punk, desert-rock, hard-rock

MONDO GENERATOR.- ‘LIVE AT BRONSON’ (US) stoner, fuzz, alternative, alternative-metal

EKOOSTIK HOOKAH.- ‘31 WEST’ (US) psychedelic-rock, blues, hard-rock, 70’s

Reseña: LUNAR SWAMP.-‘ Moonshine blues’

¡¡Los italianos LUNAR SWAMP lo han vuelto a hacer!!. Si hace un año y medio nos sorprendían con su magnífico álbum debut ‘UnderMudBlues’, ahora nos impregnan con los efluvios de su blues-doom pantanoso nuevamente. Con seis canciones empapadas en thc, sus densos y chamánicos blues nos narcotizan y golpean por igual. Poderosos riffs, ecos 70’s y psicodelia pesada logran magnetizar al oyente con un tempo lento pero plomizo gracias a sus ecos stoner-doom. Bajo las neblinas intoxicantes que emerguen de los pantanos más misteriosos, LUNAR SWAMP saben moverse a la perfección en esas atmósferas psicotrópicas. Con el sigilo de un caimán en su habitad natural, el trio de Catanzaro se sumerge en el legado del Rey Lagarto, apoderándose de su facultad chamánica para elevarnos a un trance lisérgico en el que el proto-doom y los turbios sonidos Stoner se apoderan de nuestros sentidos a ritmo de blues. Sintiendo cómodos en territorios ocultistas, sus fangosas canciones bien podrían ser la sintonía de un ritual tenebroso y mágico en las profundidades del bosque. La perfecta combinación de la voz, con su particular estilo entre Morrison y Glenn Danzig, y el trabajo de las guitarras (con la ausencia de bajo) en esos blues cocidos a fuego lento con leña de la mejor calidad, resulta fascinante. Sus cegadores pasajes, nos nublan como el humo de la hoguera en medio del boscaje junto a la neblina de los manglares. Ese entorno espiritual es el espacio ideal para tocar sus canciones. Unos temas densos y húmedos, en los que el fuzz aparece siempre en el momento justo, balanceándose entre guitarras asesinas. Precisamente otro de los puntos a destacar de este trabajo, la versatilidad para crear sonidos graves y espesos en contraposición con solos más afilados. Cualquier amante de los sonidos viscosos, bluseros y psicodélicos, sin duda se sentirá atraído por ‘MOONSHINE BLUES’, un álbum ideal para las noches de luna llena junto al fuego y en el que los ecos de proto-doom y el blues pantanoso de los 70’s, tienen su particular homenaje.

‘MOONSHINE BLUES’ fue grabado, y mezclado en Country House en Catanzaro Stone Mountain y cuenta con un arte de portada obra de  Steven Yoyada, estando disponible vía The Swamp Records (EE.UU.), Vinilo vía Clostridium Records (Alemania) y cassette vía Burning Coffin Recs (Chile)

LUNAR SWAMP son:

Mark Wolf: voces y armónica

Machen: guitarras y Cigar Box

S.M. Ghoul: batería

‘Muddy Waters’ abre el álbum por la senda del blues. Con un nombre así no podía de ser de otra manera. Una breve introducción por la senda del blues clásico nos introduce en los fornidos riffs difusos que conjugan tanto elementos blues como momentos doom en los que la psicodelia aparece para mostrar una atmósfera borrosa. Con cadentes ritmos y una ambientación tenebrosa, el tema avanza con una parsimoniosa cadencia entre ecos 70’s. Con leves ecos doorsianos el tema se desarrolla en un entorno nebuloso con chamánicos pasajes.

Siguiendo una línea similar al tema anterior ‘Moonburt smoke’ nos intoxica con sus riffs blues-doom. Espeso y viscoso, el corte nos impregna de thc entre sus gruesos riffs y sus solos intoxicantes. Pesado, lento y completamente narcótico, el tema nos sumerge en un entorno oscuro y tenebroso en el que los ecos del pasado quedan reflejados.

Con una apertura misteriosa y psicodélica, ‘Redneck squatch’, índice en la fórmula del blues. Los parsimoniosos riffs stoner de vocación doom se entrelazan con las melodías de blues chamánico. Una constante que se repite en gran parte de los temas contenidos en el álbum. Sin perder de vista los entornos pantanosos, los efluvios lisérgicos se elevan entre sus cadenciosos y parsimoniosos riffs.   La neblina narcótica envuelve el tema entre sus emanaciones psicotrópicas ampliando el espectro del doom y del blues.

Sin salirse de la línea presente en todo el álbum ‘Old ben the gator’ conjuga el legado del Rey Lagarto en una versión psycho-doom completamente psicodélica. Solos ácidos, voces crudas, pero de gran magnetismo y una armonía que se repite una y otra vez van construyendo otro corte denso y pesado en el que el blues es el punto de partida. Coloreando con el sonido de la armónica la propuesta se vuelve más ortodoxo por momentos sin perder su vocación pesada. Cambiando el aspecto, el tema se deja llevar por momentos mucho más psicodélico que se elevan majestuosos entre sus crujientes e impactantes riffs.

‘Cross swamp blues’ nace entre las emanaciones lisérgicas de su pantanosa atmósfera para impregnarnos de thc nuevamente. Una constante de un álbum que tiene claro su objetivo. Un corte desgarrador lleno de fuerza que gravita en humeantes atmósferas para narcotizar al oyente con su oscuro y denso sonido. Sin perder el carácter doorsiano en la voz, el tema trata de emergen de entre la niebla para golpear con toda su fuerza,

Con un tono más ceremonial ‘Sweet sue’, el tema original de WITCH,  presta un mayor protagonismo a las melodías vocales sin salirse del guión. Viscoso y oscuro, el corte muestra a la banda en un estado de melancolía en el que se toman alguna licencia estilísticaEl resultado es un versión densa y narcótica en el que la psicodelia toma un mayor protagonismo en detrimento de la pesadez de los cortes precedentes. Teniendo en cuenta que estamos ante la canción más larga del álbum, la oportunidad para desarrollar su sonido se presenta evidente, logrado una particular versión incluso más impactante que el tema original. Con un parón en su parte central la banda hace un hiato para resurgir como Ave Fenix por la senda del blues del delta. Sin complejos, la armónica sirve para ofrecernos momentos de blues clásico prescindiendo de la pesadez stoner-doom a modo de guiño a los pioneros.

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