Reseña: MOUTH.- «Out of the vortex»

a0995255729_10

«OUT OF THE VORTEX» es una recopilación de versiones perdidas y mezclas alternativas procedentes de las sesiones de grabación de los álbumes «VORTEX«, publicado en 2.017 y «FLOATING» DE 2.018. La banda de Colonia ha querido celebrar así el tercer aniversario de la publicación del citado «VORTEX«, el álbum que les puso en boca de todos, para ofrecernos estos temas, únicamente disponibles en su página de bandcamp. Teniendo como objeto cerrar una brecha hasta el próximo álbum que casi tienen ya terminado. El contenido es bastante evidente, tal y como nos recuerda su portada, un híbrido entre los dos álbumes que al fin y al cabo, son la materia prima para este curios trabajo. Aquí podemos encontrar un cara nueva de MOUTH, una faceta probablemente más psicodélica y ácida de la que ofrecen los temas en sus álbumes originales. Temas como «Vortex», manteniendo sus dieciséis minutos de duración, pero sonando más lisergico que el original, y que tal y como me comentaba la propia banda, les parece incluso mejor. Eso sucede también con la breve mezcla alternativa de «Mars of Cyclopes» reducida do exiguos minutos, o «Mountain», que se muestra menos pulida y posiblemente con mayor frescura. Como aliciente, encontramos dos temas inéditos como «Ready», construido bajo una susurrante atmósfera progresiva en tonos sinfónicos que rozan lo pastoral, dejando claro que el terreno hard-progresivo es un territorio en el que se manejan a la perfección con ese aire retro que les caracteriza.«Homagotago’s peddle boat trip» el otro tema inédito, ve al trío transitar por ese apacible bosque psico-progresivo en una equilibrada combinación de teclados y guitarra repartiéndose el protagonismo entre coloridos ritmos de percusión de vocación kraut.  MOUTH es una de las bandas que mejor saber reflejar en sus temas ese espíritu vintage evocador del mejor hard-progresivo de los 70’s, y aquí, una vez mas queda fielmente reflejado. Ya solo nos queda esperar ese nuevo álbum en ciernes, para comprobar si el camino de los alemanes sigue siendo el mismo o si por el contrario, nos sorprenden con nuevas rutas.

MOUTH son Christian Koller (voces, guitarras y teclados) Thomas Johnen (bajo) y Nick Mavridis (batería y teclados).

El álbum abre con una versión alternativa de «Vortex», uno de los temas más emblemáticos de MOUTH, y en el que tras una introducción con efectos espaciales que se disipan en el infinito, llega la explosión de su característico órgano pastoral bajo unos tambores ceremoniales y buenas dosis de wah-wah. Cociendo a fuego lento, van ligando el tema mientras la guitarra va adquiriendo el protagonismo.  Los bellos momentos progresivos descienden a místicos pasajes antes de emprender una senda psico-progresiva con destino a los 70’s. Creando atmósferas borrosas entre vibrantes ritmos y una particular voz. Casi en forma de jam, la guitarra revolotea sobre la compleja estructura compositiva creando un denso sonido. Con momentos hipnóticos el corte se deja llevar por efluvios psicotrópicos que cambian su carácter. Con pausados y susurrantes acordes el tema se vuelve oscuro y misterioso. En ese enigmático entorno los vestigios de jazz se unen a la fiesta de los sentidos.  Como si hubieran atravesado una nueva dimensión, las complejas estructuras progresivas su tornan más narcóticas. Aquí la guitarra soma brillantemente con el órgano más apagado, pero siempre bajo una batería ardiente. El resultado es una bella suite con distintos actos en dieciséis minutos algo más ácidos que el original.  

«March of the cyclopes» es un exiguo extracto del original de «VORTEX» mutilada a escaso dos minutos pero manteniendo los solos psicodélicos sobre esas voces y ambientación progresiva con un tono algo menos kraut. 

Manteniendo la esencia setentera que les caracteriza, «Mountain» tema incluido también en «VORTEX«, el rock clásico aparece más brillante y luminoso de rock clásico arropado por un manto envolvente del que afloran las guitarras con cierto aroma exótico. Aquí la mezcla es muy similar al original, aunque con algo más de acidez.  

