Reseña: HEAVY BLANKET.- ‘Moon is’

Regresando después de un paréntesis de diez años, el atípico J Mascis, publica con su proyecto heavy-psych HEAVY BLANKET su nuevo álbum, ‘MOON IS’. Un tesoro lisérgico compuesto por seis fascinantes canciones impregnadas en sustancias psicotrópicas. Todo un alijo de riffs pesados a la vez que ácidos, a los que el creador y custodio del noise J. MACIS, los viste de vibraciones malhumoradas de proto-metal y rock de baja fidelidad. Un álbum que puede hacer las delicias de los acólitos de DINOSAUR JR., pero que conquistará a todo aquel que se tope por primera vez con HEAVY BLANKET. Ritmos contagiosos, fragancias penetrantes envueltas en nebulosas atmósferas y unos solos de guitarra majestuosos, completan un álbum para enmarcar. No se si supera en calidad las entregas anteriores, pero puedo decir, que desde que hice la primera escucha, ‘MOON IS’ me ha atrapado en sus fauces. Porque es un álbum anárquico por momentos, al margen de estereotipos, pero también es un álbum en el que el ADN de los pioneros del proto-metal aparece en sus surcos. Agolpando los elementos y los instrumentos, las canciones fluyen impulsadas por vientos de psicodelia pesada. Por momentos sencillo, la composición de los temas parece no poderse barreras, ya que, desde la sencillez, consiguen canciones monumentales y llenas de gancho. Completamente instrumental, ‘MOON IS’ no necesita de la voz para difundir su magia, sus desarrollos, se las apañan por si mismos con suma solvencia. Un álbum vertiginoso, y absolutamente recomendable para cualquier amante de la psicodelia pesada

‘MOON IS’ está disponible a través de Outer Battery Records y se puede reservar  aquí.

‘Danny’ parte de un ritmo contagioso, con una guitarra floreada reglándonos una magnífica melodía. Un espacio en el que la psicodelia aromatizada es reflejada con un resultado sumamente convincente. Con los tiempos perfectamente marcados, la canción se desarrolla repitiendo su armonía entre solo ácidos y un tempo incesante. Ceñido a una atmósfera heavy-psych de altos vuelos, el corte se manifiesta esplendoroso, dejando una sensación de que algo importante está por venir en el resto de las canciones.  Su milimétrica estructura y el cuidado de los detalles hacen que estemos ante una canción ganadora.  

Engrosando su sonido, ‘Crushed’ nos arrolla con una fuerza descomunal. Desde la rugosidad de sus riffs crean un corte difuso y sumamente psicotrópico. Difícil de encasillar por la variedad de elementos que se agolpan, la canción recrea un espacio colorista lleno de garra. Esto no impide que en su interior habiten pasajes ensoñadores que no restan dinamismo al tema. Un magnífico ejercicio de psicodelia pesada en el que la afilada guitarra no falta a su cita para mostrarse elegante, incisiva y poderosa.  Un torbellino de fácil digestión para el oyente.

En un tono más sosegado ‘Moon is’ nos arropa con un cálido y reconfortante sonido. Marcado por el ritmo de esa potente batería, el corte se muestra casi como una jam en la que la línea de bajo guía los devaneos lisérgicos de una guitarra que nuevamente se muestra brillante y seductora. Con una estructura sencilla, la canción se nutre de brillantes elementos con los que se refleja un virtuosismo que no apabulla al oyente, sino que lo hechiza. En el fondo el resultado da la sensación de corresponder a una canción inacabada, pero, aun así, con el suficiente gancho.

‘String along’ alarga su duración dejando que la banda explote todo su potencial con un sonido borroso por momentos, pero completamente atrayente. Expandiendo su sonido en múltiples capas, la guitarra se erige en protagonista de una canción impregnada en psicodelia. Una pesada canción en la que los instrumentos se amontonan en un caos controlado. La banda sabe salir del desconcierto con fascinantes melodías que ponen el brillo a la exuberancia de cortina sónica.

