Álbum premier y reseña: SAMSARA JOYRIDE.- ‘Samsara Joyride’

Te presentamos en exclusiva el álbum homónimo del cuarteto de Viena SAMSARA JOYRIDE, un álbum cautivador y rebosante de emociones. Los austriacos nos sorprendían hace un par de años con la publicación de su primer EP ‘STRANGER’ (reseña aquí). Con un sonido que se acerca al mostrado por bandas como All Them Witches, el blues y la psicodelia parecen unirse en una ceremonia nupcial. Con unas voces limpias, la banda explora humeantes atmósferas en las que los ecos del pantano afloran con elegancia. Formado alrededor de melodías impulsadas por guitarra y ritmos conmovedores, el sonido de SAMSARA JOYRIDE es una mezcla suave de riffs fascinantes, solos de guitarra intensos y voces impactantes. El género podría describirse mejor como Blues Rock, que implementa fuertes elementos psicodélicos y una vibra del desierto. El enfoque melódico de las canciones es un aliciente para escapar de algunos convencionalismos del género. Ejecutando todo con mesura y precisión, consiguen sumirnos en un trance que se va cociendo a fuego lento, pero con un resultado sumamente gratificante. Este, sin duda, puede ser el álbum de consagración de una banda que rezuma calidad en cada composición. ‘SAMSARA JOYRIDE’ es un álbum narcótico, pero también es un álbum en el que la contundencia aparece en cada canción para recordarnos que la psicodelia pesada es su principal motor creativo. Sus cautivadores pasajes vocales complementados por momentos chamánicos, parecen diseñados para la introspección y el encuentro con uno mismo. Los ecos de los 70’s también están presentes en un álbum lleno de alicientes para el oyente y que no tardará en convertirse en uno de tus favoritos. Un álbum de bricolaje que fue grabado en vivo en un fin de semana. Si, no parece mucho tiempo, pero con un resultado así, ¿Para que necesitas mas?

Grabado por Joe Chiericati, Mauro Lazzaretto y Andy Unterholzner en JAM Music Studio en Merano / Italia.
Mezclado y masterizado por Mauro Lazzaretto y Joe Chiericati.
CD-sound-passepartout de Whobair.
Coros: Laura Fichtenkamm. Fotos: Lucas Batliner. Arte de portada: Andreas Mittermühlner.
Todas las canciones escritas e interpretadas por SAMSARA JOYRIDE.
SAMSARA JOYRIDE son:
Florian Miehe – Guitarra / Voz
Michael Haumer – Guitarra / Voz
Daniel Batliner – Bajo
Andreas Mittermühlner – Batería


‘Kingdoom of fear pt. 1’ viene embadurnado de heavy-blues humeante y denso. Cadente en su ritmo, pero con la suficiente pesadez como para despertar el interés por explorar esta nueva entrega de los alemanes. Un corte que parece aflorar de las profundidades pantanosas para abrirse paso a la luz. El tema cuenta con estribillos femeninos complementando la cálida voz principal. Sus atmosféricos pasajes lisérgicos nos sumen en un gratificante viaje sonoro alejado de las estridencias. Blues, psicodelia y hard-rock stonerizado son los ingredientes de este apetecible plato de fácil digestión.

En un tono más pausado, ‘Playing war’ mantiene el espíritu en un gratificante espacio psicodélico. Sus casi diez minutos permiten a SAMSARA JOYRIDE explorar paisajes sonoros más propios de All Them witches. Aquí la banda parece sentirse cómoda desplegando todas sus armas de seducción. Blues y psicodelia con diferentes aristas. Su pesado y cadente ritmo se toma su tiempo para desarrollarse en una odisea cannabica sumamente fascinante. Solos profundos, un ritmo denso y una sugerente y profunda voz, conforman este fascinante relato heavy-psych. Si bien el tema tiene un sonido pesado completamente contemporáneo, en él, encontramos algunos guiños a sonidos del pasado.   Tras una primera parte más atmosférica, el tema se engrosa en su parte central, para regresar a su esencia lisérgica en su parte final. Un narcótico paseo por un bosque impregnado de sustancias psicotrópicas hace las veces de gratificante bálsamo sonoro.

