Reseña.- THE MOTHERCROW.- «MAGARA»

unnamed2b252812529

Nacidos en Barcelona de la mano de su vocalista Karen Asensio, THE MOTHERCROW hacen su puesta de largo con «MAGARA», tras incorporar a su formación al batería Pep Carabante y al guitarrista sueco Max Eriksson que se unen a su bajista Claudia González y a la propia Karen para darle un impulso a su sonido respecto de sus dos primeros EP’s. Un esperado trabajo realizado con el esfuerzo de una campaña de crowdfunding que recupera los sonidos mas viscerales de los años setenta sin perder la esencia blues-rock con la que nació la banda. Acercándose a vibraciones más pesadas que por momentos coquetean con el heavy rock y los contemporáneos sonidos stoner, los barceloneses no pierden su esencia en unos temas fuertemente influenciados por las portentosas cuerdas vocales de Karen. Seduciendonos o amedrentandonos, sus melodías confluyen siempre en temas coloreados por ritmos de tintes vintage. Definir su sonido como retro-rock, sería demasiado simple. En el álbum podemos encontrar seductores momentos de flirteo con el jazz, rudos espacios en los que el boogie-rock más frenético se apodera de alguno de sus temas, así como espacios en los que la psicodelia se entromene entre sus riffs. Una conjunción entre los ecos del hard-rock y el blues-rock mas clásico con un envoltorio más acorde con el siglo XXI. Un álbum en el que los sentimientos salen a flor de piel para transmitirnos toda su energía o cautivarnos con sus melodías. En todos los temas destaca poderosamente la incesante y fornida batería, que es perfectamente complementada con robustas lineas de bajo. Como contrapunto a esa virulencia las voces recorren un amplio espectro de registros. Desgarradores momentos que arrastran a la banda a ejecutar poderos riffs, en pura vena hard & heavy, con momentos boogie-rock o acaramelados pasajes en los que acarician susurrantes al oyente por terrenos que transitan en algún espacio entre el soul, el blues o incluso el jazz de cabaret….

El título del álbum alude una filosofía del animismo en la que se aúnan todos los seres, el entorno natural y sus fenómenos, hasta objetos cotidianos pueden ser dotados de esa Fuerza Vital Universal que nos conecta a todos. Respaldando incluso la creencia de una estrecha relación entre los vivos y los muertos. ¡¡¡Toda una declaración de intenciones!!.

En palabras de la propia banda, «MAGARA» es un álbum que enfrenta sentimientos y sonidos añejos, mezclados con nuevas vivencias y emociones, dando más libertad a las sombras, pero sin olvidarse de la luz, una definición que suscribo.

«Revolution» fue el primer adelanto que nos ofreció la banda. Conteniendo en sus interior vibrantes riffs stonerizados con ropajes retro, en los que el bajo nos golpea con contundencia mientras Karen nos ofrece un repertorio de registro soul-rock y blues. Pegadizos, vibrantes y pesados, tratan de transmitir toda su destreza en el directo para transmitirla al interior de su surcos. Un canto a la lucha, defendiendo derechos coartados en nuestro país recientemente como la libertad de expresión o el derecho a voto. En rebelión contra los políticos corruptos que nos gobiernan.

Con una introducción en la que la linea de bajo se muestra poderosa, «Mantis» ofrece a la Karen más sensual y seductora. Blues-rock sobre una estructura rítmica que se repite. Leves momentos funky servidos por el wah-wah. Esa amante depredadora que primero te conquista y una vez que has caído en sus encantos de golpea con fuertes riffs.  Una femme fatale capaz de enamorar y acabar con un hombre en una misma noche siguiendo los pasos de una moderna Judith, hija de Merari. Destruyendo mitos de sumisión y dependencia, empoderando la feminidad.

Siguiendo la estela blues más ortodoxa, desde el susurro, con una cansina cadencia, «Stone» se muestra fornido a pesar de su frágil apariencia melódica. riffs retro van elevando el tono que acaban por arrastrar la voz. Una voz que ya hemos escuchado en algunas bandas en las que la vocalista sigue los caminos que hace décadas señaló Janis u otras muchas vocalistas de los primeros setenta. que convivían entre potentes sonidos hard. Aquí se sigue esa estela y también los momentos en los que la guitarra aulla cual lobo en la noche. Oda a el Basajaun, numen perteneciente a la mitología vasca que habita en lomás profundo de los bosques o cavernas en lo más alto de las montañas, al cuidado de lanaturaleza.

