Reseña: RED SCALP.- «The Great Chase In The Sky «

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Un nuevo brote de la cantera polaca que sigue dándonos cada día más y mejores álbumes. Aquí el quinteto polaco trata de aportar más riqueza a su sonido con una experimentación sobre atmósferas progresivas que recubren su verdadera vocación de psicodelia pesada. Un trabajo bien producido que en cada tema contiene multitud de matices y giros. Sin perder su admiración por los nativos americanos, los cantos rituales y los ritmos ancestrales rinden nuevamente pleitesía a sus antepasados, esta vez sobre marcadas estructuras progresivas. Un equilibrio entre la pesadez y las melodías que refleja el giro que algunas bandas están tomando en un sonido que en muchas ocasiones se queda anquilosado y repetitivo. Es toda una alegría que bandas de la calidad de RED SCALP se inclinen hacia esa experimentación progresiva que solo hace enriquecerles como ya vimos en bandas como ELDER. Toda una puerta abierta que nos llena de esperanza y que demuestra que la reinvención es posible en beneficio de versatilidad. Temas hechos con esmero que logran transmitir sensibilidad y estados de ánimo en los que el peso de los teclados y vientos aporta enorme dosis de frescura a su psicodelia pesada sin que esto signifique renunciar a nada, sino abrir nuevos horizontes; algo muy de agradecer.    

«Mothertime» y sus siete minutos parte con la cortina sónica tejida por los teclados y sintetizadores a modo de introducción, una de las características de este nuevo álbum. A partir de ahí la banda da paso a una efectiva combinación de momentos heavy-rock con espacios hard-progresivos. El predominio de las teclas entre la espesa base rítmica hace que su sonido sea ciertamente monumental. melodías heavy-rock acarameladas y empalagosas sobre exuberantes ritmos entre corros y solos virtuosos que recuperan sonidos mas propios de los ochenta. La dualidad de las guitarras entre los densos pasajes crean un espesura de sonido apabullante. En el tema, y gracias a los cuidados sintetizadores se aprecian vibraciones progresivas en una banda que no pierde su vocación de recuerdo a los nativos americanos.

El sinfonismo de «Chase» y su aura lisérgica nos  prepara para la gran épica que está por llegar. Un cadente e hipnótico bajo y la guitarra aflorando con sutileza entre las oscuras atmósferas,  nos sirven de preludio de un tema que evoluciona engrandeciéndose en su caminar. Riffs mas propios del doom aparecen majestuosos. Los cantos rituales indios describen el entorno místico en el que se desenvuelven los polacos.  Cantos entre la bruma invocando a los ancestros. tras un silencio los ritmos hard-prog con fuertes guitarras y bien cuidadas melodías vocales, se elevan entre esos ritmos stoner-doom. Una composición tupida con riffs que se repiten. Sin embargo encontramos un contraste con el sinfonísmo progresivo y una voces más propias de cuatro décadas atrás. Lo nuevo y lo antiguo unido para marcar el nuevo rumbo tomado por RED SCALP en este trabajo. Siguiendo de alguna manera el camino abierto por ELDER en sus últimas entregas, los sonidos de instrumentos de vientos aparecen sutilmente entre los pesados y oscilantes riffs. Toda una bacanal de efectos y una diabólica batería en un auténtico ritual de guerra en el que se aprecia una gran riqueza compositiva. Una atrevida combinación con un sabro añejo en la que los momentos heavy-progresivos sirven de soporte a los fornidos y difusos ritmos entre solos virtuosos.

«Sacred space» sirve de escenario a unas atmósferas que sin perder su vocación progresiva se recuestan mas en escenarios de psicodelia pesada. Los ritmos tribales de los nativos americanos son descritos desde el sosiego. Resonancias ancestrales con profundas voces con efectivas melodías adornan un tema profundo, atrayente y calmado. El saxo aparece esplendoroso demostrando que los polacos quieren aportan frescura a su música.  Un giro inesperado de los muchos que tenemos en el álbum nos embarca en una espiral del pesados ritmos de tonos  sobre los que se incrustan afilados solos. Constantes oscilaciones y serpenteos van elevando la intensidad del corte. Una gran cantidad de matices que llevan a los polacos a decidirse sobre los espacios heavy-progresivos tan presentes en todo el álbum. Unos pasajes en los que los teclados se muestran esplendorosos. Pesado, oscuro y sinfónico, el tema va moldeando cada acorde sin que el sonido plomizo de la banda se resienta. Todos estos nuevos elementos no hacen sino enriquecer su sonido. 