‘Who am i’ borbotea entre humeantes espacios psicodélicos presididos por la calma. Un blues narcótico en línea All Them Witches que camina lento pero firme con sugerentes pasajes vocales. chamánico por momentos, su sólida instrumentación se complementa con un entorno narcótico sumamente gratificante y atractivo. Su lineal estructura se adorna con pasajes oscilantes que tienden a elevar su intensidad. Acolchados pasajes con unas entrañas sólidas de las que salen unos solos ácidos de una guitarra endiablada. Un contraste sugerente que hace que la canción tome cuerpo.

Manteniendo la esencia blues, ‘Shadow of a man’ incide en elementos de rock clásico con una guitarra asesina y una voz cálida y profunda. Una forma eficaz de hacer aflorar todos los sentimientos sin salirse de la ruta marcada por la banda. Otro corte lleno de pasajes empapados en sustancias narcóticas que acaba despeñándose en un torrente de vibrantes ritmos.

‘Kingdom of fear’ explora en modo acústico un entorno sureño que se ejecuta manteniendo la ortodoxia. Dejando de lado los elementos eléctricos, la guitarra slide, un tenue bajo y la voz, se erigen en artífices de otra calmada, pero sugerente canción de puro blues.

Con casi diez minutos, ‘Feed on me’ vuelve a sumergirnos en un insondable bosque psicodélico presidido por una espesa y narcótica neblina. Tomándose su tiempo, el corte va tomando forma lentamente entre riffs áspero y tambores casi rituales.   Nuevamente me viene a la cabeza All Them Witches. La calidez vocal y la guitarra afilada conforman el hilo argumental de un corte pesado y psicotrópico en el que el blues es el punto de partida. Sugerentes coros femeninos aportan un tono bucólico a una canción suave en su aspecto, pero con entrañas rocosas. Modulando la melodía el tema se estratifica con un sonido dual, en el que las aristas no parecen estar pulidas. Subidas y bajadas de intensidad con pasajes chamánicos y solos asesinos crean una canción sumamente interesante para cualquier fan del blues pantanoso y lisérgico.

‘When Gods were man’  nos envuelve en un brumoso espacio en el que el blues es ejecutado desde una calma tensa. Casi recitando por momentos, la profunda voz y los magnéticos acordes de guitarra nos sumen en un trance narcótico. En su parte central el corte se despeña por un torrente heavy-psych en el que la guitarra ejecuta solos extenuantes rebosantes de acidez. Una espiral diabólica de la que los alemanes salen con gruesos riffs y un ritmo que se siente seducido por la pesadez. Olas cosas vuelven a su cauce tras estos tormentosos pasajes y la calma recupera el mando de la canción. Blues psicodélico en estado puro para acompañar de unos buenos cogollos de thc. Escuchando esta y muchas de las canciones del álbum, sería difícil adivinar la procedencia de estos chicos, ya que su sonido se circunscribe a un espacio sureño más propio del Delta del Missisippi.

‘Wild woman’ pone el epílogo sin salirse del guion, a un álbum de blues narcótico en su máxima expresión. Elementos de blues tradicional y golpes de riffs stonerizados conforman esta canción llena de sentimiento, como por otro lado, el resto de los temas del álbum. Nada nuevo en el horizonte, pero con un carácter propio que lo diferencia del resto. La fórmula es la misma, y cuando algo funciona, ¿Para qué cambiarlo?

