Reseña: HOWARD.- ‘Event Horizon’

‘EVENT HORIZON’ es una de esas gratas sorpresas que uno se encuentra cada cierto tiempo. El tercer trabajo de los franceses HOWARD, viene cargado de sonidos vintage marcados por la profundidad de un órgano hammond diabólico, unas voces conmovedoras y la suficiente psicodelia como para no poder resistirse a zambullirte en sus surcos. Hard-progresivo más propio de los 70’s, empapado de fuzz, golpes de stoner y constantes cambios de registro. Con un sonido ampuloso, HOWARD nos sumen en un caleidoscopio sonoro más propio de otros tiempos, pero con los suficientes elementos contemporáneos como para no oler a naftalina. Toda una locura en un ejercicio creativo lleno de alicientes para el oyente. Efectos, atmósferas retro, y un túnel de psicodelia pesada que logrará hacer que tu cabeza explote en un orgasmo de emociones. Divertido y anguloso, ‘EVENT HORIZON’ es de esos álbumes que gana con nuevas escuchas, ofreciéndonos múltiples matices que habían pasado desapercibidos. Un álbum impactante que no se recrea en estereotipos del pasado, sino que abre su coctelera para ofrecernos su personal e intoxicante brebaje. Chamánico por momentos, desgarrador en otros, el álbum nos ofrece ocho canciones que completan un aquelarre reconfortante que se balancea entre la suavidad de sus melodías y sus ampulosos desarrollos instrumentales. Nuevamente la magistral voz con una cierta inclinación doorsiana, hace que cada canción brille como las estrellas, con su propia luz.

HOWARD son: JM Canoville (voz y guitarras), Raphaël Jeandenand (órgano, sintetizadores, bajo y theremin) y Tom Karren (batería, samplers, glockenspiel y flauta)

Emulando al Jim Morrison poeta, ‘Bankable sermon’ abre el álbum con chamánicos pasajes psico-progresivos antes de zambullirse en un entorno hard-prog. Buenas voces, fascinantes estribillos y un impactante órgano vintage, impulsan un corte vibrante que marca el devenir del álbum.

Bajando las revoluciones, ‘Seeds of love’ ofrece una cara más suave y amable. Aquí los sosegados pasajes vocales se adornan con pasajes progresivos que se acercan a los estándares del rock clásico, desde una mirada pausada.  A pesar de su espíritu sosegado el corte contiene momentos desgarradores en los que todo se revoluciona.

‘Need want get’ se deja seducir por una apuesta más ecléctica. Su oscura atmósfera se salpica con voces narrativas y constantes cambios de ritmo. Manteniendo una dualidad entre lo progresivo y lo alternativo, el corte contiene pasajes narrados que contrastan con alguna guitarra insertada con sutileza y un curioso trabajo de teclados. Un corte extraño que mantiene el ritmo en todo momento haciendo que todo resulte más cohesionado.

Evolucionando lentamente ‘Telescope’ parece susurrarnos con sus delicadas melodías. Un plácido espacio que se toma su tiempo para desplegar todos sus encantos con un sonido vintage de manual. Sus suaves pasajes son golpeados por ocasionales subidas de intensidad que no le hacen perder su carácter plácido y reconfortante.  Con el sonido del órgano arrestando los riffs a un entorno de pesadez la canción se muestra contenida y rica en matices hasta su desgarrador final.

 ‘I heart a sound’ chisporroteante efectos psicodélicos con una breve introducción que da paso a su verdadero propósito. Su sonido hard-progresivo del pasado siglo se adorna con elementos contemporáneos en una fusión sumamente apetecible. Rebosante de fuerza la voz y órgano se balancean mutando su forma de presentarse ante el oyente. Una dualidad en la que lo progresivo flirtea con elementos psicodélicos entre alguna embestida más pesada y un final explosivo y dinámico.

La vibra Morrisiana de las melodías de ‘The way’ es el reflejo de parte las canciones del álbum. Bellas y cálidas melodías arropadas por una sutil instrumentación creando un entorno atmosférico de gran belleza. Avanzando con sigilo el corte nos introduce un bosque psicodélico lleno de matices. En este placido y meditativo entorno, la guitarra se asoma al tema proporcionando brillantes momentos que contrastan con el protagonismo del órgano a la mayor parte de las canciones. Una canción con personalidad propia en la que HOWARD parece prescindir de los golpes de pesadez para crean un efecto balsámico sumamente gratificante para el oyente.

