SEEDY JEEZUS.- «Polaris oblique»

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Desde Australia nos llega esta maravilla llamada «POLARIS OBLIQUE»: El segundo album de SEEDY JEEZUS, que cuenta con la colaboración de Isaiah Mitchell (EARTHLESS) y Tony Reed (MOS GENERATION).  El resultado es un disco enérgico, sólido, sutil y bello en el que las melodías se combinan con gran versatilidad en un conjunto de espirales de fuzz sobre una sólida base rítmica, en desarrollos de heavy-psych, hard con tintes stoner y altas dosis de psicodelia.

El trio compuesto por Paul Crick (bajo), Mark Sibson (batería) y Lex Waterreus (guitarra y voces) consiguen superar su brillante disco debut con esta producción.

Ya desde la imagen de la portda se intuye que algo grande pudien contener sus surcos. Supongo que para muchos de los años atrás llegamos a comprar un disco por su portada, éste seguramente nos hubiera atraido.

«Intro polaris obique» abre con un derroche de guitarra fuzz sobre aires setenteros y esencia Hendrix con una subyacente cadencia sabbathica.

El groovy vocal de «Everything os allright» marca un tema vigoroso de hard-rock en el que se vislumbran sonidos que nos recuerdan a DEEP PURPLE, Hendrix e incluso SABBATH.

Como tema destacado encontramos «Million light years«. en el que las armonías sutiles y la belleza sonora abren un corte admirable. sobre terrenos heavy-psych los desarrollos de guitarra inundan la composición de una forma apacible e intensa en la primera mitad del corte. a partir de la mitad de sus casi siete minutos, el tema se enloquece en una jam que precipita sus sonidos por torrentes retro en los que el espíritu Hendrix está presente, salpicando el entorno de punteos brillantes, mientras el bajo y la batería conducen el cauce por el precipicio, llevando el control hacia plácidos remansos en los que los tonos tenebrosos con herencia SABBATH oscurecen el corte. La calma se retoma tras discurrir por meandros y rápidos coloreados  de solos de guitarra.

El trío australiano se vuelve dulce en una balada como «My God are stone», en la que a través de la guitarra se describe una belleza con dulces texturas vocales de origen de finales de los sesenta o primeros setenta. Esa voz se muestra susurrante y cautivadora evocando momentos de hippismo en la más pura linea BLIND FAITH

SEEDY JEEZUS es una banda firme, enérgica; y eso queda de manifiesto en las dos partes de «Oh Lord» La fuerza y la tensión hard con tintes stoner se precipita en desbocados riffs. Una locura y contundencia rítmica, frenética en la que las voces no le andan a la zaga. La segunda de las partes, «Oh Lord Pt.2» el sonido retro-stoner con tonos blueseros llega a recordarnos por momentos a  PURPLE para relajarse en una psicodelia apacible.

No solo encontramos hard rock y energía en «POLARIS OBLIQUE», sobre una base acústica, «Dripping from the eye of the sun» describe atmótsferas Floydianas de una forma suave y bella con momentos de guitarras en vena Gilmour.

La fórmula anterior se repite en «Treading water», otro corte en el que el sonido PINK FLOYD aparece, ahora con tintes más progresivos y emotivos solos.

Para cerrar, SEEDY JEEZUS retoma sonidos stoner que se acercan de nuevo a la banda de la púrpura profunda con riffs hard& heavy, mucho rítmo, desgarradas voces en lo que supone todo un frenesí sonoro. 

1968.- «Ballads of the godless»

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Ante su gira por la península de la mano de Lestraro Rock Conciertos, en la que tendrán fechas  en Barcelona (Red sun Barcelona),   Bilbao, Ciudad Real, Sevilla y Ourense, os anticipamos el contenido de «BALLADS OF THE GODLESS», el primer trabajo de los británicos 1968, que será publicado el próximo 6 de julio. 

Una combinación de elementos de distintos estilos perfectamente ensamblados a través de un stoner enérgico con mucha herencia grunge, hard rock setentero y altas dosis de psicodelia.