A caballo de ritmos boogie-rock, «Swat it!«, por momentos me recuerda a ZZ TOP en sus primeros riffs.  Bajo los mandos de una frenética batería y coros efectivos y replicantes, encontramos una novedad respecto a los temas precedentes. Para darle todavía más color vintage, se incorporan pasajes de órgano en un contoneo constante a través de distintos ritmos. el tema sirve de escaparate para que cada músico ejecute solos con sus instrumento tomando el protagonismo. la versatilidad hecha canción surgiendo inspirada por el sentimiento de contradicción de vivir un momento «in situ» grabándolo con un dispositivo para una posteridad caduca como la que nos proporcionan las redes sociales.

En tonos mucho más grises, y con aires de desamor, «Forevermore» camina por la senda de la calma y el dolor. Los momentos más suaves y oscuros de «MAGARA» aparecen coloreados por brillantes solos de guitarra que se recuentan en laderas psicodélicas. La sensualidad en contraste con el dolor. Un sentimiento de duelo, saber que el amor generado entre dos personas puede ser tan fuerte que aunque alcance a girar en una espiral de dolor, no se quiere o puede parar de alimentarlo.

«Guan (lo kanta)» nos ofrece a THE MOTHERCROW con un nuevo registro en tonos acústicos, queriendo acercarse al jazz y al folclore, suavemente nos susurra. Un canto reconfortante que hace que nos sintamos protegidos y aliviados a la vez. No existen los temores entre sus bellas melodías. Describiendo la nostalgia, aparece un nuevo actor en escena. El sonido de la flauta en tonos folclóricos nos hace retornar al pasado. Estamos ante una canción de cuna en euskera, instigando al miedo para inculcar noción cómo habitúan las nanas, con Lamias y seres de la noche, pero alentando con que a pesar de todo siempre estará La Madre Cuervo cuidando de todos nosotros.

Tras el sosiego y la calma, «Lizard queeen» rompe las cadenas en pura vena hard & heavy. Los riffs más cañeros van recorriendo espacios de distintas décadas. Desde el stoner contemporáneo al heavy de los ochenta y el hard rock de comienzos de los setenta. iaje inspirado en los sentimientos de miedo y angustia bajo los que habitamos, una personificación de la ansiedad que toma nuestro control.

«Magara», el corte que da nombre al álbum, ofrece una nueva visión. ritmos arenosos contenidos poco a poco van elevándose con tonos americanos. Un choque de sentimientos que se enfrentan con el soul y blues aparecen sutilmente entre un corte hard-rock que apaba apagandose como una llama con leves acordes de sitar. Nacido a ritmo de desierto, el caminar del dromedario. Un sentimiento Tuareg de viajar, vagar, pertenecer y perecer para prevalecer siempre en la tierra de la que se ha nacido. La Fuerza Vital Universal.

El trabajo se cierra con «Ashes», un calmado corte lleno de sentimiento en el que el protagonismo de la guitarra alimenta los suaves pasajes vocales y rítmicos. Otra vez por acolchadas praderas en las que la oscuridad cubre desgarrados sentimientos por el camino del blues. Un tema lleno de belleza y tristeza con momentos oscuros momentos lisérgicos. Almas y corazones encontrados en el camino eterno. Sentimientos puros en una fusión de lírica. Una reafirmación de la indudable necesidad de alcanzar el extraordinario amor verdadero por encima de todo.

La banda entró a grabar su primer álbum el pasado diciembre de 2018 en Sol de Sants Studios (Barcelona) con el ingeniero/productor Alberto Pérez a los mandos de su mítica mesa analógica NEVE rescatada de los años 70, y una grabadora Tascam añadiendo la calidez y carácter de cinta de 2 pulgadas.
Durante siete días muy intensos, la banda plasmó las nueve canciones con las bases en
conjunto para capturar la energía y el feeling del directo, sumando texturas y otros
instrumentos para enriquecer el sonido.
En los meses siguientes fue mezclado por el mismo Alberto y masterizado por Marco
Rostagno de Hitmakers Studio.