Con un sonido tosco y pesado, ‘Eyevoid’ parece sustentarse en la columna de los pioneros del proto-metal. Un sonido sucio y borrosos custodia los devaneos de una guitarra superlativa que ejerce de maestra de ceremonias una vez más. Su hipnótico y trepidante ritmo es usado como flujo de olas sobre el que surfear en un viaje lleno de emociones. El virtuosismo, una vez más, queda al descubierto en esta canción con forma de incesable torrente.

‘Say to you’ cierra el álbum partiendo desde la pausa. Oscuro y melancólico por momentos, el corte mira a los 90’s con su tenue y turbio ritmo. Una cortina cegadora con golpes de acidez, dejando claro que la psicodelia pesada es un territorio familiar para la banda. Una bella canción con la que prefieran narcotizarnos, en lugar de la excitación y energía transmitida del resto de canciones. Magnetismo y efectividad en otro buen ejemplo de la calidad de este proyecto.

Heavy Blanket

Outer Battery Records

Reseña: DEAD MEADOW.- ‘Force Form Free’

El trío compuesto por el guitarrista/vocalista Jason Simon, el bajista Steve Kille y el baterista Mark Laughlin ofrecen su primera grabación de estudio desde ‘THE NOTHING THEY NEED’ de 2018, una obra de arte única que fue escrita y grabada de forma remota y ve al trío sumergirse en otra forma más de experimentación sin límites. ‘FORCE FORM ME’ es un álbum que se deleita en los paisajes oníricos construidos sobre nebulosas ensoñadoras sobre las que construyen un particular viaje astral. Recopilando una serie de canciones sobre las que llevaban tiempo trabajando, consiguen cohesionarlas para ofrecer un trabajo versátil y único, que mantiene la esencia de la banda. Tenues vibraciones psicotrópicas que se insertan en un espacio turbio y aturdidor para el oyente, del que sacan su particular tarro de las esencias en forma de bellas melodías. Una combinación de elementos e ideas, que acaba por funcionar para proporcionar al oyente algo mas de media hora intensa. Porque en este nuevo álbum, encontramos referencias a la psicodelia aterciopelada de los 60’s, pero sobre todo canciones que inciden en crear un estado mental, a veces aturdidor, a veces ensoñador, lo que a la postre, resulta ser un gran acierto. Si bien con la primera escucha, el álbum me dejo un poco desconcertado, una vez puesto en faena, sus surcos contienen los alicientes suficientes, como para escarbar en ellos, una y otra vez con un resultado fantástico. Si bien se percibe que las canciones tienen bastante de improvisación, el ejercicio compositivo para que éstas se muestren cohesionadas, se realiza con gran acierto. Porque DEAD MEADOW son uno de los estandartes de la psicodelia del nuevo milenio, y así, lo reflejan una vez mas en este gratificante trabajo. Cósmicos, y profundamente introspectivos, los temas borbotean en una atmósfera sideral que nos aleja de la vida cotidiana y nos sitúan directamente al otro lado del espejo. Un mundo, en el que todo puede suceder y en el que parecen poner banda sonora a un ‘viaje’ de ayahuasca, salpimentándolo con ecos tan dispares como el jazz, o el spaguetti western, pero sobre todo con la psicodelia más profunda. DEAD MEADOW continúan mirando hacia adelante con este nuevo álbum creado para la serie Post-Wax del sello Blues Funeral Recordings.

DEAD MEADOW son: Jason Simon (voz, guitarras), Steve Kille (bajo, sitar) y Mark Laughlin (batería).

Un zumbido latiente nos introduce en ‘The Left Hand Path’. Un corte que de alguna manera marca el espíritu de este particular viaje astral. Aturdidor, difuso y sumamente hipnótico, el corte crea una atmósfera psicotrópica con la que engulle al oyente. Un ritmo lento y cansino y los efectos de una guitarra turbia y borrosa van construyendo una canción que lleva los genes de la banda en cada surco. Con ausencia de voces en esta ocasión, DEAD MEADOW pone al oyente justo en lugar deseado, un espacio para disfrutar de esta aventura lisérgica más propia de una ingesta de ayahuasca. La banda consigue crear esas imágenes figuradas de esta ingesta narcótica.

