Reseña: SLOMOSA.- ‘Tundra rock’

Han pasado cuatro años desde que el cuarteto de Bergen sorprendiera a la escena Stoner con su irreverente y logrado debut homónimo de 2020, pero por fin tenemos aquí su segundo álbum ‘TUNDRA ROCK’. Así definen SLOMOSA su sonido forjado a base de riffs stoner acelerados, estribillos grunge y una actitud irreverente que queda reflejada en canciones frescas e impactantes. Seguramente SLOMOSA sean una de las banda que mejor han sabido venerar a pioneros como KYUSS, aportando sus melodías masivas para forjarse su propio sonido. Porque cuando escuchas una canción de SLOMOSA la identificas con facilidad, ya que estos chicos logran reflejar sus natales paisajes nórdicos en sus canciones, gracias a una avalancha de distorsiones masivas que cae en valles cubiertos de melodías cautivadoras y ritmos que hacen tambalear las placas tectónicas. No es casualidad que la banda haya ofrecido conciertos como pocos en los últimos años a pesar de no tener un nuevo álbum que presentar. Pero algunas de las canciones aquí contenidas llevan mucho tiempo formando parte del repertorio de la banda en directo, por lo que el álbum es una sorpresa a medias. Una sorpresa que la banda ha ido dosificando en pequeñas dosis en forma de canciones. Porque en el fondo, TUNDRA ROCK’ es la evolución natural de su álbum debut, y refleja el lado más emocional del cuarteto, y el álbum que les consagra como una banda destacada de la escena stoner, erigiéndose como candidato a ocupar espacios de honor en las listas de fin de año. Si queremos buscar alguna novedad en este segundo álbum de los noruegos, podemos intuir una mayor oscuridad y un mayor enfoque melódico. Y en esto de las melodías son unos maestros, ya que consiguen convertir sus canciones en himonos coreados en cada uno de sus conciertos. Así, sin hacer mucho ruido y base de trabajo y buenas actuaciones en directo, SLOMOSA se han hecho un nombre en una escena en la que no es fácil destacar, pero ellos lo hacen y además nos avisan: ¡‘TUNDRA ROCK’ ha llegado para quedarse!

‘THUNDRA ROCK’ está disponible vía Stickman Records

SLOMOSA son: Benjamin Berdous (Guitarra, Voz), Marie Moe (Bajo, Voz), Tor Erik Bye ( Guitarra) y Jard Hole (Batería).

 ‘Afghansk rev’ sirve como introducción al álbum con una pista en la que los ecos del desierto se adornan con elementos psicodélicos.  Una calma en la que pausados acordes de guitarra son custodiados por gruesos riffs de nítida vocación stoner. Una sencilla armonía nos sitúa en un espacio meditativo en el que se recrea un espacio vacío y desolado.

Con ‘Rice’ los noruegos se recrean en elementos de puro desert-rock creando un sonido difuso en el que el fuzz domina el entorno. Las melodías vocales son cuidadas haciendo que la pista resulte atractiva para el oyente. Esos ganchos vocales que se balancean entre el legado de los 70’s y el rock de los 90’s consiguen que la canción amortigüe la fuerza de sus rugosos riffs. Esto no impide que aparezcan meditativos pasajes psicodélicos dotando la pista de una calma chamánica.

‘Cabin Fever’ es una pista que la banda viene tocando en directo desde hace años y que forma parte del repertorio más habitual como una de sus canciones más reconocibles.  Una canción ganadora que nace del sosiego pero que contiene una melodía pegadiza que rápidamente cautiva al oyente. Nutrida de elementos 90’s la frescura de sus voces contrasta con esos elementos propios del stoner más ortodoxo. Una pista a la que difícil resistirse y que se erige como abanderada de un álbum solvente y auténtico en el que SLOMOSA pone su granito de arena para salir de estereotipos sin renunciar a su esencia. Cautivadora.

Palpitando lentamente ‘Red thundra’ emerge de suaves acordes que se van cubriendo de fuzz narcótico y un tono nítidamente desértico. El intercambio de voces entre Benjamin y Marie aportan el tono melódico a una pista cruda y turbia en la que se palpa el latir del desierto en su versión ártica. El sonido de los noruegos definido a la perfección en esa combinación de Stoner nebuloso, psicodelia y carácter melódico.