«MAGARA» ve la luz bajo el sello Nasoni Records  para la edición en vinilo y por Nooirax Producciones y La Rubia Producciones para la difusión del formato en CD.

Karen Asensio (voces y percusión), Claudia González (bajo, coros, flauta, sitar, y percusiones), Max Eriksson (guitarras y coros) y Pep Carabante (batería).

Alberto Pérez colabora con órgano Hammond.

 

https://www.facebook.com/themothercrowofficial/

https://www.facebook.com/nooirax.producciones/

https://www.facebook.com/LaRubiaProducciones/

https://www.facebook.com/nasonirecords/

 

 

Reseña.- DUEL.- «Valley of shadows»

a0252300508_10Los rockeros ocultistas de Texas DUEL conjuran otra gran dosis de doom metal de la vieja escuela con su tercer álbum «VALLEY OF SHADOWS» publicado vía Heavy Sounds Records. Más cuentos salpicados de sangre de magia negra, sexo, maldiciones antiguas y demonios en las calles. Ocho desgarradores épicos e infecciosos temas que  nos ofrecen una gama más amplia de las habilidades de de la banda. Desde los himnos de heavy metal psicodélicos hasta las guitarras  Thin Lizzy hasta la destrucción total de Motorhead. Es posible que en este nuevo álbum hayan ido un poco más atrás en su sonido rescatando más vibraciones setenteras que las ochenteras a las que nos tenían más acostumbrados. No debemos olvidar que nacieron un la cuna de grandes y vigorosas bandas como es Texas en aquellos años setenta. En «VALLEY OF SHADOWS» podemos escuchar reverberaciones más propias de Bachman Turner Overdrive hasta los mísmsimos Molly Hatchet.  Grabado en el desierto de Texas en el estudio Red Nova Ranch, a las afueras de Austin, donde pudieron disfrutar de noches humeantes y hongos que hacían cambiar sus percepciones. Siempre rudos en sus riffs y voces, en esta ocasión le dan más importancia a las melodías, sin renunciar a todo su lado salvaje. y uno se pregunta…¿Estamos ante su mejor disco hasta ahora?. La respuesta está en unos surcos llenos de fuerza pundonor y talento. Mejor, decídelo tú mismo.

«Black magic summer», bien podría definir el contenido de «VALLEY OF SHADOWS». Sobre una cadencia vocal menos desgarrada de lo habitual, los ritmos del hard rock setentero, presiden un corte en el que la estela humeante está presente. Un tema que se contiene para deflagrar con arreones pesados. Melodías que evocan a Texas natal que muestran el lado más dulce y psicodélico de DUEL. Un corte impactante que nos deja confundidos, pero que que nos regala una sorpresa cojonuda. Evidentemente no están renunciando a su vocación arenosa, otro de los puntos característicos de sus canciones. Siempre encontrarás polvo cegador en alguno de sus riffs.

En «Red moon Forming» consiguen, con esa misma vocación, conjugar vibraciones desérticas con momentos más propios de Bachman Turner Overdrive. Una herencia que aparece en algún corte más como «The bleeding heart». Igualmente los ritmos Thin Lizzy también están presentes en sus surcos. Afilados, incisivos, psicodélicos, desérticos y melodiosos. ¿Quién da más?. Si a eso añades estribillos pegadizos, la conjunción astral se ha producido.

En una línea parecida, «Drifting alone», partiendo de sonidos más stoner va bajando la intensidad sin perder su estela arenosa, para avanzar con calma en una tortuosa travesía en la que su característico sonido se nota en cada acorde. no han perdido su esencia, pero parecen más dedicados a que sus melodías sean más atractivas en su torbellino rítmico. La dualidad de voces y guitarras consigue crear un clima de noche loca en garito de rock and roll, donde las sustancias circulan con impunidad. Viajes tanto excitantes como aletargantes.

«Strike and disappear», parte de bellas melodías psicodélicas con genes blues bajo tonos melancólicos. Con dos partes diferenciadas, su primera mitad se construyen bajo una estructura de pseudo-balada ácida, para evolucionar  con frenéticos y humeantes ritmos más propios de Motorhead en su segunda mitad. Doble ración en el mismo tema. Estribillos heavy-rock que contrastan con las melodías de su inicio. 

