Reseña: COLOUR HAZE.- ‘Sacred’

La publicación de un nuevo álbum de COLOUR HAZE, siempre es una buena notica, pero si además contiene unas canciones tan geniales como las de ‘SACRED’, la alegría se convierte en fiesta para los sentidos. Había algunas dudas de cómo afectaría al sonido de la banda la partida de su bajista Philipp, pero el 14º álbum de los de Munich, nos confirma que COLOUR HAZE, siguen siendo los mismos. Con más de 25 años de existencia, la banda sigue manteniendo intacta su esencia, pero a su vez, no deja de explorar nuevos caminos sonoros para no caer en la monotonía. En este nuevo álbum hay de ambas cosas, canciones que suenan a COLOUR HAZE sin ninguna duda y otras en las que las fronteras del sonido de la banda continúa expandiéndose. Combinando paisajes ensoñadores de psicodelia pesada, las canciones cuentan con momentos más propios del rock progresivo de los 70’s, pero también con riffs que crujen al más puro estilo stoner. Sin duda un arco iris multicolor en el que la magia aflora cuando menos te lo esperas.  Sus estructuras cambiantes, ondulan entre suaves y gratificantes pasajes llenos de belleza, con momentos de exploración en los que la banda aporta elementos exóticos y golpes de auténtica pesadez. El resultado es un fascinante álbum que gratificará a sus más fieles seguidores. Entre todos estos alicientes, afloran pasajes en los que el sonido mira de reojo a complejas estructuras jazz, algo que se conjuga con pasajes más progresivos y empíricos. Toda la versatilidad sonora se manifiesta con momentos comedidos, en los que las melodías vocales de Stefan ponen la guinda. Estaremos de acuerdo que Stefan no es el mejor cantante del mundo, pero su carisma y la capacidad para trasmitir no solo con su guitarra, sino con su aterciopelada y susurrante voz, es un plus que compensa sobradamente sus posibles carencias. Esto hace que todo resulte más reconocible y cercano para el oyente.  Cualquiera que piense que todo el hilo argumental del álbum es lineal, pronto se dará cuenta de que la realidad es otra. Porque a pesar de los numerosos y fascinantes pasajes psicodélicos presididos por la calma, también encontramos momentos en los COLOUR HAZE nos sume en el caos. En cualquier caso, el poder y calidad de la banda está a prueba de toda duda. COLOUR HAZE mas de dos décadas después, siguen siendo un referente dentro de la escena heavy-psych, y espero, que por muchos años más continúen ofreciéndonos trabajos tan maravillosos como este ‘SACRED’.  

COLOUR HAZE son: Manfred Merwald (batería), Mario Oberpucher (bajo), Jan Faszbender (sintetizador, órgano y piano eléctrico) y Stefan Koglek (guitarra y voz). ‘SACRED’ se grabó vivo en Clouds Hill, (Hamburgo) por Willi Dammeier, en octubre de 2021 y abril de 2022. Coros en ‘In All You Are’ a cargo de Julia Rutigliano. Sobregrabaciones, mezcla y masterización realizadas en Color Haze Studio, por Stefan Koglek. Todas las canciones escritas por Color Haze. Letras de Stefan Koglek 2020/2022. Ilustraciones luminosas de Sara Koncilja. Toda la producción analógica de Stefan Koglek 2022, estando disponible vía Elektrohasch.

Evocando sus raíces, la suave introducción de ‘Turquoise’, nos enseña en camino por ese mundo mágico en el que tan bien se siente COLOUR HAZE. Dos minutos de balsámica pausa para comenzar una cadente travesía plagada de elementos progresivos gracias al órgano y sintetizadores. La comunión con los acordes de guitarra va armando el tema lentamente por las habituales atmósferas oníricas de los alemanes.  Los reyes de los sonidos heavy-psych mantienen la creatividad intacta como demuestra esta bella y mágica canción que lleva su sello de identidad, pero que a la vez ofrece momentos novedosos.

Tras los siete minutos de paseo por el Jardín del Edén, todo se vuelve más pesado en ‘Goldmine’. Aquí el buen trabajo que ofrece su nuevo bajista Mario puede disipar las dudas sobre la marcha de Phillip. Riffs crujientes y un sonido denso y humeante se apodera del corte, mientras las bellas armonías de Stefan afloran con delicadeza entre esa espesa bruma. Con un ritmo más dinámico el corte se eleva con la particular del guitarrista. Ondulando entre lo liviano y lo pesado la canción muestra a COLOUR HAZE en su esencia. Un brusco cambio en la melodía hace que la canción mire a un espacio más experimental en el que las embestidas de pesadez van y vienen. Manteniendo la intensidad, los muniqueses dejan claro que siguen siendo una banda pesada.

