Reseña: FUZZY GRASS.- ‘The Revenge Of The Blue Nut’

El heavy-blues y la psicodelia ácida de inspiración vintage llevan moviendo al cuarteto francés FUZZY GRASS desde su nacimiento en el año 2015. Ahora, con la publicación de su nuevo álbum ‘THE REVENGE OF THE BLUE NUT’, y tras sus últimas y fantásticas actuaciones en Europa, llega el momento de que sean reconocidos como la gran banda que son. Su inspiración en el legado de bandas como LED ZEPPELIN (en alguna de sus canciones es evidente su influencia), CREAM, CANNED HEAT, JIMI HENDRIX o CACTUS, por solo citar algunas, nos lleva a un álbum con seis impactantes canciones en las que el espíritu retro está muy presente. FUZZY GRASS mantiene vivos el blues, el rock y la psicodelia de los 70’s sin traicionarlos, su fórmula es actualizarlos y adaptarlos a los nuevos tiempos, y eso lo hacen a la perfección. Con sus canciones nacidas desde la improvisación, harían palidecer a alguna de las bandas más renombradas de la escena hard y heavy-blues de los 70’s. Su afán de superación los lleva a crear un viaje en el tiempo en el que la psicodelia y el blues son los protagonistas. Así consiguen canciones en las que se percibe su sello personal y en las que encontramos letras que se ciñen a estas ideas vintage, insertando conceptos pseudo-filosófico-épicos, sobre temas muy introspectivos como la soledad, la búsqueda de uno mismo y la relación con sus emociones y las relaciones con las personas, en un contexto fantástico y psicodélico. THE REVENGE OF THE BLUE NUT’ cuenta la psicodélica aventura de un hombre maní. Tras una introducción en forma de viaje introspectivo y liberador, el personaje se enfrenta a una ruptura que lo sume en una amarga decepción. Se escapa a un mundo onírico surrealista de éxtasis y angustia, donde viaja a través del espacio en busca de sí mismo. Una búsqueda que termina en otro fracaso. A esto le sigue una rabia narcisista que alimenta su sed de venganza. Finalmente, Peanut Man despierta en un deambular místico. Siente que un nuevo poder surge dentro de él y que ya no puede controlar. Se hunde en una locura asesina, como un regreso a la bestialidad. Al igual que su música, la banda busca reinterpretar los códigos gráficos de los años 70, desbordantes y coloridos, tan kitsch como psicodélicos, a través del prisma del siglo XXI. Con su portada, un collage surrealista lleno de guiños a las aventuras de la banda en la carretera, FUZZY GRASS pretende llevar el legado de los años 70 a nuevos horizontes, siempre con un toque de humor y auto burla. Estamos ante una banda con un magnífico cantante , una guitarra prodigiosa que rememora el espíritu de Hendrix, y un batería a semejanza de John Boham y un bajista que sigue los dictados de KYUSS, ¿Se puede pedir más? Desde DenpaFuzz, solo puedo invitar a dejarte llevar por este divertido viaje a los confines del mejor blues y la mejor psicodelia pesada de ambientación vintage, porque con los franceses, el rock está vivo.

FUZZY GRASS son: Laura Luiz (Guitarra) Thomas Hobeck (bajo), Clement Gaudry-Santiago (batería) Audric Faucheux (voz y órgano).

THE REVENGE OF THE BLUE NUT’ está disponible vía Kozmik Artifactz.

‘Living in time’ va directo al grano con sus pegadizos riffs de inspiración 70’s. La rabia del heavy-blues de bandas como CREAM, HENDRIX, CANNED HEAD o CACTUS se conjuga en una canción vintage en la que el blues el hard-rock y la psicodelia se mestizan con un resultado abrumador. Los riffs de guitarra llenos de gancho y la garra vocal, impulsados por un ritmo arrollador. Solo ácidos, apacibles pasajes lisérgicos y momentos divertidos que invitan al baile completan un corte que marca el devenir del álbum. El virtuosismo de estos jóvenes músicos se refleja en una canción ondulante llena de matices y en la que los sonidos retro adquieren una nueva dimensión.

