Reseña: WODOROST.- ‘From the depths’

Entre las publicaciones de esta semana, destaca ‘FROM THE DEPTHS’, el segundo álbum del trio polaco WODOROST. Un trabajo conceptual que simboliza un resurgimiento del abismo, un viaje metafórico a través de la exploración interior y la recuperación de la depresión. En él encontramos un ambienta acuático que se vislumbra entre sus oníricos pasajes heavy-psych y sus embestidas arenosas de rock desértico. Si bien podemos decir que estanos ante un álbum psicodélico de alto nivel, también podemos afirmar que WODOROST saben tocar las vibraciones de Stoner más arenoso. Un álbum lleno de texturas que van, desde algún guiño doom, hasta finos y elegantes momentos cercanos al post-rock. Con largas canciones, mayormente instrumentales, nos proporcionan una perfecta banda sonora para la introspección expansiva de nuestra mente. Sus atmosféricos pasajes van moldeándose constantemente para ofrecer nuevas rutas al oyente. Un álbum que nunca sabes por donde te va a llevar, ya que a sus magnéticos y cautivadores pasajes instrumentales, el trio los decora con aromáticos y exóticos momentos llegados de oriente. Haciendo que la música fluya como un manantial por verdes prados, el trio muestra una complicidad asombrosa que se ve reflejada en unas canciones llenas de matices. Un caleidoscopio sonoro que se desarrolla en un ambiente meditativo en el que su psicodelia pesada refleja la influencia de bandas como COLOUR HAZE, ROTOR, o KING BUFFALO, y lo hace con suma destreza. Su género autoproclamado, el rock submarino del desierto, captura la esencia de su fusión musical para ofrecernos un trabajo fascinante y hermoso a partes iguales. Probablemente antes no habrías oído hablar de ellos, pero a partir de ahora, los recordarás, son WODOROST, y viene de Varsovia para seguir demostrando al mundo que Polonia sigue siendo un territorio fértil en banda heavy-psych.

WODOROST son: Anna Żukowska (batería), Bart Głowiński (guitarra) y  Jan Witusiński (bajo)

El álbum abre con Submerged’. Una misteriosa introducción atmosférica de un minuto y medio que crea un clima intrigante.

La siguiente canción, ‘Dephts’ desarrolla esos sonidos ambientales para introducirnos en un espacio a caballo entre las vibraciones heavy-psych y el Stoner arenoso. Con un tono proto-doom en los registros vocales, el corte bebe de la fuente inagotable de la música pesada de los 70’s para ofrecernos un espacio oscuro y humeante. Un buen ritmo y una guitarra empapada en fuzz consiguen crear la atmósfera perfecta para cautivar al oyente en su particular viaje lisérgico.

En ‘Temple’ se repiten los paisajes sonoros de la canción anterior. Ahora parece que la psicodelia es el auténtico leit-motiv de los polacos. Con algunos elementos reconocibles, los pasajes de guitarra difusa y un magnético ritmo nos sumen en un trance sensorial donde poder expandir nuestra mente entre bellos pasajes. Una senda ortodoxa que bebe de la fuente de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR con ensoñadores pasajes instrumentales que exhalan hermosas fragancias sonoras. Un bello Jardín del Edén en el que la psicodelia aromatizada se contonea con suaves y reconfortantes desarrollos de guitarra. Siete minutos mágicos.

Manteniendo en tono meditativo ‘Visions’ parece sonar algo más gruesa sin salirse del guion psicodélico. Cautivadores momentos instrumentales indagan en la psicodelia pesada tratando de ofrecer algo nuevo y personal. Rebosante de efluvios lisérgicos, el corte no solo se circunscribe al sonido habitual de las banda heavy-psych instrumentales, ya que insertan sutiles arreglos de inclinación post-rock entre la densa neblina. De allí salen con tono más metálicos que me recuerdan a los últimos álbumes de KING BUFFALO. La canción está en constante evolución, pasando de un estilo a otro con suma facilidad. Esto hace mantener al oyente siempre atento, porque nunca se sabe con que nos van a sorprender los polacos.