Samsara Joyride

Reseña: GRYFLET.- ‘Petrichor’

Los británicos GRYFLET publican su nuevo EP ‘PETRICHOR’ con tres canciones atmosféricas impregnadas en pasajes psicodélicos en una atmósfera en la que se palapa la tensión. Como si fueran canciones inacabadas, sus desarrollos instrumentales transitan por una oscura senda en la que los sonidos heavy-psych coquetean con momentos de una mayor pesadez. EL trabajo deja una sensación de canciones inacabadas, canciones instrumentales que se desarrollan como si no tuvieran un final claro y nítido. Es una sensación extraña, pero que finalmente resulta agradable una vez que te has sumergido con atención en ellas.  GRYLEFT se inspira en clásicos del rock progresivo como Pink Floyd, Camel o King Crimson, pero también en bandas contemporáneas como All Them witches o King Buffalo, por lo que el sonido de este EP puede resultante sumamente familiar.


‘Petrichor’ nos sume en un espacio tenebroso en el que efectos de lluvia van creando la atmósfera en la que se desarrolla el tema. La pausa inicial, con esos cadentes tambores y notas salteadas nos llevan a un entorno más agreste. Un bajo tremebundo y golpes de riffs ásperos parecen anunciar una deflagración que finalmente no se produce. Con elementos psicodélicos la canción se muestra más como una larga introducción que un tema propiamente dicho. El tema se inspira en el olor de la tierra húmeda tras un largo periodo de sequía.

Sin perder el espíritu psicodélico, ‘Fading smog’ con un sonido difuso y atmosférico encuentra a la banda en un entorno heavy-psych. Envolvente en su desarrollo, el tema cuenta con comedidos golpes de aspereza que contrastan con la melodía envolvente que sirve como base argumental. Cadencioso y casi atascándose, el corte avanza a trompicones en una extraña experimentación sonora que finalmente rinde sus frutos.

‘The ending blues’ Como su propio nombre indica, se soporta en una base blusera sobre la que GRYFLET desarrollan largos desarrollos instrumentales de psicodelia pesada en un misterioso y oscuro entorno sonoro. Marcando los tiempos, el tema explora insondables espacios creando un ambiente de gran tensión. Suave en su ejecución, el corte cuenta con atractivos pasajes de guitarra sin demasiados artificios.

Gryflet

Reseña: SONIC FLOWER.- ‘Me and my bellbottom blues’

SONIC FLOWER, el proyecto paralelo de la legendaria unidad psicodélica japonesa CHURCH OF MISERY, nos presentan ’ME AND MY BELLBOTTOM BLUES’, su álbum más pesado y ácido hasta la fecha. Instalados en los sonidos heavy-blues de los 70’s, cada canción se muestra cruda e impactante. Guitarras que se enzarzan en solos interminables en los que la psicodelia aflora en cada riff, ritmos estruendosos y una línea de bajo realmente poderosa, hacen que las canciones se muestren llenas de rabia. Un gratificante viaje a los albores de la música pesada con el blues como protagonista. Todo un regalo para los amantes de bandas como CACTUS, SIR LORD BALTIMORE, BLUE CHEER o el mismísimo HENDRIX, pero también manteniendo intacta una parte de la esencia de su banda matriz, CHURCH OF MISERY. Un álbum impactante lleno de buenas canciones con las que conquistar a los que todavía no los conocen. Estamos ante una bacanal psicotrópica sustentada en blues más primitivo, pero que cuenta también con sonidos difusos más propios de los nuevos tiempos. Rock vintage, rock retro, sí; pero tan sumamente fresco, pesado y diabólico, como para caer rendido a sus pies. Estos hijos bastardos de bandas como FLOWER TRAVELING BAND saben perfectamente cómo manejar los hilos para trasladar al oyente al corazón de los 70’s con una música ácida y corrosiva, pero sumamente fascinante. Capaces de hacer que se levanten de sus tumbas esos viejos rockeros con largas melenas y chupas de cuero que se quedaron en el camino. Un verdadero homenaje al rock más lisérgico y salvaje.