Embutidos de lleno en el blues de comienzos de la década dorada ‘I’m allright’ parece poner a prueba al oyente con su sonido más propio de finales de los 60’s y primeros 70’s. Estamos ante una pista de blues ortodoxo, y ese se percibe en cada estrofa de una canción que no traspasa el umbral y se mantiene contenida entre efluvios psicodélicos perfectamente incorporados. Manteniendo la suavidad casi todo el tiempo, en la parte final el corte se precipita en una espiral de solos ácidos y un ritmo atronador.

‘The dreamer’ es otra canción psicodélica de alto nivel. Emergiendo lentamente entre borboteos lisérgicos la pista eclosiona tras el primer minuto de introducción. Pero no estamos ante una explosión de intensidad que haga deflagrar la canción, sino una pincelada de fuerza que rompe la rutina de una pista suave y rebosante de sentimiento en la que la psicodelia chamánica se colorea con esas gotas de blues presentes en la mayoría de las canciones del álbum.

Sin complejos la banda se sumerge en ese espacio retro que tanto les gusta con un corte de hard rock sin artificios. ‘Insight’ evoca el rock de los 70’s con golpes de blues y armonías contagiosas evocadoras de bandas como Zeppelin. Wah wah oscilante y un ritmo que te invita al baile, son argumentos suficientes como para conquistar el éxito con una de las canciones más coloristas del álbum.

Por la vía directa y con algunos elementos stoner, la divertida ‘Why you stop me’ muestra el lado más pesado de una banda que ama los sonidos retro de los 70’s, y eso se siente en canciones como esta. El rock está vivo y es divertido, ¿Crees que podrás resistirte?

Como suele ser habitual en muchas bandas, el plato fuerte se encuentra al final. Así ‘Moonlight shades’ con sus mas de once minutos, y siendo la canción más larga del álbum, se sumerge sin rubor en un pantanoso y humeante blues lisérgico. Penetrante y cautivadora, la pista explora un bosque invadido por las emanaciones de hongos mágicos aportando un gratificante efecto narcótico.  Con dos partes diferenciadas, en su primera mitad, todo sucede lentamente, aumentando la intensidad con la suficiente pausa como poder percibir cada uno de los matices de la canción. Piensa en una especie de ‘Dazed and confused’ o Since I’ve Been Loving You’ en versión francesa. Una vez mas comprobamos la importancia de contar con un buen cantante en la banda, ya que Audric, logra transmitir la rabia y la desesperación en cada estrofa, algo, que no muchos consiguen realmente. Un corte tenso, psicotrópico y con la pesadez suficiente como para aplastarte la cara, ya que su parte final es una orgía ácida en la que todo se revoluciona en un gran caos.  

Fuzzy Grass

Kozmik Artifactz

Reseña: GRAVEYARD.- ‘6’

Tras cinco años de espera y varios retrasos respecto a la fecha inicialmente anunciada, finalmente ve la luz el sexto álbum de GRAVEYARD. Con un escueto ‘6’ como nombre, los suecos nos muestran su lado más contemplativo y dinámico (como nos comentaba su bajista en la entrevista que le hicimos hace meses lee la entrevista aquí) en un álbum que suena a GRAVEYARD tal y como los hemos conocido, pero en el que encontramos también nuevos caminos en su sonido. Necesitados de tomar aire fresco en su creatividad, los suecos nos ofrecen su lado más pausado. Una versión que aflora con elegancia en magníficas canciones psicodélicas que no reniegan del blues ni del hard-rock más salvaje. Un sonido 70’s que se enriquece con un tono que por momentos se torna progresivo y que nunca pasa el umbral. Teniendo en cuenta que estas canciones fueron compuestas en el periodo pandémico, la oscuridad aparece en ellas como tantas veces hemos visto en otros álbumes en los últimos tiempos. Canciones más introspectivas que nos ponen la pausa con unos arreglos acertados. En ‘6’ encontramos momentos cercanos a THE DOORS más chamánicos, a los STEPPENWOLF más divertidos, pero también a los FLEETWOOD MAC de la primera época, incluso con guiños a los blues dylanianos, pero, sobre todo, encontramos a los GRAVEYARD más inspirados desde hace años. Con una producción impecable, ‘6’ seguramente recibirá opiniones encontradas. Por un lado, fans más fervientes que esperaban encontrar a los GRAVEYARD más ácidos y ruidosos, y entre los que veamos esta nueva entrega como un giro en el camino de la banda para ensanchar su horizonte por territorios no explorados suficientemente antes. Un giro que se me antoja premeditado y que no es obra de la casualidad, sino más bien de un estado de ánimo y de una madurez que siempre invita a descubrir nuevas rutas. Con Joakin ofreciendo dos registros vocales diferentes, y acompañado por sutiles coros y melodías, cada canción nos regala pinceladas de intensidad en esta plácida y persistente calma general. Canciones en forma de baladas con las que logran transmitir un sinfín de sentimientos, y en las que no se olvidan de despertarnos de ese mágico sueño con las embestidas de garra que les ha caracterizado a lo largo de su carrera. Podemos concluir que ‘6’ es un disco con un sonido nuevo, pero también es un disco que contiene la esencia de GRAVEYARD, y eso es mucho. Seguramente la monotonía les haya empujado a hacer un disco diferente a los que nos tienen acostumbrados, pero el resultado de su gran inspiración a la hora de componer canciones, es sencillamente brillante. Pero lo mejor es que des al ‘play’, disfrutes de sus fantásticas canciones, y decidas por ti mismo.