‘Good mourning’ es un interludio acústico que nos introduce en una de las pistas mas destacadas de este ‘TUNDRA ROCK’: ‘Battling guns’. una canción que se balancea entre fuzz y melodías aterciopeladas rebosantes de frescura. La pista es una oda antibelicista inspirada en el conflicto palestino-israelí en los tiempos de juventud de Benjamin. La distorsión ronroneante y la voz aireada de Ben llevan la canción hacia una pregunta: “¿Qué harías?” Con un ritmo contagioso y una melodía impactante es difícil escapar a los encantos de una canción nebulosa y colorista a partes iguales.

Confrontando la frustración con la vida ’Monomann’ nos golpea con un bajo excelso y poderoso y riffs arrolladores. Stoner crudo y dinámico para gozo de los más fieles seguidores del género. Una canción rompe-cuellos que hará estragos en su directos ya que su crujiente sonido y esa línea de bajo hipnótica y machacona conseguirán que no puedas resistirte a su excelso poder de tracción.

Evocando las vibraciones del grunge de los 90’s ‘MJ’ nos arrolla con un groovy desértico y toneladas de fuzz humeante. Denso y espeso, el corte gravita vacilón en una larga recta en la que el acelerador se pisa a fondo. Sus coros y estribillos aportando versatilidad consiguen ofrecer al oyente otra canción en la que la melodía se fusiona fuertemente con la crudeza arenosa.

‘Dune’, la canción que pone el cierre al álbum entre ritmos tribales y riffs plomizos es un viaje a través de la tundra. Su crujiente sonido y el groovy ganador la erigen en otra canción que cautivará a los más fieles seguidores de la banda. Sus tonos exóticos en contraste con su turbio sonido se mestizan en este ritual el riff arenoso. La especialidad de una banda que sigue creciendo cada día que pasa. Toda una liturgia Stoner digna de convertirse en un himno que ponga a bailar a sus audiencias.

Slomosa

Stickman Records

Reseña: FREE RIDE.- ‘Ácido y puto’

ACIDO Y PUTO’ el nuevo álbum del trio madrileño FREE RIDE es una exploración sonora de la psique humana y las profundidades de lo desconocido. Este álbum se adentra en los aspectos misteriosos y a menudo inquietantes de la existencia, invitando a los oyentes a enfrentar sus miedos y abrazar la oscuridad interior. En este segundo trabajo esto hijos bastados de las generator-party de los desiertos californianos presentan nueve canciones que no te dejarán indiferente.  He visto a estos chicos crecer musicalmente desde sus inicios, he visto como han ido evolucionando desde aquellos momentos en los que nos íbamos al campo con los generadores y las jams invadían el silencio de la Alcarria con sus ácidos y difusos riffs. Con el fuzz como principal ingrediente, aunque no el único, sus canciones se muestran más sólidas e impactantes cada día que pasa. Una evolución y madurez que queda reflejada en este particular viaje al interior de la mente, o mas bien, en este vehículo sonoro ideal para expandirla.  De aquellas aguas viene estos lodos, y si, la cosecha que llevan cultivando desde sus inicios, lo que llevan trabajando desde hace casi una década, tiene sus frutos ahora en una cosecha excepcional, ‘ÁCIDO y PUTO’, un álbum del que se va a hablar y mucho en los próximos tiempos. ¿Y puede que te preguntes por qué?, pero cuando escuches sus canciones, encontrarás la respuesta. Porque ‘ÁCIDO y PUTO’ conjuga a la perfección el legado de los pioneros del Stoner roc,k con la psicodelia ácida de finales de  los 60’s y primeros 70’s,  en una encrucijada en la que se unen el sonido de EARTHLES, FU MANCHÚ y NEBULA. Sus brumosas canciones, a veces salidas de la psilocibina de los hongos mágicos, y otras de las arenas mas cegadoras del desierto, son todo un regalo tanto para los amantes del Stoner rock más auténtico, como aquellos que prefieren las orgías psicotrópicas en las que expandir la mente. Aquí lo tenemos todo, un brebaje sonoro que aplacará tus sentidos para invitarte a una larga fiesta nocturna en medio del desierto. Atronadoras, melódicas, rítmicas, pesadas, narcóticas, sus canciones conseguirán que sigas creyendo en un género que empieza a estar algo denostado por la monotonía de muchas bandas que repiten una y otra vez la misma fórmula sin mucho que aportar a la misma. En esta ocasión, la frescura, la madurez y sobre todo la autenticidad, quitan la razón a aquellos que afirman que el Stoner o desert-rock actual es aburrido y sin nada que aportar. En este álbum FREE RIDE logran capturar toda esa energía y crudeza que la banda muestra en su local de ensayo y lo hace, teniendo muy presente el legado de los 70’s, el legado de músicos como JIMI HENDRIX en su faceta más ácida y psicodélica, pero también recuperando la crudeza de THE STOOGES y por supuesto todo lo que aportaron bandas como KYUSS, FU MANCHÚ o NEBULA. Armados con nada más que sus instrumentos, algunos micrófonos y un deseo insaciable de crear, se propusieron capturar la esencia de su sonido en su forma más pura. Producido por el propio Borja y mezclado y masterizado por Matt Dougherty en Chicago, el espíritu DIY de la banda impregna cada aspecto del proceso de grabación, desde la ingeniería de sus propias sesiones hasta la experimentación con diferentes ubicaciones de micrófonos y técnicas de grabación. El resultado es un álbum que brilla con una intensidad cruda y energía cósmica, donde cada tema es un testimonio de la inquebrantable dedicación de la banda a su arte en un balanceo controlado que nunca se desmorona.