‘Heedless’ se precipita entre ritmos hipnótico y efectos por un espacio más turbulento en el que los ecos blues y la psicodelia cósmica se unen a la fiesta. Lleno de fuerza y dinamismo, el corte parece arrollarnos con toda su vitalidad.

Con una propuesta inspirada en el legado floydiano ‘Event horizon’ palpita creando un atmosférico espacio en el que HOWARD albergan los mejores momentos del álbum. La cautivadora voz y su pausada instrumentación son un argumento lo suficiente fascinante como para caer rendido a sus encantos.  Sin duda estos chicos parecen no ponerse barreras en su creatividad. Manteniendo ese carácter que hace que los temas graviten entre los momentos plácidos y suaves con la pesadez y fuerza de sus medidas embestidas pesadas. Brillantes riffs y fuertes ritmos complementan un corte sobrio y bien diseñado para seducir al oyente de mil formas diferentes. Aquí reside precisamente todo su encanto.

Howard – The Band

Reseña: SULA BASSANA.- ‘Nostalgia’

Con veinte años de carrera, el ex guitarra de ELECTRIC MOON, Sula Bassana, publica un álbum con canciones que fueron compuestas y grabadas entre 2013 y 2018, y que parecen reflejar su lado más introspectivo. Con una notable influencia de los sonidos kraut, y psico-progresivos de los 70’s, la mirada espacial se muestra más rockera que trabajos anteriores. Evolucionando en su sonido, las canciones se presentan con elementos que las hacen mutar a un escenario más futurista y espacial. Sinfonismo, golpes de pesadez y elementos exóticos, conforman un trabajo introspectivo presidido por una extraña oscuridad. Porque los suaves pasajes de sus canciones, nos invitan a mirar hacia nuestro interior en este gratificante viaje sonoro. Mas melódico pero los suficientes elementos psicodélicos y espaciales, Sula no tiene rubor en mirar al jazz para dar brillo a alguno de los temas, como también tiene reparos en aportar riffs más contundentes y ácidos en algunos pasajes. Pero sobre todo, el flujo constante de suave rock espacial, preside el conjunto de las canciones.  Con alguna voces chamánicas, las canciones cobran un gratificante poder narcótico para sumir al oyente en un mágico sueño lleno de alicientes.  ‘NOSTALGIA’ no es de esos álbumes que te pones por las mañanas para despertarte, pero si de los que te ayudar a la relajación y a la expansión de la mente, porque en eso, Sula es un maestro.

Después de algunos álbumes más orientados a la electrónica, este nuevo disco está enfocado más al estilo de los álbumes orientados al rock como Dreamer, The Night, Dark Days o Live At Roadburn 2014.

Sula Bassana es el pseudónimo de  Dave Schmidt, el multi-instrumentista, que toca en Zone Six e Interkosmos (y ha tocado en Electric Moon, Psychedelic Monsterjam, Krautzone, Weltraumstaunen, Liquid Visions, Growing Seeds, etc.).

Toda la música compuesta, interpretada, grabada, producida y mezclada por Sula Bassana (Dave Schmidt) en su Amöbenklangraum. Música grabada entre 2013 y 2018. Últimas sobre-grabaciones y voces grabadas entre 2019 y 2021.

Sula toca guitarras, bajos, batería, sintetizadores, órgano, Mellotron y sitar eléctrico e incorpora algunas voces en las pistas 1 y 2. ‘NOSTALGIA’ está disponible vía Sulatron Records.

‘Real Life‘ nos sumerge a las primeras de cambio en una atmósfera meditativa. Un entorno psicodélico ejecutado desde la calma y enriquecido con calidad y chamánicas voces, algo que supone una novedad en las composiciones de Dave. Su pausado tempo, hace que el corte se tome su tiempo para eclosionar, pero cuando sucede, lo hace de una manera esplendorosa. Melodías envolventes con un cierto tono floydiano, se conjugan con una pesadez intrínseca pero comedida. Sus exóticas melodías salidas de las cuerdas del sitar flotan en ese apacible espacio sonoro para gratificar nuestros sentidos proporcionando al oyente una grata sensación de bienestar y relajación. Prescindiendo de los elementos electrónicos que habían marcado sus álbumes previos, la canción es todo un bálsamo sensorial impregnado en sustancias psicotrópicas. La parte final nos ofrece un espacio monumental espacio psico-progresivo de gran belleza.