SONIC FLOWER  se formó como un proyecto paralelo de Church of Misery en 2001. Tatsu Mikami (bajista de Church Of Misery) y Takenori Hoshi (guitarrista del segundo álbum de Church of Misery, «The Second Coming») se unieron para tocar más blues y rock pesado instrumental. influenciado por actos de los 70 como Cactus, Grand Funk Railroad, Groundhogs o Savoy Brown. La guitarrista Arisa y el baterista Keisuke Fukawa se unieron rápidamente a ellos. En 2003, lanzaron su álbum debut homónimo de rock pesado y blues ‘Sonic Flower’ en el sello japonés Leafhound Records. Este disco instrumental improvisado con doble guitarra fue aclamado internacionalmente, y tuvieron la oportunidad de apoyar a Electric Wizard, Bluebird o Acid King en sus shows en Japón.
En 2005,  SONIC FLOWER fue al estudio a grabar material nuevo, pero como Arisa estaba embarazada y prevalecían los trabajos diurnos, pusieron a la banda en pausa después de la sesión de grabación. Estas grabaciones han estado durmiendo en la bóveda durante quince años hasta que Tatsu decidió reformar la banda en 2018. Esta vez se asoció con el ex cantante de Church Of Misery: el resultado fue su nuevo álbum ‘Rides Again‘, 2021 a través de Heavy Psych Records. Su nuevo álbum ‘ME AND MY BELLBOTTOM BLUES’ tiene al guitarrista Fumiya Hattori uniéndose a la guitarra, para un lanzamiento a fines de septiembre en el sello italiano. Grabado en Tokio a principios de 2022 y mezclado por el gurú del doom japonés Yukito Okazaki de Eternal Elysium , ‘ME AND MY BELLBOTTOM BLUES’ es «su mayor trabajo hasta la fecha», según Mikami.

SONIC FLOWER son:
Tatsu Mikami – Bajo
Kazuhiro Asaeda – Voz
Fumiya Hattori — Guitarra
Toshiaki Umemura – Batería


‘Swineherd’, aúlla con olor a heavy-blues entre riffs ácidos y ritmos Stoner. Como si de repente nos hubiéramos hecho un viaje en el tiempo los ecos de los primeros Whitesnake aparecen en un corrosivo corte con olor a cannabis. Un sonido sucio más propio de otros tiempos, pero robustecido con distorsiones. Sus fuertes tambores, ese bajo tosco y los solos ácidos, unidos a la gritona voz, hacen al tema imprescindible para conocer a esta banda. Sin duda esto es echar un órdago a las primeras de cambio.

Con nuestros sentidos todavía aturdidos por el corte anterior, ‘Love Like Rubber’, con su fantástico groovy destilla blues psicodélico de alto octanaje. Con una cadencia Sabbath, los ecos del proto-metal se embadurnan de blues viscoso en otro corte de gran pesadez. Tosco en su presentación, su orgánico sonido hace que en tu cabeza retumben esos ritmos monolíticos y corrosivos.

‘Black Sheep’ eclosiona entre gruesos riffs por una senda retro en la que el blues ácido es el protagonista. Voces rabiosas aportan el tono de crudeza necesario para una propuesta como esta. Heavy-blues asesino con un groovy que de inmediato conecta al oyente a su particular espiral lisérgica. Su incuestionable espíritu retro hace que el tema se construya a semejanza de los temas primitivos de comienzos de los 70’s. Más de seis minutos en los que los japoneses dejan espacio para impactantes solos de guitarra bajo una instrumentación, en esta ocasión, más contenida.

 Entre distorsiones y gruesos golpes stoner, ‘Captain Frost’ mantiene el nivel con elementos más contemporáneos sobre una base heavy-blues completamente atronadora. Construido sobre un riff que se repite, las melodías vocales y su sucio sonido se complementan con acierto para mostrarse como un corte lleno de autenticidad. El tema cuenta con los habituales guiños a los sonidos más psicotrópicos y una dualidad de guitarras bien ensambladas.  