‘Idiologigi’, supone un espacio para la experimentación. Repetitivos acordes se embadurnan con riffs que van y vienen cambiando su fisonomía sobre una estructura instrumental con un cierto carácter hipnótico. Creando una atmósfera psico-progresiva, la canción se convierte en una jam en la que cada músico tiene su momento de protagonismo. Mostrándose por momentos caótica, consiguen hacer que las piezas encajen. Melodías progresivas y un aroma a 70’s aflora tras el shock inicial. Avanzando a trompicones, el corte cuenta con monolíticos riffs que mutan su fisonomía en un constante giro argumental. Abarcando un amplio espectro estilístico, el corte coquetea incluso con el jazz por momentos. Toda una Torre de Babel de sonidos y ritmos, que se amontonan unos encima de otros creando un espacio anárquico de gran atractivo.

Los efectos cósmicos nos introducen en ‘Avatar’. La etérea voz de Stefan nos susurra llevándonos a un espacio mágico con el sello de identidad de COLOUR HAZE. Con un hipnótico ritmo y elementos más propio de MOTORPSYCHO, el tema va absorbiendo al oyente entre solos ensoñadores y riffs gruesos. Melodías psico-progresivas se asoman a la luz en tonos joviales impulsadas por exóticos vientos psicodélicos. Por momentos aterciopelado y místico, por momentos poderoso y fiestero. Esta combinación funciona con una cierta mirada al pasado y a los sonidos hard-rock de los 70’s.  

En tonos acústicos ‘1.5 degrees’ se erige como un extraño interludio coloreado por tonos de jazz y sonidos tradicionales llegados de oriente. Sin duda un corte que puede descolocar, pero del que también pueden sacarse gratificantes matices. Emanado gruesos sonidos, los ritmos parecen salir de herramientas mas que de instrumentos.

Embarcándonos en un viaje a través del cosmos ‘See the fools’ nos devuelve a la psicodelia ensoñadora. Suave en su melodía y con un cadente ritmo, la canción explora bellas atmósferas heavy-psych a las que la banda nos tiene acostumbrados. La mejor versión de COLOUR HAZE aflora en un corte con un a línea de bajo llena de magnetismo y hermosos solos de guitarra. Envuelto en un halo místico la canción puede hacernos flotar en un mágico sueño. En su segunda mitad, la entrada de los teclados aporta un tono más progresivo. Un ambiente algo vintage, pero completamente fascinante. Entre tonos nostálgicos se suceden bellos pasajes melódicos que hacen que caiga rendido a sus pies. Magistral. Si alguien dudaba de Colour Haze, aquí tiene la prueba de que siguen siendo una banda única.

Como cierre, la impresionante ‘In all you are’ contiene un vibrante ritmo y estribillos mas propios de la west-coast, entre desarrollos psicodélicos que vuelven a mostrar pasajes exóticos. Una canción colorista que rezuma optimismos en cada estrofa y en cada nota. Nuevamente con aroma vintage COLOUR HAZE se reinventan en un nuevo y fascinante capítulo de su ya larga biografía. Una banda que continúa mirando hacia adelante sin perder su esencia y personalidad. El carácter progresivo de alguna de las partes de la canción lo corroboran nuevamente. Sin darnos cuenta lo que empezó como una suave brisa, acaba convirtiéndose en una tormenta sónica. Un final épico que está a la altura de un álbum magistral.

Colour Haze

Colour Haze website

Reseña: ROBOT GOD.- ‘World’s Collide’

La primera vez que me topé con la música del trio australiano hace dos años, me que fascinado. Su álbum debut ‘SILVER BUDDHA DREAMING’ (reseña aquí) me voló la cabeza, y ahora, nuevamente, con su segundo álbum ‘WORLDS COLLIDE’, han vuelto a volverme loco. Porque si, estos chicos saben como estimularme. Su fascinante combinación de psicodelia pesada de fuerte inspiración floydiana, sus potentes riffs Stoner y la acidez de sus desarrollos con elementos de blues, sin duda es algo que no te puedes perder. Si en su anterior EP ‘VALLEY OF PRIMORDIA’ (reseña aquí), optaban por dejarse llevar por dos jams instrumentales, ahora logran conjugar el sonido de sus trabajos previos, con una madurez que no duda en incorporar elementos blues, pasajes progresivos e incursiones en el territorio psycho-doom. ‘WORLDS COLLIDE’ nos invita a pasar al otro lado del espejo y disfrutar de cuatro largas canciones, con identidad propia, y con un arco iris de matices sonoros. Nebulosas cósmicas que nos narcotizan, pero que también saben cómo hacernos despertar de ese gratificante letargo con un sonido pesado, difuso por momentos, pero absolutamente maravilloso y adictivo. Si en el álbum aparecen elementos de los 70’s, su sonido se circunscribe a un espacio mucho más contemporáneo. Cada canción tiene un elemento predominante y que marca su sonido. Desde la psicodelia onírica y ácida, los difusos sonidos desérticos, el Stoner-doom y el blues humeante. Sin duda un menú para degustar cada nota saboreando todos sus matices. Rock con un sonido a la vieja usanza rebosante de frescura y una producción contemporánea que hace, que a pesar de la larga duración de cada tema, nos quedemos con hambre de más. ‘WORLDS COLLIDE’ no es un álbum mas heavy-psych, sino que es un álbum que destaca, porque en él, se refleja el talento de estos tres grandes músicos de las antípodas. Su atractiva mezcla de vibraciones PINK FLOYD, HENDRIX, SABBATH con los ecos de bandas contemporáneas como EARTHLESS o ELDER, le postula como firme candidato a ocupar uno de los puestos de honor del género a final de año.