«Parade» es un tema bastante más hipnótico que transita por calmados senderos progresivos entre voces y coros. En esta ocasión dejan de lado la rabia de la versión orignal, para ofrecer un aspecto más calmado que el que aparecía en «VORTEX».

El primer tema inédito, «Ready» se desarrolla bajo una cálida y aterciopelada voz entre el cálido sonido del órgano protector. Adentrándose en territorio sinfónico, crea una oscura atmósfera sobre tonos pastorales que no se alejan de la vocación vintage de la banda. Un buen aliciente conocer este lado más desconocido de MOUTH.

El clásico «Macbeth» aparece en una versión más contenida como si realmente fuera la primera pincelada antes de pulir sus aristas. Un tema más crudo y primitivo pero que conserva toda su frescura. 

Cerrando el álbum «Homagotago’s peddle boat trip» el segundo corte inédito, nos muestra un groovy pegadizo y contagioso sobre una base psico-progresiva con algún momento inquietante. Un lento y parsimonioso paseo por un nuevo bosque lleno de magnetismo y con una neblina psicotrópica que emana de esa mágica guitarra. Utilizando perfectamente el espacio para que la dualidad órgano-guitarra mantenga un gran equilibrio. Misterio, su carácter repetitivo no supone un obstáculo para su escucha, sino que finalmente acaba atrapándonos entre esos efluvios narcóticos. De igual manera me da la sensación de que al tema le faltan aspectos por pulir, retoques que a la postre solo pueden enriquecerlo.  

https://www.facebook.com/mouthsound/

Reseña: MAGIC BUS.- «The Earth Years»

a0750599059_10

Manteniendo ese espíritu hippie de finales de los 60’s, los británicos MAGIC BUS liberan «THE EARTH YEARS». Un álbum bañado en colorista cuadro vintage en el que los ecos del rock progresivo y el sonido Cantenbury están muy presentes conjugándose con vientos llegado del verano del amor y el sonido west-coast. Un pequeño viaje a través de un particular túnel del tiempo en el que las melodiosas voces herederas de The Beatles nos iluminan en un trance espiritual con una visión hippie del mundo más propia de bandas como Grateful Dead.  Si en sus anteriores trabajos ya dejaron clara cual es su propuesta musical, ahora continúan por esa senda en la que la campiña británica está muy presente en muchos de sus temas. Una particular versión del rock progresivo experimental nacido a principios de los años 70’s y que en pleno siglo XXI sigue vigente con apuestas como ésta. Sus acarameladas melodías en ese ambiente rural hace que cada tema sea una terapia contra el estrés de los tiempos modernos. Fuertemente influenciados por ese pilar que es el sonido Canterbury, «THE EARTH YEARS» es un álbum que hará las delicias de los amantes tanto del rock progresivo, como de la psicodelia más floral gracias a esos vientos folk que aparecen con sutileza en estos atractivos temas vintage llenos de bucolicos pasajes entre armonías acolchadas que nos acarician con delicadeza.

Cuatro álbumes en diez años probablemente no se una gran producción, pero desde luego, ese detalle deja patente que estos chicos no tiene prisa y se toman las cosas con calma, lo que se refleja en un nuevo álbum en el que todos los detalles están perfectamente cuidados para que surja la magia.  

“Easy on” abre el paseo por campiña con tonos progresivos y una voz heredera del la psicodelia freak de finales de los sesenta. Las acarameladas melodías pop se van modulando hasta llevarnos a un escenario progresivo más propio del entorno de Canterbury. Con ecos freak y pop colorista los sonidos vintage se apoderan de un tema con subidas y bajas en las que se fusionan elementos hard-progresivo con la psicodelia beat más colorista.