FREE RIDE son:

Borja Fresno – Guitarras, voces, percusión y sintetizadores
Victor Bedmar – Bajo
Carlos Bedmar – Batería

ÁCIDO Y PUTO’ cuenta con ilustraciones de Borja Fresno Benítez y Carlos Bedmar, y está disponible en CD y formatos digitales a través de Small Stone Recordings y en vinilo azul opaco (limitado a 250) a través de Kozmik Artifactz.

En un álbum que alterna canciones largas con otras mas cortas, su corte de apertura ‘Space Nomad’ con más ocho minutos, transita por espacio invadido por los efluvios de hongos mágicos. Aderezado con un alma de blues la pista me recuerda a los momentos mas psicotrópicos de TEN YEARS AFTER. Su atmósfera vintage empapada de wah-wah y un colorista ritmo Funky va tornando el corte a un espacio más pesado sin terminar de renunciar a la esencia heavy-psych. Lo liviano tornándose plomizo a través de gruesos riffs y una guitarra que en cada acorde irradia psicodelia de alto nivel.  Presidido por la clama, el serpenteante deambular lleva la canción a transitar por otros estilos sin perder su esencia chamánica. Impactante y lisérgica hasta las trancas. Si FREE RIDE combina el legado del desierto con la psicodelia más ácida, es en esta ladera en la que su sonido me resulta más cautivador, como tantas veces les he dicho a ellos. Con temas así podemos entender la primera palabra del título del álbum: ÁCIDO.

Evocando el legado de los pioneros del desierto ‘Outsider’ nos empapa con su groovy desvelando la pasión del trio por el sonido de bandas como NEBULA. Fuzz, y un tono macarra empujan un corte ganador, de esos que rompen cervicales. La fiesta arenosa está aquí mostrando toda la garra de la banda en ese columpio que se eleva desde el rocoso suelo a la psicodelia pesada. La pista viene marcada por la implacable base rítmica y el contundente bajo de Victor, mostrando a Borja en registro diferente en su voz.

Retomamos las canciones de larga duración conlos casi diez minutos de ‘Kosmic Swell’. Otro viaje sensorial impulsado por la psicodelia meditativa prescindiendo de la voz. La pista es una especie de jam en la que las ondas psicotrópicas crean una atmósfera narcótica que sume al oyente en un placentero viaje sensorial. Expande tu mente y déjate llevar por estos mágicos sonidos empapados de la mejor psicodelia pesada que puedes escuchar en el siglo XXI. El ondulante desarrollo del que FREE RIDE dotan a sus canciones queda patente una vez mas en la parte central, en la que todo se vuelve mas turbio y pesado. L parte final combina la fuerza con la acidez en un entorno aturdidor con el que consiguen meter al oyente un auténtico agujero negro de sonidos lisérgicos.

