Reseña: POSSUM.- ‘Lunar gardens’

LUNAR GARDENS, el nuevo álbum del quinteto experimental de Toronto, es toda una experiencia cósmica a través de una exploración psicodélica fusionada con elementos progresivos, jazz, ritmos kraut e incluso vibraciones latinas. Una arriesgada apuesta que funciona a la perfección ofreciendo un álbum colorista, versátil y con un gran trabajo compositivo. Desde la psicodelia de los 60’s heredera de Syd Barret o los intrincados desarrollos progresivos de Soft Machine, hasta momentos en los que la banda se deja llevar por sus emociones a ritmo de jazz, cada canción es un aliciente para el oyente. Ecos Doorsianos envueltos en una atmósfera vintage contrastan con las múltiples texturas que se pueden descubrir en cada canción. Con una guitarra que destaca en los momentos justos, cada tema captura de energía cósmica y la alineación del flujo astral. En la intersección de la influencia y la intuición, POSSUM no renuncian a los ritmos funk para dar brillo a su particular apuesta sonora. Una apuesta bastante intrigante ya que los músicos son todos muy jóvenes, logran hacerlo de una manera nueva a través de texturas sonoras frescas y vibrantes. Es divertido, técnicamente impecable y emana vibraciones positivas y soleadas que son una gran bendición en este momento en particular. ‘LUNAR GARDENS’ usa el espacio como metáfora de la conciencia en todas sus infinitas formas fractales en expansión’, una fantasía espacial escapista surrealista de espacios imposibles: el tipo de lugar al que podrías ir cuando las cosas son demasiado pesadas aquí en 3D. El álbum supone un nuevo puente entre los sonidos de finales de los 60’s y primeros 70’s con la vanguardia más creativa del siglo XXI. Sin duda estamos ante grandes músicos, que se expresan libremente dejando aflorar toda su creatividad en un álbum fascinante, sorprendente y completamente magnético. Elegante a la vez que psicotrópico ‘LUNAR GARDENS’ es de ese tipo de álbumes que se sale de lo común, sacándote a patadas de tu zona de confort para ofrecerte una experiencia sensorial única. Toda una alquimia psicodélica con refinados momentos en los que el jazz, la música kosmiche y el rock progresivo de bandas como Camel, se unen a una fiesta en el particular jardín del Edén Lunar de los canadienses. Allí, las jams en vena King Gizzard y Oh Sees se ven las caras con el legado Can y los ecos del sonido Canterbury, adornados con pincelas del sonido de Zappa.

POSSUM son: Brandon Balk, Tobin Hopwood, Patrick Lefler, Christopher Shannon y Bradley Thibodeau. ‘LUNAR GARDENS’ está disponible vía Idée Fixe Records.

El tema de apertura ‘Clarified budder’ nos sirve para tomar la temperatura de un álbum que gusta de la psicodelia de tintes kraut. Transitando entre vibraciones vintage más propias de Syd Barret o de Soft Machine, y pasajes de neo-psicodelia el corte nos ofrece un brillante trabajo de guitarra entre ritmos coloristas. Con voces que toman elementos 60’s van construyendo un caleidoscopio sonoro multicolor. Hipnótico y con algún aderezo progresivo, la conjunción de elementos del pasado con su modernista sonido hace que el resultado sea bastante sorprendente. Sus elegantes momentos de fusión si intercalan en esos magnéticos ritmos presentes en todo el corte.

‘Gala at the universe city’ juega con el wah wah bajo una cadencia más propia de Jim Morrison en la voz. Esto hace que el tema se inclina a esas vibraciones de finales de los 60’s. mirando de reojo al jazz, los elementos de fusión se muestran nuevamente aquí. La solvente base ritma hace balancearse el corte entre finos y lisérgicos solos de guitarra en sus dos minutos.

Con una apertura que me recuerda inevitablemente al clásico ‘Riders of the storm’ de The Doors, ‘Heywood floyd’ es un espacio para explorar atmósferas psico-progresivas. Etéreos momentos nos acarician suavemente con una versátil instrumentación que no duda en oscilar constantemente cambiando su vocación sonora. Sus constantes giros hacen que el tema se nutra de ritmos jazz en su atmósfera psicodélica. A modo de jam la canción cambia su fisonomía de tal forma que hace que olvidemos como nació. Así el corte acaba sucumbiendo a momentos casi de free-jazz en una auténtica bacanal sonora.