ROBOT GOD son: Tim Prichard a la batería y Matt Allen al bajo, sintetizadores, y Raff Lacurto a la guitarra.  ‘WORLDS COLLIDE’ está disponible vía Kozmik Artifactz

La impactante y maravillosa ‘Sleepwalking’ nos invita a pasar al otro lado del espejo entre ecos de Pink Floyd. Un mundo mágico parece mostrarse ante nosotros a través de suaves acordes psicodélicos y una voz cálida y aterciopelada. Un espacio en el que los solos ácidos se estiran hasta la extenuación acompañados por una base rítmica ciertamente pesada. El corte se va enmarañando poco a poco con voces que parecen replicarse con momentos de intensidad. Heavy-psych fascinante que golpea con fuerza al oyente. Sin las influencias floydianas son palpables, también las vibraciones pesadas más contemporáneas están presentes en una dualidad que ciertamente funciona. Once minutos mágicos e intenso que concluyen con riffs Stoner de vocación retro para que el círculo se cierre. Me atrevería a decir que solo por esta canción, el álbum ya merece la pena. Brillantes y psicotrópicos, los australianos muestran sus armas.

Sin salir de ese espacio onírico ‘Ready To Launch’ con una apertura de tientes cósmicos parece despeñarse por un torrente de riffs de vocación retro. Pesado y psicotrópico a la vez, el corte ondula dejando paso a solos lisérgicos sin perder esa esencia floydiana que escuchábamos en el corte de apertura. Golpes de Stoner y psicodelia pesada en un tono más agresivo y contundente crean una canción con un sonido más difuso y turbio, pero igualmente fascinante. Aquí podemos encontrar también algún elemento progresivo.

Una cadente línea de bajo nos introduce a ‘Boogie Man’. Una canción en la que la guitarra ruge y los tambores atruenan. en esta ocasión con reminiscencias blues, ROBOT GOD, mantienen el nivel en ese particular espacio psicodélico. Con dos partes diferenciadas, el tema transita por un espacio mas propio de los 70’s en su comienzo, para luego dejarse seducir por elementos psycho-doom gracias a una crujiente y poderosa línea de bajo. No faltan los efectos envolventes aportando las dosis de psilocibina. Sumidos en un espacio más oscuro, el trio construye un tema poderoso y pesado a la vez que psicodélico. La banda sabe crear una auténtica cortina sónica compuestas por distintas capas que se complementan. Si bien el bajo parece erguirse como protagonista, los solos de guitarra asesinos no faltan a su cita.

El heavy-blues lisérgico de ‘World’s colide’ cierra el álbum explorando sonidos más propios de los primeros 70’s. Humeante, pesado, y con un ritmo fluido, el corte nos aturde con un magnético poder psicotrópico. Nuevamente explayándose en el tiempo con más de diez minutos, ROBOT GOD nos vuelve a ofrecer un corte lleno de matices y estados de ánimo. Sin darnos cuenta, las revoluciones bajan para llevarnos a territorios pantanosos en los que el blues exhuma sustancias narcóticas para sumir al oyente en un gratificante trance. Por momentos, esto es blues ácido en su más pura expresión, pero también psicodelia magistral. Que duda cabe que cuando la creatividad de unos grandes músicos fluye, la tormenta perfecta esta servida, y ‘World’s colide’ es otra brillante muestra de la psicodelia pesada contemporánea en su más pura expresión.  En la parte final los australianos optan por volver a retomar los elementos Stoner-doom para poner el tono épico a otra canción llena de belleza y versatilidad.  

Robot God

Kozmik Artifactz

Reseña: KING BUFFALO.- ‘Regenerator’