Estos tipos no nos permiten un momento de distracción. «Broken mirror», nos devuelve a los DUEL más enérgicos. Hard-rock con esa persistente aura arenosa y fuzz rebosante, sobre momentos más heavy-rock. Un tema dinámico con una estructura más sencilla y directa. Retomando los sonidos de los ochenta, «Tyrant of the throne», es el perfecto campo de cultivo para desarrollar toda su vocación heavy-rock. Con protagonismo de las guitarras sobre unos espesos ritmos.

Personalmente les prefiero en su faceta más lisérgica que cuando derrochan riffs más cercanos al metal. «I fell free», un tema que se construye sobre in riff, ofrece los momentos más cannabicos de los tejanos. Sobre una estructura psicodélica tornean sus guitarras con ese fuzz intoxicante que tan bien saben ejecutar. 

«VALLEY OF SHADOWS» cierra con  «The bleeding heart». Todo un derroche de energía sureña, en el que se cruzan Bachman Turner overdrive con Molly Hatchet en una fumada colectiva a ritmo del rock and roll más musculoso y contagioso. Nuevamente apabullantes, logran una espiral de riffs envolventes sobre el sólido soporte de una base rítmica cuyos cimientos son profundos. 
El disco fue producido, grabado y mezclado por Jeff Henson en Red Nova Ranch. Masterizado por Alberto de Icaza.

https://www.facebook.com/DUELTEXAS/

https://www.facebook.com/HEAVYPSYCHSOUNDS/

Reseña.- BRIGHT CURSE «Time of the healer»

a0441295661_10

Nuevo trabajo de BRIGHT CURSE con muchos cambios respecto a su anterior álbum «BEFORE THE SHORE». Han pasado tres años y el sonido de la banda ha sufrido modificaciones con su nueva alineación. Convertidos en cuarteto con Romain Daut (miembro fundador) guitarra y voz, Tommy Foster (guitarra), Sammy Deveille  (bajo) y Mark Buckwell (batería), dan una vuelta de tuerca a la escena pesada y psicodélica con un trabajo en el que a través de cinco largos temas consiguen tocar estilos tan variados como el jazz, blues, psicodelia, progresivo, stoner…. Todo soportado por un rock de origen setentero, desarrollando cada tema con esmero, para conseguir crear una historia común. Incorporando hábilmente sonidos de saxo o de flauta que pueden descolocarte en un principio, pero que finalmente saben a gloria bendita. Delicados en sus melodías, la dupla de guitarras siguen aullando al unísono sobre una base rítmica que siempre se presenta contenida. Si unimos la fuerza vocal de Ramain, y los pasajes en los que se sumergen en aguas heavy-psych, nos encontramos toda una joya que rompe estereotipos. Si, muchos lo definirán como retro-rock, otros como heavy-psych, pero muchos, es posible que no logren encontrar las palabras adecuadas para describir un álbum superlativo. ¿Y eso que más da?. En «TIME OF THE HEALER» lo verdaderamente importante, no es el estilo que usan, sino como lo usan. Temas que te dejan con la boca abierta, en los que lo sutil se combina con lo firme. Maravillosas melodías que se colorean de una amplia paleta de tonos para lograr un cuadro sonoro digno del museo más reputado. Tengo que reconocer que desde la primera escucha me atrapó, y en cada nueva audición sigo sacando más y más matices. Una belleza superlativa e intensa de la que no quiero escapar. Podríamos encontrar momentos en los que escuchamos a All Them Witches, pero también tenemos muchos otros en los que los ecos de cualquier afamada banda retro aparecen sin darnos cuenta.  Magnéticos y hechizantes en sus pasajes, consiguen que la magia aparezca. Por otro lado, las locuciones que incorporan al final de cada tema, son difíciles de encajar, pero a buen seguro, la banda tendrá su razón para ellas. Para mí, es única incógnita que no he sabido descifrar, pero ésto no desmerece un trabajo en el que cada nota fluye con naturalidad a pesar de los numerosos cambios de ritmo y de registros. ¡¡Grandioso!!! Como recomendación, si en una primera escucha no te ha enganchado, repite, los nuevos viajes son cada vez más placenteros. Otro gran fichaje de Ripple Music, y ya van unos cuantos….