 ‘The Lure Of The Next Peak’, en un tono más pausado, borbotea con calma en una atmósfera vintage sumamente penetrante. Su ritmo casi tribal y los elementos a caballo entre el jazz y los ritmos exóticos van tejiendo un bello tapiz sonoro. Un fragante y gratificante entorno en el que las melodías se suceden bajo el cobijo de un hipnótico ritmo incesante pero suave. Casi con un aspecto de jam, los instrumentos acaban ensamblándose en busca de un fin común. Todo un paseo por un jardín del Edén al otro lado del espejo.

Tras la relajación del corte anterior ‘Valmont’s Pad’ vibra entre vibraciones más propias de un espagueti western, en una mutación de la versión de una canción de la banda sonora compuesta por Ennio Morricone para la película Danger Diabolik. Esta película ha sido una de las favoritas de la banda durante mucho tiempo y llevan años jugando con la idea de cubrir esto durante años. Una exploración contemporánea que mantiene el tono de la versión original empapada de psicotrópicos.

Envuelta en un manto de melancolía ‘To Let The Time Go By’, se soporta en acústicas melodías heredera de la psicodelia mas azucarada y melosa de los 60’s. Dulce, delicada, pero por supuesto, impregnada en la psicodelia particular de la banda, la canción nos ofrece un placido espacio para la relajación. Una suave brisa que acaba por narcotizarnos en un placentero sueño

‘Force form free’ se torna más difuso en su sonido. Ese persistente zumbido y unos fuertes tambores van armando otro corte impregnado en psicotrópicos. Un ritmo lento y algo anárquico sustenta los devaneos ensoñadores en un segundo plano. Envuelto en una densa neblina, la canción consigue socavar los sentidos del oyente con sus turbadoras reverberaciones y a la vez logra masajearnos con delicadas melodías escondidas entre su brumosa atmósfera.

Como cierre, ‘Binah’ nos enseña un entorno de calma de gran magnetismo. Delicadas melodías combinadas con golpes de pesadez en un ambiente heavy-psych de manual. Algo que la banda sabe crear con suma destreza y que en esta ocasión repite como lleva haciendo durante años. Sus tonos melancólicos se nutren de oscuras vibraciones psicodélicas de los 60’s en un viaje a nuevos universos sin explorar. Conteniendo magníficos pasajes de guitarra, la canción se contonea con sutileza sobre un ritmo constante y mantenido.

Dead Meadow (Official)

Blues Funeral Recordings

Reseña: TEMPLE FANG.- ‘Jerusalem​/​The Bridge’

A estas alturas debemos de tener pocas dudas de quienes son TEMPLE FANG, y que pueden ofrecernos en cada disco, porque son una garantía de calidad y de ‘viaje’ con cada una de sus libres canciones. Con su nuevo EP ‘JERUSALEM/THE BRIDGE’ lo corroboran una vez más. Si durante el último año TEMPLE FANG han sido una de las bandas que mas he visto, y que mas me han aportado, ahora vuelven a enamorarme con estas dos bellas canciones que llevan su seña de identidad grabada a fuego. Los holandeses son una de las mejores bandas del momento para embarcar con sus canciones a sus fieles en un siempre, gratificante viaje. Teniendo en todo momento presente que para ellos, lo sagrado es la música y su momento. Tras la entrada de su batería Egon el año pasado, decidieron continuar mirando hacia adelante en busca de nuevos caminos para expandir su creatividad musical. No anclándose en temas hechos, sus jams fluyen como el agua de un arroyo en primavera ladera abajo. Un flujo constante que se robustece con hipnóticos ritmos de vocación kraut, un espíritu espacial, y toneladas de psicotrópicos emanando de cada nota, de cada acorde, de esa maravillosa dupla de guitarras. Sin ningún genero de dudas, el cuarteto holandés, con cada nuevo álbum, con cada nuevo EP, sigue evolucionando hacia el infinito, porque cada una de sus nuevas canciones o jams, siempre mantienen el nivel de la anterior, o lo superan, como es este caso. Porque cada vez que componen una canción, ni ellos mismos saben por donde a discurrir, pero siempre, al final, el camino es el correcto. Esta frescura, hace que su música suene honesta, real, magnética, fluida, algo que se traduce en la belleza de unas canciones absolutamente magnéticas. Si eres amante de las vibraciones heavy-psych y no conoces a TEMPLE FANG, o estás muerto, o vives en el borde exterior de la Vía Láctea. Si eres de esos, corrige tu error, y ¡¡¡disfruta!!!