En un tono más experimental ‘We Will Make It’ explora calmados espacios psicodélicos. Un suave susurro adornado con bellas melodías de guitarra va evolucionando a un entorno de oscuridad de gran magnetismo.  Una mirada a los orígenes del kraut rock de los 70’s con los suficientes elementos psicodélicos como para seducir a los amantes de los sonidos más ‘viajeros’ Estamos ante una canción que hace gravitar livianamente sus elementos con un resultado balsámico para el oyente. Hipnótico y misterioso, el corte se adorna con un tono espacial que es como un gratificante viaje a los confines del cosmos. A pesar de los numeroso sintetizadores, la canción mantiene ese espíritu rockero predominante en todo el álbum.

Cuando pones a una canción el nombre de ‘Nostalgia’ no parece difícil adivinar cual puede ser su contenido. La dulzura en tonos grises aparece en cada nota proporcionando una atmósfera melancólica con ciertos elementos jazz. Su elegante sinfonismo le aporta un aroma vintage muy apetecible. Aquí los elementos progresivos predominan entre suaves ritos que no terminan de explorar, sino que mantiene la calma y la tristeza a lo largo de toda la canción.

‘Wurmloch’ nace entre efectos creando una sensación de misterio desde algún lugar del cosmos infinito. Un reducto para los sonidos espaciales auspiciado por los sintetizadores en una nueva experimentación sónica.  Sus tonos futuristas se envuelven en una neblina narcótica que rebaja la tensión. Explotando con dinamismo, sus tonos kraut aparecen sin complejos, mientras los efectos revolotean en el ambiente creando un espacio en el que la psicodelia espacial se desarrolla en su hábitat natural. Usando todos los ingredientes característicos del género, consigue crear otra banda sonora de película de ciencia ficción. El tema mas espacial e hipnótico del álbum. En la parte final, la canción se dota de profundos solos de guitarra rebosantes de psicodelia y una mayor intensidad rítmica. Un tránsito evolutivo que funciona a la perfección.

El álbum cierra con la oscura ‘Mellotraum’. Sin salir de ese escenario futurista, l canción parece incidir más en la exploración progresiva con un persistente tono sinfónico. Completamente instrumental, los sonidos de un nuevo mundo se presentan ante el oyente ofreciendo un espacio innovador. Suave y balsámico, el corte no desdeña algunos momentos kraut en su sinfonismo empírico.

 Sula Bassana 

Sulatron Records

Reseña: MY SLEEPING KARMA.- ‘Atma’