‘Beyond the blue’ se debate entre acolchados espacios de psicodelia pesada y algunos momentos más arenosos. La pista vuelve a describir un entorno de ensueño en el que expandir nuestra mente en busca de gratificantes sensaciones. Sus mágicas melodías contribuyen a crear ese efecto balsámico para el oyente a lo largo de sus casi ocho minutos. Un equilibrio entre lo pesado y lo onírico bien resuelto por el trio.  

Despertándonos de ese placentero sueño, la línea de bajo de ‘Whirl’ nos sitúa en un entorno más hipnótico. Su ritmo kraut combinado con ácidos pasajes de guitarras parecen cambiar la fisonomía del sonido de la banda. Un claro ejemplo de la amplitud de miras de una banda que no se estanca en estereotipos. Mirando hacia una apuesta sonora más cósmica, siguen explorando la psicodelia del siglo XXI con cuidados arreglos que hacen que cada una de sus canciones resulte atrayente.

Bajando de nuevo la intensidad ‘Reflections’ se sumerge en un nuevo trance que es guiado por un ritmo lento y penetrante. En un nuevo giro argumental, los exóticos sonidos orientales aparecen aportando color a una pista que acaba por absorbernos en su propuesta. De nuevo encontramos la facilidad para crear la atmosfera perfecta para mantener al oyente enganchado con el álbum. Elementos psico-progresivos son usados con destreza para crear una canción diferente, pero igual de interesante.

Usando nuevamente los sonidos tradicionales ‘Dry out’ se erige como una nueva oportunidad para la relajación y la meditación. Con una atmósfera difusa los acordes inconexos acaban por crear un espacio para la introspección. Narcótico y aturdidor por momentos la pista parece ofrecer un sonido menos amable y mas experimental que lo mostrado en el resto del álbum.

Wodorost

Reseña: FUZZY GRASS.- ‘The Revenge Of The Blue Nut’

El heavy-blues y la psicodelia ácida de inspiración vintage llevan moviendo al cuarteto francés FUZZY GRASS desde su nacimiento en el año 2015. Ahora, con la publicación de su nuevo álbum ‘THE REVENGE OF THE BLUE NUT’, y tras sus últimas y fantásticas actuaciones en Europa, llega el momento de que sean reconocidos como la gran banda que son. Su inspiración en el legado de bandas como LED ZEPPELIN (en alguna de sus canciones es evidente su influencia), CREAM, CANNED HEAT, JIMI HENDRIX o CACTUS, por solo citar algunas, nos lleva a un álbum con seis impactantes canciones en las que el espíritu retro está muy presente. FUZZY GRASS mantiene vivos el blues, el rock y la psicodelia de los 70’s sin traicionarlos, su fórmula es actualizarlos y adaptarlos a los nuevos tiempos, y eso lo hacen a la perfección. Con sus canciones nacidas desde la improvisación, harían palidecer a alguna de las bandas más renombradas de la escena hard y heavy-blues de los 70’s. Su afán de superación los lleva a crear un viaje en el tiempo en el que la psicodelia y el blues son los protagonistas. Así consiguen canciones en las que se percibe su sello personal y en las que encontramos letras que se ciñen a estas ideas vintage, insertando conceptos pseudo-filosófico-épicos, sobre temas muy introspectivos como la soledad, la búsqueda de uno mismo y la relación con sus emociones y las relaciones con las personas, en un contexto fantástico y psicodélico. THE REVENGE OF THE BLUE NUT’ cuenta la psicodélica aventura de un hombre maní. Tras una introducción en forma de viaje introspectivo y liberador, el personaje se enfrenta a una ruptura que lo sume en una amarga decepción. Se escapa a un mundo onírico surrealista de éxtasis y angustia, donde viaja a través del espacio en busca de sí mismo. Una búsqueda que termina en otro fracaso. A esto le sigue una rabia narcisista que alimenta su sed de venganza. Finalmente, Peanut Man despierta en un deambular místico. Siente que un nuevo poder surge dentro de él y que ya no puede controlar. Se hunde en una locura asesina, como un regreso a la bestialidad. Al igual que su música, la banda busca reinterpretar los códigos gráficos de los años 70, desbordantes y coloridos, tan kitsch como psicodélicos, a través del prisma del siglo XXI. Con su portada, un collage surrealista lleno de guiños a las aventuras de la banda en la carretera, FUZZY GRASS pretende llevar el legado de los años 70 a nuevos horizontes, siempre con un toque de humor y auto burla. Estamos ante una banda con un magnífico cantante , una guitarra prodigiosa que rememora el espíritu de Hendrix, y un batería a semejanza de John Boham y un bajista que sigue los dictados de KYUSS, ¿Se puede pedir más? Desde DenpaFuzz, solo puedo invitar a dejarte llevar por este divertido viaje a los confines del mejor blues y la mejor psicodelia pesada de ambientación vintage, porque con los franceses, el rock está vivo.