‘6’ está disponible vía Nuclear Blast.

Con calmados sonidos psico-progresivos ‘Godnatt’ nos introduce en esta nueva entrega de la banda sueca. Una canción que sirve para medir la intensidad de un álbum en el que los estruendoso no es tan importante. La canción es una pseudo-balada en la que los acordes aparecen con tenidos creando una atmósfera cálida y acogedora con un cierto tono intimista.

De inmediato y sin tiempo para reponernos del plácido viaje del corte anterior, ‘Twice’ borbotea entre riffs punzantes de puro hard-rock 70’s. Con una vibra muy STEPPENWOLF, el corte nos devuelve a los GRAVEYARD más ‘retro’. Una pista rebosante de garra y en la que la banda muestra sus verdaderos orígenes. Sin duda un impactante corte con el que te será difícil no mover tu cuerpo al son de esos vibrantes ritmos.

Retomando las misteriosas atmósferas psicodélicas ‘I Follow You’ emerge lentamente con una introducción en la voz parece recitar más que cantar. Solo necesitan unos instantes para hacer eclosionar la canción por esa senda vintage en la que el blues aflora en unas estrofas impregnadas en humo cannabico. Rabioso y poderoso, el tema mantiene el ritmo cadente, y sobre este, eleva su intensidad por un territorio más angosto y turbio. Un camino ondulante que la banda transita con solvencia haciendo que las transiciones fluyan sin que nos demos cuenta del cambio de escenario.

‘Breathe In Breathe Out’ vuelve a bajar la intensidad para desarrollarse en un apacible entorno.  Una de las canciones más destacables del álbum, sino la mejor, y en la que la cálida voz de Joakin se acompaña de unos coros femeninos que aportan más dulzura a una hermosa canción. Sin salirse de la atmósfera psicodélica, los elegantes pasajes de guitarra se complementan con un ritmo suave y cálido que sirve de bálsamo para el oyente. Seguramente estemos ante los GRAVEYARD mas brillantes desde hace años con una apuesta en la que la pesadez no es tan importante.

Con un nombre como ‘Sad Song’ puedes intuir el contenido de sus surcos. Pasajes vintage con un tono de cuentos del pasado se entrelazan con un sonido blusero casi dylaniano. Hermosas y plácidas melodías que nos acarician proporcionándonos un gratificante entorno para la relajación y el disfrute de sus suaves melodías.

Con un registro vocal más agudo que el mostrado en los cortes anteriores, ‘Just A Drop’ sube las revoluciones con desgarradores pasajes, y unos ritmos más elevados. Insertando solos ácidos con sabor a blues, la pista transita por una senda vintage impulsada por una potente línea de bajo y una composición bien elaborada.

‘Bright Lights’ retoma la pausa predominante en ‘6’ tras la explosión de la canción anterior. Con una susurrante batería y una suave neblina, los suecos ejecutan una canción llena de sentimiento. Nuevamente se perciben pasajes progresivos tocados con la pausa necesaria para que cada nota llegue a nuestra alma.

Anteponiendo la elegancia y los arreglos a la fuerza ‘No Way Out’ es otra canción con sabor a blues en la que los sonidos retro aparecen en corte evolutivo. Con una vibra que me recuerda por momentos al primer Joe Cocker el blues-rock vintage se manifiesta con elegancia y garra al mismo tiempo. Coros sutiles complementan una canción que va de menos a más, pero que nunca pasa la raya.