‘JERUSALEM/THE BRIDGE se lanza en una edición de 500 en vinilo negro, 300 a través de Electric Spark y 200 a través de Right on Mountain. Digital a través de Stickman. Habiendo sido producido, diseñado y mezclado por Sebastiaan Van Bijlevelt en Galloway Studio, Nijmegen, con Niek Manders como asistente. Masterizado por Alex McCollaugh en True East Mastering, Nashville con un arte de portada y diseño obra de Right On Mountain.
TEMPLE FANG son:
Dennis Duijnhouwer: voz, bajo
Jevin de Groot: voz, guitarra
Ivy van der Veer: guitarra, piano
Egon Loosveldt: batería

‘Jerusalem’ nos sume en una marmita mágica en la que acordes borbotean en una larga introducción. Impulsado por ritmos kraut el corte eclosiona con poderosos riffs heavy-psych construyendo una densa atmósfera. Un sonido incisivo y perturbador que nos taladra el cerebro antes de que la voz de Dennis aporte a la canción sonidos más propios de los 70’s. Una canción contundente y pesada, pero con las habituales dosis de psicodelia que la banda nos tiene acostumbrados. Un ritmo ondulante que explora una densa atmósfera humeante con ramalazos de hard-psych de alto nivel. Una canción de alto voltaje psicotrópico, pero con unas entrañas robustas y sólidas. Entre líneas se puede entrever retazos floydianos cuando el corte relaja su intensidad. Aquí una dulce y magnética línea de bajo se apodera de nosotros con sigilo. La banda consigue llevar el tempo de la canción en volandas haciendo que los desniveles no sean apreciables para el oyente, un oyente que a buen seguro se sentirá plácido en su poltrona auditiva. Los diez minutos de la canción permiten que ésta pase por distintas etapas y escenario, con una primera parte más contundente, una parte central más suave y un epílogo en el que retoma casi el punto de partida. Eso sí, siempre con un poder hipnótico mayúsculo. Nacida casi de la improvisación, la canción fue grabada en una toma

En contraposición y poniéndose del lado justo para equilibrar la balanza, ‘The bridge’, muestra al cuarteto más experimental y lisérgico si cabe. Repitiendo los acordes una y otra vez, el tema se desarrolla en plácidos pasajes de guitarra que aportan sosiego. Casi susurrando, la canción ve manar la angelical voz de Jevin acariciando nuestros oídos entre lentos y delicados acordes. Así nos vemos envueltos en un celestial escenario en la que podemos relajarlos y dejar que nuestra mente se expanda. Intensos y profundos, los pasajes vocales van elevándose para mostrarse más desgarradores. Esto es el espacio en el que TEMPLE FANG se siente como pez en el agua, para poder ofrecer lo mejor de si mismos. Hermosas melodías sobrevuelan en un baile liviano y y gratificante. A estas alturas debemos de tener pocas dudas de quienes son TEMPLE FANG, y que pueden ofrecernos en cada disco, porque son una garantía de calidad y de ‘viaje’ con cada una de sus libres canciones. ‘The brige’ es una canción que se cocina a fuego lento, como hacían nuestras abuelas con sus sabrosos guisos tiempos atrás. En esta ocasión no estamos ante un plato culinario, y no es un gozo para nuestro gusto, sino que es el oído, el sentido que disfruta, ya que la canción mantiene en todo momento la tensión. Se trata de una canción que la banda había estado dando vueltas hace tiempo, procedente de la época de su álbum ‘TEMPLE FANG’, y que ahora a sido terminada con suma maestría.