Con ramalazos Zappa “Inca trail» nos devuelve a esos espacios vintage a través de un tema con una cuidad composición en las que las melodías adquieran gran protagonismo. Ese legado a caballo entre Zappa y Gong se conjuga con elementos más propios de la west coast.  Tejiendo su propio tapiz, el folk se une a esta fiesta de colores con olor a frutos silvestres. Alguna guitarra de aspecto elegante aparece entre brisas con aroma sureño para dar otra vuelta de tuerca al tema. Un corte optimista con sus momentos más tenues que acaba trasladándonos a un entorno psico-progresivo con aromas exóticos.

“Settin sun” evocando la campiña británica con reminiscencias Jethro Tull en su faceta más campestre, salpican de bellas y masajeantes melodías otro apacible y bucólico tema. Acariciando cada nota con suavidad, todo fluye con la naturalidad con la que la primavera eclosiona en una explosión de colores. Un entorno amable y rural en el que parecen sentirse cómodos y que de alguna manera es su hábitat natural. El tema concluye por armonías más propias de Poco en su faceta más melódica.    

Un sonido de órgano pastoral envuelve la apertura de “The road to Mezquita”. El sonido Canterbury se muestra en toda su plenitud bajo la cálida y ahogada voz que nos susurra con coros angelicales. La banda experimenta con los sonidos llevando el tema a una evolución en su intensidad. Insuflando energía a cada acorde giran en el camino para modular la armonía sin perder el rumbo en este intento.  Mas fornido y crujiente en sus riffs, el corte no pierde su objetivo.

Con acordes acústicos “New day” nos traslada a la West Coast. Su sonido folk entre una explosión de color transmite ese aroma a flores frescas.   En un segundo plano el órgano nos envuelve con su sonido vintage entre juegos malabares y unas gotas de reconfortante psicodelia. Nubes de algodón dulcifican la una atmósfera que va tornándose más hacia los sonidos hard-progresivos herederos de bandas como Camel. Serpenteando con armonías seductoras van creando una ceremonia colorista para retomar la bucólica estampa campestre gracias a los acordes sureños que fluyen de un guitarra dulce y delicada. Una muestra de la versatilidad de los británicos, una banda que no se encorseta en sus composiciones.

Un sonido mucho más ampuloso e inquietante no sorprende en “Barleycorn”. Una atmósfera más oscura y psicodélica sestea entre inquietantes efectos y una acústica pseudo-ocultista, bajo acordes acústicos que beben del néctar de unos hongos mágicos el ambiente en una atractiva combinación que a buen seguro puede hacer las delicias de de los amantes de hard y el folk-progresivo. Siempre bajo pinceladas sinfónicas y gotas de euforizante psicodelia. Un clímax de relax que toma muchos elementos psico-progresivos herederos del sonido Canterbury.

“Squirrel” me evoca a Camel en su faceta más campestre. Con sutiles elemento jazz se acercan a ese sonido ofreciendo una faceta más sencilla, pero no por ello menos brillante. Como sucede en muchos de los temas del álbum, unos inicios progresivos acaban convirtiéndose en espacios donde la psicodelia se mueve como pez en el agua.  Aportando aires místicos, el tema parece dividirse en tres partes diferenciadas. La canción va cambiando de aspecto y de propuesta musical. Los reflejos de las delicadas guitarras palpitan entre acordes de un bajo con un profundo e impactante sonido entre platillos chispeantes.  Con sus siete minutos y siendo el corte de mayor duración del álbum, acaba convirtiéndose en una oda psico-progresiva de grandes dimensiones. Su gran belleza nos sirve de efecto terapéutico prescindiendo de los arrullos de la voz para dejar todo el protagonismo a unos instrumentos bien interpretados.

Cerrando el álbum “We are one” retoma la campiña con delicadas melodías vocales sobre una atmósfera de folk progresivo entre el manto del órgano protector. Bucolismo entre armonías acolchadas que nos acarician con delicadeza.