En un tono más ortodoxo y con ecos de Peter Green, ‘Rampant Fields’ es un blues a la vieja usanza. Sentimiento y pausa con un ritmo sencillo en una ejecución suave solo alterada por algún momento en el que la guitarra se torna diabólica y la voz eleva su tono. Pero eso es el blues, ritmo cadente, y contoneos en distintas direcciones, desde la más abrasiva y desgarradora a la más dulce y profunda. Una canción para escuchar con la luz tenue en la que no falta algún detalle psych. 

Graveyard 

Nuclear Blast

Reseña: O’K AND THE NIGHT CREW.- ‘Zen and the art of rock and roll maintenance’

En activo desde 2018, y absolutamente desconocidos para mí hasta este momento, O’K AND THE NIGHT CREW, han conseguido que mi cabeza estalle con su nuevo álbum ‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’. Un poderoso artefacto sonoro en el que el trio de Connecticut explora con gran acierto las vibraciones heavy-blues y hard rock de los 70’s, con un sonido acido y unas guitarras estelares a las que incorporan rugosos riffs stoner.  Sonidos primitivos llenos garra y fuerza, ejecutados como unos auténticos veteranos. Siempre con un aroma añejo, cada canción ofrece al oyente un punto de vista diferente sin renunciar a su esencia vintage. Pero también encontramos momentos más propios de los sonidos desérticos de los 90s en unas canciones poderosas como un trueno. El álbum es un perfecto collage de vibraciones de los 70’s y en sus surcos no hay ninguna canción de relleno.  ‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’ es la perfecta banda sonora para una noche de desenfreno, una de esas noches que se largan hasta el amanecer. Este power trio emula a los pioneros, pero sabiendo a le perfección que hacen, y además lo hacen bien, porque este nuevo álbum una colección de éxitos repleta de fuzz, riffs, funk y buen rock a la antigua. Un álbum que no es para los débiles, y que a buen seguro hará que tu cuerpo se estremezca con esas fantásticas vibraciones de antaño. ¿Te atreves a degustar estas nueve salvajes canciones? No te dejes engañar por su portada, el viaje merece la pena.

Advertencia: Este álbum puede resultar adictivo. Desde Denpafuzz no nos hacemos responsables de una escucha prolongada. ¡Avisados estáis!

‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’ está disponible vía Oak Honest Records.

‘The Poor Surgeon’ eclosiona en riffs poderosos con una voz desgarrada que directamente nos traslada a algún sucio garaje usado como local de ensaño en los primeros 70’s. Su primitivo sonido y su cadencioso groovy tienen todos los elementos para atrapar al oyente a las primeras de cambio. Ese sonido difuso y el aura vintage son alicientes suficientes para seguir explorando un álbum que te sorprenderá.

Mas contundente y rugoso, ‘Walk on’ se desarrolla con un aroma más noventero al que los solos de guitarra y las voces aportan su tono rockero más clásico. 

Con un groovy que te atrapa ‘Phaedrus the Wolf’ juega con elementos funk y con ritmo colorista bajando algo la intensidad. El ritmo por encima de unos riffs omnipresentes que se balancean por un espacio animado en el que los ganchos Stoner afloran con naturalidad.  Un torbellino de fuzz completa otra notable canción construida sobre una estructura sencilla pero efectista.

En ‘100 miles’ la banda nos invita a orgía de ritmos vintage de la que no podrás escapar. Un corte bailongo que te cautivará sin remisión. Por momentos con un tono más propio de bandas como Blue Cheer, el corte contiene solos ácidos acompañando a ese ritmo imparable. Los tonos blues hacen acto de presencia con un ropaje retro de alto nivel.

La bacanal vintage continúa con la trepidante ‘Cosmic Meditations’. Una canción salvaje y arcaica llena de garra en la que el blues y los ritmos retro nos sumen en otra orgía de riffs y ritmos que te volarán la cabeza y harán que tu cuerpo se active sin remisión. Una perfecta banda sonora para una noche de sábado en la que el rock manda. El corte tiene distintos cambios de ritmo que siempre van a más. Retro-rock irreverente y bien tocado.