Unos suaves y apacibles pasajes nos introducen en «Smoke in the past». Susurrante, los ecos setenteros en tonos progresivos van poco a poco construyendo un tema que va evolucionando a lomos del dulce sonido de una flauta que complementa a la cálida voz. BRIGHT CURSE nos va atrapando en tema en el que los elementos psicodelicos se entremezclan con pasajes que beben de momentos blues. Calma y sosiego bajo la atenta mirada de unos ritmos retro que van elevándose majestuosos ante nuestros sentidos. Ya desde el principio el poderío compositivo se deja notar. Ritmo, voz, melodía y sentimiento que se complementa con la dualidad de guitarras.  Cercanos a algunos postulados ya transitados por All Them Witches, los solos ácidos aparecen entre la bruma por la que nos dirigen. La culminación se produce en la parte final donde los momentos heavy-psych de apoderan del protagonismo custodiados por ritmos retro stoner que son tratados con delicadeza.

Sin muchos artificios, y usando el blues y la psicodelia, «Laura» nos muestra unas magníficas guitarras soportando la cálida y aterciopelada voz. Enmoquetados pasajes que se ven asaltados por un saxo que a nadie dejará frío. Lleno de belleza el tema crea un clima para la relajación y el sosiego. Las melodías son cuidadas con esmero utilizando elementos shoegaze para dotarlos de ecos jazzeros . Ese saxo me mata!!!!, pero de placer…. Esta es la prueba de que se puede ser creativo sin abandonar determinados esquemas. Nuevamente una extraña locución aparece en la parte final. espero en algún momento descubrir su sentido, que seguro lo tiene.

Si los dos temas anteriores nos han dejado estupefactos por su creatividad y calidad, «Une virée», va más allá. Con una base de jazz, y cantando en francés cual artista de la canción francesa más clásica, construyen un corte alejado de cualquier estándar de la escena pesada psicodélica. Puede que no todo el mundo pueda apreciar ese giro compositivo, pero, sin duda, es genial.

«Shadows» sigue la el camino de la calma a través de senderos de psicodelia de tintes retro. Creando misteriosos entornos llenan de misticismo unos surcos sólidos . Cálidos susurros con acordes pegadizos a pesar de su sosiego. Incluso me atrevería a decir que se intuye alguna influencia chamánica que recuerda a Jim Morrison. Magnetismo y hechizante combina momentos de blues con voces shoegaze. Blues psicodelico de muchos quilates que explota con poderosos riffs en los que las guitarras vuelven coordinarse para ofrecernos retazos doom sobre esos mimbres. Casi recitando como lo hacía Morrison, una vez narcotizados vuelven a despertarnos a golpe de riff. Diez minutos apoteósicos llenos de fuerza y garra. Toda una epopeya sonora de dimensiones descomunales.

Tomando como punto de partida el rock clásico que residía en los setenta, la voz vuelve a marcar la entrada en «Time of the healer». Un nuevo ejercicio creativo en el que los ecos de los noventa se fusionan con poderosos riffs stoner. Con momentos más cercanos a lo que nos tenían acostumbrados en sus anteriores trabajos, la garra sigue marcando otro tema lleno de meandros. Seguramente estemos ante un corte extraño, pero precisamente esa es su virtud. La habilidad para manejarse entre momentos que llegan a ser desérticos con calmadas lagunas en las que el jazz el Dios Neptuno. ¡¡¡Otra vez ese maldito saxo me revienta la cabeza!!!. «TIME OF THE HEALER» tiene la destreza siempre para mantenernos alerta.  Cuando más enchufados estados, nos vuelve a descolocar con extraños efectos dejándonos aletargados. Una vez allí resurge como el Ave Fenix de sus cenizas para devolvernos al hard rock más contundente.