En una atmósfera más pantanosa, la humeante ‘Quicksand’ nos sitúa en un entorno sureño propio del swamp rock. Otro corte intoxicante y pesado que combina el blues rural con vibraciones más plomizas. Rítmico y con gancho, el corte se desarrolla en una espiral que repite su armonía manteniendo su espíritu 70’s. Algo más psicodélico que el resto de canciones, su sencilla estructura resulta de fácil digestión para el oyente.

Con más duración que los temas precedentes, ‘Poor Girl’ no se sale del guionEn esa frontera entre el hard-rock más primitivo, el blues pesado y humeante es el leit motiv de otra canción ácida y cruda. El tema cuenta con brillantes pasajes de psicodelia ácida en los que la banda deja fluir su creatividad por esa senda marcada por el blues, mostrando un aspecto más psicotrópico e hipnótico. Contenidos por momentos, SONIC FLOWER parecen divertirse con lo que hacen.

Con casi diez minutos, el tema de cierre del álbum ‘Sonic Flower’, retoma ese espíritu de jam en una bacanal de sonidos lisérgicos, hard-rock y por supuesto blues. En esta canción la rabia y la fuerza parece por momentos, ceder su ímpeto para ofrecer un entorno melodioso que contrasta con la crudeza del interior de sus canciones. Un gratificante viaje chamánico a las raíces de una psicodelia más propia de otros tiempos.

Sonic Flower official

HEAVY PSYCH SOUNDS

Reseña: MYTHIC SUNSHIP.- ‘Light/Flux’

Buscando nuevas ideas, ‘LIGHT/FLUX’, el nuevo álbum de los daneses MYTHIC SUNSHIP, mantiene su particular exploración de la psicodélica con canciones que fusionan ésta con el free jazz. Su adoración por los riffs pesados sigue presente, pero con un enfoque más melódico sin perder su carácter de improvisar permitiendo que las canciones fluyan libremente. Con elementos del rock progresivo, su enfoque de tierra arrasada mantiene el nivel de su personal y autoproclamado ‘Anaconda rock’. Aunque aquí la banda parece abrir un nuevo capítulo sin perder el carácter visceral de sus estimulante y electrizantes composiciones. Suaves por momentos, armónicos, pero siempre destilando ideas nuevas que enriquecen una vez más sus canciones. Una banda visceral e indomable que no queda anclada en convencionalismos para ofrecer un soplo de aire fresco a sus composiciones. MYTHIC SUNSHIP son una joven banda, pero sobradamente experimentada, no en vano que ya atesora varios álbumes sorprendentes, particulares, pero de gran calidad. Seguramente MYTHIC SUNSHIP no sea una banda fácil de escuchar para oídos no acostumbrados, pero es una banda que una vez que has entrado en ella, nunca más querrás salir de su torrente anárquico de vibraciones free-jazz más propias de John Coltrane. Los daneses continúan su viaje sin mirar atrás, buscando nuevos alicientes en un camino plagado de buenas canciones. Space-rock, psicodelia y la suficiente pesadez como para derretir tu cara y hacer que tu cabeza vuele. Maravillosos momentos de melancolía y desolación, encaramados perfectamente en medio de los tradicionales picos de fuego por los que la banda es tan conocida. MYTHIC SUNSHIP siguen manteniendo su frescura y espontaneidad, si bien en esta ocasión, parece que se toman las cosas con algo más de calma, dentro de su habitual histrionismo.


‘LIGHT/FLUX’ está disponible vía Tee Pee Records. Grabado en los legendarios estudios RMV de Estocolmo en el transcurso de cuatro días fríos de diciembre.