Marcado por el sonido de la guitarra, ‘Guest of the moon’ se desarrolla en una volátil atmósfera psicodélica en la que refinados desarrollos exploran con libertad distintas vibraciones. A estas alturas del álbum podemos percibir que la capacidad creativa de estos chicos parece no tener límites. Voces y coros entre guitarras ácidas y ritmos de fusión construyen un tapiz con distintas texturas sonoras, pero con un acabado fascinante.  Nuevamente la guitarra brilla con luz propia en otra particular orgia psicotrópica de gran elegancia.

Un nuevo elemento aflora en ‘Leyline riders’. Ritmos que se inclinan a lo latino y una base jazzística en vena Herbie Hancock, van construyendo otro tema en el que los elementos progresivos vuelven a hacer acto de presencia en esta particular fusión estilística. Puede que no sean ecos muy ortodoxos, pero su ejecución resulta impecable. Controlando el tempo del tema los ornamentos en forma de coros que replican y los acordes incesantes van moldeando una canción que se sustenta en su magnético ritmo. A partir de ahí, todo vale.

‘Moonjuice’ mantiene el mestizaje de la banda entre sus ritmos casi tropicales, el jazz y la psicodelia. Una atmósfera vintage con un cierto tono kraut, acoge los solos de guitarra en su particular propuesta psicodélica. Casi en forma de jam, la canción aporta momentos de órgano que inciden en sonidos añejos, pero de gran frescura. Envolvente, lisérgico y experimental, la base rítmica sigue soportando con destreza los desvaríos de la guitarra en su particular exploración.

‘Dance of the eclipse’ con sus dos minutos y medio hace las veces de interludio entre delicados pasajes psico-progresivos. A pesar de ello estamos ante una canción con personalidad propia que se disipa en un espacio experimental con pasajes atmosféricos.

Con elegancia y bajo una luz tenue ‘Lunar gardens’ usa suaves elementos de jazz con aterciopelados pasajes vocales. Con su delicada psicodelia, POSSSUM crea un tema que vuelve a evocar a bandas como Soft Machine. Una elegante estructura progresiva adornada con elementos jazz y ese aroma vintage de los primeros 70’s.

Possum

Idée Fixe Records.

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

LUNAR SWAMP.- ‘MOONSHINE BLUES’ (Italia) heavy-blues, doom, proto-doom, stoner, heavy-psych, fuzz, psychedelic-rock, psychedelic-blues (reseña aquí)

GODS & PUNKS.- ‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE’ (Brasil) Stoner, heavy-psych, proto-doom, psychedelic-rock, blues, desert-rock

POSSUM.- ‘LUNAR GARDENS’ (Canada) psychedelic, psychedelic-rock, jazz, experimental, vintage, kraut

BOTULINUS TOXIC.- ‘PAISAJE LUNAR’ (Polonia) psychedelic-rock, heavy-psych, psychedelic, instrumental, stoner

SLAM ELEPHANT.- ‘VERTIGO’ (Alemania) rock, Stoner, blues, hard-rock, funk, 70’s

MOURN THE LIGHT.-  ‘SUFFER, THEN WE’RE GONE’ (US) heavy-metal, metal

KVASIR.- ‘4’ (US) heavy-rock, hard-rock, Stoner, heavy-psych

URANUS SPACE CLUB.- ‘ANOTHER PLANET, ANOTHER LOVE’ (Polonia) psychedelic, psychedelic-rock, stoner, space, jazz, funk

SHEPHERDS CROOK.- ‘MAT FOR MÄNEN‘ (Noruega) sludge, Stoner, doom, Stoner-

BLACK CITRUS.- ‘BLACK CITRUS’ (Lituania) heavy-blues, stoner, fuzz, psychedelic-rock

VOID OBELISK.- ‘TRANSITIONS’  (Alemania) experimental, rock, psychedelic, post-metal