«Gunsinger» uno de los temas destacados de «THE GREAT CHASE IN THE SKY» se deja llevar por la veneración de los ancestros con sus cantos tribales en atmósferas de psicodelia pesada. Candente, lisérgico, y lleno de efectos deja al descubierto su lado más psicotrópico. Llamas que se elevan al cielo en busca de la redención y danzas en la noche llenas de magnetismo.

El álbum se cierra con «Slide». Un tema de diez minutos marcado inicialmente por esos omnipresentes teclados. Tenebroso y lleno de misterio, el relato aquí demuestra que el quinteto trata de perfeccionar su sonido hacia nuevos horizontes.  Densos, pero cuidando las melodías Un cadente bajo en una ambiente ciertamente chamánico que explota con pesados riffs mientras las melodías vocales siguen fieles a su sensibilidad sentimental. Pasajes de stoner ortodoxo se mezclan entre la ampulosa instrumentación. toda una danza envolvente que cesa al dictado de una guitara acústica que hace dar un nuevo giro al tema antes de la espiral que nos espera en su parte final. Un tema lleno de épica. 

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Reseña: COLOUR HAZE.- We are»

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Después de haber publicado 12 álbumes de estudio a lo largo de casi veinticinco años de trayectoria en la que se han labrado un puesto de honor dentro de la escena de la psicodelia pesada, COLOUR HAZE no tienen que rendir cuentas a nadie y en su nuevo trabajo exploran nuevas vías en su sonido sin renunciar a su esencia heavy-psych. Aquí encontramos una banda que sigue evolucionando buscando nuevas vías que enriquezcan su sonido. Una evolución consistente en un cambio notable en los registros vocales y un mayor protagonismo de los teclados con la incorporación de Jan Faszbender, como ya pude comprobar en sus shows de los dos últimos años. Esto nos lleva a que aquí encontremos mas espacios progresivos,  lo que no les hace perder el norte ni su esencia pesada. Siendo todo un referente desde hace años para multitud de nuevas bandas que probablemente vean en este pequeño giro un nuevo horizonte para sus creaciones. Si hace semanas ya vimos un pequeño cambio en la voz de Lupus (KADAVAR) en su último álbum, aquí podemos ver algo parecido en la voz de Stefan, algo que de alguna manera marca la ruta de «WE ARE».  Una banda asentada como COLOUR HAZE podría estancarse en su sonido y su fama, pero ellos deciden seguir mirando al futuro con nuevas rutas en su música. no estamos hablando de ningún cambio radical no nada que se le parezca, pero si estamos ante un álbum innovador que por momentos suena más a setenta que nunca. Un trabajo en el que encontramos variadas influencias estilísticas que van desde el jazz hasta las entrañas del hard progresivo setentero y que alcanzan su culmen en temas como «Be with me» en el que por momentos sería mas fácil identificarlo con un tema de CAMEL que de sí mismos. Una influencia que roza escenarios más propios del sonido Canterbury que de la psicodelia pesada, lo cual no quiere decir que no tengamos buenas dosis de pesadez stoner ni hayamos perdido la belleza de las armonías psicodélicas que les han encumbrado a lo mas alto dentro de la escena psicodélica de los últimos tiempos. No quisiera caer en el fanatismo al afirmar que «WE ARE» es un álbum fundamental y mágico, siendo probablemente el más innovador en años. Toda una oportunidad para unir mas adeptos a su causa y todo un gozo para los verdaderos amantes de la banda.  Espero que los fans mas ortodoxos de COLOUR HAZE no vean este álbum como una decepción, porque la riqueza existente en sus surcos es todo un aval que cualquier melómano debería apreciar.

«WE ARE» es publicado  vía Elektrohasch

«We are», el tema que abre y da nombre al álbum. arranca con fornidos riffs stoner y el clásico sonido de los muniqueses. La atrayente guitarra de Stefan y el fornido bajo de Phillip, serpenteando ágilmente por senderos heavy-psych arropados por una fornida batería. Inmediatamente hay algo que llama mi atención al escuchar un registro vocal algo diferente al que nos tenían acostumbrados, lo que es una constante en un trabajo menos instrumental de lo habitual. Un estribillo pegadizo y ese difuso bajo ya habitual nos golpea entre los hipnóticos acordes de guitarra aportando una luminosidad superlativa. Frescos y sobre todo pesados, golpean con fuerza desde el primer instante. 

