Reseña: THE WILD CENTURY.- ‘Organic’

‘ORGANIC’ el cuarto álbum de los holandeses THE WILD CENTURY, viene cargado de vibraciones psicodelias llegadas de los finales de los 60’s. Sin dejar de hacer evolucionar su sonido desde álbumes como ‘RAW’ (reseña aquí) o ‘5’ (reseña aquí), la banda holandesa crea canciones manteniendo una reverberación repetitiva para sustentarlas. Unas canciones que huelen añejas gracias a la sutileza de su órgano hammond y a unas melodías florales que coquetean con la west-coast, pero también con el garage más primitivo de bandas como THE VELVET UNDERGROUND o THE STOOGES. Sin haber perdido ese espíritu doorsiano que nos mostraron en sus anteriores álbumes, la banda construye canciones de psicodelia colorista y vibrante, pero también intimista. Alejándose de estereotipos de las bandas retro, THE WILD CENTURY crea una casi imperceptible cortina nebulosa sobre la que refleja tántricos y susurrantes sonidos. Ahí radica uno de los principales valores de este nuevo álbum, la capacidad para ofrecer un sonido turbio, sucio por momentos, pero sumamente penetrante en el oyente. Sus pasajes meditativos se aromatizan con incienso aportando un tono exótico y espiritual a alguna de sus canciones. Pero no se quedan en ese estado narcótico, sino que a su vez consiguen impregnar al oyente de unas vibraciones luminosas y calidoscópicas rebosantes de buenas energías. Un fascinante viaje a lo largo de dimensiones cósmicas afinadas con sitar, donde los bajos armónicos y los ritmos mántricos, bombean mientras los astrales proyectan sus ritmos etéreos en la lucidez de todos.

THE WILD CENTURY son:
Stan Aarts – voz, guitarras, acústica de doce cuerdas en ‘Carry On’
Joris Verbogt – voz, bajo, guitarra en ‘Lowdown Dog’
Gerton Govers – voz, sitar, guitarras
Butsenzeller – batería /percusión
Paola Pica – voz, órgano hammond

‘ORGANIC’ está disponible vía Tonzonen Records.

‘Lowdown Dog’ nos trae una apetecible fusión de elementos garage con psicodelia 60’s . Con una vibra que me recuerda un híbrido entre THE VELVET UNDERGROUND y THE STOOGES, el tema borbotea en una atmósfera difusa y psicotrópica entre ritmos ardientes. Un sonido sucio y vitalista que invita al baile a lo largo de sus seis minutos.

Con un gorovy más pegadizo, el wah wah de ‘Oh Yeah’ los holandeses se sumergen en un espacio vintage en el que las rugientes guitarras y el órgano retro nos invitan a la fiesta. Su desenfrenado ritmo hará que tus articulaciones no puedan resistirse. Contagioso y vibrante, el corte parece hechizarnos entre pasajes psicotrópicos sin renunciar a su colorista armonía. Si no bailas con esto es que estás muerto.

Poniendo la pausa ‘Carry On’ nos narcotiza entre acordes de sitar aportando una atmósfera meditativa. Suaves acordes de guitarra mas propios de otra época dan paso a una cálida y sugerente voz. Un aterciopelado corte que toma la senda acolchada para transmitir todo su potencial. Una canción floral en la que se pueden sentir los ecos de la west coast. Una bella canción que se eleva en su parte central para sucumbir a delicadas melodías.

‘Beautiful Queen’ con sus mas de nueve minutosretoma los espacios lisérgicos con lentos y susurrantes acordes. Desde la calma, THE WILD CENTURY va tejiendo la canción con lentitud. Un exotismo intrínseco y momentos más propios del Rey Lagarto nos van sumiendo en un trance chamánico. Psicodelia en esta puro con pasajes recitados y un aura meditativa. Sumidos en una neblina narcótica el corte va impregnado nuestros sentidos proporcionando un gratificante y espiritual trance.    