 

Reseña: MOTHERS OF THE LAND.- «Hunting grounds»

a0278634590_10Nacidos en 2.012, y con su alabado debut «TEMPLE WITHOUT WALLS» publicado en 2.016, el cuarteto instrumental austriaco MOTHERS OF THE LAND publica su segundo álbum «HUNTING GROUNDS». Disipando cualquier sombra de duda sobre si su debut fue solo una casualidad., el cuarteto de Viena corrobora toda la calidad que atesoran crean un trabajo cautivador y emocionante, arrastrándote en sus ondas de sonido y llevándote en el viaje junto a ellos a través de su mundo surrealista. Una travesía en la que sus guitarras flotantes prescinden de la palabra para contar sus historias, pero logrando practicar una oratoria ágil y atractiva, llena de virtuosismo y sensibilidad.  Un álbum rebosante de adrenalina pero también de dopamina, en el que su épicos pasajes instrumentales se adornan de múltiples ornamentos para crean un marco de gran belleza en unas canciones tejidas sobre una sólida base rítmica y con sus dos guitarristas derrochando técnica y sensibilidad. Rock vintage con mucha psicodelia, y logradas atmósferas progresivas pero con un alma heavy-rock con mucho peso en cada tema. «HUNTING GROUNDS» es el álbum perfecto para que aquellos que reniegan de los trabajos instrumentales tengan su oportunidad y en el que cualquier resquicio de monotonía desaparece, sin que se eche de menos la ausencia de voces. ¿Sería lo mismo si esta banda tuviera un cantante? La respuesta es incierta, pero con su exuberancia y elegancia son capaces de hacer olvidar que no tienen vocalista, simplemente no lo necesitan. Ya desde sus inicios mostraron la influencia que una banda como Wishbone Ash tiene en su sonido, ahora esa sensación es corroborada en esta versión contemporánea de la banda  liderada por Martin Turner. Al margen de esos bellos espacios de psicodelia progresiva, en cada canción aparecen esos tonos vintage que por momentos se alían con el sonido de Siena Root o incluso yendo más allá, de los mismísimos Purple. Un sonido aderezado con crujientes y afiladas guitarras herederas del heavy-rock de los años 80’s que hacen que el camino se bifurque para rencontrarse en una encrucijada sónica. Sus pasajes llenos de melancolía contrastan con la euforizante fuerza de sus riffs hirientes y de su poderosa base rítmica, que en un segundo plano, aporta una gran solidez a los temas. Pero si hay por lo que verdaderamente destacar este álbum, es por esas maravillosas espirales que sus dos guitarristas Georg Pluschkowitz y Jack Jindra nos ofrecen en cada canción, simplemente SUBLIMES!!!. Tras la escucha de «HUNTING GROUNDS» ardo en deseos de poder ver en directo a esta fantástica banda nacida en el corazón de Austria y que tras cuatro años de laborioso trabajo ha creado un magnífico álbum. 

Grabado y mezclado por Nino Del Carlo, masterizado por Lukas Wiltschko (LW Sonics) y con obras de arte del Dr. Knoche, Hunting Grounds es el segundo álbum de la banda, y está disponible vía StoneFree Records.

MOTHERS OF THE LAND se fundó en Viena en 2012 por Georg Pluschkowitz (bajísta de PASTOR) en la guitarra, Johannes «Jon» Zeininger en el bajo y Jakob Haug en la batería. Después de probar diferentes alineaciones, encontraron su constelación ideal en 2015 con Jack Jindra (Locracy) en la guitarra adicional. No mucho después, en junio de 2016, se lanzó su álbum debut debut «TEMPLE WITHOUT WALLS»  obteniendo un gran reconocimiento internacional, lo que resultó en fructíferas colaboraciones en todo el mundo. 

“Harvest” emerge con pausa desde un manantial de delicados acordes que fluyen entre ecos casi folk-progresivo. Tras la breve introducción el tema se embarca en una dinámica travesía a caballos de una composición propia del stoner instrumental, pero en la que ya vislumbramos las elegantes melodías herederas de Wishbone Ash. Cadente y evolutivo el corte va adquiriendo intensidad para situarnos en el centro del ruedo en el que la banda austriaca ejecuta sus mejores faenas.