Temple Fang

Electric Spark

Right On Mountain

Reseña: ELDER.- ‘Innate passage’

Desde su nacimiento, ELDER ha sido una banda que no se ha quedado estancada en su sonido, y su sexto álbum ‘INNATE PASAGE’ es el claro ejemplo de ello. Con un ampuloso pero reconfortante sonido, el cuarteto se pone al lado de bandas como MOTORPSYCHO para desarrollar sus canciones. Sinfónicas, psicodélicas, y con las dosis justas de pesadez, las canciones de su nuevo álbum parecen invitarnos a explorar un nuevo mundo, un entorno lleno de sensaciones. Complejos en su composición, pero a su vez sumamente magistrales, los seis temas de su nuevo álbum resultan sumamente gratificantes. Cinco largas canciones evocadoras del sonido de grandes bandas del pasado como YES o KING CRIMSON, pero también de los experimentales y ya citados MOTORPSYCHO, componen un trabajo sublime que eleva a ELDER a un estrato al alcance de pocas bandas.  ‘INNATE PASAGE’ es un álbum, que te llevará a sus surcos una y otra vez, y que en cada nueva escucha te va a ofrecer nuevos alicientes que, por sus complejas composiciones, no pudiste apreciar a la primera. Sin duda (y aunque sea un tópico), un álbum que se postula como firme candidato a álbum del año. Un álbum repleto de emociones que son transmitidas al oyente para proporcionarle un gratificante viaje lleno de alicientes. Porque ELDER son una banda innovadora, que compone majestuosas canciones con las que continúan su particular exploración del intrincado mundo del rock progresivo. Sus sonidos expansivos, las voces etéreas y la capacidad para tocar la nota justa en el momento justo. Una maquinaria bien engrasada capaz de sorprender a cualquiera, porque cada nuevo álbum del cuarteto, genera una gran expectación, y ganas de saber que se les habrá ocurrido esta vez. Necesitamos bandas como ELDER, bandas que no tengan miedo a experimentar y a abrir nuevos caminos estilísticos en su carrera. Los resultados están ahí, y el prestigio que tiene ELDER, no es obra de la casualidad, sino de un trabajo bien hecho y de un talento bien focalizado.

fundador Nick DiSalvo y las guitarras y teclas de Mike Risberg, el ahora establecidola batería de Georg Edert, que hizo su debut en Omens, y la calidez tonal del bajista Jack Donovan.

“Este disco canaliza el mundo surrealista en el que vivimos desde un punto de vista fantástico, no super-literalmente, y cómo nosotros, como humanos, procesamos eso; cada uno en su propio paso por el tiempo y el espacio y cualquier versión de la realidad que elija para sí mismo. La frase ‘Pasaje Innato’ me apareció al escribir el disco. El paso y la transición son necesarios en la condición humana y este proceso nos es intrínseco. Todo el crecimiento y la introspección que atravesamos en los últimos años me lo hicieron más evidente que cualquier otra experiencia en la vida hasta ahora”. –Nick DiSalvo

INNATE PASSAGE’ está disponible en Europa a través de Stickman Records y en América del Norte en Armageddon Shop.

‘Catastasis’ nos conquista desde sus primeros acordes mostrando un gran magnetismo en su propuesta psicodélica. Con un grueso sonido ELDER nos sume en un trance sensorial en el que todos los elementos parecen encajar a la perfección. Mostrando un mundo onírico sus bellas melodías exploran un escenario psico-progresivo en el que los ecos del rock de los 70’s se adornan con pinceladas cercanas al post-rock. La etérea voz a caballo entre el legado de Yes y la complejidad de King Crimson parecen mestizarse con un fascinante resultado. Cadente por momentos, la canción se toma su tiempo para eclosionar. Envuelta en un sinfonismo monumental. Nos susurra entre complejos desarrollos que mutan constantemente sin perder el hilo argumental.  El tema mantiene una atmósfera de melancolía sin renegar de buscar nuevas vías en las que los desarrollos progresivos enriquecen su particular psicodelia. Todo un arco iris multicolor de sensaciones para fascinar al oyente con un sonido, que, a pesar de tener muchos elementos del pasado, se muestra completamente innovador.