FUZZY GRASS son: Laura Luiz (Guitarra) Thomas Hobeck (bajo), Clement Gaudry-Santiago (batería) Audric Faucheux (voz y órgano).

THE REVENGE OF THE BLUE NUT’ está disponible vía Kozmik Artifactz.

‘Living in time’ va directo al grano con sus pegadizos riffs de inspiración 70’s. La rabia del heavy-blues de bandas como CREAM, HENDRIX, CANNED HEAD o CACTUS se conjuga en una canción vintage en la que el blues el hard-rock y la psicodelia se mestizan con un resultado abrumador. Los riffs de guitarra llenos de gancho y la garra vocal, impulsados por un ritmo arrollador. Solo ácidos, apacibles pasajes lisérgicos y momentos divertidos que invitan al baile completan un corte que marca el devenir del álbum. El virtuosismo de estos jóvenes músicos se refleja en una canción ondulante llena de matices y en la que los sonidos retro adquieren una nueva dimensión.

Embutidos de lleno en el blues de comienzos de la década dorada ‘I’m allright’ parece poner a prueba al oyente con su sonido más propio de finales de los 60’s y primeros 70’s. Estamos ante una pista de blues ortodoxo, y ese se percibe en cada estrofa de una canción que no traspasa el umbral y se mantiene contenida entre efluvios psicodélicos perfectamente incorporados. Manteniendo la suavidad casi todo el tiempo, en la parte final el corte se precipita en una espiral de solos ácidos y un ritmo atronador.

‘The dreamer’ es otra canción psicodélica de alto nivel. Emergiendo lentamente entre borboteos lisérgicos la pista eclosiona tras el primer minuto de introducción. Pero no estamos ante una explosión de intensidad que haga deflagrar la canción, sino una pincelada de fuerza que rompe la rutina de una pista suave y rebosante de sentimiento en la que la psicodelia chamánica se colorea con esas gotas de blues presentes en la mayoría de las canciones del álbum.

Sin complejos la banda se sumerge en ese espacio retro que tanto les gusta con un corte de hard rock sin artificios. ‘Insight’ evoca el rock de los 70’s con golpes de blues y armonías contagiosas evocadoras de bandas como Zeppelin. Wah wah oscilante y un ritmo que te invita al baile, son argumentos suficientes como para conquistar el éxito con una de las canciones más coloristas del álbum.

Por la vía directa y con algunos elementos stoner, la divertida ‘Why you stop me’ muestra el lado más pesado de una banda que ama los sonidos retro de los 70’s, y eso se siente en canciones como esta. El rock está vivo y es divertido, ¿Crees que podrás resistirte?