El disco está disponible vía Ripple Music.

https://www.facebook.com/BrightCurse/

https://www.facebook.com/theripplemusic/

Reseña: STONE FROM THE SKY.- «Break a leg»

a2808638645_10

STONE FROM THE SKY son un soplo de aire fresco en la a veces aburrida y repetitiva a escena stoner. Sin alejarse de lo ya mostrado en sus anteriores trabajos, los franceses siguen ofreciendo riffs pesados ​​y sonidos heavy-psych que se recuestan en laderas post-rock. Es posible que en «BREAK A LEG» se presenten algo más contundentes en algunos momentos, pero sus composiciones siguen llenas de magia. Describiendo enigmáticos entornos las melodías nos acarician con dulzura en sus seis largos temas. En una encrucijada entre los ritmos stoner y la psicodelia más apacible la banda sabe construir una narrativa ágil y bella. Mostrándonos distintos estados de ánimo, sus temas ondulan relajantes y livianos para robustecerse en poderosos desarrollos en los que incrustan efectos envolventes con los que son capaces de atrapar al oyente Una ofrenda de mística relajante que transmite ese estado de bienestar que sólo la música es capaz de conseguir. Magnéticos, místicos, monumentales, el trío de Le Mans  nos invitan a un viaje salvaje entre altas montañas, prados y abismos profundos para llenarnos de energía positiva.

«BREAK A LEG» es publicado por el sello More Fuzz Records.

Sin andarse con contemplaciones “BREAK A LEG” abre con extraños sonidos que relatan un escenario hostil y misterioso en “Vena cava”. Todo un espejismo que se ve modificado con unos hechizantes, exóticos y magnetizantes desarrollos de guitarra. Algo que acaba convirtiéndose en una lucha de fuerzas entre los potentes y pesados riffs y la ternura más reconfortante. Una oscilación que escribe un relato épico con el que consiguen atraernos sumergiéndonos en él para hacernos partícipes del mismo. Como si ejecutaran una jam, el trío consigue ir tejido los hilos de tal forma que todas las piezas acaban encajando en el puzle creado.   

Por la encrucijada entre el hard-rock, el rock clásico  y los postulados heavy psych «Agger» nos insufla las primeras dosis de energía con la luminosidad de sus guitarras y esos riffs perfectamente apuntalados. Luminosos, los franceses construyen un tema que derrocha optimismo y buenas vibraciones. Un tránsito por senderos de psicodelia pesada con atractivos ritmos.

Demoledores pasajes de bajo con ropajes retro, van escribiendo un nuevo relato en los que nuevamente se unen la psicodelia más sosegada y el Stoner. Toda una constante en sus temas y que en “Therapsida” es mucho más evidente. Mostrándonos distintos estadoS de ánimo que calan profundo en el oyente la guitarra sigue seduciéndonos, aunque el gran protagonismo del tema viene por esa línea de bajo.  Es resultado es el tema más destacable y elaborado de todo “BREAK A LEG”. Se permiten momentos en los que los Sabbath más oscuros se vuelven a poner los pantalones de campana, para luego vestirse de coloridos ropajes florales en un jam humeante en la que las guitarras van modulándose con mil pedales y efectos que hacen que su fisonomía cambie. ¡¡Enormes!!

Construyendo desde la calma bellos edificios sonoros en los que el post-rock ornamenta su fachada, «Animal» consiguen crean un habitáculo lleno de atractivos adornos con unos sólidos cimientos apuntalados por su base rítmica. Majestuosos palacios de gran hermosura que son asediados por efectos envolventes con una ampulosidad y grandilocuencia impresionante.

Magnetizantes momentos que toman prestados sonidos característicos de Causa Sui crean “Atomic valley”. Melodías que navegan por mares de psicodelia mántrica en los que la espiritualidad habita en sus aguas. Pilotando su nave entre fuertes olas que acechan con fuerza con la elevación de sus armonías, para descender a remansos de paz. Los preciosos acordes de la guitarra nos adormecen con sus estados de bienestar para despertarnos bruscamente con riffs que se engrosan mostrando toda su fuerza. Pero con estos chicos, después de la tempestad llega la calma.  Una paz que siempre visten de esa psicodelia sanadora que reconforta el alma. Con una sobresaliente ejecución consiguen un clímax que hace despertar nuestra sensibilidad. Lo paradójico es que STONE FROM THE SKY tiene en su haber la habilidad para que sus momentos Stoner no rompan el hechizo que previamente han creado.