Krach am Bach Festival

Los daneses parecen querer invitarnos a explorar su nuevo álbum con pausa. Así ‘Aurora’ con sus elementos jazz, nos susurra entre bellos pasajes psicodélicos. Avanzando a un espacio cósmico, la guitarra muestra todas sus armas con hermosas armonías aderezadas con un ritmo cadente pero firme y el ensoñador sonido del saxo. Esta suave canción solo es el preludio de un álbum que mantiene la exploración de la psicodelia hasta los lugares mas recónditos. Un gratificante bálsamo sonoro con el que los daneses atrapan al oyente en un placentero sueño lisérgico.

‘Blood moon’ se arma lentamente con un cadente ritmo de batería y un hipnótico bajo que preceden al ensoñador sonido del saxo. Una oscuridad latente se dota de una cierta épica. La fusión de jazz y psicodelia acaba por rendirse a penetrantes pasajes de guitarra que nos sumen en un placentero trance.

Sin pausa, ‘Equinox’ fluye entre hipnóticos ritmos de vocación kraut. En una turbia atmósfera los elementos psicotrópicos se amontonan para crear un corte lleno de ritmo que parece abrirse a la luz sin perder su instinto lisérgico. Los elementos espaciales impulsan la canción a un espacio cósmico en el que los daneses se sienten cómodos. Toda una odisea de mas de siete minutos que recoge distintas influencias para enriquecer el sonido de una banda que no se pone fronteras a su creatividad. El tema se precipita por un torrente de jazz cósmico impregnado de una fascinante psicodelia.

‘Decomposition’ parece tener una estructura mas anárquica, algo que MYTHIC SUNSHIP suele permitirse en sus composiciones. Suaves pasajes arropados por un espíritu jazz crean un versátil tapiz sonoro lleno de tonalidades. Siempre aterciopelados, pero también histriónicos, la banda vuelve a la estructura de jam para dejar aflorar su creatividad. Estratificando su sonido en numerosas capas consiguen absorber la capacidad del oyente a una espiral diabólica de sonidos lisérgicos que no cejan en su empeño de flirtear con el jazz mas vanguardista. Como su nombre indica, el tema se va descomponiendo hasta esparcir todos sus elementos al unísono creando una atmósfera completamente aturdidora.

Sin salirse del guion, pero ofreciendo diferentes alicientes, ‘Tempest’ suena más pesado y rockero. Aquí la psicodelia se nutre de elementos que suenan a 70’s. Riffs crudos y persistentes se fusionan con elementos psico-progresivos con el free-jazz revoloteando en el ambiente. La lucha de guitarra y saxo nos ofrece grandes momentos dentro de una canción que habita en una densa atmósfera.

Para poner el borre final al álbum, MYTHIC SUNSHIP opta por la calma en ‘First frost’. Pausados pasajes instrumentales exploran un espacio en el que la psicodelia toma todo el protagonismo. Sobre un ritmo incesante, la banda va coloreando con solos de guitarra que se duplican los surcos de la canción. Posiblemente la canción más psicodélica de todo el álbum, mostrando toda la calidad que atesoran estos jóvenes daneses.

Mythic Sunship

Tee Pee Records

Álbum premier y reseña: DEVILLE.- ‘Heavy lies the crown’