Sin salirse del guion, ‘Grey Blue Eyes’ vuelve a escarbar en el legado psicodélico de finales de los 60’s. su cadente ritmo y el cálido sonido del órgano se adorna con una bella melodía vocal. De nuevo los ecos west-coast se fusionan con pasajes vintage creando un sonido borroso del que la luz aflora gracias a las sugerentes melodías vocales.

Mother’s Grace cierra el cuarto trabajo de la banda holandesa con un sonido pastoral. Emulando The Animals, las vibraciones psicodélicas de los 60’s aparecen entre unos surcos con suaves melodías. Sin llevarse el protagonismo, el sonido del órgano en un segundo plano crea la atmósfera perfecta para el desarrollo de la canción. Una suave brisa que nos mece con delicadeza sacando el lado más sensual de THE WILD CENTURY, una banda del siglo XXI con unos genes creativos, nacidos hace 50 años.

The Wild Century

Tonzonen

Reseña: EDENA GARDENS.- ‘Edena gardens’

Probablemente el nombre de EDENA GARDENS no te resulte familiar, pero si escuchas el nombre de El Paraiso Records, Papir o Causa Sui, podrás intuir cual es el contenido de este nuevo proyecto. Niklas Sorensen, guitarra de PAPIR, Jakob Scott, batería de CAUSA SUI y Martin Rude, colaborador habitual de Jakob en diferentes proyectos, son los artífices de este gratificante viaje que atraviesa las fronteras de la psicodelia moderna. Los daneses continúan con distintos proyectos su exploración de nuevas vías en la que desarrollar su creatividad, a través de canciones atmosféricas en las que la psicodelia balsámica nos sume en un gratificante sueño. Posiblemente estemos ante un álbum que no sea para todos los públicos, pero yo invito a los seguidores de los sonidos más pesados que hagan un paréntesis de riffs contundentes y monolíticos, para dejarse llevar por estas fascinantes canciones.  Una experiencia sensorial que nos lleva en volandas de una guitarra mágica, unos ritmos cadentes, contenidos e hipnóticos. Sonidos expansivos y ambientales que lentamente van sumiéndonos en un ‘Paraiso’ sonoro sumamente gratificante. La música como elemento de terapia en una mirada hacia ese interior que muchas veces tenemos olvidado. En los convulsos tiempos que vivimos, a veces debemos a hacer una pausa, y este primer álbum de EDENA GARDENS, es una gran oportunidad para ello. Puede que esto sea una reunión puntual o puede que no, que tenga continuidad o que no, solo el tiempo tendrá la respuesta, pero mientras tanto, relájate y disfruta de uno de los álbumes psicodélicos más hermosos que ha traído el presente año.

EDENA GARDENS son: Niklas Sorensen (guitarra), Jakob Scott (batería) y Martin Rude (bajo, guitarra, sintetizadores). ‘EDENA GARDENS’ Está disponible vía El Paraiso Records.

‘Aether’ nos señala desde el inicio el camino por el que va a transitar el álbum. Una atmosférica introducción con pinceladas floydianas va mutan a un escenario de relajación con elementos ambient y guitarras flotantes. Una cálida línea de bajo y contenidos tambores van abriéndonos camino hacia un verdadero Jardín del Edén sonoro. Delicados pasajes de guitarra en contraste con esa gruesa línea de bajo nos guían lentamente a un espacio hipnótico de un incuestionable magnetismo. Un gratificante paseo por un entorno sonoro apacible y delicado que se va cociendo a fuego lento para que podamos apreciar todos sus matices. Balsámico y sumamente gratificante, la canción un sume en un profundo trance de una belleza grandiosa. El trio logra crear una atmósfera relajante a través de pasajes de suave psicodelia en la que los tres dejan patente toda su calidad. Si bien el protagonismo puede ser de las melodías que Niklas saca de su guitarra, estas, son complementadas y enriquecidas por una base rítmica pausada y envolvente.