Susurrantes y magnéticos «The real», nos muestra el peso de los sintetizadores de Jan Faszbender que ya vimos en su anterior álbum «IN HER GARDEN» así como en los directos del pasado y del presente año. Asentado como un cuarto miembro de la banda (al menos por ahora) aporta su grano de arena en la construcción del monumental edificio que supone «WE ARE». Entre los mágicos acordes de guitarra el sonido de los teclados crea una cortina tupida con ecos jazzeros entre atmósferas psico-progresivas consiguiendo crear un plácido y sosegado tema con vocación de jam. Elevándose majestuosos  coquetean por momentos con escenarios post-rock custodiados por unos teclados que adquieren tonos retro. Casi nueve minutos intensos y mágicos con colores que conviven entre las sombras, esta vez solo instrumental. Aquí encontramos el otro factor diferenciador del álbum respecto al sonido al que nos tenían acostumbrados. La influencia de las teclas aportando una solidez al tema que enriquece el sonido de la banda.  

Una de las joyas de la corona de éste nuevo álbum es sin duda «Life». Unos finos y elegantes acordes de guitarra sirven de introducción a un tema que por sí mismo, haría que «WE ARE» mereciera la pena. La lánguida voz de Stefan, con este novedoso registro, hace que venga a cabeza el último disco de KADAVAR. Esta reflexión no viene por comparar el sonido, que evidentemente no tiene nada que ver, sino por el trabajo que había hecho Lupus para esa variación en el registro de su voz, y que de alguna manera siento en la voz de Stefan. A pesar de estas diferencias que enriquecen su música, COLOUR HAZE han pulido su reputación con un estilo propio  al que no renuncian, siendo todo un referente para infinidad de bandas contemporáneas. El tema poco a poco nos va llevando a ese estado de éxtasis al que nos tienen acostumbrados, ésta vez acompañado por la quebrada voz. La implacable batería de Manfred Merwald en un incesable ritmo y los desarrollos de guitarra y teclados nos van elevando  y elevando a espacios celestiales en toda una catarsis sensorial. ¡Un tema simplemente impresionante!. 

Tras la intensidad emocional del tema anterior nos sorprenden los acordes acústicos de «Material drive». La sencillez de la guitarra en tonos vintage mas propios de los setenta se arropa con ecos progresivos. acompañada de una voz que transmite sentimientos, entre aromas de una guitarra que coquetea incluso con algo tonos flamencos. Los ecos progresivos se vislumbran en otro tema lleno de sentimiento.  Aquí la banda demuestra toda la calidad que atesoran  al construir desde la sencillez otro gran tema. 

Susurrante, perfumado y aterciopelado, «I’m with you» naciendo desde la calma y la pausa, va puliense con la precisión y paciencia de un orfebre. Encontramos una dualidad de guitarra y bajo en los papeles estelares. Acordes que se repiten dejando espacio para que el órgano aporte la vocación progresiva. El tema va evolucionando elevándose hasta alcanzar su alma heavy-psych para mostrar a los COLOUR HAZE mas majestuosos. Sólidos pero dulces a la vez, van creando ese jardín del edén en el que la belleza se refugia en cada acorde de una forma natural bajo la hipnótica y magnética guitarra de Stefan. Una luminosidad que crece y crece hasta acabar mostrando a la banda en su estado puro, mientra la voz nos mece suavemente mostrando sentimientos a flor de piel. Una clara muestra de que COLOUR HAZE, aún siendo fieles a su estilo, no son una banda anquilosada en su pasado , sino que son capaces de seguir ofreciéndonos algo nuevo e interesante.   

Instalados en atmósferas netamente psico progresivas, con una batería casi kraut, los teclados toman el protagonismo en «Be with me». Un sonido que me recuerda mas a CAMEL que a ellos mismos, con una dualidad prog-kraut que serpentea manteniendo el tono hipnótico antes de una elevación oscilante que culmina en momentos en los que posiblemente nadie que escuche el tema podría identificarlo como suyo. La experimentación de los de Munich llega a acercarse a espacios mas propios del sonido Canterbury que de ellos mismos. Para añadir mas elementos, incorporan unos coros que se incrustan con sutileza entre la compleja estructura que construyen trasladándonos a insondables espacios en los que la luz regresa reconfortante. Otra prueba mas de que los estereotipos no sirven para ellos.  El resultado es un tema netamente progresivo en detrimento de su origen stoner y heavy-psych. 