Partiendo de un escenario más psicodélico “Hunting grounds”, el tema que da nombre al álbum se desangra en los lamentos de unas guitarras que juegan con los trastes antes de eclosionar en una bofetada de heavy-rock. Ritmos pegadizos y solos llenos de virtuosismo son una constante que vamos a encontrar en todo el álbum y que aquí brilla con luz propia. Sus momentos de fuerza majestuosos ceden ante el encanto de las bellas melodías estratificadas. Un intercambio de roles y protagonismo entre sus dos guitarristas que, desdoblándose, culminan en una orgía de fuzz y estruendosos ritmos. Todo un ardiente y seductor serpenteo en el que los desarrollos se superponen enredándose entre sí,  pero con un sonido cristalino. Infatigables los austriacos derrochan energía sin renunciar a la belleza de sus barrocos, pero atrayentes desarrollos demostrando la gran técnica que atesoran a las seis cuerdas. El tema tras su andadura heavy-rock culmina en espacios más progresivos.

Evocándome irremediablemente a “Rocking in a free world” de Neil Young, la introducción de “The beast”, con ese sonido fuerte que nos golpea es solo el preludio por un paseo por entornos psico-progresivos herederos de Wishbone Ash ornamentados con ecos más contemporáneos. Pasajes heavy-prog bajo tenebrosos bosques con sombras sabbhaticas.  Una plácido pero a la vez misterioso caminar entre luces y sombras conjugando distintas con gran acierto en incendiarios ritmos coloreados por un sinfín de riffs asesinos y crujientes. Amortiguando la fuerza de su poderoso bajo con delicadas armonías entre platillos chirriantes y poderosos tambores los elásticos riffs se estiran y encogen con gran habilidad. El resultado es uno de los temas más pesados del álbum.

Tras la eclosión del tema anterior, “Queen of the den” se deleita en pasajes llenos de mística. Los mejores pasajes heavy-psych afloran en una explosión de luz y frescura con atrayentes riffs. Siempre ofreciendo un buen argumento la banda va tomando distintas sendas en este paseo por la psicodelia más aromática. Un tema cristalino que no evita que encontremos un manto de sonidos difusos arropando las delicadas melodías. Toda una serpiente multicolor que ondula pero que no quita la vista de su presa. La banda aquí consigue crea un aura mágica de belleza sin igual para acaba disolviéndose en pausados y bucólicos acordes acústicos.

Construido sobre una armonía más sobria “Sanctuary” adopta tintes progresivos para transmitir una paz sensorial de lo mas gratificante. Delicados acordes ejecutados con una gran sensibilidad son asaltados por una explosión de riffs más propios del heavy-rock en una lucha de tú a tú. Estamos ante una banda de dualidades, si la primera es clara entre sus dos guitarristas, existen otras dualidades a destacar. Junto a la citada dupla de guitarras, encontramos un debate entre decantarse por un escenario pesado con sus solos asesinos o por la psicodelia apacible. Lo cierto es que los austriacos no parecen renunciar a nada, haciendo que consigan un resultado sobresaliente. Con momentos sinfónicos a mondo de respiro, dejan al descubierto bellos pasajes llenos de épica con la mirada puesta en el pasado. Balanceándose grácilmente sobre nubes algodonadas surcan la atmósfera surfeando con energía y vitalidad. El tema da un giro para salir de su espiral armónica y deleitarse en delicadas melodías sin perder su aroma vintage.   

El cierre llega con “Showdown», un arrollador tema con pegadizos riffs hard-rock. Por la vía directa, sin atajos van construyendo un clima de gran expectación que nos hace preguntarnos por donde irán ahora los tiros. La respuesta son esos ondulantes riffs en línea Siena Root con una subida de revoluciones. Ácidos pasajes ensoñadores se conjugan con una orgía psicotrópica bajo su contagioso ritmo. Los solos se suceden sin desfallecer creando siempre dos estratos sónicos que por momentos se fusionan en uno solo con gran habilidad. Bien ensamblado, el tema deja la suficiente libertad para que las guitarras vuelen buscando su propio destino. Todo un cóctel explosivo en el que cada detonación está perfectamente estudiada. Su sonido parece salir de un híbrido entre los Purple más brillantes y sus venerados Wishbone Ash. Una gran combinación que fusiona esas sangrías de riffs coloristas con buen heavy-rock de cuna ochentera con todo el virtuosísimo de esas guitarras asesinas.