‘Sliding under’ nos enseña la luz de un cálido y reconfortante paraíso ambiental con momentos de slide, con guitarras tejidas con delicadeza. El tema va elevando su intensidad sin perder un ápice de belleza. En la canción se aprecia un ritmo más dinámico y ciertos momentos improvisados que acaban por dar brillo a un corte en el que los efectos aportan una atmósfera etérea de suma belleza. Ondulando lentamente, la intensidad del corte oscila según avanza este, ofreciendo momentos de intensidad variable.

Sin perder ese espíritu ambiental, ‘The canopy’, sigue explorando apacibles atmósferas instrumentales con largos desarrollos de guitarra que van siendo enriquecidos con diferentes elementos. Un insondable caminar que no deja pista de donde va a estar la siguiente curva del camino.  

‘Hidebound’ refleja a la perfección el espíritu de estos músicos psicodélicos. Haciendo fluir lentamente la canción, la guitarra y sus hermosas melodías, los sintetizadores, y el cadente ritmo de la batería van haciendo evolucionar el sonido parsimoniosamente. Un lento transitar que vuelve a llevarnos a un espacio hermoso y gratificante. Un avance cíclico que vuelve una y otra vez al punto de partida, pero siempre por un camino paralelo.

Impulsado por los sintetizadores los cósmicos pasajes psicodélicos de ‘Now here nowhere’ toman otra fisonomía sin salirse del guión. Un corte con un espíritu algo más rockero y espacial, en el que la psicodelia ácida aflora entre un oscilante ritmo y un bajo penetrante y seductor. E nuevo Niklas deja patente su buen manejo de cualquier registro en su guitarra. Sin perder su poder balsámico, la canción se envuelve en psicotrópicos para sumirnos en otro gratificante sueño psicodélico. Esta claro que no existen fronteras para estos talentosos músicos de creatividad infinita. Nuevamente la canción me evoca momentos floydianos sumamente elegantes y fastuosos. Complejo en sus armonías, el corte parece dejar espacio a cada músico para un lucimiento personal en pos de una causa común.

En contraste con los largos temas anteriores, ‘Iod’, se muestra como una especie de susurrante interludio ambiental. La puerta de entrada a un nuevo mundo parece mostrarse ante nosotros.

El álbum cierra con los exóticos pasajes de ‘An T-Eilean Dubh’. Otra bella canción con vibrantes tabores y un manto difuso envolviendo las suaves melodías de Niklas y su guitarra. Con una vibración del desierto, el tema transita por un espacio heavy-psych más cercano al sonido de los propios Causa Sui. Con un ritmo dinámico el psicodélico corte camina esta vez un sendero que puede resultarnos más familiar.  Una especie de vuelta a los origines llena de belleza y suficientes elementos psicodélicos como para fascinar a cualquier amante del género.

El Paraiso Records

Reseña: HOWARD.- ‘Event Horizon’

‘EVENT HORIZON’ es una de esas gratas sorpresas que uno se encuentra cada cierto tiempo. El tercer trabajo de los franceses HOWARD, viene cargado de sonidos vintage marcados por la profundidad de un órgano hammond diabólico, unas voces conmovedoras y la suficiente psicodelia como para no poder resistirse a zambullirte en sus surcos. Hard-progresivo más propio de los 70’s, empapado de fuzz, golpes de stoner y constantes cambios de registro. Con un sonido ampuloso, HOWARD nos sumen en un caleidoscopio sonoro más propio de otros tiempos, pero con los suficientes elementos contemporáneos como para no oler a naftalina. Toda una locura en un ejercicio creativo lleno de alicientes para el oyente. Efectos, atmósferas retro, y un túnel de psicodelia pesada que logrará hacer que tu cabeza explote en un orgasmo de emociones. Divertido y anguloso, ‘EVENT HORIZON’ es de esos álbumes que gana con nuevas escuchas, ofreciéndonos múltiples matices que habían pasado desapercibidos. Un álbum impactante que no se recrea en estereotipos del pasado, sino que abre su coctelera para ofrecernos su personal e intoxicante brebaje. Chamánico por momentos, desgarrador en otros, el álbum nos ofrece ocho canciones que completan un aquelarre reconfortante que se balancea entre la suavidad de sus melodías y sus ampulosos desarrollos instrumentales. Nuevamente la magistral voz con una cierta inclinación doorsiana, hace que cada canción brille como las estrellas, con su propia luz.