‘Outsiders of the Mind’ nos noquea con golpes de hard-rock poderoso y estribillos contagiosos. En esta ocasión la banda toma una senda más ortodoxa para mostrar al mundo todo su potencial. Rock directo, sin contemplaciones, con un ritmo trepidante y unos solos de guitarra que nunca faltan a su cita.

El contagioso ritmo de ‘Law of One’ nos devuelve al corazón de los 70’s con una mezcla efectiva de rock crudo y unas gotas de blues. Los estribillos pegadizos aportan color a un corte turbio en el que el rock de siempre se manifiesta mostrando su cara más sucia, pero a su vez divertida. Con alguna dosis de fuzz intoxicante la banda nos envuelve entre humo cannábico para hacer el corte más aturdidor. La banda no hace prisioneros en otra canción aguerrida y de fácil escucha.

Con un tono stonerizado, ‘Voyage to Ecstacy’ incide en el rock primitivo a paso lento. Una mezcla atractiva que combina momentos de blues pesado y una atmósfera vintage. Aquí los golpes de riffs retro acompañan un groovy contagioso y efectivo.

Volviendo al corazón de los 70’s, ‘From Neptune to Mars’ rezuma blues ácido y riff intoxicantes. Estribillos vacilones hacen que la pista adquiera un tono alegre que contrasta con su turbio sonido. Su guitarra asesina nos recuerda que estos chicos beben del manantial del rock ácido de los 70’s, y así lo reflejan está fantástica canción.

O’K and the Night Crew
Oak Honest Records

Reseña: ROSTRO DEL SOL.- ‘Blue storm’

Después de su impactante y magistral álbum debut de 2021, el combo mexicano ROSTRO DEL SOL regresa con un Ep de cuatro canciones que se desarrollan a lo largo de mas de media hora. Ep, Lp, lo mismo da, lo importante es que podemos disfrutar de nuevo del trabajo de estos magistrales y aventajados músicos. ‘BLUE STORM’, dos piezas largas y dos cortos con un carácter diferenciado pero que su vez tiene muchas características en común. ‘BLUE STORM’ es un álbum vertiginoso que ve enriquecido el sonido de la banda con una mayor presencia de sonidos de viento, lo que hace que sus canciones caminen por una senda más progresiva, prescindiendo algo más de la psicodelia ácida y el blues que nos mostraron en su álbum homónimo (reseña aquí). Incidiendo en el legado de bandas como ATOMIC ROOSTER o COLLOSEUM, y apoyándose en algunos sonidos más propios de bandas como CAMEL, la banda no pierde el norte, sino que se centra en una exuberante exploración vintage. Buenas melodías que oscilan en su intensidad (especialmente en la dos primera canciones) y una bacanal de ritmos que consiguen calar en el oyente, son los argumentos de esta nueva entrega. Un caleidoscopio de sonido progresivos con pincelas psicodélicas, un groovy fantástico y momentos embriagadores en los que la banda se deja llevar por sonidos expansivos. Un cautivador y fascinante collage musical llegado de Ciudad de México para recordarnos como tocaban loas grandes bandas hard-progresivas de los 70’s. Algo que en pleno siglo XXI siempre es de agradecer, porque la creatividad no se perdió con el final de siglo XX, sino que en la actualidad podemos encontrar propuestas de bandas como esta, que veneran aquellos sonidos, y los ejecutan sin complejos. ¿Puede haber mayor homenaje?, porque como tantas veces he dicho, hoy, SI se sigue haciendo buena música, aunque esta, se parezca a la de los viejos tiempos de gloria del rock, y la prueba son álbumes como éste y bandas como ROSTRO DEL SOL.  

‘BLUE STORM’ fue grabado y mezclado en Rec-On Studios entre 2022 y 2023 por Jorge Trejo y masterizados por Juan Puget. La portada estuvo a cargo de Elena Ibáñez, y la contraportada es obra de Miguel Isidoro. Disponible vía Stolen Body Records.

ROSTRO DEL SOL son en ‘BLUE STORM’: Mitch Balant (guitarra), Baruch Hernández (teclados), Israel Mejía (bajo), Roy Cabrera (voz), David Trejo (batería), Daniel älvarez (saxo), Antonio Álvarez (saxo), Joel Franco (saxo) y Damián Burgos (batería en ‘Blue storm’).