«WE ARE» cierra con «Freude III», otro tema en el que los teclados aportan nuevamente,  altas dosis de sonidos progresivos. Una grandilocuencia que cuenta con el aporte del bajo de Philipp en todo su esplendor. Finalmente la cabra tira al monte, y a través de fuertes ritmos entre la cortina de teclados ,van tejiendo un monumental tapiz que supone un regreso a sus orígenes. Una constante evolución que acaba reposando en alfombras en las que la elegancia de la guitarra nos traslada a estancias de psicodelia atractiva de las que la belleza brota recuperando toda su esencia. 

 

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Reseña: ZONE SIX.- «Kozmik koon»

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ZONE SIX publica vía Sulatron Records «KOZMIK KOON». Toda una odisea cósmica que conjuga la vocación de Sula Bassana por los sonidos psicodélicos y espaciales- El primer álbum de estudio propiamente dicho desde que en 2016 viera la luz «LOVE MONSTER», tras varios directos y el split con los neozelandeses ARC OF ASCENT. La banda compuesta por Sula Bassana  (batería, sintetizadores, órgano, mellotron, piano y alguna guitarra), Rainer Neeff (guitarras y efectos) y Komet Lulu (bajo, efectos y voz) nos ofrece un álbum de puro space-rock en el que los elementos kraut y la psicodelia ácida se combinan con esmero y sosiego. Tres largos temas que permiten el desarrollo de las habituales improvisaciones en un nuevo viaje por el cosmos en el que los insondables espacios del universo se describen desde una calma meditativa. Agujeros negros y supernovas en unos temas que apuestan por el sosiego y en los que los envolventes efectos nos trasladan a los confines del universo. Un relato con momentos sinfónicos e hipnóticos ritmos kraut que van  describiendo su particular odisea espacial a lo largo de cinco temas oscilantes y reconfortantes. Estamos ante unos auténticos veteranos de la escena space-rock, con proyectos paralelos en bandas como ELECTRIC MOON, KRAUTZONE o INTERKOSMOS, por lo que la experiencia de su escucha consigue que nuestra mente abandone nuestro cuerpo para dejarse llevar a desconocidas y gratificantes dimensiones sensoriales en un catártico transito a las entrañas del cosmos. Un notable trabajo que define la psicodelia espacial del siglo XXI aportando un nuevo y logrado enfoque sobre los cimientos que construyeron los pioneros del género hace cuatro décadas, gracias a su magnetismo trippy e hipnótico.   La portada del álbum es obra de el padre de Lulu, Ulla Papel, sobre un diseño de Lulu Artwork. Él ya realizó las portadas de los álbumes de ELECTRIC MOON, «DOOMSDAY MACHINE e «INSIDE OUTSIDE». El nombre del álbum está inspirado en el británico Kozmik Ken, artífice del festival Fokfest y el trabajo está dedicado al amigo de la banda  Richard van Ess, fallecido recientemente. El disco fue grabado entre 2016 y 2018 por Sula en Am-benklangraum Schlierbach. Mezclado y producido por Sula, y masterizado por Eroc.

Insondables atmósferas interplanetarias se describen desde la hipnótica «Maschineseele». Trece minutos de viaje espacial que parte desde la calma y se eleva entre efectos y un cadente y lento ritmo. La ingravidez en estado puro relatada por esos tonos kraut espaciales a los que nos tienen acostumbrados. El universo ante nosotros en un despegue infinito y un ritmo constante que poco a poco se elevan creciendo en su intensidad. Trippy y lisérgico el tema describe la calma de un transito por esos espacios en los que las supernovas nos miran en la lejanía.  Lento pero firme el tema no tiene prisa en despegar, mientras incorporan susurrantes guitarras entre los efectos envolventes. Un espacio para la relajación de los sentidos en este magnético viaje astral. 