Con una atmósfera ensoñadora y con cierto tono espacial ‘Endless return’ explora un gratificante entorno sensorial. Hipnótica por momentos y sin mostrarnos el camino, la canción contiene momentos de suavidad adornados con bellos pasajes instrumentales y una voz sumamente cautivadora. Un poderoso bajo y unas guitarras hermosas van tejiendo un intricado matiz sonoro con el que ELDER atrapa al oyente. Constantes giros en la trama entre guitarras que se superponen y un poderoso bajo, nos van dirigiendo a un escenario hermosa y fascinante a la vez. Si, esto es rock progresivo, pero un rock progresivo del siglo XXI, que no se ciñe a ningún molde, aunque las influencias son palpables. Es inevitable para mí, recordar a MOTORPSYCHO, cuando escucho el nuevo sonido de ELDER.

 ‘Coalescence’ mantiene este tono gris de las canciones precedentes. Cocinado a fuego lento, poco a poco va exhumando olores y fragancias que te conquistarán. Fornido en su base rítmica, la banda equilibra sus desarrollos instrumentales con hermosas melodías con las que cautivarnos. Sin duda, otro corte de rock progresivo de muchos quilates en el que la psicodelia es incrustada con mesura y elegancia. Sus efectos atmosféricos y sus aromatizados pasajes lisérgicos, acaban por situarnos en un espacio balsámico y reconfortante que agradecerán nuestros sentidos. Situados en nuevo Jardín del Edén, la etérea voz de DiSalvo nos devuelve a la vida perfumándonos con agradables fragancias. Un hermoso espacio, que solo aporta agradables sensaciones a pesar de su complejidad compositiva. La canción evoluciona intensificando su pesadez sin renunciar a lo etéreo de su propuesta. Complejo pero rebosante de belleza el corte combina momentos aturdidores con pasajes ensoñadores en un ejercicio compositivo magistral.

En ‘Mergedin dreams-ne plus ultra’, ELDER opta por la delicadeza, para desarrollar una canción psico-progresiva que parece compuesta en un espacio celestial.  Magnética en su apertura, su larga duración permite una exploración infinita de vibraciones. Con majestuosos desarrollos que se acercan a postulados post-rock, la banda ofrece brillantes pasajes de guitarra que ondulan livianamente dejando espacio a su riffs más poderosos y pesados. Con un sonido estratificado en dos niveles la banda crea dos canciones en una. O muchas canciones en una sola, porque las ampulosidades de sus armonías me impiden determinar exactamente en qué escenario se encuentran. Son tantos los giros y meandros de este caudaloso rio sonoro que su descripción resulta sumamente compleja. Sin duda, una buena escucha suplirá la ausencia de recurso para poder transmitir al lector todo su potencial. Un sonido de bajo perturbador en ese segundo plano que todo abarca, un ritmo fuerte y dinámico, y los constantes escarceos de su dupla de guitarras, son un argumento suficiente para caer rendido a esta monstruosidad compositiva.

Poniendo el broche al este magistral álbum, ‘The purpose’ borbotea entre pasajes psicodélicos bajo suaves tonos que nos masajean proporcionando una agradable sensación. Sus reconfortantes desarrollos, cambian levemente su aspecto para llevarnos a un espacio etéreo haciéndonos flotar entre sus melodías. Reminiscencias de Yes para acariciarnos con suavidad con hermosas armonías vocales. En esta ocasión ELDER parecen optar por la sencillez con una música delicada y completamente hermosa en la canción más algodonada de todo el álbum. El carácter progresivo omnipresente, se manifiesta aquí, mostrando su lado más amable y apacible. Esto no impide que el corte oscile, elevándose puntualmente sin perder su verdadero espíritu. Una canción con una belleza superlativa que parece sumergirse en la melancolía.