3DEMONS.- ‘UPALA‘ (Mexico) Stoner, heavy-psych, fuzz, instrumental, psychedelic-rock,

OPTICAL SUN.- ‘SAVE OUR SOULS’ (Polonia) Stoner, psychedelic-rock, fuzz, doom, sludge

FROGLORD.- ‘THE MYSTIC TOAD’ (UK) stoner, doom, fuzz, heavy-psych, sludge, metal

DIAGONAL.- ‘LIVE AT LEEDS 2012’ (UK) psychedelic, progressive, folk, rock, jazz

YEAR OF NO LIGHT.- ‘CONSOLAMENTO’ (Francia) psychedelic, drone, progressive, ambient, post-metal, shoegaze, post-rock

RED BEAR WALL.- ‘3’ (US) Stoner, stoner-metal, stoner-doom, metal, desert-rock

PROFESSOR ELECTRIC.- ‘EMERGING FORTH INTO THE LIGHT’ (US) heavy-blues, Stoner metal, fuzz

DUBOIS.- ‘MAESTROS DEL MAL’ (Argentina) proto-doom, 70’s, heavy-metal

VANTA.- ‘ZERO KELVIN’ (Hungría) Stoner, metal, sludge, noise

BLOOD OF PHOENIX.- ‘FROM WHAT WE USED TO KNOW’ (US) metal. Metalcore, hardcore, heavy-metal

NICK OLIVERI.- ‘N​.​O. HITS AT ALL VOL. 7’ (US) alternative, fuzz, stoner, punk, desert-rock, hard-rock

MONDO GENERATOR.- ‘LIVE AT BRONSON’ (US) stoner, fuzz, alternative, alternative-metal

EKOOSTIK HOOKAH.- ‘31 WEST’ (US) psychedelic-rock, blues, hard-rock, 70’s

Reseña: LUNAR SWAMP.-‘ Moonshine blues’

¡¡Los italianos LUNAR SWAMP lo han vuelto a hacer!!. Si hace un año y medio nos sorprendían con su magnífico álbum debut ‘UnderMudBlues’, ahora nos impregnan con los efluvios de su blues-doom pantanoso nuevamente. Con seis canciones empapadas en thc, sus densos y chamánicos blues nos narcotizan y golpean por igual. Poderosos riffs, ecos 70’s y psicodelia pesada logran magnetizar al oyente con un tempo lento pero plomizo gracias a sus ecos stoner-doom. Bajo las neblinas intoxicantes que emerguen de los pantanos más misteriosos, LUNAR SWAMP saben moverse a la perfección en esas atmósferas psicotrópicas. Con el sigilo de un caimán en su habitad natural, el trio de Catanzaro se sumerge en el legado del Rey Lagarto, apoderándose de su facultad chamánica para elevarnos a un trance lisérgico en el que el proto-doom y los turbios sonidos Stoner se apoderan de nuestros sentidos a ritmo de blues. Sintiendo cómodos en territorios ocultistas, sus fangosas canciones bien podrían ser la sintonía de un ritual tenebroso y mágico en las profundidades del bosque. La perfecta combinación de la voz, con su particular estilo entre Morrison y Glenn Danzig, y el trabajo de las guitarras (con la ausencia de bajo) en esos blues cocidos a fuego lento con leña de la mejor calidad, resulta fascinante. Sus cegadores pasajes, nos nublan como el humo de la hoguera en medio del boscaje junto a la neblina de los manglares. Ese entorno espiritual es el espacio ideal para tocar sus canciones. Unos temas densos y húmedos, en los que el fuzz aparece siempre en el momento justo, balanceándose entre guitarras asesinas. Precisamente otro de los puntos a destacar de este trabajo, la versatilidad para crear sonidos graves y espesos en contraposición con solos más afilados. Cualquier amante de los sonidos viscosos, bluseros y psicodélicos, sin duda se sentirá atraído por ‘MOONSHINE BLUES’, un álbum ideal para las noches de luna llena junto al fuego y en el que los ecos de proto-doom y el blues pantanoso de los 70’s, tienen su particular homenaje.