HOWARD son: JM Canoville (voz y guitarras), Raphaël Jeandenand (órgano, sintetizadores, bajo y theremin) y Tom Karren (batería, samplers, glockenspiel y flauta)

Emulando al Jim Morrison poeta, ‘Bankable sermon’ abre el álbum con chamánicos pasajes psico-progresivos antes de zambullirse en un entorno hard-prog. Buenas voces, fascinantes estribillos y un impactante órgano vintage, impulsan un corte vibrante que marca el devenir del álbum.

Bajando las revoluciones, ‘Seeds of love’ ofrece una cara más suave y amable. Aquí los sosegados pasajes vocales se adornan con pasajes progresivos que se acercan a los estándares del rock clásico, desde una mirada pausada.  A pesar de su espíritu sosegado el corte contiene momentos desgarradores en los que todo se revoluciona.

‘Need want get’ se deja seducir por una apuesta más ecléctica. Su oscura atmósfera se salpica con voces narrativas y constantes cambios de ritmo. Manteniendo una dualidad entre lo progresivo y lo alternativo, el corte contiene pasajes narrados que contrastan con alguna guitarra insertada con sutileza y un curioso trabajo de teclados. Un corte extraño que mantiene el ritmo en todo momento haciendo que todo resulte más cohesionado.

Evolucionando lentamente ‘Telescope’ parece susurrarnos con sus delicadas melodías. Un plácido espacio que se toma su tiempo para desplegar todos sus encantos con un sonido vintage de manual. Sus suaves pasajes son golpeados por ocasionales subidas de intensidad que no le hacen perder su carácter plácido y reconfortante.  Con el sonido del órgano arrestando los riffs a un entorno de pesadez la canción se muestra contenida y rica en matices hasta su desgarrador final.

 ‘I heart a sound’ chisporroteante efectos psicodélicos con una breve introducción que da paso a su verdadero propósito. Su sonido hard-progresivo del pasado siglo se adorna con elementos contemporáneos en una fusión sumamente apetecible. Rebosante de fuerza la voz y órgano se balancean mutando su forma de presentarse ante el oyente. Una dualidad en la que lo progresivo flirtea con elementos psicodélicos entre alguna embestida más pesada y un final explosivo y dinámico.

La vibra Morrisiana de las melodías de ‘The way’ es el reflejo de parte las canciones del álbum. Bellas y cálidas melodías arropadas por una sutil instrumentación creando un entorno atmosférico de gran belleza. Avanzando con sigilo el corte nos introduce un bosque psicodélico lleno de matices. En este placido y meditativo entorno, la guitarra se asoma al tema proporcionando brillantes momentos que contrastan con el protagonismo del órgano a la mayor parte de las canciones. Una canción con personalidad propia en la que HOWARD parece prescindir de los golpes de pesadez para crean un efecto balsámico sumamente gratificante para el oyente.

‘Heedless’ se precipita entre ritmos hipnótico y efectos por un espacio más turbulento en el que los ecos blues y la psicodelia cósmica se unen a la fiesta. Lleno de fuerza y dinamismo, el corte parece arrollarnos con toda su vitalidad.