«Deviswine» abre el trabajo con cálidas voces con ecos grunge que se van modulando con ritmos stoner que se inclinan a territorios de la psicodelia pesada. Nitidez instrumental con narcóticos solos de guitarra. Un corte plomizo y pesado que va avanzando cadencioso pero enérgico y humeante.

La psicodelia se tiñe de estética grunge en «Screamin sun».  Con unos coros en segundo plano que suavizan una composición, con constantes cambios de ritmo. Ondulante y serpenteante. Un tema que parece que no termina de decidirse por el camino a seguir, pero que en realidad nos demuestra la versatilidad de los británicos conjugando psicodelia pesada, por momentos espacial, y las vibraciones stoner.   

El disco tiene retazos doom en temas como «Temple of the acid wolff».  Un oscuro tema, misteriosos, enigmático, inquietante, en el que los desgarros vocales consiguen transmitir ese clima, acompañados de nebulosos pasajes en los que brilla con luz propia la destreza de su guitarrista.

1968 se toma un respiro con un corte acústico de 2 minutos en «S.J.D.» 

«BALLADS OF THE GODLESS» nos encontramos temas que rozan escalas progresivas. Así «Chentrail blues» transita por oscuros terrenos lisérgicos en los que la herencia vocal grunge sigue presente, incluso en ese avance al interior de los psicotrópicos hacia los que se inclina la banda, sin olvidarse de los sonidos stoner.

Claramente absorvidos por la lisergía, «Mc Queen», se muestra sutil y opresivo a la vez. Los drones hacen acto de presencia, así como las múltiples distorsiones se conjugan con la energía en uno de los cortes más difusos y nebulosos del disco.

«The hunted» fusiona sonidos hard con una atractiva y cambiante instrumentación. 

Para cerrar, «Mother of God», desarrolla solos llenos de fuzz, con una profundidad que se aleja en cierta medida de los cortes del principio del disco. Es como si la banda se viera aducida por la psicodelia según avanzan los temas. 

A buen seguro que 1968, será toda una sorpresa para los afortunados que asistan a sus shows en España la próxima semana. Estaremos atentos a las valoraciones. 

Os dejamos un ejemplo de como se las gasta en directo la banda:

 

https://www.facebook.com/1968Band/

MOUNTAIN DUST.- «Seven storms»

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Casi dos años han pasado desde que los canadienses MOUNTAIN DUST nos sorprendieran con «NINE YEARS», su anterior trabajo.

En esta ocasión, sin perder un ápice de energía, nos presentan nueve cortes de blues-rock psicódelico.

En la más pura linea GRAVEYARD, «Seven storms», es un claro ejemplo del camino por el que transita su música. Energía retro sobre una base blues, en la que no faltan la tensión, fuerza y lisérgia, siempre desde una revisión vintage.

Si algo caracteriza a MOUNTAIN DUST, es el uso de los cálidos registros vocales, con los que consigue transmitir todo el espíritu de la banda. En ocasiones, con una melancolía latente, «White bluffs» aparece oscuro, sosegado, pero a la vez firme; en otros momentos, sobre un cielo psycodélico, los lamentos, y el dolor aparece tras la garganta de su vocalista, fortalecida por ese órgano tenebroso que hace acto de presencia en alguno de los cortes.

Los cambios de ritmo no suponen ningún obstaculo para MOUNTAIN DUST.  Cortes con sonidos retro como «Inside the rift», van contoneándose a través de sus riffs, en un ejercicio oscilante que nos vuelve a recordar a los suecos GRAVEYARD.

De la misma forma pero con un aspecto más ácido, «You could» nos introduce en espesuras boscosas en las que la umbría nos acecha creando inquietud y tensión.

La niebla baja sobre entornos rurales en «Into the depths» Una robusta base rítmica guia a una voz grave por tenebrosos parajes hasta llevaros a territorios propios del stoner. Un  envolvente corte de psicodelia pesada con ciertos tientes de ocultismo. 

El uso del piano en «Witness marks», consigue crean ese espacio tenebroso en el que tan bien se mueve la banda. Cantos desesperados llenos de desasosiego con alguna aparición de voces femeninas, en la lejanía. 

Ardiente, magnetizante y melodiosa, la voz marca el devenir de los temas. La oscuridad presente en «Old chills» no tentría el mismo caracter si esos registros y armonías vocales.