Os presentamos en primicia el nuevo álbum de los desert-rockers suecos DEVILLE. Una banda que celebra 15 años de existencia y con la pandemia en nuestras vidas, lo único que podía hacer era empezar a escribir música y por primera vez, lo hacía bajo demanda. ‘HEAVY LIES THE CROWN’ en un viaje extraño y laborioso que cambió de alguna manera el proceso de composición habitual de la band, con miembros escribiendo en diferentes constelaciones y por su cuenta. Las primeras canciones se escribieron sin ninguna dirección o tema predestinado, por lo que las últimas se escribieron más desde la perspectiva de lo que necesitaba el álbum. Esto hace que el ‘HEAVY LIES THE CROWN’ seaa más diverso de lo que la banda tal vez esperaba. Todavía están los ritmos, los ganchos y los riffs pesados ​​por los que la banda es conocida, pero también hay muchas influencias de metal y del rock progresivo que llevan algunas canciones en direcciones inesperadas. Todo, desde viajes sónicos hasta rock pesado y ejecutado a gran velocidad. En este escenario las incursiones psico-progresivas afloran en unas canciones sólidas y pesadas que cuentan con melodías atractivas con las que salen de la monotonía de un género que a veces se vuelve algo tedioso. Aquí las atmósferas difusas y los ecos del desierto se enriquecen con golpes de Stoner-metal y un carácter rudo y rugoso. Sin demasiadas sutilezas, los atronadores ritmos se balancean en un vasto arenal en el que los ecos del heavy-rock tiene también su espacio. Con una clara vocación desert-rock, DEVILLE tratan de ir mas allá en unos tiempos convulsos que hacen brotar toda la rabia y desesperación de una banda pesada, que explora nuevos caminos para enriquecer su sonido. Un álbum que no defraudará a los más fieles seguidores de los sonidos Stoner.

‘HEAVY LIES THE CROWN’  fue mezclado por  Tobias Ekqvist y masterizado por  Chris Goosman  en  Baseline Audio Labs y estará  disponible el próximo 30 de septiembre a través de Sixteentimes Music .

Como si de una estampida de búfalos se tratara, ‘No sun’ abre el álbum de forma arrolladora. Riffs difusos y el polvo del desierto sobre unos surcos que bajan la intensidad para transitar por una atmósfera difusa aportando un tono más melódico y psicodélico.  Todo sin renunciar a la fuerza innata de la banda.

Killing time’ galopa a lomos de riffs Stoner-metal llenos de aristas. La cadente línea de bajo y la voz rabiosa conjugan otro corte áspero y crujiente. Ocasionales golpes de heavy-rock se unen a esta fiesta de sonidos arenosos en el que las sutilezas escasean.  

En un tono algo más épico ‘Hands tied’ amortigua su contundencia con pasajes melódicos más pausados. Desarrollándose en una oscura atmósfera, su sonido difuso aparece mostrando su contundencia, pero también su lado más suave y armonioso. Con pinceladas progresivas la canción acaba reposando en suaves pasajes psicodélicos sin perder del todo su espíritu Stoner-metal.

‘Serpent days’ ruge con rabia entre una oleada de fuzz e intoxicantes vibraciones desérticas. Con un aura chamánica, el corte camina cadencioso y plomizo arrastrando una pesada losa de riff stoner. La banda cambia el aspecto del corte dulcificándolo con algunos estribillos más melódicos, lo que hace que salga de la monotonía.

En una curiosa combinación de elementos ‘Embrace’ se balancea entre momentos psicodélicos y fuertes tambores. Cuidando más los registros vocales, la banda pone el contrapunto a lo rugoso de sus riffs con constantes giros argumentales. El tema presta más atención al carácter melódico a diferencia de otras canciones más rugosos y ásperas.

‘Unlike you’ retoma la energía para desarrollarse en un escenario desértico con vistazo de reojo al pasado. Golpes de hard & heavy-rock se intercalan en una escapada por largas rectas custodiadas por la mirada de los cactus.  Coros y estribillos hacen que la canción resulte más digerible y atractiva.

Con un sonido crudo y primitivo ‘A devil around your neck’ se convierte en un artefacto sonoro perfecto para cualquier amante del desert-rock más rudo. Dinámico en su ritmo, el tema aporta elementos más propios de los 90’s en una conjunción de metal, Stoner y rock a la vieja usanza. Un corte sudoroso y potente que define el sonido de los suecos.

‘Pray for more’ pone el broche al un ardiente trabajo en el que la dureza de los sonidos desérticos se ejecuta con la honestidad de una banda que nació al calor de esas vibraciones. El corte mantiene la tensión sin eclosionar aportando un suave viento, cálido y envolvente.

Deville

Sixteentimes Music