Con una propuesta inspirada en el legado floydiano ‘Event horizon’ palpita creando un atmosférico espacio en el que HOWARD albergan los mejores momentos del álbum. La cautivadora voz y su pausada instrumentación son un argumento lo suficiente fascinante como para caer rendido a sus encantos.  Sin duda estos chicos parecen no ponerse barreras en su creatividad. Manteniendo ese carácter que hace que los temas graviten entre los momentos plácidos y suaves con la pesadez y fuerza de sus medidas embestidas pesadas. Brillantes riffs y fuertes ritmos complementan un corte sobrio y bien diseñado para seducir al oyente de mil formas diferentes. Aquí reside precisamente todo su encanto.

Howard – The Band

Reseña: SULA BASSANA.- ‘Nostalgia’

Con veinte años de carrera, el ex guitarra de ELECTRIC MOON, Sula Bassana, publica un álbum con canciones que fueron compuestas y grabadas entre 2013 y 2018, y que parecen reflejar su lado más introspectivo. Con una notable influencia de los sonidos kraut, y psico-progresivos de los 70’s, la mirada espacial se muestra más rockera que trabajos anteriores. Evolucionando en su sonido, las canciones se presentan con elementos que las hacen mutar a un escenario más futurista y espacial. Sinfonismo, golpes de pesadez y elementos exóticos, conforman un trabajo introspectivo presidido por una extraña oscuridad. Porque los suaves pasajes de sus canciones, nos invitan a mirar hacia nuestro interior en este gratificante viaje sonoro. Mas melódico pero los suficientes elementos psicodélicos y espaciales, Sula no tiene rubor en mirar al jazz para dar brillo a alguno de los temas, como también tiene reparos en aportar riffs más contundentes y ácidos en algunos pasajes. Pero sobre todo, el flujo constante de suave rock espacial, preside el conjunto de las canciones.  Con alguna voces chamánicas, las canciones cobran un gratificante poder narcótico para sumir al oyente en un mágico sueño lleno de alicientes.  ‘NOSTALGIA’ no es de esos álbumes que te pones por las mañanas para despertarte, pero si de los que te ayudar a la relajación y a la expansión de la mente, porque en eso, Sula es un maestro.

Después de algunos álbumes más orientados a la electrónica, este nuevo disco está enfocado más al estilo de los álbumes orientados al rock como Dreamer, The Night, Dark Days o Live At Roadburn 2014.

Sula Bassana es el pseudónimo de  Dave Schmidt, el multi-instrumentista, que toca en Zone Six e Interkosmos (y ha tocado en Electric Moon, Psychedelic Monsterjam, Krautzone, Weltraumstaunen, Liquid Visions, Growing Seeds, etc.).

Toda la música compuesta, interpretada, grabada, producida y mezclada por Sula Bassana (Dave Schmidt) en su Amöbenklangraum. Música grabada entre 2013 y 2018. Últimas sobre-grabaciones y voces grabadas entre 2019 y 2021.

Sula toca guitarras, bajos, batería, sintetizadores, órgano, Mellotron y sitar eléctrico e incorpora algunas voces en las pistas 1 y 2. ‘NOSTALGIA’ está disponible vía Sulatron Records.

‘Real Life‘ nos sumerge a las primeras de cambio en una atmósfera meditativa. Un entorno psicodélico ejecutado desde la calma y enriquecido con calidad y chamánicas voces, algo que supone una novedad en las composiciones de Dave. Su pausado tempo, hace que el corte se tome su tiempo para eclosionar, pero cuando sucede, lo hace de una manera esplendorosa. Melodías envolventes con un cierto tono floydiano, se conjugan con una pesadez intrínseca pero comedida. Sus exóticas melodías salidas de las cuerdas del sitar flotan en ese apacible espacio sonoro para gratificar nuestros sentidos proporcionando al oyente una grata sensación de bienestar y relajación. Prescindiendo de los elementos electrónicos que habían marcado sus álbumes previos, la canción es todo un bálsamo sensorial impregnado en sustancias psicotrópicas. La parte final nos ofrece un espacio monumental espacio psico-progresivo de gran belleza.