https://www.facebook.com/mothersoftheland/

https://www.facebook.com/stonefree.co.at/

Reseña: TIA CARRERA.- «Tried and true»

a3931390647_10

«TRIED AND TRUE» representa de una manera deslumbrante la inquebrantable trayectoria de dos décadas de exploración de pesadez lisérgica del trío de Austin.  TIA CARRERA hace que cada una de sus actuaciones sean una experiencia única que probablemente jamás se repita en las mismas circunstancias y cualquiera de sus registros puede ser especial e irrepetible.  Sus ardientes bacanales psicodélicas logran arrollar  al oyente como una violenta ola embravecida en su muerte en la playa. Incendiarios y eufóricos, cada tema incluido en «TRIED AND TRUE» puede ofrecerte esa singular experiencia. Aturdidores pasajes sobre un poderosa base rítmica que parece estar programada para nunca cejar de golpearnos. Las espirales de sus solos infinitos persisten hasta la extenuación consiguiendo que cada músico entre en un auténtico trance  intentando hacernos participes del mismo. Siendo selectivos con el material que incluyen en cada uno de sus trabajos, de hecho, este es el octavo álbum de una banda cuya carrera prácticamente se extiende a lo largo de las dos últimas décadas. TIA CARRERA han acumulado una colección enorme y nunca publicada de material grabado, tanto actuaciones en vivo como pistas de estudio privadas, y los temas aquí incluidos, pertenecen a un nuevo viaje sonoro extraído de las grabaciones de su anterior álbum «COSMIC PRIESTESS». Nueve años han pasado desde que viera la luz y ahora han querido regresar con toda su fuerza. Sus galopantes cabalgatas sónicas suelen llevar la firma de Hendrix en sus genes, pero también la fusión con luna locura mas propia de The Melvins o los pesados riffs Sabbath tiene cabida en una banda que también reclama el trono de Earthless en la escena ácida y heavy-psych del momento. Una abrasadora liturgia psicotrópica en espirAles interminables que rezuman L.S.D. de gran pureza. 

El guitarrista / ingeniero Jason Morales y el baterista Erik Conn reclutaron a su viejo amigo Curt Christenson como miembro permanente, y su bien establecida magia de bajos envalentonó el sonido dinámico de la banda. y una comunión tácita como artistas. 

«TRIED AND TRUE» fue grabado y mezclado en el BBQ Shack (Austin, TX). Diseñado por Jason Morales y masterizado por Jerry Tubb en Terra Nova Mastering (Austin, TX). Las ilustraciones y diseño de Alexander von Weding con fotos de Drew Nesbitt y Charlie Morris. El álbum está disponible vía SmallStone Records

“Layback” no se anda con contemplaciones. Desde su inicio se sumerge en una espiral heavy-psych borbotea ante en plena línea Earthless. Toda una jam ácida con esos exuberantes tambores y los solos infinitos homenajeando a Hendrix. Una bacanal lisérgica con alma de blues y poderosos ritmos pesados que emanan de un bajo prodigioso y perturbador. Según va avanzando el tema se engrosa, dotando de una mayor contundencia a su sonido. Aturdidor y pomposo el desenfreno llega a coquetear con momentos doom.

Continuando con esa jam infinita a la que nos tienen acostumbrados los texanos, “Taos” nos acecha con tenebrosos momentos intoxicantes en las cuales la guitarra se desangra en una hemorragia caudalosa de solos que no tienen fin. Atascándose por momentos en ese calvario, todo se torna turbia paulatinamente.  Con todos esos giros, el tema fluye espontáneamente. 

Sustentados en una base más hard-rock, Swingin’ Wing galopa a las riendas de ese sonido heavy-psych entre briosos ritmos. Un corcel que se desboca entre esos ritmos explosivos y ondulantes para acabar en toda una orgía lisérgica con el espíritu de Hendrix sobrevolando al trío. Ecos de blues entre una estructura rítmica más stoner en la que todo se vuelve tortuosos y pesado. Como si se atascara por momentos, parece atravesar dificultades para avanzar en ese frenesí caótico.