‘Vice’ nos devuelve a la banda a un sonido setentero en el que los efectos cósmicos acompañan los gruesos riffs arenosos. De nuevo el legado de FU MANCHU (uno de los referentes del trio) aflora sin rubor. Con un ritmo dinámico envuelto en una turbia atmósfera, la pista se muestra sólida y contundente sin perder su tono psicodélico.  

La joya de la corona es una canción compuesta en 2020 y que resume otra de las pasiones del trio. ‘Nazaré’ rinde tributo a esas grandes olas que hacen las delicias de los surfistas en la conocida playa portuguesa. Surfeando entre efectos y distorsiones el corte se toma su tiempo para eclosionar en una bacanal de vibraciones más propias de los 70’s. Rítmica pero también narcótica, la pista se erige como el legado más valioso de FREE RIDE hasta el momento.  Impulsada por unos tambores diabólicos la guitarra hace contonearse la armonía en otra orgía sónica de proporciones descomunales. Un pulsante y grueso bajo custodia los devaneos psicotrópicos de una guitarra que se multiplica en su sonido. La encrucijada en la que se encuentran el sonido de EARTHLESS con el de NEBULA y FU MANCHU. Y aunque creas tenerlo controlado, ‘Nazaré’ te llevará por paisajes sonoros que nunca hubieras imaginado en un mismo viaje. Una canción en la que encontraras muchos sonidos que te resultarán familiares pero que a la la vez te hará descubrir nuevos territorios sonoros.

La energía descarada de ‘Steamroller’ llega envuelta en un sonido turbio y difuso sobre el que se ejecutan momentos de Stoner ortodoxo, pero también dejando la huella punk que calzaban aquellos pioneros del desierto.

‘ Joy’ es una canción clásica en los directos de FREE RIDE desde hace un tiempo. Con una composición sencilla y un riff con mucho gancho, solo faltan los pasajes vocales de Borja poniendo la nota indómita a otra canción que se balance entre los 70’s y los 90’s pero que acaba por decantarse por el headbanging. ¿Te puede resistir a su groovy?

Continuando con la exploración Stoner ‘Blackout ‘ golpea con fuerza sirviendo como banda sonora perfecta para conducir por las largas rectas del desierto. Con algunos momentos setenteros y un cierto desorden consiguen que todo se torne más alocado y psicotrópico gracias a una guitarra que se desdoblan en mis sonidos lisérgicos.

Como epílogo ‘Living For Today’ con su colorista apertura acústica nos lleva a evocar nuevamente el legado de los pioneros del desierto. Una pista sencilla en la que el groovy marca su devenir y en la que encontramos giros inesperados con una proyección algo más comercial en sus melodías vocales de inspiración STOOGES. Pero no permitas que los árboles no te dejen ver el bosque, porque FREE RIDE tienen un gran respeto por el legado de las bandas con las que crecieron y otra vez nos brindan una canción que enamorará a los amantes de los sonidos más crudos del desierto.

Free Ride

Small Stone Records

Kozmik Artifactz

Reseña: VITSKÄR SÜDEN.- ‘Vessel’

Los californianos VITSKÄR SÜDEN son una de las bandas que vengo siguiendo desde que su maravillosa música llegó a mis oídos con su debut en 2020. Si ya con su anterior álbum ‘THE FACELESSS KING’ (reseña aquí) me conquistaron, ahora rompen mi corazón con un álbum majestuoso y evocador en el que contemplan la fragilidad de la vida humana en forma de una ficción extraña… Desde bosques post-apocalípticos empapados de lluvia y ciudades lovecraftianas hundidas hasta mares turbulentos y campos de batalla pantanosos, guían a los oyentes a un mundo sensorial en el que la melancolía domina la atmósfera. Sustentados en unas inigualables melodías vocales, sus canciones exploran más profundamente si cabe, los territorios propios del rock progresivo. Susurrantes, sinfónicos, insinuantes, y con una amplia gama de recursos compositivos, crean canciones hermosas en las que las texturas se multiplican bajo un manto de tristeza y soledad sumiéndonos en un mundo introspectivo. Incorporando sintetizadores, piano y elementos de cuerda, crean un escenario musical en el que el romanticismo más sofisticado, envuelve unas canciones rebosantes de belleza. Si bien el alma de ‘VESSEL’ es progresivo, la banda no tiene ningún reparo en dotar a sus canciones de emocionantes pasajes psicodélicos con alguna pincelada de pesadez, siempre en tono contenido. Porque la verdadera esencia está en esa magistral tendencia a un sinfonismo oscuro, suave, aterciopelado, a la vez que hermoso y singular. Las apariciones especiales del violonchelista Max Mueller, la violinista Emily Moore y el pianista Rich Martin, así como las vocalistas Kristi Merideth e Isabel Beyoso añaden un plus de emotividad a unas pistas, que ya por si mismas resultan majestuosas. En solo cuatro años de carrera musical VITSKÄR SÜDEN se han ganado el derecho a estar el el Olimpo de las bandas del momento con un álbum que es la confirmación del enorme crecimiento y madurez de unos músicos solventes y con una creatividad digna del mayor de los halagos. Recordad este nombre: ‘VESSEL’, un álbum del que escuchareis elogios y alabanzas según la gente vaya descubriendo el tesoro que esconden sus surcos.  