Puede que para algunos MY SLEEPING KARMA sean una banda psicodélica, otros se fijarán mas en su faceta stoner, pero para muchos será un descubrimiento comprobar cómo se desenvuelven en territorios post-rock. Aquí en ‘ATMA,’ la banda brilla con luz propia, haciéndose acreedora de poseer una estrella en la galaxia del post-rock contemporáneo. EL séptimo álbum de los alemanes llega tras un silencio de siete años, en los que los miembros de la banda atravesaron momentos difíciles, pero este nuevo álbum ha servido de liberación. Estamos ante el álbum más personal y sentimental de la banda, como nos explicaban meses atrás en la presentación que hicieron de ‘ATMA’ en Desertfest-Berlín. Allí, y a pesar de mi poco dominio del inglés, pude comprobar cómo nos explicaban cada canción, un acto emotivo como lo es este nuevo álbum. Palabras que reflejaban que estamos ante un álbum nacido de las entrañas de sus miembros, un álbum que refleja el abismo en el que estuvieron y a la vez el efecto liberador. Con los sentimientos a flor de piel, cada canción contiene bellos pasajes y múltiples alicientes, pero todas ellas forman un conjunto. Lleno de texturas y matices, sus canciones consiguen atrapar al oyente en un sueño del que jamás querrá despertar. Un efecto balsámico que la banda enriquece con unos ritmos dinámicos e hipnóticos, entre monumentales pasajes instrumentales, a los que incrustan sus habituales golpes de pesadez. Porque si, ‘ATMA’ contiene todos los elementos para que, una vez acabada su escucha, vuelvas a darle al play una y otra vez. No sé si ‘ATMA’ es el mejor álbum de MY SLEEPING KARMA, pero lo que si tengo claro, es que es su álbum más personal, un álbum que habita en una oscuridad infinita, que refleja desesperación y tristeza, pero que impulsa furiosamente al cuarteto a la vida. Un álbum que nace desde lo más profundo de sus sentimientos, unos sentimientos puestos a prueba por las circunstancias de la vida, y que hacen que la banda resurja como el Ave Fénix con más fuerza que nunca. Hay pocas bandas que sean tan queridas en la escena como ellos; cada uno de sus conciertos es una liturgia en la que su música entra en los corazones de un público que los ama, y que sabe que son una banda honesta; con ello la magia surge, y la conexión banda-público adquiere su mejor versión.  Este registro catártico, no solo captura el espíritu de la tormentosa época que estamos viviendo en los últimos años, sino que deja un poco de luz para la esperanza, el amor, la belleza y la fuerza, en medio de todas las feas facetas de nuestras vidas vulnerables. ‘ATMA’ describe el yo (absoluto), la esencia indestructible y eterna del espíritu, y a menudo se traduce como el «alma». La enfermedad, la muerte y el miedo existencial habían llevado a la banda a un punto en la música y la vida en el que estaban cerca de separarse. Pero su voluntad de sobrevivir se grabó en ‘ATMA’ , un disco que la banda ni siquiera estaba seguro de que vería la luz cuando comenzaron a trabajar en él en 2017, y si lo hiciera, nunca habría sido para las ventas de la industria, fama o éxito. ‘ATMA’ cuenta la historia de sus vidas, procesando el trauma de las tragedias personales, el dolor más profundo y el miedo de cuatro mejores amigos, que han estado pasando por sus días más oscuros desde la existencia de su banda. 20 años después de su nacimiento como banda, MY SLEEPING KARMA están ahora más unidos que nunca, y eso es algo de agradecer, porque bandas así, deberían existir por los siglos de los siglos.

MY SLEEPING KARMA son: Matte (bajo),  Seppi  (guitarra), Steffen (batería) Norman (Soundboard).

‘Maya Shakti’ abre el álbum con el característico e hipnótico sonido habitual de la banda. Bajo un cierto tono de melancolía, los acordes se suceden describiendo un entorno onírico en el que expandir nuestra mente. Los riffs pesados no tardan demasiado en aparecer, siempre ejecutados con mesura. Manteniendo eso halo místico tan particular de la banda, el tema conjuga embestidas de pesadez Stoner con su psicodelia ensoñadora. Gravitando en lejanas galaxias el corte parece llevarnos a un nuevo mundo. Un espacio sensorial con un efecto balsámico para el oyente que acaba por sucumbir a desarrollos más propios del post-rock. El flujo constante de su hace que la canción nos lleve en volandas al espacio que la banda quiere. Esta, es la mejor forma de trasmitir todos los sentimientos ocultos en sus maravillosos surcos. Un peregrinar que pasa por numerosos momentos de calma, pero sin denostar la pesadez y la fuerza de sus poderosos riffs. Atravesada esa barrera sensorial todo sucede con una mayor intensidad dentro de ese espacio etéreo e ingravitatorio.

Manteniendo el magnetismo en cada acorde, ‘Prema’ fluye sin prisas como un manantial que poco a poco va esparciendo bellas melodías dotadas de un misticismo casi devocional. Abarcando un amplio espectro sonoro, el tema crea un espacio ambiental en el que el post-rock de majestuosas texturas habita entre ritmos que se acelerar y momentos de una mayor contundencia. Su melodía consigue rápidamente atrapar al oyente y sumirlo en un gratificante trance. Una vez aquí, los sonido graves y pesados se apoderan por momentos de la canción, dotándola de una fuerza que contrasta con los suaves pasajes de tonos espaciales. Otra bella canción no exenta de pesadez.