El album concluye con «Stop screaming» un tema de vocación doom pero reprimido. Las vibraciones heavy-psych continúan teñidas de oscuridad, dejandonos grandes momentos de un bajo, que en segundo plano ha sido efectivo durante todos los cortes del album. 

 

http://mountaindustofficial.com/dusty/

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DUNE PILOT.- «Lucy»

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Siguiendo los cánones del desert rock más ortodoxo, el cuarteto de Munich, DUNE PILOT nos presenta su segundo trabajo «LUCY».

Nueve cortes de puro stoner rock. Sonidos arenosos en la más pura linea KYUSS, FU MANCHU, SASQUATCH…

Una versión del siglo XXI de «Easy rider». Conduciendo a través de largas rectas desérticas en las que el polvo del camino se convierte en una nebulosa cegadora, los alemanes ejecutan sus composiciones.

Con algunos contrastes, tras la aspereza de cortes como «Loaded», aparecen temas en los que DUNE PILOT cuiada más los registros vocales, y añadiendo algún nektar sacado de alguna de psicotrópicas plantas del desierto. Así «The willow» se muestra más psicodélico, y con voces algo más cuidadas.

El hecho de haber sido grabado completamente en vivo, le da al disco más consistencia. Con algunos guiños doom, «Postman», como «Lucy» se van inclinando hacia terrenos de psicodelia pesada. Sin dejar el desierto, las desarrollos de guitarra se vuelven más ácidos.

«I’m your man» el tema más psych del disco junto a «Griper» contiene unos buenos solos de guitarra, con las colinas y páramos yermos siempre en la lejanía. Mientras el segundo se presenta mucho más chamánico. Si la tendencia es a pasar del sonido stoner decayendo hacia la psicodelia pesada, en «Griper», efectúan el camino a la inversa.

«LUCY», está perfectamente equilibrado entre la aspereza rudeza de de los arenosos territorios y momentos de mayor sosiego, en el que no se pierde la tensión.

Es curioso que desde Alemania aparezca una formación que retrate tan fielmente el espíritu del Valle de la Muerte, para gozo de los amantes más puristas de stoner.  

 

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http://www.dunepilot.com/

KNUST.- «Timebird»

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Entre la nueva hornada de formaciones que ejecutan blues-rock con acento stoner, nos encontramos a los alemanes KNUST. Un quinteto con una vocalista con un rango vocal a caballo entre Janis Joplin y Grace Slick que por su carisma, marca inevitablemente el sonido de la banda . Su álbum «TIMEBIRD» contiene altas dosis de blues-rock a la vieja usanza con aderezo stoner y altas dosis de psicodelia.

Con potente instrumentación, «Clouds collide» derrocha tensión vocal en una conjunción de stoner con tintes vintage y esencia blues.

Temas dinámicos y vivaces que caminan al trote, «Tripsitter (time)» con voz profunda, con momentos histriónicos, arropada por buenos pasajes de guitarra y un toque vacilón. 

Con aura folk-psych arranca «Dead or Alive». En ambientes campestres con influencias West-Coast y con una instrumentación susurrante el corte sube el tono gracias al ritmo que imprime su batería.

Los tonos jazzeros aparecen en «Blues». un clásico blues en el que la calidez  y el derroche vocal son impresionantes gracias a registro negroides sobre una alfombra de terciopelo sonoro.

Si bien, KNUST nos traslada con su música a la década prodigiosa, «Take» suena mucho más contemporáneo. arpegios y punteos reconfortantes con una aura psych que van intensificándose y se desbocan en un torrente fuzz.

«Make it right» es otro de los cortes en los que la banda actualiza su sonido a base de un blues stonerizado. Lanzando un manto de oscuridad, el tema es nervio puro. Contundentes riffs y brillantes solos de guitarra hacen el resto siempre guiados por esa cautivadora voz.

Lamentos ácidos en los que el desasosiego aparecen en una apacible y opresiva composición con desgarradoras voces que de nuevo recuerdan a Grace Slick. «Moon got mad», cierra de manera brillante lo que, en su conjunto, es un grandísimo trabajo. 

 

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