«Kozkimk koon» el tema principal del álbum con sus once minutos, nos introduce en un agujero negro en el que los ritmos kraut dominan el espacio. Nuevamente el hipnótismo se envuelve en un manto de efectos con guitarras ácidas. Cadente y espacial es un nuevo espacio para el desarrollo de  os propósitos de la banda. Sintetizadores y guitarras conviniendo en espacios intergalácticos  con un mayor protagonismo de los momentos psicodélicos en otra perfecta combinación de space-rock, kraut-rock y acid rock. Un tema que puede parecer mas asequible para los no iniciados en estas aventuras espaciales a pesar de su tormentoso ritmo incesante. El tema es claro ejemplo del mejor rock espacial que podemos encontrar hoy en día. Kosmiche-music en estado puro. 

Sin cambiar el registro, «Raum» la calma se describe a lo largo de poco mas de tres minutos entre efectos de sintetizadores. En esta ocasión no utilizan largos desarrollos para conjugar la ingravidez del espacio. Misterioso y sosegado, los ritmos desaparecen en detrimento de los efectos en tonos más electrónicos. Otro tema de rock espacial apacible y sosegado. 

En una línea similar al corte anterior «Still» sigue el camino esta vez con una mayor calma si cabe. Todos sinfónicos en detrimento de la electrónica en otro reconfortante corte lleno de belleza que conjugan algunos elementos clásicos con los sonidos espaciales. 

Esta claro que las improvisaciones de ZONE SIX requiere grandes espacios, en lugar de temas de corta duración. «Song for Richie», el tema que cierra el álbum es un homenaje  a Richard van Ess, un amigo de la banda tristemente fallecido que ha servido de inspiración para este álbum. Una oda espacial con una locución inicial que pone en marcha el lento peregrinar por el cosmos de los alemanes. Bellos pasajes entre efectos sobre un calmado y evolutivo ritmo que avanza sin prisa. Un tema dotado de los clásicos pasajes ácidos en los que la psicodelia se inmiscuye entre el rock espacial. Elevándose lentamente el corte sigue fiel a la exploración del cosmos de una manera evolutiva que culmina con una explosión de ritmos kraut entre guitarras psicodélicas para descender con calma guiado por bellos pasajes de guitarras que nos adormecen creándonos un estado de relajación después de la deflagración  rítmica. Más lisérgico que electrónico  el tema describe una tormentosa travesía que concluye en un plácido alunizaje que de diluye en la inmensidad del cosmos. 

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Reseña: DOMKRAFT.- «Slow fidelity»

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La serie Post Wax del sello Blues Funeral Recordings nos da una nueva alegría con los psico-doomers suecos DOMKRAFT y su nuevo EP «SLOW FIDELITY».Si algo tiene esta exitosa serie, es que permite la libertad a las bandas para que desarrollen todo su potencial sin ataduras, y a buena fe, que DOMKRAFT aquí lo consiguen a la perfección. Los suecos son una banda especial dentro de la escena doom como ya demostraron en su anterior álbum «FlOOD», y con esta nueva entrega, lo dejan bien patente. Mucho más lisérgicos que doom, no abandonan su vocación pero se dejan llevar por una pócima en la que los psicotrópicos hacen que la psicodelia pesada fluya con naturalidad y autenticidad.  Estamos ante todo un trance hipnótico en el que la razón se pierde en beneficio de la expansión de lamente hacia insondables espacios  en un mántrico viaje hacia lo desconocido. ¿Quien se puede resistir a esto?. Después de haber comprobado este verano como se las gastan en directo estos chicos este trabajo supone un auténtico regalo para los amantes de la psicodelia pesada como yo. Una trabajo oscuro e intenso en el que los espíritus se introducen en nuestros sentidos para hacernos partícipes del trance propuesto por lo suecos. uno de esos álbumes que se digiere y disfruta mucho mejor ayudado de algún psicotrópico para mimetizarte entre sus surcos y convertir la escucha en un «todo» místico. Esperemos que la serie Post WAx siga dándonos mas alegrías como ésta.

Crudos acordes de bajo netamente doom introducen «Through the ashes». Un afilado solo de guitarra nos vuestra la vocación heavy-psych de los suecos.  Y oscura y hechizante voz se une a la fiesta psicotrópica. cocido a fuego lento, el tema se muestra parsimonios, cansino, pesado.  DOMKRAFT es posiblemente una de esas bandas poco valoradas respecto al gran potencial que tienen. La voz gritona refleja esa liturgia casi ocultista con la que aderezan su sonido doom. No, es el doom típico y estereotipado, estos chicos van mas allá. Fuzz y efectos entre nebulosas psicotrópicas  en las que ciénagas humeantes, voces calidad y espectrales bajo aturdidores pasajes casi doorsianos y plomizos riffs. Un canto desesperado con fuzz aturdidor y riffs que se elevan amenazantes y poderosos por la senda del doom más ácido. El tema combina el doom y las atmósferas heavy-psych con una magnetismo catártico. 