‘Mukti’ es la expresión del significado de la propia palabra. ‘Muti’ significa liberación, dejar ir, experimentar la paz más elevada. Así el propio Steffan, batería de la banda comenta: ‘En momentos en que la mayoría de las noticias parecen ser negativas, todos pueden decidir dónde centrar la atención. Una ley universal dice que la energía siempre sigue a la atención. Dirigiendo nuestra atención hacia cosas positivas, podemos quita la energía de lo negativo. Esta es la forma en que cada individuo puede hacer una pequeña contribución a la curación.’. Con esta premisa solo queda disfrutar de las reconfortantes y liberadoras melodías que contienen unos surcos llenos de belleza. En ese espacio de relajación, MY SLEEPING KARMA crean un corte en el que la belleza se conjuga con un espíritu que explora lejanas galaxias, siempre sin perder su tono místico ye incluso trascendental. Pero sus notas sirven para la introspección, es de esas canciones que puedes sentir en profundidad dejando que cada acorde te empape de la magia que contiene su música, o puedes dejar que el tema fluya libremente, nunca te molestará en su travesía. Aquí los sintetizadores juegan un papel más protagonista, siempre en conjunción con sus dinámicos ritmos y bellos momentos de guitarra.

Naciendo de una estructura atmosférica en la que el post-rock brilla con luz propia, ‘Avatara’ es una salida a luz. El significado del nombre de la canción es el descenso de seres sobrenaturales a la tierra con sus formas cambiadas. Así, el tema rezuma espiritualidad y una cierta liberación. Su sonido expansivo hace que nuevamente caigamos en un trance sensorial. Un espacio en el que el relato de los alemanes va cambiando sus formas y su sonido. Hipnótico y un carácter netamente atmosférico, consigue transmite al oyente un relato espiritual llena de sentimiento. Rebosante de magnetismo, la guitarra de Sepp, nos lleva en volandas a un mundo mágico, un espacio que se cubre de una monumentalidad grandilocuente, pero a su vez produciendo un efecto balsámico para el oyente. Los sintetizadores creando la atmósfera y todo el hipnotismo de la banda reflejado en la canción.

‘Pralaya’ continúa con esa exploración de insondables espacios en los que la mente pude expandirse en la inmensidad del cosmos. Un mundo paralelo que conjuga la fuerza con la delicadeza. Estratificado un sonido pesado con la delicadeza de unos acordes que se sumergen en un entorno post-rock, el corte avanza con la mirada al frente encontrándose tortuosos pasajes que acaban dejando paso a la calma. Alternando un rito cadente y cautivador con arrebatos de intensidad, el corte fluye con dinamismo con aires exóticos rebosantes de misticismo. 6. Ananda

Cerrando el álbum, ‘Ananda’ nace de la mas absoluta calma. Delicados y hermosos acordes nos van sumiendo en otro gratificante sueño del que jamás querríamos despertar. Belleza superlativa y una sensación de que la música de esta sirviendo de terapia. De alguna forma sus bellos pasajes instrumentales hacen que tu mente se eleve a un espacio celestial en el que nada malo puedo suceder. Incisivos pasajes post-rock, vuelven a convivir con ese tono psicodélico impregnado en misticismo hipnótico. Un tema que contiene todos los elementos que definen a la banda. Los juegos de subir y bajar la intensidad es algo en lo que los alemanes son maestros, pero aquí, alcanzan una nueva dimensión. Suaves pasajes nos sumen en otro gratificante sueño hasta llevarnos a un estado de placidez mental. Su efecto balsámico debiera de usarse en algunos centros de terapia. Es difícil descubrir con palabras el universo en el que vive esa fantástica canción, por lo creo que mis palabras aquí, sobran. Disfruta y déjate llevar por esta maravilla sonora.