Elder

Stickman Records

Armageddon Shop

Reseña; DOCTOR DOOM.- ‘A shadow called danger’

Siete años de espera posiblemente sean muchos, pero el día ha llegado, y ya tenemos aquí el segundo álbum de los proto-rockers franceses DOCTOR DOOM. Inspirados en los sonidos clásicos de los 70’s, el cuarteto nos presenta ocho canciones llenas de frescura con un aroma vintage. Con ecos de bandas como GRAVEYARD, WITCHCRAFT o WISHBONE, la banda nos resarce de esta larga espera con un trabajo realmente impactante. Riffs proto-metal, desarrollos progresivos, melodías vocales hechizantes y unas gotitas de blues, son los ingredientes de esta pócima mágica. Un sonido pesado que nos traslada a unos tiempos en los que el rock brillaba con luz propia en un universo oscuro, legendario y rebosante de épica. El el álbum se aprecia el buen trabajo con los arreglos de unas canciones que nos meten en un cuento en el que las leyendas y los mitos del pasado se presentan con una fuerza narrativa fluida y llena de matices. Con las guitarras como abanderadas de canciones que coquetean con el heavy-rock más vibrante pero que también exploran oscuros bosques progresivos rebosantes de encanto. Sus reconocibles armonías hacen que cualquier viejo rockero encuentre su sonido favorito, en estos surcos que en ocasiones se empapan de sustancias psicotrópicas para destilar unas gotas de blues pesado y sugerente. ‘A SHADOW CALLED DANGER’ es una gran noticia para los amantes de una banda que ha estado oculta demasiado tiempo y que ahora renace como el Ave Fenix de unas cenizas que nunca terminaron de apagarse, y que arden con fuerza en una hoguera de vibraciones vintage a través de ecos proto-metal y heavy rock que bien podrían emparentarse con bandas como Hällas en una versión contenida. Porque en este álbum no ha sonidos estridentes, pero si mucha fuerza compositiva plasmada en canciones que seducen al oyente con un relato sumamente atractivo. Superada la partida de su guitarra Jeremy, la entrad en la banda de Bertrand Legrand, permite que DOCTOR DOOM siga avanzando en su carrera. Proto-heavy, rock de siempre o llámalo como quieras, pero el refinado sonido de este nuevo álbum, tiene todos los ingredientes para ser considerado un plato de alta cocina, un manjar que debe de estar en la mesa de todos los comensales gourmets de los sonidos del rock de los 70’s .

«A SHADOW CALLED DANGER’ fue masterizado por Kent Stump en el estudio Crystal Clear Sound en Texas, con obras de arte diseñadas por el artista francés Xavier Aliot. Se lanzará el 18 de noviembre en varios formatos de vinilo a través de Black Farm Records, y la versión en CD saldrá el 20 de enero de 2023 a través de Ripple Music

DOCTOR DOOM son:
Jean-Laurent Pasquet – Guitarra, voz
Sébastien Boutin Blomfield – Bajo
Michel Marcq – Batería
Bertrand Legrand – Guitarra.

El álbum abre con uno de los temas más largos, ‘Come Back to Yourself’ . Profundos y suaves acordes de guitarra abren la puerta a un mundo mágico. Tras la introducción la canción palpita hasta explorar sonidos más propios de otros tiempos. Con una cadencia Graveyard, una atractiva melodía se adorna con solos que van y vienen en un constante oscilar por terrenos hard-rock. El magnético bajo amortigua las embestidas de unas guitarras contenidas. El corte cabalga brioso por un espacio vintage, de tonos progresivos. Con momentos en los que el blues se fusiona con la psicodelia y lo progresivo, el corte calma su ímpetu proporcionándonos gratificantes momentos.