‘MOONSHINE BLUES’ fue grabado, y mezclado en Country House en Catanzaro Stone Mountain y cuenta con un arte de portada obra de  Steven Yoyada, estando disponible vía The Swamp Records (EE.UU.), Vinilo vía Clostridium Records (Alemania) y cassette vía Burning Coffin Recs (Chile)

LUNAR SWAMP son:

Mark Wolf: voces y armónica

Machen: guitarras y Cigar Box

S.M. Ghoul: batería

‘Muddy Waters’ abre el álbum por la senda del blues. Con un nombre así no podía de ser de otra manera. Una breve introducción por la senda del blues clásico nos introduce en los fornidos riffs difusos que conjugan tanto elementos blues como momentos doom en los que la psicodelia aparece para mostrar una atmósfera borrosa. Con cadentes ritmos y una ambientación tenebrosa, el tema avanza con una parsimoniosa cadencia entre ecos 70’s. Con leves ecos doorsianos el tema se desarrolla en un entorno nebuloso con chamánicos pasajes.

Siguiendo una línea similar al tema anterior ‘Moonburt smoke’ nos intoxica con sus riffs blues-doom. Espeso y viscoso, el corte nos impregna de thc entre sus gruesos riffs y sus solos intoxicantes. Pesado, lento y completamente narcótico, el tema nos sumerge en un entorno oscuro y tenebroso en el que los ecos del pasado quedan reflejados.

Con una apertura misteriosa y psicodélica, ‘Redneck squatch’, índice en la fórmula del blues. Los parsimoniosos riffs stoner de vocación doom se entrelazan con las melodías de blues chamánico. Una constante que se repite en gran parte de los temas contenidos en el álbum. Sin perder de vista los entornos pantanosos, los efluvios lisérgicos se elevan entre sus cadenciosos y parsimoniosos riffs.   La neblina narcótica envuelve el tema entre sus emanaciones psicotrópicas ampliando el espectro del doom y del blues.

Sin salirse de la línea presente en todo el álbum ‘Old ben the gator’ conjuga el legado del Rey Lagarto en una versión psycho-doom completamente psicodélica. Solos ácidos, voces crudas, pero de gran magnetismo y una armonía que se repite una y otra vez van construyendo otro corte denso y pesado en el que el blues es el punto de partida. Coloreando con el sonido de la armónica la propuesta se vuelve más ortodoxo por momentos sin perder su vocación pesada. Cambiando el aspecto, el tema se deja llevar por momentos mucho más psicodélico que se elevan majestuosos entre sus crujientes e impactantes riffs.

‘Cross swamp blues’ nace entre las emanaciones lisérgicas de su pantanosa atmósfera para impregnarnos de thc nuevamente. Una constante de un álbum que tiene claro su objetivo. Un corte desgarrador lleno de fuerza que gravita en humeantes atmósferas para narcotizar al oyente con su oscuro y denso sonido. Sin perder el carácter doorsiano en la voz, el tema trata de emergen de entre la niebla para golpear con toda su fuerza,

Con un tono más ceremonial ‘Sweet sue’, el tema original de WITCH,  presta un mayor protagonismo a las melodías vocales sin salirse del guión. Viscoso y oscuro, el corte muestra a la banda en un estado de melancolía en el que se toman alguna licencia estilísticaEl resultado es un versión densa y narcótica en el que la psicodelia toma un mayor protagonismo en detrimento de la pesadez de los cortes precedentes. Teniendo en cuenta que estamos ante la canción más larga del álbum, la oportunidad para desarrollar su sonido se presenta evidente, logrado una particular versión incluso más impactante que el tema original. Con un parón en su parte central la banda hace un hiato para resurgir como Ave Fenix por la senda del blues del delta. Sin complejos, la armónica sirve para ofrecernos momentos de blues clásico prescindiendo de la pesadez stoner-doom a modo de guiño a los pioneros.