MY SLEEPING KARMA – OFFICIAL

Napalm Records 

SOL Records

Reseña: MOURA.- ‘Axexan, espreitan’

Los gallegos MOURA lo han vuelto a hacer. Si con su primer álbum nos sorprendieron, ahora con su segundo trabajo ‘AXEXAN ESPREITAN’, vuelven a dejarnos estupefactos. ‘AXEXAN ESPREITAN’ es un mapa del patrimonio inmaterial del pueblo gallego elaborado a base de recuerdos personales, costumbres populares, ritos como elemento social y la presencia de espíritus de los que ya no están. La banda nos observa y nos vigila en un sentido protector; y forman parte de nuestro ser, desdibujando la delgada línea entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Una banda tan particular como MOURA, no renuncia a nada. Si la tradicional del folk celta está muy presente en esta nueva entrega, ésta se enriquece con brillantes desarrollos progresivos como ya hicieron sus paisano NHU décadas atrás. Pero los gallegos no se quedan ahí, ya que se atreven sin ningún rubor, y por el contrario con sumo acierto, a sumergirse en ritmos kraut, para llevarnos a un viaje cósmico del que no sé muy bien si quisiera regresar. Pinceladas jazz, psicodelia ensoñadora envuelta en atmósferas rebosantes de misticismo, y rock pesado. Porque estos chicos se las ingenian para que cada nueva excursión hacia un estilo resulte sumamente placentera para el oyente. Cualquier convencionalismo está alejado del contenido de ‘AXEXAN ESPREITAN’. Esto hace que, a pesar de alejarse de la ortodoxia de los sonidos más underground, su propuesta resulte sumamente gratificante. Hay quién pudiera pensar que MOURA tratan de abarcar un espectro sonoro demasiado amplio, pero una vez escuchado el álbum, estos pensamientos se diluirán, ya que las canciones, con sus oscilaciones estilísticas están compuestas con destreza, para que todo se muestre ante el oyente de una forma natural, sin que nada resulte impostado. Este es uno de los grandes avales de esta fantástica banda de druidas, unos hechiceros que saben cocinar a la perfección su extasiante ‘poción mágica’.

‘AXEXANM ESPREITAN’ fue grabado durante el verano 2021 en una casa de la parroquia de Moruxo (Bergondo) en las afueras de A Coruña por J. Gutiérrez (quien también trabajó en la producción junto a la propia banda); para posteriormente ser mezclado por el propio productor en Cangas (Pontevedra) en otoño del mismo año y masterizado por Álvaro Gallego en Agmastering; yestá disponible vía Spinda Records.


MOURA son: Diego Veiga (voces, guitarra, órgano), Hugo Santerio (guitarras, voces), Fernando Vilaboy (teclados, theremin, sintetizadores, voces), Luis Casanova (batería y percusión), Pedro Alberte (bajo) y Belém Tajes (voces y percusión).


‘Alborada do alén’ nace entre efectos y sintetizadores de vocación espacial. Con un génesis lleno de épica con el que los gallegos nos introducen en la siguiente canción.

Con la tradición celta muy presente y como continuación del tema de apertura, ‘Romance de Andrés d’Orois’ se nutre de voces folk entre su envolvente ambientación psico-progresiva. Elementos tradicionales unidos a delicados acordes psicodélicos van tejiendo este maravilloso tema. Violines, un cálido bajo, un ritmo tenue y una guitarra sencilla arropan los versos que beben de la tradición celta. La combinación resulta completamente fascinante, proporcionando un hechizo sonoro de grandes dimensiones. Susurrante por momentos, pero rico en matices, el corte deambula entre la niebla de la cornisa cantábrica con la mirada puesta en los ancestros. Una gratificante forma de introducirnos en este fantástico trabajo. Una de las canciones de un álbum repleto de alicientes para aquellos que abren su mente a sonidos no demasiado habituales en la escena pesada. Coros celestiales y el legado de la magia de los pueblos del norte son el argumento de estos druidas del siglo XXI.

Enlazado con el tema anterior, ‘Pelerinaxes’ la combinación de guitarra con sonidos de viento de vocación jazz, crea un espacio sonoro por momentos inquietante.  Aquí los elementos progresivos se fusionan con pinceladas folk, (presentes en casi todas las canciones). Posiblemente en los tiempos que vivimos no abunden propuestas como la de MOURA, pero su existencia es todo un regalo para cualquier buen melómano. Loa co0mplejidad de su melodía parece querer abarcar un amplio espectro de vibraciones estilísticas. Aquí, la intensidad viene marcada por una guitarra que se contonea en solos profundos, mientras la base rítmica no cesa en su empeño por ofrecer una composición compleja, pero realmente brillante.