En un tono más experimental ‘We Will Make It’ explora calmados espacios psicodélicos. Un suave susurro adornado con bellas melodías de guitarra va evolucionando a un entorno de oscuridad de gran magnetismo.  Una mirada a los orígenes del kraut rock de los 70’s con los suficientes elementos psicodélicos como para seducir a los amantes de los sonidos más ‘viajeros’ Estamos ante una canción que hace gravitar livianamente sus elementos con un resultado balsámico para el oyente. Hipnótico y misterioso, el corte se adorna con un tono espacial que es como un gratificante viaje a los confines del cosmos. A pesar de los numeroso sintetizadores, la canción mantiene ese espíritu rockero predominante en todo el álbum.

Cuando pones a una canción el nombre de ‘Nostalgia’ no parece difícil adivinar cual puede ser su contenido. La dulzura en tonos grises aparece en cada nota proporcionando una atmósfera melancólica con ciertos elementos jazz. Su elegante sinfonismo le aporta un aroma vintage muy apetecible. Aquí los elementos progresivos predominan entre suaves ritos que no terminan de explorar, sino que mantiene la calma y la tristeza a lo largo de toda la canción.

‘Wurmloch’ nace entre efectos creando una sensación de misterio desde algún lugar del cosmos infinito. Un reducto para los sonidos espaciales auspiciado por los sintetizadores en una nueva experimentación sónica.  Sus tonos futuristas se envuelven en una neblina narcótica que rebaja la tensión. Explotando con dinamismo, sus tonos kraut aparecen sin complejos, mientras los efectos revolotean en el ambiente creando un espacio en el que la psicodelia espacial se desarrolla en su hábitat natural. Usando todos los ingredientes característicos del género, consigue crear otra banda sonora de película de ciencia ficción. El tema mas espacial e hipnótico del álbum. En la parte final, la canción se dota de profundos solos de guitarra rebosantes de psicodelia y una mayor intensidad rítmica. Un tránsito evolutivo que funciona a la perfección.

El álbum cierra con la oscura ‘Mellotraum’. Sin salir de ese escenario futurista, l canción parece incidir más en la exploración progresiva con un persistente tono sinfónico. Completamente instrumental, los sonidos de un nuevo mundo se presentan ante el oyente ofreciendo un espacio innovador. Suave y balsámico, el corte no desdeña algunos momentos kraut en su sinfonismo empírico.

 Sula Bassana 

Sulatron Records

Reseña: MY SLEEPING KARMA.- ‘Atma’