«Mud collider» es un tema impregnado de fuzz que se construye bajo la solided de una bateria poderosa. Un misterioso y espeso bosque sonoro en el que el particular doom de DOMKRAFT se viste de tonos litúrgicos. Amenazador y espectral la maraña se sonidos se adorna con voces ocultistas de las que salen desgarradores lamentos. Transmitiendo todo el dolor entre la exuberante espiral de riffs nebulosos. Unas voces casi floydianas que van relatan la liturgia con si ante una secta ocultista estuviéramos. Combinando llos lamentos con la oración las fuerzas sobrenaturales se muestras grandilocuentes ante nosotros. El regreso de las distorsiones de las ácidas guitarras acaban nublando nuestros sentidos entre los poderosos y pesados ritmos. 

Instalados en esos insondables espacios, en los 13 minutos de  «Where we part ways» el ritual continúa para mostrarnos su lado más lisérgico y chamánico con la cadencia de una batería hipnótica. Acompañados por la voz de Mark Lanegan se alejan de su versión doom para dejarse llevar por su lado más heavy-psych. Sensual y seductor, la calidez de Mark nos lleva a un trance conmovedor en las que texturas llenas de dulzura y belleza con algún retazo blues entre esa cautivadora y apacible psicodelia. Un cierto tono vintage, no visto hasta ahora,  hace que el tema se enriquezca hasta cotas insospechadas. Si faltara algo, las voces de Marty Harvey de Slomatics y Lea Alazam de Besvarjelsen se unen a la fiesta con melodías monumentales. Un tema completamente épico que por si mismo hace que esta entrega merezca la pena. ¡Un viaje a ninguna parte completamente sublime!.   El propio Mark Lanegan comenta: «Invitarme a esta canción de Domkraft fue divertido, el tipo de música que no tengo la oportunidad de cantar tan seguido», «Me recuerda a la música de mi juventud».

«La canción fue originalmente instrumental, pero luego la idea de convertirla en una epopeya vocal de tres partes comenzó a crecer», comenta el cantante y bajista de DOMKRAFT, Martin Wegeland. “Y tan diversos como son los tres temas diferentes, pensamos que las voces deberían ser tan variadas. Las notas blues y llenas de alma de Lea, seguidas de un Lanegan antiguo en su momento más duro y melancólico, luego los gritos de Marty y de mi anhelo en la parte final. Por extraño que parezca, todo se siente perfecto y tiene sentido. Todos agregaron su propio color e hicieron las partes propias, mientras todavía nos suena completamente DOMKRAFT «.

El trabajo cierra con una no menos monumental versión del tema anterior, «Where we part ways» pero en una pesada y espacial versión instrumental. Intensos pesados y sobre todo muy «viajeros».

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Reseña.- RAINBOWS ARE FREE.- «Head pains»

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La banda compuesta por Brandon Kistler (voz), Richie Tarver (guitarra), Joey Powell (guitarra rítmica), Jason Smith (bajo) y Bobby Onspaugh (batería) regresa cinco años después con su tercer álbum, y no podía hacer de mejor manera. Los de Oklahoma, crean un álbum inclasificable pero sobresaliente. Altas dosis de versátil psicodelia que conviven con oscuros momentos góticos mas propios de Sister of Mercy o Bauhaus  con una notable influencia del legado Morrison. Sonidos alternativos con poderosos ritmos y mucho fuzz. Si a esto añadimos que se atreven a sumergirnos en sinfónicos momentos progresivos el cóctel puede parecer atrevido. Pero precisamente de ahí es de donde la banda saca todo lo mejor que tiene dentro. Sin ceñirse a ningún guión, lograr que el post-punk, el hard rock, los sonidos arenosos rebosantes de fuzz confraternicen de la mejor manera posible. Siempre sorprendiéndonos con cada tema, su versatilidad es su mayor aval. Toda una garantía de que escuchando «HEAD PAINS», no hay lugar para el aburrimiento. La larga espera ha tenido su recompensa y serán muchos los que se congratulen con éste nuevo álbum. Para otros una oportunidad irrechazable de conocer a una gran banda.  El álbum es publicado vía Argonauta Records y Horton Records.