Poniendo fin a trilogía pandémica iniciada con ‘THE BURDEN OF RETLESSNESS’ (reseña aquí), y continuada con ‘ACHERON’ (reseña aquí), ‘REGENERATOR‘, sirve de nexo de unión entre ambos. Continuando con en esa exploración de la modernidad de la psicodelia pesada, sus canciones que te atrapan en auténticas espirales ´sónicas de tintes siderales, pero que sin renunciar a sus bellas y acolchadas melodías. Una formula que le sigue funcionan al trio.  Todo un crisol de sonidos psicodélicos, progresivos, espaciales, crean un álbum conmovedor a la vez que impactante, sorprendente y magistral a partes iguales. El álbum nos muestra las sombras, pero también es capaz de encontrar la luz con sus serpenteantes e hipnóticas canciones, que abarcan un crisol de estilos e influencias para ensamblarlos perfectamente. Una maquinaria rítmica acoplada con exquisitez, hace que las canciones vayan mutando entre diferentes atmósferas, creando un gratificante campo magnético para el oyente.  Sin renunciar a la psicodelia pesada, los elementos progresivos son mas numerosos que en anteriores entregas. Ese tono futurista y sideral hace que la banda no ceje en su exploración sónica sin que puede vislumbrarse donde está su final. Me pregunto….. ¿Estos chicos no van a dejar de evolucionar en su sonido sin renunciar a su esencia? De momento la respuesta la tenemos en ‘REGENERATOR’, un álbum que fluye impulsado por unos tambores inquebrantables, un bajo que parece no estar, pero que se siente, y una guitarra junto a una voz, que saben cuándo cambiar el registro y la intensidad para seducir al oyente.  KING BUFFALO conoce a la perfección como hacer progresar sus canciones, pero también son maestros en sacar provecho a la repetición ,sin caer en la monotonía y el hastío. ¿Cuántas bandas son capaces de componer tres obras maestras en un año como KING BUFFALO?. Esta reflexión es la que dimensiona verdaderamente el trabajo que KING BUFFALO lleva ofreciéndonos desde hace años. Una banda que no deja de crecer y captar más adeptos a su causa, como pude comprobar este verano en sus actuaciones en Krach am Bach y Sonicblast-Fest, donde conquistaron a la audiencia con su magnética psicodelia pesada del nuevo milenio. Para aquellos que piensan que en el rock todo está inventado, les invitaría a escuchar a KING BUFFALO, seguramente cambiarán de opinión. Porque los de Rochester hacen que el rock siga regalándonos albúmenes llenos de frescura y originalidad en su conjunto y desarrollo, sin caer en convencionalismos y consiguiendo que cada nuevo álbum suyo, lleve su sello de identidad y resulte plenamente reconocible.

KING BUFFALO son:
Sean McVay: guitarra, voz y sintetizador
Dan Reynolds: bajo y sintetizador
Scott Donaldson: batería

‘REGENERATOR’ fue producido, diseñado y mezclado por Sean McVay, y masterizado por Bernie Matthews. La obra de arte fue creada por Mike Del Rosario, con el diseño del álbum de Scott Donaldson y está disponible como autoedición en Norteamérica y en Europa a través de Stickman  Records.

Dando nombre al álbum, ‘Regenerator’ nos sume en un trance psicodélico en el que los ritmos hipnóticos van minando la capacidad neuronal del oyente. Con frescas melodías, el corte aporta luminosidad a su propuesta pseudo-espacial. Desarrollándose con gran agilidad el brillante trabajo de guitarra se conjuga con una base rítmica implacable. KING BUFFALO se deja llevar por una atmósfera heavy-psych con solos interminables que van contoneándose con suma destreza. Todo un gratificante mundo sensorial que nos hace escapar de cualquier espacio terrenal. Sin duda un sonido que mira hacia el futuro formando de la constante exploración sónica del trio. Si la guitarra brilla con luz propia, tanto batería como bajo parecen diseñados para golpear al unísono como si te un ‘todo’ se tratara. Un tema mágico y brillante a la vez.


‘Mercury’ susurra con aterciopeladas melodías salidas de voz de Sean. Los hipnóticos ritmos se muestras contenidos en un tema que explota con riffs pesados sin que esto haga cambiar su vocación sideral. Leves momentos de intensidad que se aplacan en una armonía dominada por una pulsante y poderosa línea de bajo. Aquí está el principal argumento sobre el que la canción se desarrolla. Pero KING BUFFALO sabe cómo conquistar al oyente y la luminosidad de su melodía unido a la intensidad nos rescata de este nuevo trance.


La poderosa apertura de ‘Hours nos sumerge en un estado hipnótico en el que el kraut rock más futurista hace acto de presencia con todo su esplendor. Veloz, punzante, pero sin renunciar a su poder magnético, el tema cruje entre gruesas líneas de bajo y unos tambores ejecutados milimétricamente. Sobre esos mimbres, las embestidas de la guitarra aportan brillantes momentos heavy-psych. Dejando que la instrumentación fluya, el hilo conductor del tema nos lanza a una espiral sónica. En ese insondable espacio los sintetizadores nos describen un insondable entorno sideral con matices electrónicos. Un sonido metálico lleno de fuerza que hace gravitar la nave nodriza de los de Rochester por el cosmos infinito.  

En ‘Interlude’ retoman el efecto balsámico para ofrecernos una estampa bucólica a través de sencillos acordes envueltos en sintetizadores y la cálida voz de Sean. Un espacio relajante y psicodélico como solo ellos saber hacer.

Después del trance anterior ‘Mammoth’ retoma los espacios progresivos ofreciéndonos pausados momentos que van serpenteando entre ritmos repetitivos. La melodía vuelve a tomar el protagonismo de una trama que parece mirar de reojo a los 70’s en su argumento. Una vibración Pink Floyd ocupa la parte final de un tema sólido, perfectamente estructurado y con muchos alicientes en sus magnéticos surcos. Seguramente el culmen melódico de un álbum que no se ciñe a un único estilo, sino que sabe evolucionar con unas transiciones realmente logradas.