Puede que para algunos MY SLEEPING KARMA sean una banda psicodélica, otros se fijarán mas en su faceta stoner, pero para muchos será un descubrimiento comprobar cómo se desenvuelven en territorios post-rock. Aquí en ‘ATMA,’ la banda brilla con luz propia, haciéndose acreedora de poseer una estrella en la galaxia del post-rock contemporáneo. EL séptimo álbum de los alemanes llega tras un silencio de siete años, en los que los miembros de la banda atravesaron momentos difíciles, pero este nuevo álbum ha servido de liberación. Estamos ante el álbum más personal y sentimental de la banda, como nos explicaban meses atrás en la presentación que hicieron de ‘ATMA’ en Desertfest-Berlín. Allí, y a pesar de mi poco dominio del inglés, pude comprobar cómo nos explicaban cada canción, un acto emotivo como lo es este nuevo álbum. Palabras que reflejaban que estamos ante un álbum nacido de las entrañas de sus miembros, un álbum que refleja el abismo en el que estuvieron y a la vez el efecto liberador. Con los sentimientos a flor de piel, cada canción contiene bellos pasajes y múltiples alicientes, pero todas ellas forman un conjunto. Lleno de texturas y matices, sus canciones consiguen atrapar al oyente en un sueño del que jamás querrá despertar. Un efecto balsámico que la banda enriquece con unos ritmos dinámicos e hipnóticos, entre monumentales pasajes instrumentales, a los que incrustan sus habituales golpes de pesadez. Porque si, ‘ATMA’ contiene todos los elementos para que, una vez acabada su escucha, vuelvas a darle al play una y otra vez. No sé si ‘ATMA’ es el mejor álbum de MY SLEEPING KARMA, pero lo que si tengo claro, es que es su álbum más personal, un álbum que habita en una oscuridad infinita, que refleja desesperación y tristeza, pero que impulsa furiosamente al cuarteto a la vida. Un álbum que nace desde lo más profundo de sus sentimientos, unos sentimientos puestos a prueba por las circunstancias de la vida, y que hacen que la banda resurja como el Ave Fénix con más fuerza que nunca. Hay pocas bandas que sean tan queridas en la escena como ellos; cada uno de sus conciertos es una liturgia en la que su música entra en los corazones de un público que los ama, y que sabe que son una banda honesta; con ello la magia surge, y la conexión banda-público adquiere su mejor versión.  Este registro catártico, no solo captura el espíritu de la tormentosa época que estamos viviendo en los últimos años, sino que deja un poco de luz para la esperanza, el amor, la belleza y la fuerza, en medio de todas las feas facetas de nuestras vidas vulnerables. ‘ATMA’ describe el yo (absoluto), la esencia indestructible y eterna del espíritu, y a menudo se traduce como el «alma». La enfermedad, la muerte y el miedo existencial habían llevado a la banda a un punto en la música y la vida en el que estaban cerca de separarse. Pero su voluntad de sobrevivir se grabó en ‘ATMA’ , un disco que la banda ni siquiera estaba seguro de que vería la luz cuando comenzaron a trabajar en él en 2017, y si lo hiciera, nunca habría sido para las ventas de la industria, fama o éxito. ‘ATMA’ cuenta la historia de sus vidas, procesando el trauma de las tragedias personales, el dolor más profundo y el miedo de cuatro mejores amigos, que han estado pasando por sus días más oscuros desde la existencia de su banda. 20 años después de su nacimiento como banda, MY SLEEPING KARMA están ahora más unidos que nunca, y eso es algo de agradecer, porque bandas así, deberían existir por los siglos de los siglos.

MY SLEEPING KARMA son: Matte (bajo),  Seppi  (guitarra), Steffen (batería) Norman (Soundboard).

‘Maya Shakti’ abre el álbum con el característico e hipnótico sonido habitual de la banda. Bajo un cierto tono de melancolía, los acordes se suceden describiendo un entorno onírico en el que expandir nuestra mente. Los riffs pesados no tardan demasiado en aparecer, siempre ejecutados con mesura. Manteniendo eso halo místico tan particular de la banda, el tema conjuga embestidas de pesadez Stoner con su psicodelia ensoñadora. Gravitando en lejanas galaxias el corte parece llevarnos a un nuevo mundo. Un espacio sensorial con un efecto balsámico para el oyente que acaba por sucumbir a desarrollos más propios del post-rock. El flujo constante de su hace que la canción nos lleve en volandas al espacio que la banda quiere. Esta, es la mejor forma de trasmitir todos los sentimientos ocultos en sus maravillosos surcos. Un peregrinar que pasa por numerosos momentos de calma, pero sin denostar la pesadez y la fuerza de sus poderosos riffs. Atravesada esa barrera sensorial todo sucede con una mayor intensidad dentro de ese espacio etéreo e ingravitatorio.

Manteniendo el magnetismo en cada acorde, ‘Prema’ fluye sin prisas como un manantial que poco a poco va esparciendo bellas melodías dotadas de un misticismo casi devocional. Abarcando un amplio espectro sonoro, el tema crea un espacio ambiental en el que el post-rock de majestuosas texturas habita entre ritmos que se acelerar y momentos de una mayor contundencia. Su melodía consigue rápidamente atrapar al oyente y sumirlo en un gratificante trance. Una vez aquí, los sonido graves y pesados se apoderan por momentos de la canción, dotándola de una fuerza que contrasta con los suaves pasajes de tonos espaciales. Otra bella canción no exenta de pesadez.