VITSKÄR SÜDEN’ son:
 Martin Garner – Bajo/Voz
 Julian Goldberger – Guitarra/Sintetizadores
 Christopher Martín – Batería
 TJ Webber – Guitarra

Con una cálida voz y una melodía que se inclina por el sinfonismo ‘Vengeance speaks’ es un perfecto termómetro de lo que nos puede deparar ‘VESSEL’. Desde su aparente sencillez la pista nos sume en un romántico espacio melancólica adornado por magníficos y serenos arreglos progresivos. Teclados y sintetizadores arropan las hermosas estrofas vocales con una sutileza que no se ve alterada en ningún momento. Ese ambiente sinfónico se complementa con cautivadores coros en una pista que casi parece un boceto de una canción por su extremada sencillez. Ese es su gran aval, transmitir sin necesitad de complejos desarrollos.  

Impulsada por unos tambores y un ritmo que se inclina sutilmente por lo cósmico ‘R´lyeh’ muestra la faceta más experimental y sideral de los californianos. Suave en su melodía vocal la pista incluye capas superpuestas acopladas con destreza para crear un ente cohesionado y futurista en el que los genes progresivos son acompañados de algunos pasajes atmosféricos en los que la psicodelia aflora con sutileza.

‘Through tunnels they move’ borbotea suavemente en un espacio invadido por la melancolía. Allí la banda desplega todo su seductor arsenal melódico. Un entorno en el que la banda se siente cómodo y eso queda reflejado en una canción hermosa, vigorosa y repleta de matices. Este tapiza sonoro con un propósito claro, no se ciñe a convencionalismos ya que la banda siempre sabe cómo hacer que su música brille. Bien sea como en esta ocasión en una atmósfera gris y misteriosa pero sumamente gratificante. La cálida línea de baja, los elegantes pasajes de guitarra y una cautivadora voz son argumentos suficientes como para no resistirse a su belleza sonora.

Si en sus anteriores álbumes encontrábamos pasajes en los que el folk más bucólico asomaba, en ‘Hidden by the day’ retoman esos delicados y bellos acordes más propios del dark folk en una canción llena de sentimiento. Una de esas pistas que reconfortan al oyente transmitiendo un estado de añoranza y sosiego. Un canto de romanticismo en el que la serena elegancia se va plasmando en pasajes ensoñadores que nos hacen encontrarnos con nosotros mismos desde una mirada serena y hermosa. En esta pista hallamos los mejores pasajes de guitarra llenando un espacio en el que lo progresivo adquiere un nivel magistral. Rock sinfónico a la vieja usanza en una pausa necesaria entre tan música pesada.

Tattered sails’ es otra canción oscura e intrigante por momentos en la que lo progresivo se nutre de elementos psicodélicos bajo una atmósfera introspectiva y melancólica. De esta forma la banda transmite al oyente un estado anímico triste que es compensado con una magnífica composición que cada vez explora más una sensación de sosiego y añoranza. El inquietante entorno sonoro es ejecutado con la pausa suficiente como para acariciar los sentidos del oyente con cada desgarradora estrofa. El romanticismo sinfónico se traduce en una composición ejecutada con la pausa suficiente para conquistar al oyente haciéndole partícipe de un relato triste y personal. La penumbra como cobijo del alma.