Como suele ser habitual en muchas bandas, el plato fuerte se encuentra al final. Así ‘Moonlight shades’ con sus mas de once minutos, y siendo la canción más larga del álbum, se sumerge sin rubor en un pantanoso y humeante blues lisérgico. Penetrante y cautivadora, la pista explora un bosque invadido por las emanaciones de hongos mágicos aportando un gratificante efecto narcótico.  Con dos partes diferenciadas, en su primera mitad, todo sucede lentamente, aumentando la intensidad con la suficiente pausa como poder percibir cada uno de los matices de la canción. Piensa en una especie de ‘Dazed and confused’ o Since I’ve Been Loving You’ en versión francesa. Una vez mas comprobamos la importancia de contar con un buen cantante en la banda, ya que Audric, logra transmitir la rabia y la desesperación en cada estrofa, algo, que no muchos consiguen realmente. Un corte tenso, psicotrópico y con la pesadez suficiente como para aplastarte la cara, ya que su parte final es una orgía ácida en la que todo se revoluciona en un gran caos.  

Fuzzy Grass

Kozmik Artifactz

Reseña: ENTROPÍA.- ‘Eclipses’

El cuarteto vasco nos presenta su nuevo álbum ‘ECLIPSES’. Cinco años han pasado desde la publicación de su álbum ‘INVISIBLE’, y ahora nos compensan con cinco hechizantes canciones que gravitan en un espacio psico-progresivo que es enriquecido con elementos espaciales y golpes de Stoner rock ensamblados con mesura. Con el legado de las grandes bandas del rock progresivo de los 70’s como referente, la banda crea su propio y personal relato. Una narrativa llena de belleza que habita en un escenario presidido por la melancolía. Estos chicos se saltan los convencionalismos y nos hacen salir de la zona de confort para deleitarnos con bellas canciones con un aroma añejo y unos elementos completamente contemporáneos. Ecos del sonido Canterbury se entrelazan con logrados pasajes psicodélicos en una búsqueda de nuevas rutas para expandir su sonido. Con cada canción con su propia identidad, pero con un hilo conductor que parece estar presente en cada una de estas cinco fantásticas canciones.  Desde que comenzaron como banda allá por el año 2014, los hemos visto crecer musicalmente sin hacer ruido, y ahora es el momento para que su música sea reconocida como merecen. Porque ‘ECLIPSES’ es un álbum soberbio, un álbum que refleja la evolución y capacidad para crecer como banda sin renunciar a sus principios.  Teniendo en cuenta que su repercusión musical puede circunscribirse más al ambiente Stoner y psicodélico, muchos de esos obstinados seguidores del rock progresivo más ortodoxo, pueden llevarse una grata sorpresa al escuchar esos ecos propios de King Crimson o Pink Floyd, pero también de ese sonido Canterbury que tantas alegrías nos dio en el pasado.

ENTROPÍA son: Jon Bellido (teclados y voz), Roberto Nieves (guitarra y voz), Lasto (bajo) y Andoni Penela (batería).

‘ECLIPSES’ fue grabado en vivo y mezclado en Brasil Studios (Madrid) los días 4, 5, 6, 7 y 8 de diciembre de 2021, y los días 21, 22, 23, 29 y 30 de enero de 2022. Fue masterizado por Jonas Munk, guitarra de CAUSA SUI y propietario de El Paraiso Records. El álbum está disponible vía Clostidrium Records.

El álbum abre con los sonidos psico-progresivos de ‘Thesan’. Tras una introducción atmosférica presidida por los teclados, y por un lento ritmo que poco a poco nos va introduciendo en el relato de los vascos. Sin prisa para evolucionar la pista los acordes se suceden hasta la legada unos riffs gruesos que muestran el lado Stoner que contiene ENTROPÍA. Si bien se trata de una pincelada, esto no impide que los largos desarrollos instrumentales exploren ese territorio en el que lo progresivo y lo psicodélico se dan la mano. Con voces netamente progresivas, la pista es custodiada por la fuerza y gravedad de esa inclinación por los sonidos desérticos. Ciertamente una combinación que rinde sus frutos al hacerse las transiciones con total fluidez.  La canción nos ofrece interesantes pasajes de guitarra que colorean los dictados de los teclados, auténticos guías del corte.