Cambiando el sonido de los temas precedentes, ‘Baile do dentón’ nos invita a un viaje cósmico a través de ritmos kraut envueltos en efectos persistentes. Manteniendo ese espíritu psico-progresivo y el misticismo de sus voces, MOURA crean un corte de gran hipnotismo con el que consiguen un fascinante contraste entre las reminiscencias tradicionales y una armonía mucho más pesada y magnética. Teclados y sintetizadores adquieren un mayor protagonismo en una canción con altas dosis psicodélicas y riffs más pesados. El claro ejemplo de que estos chicos no se ponen barreras a la hora de componer sus canciones. La canción trata sobre la historia del comercio de cornezuelo, un hongo de centeno del que posteriormente se sintetiza el LSD, y sobre los delirios y alucinaciones que causaba entre los campesinos en la elaboración del pan. ¿Te imaginas la escena?

En el siguiente tema, ‘Alalá do Abellón’ regresan los efectos entre coros pastorales que beben de la tradición galaica. Sustentado en esas voces corales, construyen un extraño corte con elementos drone y multitud de disonancias. Finalmente, los cantos tradicionales se adueñan de este enigmático y experimental tema.

‘Cantar do liño’ contiene bellas melodías progresivas en un cierto tono melancólico. Una nueva fusión de la tradición galaica con desarrollos más elaborados en los que los acordes de guitarra se vuelven a enriquecer con una cálida armonía de corte progresivo. Otro fiel reflejo de la fusión de los gallegos.

‘Encontro cunha moura fiadeira en Dormeá’ coquetea con elementos jazz y suaves ritmos coloristas entre sus pasajes psicodélicos. La alternancia de voces masculinas y femeninas logra un gratificante resultado.  Balsámico, ensoñador y sumamente relajante, el corte es otro claro ejemplo de que no hay límites en la creación compositiva de MOURA. Aterciopelado y dulce, el corte es toda una mirada al pasado con un carácter innovador y rebosante de creatividad.  Afiladas guitarras se unen a esta fiesta multicolor aportando gratificantes momentos psicodélicos. Por otro lado, los teclados vintage van dando forma a otro buen ejemplo de psicodelia-progresiva por parte de una banda que no parece querer renunciar a nada para dar brillo a sus canciones.

Para cerrar este segundo álbum, ‘Lúa vermellla’ nos devuelve a los sonidos tradicionales. Embutido en romanticismo clásico, el corte y su espíritu folclórico escarba en el pasado con su narrativa folk. Si nueve minutos de canción suele dar para mucho a la mayoría de las bandas, para alguien como MOURA, es un perfecto escaparate para dejar patente toda su creatividad y amor por la tradición.  Sumergiéndonos en una oscura atmósfera, la parte central se central en pasajes sinfónicos con sus delicados acordes. De ahí, el tema evoluciona a un escenario más rock sin perder las ensoñadoras voces corales aportan esa mística innata en la mayoría de las canciones de la banda.

MOURA

Spinda Records

Reseña. FUZZ MEADOWS.- ‘Orange sunshine’

Con tan solo un EP previo, el trio australiano FUZZ MEADOWS irrumpe en la escena para mostrar al mundo su buen hacer en el campo de la psicodelia pesada instrumental con su álbum debut ‘ORANGE SUNSHINE’. Con una identidad propia, pero manteniéndose fieles a determinados estándares de la escena psicodélica, nos presenta cuatro largas canciones que surfean entre olas heavy-psych, corrientes post-rock y abismos stoner. Marcados por una narrativa cinematográfica, sus canciones psicodélicas no necesitan voces para seducir al oyente a su particular mundo onírico. Un entorno en el que las fragancias lisérgicas nos aportan agradables aromas con los que consiguen embriagar al oyente, proporcionándole un placentero viaje sonoro. Si tenemos en cuenta que las canciones nacen de horas de intercambio de riffs hasta la madrugada, podrás entender el verdadero espíritu de unas canciones creadas desde la libertad y la improvisación. FUZZ MEADOWS consiguen el equilibrio entre los aterciopelados pasajes ensoñadores y la rugosidad de alguno de sus riffs. Por si esto no fuera suficiente, aportan dosis de elegancia con sus narrativos pasajes post-rock, contrarrestando la firmeza de sus estremecedores golpes de metal, una fuente devastadora de energía en el lado opuesto de la balanza de su suave psicodelia aromatizada.