«The sound inside» abre el álbum con esa psicodelia intrigantes que se eleva misteriosa entre oscuras brumas. Cadente y con voces catártica herederas de momentos góticos de los ochenta. La new wave y el post-punk versus la herencia doorsiana entre efectos espaciales y ritmos salidos de catacumbas alternativas.  

Gordos, pesados y primitivos, los sonidos alternativos contemporáneos de RAINBOWS ARE FREE logran conjugar distintas vibraciones en «Electricity on wax» que van desde el blues, la psicodelia, y una oscuridad generada por un grueso manto de fuzz catártico.    Con las mejores galas de estética underground los oscuros ecos de los ochenta hacen acto de presencia entre andanadas de nebuloso fuzz. tormento y desasosiego entre magnícias guitarras.Uno de los mejores temas del album.  

Cadenciosa y misterioso «Shapeshifter» se abre paso entre atmósferas psych que crean la suficiente tensión como para mantenernos atentos. Una cálida voz con tonos bluseros, la insaciable batería y cadente bajo y unos solos incisivos y ácidos lograr crean el clima pretendido por los de Oklahoma. Fuzz nebuloso en un tema gris que se agranda adquiriendo cada vez mas intensidad. Catártico y atractivo puede crearnos una perplejidad que nos hace querer mas. El tema juega con distintos elementos psicodelicos para crean un magnético enjambre sonoro que nos atrapa entre su fauces. Un hechizo catártico  entre las tinieblas en las que tan bien se mueve la banda. dejándose llevar por esta apuesta psicodelia hasta terrenos que rozan la estratosfera. Contraponiendo ritmos gruesos con afilados e hirientes solos bajo los hipnóticos ritmos que evolucionan en una espiral caleidoscópica en la que los alucinógenos salen de cada nota. Se trata del tema mas largo del álbum, y se muestra como una oportunidad para desarrollar toda la psicodelia que llevan dentro. Esa voz a caballo entre las apuestas del rock gótico británico de los ochenta y el Morrison mas chamánico junto a combinación de elementos lisérgicos logra un gran y original resultado.

«Covered in dawn» da un cierto giro de tuerca con sus desérticos riffs humeantes. Fuzz garagero y arenoso y voces alternativas herederas de Bauhaus o Sister of Mercy. Intenso, desgarrador, atormentado, su sonido se engrosa gracias al trabajo del bajo. Otra combinación entre los ecos del desierto y las catacumbas de la escena alternativa de las islas que habitan entre tinieblas.

En un nuevo giro inesperado, «Lady of the Woods​/​Psychonaut» se construyen desde acordes acústico y efectos lisérgicos. Una sinfonísmo en los mismos tonos grises de los temas precedentes pero en esta ocasión con un carácter progresivo. Voces mas propias de hard-progresivo melódicos construyen melodías desgarradoras e intensas. Pareciera que estamos ante otra banda. La guitarras y sus bellos acordes y solos entre ritmos hard-rock. Elementos de distintos estilos que son tejidos con firmeza y gran habilidad para que nada resulte impostado.  Incluso su angelicales coros encuentran un hueco entre el poderoso ritmo y la cadencia del inquebrantable bajo. Completamente sorprendente. 

Para poner la guinda a un pastel que está creado con multitud de ingredientes, «The nile song» nos muestra a RAINBOWS ARE FREE en plena efervescencia hard & heavy ochentera. un tema al que no falta a su cita el siempre presente envoltorio fuzz. 

Mucha mas pesada «A Penny’s worth» incide en los ecos heavy-rock y stoner con una mirada retrospectiva a la escena alternativa del pasado siglo. Solos virtuosos completan un viaje de ida y vuelta a la escena proto-metal bajo autopistas psicodélicas. 

Otra vez la acústica folk se presenta ante nosotros en «Eunice». Casi medieval, el tema se acompaña de angelicales coros que nos elevan a un luminosos espacio que no habíamos visto en ninguno de los temas anteriores. Un cuento de ensueño que contrasta con la fuerza de todo el álbum mostrando el lado mas sensual de la banda. 

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