Facebook

Instagram

Reseña: THE MOOD RINGS.- ‘The arrival’

‘THE ARRIVAL’ es el debut del joven cuarteto vasco THE MOOD RINGS. Un álbum que recupera la esencia del rock clásico, el blues y el soul bajo tonos vintage.Un fascinante trabajo de presentación de una banda que construye canciones a la vieja usanza y a semejanza de bandas como Blues Pills o Heavy Feather. Combinando baladas llenas de sensualidad con cortes más ardientes, el joven cuarteto muestra su amor por el rock de origen 70’s con gran destreza y gancho para el oyente. Con las suficientes dosis de psicodelia, THE MOOD RINGS evocan momentos más propios de Delaney & Bonnie o incluso Janis Joplin enriquecidos con algunos riffs Stoner que dotan sus temas de un aire contemporáneo. No estamos ante una banda que hace canciones apolilladas, sino que por el contrario construye temas frescos que funcionan a la perfección. Toda una fiesta colorista de sonidos retro que atrapará fácilmente a los amantes de ese rock clásico atemporal. Un rock que cuarenta años después sigue estando de actualidad y que, con trabajos como éste, tiene el futuro garantizado. Por momentos viscerales y festivas, por momentos seductoras, las seis canciones que componen el álbum gravitan en una orbita que va desde el rock sureño, con solos de guitarra que se inclinan por la acidez, hasta el soul más elegante y seductor con la incorporación del saxo. Sin duda un trabajo sin artificios que fácilmente te va a enganchar. Desde el sugerente arte de la portada hasta el último de sus surcos, ‘THE ARRIVAL’ es uno de esos álbumes que te invita a viajar al pasado para seguir disfrutando del rock de siempre, ese rock mantiene su magia décadas después. Muchas son las propuestas retro con las que nos encontramos, pero no siempre todas tiene la autenticidad que nos gustaría, este álbum no es de esos. Sustentados en la portentosa voz de su cantante Olatz Ugarte, las canciones cuentan con todos los elementos para ser atractivas para el oyente, ya que no encasillan en un solo género, sino que nos ofrecen un crisol de sonidos vintage que nos invita a ponernos la camisa de flores, los pantalones de campana y nuestra mejor sonrisa. ¿Se puede pedir mas?

‘THE ARRIVAL’ fue grabado durante 4 dias en AME Estudioa (Mutriku), en septiembre de 2020 siendo producido por Axular Arizmendi

THE MOOD RINGS son: Olatz Ugarte (Voces), Xabier Badiola (guitarra eléctrica, slide, coros), Andoni Lopez (bajo y coros), Markel Corral (batería y percusión)
Julen Oruesagasti (Sax en ‘The Arrival‘).

Por la senda del blues rock vintage ‘Sell Me Your Truth’ nos viste de color entre ritmos de blues stonerizados en línea Blues Pills. Una banda con la que los vascos tienen muchas similitudes. El registro de cantante Olatz Ugarte, sensual, salvaje, desgarrado, y los vibrantes ritmos hacen necesaria la comparación. Aportando también dosis lisérgicas el tema danza entre solos más propios del rock sureño en una combinación vibrante que fácilmente nos atrapa. El carácter festivo del tema hace que rápidamente nos sintamos atraídos por el cuarteto.  

Con ritmos más frenéticos ‘Sweet Tea’ incide en el legado del blues negroide. Con un carácter ritual, la magia aflora en un ritual animista mas propio de una ceremonia de vudú. Solos ácidos complementan un corte que parece navegar entre pantanos humeantes con la noche como protagonista. Imposible mantener las articulaciones en estado de reposo.

Ahondando en el blues con raíces, ‘Crescent Moon Blues’ vuelve a tomar el elemento de la noche para envolvernos en una atmósfera psicodélica llena de misterio. Así nos introducen en una sensual balada al estilo que Clapton tocaba junto a Delaney & Bonnie. Pinceladas soul en la seductora voz y un aire bucólico van construyendo una canción llena de belleza ante la que es difícil no caer rendido a su encanto.  Una suave melodía que nos susurra en un cálido abrazo que se envuelve en una colorista atmósfera humeante. Posiblemente el tema más destacado de un álbum fascinante. Delicados solos de guitarra pone el broche de oro a una canción sugerente y llena de magia. Sin duda sus nueve minutos se nos hacen escasos ante lo hechizante de sus notas.