Decantándose claramente por un espacio más progresivo ‘Dysania’ nos susurra con sus acolchadas melodías vocales y una instrumentación más sofisticada. Ecos del progresivo español de décadas pasadas, afloran entre surco y surco de una pista suave, sencilla, pero que cuenta con unos magníficos arreglos que la hacen atractiva para el oyente. En la parte central la pista se torna más dinámica y experimental, ofreciendo un sonido evocador de los grandes dinosaurios de los 70’s. ENTROPÍA no hacen canciones lineales, y la pista tiene sus giros inesperados haciendo que su aspecto sonoro mute constantemente. Desee la placidez y un reconfortante sosiego con elementos sinfónicos cercanos al legado de King Crimson, hasta momentos más virulentos en los que todo parece alocarse.

‘Tarbes’ parte de una bella introducción acústica para sucumbir a los dictados de la melancolía en un espacio de tonos grises. Allí la banda saca su lado más suave y amable con aterciopeladas voces. Al llegar a la parte central los elementos espaciales aparecen creando una atmósfera cósmica mientras los tambores se encabritan en ritmos tribales y una instrumentación mucho más compleja. Esta seña de identidad se representa con ese carácter progresivo en todo su esplendor, siendo enriquecido con algunos elementos psicodélicos.

Tras el frenesí final de la canción anterior, las aguas vuelven a calmarse en ‘Caledoscopia’ Otra pista de mas de nueve minutos en la que todo sucede a cámara lenta en su parte inicial. Bellos acordes de guitarra y un cálido manto psico-progresivo van tejiendo un hermoso tapiz sonoro. Relajante y sofisticado, el corte va masajeando al oyente en una plácida sesión terapéutica, y a su vez, sumamente relajante. Casi susurrante por momentos, la canción prescinde de esas embestidas de riffs plomizos hasta la parte central. Allí riffs de vocación doom se unen a la fiesta para ofrecer otro lado más contundente y pesado como contrapunto a las frágiles melodías que coquetean con momentos más propios del Sonido Canterbury o incluso con pasajes floydianos teñidos de Carmesí. Uno de los temas más interesantes de un álbum maduro y bien construido.

El álbum concluye con ‘Polaris’, otro corte psico-progresivo con muchos alicientes. Creando dos niveles sonoros, la cálida y susurrante voz, convive con unos tambores briosos y unos pasajes que se van tornando más grandilocuentes. Este espacio progresivo se enriquece con alguna pincelada Stoner en forma de riffs que afloran de la nada para desaparecer al momento. Así con esta montaña rusa la pista prosigue en su avance en busca de nuevas vías por las que transitar alejada de convencionalismos. Todo un caleidoscopio de vibraciones psico-progresivas adornadas con versátiles ornamentos que acaban por enriquecer esta pieza más propia de otros tiempos si prescindiéramos de esos momentos desérticos.

entropía

clostridiumrecords

Reseña: GREEN LUNG.- ‘This heathen land’

Evolucionando desde el punto en el que lo dejaron con su anterior álbum ‘BLACK HARVEST’ (reseña aquí), el nuevo álbum de los británicos GREEN LUNG sigue explorando sin rubor el legado del heavy rock de los 70’s. En un episodio mas de su evolución, la banda parece tener absolutamente claro su objetivo. Así, vuelven a golpearnos con canciones épicas en las que el proto-doom, y el heavy rock de antaño, habitan en placida armonía en una atmósfera vintage con grandes voces y unos riffs espeluznantes. Ganchos inquebrantables que se tiñen de oscuro para no olvidar aquellos sonidos ocultistas y convertirlos en un cuento de fantasía. Sus fantásticos solos virtuosos y el siempre acertado aporte del órgano hacen que sus canciones resulten cohesionadas. No importan los giros y cambios de ritmo, porque finalmente todo resulta perfecto para enganchar al oyente en un relato de misterio presidido por una grandilocuente melancolía. ‘THIS HEATHEM LAND’ es un intento de “crear la banda sonora definitiva para la película de terror folk que tenemos en nuestras cabezas”, tal y como dice el cantante de la banda Tom Templa. Haciendo que sus canciones se desarrolles en nebulosas atmósferas, GREEN LUNG se mete de lleno en su propio relato, haciendo que todo fluya en armonía. Desde esa guitarra punzante y virtuosa, ese contrapunto en el órgano, y sobre todo el buen uso de las voces y las melodías, hacen que este nuevo álbum se convierta en un trabajo en el que la épica es la guía de un sonido grandilocuente, pero bien construido. Puede que a muchos les resulte familiar lo que escuchan y que lo hayas oído muchas veces antes, pero cuando es tocado así, siempre va a resultar gratificante. De nuevo GREEN LUNG siguen apuntando alto en su carrera, ya que sus canciones consiguen calar hondo en sus mas fervientes fans.