 ‘Avalon’ regresa a los espacios oníricos con un mayor protagonismo de los teclados arropando su aterciopelada melodía mas propia de los dinosaurios progresivos de los 70’s. Suave en su envolvente desarrollo, el tema ofrece medidos arranques de fuerza que lo hacen elevarse majestuoso.  Riffs que crujen y se elevan entre una voz que se intensifica subiendo la intensidad. Con estas embestidas consiguen que cada pieza del puzzle, por muy dispar que sea, encaje a la perfección.

El álbum cierra con ‘Firmament’. Embutidos en un espacio de melancolía, los acordes se suceden con pausa creando una atmósfera envolvente y acogedora presidida en su parte inicial por la oscuridad. Lentamente la canción va en busca de la luz. De nuevo en un segundo plano, pero con un protagonismo estelar, el bajo va susurrándonos con sus notas con lo hace la voz con sus frases. elevándose con gruesos riffs, el pausado tempo sirve de contrapeso a una armonía que se decanta por el rock más punzante.  Nuevamente KING BUFFALO consigue su objetivo de transportar al oyente a diferentes espacios sonoros sin que ese transito resulte traumático, sino todo lo contrario. Muchas veces he dicho que los de Rochester son la banda del momento que mejor saber crear la atmósfera justa para atrapar al oyente. En su desarrollo pasamos por bucólicos espacios progresivos, psicodelia ensoñadora y ácida por momentos, pero también por el hipnotismo de unos ritmos que te atrapan en una espiral de la que es imposible salir. La epopeya de nueve minutos concluye con una explosión de intensidad que nos lleva algún espacio en lo más recóndito del cosmos.

Official | Facebook | BandCamp

Stickman Records

Reseña: MY SLEEPING KARMA.- ‘Atma’

Puede que para algunos MY SLEEPING KARMA sean una banda psicodélica, otros se fijarán mas en su faceta stoner, pero para muchos será un descubrimiento comprobar cómo se desenvuelven en territorios post-rock. Aquí en ‘ATMA,’ la banda brilla con luz propia, haciéndose acreedora de poseer una estrella en la galaxia del post-rock contemporáneo. EL séptimo álbum de los alemanes llega tras un silencio de siete años, en los que los miembros de la banda atravesaron momentos difíciles, pero este nuevo álbum ha servido de liberación. Estamos ante el álbum más personal y sentimental de la banda, como nos explicaban meses atrás en la presentación que hicieron de ‘ATMA’ en Desertfest-Berlín. Allí, y a pesar de mi poco dominio del inglés, pude comprobar cómo nos explicaban cada canción, un acto emotivo como lo es este nuevo álbum. Palabras que reflejaban que estamos ante un álbum nacido de las entrañas de sus miembros, un álbum que refleja el abismo en el que estuvieron y a la vez el efecto liberador. Con los sentimientos a flor de piel, cada canción contiene bellos pasajes y múltiples alicientes, pero todas ellas forman un conjunto. Lleno de texturas y matices, sus canciones consiguen atrapar al oyente en un sueño del que jamás querrá despertar. Un efecto balsámico que la banda enriquece con unos ritmos dinámicos e hipnóticos, entre monumentales pasajes instrumentales, a los que incrustan sus habituales golpes de pesadez. Porque si, ‘ATMA’ contiene todos los elementos para que, una vez acabada su escucha, vuelvas a darle al play una y otra vez. No sé si ‘ATMA’ es el mejor álbum de MY SLEEPING KARMA, pero lo que si tengo claro, es que es su álbum más personal, un álbum que habita en una oscuridad infinita, que refleja desesperación y tristeza, pero que impulsa furiosamente al cuarteto a la vida. Un álbum que nace desde lo más profundo de sus sentimientos, unos sentimientos puestos a prueba por las circunstancias de la vida, y que hacen que la banda resurja como el Ave Fénix con más fuerza que nunca. Hay pocas bandas que sean tan queridas en la escena como ellos; cada uno de sus conciertos es una liturgia en la que su música entra en los corazones de un público que los ama, y que sabe que son una banda honesta; con ello la magia surge, y la conexión banda-público adquiere su mejor versión.  Este registro catártico, no solo captura el espíritu de la tormentosa época que estamos viviendo en los últimos años, sino que deja un poco de luz para la esperanza, el amor, la belleza y la fuerza, en medio de todas las feas facetas de nuestras vidas vulnerables. ‘ATMA’ describe el yo (absoluto), la esencia indestructible y eterna del espíritu, y a menudo se traduce como el «alma». La enfermedad, la muerte y el miedo existencial habían llevado a la banda a un punto en la música y la vida en el que estaban cerca de separarse. Pero su voluntad de sobrevivir se grabó en ‘ATMA’ , un disco que la banda ni siquiera estaba seguro de que vería la luz cuando comenzaron a trabajar en él en 2017, y si lo hiciera, nunca habría sido para las ventas de la industria, fama o éxito. ‘ATMA’ cuenta la historia de sus vidas, procesando el trauma de las tragedias personales, el dolor más profundo y el miedo de cuatro mejores amigos, que han estado pasando por sus días más oscuros desde la existencia de su banda. 20 años después de su nacimiento como banda, MY SLEEPING KARMA están ahora más unidos que nunca, y eso es algo de agradecer, porque bandas así, deberían existir por los siglos de los siglos.