Sin alejarse del ambiente persistente en la mayor parte de las canciones, la pausa reconfortante prosigue con ‘Everyone, all alone’. Otro canto desgarrador que pone los pelos de punta con la fuerza de esa cautivadora y cálida voz ejerciendo de perfecta sonora para momentos de soledad. Una canción con unos sencillos pero hermosos arreglos incidiendo en esa faceta sinfónica y psico-progresiva con la que tan bien se manejan estos chicos. La penumbra y la soledad como elementos para dejar brotar todo el talento y creatividad de una banda especial.

‘Elegy’ es una nueva oda de romanticismo elegante y pausado que nos lleva a un mundo sensorial en el que todo sucede con lánguidos pero reconfortantes pasajes. Con la belleza como bandera, Vitskär Süden vuelven a crear una obra maestra de canción que alentará tus instintos interiores en un canto de añoranza que se convierte en esperanza desde una mirada serena. Musicalmente la combinación de los omnipresentes elementos progresivos es adornada con pinceladas psicodélicas acopladas con la destreza de un orfebre.

Vitskär Süden:
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Reseña: GJENFERD.- ‘Gjenferd’

GJENFERD, la novel banda de Bergen nacida de miembros de KRYPTOGRAF, METUSALEM o SKAAR, publica su prometedor álbum debut. Teniendo en cuenta que estamos hablando de una banda noruega y que el álbum aparece publicado por el sello Apollon Records, los amantes de los sonidos hard-progresivos de inspiración 70’s pueden estar de enhorabuena. El álbum es toda una explosión de riffs chirriantes acompañados de innumerables elementos psicodélicos con los que consiguen emocionantes canciones desarrolladas en una atmósfera vintage. Sus elaboradas y por momentos complejas canciones ,son presentadas al oyente con un aspecto amigable y seductor. Teniendo en cuenta que tres sus miembros aportan voces, cada serpenteante canción logra seducir al oyente con mágicas melodías que no interfieren en su musicalidad, sino que por el contrario, la dotan de una amplia gama de texturas con mucho atractivo. Con el marcado sonido del órgano vintage construyendo la atmósfera perfecta, y una guitarra chirriantes, GJENFERD se postulan como una banda a considerar en el futuro ya que este debut es un álbum solvente, bien trabajado, y con alicientes suficiente para despertar la curiosidad de cualquier melómanos de estas vibraciones psico-progresivas nacidas del corazón de los 70’s. no debería sorprendernos cosas así de una banda noruega, ya que el país nórdico es todo un filón para este tipo de apuesta musicales. Sin duda un tapiz sonoro impresionante digno de acopar un espacio de privilegio en las estanterías de cualquier melómano.  Los tiempos del hammond no son cosa del pasado, y GJENFERD nos los recuerdan con este sobresaliente debut. Piensa en bandas como DEEP PURPLE, RAINBOW, WISHBONE ASH, URIAH HEEP.… con un sonido amasado hacia un espacio hard-progresivo y psicodélico.

GJENFERD son: Jakob Særvoll (Teclados y voz), Vegard Bachmann Strand (Guitarra y voz), Samuel Robson Gardner (Bajo) y Sivert Kleiven Larsen (Batería y voz).

GJENFERD está disponible vía Apollon Records

Con un potente sonido de inclinación 70’s ‘High Octane’ se postula como una canción rocosa y contundente que nos puede dar la medida de lo que podemos encontrarnos en el resto del álbum. Hard-rock crudo con modulaciones progresivas impulsadas por un teclado vintage de manual. La banda Juega con la melodía con una notable destreza en coqueteos con la guitarra mientras el órgano se vuelve más denso y prominente. En una evolución a un territorio más progresivo la pista muestra, como su propio nombre sugiere, su alto octanaje.