‘Prologue’ nos lleva con una suave introducción acompañada de una locución a ‘The Forest Church’. Una canción que golpea con gruesos riffs de vocación Sabbath. Con bruscos cambios de ritmo y un aroma a heavy rock de los 70’s se entrelazan entre épicas melodías. Un tufillo a RAINBOW y algunos guiños KADAVAR se mestizan en un oscuro escenario sonoro acompañado de ese órgano vintage penetrante y esos solos virtuosos más propios de época dorada del heavy rock.

Los pegadizos riffs de ‘Mountain Throne’ rescatan nuevamente la épica del heavy rock entre estribillos contagiosos. Un corte dinámico de fácil digestión bajo la fórmula de la ‘canción himno’ que tanta gloria dio en el pasado.

Basándose en la vida de la bruja real, Maxine Sanders, la suma sacerdotisa en el corazón de la brujería de Alejandría ‘Maxine (Witch Queen)’ es otro himno de heavy-rock que resonará en grandes festivales activando al oyente con sus incisivos riffs y el cálido órgano.

Explorando la carga de la depresión, y fusionando el doom con tonos góticos ‘One for sorrow’ se inclina por un sinfonismo del siglo XXI encorsetado en un tono melancólico. Uniendo ese proto-doom, con el rock progresivo y el metal sinfónico, la pista nos muestra un halo de tristeza que se ve ensalzado por la magnífica melodía vocal y esos golpes de una pesadez rebosante de épica que los británicos imprimen a sus canciones. Un corte descomunal con magníficos arreglos y el espíritu de Sabbath muy presente.

Usando los acordes acústicos y un lento ritmo tribal, ‘Song of the Stones’ explora un folk oscuro con tintes tradicionales. Una fascinante canción que pone la pausa entre las embestidas de riffs de los cortes precedentes.

Tras la relajante canción anterior, los riffs de puro heavy-metal de ‘The Ancient Ways’ hacen que nuestras cervicales oscilen en un frenesí de fornidos riffs. Mirando de reojo al pasado, las cuidadas melodías son impulsadas por riffs arrebatadores. Otra pista monumental en la que los arreglos son cuidados con esmero para ofrecer al oyente un sonido épico bajo una atmósfera vintage de manual. Una de las mejores canciones de un álbum que no baja el nivel en ningún momento.

‘Hunters in the Sky’ parece beber mas de los riffs Stoner para crear una cruzada diabólica con el heavy-rock más ortodoxo. Con ese fantástico órgano aportando su grano de arena para que todas las piezas encajen, y esos riffs que golpean una y otra vez, la pista se acaba convirtiendo en un regalo para los amantes de los sonidos con tonos ocultistas de décadas pasadas.

El cierre a este notable trabajo lo pone ‘Oceans of Time’. Una canción que se gesta con una lenta introducción que deja paso a voces y coros más propios de Queen, y que versa sobre el amor vampírico. La ambientación, las melodías, el manejo de los tiempos, unido a una magnífica producción y unos arreglos magistrales, hacen que la pista adquiera tonos monumentales.

GREEN LUNG

Nuclear Blast