Los tambores nos llevan directamente a ‘What They Are Trying To Sel’l. Aquí DOCTOR DOOM se sumerge en un espacio más rocoso, en el que el blues aflora con sutileza entre vibrantes ritmos. Con un groovy contagiosos la canción se eleva con desgarrados pasajes que reposan en una sima proto-doom de manual. Embarcados en esos sonidos de los 70’s la oscuridad se apodera de la canción. Un descenso a lúgubres espacios de los que la banda sale con golpes de heavy rock con un tono vintage aportado por la entrada del órgano. El corte acaba con logradas y contagiosas melodías de guitarra y unas voces inquitantes hasta sumirse en una espiral de riffs.  

‘Ride on’ nace de suaves acordes acústicos que empapan el ambiente de aromas florales. Una nueva vuelta de tuerca a un sonido que se expande en distintos escenarios estilísticos. Retomando sonidos más propios de Witchcraft o Graveyard, el blues empapado de psicotrópicos nos arrulla en un entorno nebulosos sumamente gratificante. Sin perder el enfoque melódico el corte bebe del legado del los 70’s para narcotizarnos con hermosos pasajes de guitarra. Un fascinante viaje de ida y vuelta que se torna más desgarrador. Con un buen manejo de coros y voces, la canción se estratifica pudiendo apreciar cada instrumento con nitidez.

Sin duda, ‘A SHADOW CALLED DANGER’ es un álbum variado y divertido, y los golpes de hard rock de ‘Connected by the Worst’ lo corroboran. A caballo entre momentos Rory Gallagher y desarrollos Wishbone Ash, el corte eleva su ritmo e intensidad hasta llevarnos a un espacio heavy-rock. En constante cambio de fisonomía, de la canción se retuerce en su sonido, mutando las armonías más pesadas y afiladas.  

‘Hollow’ se balancea sobre melodías retro con ganchos vocales y solos incisivos. Momentos proto-metal de muchos quilates, con una luminosidad atractiva. Una canción fresca que no renuncia a la esencia de la banda. Con riffs reconocibles recorre espacio que coquetean con el heavy-progresivo con un ritmo cadente pero firme. Con esa mirada al frente, consiguen ir activando las terminaciones nerviosas del oyente hasta tornarse más parsimonioso e incluso algo psicodélico por momentos. Un descanso que sirve para cabalgar por laderas en las que la épica se palpa en cada paso.

A golpe de heavy-blues y con ecos Wishbone Ash, ‘The Rich and the Poor’ nos sume en un trance chamánico lleno de fuerza. Oscuro y con los ecos de las bandas pesadas nórdicas de los 70’s muy presentes, la canción va tornándose más pesada en una exploración proto-metal con esos elementos progresivos que tan bien saben insertar con sutileza. Un conjunto que funciona y resulta fluido en su narrativa.

‘In This Town’ fue la primera canción que los franceses nos desvelaron de este nuevo trabajo. Un blues pesado y humeante en su apertura, que se sustenta en golpes de riffs rugosos y ásperos entre melodías oscilantes guiadas por un groovy cadente y preciso. Con pinceladas psico-progresivas, el tema recorre distintos espacios melódicos con sutiles y sugerentes coros ocasionales. Su nebulosa atmósfera vintage cambia el aspecto del corte, para hacerlo más progresivo. Una formula que funciona y con la que el oyente se despierta en un entorno diferente cada vez que cierra los ojos. Su sonido robusto se nutre de fuertes tambores y un bajo excelso que contrastan con el órgano pastoral. Porto-heavy, rock de siempre o llamalo como quieras, pero la canción consigue hacer volar la cabeza. Como broche final unos pasajes con cierto clasicismo y una melodía más propia de David Bowie, ponen la guinda al tema.  


Como epílogo, Sarabande es una canción que se va cociendo a fuego lento con un tono épico en su apertura. Con unas guitarras duales explorando atmósferas progresivas, la banda nutre de melancolía un corte con fantásticas melodías y una armonía más propia de los dinosaurios de los 70’s, dejando un final abierto a este nuevo capítulo.

DoctoR DooM

Ripple Music

BLACK FARM Records