Las cosas parecen ponerse serias en ‘Starless’. Desde su lenta y plomiza apertura de carácter Stoner doom, pasa a un estado relajado en donde las hechizantes melodías vocales se abren paso entre pasajes psico-progresivos más propios de los dinosaurios de los 70’s Con una vibra cercana a Wishbone Ash, fusionan elementos progresivos con el siempre fascinante sonido del órgano retro. Con un diseño preconcebido y bien elaborado, van modulando la intensidad en una alternancia de pasajes suaves, con arrebatos de furia. Un apacible y agradable paseo sonoro en el que la variedad brilla con luz propia entre golpes Stoner-doom psicodelia, y rock progresivo de alto nivel con una guitarra que se viene arriba en solos fascinantes.  La pista es un antídoto contra la monotonía gracias a la versatilidad de sus pasajes instrumentales en una nueva huida hacia adelante en esto de los sonidos hard-progresivos

En un ambiente más epistolar la progresiva ‘Burning soil’ transita por un espacio hard-prog aderezado con momentos de heavy-rock más propios de otros tiempos. Con una paso firme y seguro la canción avanza como a trompicones sin perder su hilo argumentar. Una canción sencilla pero efectiva.

Musicalmente más exuberante, ‘Restless night’, me recuerda por momentos al sonido de bandas del pasado como Rainbow. Todo un espejismo inicial que acaba sacando a luz el verdadero leit-motiv, hard-progresivo de manual. Piensa en bandas como Camel, en una versión más pesada y en la que los elementos contemporáneos se instalan como perfectos ornamentos para que la pista no suena añeja y aburrida. Con coros más propios de Deep Purple, la pista oscila contoneándose briosa por ese espacio rockero en el que los límites parecen no existir. Un buen trabajo de bajo , un órgano conmovedor y una guitarra incisiva son alicientes añadidos para una canción solvente y con unos arreglos brillantes.

Naciendo de una atmósfera brumosa en el que la psicodelia parece presidir la escena, Beneath the Wave’ va elevándose majestuosa con un sonido retro marcado por el penetrante órgano en una montaña rusa de emociones. Envolvente y nebulosa, la canción hace oscilar su intensidad en un sube y baja con un ritmo de marcado carácter 70’s. Un corte psico-progresivo con identidad propia y algunos momentos innovadores.

El sinfonismo inicial de ‘All That Remains is Haze’ marca el cierre de un notable álbum. La canción se recrea en pasajes hard-progresivos aparentemente controlados. Sin estridencias, pero con arrebatos de furia la canción va tejiendo sus hilos hasta conseguir una pieza cohesionada en la que los arreglos parecen cuidados hasta el extremo. Manteniendo el carácter vintage la pista contiene variados elementos que van desde impactantes pasajes psicodélicos a la cruda del rock de los 70’s. Sus casi ocho minutos permiten a los noruegos desarrollar todo su potencial sonoro, que es mucho.

Gjenferd

Apollon Records 

Reseña: MARAGDA.- ‘Tyrants’

En esta nueva entrega discográfica, MARAGDA nos sumerge en un viaje introspectivo a través de una amalgama de temas que abarcan desde las limitaciones auto-impuestas hasta la lucha por los valores, el amor, la esperanza y las despedidas. Todo ello se desarrolla en un hipotético universo de fantasía, donde la psicodelia y el rock progresivo se funden constantemente añadiendo matices de otros estilos como el garage, los sonidos alternativos así como rugosos golpes de stoner, ingredientes estos envuelto en un tupido manto de fuzz. Cabría hacerse la pregunta: ¿Son MARAGDA Una banda con alma psicodélica atrapada en un cuerpo Stoner? O por el contrario, son una banda con alma Stoner dentro de un cuerpo psicodélico? No sé si este viaje creativo te sacará de dudas, pero lo que si es cierto es que te llevará a gratificantes espacios sonoros en los dejar volar tu mente, las etiquetas son lo de menos. ‘TYRANTS’ es el reflejo de que estos chicos no dejan de experimentar, y los resultados son elocuentes, ya que tienen la frescura y audacia suficientes como para lanzarse sin salvavidas a aguas musicales turbulentas y salir airosos del reto. Porque MARAGDA no se ponen límites a su creatividad, y el resultado son canciones perfectamente elaboradas y llenas de matices con un alto atractivo. Un crisol sonoro que gravita en un espacio cósmico en el que su psicodelia se nutre de elementos progresivos bajo un carácter alternativo sin renunciar a la pesadez. Sus hipnóticos ritmos kraut son un propulsor esencial en esta travesía por los territorios psicodélicos del nuevo milenio. Guitarras acidas y corrosivas, junto a un elocuente dominio de las melodías vocales, acompañados de una instrumentación tupida, son la fórmula mágica de los barceloneses. Una banda diferente que no se ponen límites a su creatividad compositiva como nos demuestras las ocho fascinantes canciones de este viaje a lo desconocido. Una travesía que por su complejidad, se aprecia con mayor profundidad en repetidas escuchas, así captaras todos los matices, que son muchos, de estas maravillosas canciones.