Mas misteriosos y enigmáticos, “Rataxes”, se va adentrando en insondables y oscuros espacios caminando con pies de plomo hasta que llegan los momentos más trágicos en los que la vereda transita por la fina línea existente entre la psicodelia pesada y el doom. Un tortuoso camino con hipnóticos pasajes que flirtean con el post-rock y que acaban asomándose a abismos doom en los que la locura y el vigor hacen acto de presencia.

Habían puesto el listón muy alto con su anterior trabajo «FUCK THE SUN», pero honestamente creo que incluso se han superado en esta nueva entrega.

https://www.facebook.com/stonefromtheskystoner/

https://www.facebook.com/morefuzzrecords/

Reseña.- CLOUDS TASTE SATANIC.- «Evil eye»

p

El quinto álbum de CLOUDS TASTE SATANIC contiene dos largos temas de veinte minutos cada uno, en los que la banda de New York deja patente que los caminos del doom se bifurcan y ramifican cada día más. Puede dar pereza escuchar un disco de doom con sólo dos temas, y además instrumentales. Una vez metido entre sus surcos la realidad es distinta a las expectativas, especialmente teniendo en cuenta que la mayoría de las bandas que hacen doom suelen inclinarse hacia territorios del metal, donde me siento menos cómodo. «EVIL EYE», sin embargo contiene muchos elementos de psicodelia pesada así como estructuras más propias de bandas progresivos. Este álbum es el primero de los dos que la banda tiene previsto lanzar en éste 2.019. CLOUDS TASTE SATANIC definen su sonido como post-doom. Bueno creo que es solo una etiqueta más, pero su contenido mantiene la esencia de oscuridad tenebrosa del doom,  regándola con mil matices. Inspirado en el libro «La teoría y práctica de la magia satánica», las monstruosas paredes de sonido que construyen con sus riffs harían palidecer al mismísimo Lucifer. Magia negra esparcida por inquietantes atmósferas en las que el terror es aplacado a base de unas buenas dosis de alucinógenos. Un hechizo con el que se obtiene un resultado realmente brillante.

«Evil eye» con una introducción basada en elementos psicodelicos, crea el ambiente de misterio perfecto antes de golpearnos con esos poderosos riffs. Una calma tensa que precede a los típicos riffs doom. Lentos , oscuros, tenebrosos. Entre ellos, los solos de guitarra se moldean con una calma y belleza que parece contradictoria, pero que resulta de lo más gratificante.

Sobre un esquema nada anodino a pesar de su duración, esas guitarras afiladas y magnetizantes van coloreando los brumosos pasajes en los que los sonidos heavy-psych conviven con el psycho-doom. Mil solos de fuzz humeante en los que podemos vislumbrar hasta elementos exóticos en un viaje anormalmente calmado en el que los sobresaltos los ponen los ritmos más oscuros y pesados. La banda se deja llevar en una larga jam teniendo todo bajo control. En una odisea en la que los vapores de las ciénagas por las que nos llevan nos aturden con los psicotrópicos de sus efectos. Finalmente se separan de los dictados del doom para sumergirse en una psicodelia profunda. Solo me queda rendirme ante la evidencia. Así si, esto es muy bueno, y por aquí me han conquistado definitivamente.

Seguramente más arenoso, «Pagan worship» sigue una estela parecida. Doom lento y plomizo con un derroche de guitarras aturdidores. Un ritual de magia negra en los que todo parece ir sin prisa. Casi a cámara lenta las guitarras se superponen en estratos diferentes. Nuevamente los hechizos en forma de largos solos lisérgicos nos aturden e hipnotizan. con momentos en los que nos golpean con fuerza  cambiando la dinámica de la psicodelia pesada para ejecutar doom más al uso. En realidad no faltan los momentos psicotrópicos en este relato que bien podría ser la banda sonora de una historia de Stephen King. pero los de Nueva York, se muestran mas siniestros, inquietantes y oscuros, en sus acordes creando un autentico «thriller» sonoro. Dentro de esta dinámica de fatalidad, no faltan esos momentos lisérgicos que encontrábamos en el tema anterior, pero ésta vez en menor medida. El corte acaba con vibraciones desérticas incrustadas en sus plomizos y cansinos riffs sin faltar a su cita con las guitarras humeantes , que siguen aportando un punto de luz entre tanta tiniebla y ocultismo.