Embutidos en los ropajes retro Remember The Taker’ nos contagia de ritmo. Un tema con tonos funk que enseguida engancha con el oyente. Blues, soul, funk y rock más propios de los 70’s pero que en manos del cuarteto resulta de lo mas actual. Rock de siempre, sin aditivos y con ligeras dosis de vibraciones Stoner complementan otro tema en el que la psicodelia habita en un segundo plano. Más efervescente que los temas anteriores, la canción vuelve a atraparnos.

Dese la sensualidad de suaves acordes,’The Arrival’ se desarrolla entre aterciopeladas melodías que dejan paso a pincelas lisérgicas de una guitarra pomposa y elegante. Con los momentos más sosegados del álbum, el tema se eleva desplegando toda su rabia en arrebatos de furia. Una oscilante canción que a pesar de su tono suave contiene momentos de intensidad que nos despiertan de ese placentero sosiego.

‘The Sun’ pone el cierre al álbum con dulces y suaves acordes en su primera mitad antes de eclosionar en una explosión de fuerza y sentimiento. Con una estructura similar el tema precedente, la balada oscila entre la ternura y la rabia en un equilibrado juego. Con la sensualidad del saxo el tema se muestra seductor y sensual transmitiendo dulzura y sosiego. Algunos guiños jazz contrastan con unos riffs que se vuelven más pesados incrustando vibraciones Stoner a otra maravillosa canción llena de gancho.   

The Mood Rings

Reseña: ELECTRIC VALLEY.- ‘Tapes From The Galactic Tavern’

Dicen que el tercer álbum de una banda es el verdadero termómetro de su capacidad musical. Aquí, con su tercera entrega los madrileños ELECTRIC VALLEY nos ofrecen un sonido más compacto y trabajado sin renunciar a sus raíces arenosas lo que confirma la evolución del trío. Estamos ante un álbum de rock desértico que sabe explorar los designios de la psicodelia como no nos habían mostrado antes. Prescindiendo de alguna manera de la crudeza de sus primeros dos álbumes, pero sin renunciar a sus habituales y ásperos riffs stoner, la banda nos invita a un viaje a través de las arenas del desierto con un marcado carácter cósmico. Incorporando elementos psico-progresivos crean fascinantes atmósferas en busca de nuevas formas de expresión de su sonido. Los ecos grunge en las voces, se conjugan con una pesadez llena de crudeza, contrastando con una apuesta que, en esta ocasión, incide más en paisajes de psicodelia pesada. Seguramente estamos ante el álbum más elaborado de la banda, lo que no hace que esta pierda su frescura y su crudeza, pero sí que nos brinde nuevos alicientes a su narrativa.  ELECTRIC VALLEY es una banda stoner, y eso queda patente nuevamente en sus canciones. ‘TAPES FROM THE GALACTIC TAVERN’ nos habla de lo efímero de la existencia, de la lucha estéril y desesperada por permanecer en ella, y eso queda reflejado en unas canciones con mucha carga de profundidad. El álbum es un homenaje al dibujante Josep Maria Beá y su cómic ‘Historias de la Taberna Galactica, historias de otros planetas, de viajes espaciales, de lo desconocido. Es un retrato de la inmensidad del cosmos, solitario, insondable, algo que queda patente en el álbum. Sabiendo jugar con la improvisación, el trio crea canciones honestas, sin artificios, pero en la que se percibe un trabajo compositivo más maduro y sobrio. Este es su álbum más psicodélico hasta el momento, algo que puede ser un nuevo punto de partida en una banda que a pesar de ello sigue fiel a sus genes desert-rock.

ELECTRIC VALLEY son Mario Garcia (guitarra), Miky Simón (bajo y voz) y Charlie Sánchez (batería) y en el álbum han contado con la colaboración en el saxo y sintetizadores de Alex Cid.

TAPES FROM THE GALACTIC TAVERN’ está disponible vía Nooirax Producciones, Discos Macarras, Quebranta Records y Violence in The Veins.