Zen and the Art Of the Thunderstorm” alarga cada una de sus notas y riffs aportando un misticismo a un tema que se desarrolla entre el susurro y el zumbido de los incesantes efectos. Esas notas que se alargan hasta el infinito en línea Hendrix entre una neblina narcótica. Ácido y chirriante provoca un efecto adormecedor.

Catorce minutos a veces dan para poco y otras para mucho. “Tried and true” el tema que cierra el álbum, parece ser el escenario perfecto para tomarse las cosas con calma. Sin prisa para avanzar los desarrollos instrumentales se recrean en una parsimonia magnetizante. Con una poderosa y pesada base rítmica el trío se deleita en sus habituales espirales psicotrópicas. Sin darte cuenta, el tema acaba por absorberte, dejándonos atrapados en una nueva dimensión sensorial de la que la huida no resulta posible. Los interminables solos se retuercen exudando una sustancia narcótica en es entorno ácido. Con unos tambores que se re-arman para arrastrar el tema a una tortuosa senda más propia de los sonidos pesados del desierto. Nebuloso y turbio el corte se ensancha en cada riff tomando un aspecto voluminoso.   

https://www.facebook.com/tiacarreraofficial/

https://www.facebook.com/smallstonerecords/

Reseña: ORGÖNE.- «Mos/Fest»

a2248035938_10

«MOS/FET», el debut del quinteto francés ORGÖNE, nos invita a un viaje al interior de un mundo sónico de misticismo lleno de dioses antiguos y paisajes sonoros tribales del espacio exterior. Escuchar «MOS/FET» es como abrir un viejo libro de ciencia ficción que mezcla la cultura pop de los 70, el antiguo Egipto, el panafricanismo y las exploraciones espaciales. Su peregrinación progresiva, rock espacial, vanguardista y pesado se combina a la perfección con la voz única de la cantante principal Olga Rostropovitch, toda una sacerdotisa que hace de perfecta maestra de ceremonias para este alocado ritual ocultista de ruido y psicotrópicos con ambientación exótica. Sus cuatro suites de 20 minutos cada una, brindan una inmersión completa de la que no escapará ileso. sonidos paranoides en una bacanal de ritmos con un motorik diabólico e hipnótico. No es demasiado frecuente encontrarte como debut de una banda un álbum doble, pero la amplia creatividad de estos chicos para crear temas orgánicos hace que estemos ante un álbum de 80 minutos de intensidad y de sensacionales para no dejarte indiferente. El sonido es fuerte, gordo, pesado, distorsionado, agresivo, atmosférico, hechizante, todo al mismo tiempo y con un único objetivo de embarcarnos en una odisea a un particular mundo en el que todo puede suceder. Un mundo saturado, con ritmos retorcidos, melodías espaciales y sus encantamientos vocales para una interpretación explosiva que coquetea con lo perturbador y lo prohibido, pero siempre con humor. Orgöne desarrolla un universo atípico y onírico que se siente tanto en los textos como en la música.

‘MOS/FET’ fue grabado en Blue Anvil Sound por Justin Nicquevert, mezclado por Tom Penaguin y masterizado por Nicolas Moreau y Pierre Le Gac en Le Garage Hermétique, y está disponible vía Heavy Psych Sounds.

ORGÖNE son: Allan Barbarian (batería y percusiones, coros), Nick Le Cave (bajo, coros) Tom Angelo (órgano eléctrico, sintetizadores, pianet, mandolina, clarinete, grabadora) y Marlen Stahl (guitarra, violonchelo, violín, coros).