‘Blue storm’, la canción más larga del EP, con 14 minutos, escarba el legado hard-progresivo de los 70’s adoptando un sonido más propio de bandas como ATOMIC ROOSTER. El predomino de los teclados como base de su sonido es solo uno de los argumentos de una canción oscilante, con saxos, una línea de bajo realmente magnética, y unos solos de guitarra que ponen la acidez en este conglomerado de vibraciones vintage. Cabe destacar el trabajo de una voz que, sin ser maravillosa, cumple a la perfección su misión cautivando al oyente con su registro. El corte es todo un torbellino de estilos que se agolpan en busca de un objetivo común. Aparentemente caótico por momentos, la canción parece salida de una jam diabólica en la que el blues tiene su momento de protagonismo. Lo cierto es que su monumental sonido hace que el corte adquiera una exuberancia descomunal.

Brotando suavemente ‘Kinich Ahau’ mantiene el alma progresiva de los mexicanos entre tonos relajados. En esta canción compuesta en 2016, la atmósfera vintage nos confunde sobre el año en el que vivimos. Sobre esa base retro, la guitarra describe ensoñadores pasajes con un aroma sureño y un ritmo que por momentos se intensifica para decaer en un espacio en el que la elegancia de sus melodías nos envuelve en una gratificante atmósfera. Aquí los elementos de viento van llevándonos a un entorno sonoro en el que los apacibles sonidos progresivos se intercalan con sutileza. La parte central de la canción presenta momentos más propios de bandas progresivas de los 70’s en su faceta más melódica y dulce. La entrada de la voz ralentiza el corte y todo se vuelve más suave y volátil. Aquí los pasajes sinfónicos en línea Camel toman el protagonismo con el sonido del saxo. Un ejercicio compositivo que refleja la faceta más experimental y jazzera de estos hijos de Montezuma. En este espacio jazz-rock progresivo el corte se rearma para discurrir por ese espacio sonoro en el que tan bien saben moverse estos chicos. El guitarrista de la banda comenta sobre la canción: “Esa rola se la hice a mi hijo cuando estaba en gestación. No la había sacado porque con los compañeros anteriores que estuvieron en la banda no había encontrado esos sonidos que tenía en mi cabeza. Le conté la idea que tenía de la letra a Roy y él fue quien la hizo y quedó perfecto en lo que yo quería transmitir. Hay unos versos que dicen: ‘La espera terminó, vino de estrellas distantes y de una galaxia incierta donde nacen los soles. Un día llegó para compartir la luz y hacernos recordar emociones olvidadas a cómo usar el corazón para amarnos’. En ese tiempo no la estaba pasando muy bien que digamos y Kinich, mi hijo, hizo que me diera cuenta de muchas cosas para así cambiar mi forma de ver la realidad”.

Si las dos primeras canciones llegaban a los diez minutos, ‘El Ritual’ se desarrolla en cuatro minutos de solos de guitarra y un penetrante órgano vintage. Desnudando su lama la desgarradora voz nos sitúa en un espacio psico-progresivo de un nítido carácter vintage. Todo un viaje al corazón de los 70’s en una pista hard-prog de manual. Eso sí, ejecutada por la vía directa.

‘Dark metamorphosis’ cierra este Ep con una bacanal de sonidos retro al más puro estilo 70’s. El mayor protagonismo de la voz y las embestidas de los instrumentos de viento chocan con un ritmo vibrante y golpes de hard-rock con pinceladas funk. El tema mas contundente del álbum gracias a la sobriedad de sus momentos más rockeros.  Aquí el legado de bandas como COLLOSEUM vuelve a aflorar sin rubor.

Rostro Del Sol
Stolen Body Records

Reseña: THE GOLDEN GRASS.- ‘Life Is Much Stranger’