‘Mukti’ es la expresión del significado de la propia palabra. ‘Muti’ significa liberación, dejar ir, experimentar la paz más elevada. Así el propio Steffan, batería de la banda comenta: ‘En momentos en que la mayoría de las noticias parecen ser negativas, todos pueden decidir dónde centrar la atención. Una ley universal dice que la energía siempre sigue a la atención. Dirigiendo nuestra atención hacia cosas positivas, podemos quita la energía de lo negativo. Esta es la forma en que cada individuo puede hacer una pequeña contribución a la curación.’. Con esta premisa solo queda disfrutar de las reconfortantes y liberadoras melodías que contienen unos surcos llenos de belleza. En ese espacio de relajación, MY SLEEPING KARMA crean un corte en el que la belleza se conjuga con un espíritu que explora lejanas galaxias, siempre sin perder su tono místico ye incluso trascendental. Pero sus notas sirven para la introspección, es de esas canciones que puedes sentir en profundidad dejando que cada acorde te empape de la magia que contiene su música, o puedes dejar que el tema fluya libremente, nunca te molestará en su travesía. Aquí los sintetizadores juegan un papel más protagonista, siempre en conjunción con sus dinámicos ritmos y bellos momentos de guitarra.

Naciendo de una estructura atmosférica en la que el post-rock brilla con luz propia, ‘Avatara’ es una salida a luz. El significado del nombre de la canción es el descenso de seres sobrenaturales a la tierra con sus formas cambiadas. Así, el tema rezuma espiritualidad y una cierta liberación. Su sonido expansivo hace que nuevamente caigamos en un trance sensorial. Un espacio en el que el relato de los alemanes va cambiando sus formas y su sonido. Hipnótico y un carácter netamente atmosférico, consigue transmite al oyente un relato espiritual llena de sentimiento. Rebosante de magnetismo, la guitarra de Sepp, nos lleva en volandas a un mundo mágico, un espacio que se cubre de una monumentalidad grandilocuente, pero a su vez produciendo un efecto balsámico para el oyente. Los sintetizadores creando la atmósfera y todo el hipnotismo de la banda reflejado en la canción.

‘Pralaya’ continúa con esa exploración de insondables espacios en los que la mente pude expandirse en la inmensidad del cosmos. Un mundo paralelo que conjuga la fuerza con la delicadeza. Estratificado un sonido pesado con la delicadeza de unos acordes que se sumergen en un entorno post-rock, el corte avanza con la mirada al frente encontrándose tortuosos pasajes que acaban dejando paso a la calma. Alternando un rito cadente y cautivador con arrebatos de intensidad, el corte fluye con dinamismo con aires exóticos rebosantes de misticismo. 6. Ananda

Cerrando el álbum, ‘Ananda’ nace de la mas absoluta calma. Delicados y hermosos acordes nos van sumiendo en otro gratificante sueño del que jamás querríamos despertar. Belleza superlativa y una sensación de que la música de esta sirviendo de terapia. De alguna forma sus bellos pasajes instrumentales hacen que tu mente se eleve a un espacio celestial en el que nada malo puedo suceder. Incisivos pasajes post-rock, vuelven a convivir con ese tono psicodélico impregnado en misticismo hipnótico. Un tema que contiene todos los elementos que definen a la banda. Los juegos de subir y bajar la intensidad es algo en lo que los alemanes son maestros, pero aquí, alcanzan una nueva dimensión. Suaves pasajes nos sumen en otro gratificante sueño hasta llevarnos a un estado de placidez mental. Su efecto balsámico debiera de usarse en algunos centros de terapia. Es difícil descubrir con palabras el universo en el que vive esa fantástica canción, por lo creo que mis palabras aquí, sobran. Disfruta y déjate llevar por esta maravilla sonora.

MY SLEEPING KARMA – OFFICIAL

Napalm Records 

SOL Records