‘ORANGE SUNSHINE’ está disponible Copper Feast Records

El álbum abre con los tonos trascendentales de ‘You Are The Void’. Un espacio heavy-psych con el que los australianos nos introducen en su particular bosque lisérgico. Riffs con mucho gancho nos empujan a un entorno de vibraciones pesadas en vueltas en nebulosas psicodélicas. La embestida inicial deja paso a susurrantes acordes que nos van guiando por un insondable espacio psicotrópico. El hábitat en el que FUZZ MEADOWS se desenvuelve con suma soltura.  Inmersos ya en su narrativa, nos encontramos pausados acordes que miran de reojo a territorios post-rock. Un terreno fértil en las antípodas y en el que los miembros de la banda se desenvuelven con soltura como ya hemos comprobado en sus trabajos previos con bandas como The Black Heart Death Cult. Ensoñadores pasajes con solos infinitos y una instrumentación tormentosa, que va mutando en su intensidad a lo largo de un tema con espíritu de jam. Un cadente bajo pone la pausa con parsimonioso pero profundos acordes antes de la partida a exóticos lugares sonoros. Siguiendo los esquemas tradicionales del post-rock, el trio flirtea con monumentales desarrollos y con golpes de pesadez Stoner.  

Asentados en esos insondables entornos psicodélicos, ‘Reach’ avanza lentamente por un calmado espacio en el que la psicodelia aromatizada va tejiendo otro fascinante tema.  Tomándose su tiempo para arrancar, la guitarra se desdobla custodiada por briosos tambores. Casi susurrante el tema contiene explosiones de riffs plomizos que golpean rompiendo ese fascinante escenario de calma.  Si bien el tema se desarrolla sobre un espíritu netamente psicodélico, los guiños al post-rock aparecen para enriquecer la canción modulando su sonido. El tema abandona las sutilezas para mostrar un sonido rugoso y lleno de aristas sin perder su espíritu psicotrópico.

‘Orange sunshine’ nos invita a un paseo por el particular mundo onírico deFUZZ MEADOWS. Manteniendo su espíritu sosegado, el tema contiene incrustaciones más virulentas en forma de riffs que golpean con toda su fuerza. En esta mutación, las vibraciones post-rock aparecen para cambiar el rumbo hacia un insoluble espacio sensorial en el que expandir nuestra mente para dejarnos llevar por este sugerente viaje a lo desconocido. Un tormentoso y virulento transito que rompe la barrera sensorial para tirar los muros de este gratificante y relajante entorno en el que disfrutar del relax.

Con un sonido más pesado ‘Death echo’ nos saca momentáneamente del trance anterior con fuertes riffs tormentosos. Todo un espejismo inicial, ya que el tema hace descender su intensidad para dejarse llevar por una bacanal de psicodelia pesada con muchas bifurcaciones en el camino. EL trio no se encasilla en los cánones del género, sino que combina con gran acierto pasajes de gruesos sonidos con momentos en los que su música se relaja para abrir al oyente a su particular hábitat. Toda una montaña rusa de emociones en la que los australianos coquetean tanto con el post-rock como con el Stoner. En cualquier caso, tanto en un estilo como el otro, lo hacen con suma habilidad para que el corte tenga continuidad. ‘Benji’ cierra el álbum con catorce minutos de fragante psicodelia expansiva. Con un sonido atmosférico, el constante zumbido del tema nos hace transitar por misteriosos pasajes de psicodelia pesada llenos de belleza. Firme en su base rítmica, pero ensoñador en sus desarrollos instrumentales el tema pasa por distintas fases en su hechizante transitar. Desde momentos silenciosos hasta pasajes de gran monumentalidad, FUZZ MEADOWS va tejiendo sin prisa una canción con muchos alicientes para el oyente. Serpenteando entre meandros coloristas, el tema pasa por abruptos caminos en los que su fuerza intrínseca se abre paso sin miramientos. Pero también dejando paso a fascinantes momentos con los que consiguen atrapar al oyente en un gratificante viaje sensorial.

Fuzz Meadows

Copper Feast Records