MY SLEEPING KARMA son: Matte (bajo),  Seppi  (guitarra), Steffen (batería) Norman (Soundboard).

‘Maya Shakti’ abre el álbum con el característico e hipnótico sonido habitual de la banda. Bajo un cierto tono de melancolía, los acordes se suceden describiendo un entorno onírico en el que expandir nuestra mente. Los riffs pesados no tardan demasiado en aparecer, siempre ejecutados con mesura. Manteniendo eso halo místico tan particular de la banda, el tema conjuga embestidas de pesadez Stoner con su psicodelia ensoñadora. Gravitando en lejanas galaxias el corte parece llevarnos a un nuevo mundo. Un espacio sensorial con un efecto balsámico para el oyente que acaba por sucumbir a desarrollos más propios del post-rock. El flujo constante de su hace que la canción nos lleve en volandas al espacio que la banda quiere. Esta, es la mejor forma de trasmitir todos los sentimientos ocultos en sus maravillosos surcos. Un peregrinar que pasa por numerosos momentos de calma, pero sin denostar la pesadez y la fuerza de sus poderosos riffs. Atravesada esa barrera sensorial todo sucede con una mayor intensidad dentro de ese espacio etéreo e ingravitatorio.

Manteniendo el magnetismo en cada acorde, ‘Prema’ fluye sin prisas como un manantial que poco a poco va esparciendo bellas melodías dotadas de un misticismo casi devocional. Abarcando un amplio espectro sonoro, el tema crea un espacio ambiental en el que el post-rock de majestuosas texturas habita entre ritmos que se acelerar y momentos de una mayor contundencia. Su melodía consigue rápidamente atrapar al oyente y sumirlo en un gratificante trance. Una vez aquí, los sonido graves y pesados se apoderan por momentos de la canción, dotándola de una fuerza que contrasta con los suaves pasajes de tonos espaciales. Otra bella canción no exenta de pesadez.

‘Mukti’ es la expresión del significado de la propia palabra. ‘Muti’ significa liberación, dejar ir, experimentar la paz más elevada. Así el propio Steffan, batería de la banda comenta: ‘En momentos en que la mayoría de las noticias parecen ser negativas, todos pueden decidir dónde centrar la atención. Una ley universal dice que la energía siempre sigue a la atención. Dirigiendo nuestra atención hacia cosas positivas, podemos quita la energía de lo negativo. Esta es la forma en que cada individuo puede hacer una pequeña contribución a la curación.’. Con esta premisa solo queda disfrutar de las reconfortantes y liberadoras melodías que contienen unos surcos llenos de belleza. En ese espacio de relajación, MY SLEEPING KARMA crean un corte en el que la belleza se conjuga con un espíritu que explora lejanas galaxias, siempre sin perder su tono místico ye incluso trascendental. Pero sus notas sirven para la introspección, es de esas canciones que puedes sentir en profundidad dejando que cada acorde te empape de la magia que contiene su música, o puedes dejar que el tema fluya libremente, nunca te molestará en su travesía. Aquí los sintetizadores juegan un papel más protagonista, siempre en conjunción con sus dinámicos ritmos y bellos momentos de guitarra.

Naciendo de una estructura atmosférica en la que el post-rock brilla con luz propia, ‘Avatara’ es una salida a luz. El significado del nombre de la canción es el descenso de seres sobrenaturales a la tierra con sus formas cambiadas. Así, el tema rezuma espiritualidad y una cierta liberación. Su sonido expansivo hace que nuevamente caigamos en un trance sensorial. Un espacio en el que el relato de los alemanes va cambiando sus formas y su sonido. Hipnótico y un carácter netamente atmosférico, consigue transmite al oyente un relato espiritual llena de sentimiento. Rebosante de magnetismo, la guitarra de Sepp, nos lleva en volandas a un mundo mágico, un espacio que se cubre de una monumentalidad grandilocuente, pero a su vez produciendo un efecto balsámico para el oyente. Los sintetizadores creando la atmósfera y todo el hipnotismo de la banda reflejado en la canción.