LIFE IS MUCH STRANGE’, el esperado nuevo álbum de los neoyorquinos THE GOLDEN GRASS, es una excitante aventura sonora vintage llena de riffs en una amalgama creativa de hard rock, boogie, con sutiles exploraciones psicodélicas y golpes de proto-metal incendiario. Todo repleto de conmovedoras voces las armonías en capas y una técnica instrumental envidiable. Edificante, deliciosamente retro y sin duda un álbum absolutamente recomendable para los amantes del rock de siempre. Ese rock que elevaron al cielo bandas como Grand Funk Railroad, Captain Beyond, y tantas otras. Porque, alejándose de cualquier moda, el trio compone y toca la música que sienten, la que han mamado desde su infancia, y eso se refleja en un trabajo sólido, sin demasiadas pretensiones, pero fresco y vital. Con un sonido espectacular, estribillos y ritmos contagiosos, THE GOLDEN GRASS mantienen la esencia que nos habían ofrecido en sus álbumes previos, para presentarnos otra fiesta de rock atemporal, con canciones que navegan en aguas de rock crudo, de funk, de psicodelia, de rock sureño, con guiños progresivos y alguna excursión jazzística. Toda una aventura sonora en un collage moderno que mira sin rubor a la década de los 70’s,  para traernos aquellas maravillosas vibraciones del pasado,  a un presente en el que no necesitan fingir su verdadera vocación. THE GOLDEN GRASS son rock en estado puro, rock versátil y sin ataduras; un legado que transforman en un brebaje mágico de ricos sabores, con un alto poder de seducción. “LIFE IS MUCH STRANGE’ es un álbum concebido antes de la pandemia, y sus siete canciones, nunca han sido interpretadas en vivo.

THE GOLDEN GRASS son:
Adam Kriney – Batería y voz principal
Michael Rafalowich – Guitarra y voz principal
Frank Caira – Bajo y coros

LIFE IS MUCH STRANGE’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

‘Howlin’ nos empapa con coloristas vibraciones de rock sureño de vocación 70’s. una pausada melodía con seductores pasjaes se soporta entre guitarras rabiosas y ritmos oscilantes con sabor vintage. Rock añejo revitalizado con componentes del siglo XXI, manteniendo la autenticidad. Una canción vibrante y luminosa con guitarras rabiosas y una base rítmica gruesa y poderosa que se contonea seductora ante nosotros proporcionadnos una sensación de vitalidad y optimismo. En sus seis minutos de duración la banda se recrea en pasajes retro con un gran dinamismo alargando el chicle y mostrando que estos chicos viven en el pasado sin ningún rubor.

Mostrando un sonido más turbio y grueso, el rock and roll de ‘Springtime’ se muestra contenido sobre una armonía sencilla, pero efectiva. Los devaneos de las guitarras ponen la garra sobre una melodía mucho más pausada. Jugando con las voces y coros consiguen dar brillo a un corte que se balancea sobre la cuerda del rock clásico, incorporando pausados pasajes psicodélicos con ritmos que coquetean con momentos de jazz. El magnético bajo y el fuerte ritmo persistente coexisten con efectos y solos más ácidos en un corte pausado pero vibrante.  

A caballo entre el hard-rock y el heavy-rock, los riffs de ‘Islan in’ muestran el lado más fornido de una banda que toca rock and roll con acento sureño pero que no se queda ahí. Con un sonido contundente THE GOLDEN GRASS escarban en las vibraciones pesadas de los 70’s adornándolas con aromas campestres a través de melodías aterciopeladas. La fuerte línea de bajo contrasta con esos solos de guitarra afilados tan presentes en todo el álbum.

 ‘100 Arrows’ cabalga brioso a lomos de una montura de boogie rock conteniendo todos los elementos que se le pude pedir a un corte de estas características. Estribillos y melodías contagiosas se insertan entre pasajes que se inclinan a un espacio más psicodélico. Los buenos solos de guitarra no faltan a su cita haciendo que la canción se emplace en un escenario de rock clásico.

Cambiando el dinamismo por pasajes más moderados ‘Not without’ incide en una fórmula que a estos chicos les funciona. Psicodelia, rock sureño y un cálido ritmo ponen una aparente pausa al frenesí sonoro de la banda.

Explorando un espacio más progresivo ‘The answer’ se nutre de un sonido denso que se adorna con voces más propias de Grand funk Railroad. otra canción luminosa que inspira optimismo entre sus cuidadas melodías vocales. Rock de los 70s en estado puro con coqueteos con diferentes referencias estilísticas.

De nuevo el boogie nos introduce en ‘A peculiar’. A pesar su aparente carácter contenido, el corte consigue contagiar su ritmo en tono más complaciente. Insertando elementos psicodélicos el corte se balancea entre ritmos cambiantes en una senda en la que el rock clásico se muestra en todo su esplendor.

THE GOLDEN GRASS:
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