El álbum abre con los gruesos riffs de ‘Odyssey’. Un tema poderoso que inmediatamente decae en un espacio chamánico en el que las voces grunge gravitan en pasajes psicodélicos con aroma desértico. Un ritmo cadente hace ondular el tema entre los designios del desierto y suaves y envolventes pasajes psicodélicos. A pesar de un aparente caos en su desarrollo, el tema se cohesiona mostrándonos los distintos tonos de la banda.

En ‘Dark star’ el trio madrileño hace aflorar su faceta más psicodélica, algo que en este nuevo álbum toma un mayor protagonismo en su sonido. Magnéticos y suaves, los acordes de la guitarra nos invitan a un espacio de relajación en el que expandir nuestra mente bajo las envolventes atmósferas psicotrópicas. Con una ambientación cósmica el tema nos susurra bajo una armonía pausada y hechizante ofreciéndonos grandes momentos heavy-psych más propios de bandas como Colour Haze.  Casi ocho minutos en los que los ecos del desierto adquieren una dimensión monumental y épica. Si bien el tema se desarrolla en un escenario apacible, en él no faltan laos ásperos riffs habituales en su propuesta.

Instalados en ese entorno reflexivo, ‘Uranus’ way’ vuelve a ofrecernos bellas melodías con susurrantes acordes. El tema explota en momentos de mayor intensidad con ecos grunge en una combinación que funciona entre coros sosegados. Elevando su sonido la banda nos hace viajar por insondables espacios arenosos manteniendo el groovy pegadizo presente en todo el álbum.

Three Phasing (Interlude)’ abre con un bajo crujiente e hipnótico en una introducción que precede a reflexivos y apacibles pasajes psicotrópicos. Tonos cósmicos entre insondables pasajes de psicodelia atractiva sirven para crear una especie de interludio que evoluciona a un entorno puramente heavy-psych en el que la banda prescinde de las voces.

Ecos de hard-rock y vibraciones Stoner de manual nos invitan a una plácida exploración de las dunas en ‘Four phasing’. Sus tonos blues y esa quebrada voz sirven de gancho para un tema con sabor añejo que conjuga los cánones de desert-rock la psicodelia y el hard-rock de los 70’s. Siempre contenidos las melodías oscilan gráciles con un cadente ritmo en este paseo por desérticos entornos.

Seducidos por los sonidos de los 90’s, ‘Roswell’ ofrece un sonido áspero que coquetea con el metal y el grunge sin resultar explosivo. Manteniendo un nivel de intensidad alto el tema nos envuelve en una espiral de riffs Stoner de alto nivel que golpean una y otra vez entre los desagarrados pasajes vocales. Con una estructura ondulante, la canción oscila balanceándose entre esas vibraciones que tan bien saben interpretar estos chicos. Aquí la banda se siente cómoda.

Cerrando el álbum, ‘Montaña’ con sus quince minutos, rompe la estructura de los temas anteriores con una entrada de blues psicodélico en una canción que ofrece momentos calmados y en la que encontramos elementos progresivos. Sin tardar demasiado la introducción lis´sergica se va viendo seducida por las vibraciones del desierto. Elevando la intensidad el tema se muestra como una montaña rusa de emociones, pero sin duda, los momentos heavy-psych brillan con luz propia. Belleza introspectiva para mirar el ocaso entre cactus y bochornosos ambientes. Con buenos solos de guitarra el tema contiene su pesadez dejando paso a fascinantes desarrollos de psicodelia pesada de la que emanan narcóticos efluvios psicotrópicos. ELECTRIC VALLEY se deja llevar como si de una jam se tratara con virtuosos solos entre ritmos llenos de magnetismo que hacen que entremos en trance. Ua vez aturdidos con el sonido, el trio golpea con impactantes riffs antes de llevarnos en volandas por un nuevo paseo psicodélico. Aquí desatan toda su fuerza en un tema cocido a fuego lento para sacar toda su esencia. En la parte final utilizan el silencio para ofrecernos un epílogo cósmico a su relato con efectos y distorsiones que se pierden en la inmensidad del espacio sideral, punto final de su travesía.

Violence In The Veins

Nooirax Producciones

Discos Macarras

Quebranta Records