‘Pralaya’ continúa con esa exploración de insondables espacios en los que la mente pude expandirse en la inmensidad del cosmos. Un mundo paralelo que conjuga la fuerza con la delicadeza. Estratificado un sonido pesado con la delicadeza de unos acordes que se sumergen en un entorno post-rock, el corte avanza con la mirada al frente encontrándose tortuosos pasajes que acaban dejando paso a la calma. Alternando un rito cadente y cautivador con arrebatos de intensidad, el corte fluye con dinamismo con aires exóticos rebosantes de misticismo. 6. Ananda

Cerrando el álbum, ‘Ananda’ nace de la mas absoluta calma. Delicados y hermosos acordes nos van sumiendo en otro gratificante sueño del que jamás querríamos despertar. Belleza superlativa y una sensación de que la música de esta sirviendo de terapia. De alguna forma sus bellos pasajes instrumentales hacen que tu mente se eleve a un espacio celestial en el que nada malo puedo suceder. Incisivos pasajes post-rock, vuelven a convivir con ese tono psicodélico impregnado en misticismo hipnótico. Un tema que contiene todos los elementos que definen a la banda. Los juegos de subir y bajar la intensidad es algo en lo que los alemanes son maestros, pero aquí, alcanzan una nueva dimensión. Suaves pasajes nos sumen en otro gratificante sueño hasta llevarnos a un estado de placidez mental. Su efecto balsámico debiera de usarse en algunos centros de terapia. Es difícil descubrir con palabras el universo en el que vive esa fantástica canción, por lo creo que mis palabras aquí, sobran. Disfruta y déjate llevar por esta maravilla sonora.

MY SLEEPING KARMA – OFFICIAL

Napalm Records 

SOL Records

Reseña: CACHEMIRA.-‘Ambos mundos’

Tras el anuncio de la vuelta a la actividad CACHEMIRA, con la incorporación de la ex- Mothercrow, Claudia al bajo y voz, mi curiosidad por conocer como se acoplaba a la banda era máxima. El verano pasado tuve la oportunidad de ver a la banda en unos de los primeros conciertos que dieron con esta nueva formación en el festival francés Volcano Sessions, y quien me iba a decir entonces que una de mis fotos iba a ser la portada de ‘AMBOS MUNDOS’ (gracias, chicos). En aquel concierto las canciones todavía estaban en proceso ser arregladas, pero ahora que por fin ven la luz, se muestran esplendorosas. Porque ‘AMBOS MUNDOS’ es un álbum salvaje, ardiente y lleno de energía. Una energía que bebe del rock ácido de finales de los 60’s y que se refleja en ocho canciones superlativas de rock crudo y primitivo, envueltas en una inigualable atmósfera vintage. Sustentadas básicamente en el blues y en la psicodelia Hendrixiana, el aporte tanto a la voz como al bajo de Claudia, es fundamental, y a la postre, acaba enriqueciendo el sonido que vio nacer a CACHEMIRA dándole un plus de calidad. De todos es conocida la destreza de Gastón a las seis cuerdas, o la de Alex a las baquetas, pero ese torrente vocal es algo novedoso y sumamente gratificante. Canciones de alto octanaje que crean una bacanal psicotrópica con momentos en los que a base de blues desgarrador, atrapan al oyente. Ritmos coloristas y contagiosos, estribillos pegadizos, solos asesinos, ‘AMBOS MUNDOS’ es todo un catálogo de sonidos de los 70’s en su mejor versión. Cualquiera podría pensar que estamos ante una banda retro más, pero no, estos chicos nacieron en una década equivocada, pero sus genes musicales siguen viviendo el pasado, un pasado glorioso que se reactualiza con álbumes como este. Decir que ‘AMBOS MUNDOS’ estará entre los mejores discos del año, no es ninguna quimera, ya que la solidez y calidad de sus canciones, así como la versatilidad que cada una de ellas nos ofrece, lo hará merecedor de tal honor. Se admiten apuestas…. Como tantos otros álbumes publicados ultimamente, es un atractivo regalo que la pandemia nos ha traído, un periodo que dentro de unos años, recordaremos como sumamente productivo. Si te gustan JIMI HENDRIX, JANIS JOPLIN o bandas contemporáneas como BLUES PILLS o RADIO MOSCOW, ‘AMBOS MUNDOS’ es tu álbum. Una gratificante orgía sonora llena de ritmos trepidantes, momentos vocales conmovedores, acidez corrosiva, y las dosis justas de pesadez. Todo un torrente sonoro que se precipita llevando las aguas del rock más salvaje a través de meandros en los que la banda deja reposar su vigor para ofrecernos pasajes ácidos de psicodelia, de soul, de blues, bajo un cielo vintage. CACHEMIRA están de vuelta, y llegan en plena forma, con las alforjas cargadas de Rock en estado puro, sin aditivos. Ponte los pantalones campana, las flores en pelo y disfruta de esta fiesta vintage.

‘AMBOS MUNDOS’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

CACHEMIRA son:
Claudia González Diaz – bajo y voces
Gastón Lainé – guitarra y coros
Alejandro Carmona Blanco – batería y percusión

En ‘AMBOS MUNDOS’ han colaborado Alexandre Sánchez Miralles (Saturna) – Guitarra en los tracks 1,3, Camille Goellaen (Moundrag) Órgano, Colin Goellaen (Moundrag) Congas en el track 1 y LG Valeta (77 ́) – Guitarra española en el track 8

El álbum fue grabado y mezclado por Baptiste Gautier Lorenzo durante la primavera de 2021 en las afueras de Rennes, masterización de Claudio »Pisi» Gruer en Pisistudio y cuenta con una obra de arte de Matt Wilkins (Matt Sabbath) sobre una fotografía de Denpafuzz.