En 2015 se conocieron Nick Le Cave (bajo) y Marlen Stahl (guitarra), veteranos de numerosas bandas francesas de Indie-Rock, Free Rock y Rock In Opposition/Avant-Garde. Junto con Mat La Rossa a la batería, decidieron crear una banda de rock «back to basics», en su ciudad natal de Rennes (Bretaña). Esto llevó al nacimiento de ORGÖNE Luego, en 2018, la partida de Mat La Rossa, que no estaba de acuerdo con la idea de pistas largas y épicas, condujo a un cambio radical pero natural. Con la llegada de Allan Barbarian en la batería y Tom Angelo en los teclados (ambos también están tocando con la banda de stoner DJIIN), la banda volvió casi a cero y luego pudo concentrarse en largas «Suites», con movimientos, en una forma de rock progresivo, permitiendo que la banda mezcle elementos de sonidos tribales, árabes, ritmos motorik, pared de sonido del espacio orgánico y mucho más, de una manera muy específica. «MOS/FET», Con la llegada de la salvaje franco-polaca Olga Rostropovitch en la voz principal, comenzaron a experimentar y explorar muchos territorios, mezclando rock estoogiano, noise-rock, pistas «motorik» de krautrock, largas improvisciones. Esos experimentos condujeron a un sonido específico contaminado cada vez más con texturas psicodélicas, rock espacial y elementos noise, con indicios progresivos.

Tras el inquietante acto inicial lleno de teatralidad, «Erstes ritual» se sumerge en una locura de ritmos en tonos arábigos con un cierto aire aturdidor. Una voz con una cierta vocación punk se modula cual cantante de cabaret en un túnel que va ganando oscuridad en su avance. Espacios tenebrosos con gran épica cinematográfica que sin prisa se van adentrando en territorios más psicotrópicos.  El sonido del inquietante órgano pastoral tras las nebulosas acaban por construir un vodevil lúgubre y sombrío. Una escenificación que tras varios actos en su trama concluye siendo seducida por poderosos riffs psycho-doom, tras veinte minutos de intensidad sonora. Un extraño pero absorbente corte. 

Tras cerrar ese primer acto la pulsante y gruesa línea de bajo entra en batalla con guitarra y órgano en «Requiem For A Dead Cosmonaut». un tema con sonido alternativo pero lleno de pesadez. Turbio, sideral, y aturdidor. Todo un frenesí para entrar con fuerza en el segundo acto con el motorik a su máxima potencia.     

Tras una apertura inquietante y llena de tensión, «Soviet Hot Dog (Le Tombeau de Laika)» se muestra con un aspecto misteriosos bajo su aura psicodélica para convertirse en un tema tormentoso y paranoide. La esquizofrenia de su perturbador sonido culmina con histriónicos riffs stoner-doom bajo desgarradores lamentos rebosantes de teatralidad. 

La psicodelia psicotrópica  es la seña de identidad de «East song». Bajo narcóticas atmósferas construidas con un cadente ritmo y aura de misterio, caminan lentamente hasta la encrucijada experimental en la que desarrollan un sonido que me rememora a Curved Air en una versión psicótica. 

El tercer acto explora territorios desérticos. «Ägyptology» un enigmático nombre que nos indica el camino que tomarán los italianos en esta ocasión.  Un desierto sin cactus pero con palmeras en el horizonte y las tumbas de los ancestros como un reto por descifrar. Una tortuoso camino lleno de obstáculos que se salpica con fuzz narcótico. Una exploración que se interna lentamente en territorio hostil como refleja su sinfonía. «Mothership Egypt»  Adentrándose en la segunda parte en un tortuoso terreno en los que los gruesos riffs lo enturbian todo. Entre platillos rituales y con la sensación de haber traspasado un umbral, las armonías mediterráneas ponen banda una banda sonora que venera la luz en la noche.  

Los tambores y ritmos tribales de «Rhyme Of The Ancient Astronaut» nos invitan a una orgía de vibraciones y sonidos. El cálido y pulsante bajo pone la calma con momentos mas pausados arropado por mil efectos. 

Cerrando el círculo, «Astral Fancy» es otro tema de casi veinte minutos, que como en el primer acto, sirve para dejarse llevar por ritmos tribales con olor a secta en un ritual ocultista con ritmos kraut. Un ceremonial entre aromas arábigos que va adoptando tintes espaciales. Otro espacio para desarrollar sonido paranoides llenos de hipnotismo como fórmula para alienarnos. Una jam avant-garde que juguetea con las formas y sonido hasta la lucra final. 

https://www.facebook.com/orgone.band/

https://www.facebook.com/HEAVYPSYCHSOUNDS/