Para la creación de ‘TYRANTS’MARAGDA se embarcaron en un viaje creativo que los llevó a los Big Snuff Studios de Alemania, donde se pusieron a los mandos del productor Richard Behrens, conocido por su trabajo con bandas como Kadavar y Elder. Posteriormente, la masterización estuvo a cargo del aclamado ingeniero Peter Deimel (habitual de bandas como Motorpsycho) en los Black Box Studios de Francia, consolidando así una colaboración exitosa que comenzó ya con su álbum debut. En el apartado visual, la banda ha vuelto a asociarse con el estudio Error! Design (Explosions In The Sky, Russian Circles, Mastodon) para el diseño gráfico del álbum. Disponible vía Spinda Records.

Una inquietante y grandilocuente introducción nos augura la monumentalidad de ‘Tyrants’. En esta primera canción podemos percibir la inclinación progresiva que se da en gran parte de las canciones del álbum. Impulsado por un hipnótico ritmo kraut la pista atraviesa pantanosos espacios lisérgicos en una conjunción estilística que da sus frutos. Cruzando un amplio abanico de géneros, los barceloneses crean una canción multicolor con una identidad propia en la que la nueva psicodelia adquiere un sinfín de matices.

En un tono más alocado y sideral ‘Skirmish’ gravita a la velocidad de la luz en un mundo distópico en un ambiente futurista empapado en psicodelia colorista y un ritmo inquebrantable. Buenos solos de guitarra ácida contrastan con embestidas de gruesos riffs entre su dinámica cósmica.

Si alguien tenía duda de si estos chicos son capaces de tocar canciones pensadas, ‘Endless’ le dará la respuesta. Riffs arenosos empujados por un ritmo atronador y un sonido turbio. Con una instrumentación exuberante la banda parece emular a Viaje a 800 con estribillos pegadizos con los que conquistar al oyente en esta tormenta de riffs. La pista va mutando ofreciéndonos desarrollos psico-progresivos en su peregrinar.

Por si faltaran ingredientes en este suculento guiso sonoro. Los tonos del rock clásico aparecen en ‘My only link’. El legado del rock de los 70’s aderezado con momentos más propios de Motorpsycho.

En un espacio más ambiental ‘Sunset room’ gravita entre pasajes psico-progresivos con una estructura sólida y elementos diferenciadores. Otra pista psicodélica con un espíritu alternativo y mil meandros en su ondulante cauce musical.

 El eclecticismo de MARAGDA se refleja en canciones como la potente The singing mountain’. Un torbellino sonoro con un ritmo incesante que camina sobre estilos contrapuestos creando un ‘todo’ con sentido. El reflejo de que estos chicos no dejan de experimentar, y los resultados son elocuentes. Me resulta difícil definir su estilo, así que lo mejores es que lo descubras por ti mismo.

Las cosas no parecen cambiar demasiado en ‘Godspeed’ Los pasajes psico-progresivos persisten en su gravitación cósmica. De nuevo esas melodías vocales a caballo entre Yes y Motorpsycho y los incisivos solos de guitarra picante en una atmósfera psico-espacial de tonos futuristas. Un motorik imparable que se enriquece con cautivadores registros vocales, así como una pesadez ácida.

En un tono más folclórico, la progresiva ‘Loose’ pone la pausa con bucólicos pasajes en su parte inicial, para emprender un tortuoso viaje por territorios agrestes en los que los riffs contundentes nos abren la puerta a un mágico mundo psicodélico en el que la belleza aflora en cada nota.  La pista se enturbia en una bacanal psicotrópica en la que ofrecen su mejor versión heavy-psych. Un colofón perfecto a un álbum exuberante, y sumamente cautivador.

Maragda

Spinda Records