‘Don’t Look Back (To The Fire)’ nos introduce en el álbum a golpe de wah wah y el poder del acompañamiento del órgano vintage. Ecos del pasado y una vibración flower-power se apodera del tema inmediatamente. La voz de Claudia aporta un amplio arco iris a la canción. Una dualidad entre la dulzura y la garra, que hace que la canción oscile en su intensidad. Desprendiendo un inequívoco aroma a 70’s el tema ondula entre variopintos ritmos siempre con un único propósito. Blues, psicodelia y rudos riffs de puro hard-rock se unen a esta fiesta colorista llena de fuerza.

Los sonidos retro persisten en ‘Keep an Eye On Me’. Aquí el blues y soul parecen hacerse un hueco buscando el protagonismo de otra canción llena de fuerza. Impulsado por los fuertes tambores la canción deja aflorar solos asesinos y una robustez a prueba de bombas. Su ritmo contagioso y vertiginoso contrasta con esas melodías vocales que optan por una aparente pausa. El tema evoluciona hasta sumirnos en una bacanal diabólica de sonidos vintage, enriquecidos con pinceladas de ese órgano retro.

Los chicos de CACHEMIRA tienen devoción por los sonidos vintage nacidos a finales de los años 60’s en la soleada California, y eso queda patente en canciones como ‘Future’s sight’. La guitarra evocando a Hendrix en una pleitesía permanente, los ritmos coloristas que invitan al baile y la voz y potencia que Claudia aporta a la banda quedan una vez más patentes en esta canción. Pinceladas blues y un sonido ácido que penetra en las terminaciones sensoriales del oyente son armas suficientes para caer rendido a sus pies. Si a eso unes unos estribillos y coros sugerentes, así como esas pinceladas que aporta el órgano, la bacanal sónica está servida.

La desgarradora ‘Dirty roads’ nos insufla energía suficiente para bailar hasta el amanecer. La cadencia rítmica y sus tonos soul, blues y funk, son elementos suficientes para caer rendido a sus pies. Si vas a organizar una fiesta retro, aquí tienes la banda sonora perfecta, JANIS, HENDRIX y un espíritu indomable, son suficientes argumentos para el éxito. Una canción pegadiza que una vez que la escuches, no podrán sacártela de tu cabeza. Como guinda, el tema contiene algún destacable pasaje psicodélico.

 Con un título como ‘Mujer Vudú’ y tratándose de CACHEMIRA, el contenido de sus surcos parece evidente. Saca la bolsa de sustancias psicotrópicas y déjate llevar por esos pesados y contagiosos ritmos. Blues ácido cantado en español con la suficiente temperatura como para dejarte exhausto. Si al principio hablaba del aporte de Claudia a la banda, aquí queda patente este. Una voz poderosa voz y un bajo tremendo, dan solidez al clásico sonido ácido que vio nacer a los barceloneses. Un torbellino aturdidor que acaba convirtiéndose en otra auténtica orgía sónica llena de fuerza y garra.

‘Get Out (Date la Vuelta)’ nos arrolla con toda fuerza indómita.Ejecutada a un ritmo vertiginoso, el tema nos vence a las primeras de cambio. Blues desgarrado, hard-rock y psicodelia lisérgica son los ingredientes que se agitan en esta coctelera perturbadora. Su sonido ortodoxo de tintes retro, no es obstáculo para este torrente sonoro serpentee en mil meandros entre solos asesinos y tambores atronadores. Nuevamente creando la atmósfera vintage, las pinceladas del órgano parecen apaciguar la vibrante energía contenida en cada nota. Otro tema salvaje.

De nuevo la pleitesía a Hendrix está servida en ‘Coast to coast’, otra canción vibrante que contagia su ritmo haciendo que sea imposible permanecer en reposo. En esta ocasión, por la vía rápida, la banda liquida el corte en poco mas de dos minutos. Directos a la yugular.

Con el tema de cierre y que da nombre al álbum, rompen la dinámica de canciones cortas. ‘Ambos Mundos’ es la vía de escape de CACHEMIRA para dejar aflorar su creatividad sin ponerse ningún límite. Casi con una estructura de jam, los instrumentos juegan sus propias bazas independientes los unos de los otros. Heavy-psych en estado puro bajo ritmos tribales y fuertes dosis de psicotrópicos crean esta especie de suite en la que los repetitivos estribillos aportan un tono trascendental e incluso con una inclinación progresiva. Sorprendiendo al oyente con acordes de guitarra española y un cierto tono andaluz, la banda rompe las barreras para enriquecer su sonido clásico.  Estas vibraciones arrastran los coros a un entorno casi flamenco antes de la explosión psicodélica que sustenta el corte. Una canción diferente que a buen seguro pillará desprevenido a mas de un uno por el camino que toma su sonido.

·CACHEMIRA·

HEAVY PSYCH SOUNDS