Reseña. FUZZ MEADOWS.- ‘Orange sunshine’

Con tan solo un EP previo, el trio australiano FUZZ MEADOWS irrumpe en la escena para mostrar al mundo su buen hacer en el campo de la psicodelia pesada instrumental con su álbum debut ‘ORANGE SUNSHINE’. Con una identidad propia, pero manteniéndose fieles a determinados estándares de la escena psicodélica, nos presenta cuatro largas canciones que surfean entre olas heavy-psych, corrientes post-rock y abismos stoner. Marcados por una narrativa cinematográfica, sus canciones psicodélicas no necesitan voces para seducir al oyente a su particular mundo onírico. Un entorno en el que las fragancias lisérgicas nos aportan agradables aromas con los que consiguen embriagar al oyente, proporcionándole un placentero viaje sonoro. Si tenemos en cuenta que las canciones nacen de horas de intercambio de riffs hasta la madrugada, podrás entender el verdadero espíritu de unas canciones creadas desde la libertad y la improvisación. FUZZ MEADOWS consiguen el equilibrio entre los aterciopelados pasajes ensoñadores y la rugosidad de alguno de sus riffs. Por si esto no fuera suficiente, aportan dosis de elegancia con sus narrativos pasajes post-rock, contrarrestando la firmeza de sus estremecedores golpes de metal, una fuente devastadora de energía en el lado opuesto de la balanza de su suave psicodelia aromatizada.

‘ORANGE SUNSHINE’ está disponible Copper Feast Records

El álbum abre con los tonos trascendentales de ‘You Are The Void’. Un espacio heavy-psych con el que los australianos nos introducen en su particular bosque lisérgico. Riffs con mucho gancho nos empujan a un entorno de vibraciones pesadas en vueltas en nebulosas psicodélicas. La embestida inicial deja paso a susurrantes acordes que nos van guiando por un insondable espacio psicotrópico. El hábitat en el que FUZZ MEADOWS se desenvuelve con suma soltura.  Inmersos ya en su narrativa, nos encontramos pausados acordes que miran de reojo a territorios post-rock. Un terreno fértil en las antípodas y en el que los miembros de la banda se desenvuelven con soltura como ya hemos comprobado en sus trabajos previos con bandas como The Black Heart Death Cult. Ensoñadores pasajes con solos infinitos y una instrumentación tormentosa, que va mutando en su intensidad a lo largo de un tema con espíritu de jam. Un cadente bajo pone la pausa con parsimonioso pero profundos acordes antes de la partida a exóticos lugares sonoros. Siguiendo los esquemas tradicionales del post-rock, el trio flirtea con monumentales desarrollos y con golpes de pesadez Stoner.  

Asentados en esos insondables entornos psicodélicos, ‘Reach’ avanza lentamente por un calmado espacio en el que la psicodelia aromatizada va tejiendo otro fascinante tema.  Tomándose su tiempo para arrancar, la guitarra se desdobla custodiada por briosos tambores. Casi susurrante el tema contiene explosiones de riffs plomizos que golpean rompiendo ese fascinante escenario de calma.  Si bien el tema se desarrolla sobre un espíritu netamente psicodélico, los guiños al post-rock aparecen para enriquecer la canción modulando su sonido. El tema abandona las sutilezas para mostrar un sonido rugoso y lleno de aristas sin perder su espíritu psicotrópico.

‘Orange sunshine’ nos invita a un paseo por el particular mundo onírico deFUZZ MEADOWS. Manteniendo su espíritu sosegado, el tema contiene incrustaciones más virulentas en forma de riffs que golpean con toda su fuerza. En esta mutación, las vibraciones post-rock aparecen para cambiar el rumbo hacia un insoluble espacio sensorial en el que expandir nuestra mente para dejarnos llevar por este sugerente viaje a lo desconocido. Un tormentoso y virulento transito que rompe la barrera sensorial para tirar los muros de este gratificante y relajante entorno en el que disfrutar del relax.

Con un sonido más pesado ‘Death echo’ nos saca momentáneamente del trance anterior con fuertes riffs tormentosos. Todo un espejismo inicial, ya que el tema hace descender su intensidad para dejarse llevar por una bacanal de psicodelia pesada con muchas bifurcaciones en el camino. EL trio no se encasilla en los cánones del género, sino que combina con gran acierto pasajes de gruesos sonidos con momentos en los que su música se relaja para abrir al oyente a su particular hábitat. Toda una montaña rusa de emociones en la que los australianos coquetean tanto con el post-rock como con el Stoner. En cualquier caso, tanto en un estilo como el otro, lo hacen con suma habilidad para que el corte tenga continuidad. ‘Benji’ cierra el álbum con catorce minutos de fragante psicodelia expansiva. Con un sonido atmosférico, el constante zumbido del tema nos hace transitar por misteriosos pasajes de psicodelia pesada llenos de belleza. Firme en su base rítmica, pero ensoñador en sus desarrollos instrumentales el tema pasa por distintas fases en su hechizante transitar. Desde momentos silenciosos hasta pasajes de gran monumentalidad, FUZZ MEADOWS va tejiendo sin prisa una canción con muchos alicientes para el oyente. Serpenteando entre meandros coloristas, el tema pasa por abruptos caminos en los que su fuerza intrínseca se abre paso sin miramientos. Pero también dejando paso a fascinantes momentos con los que consiguen atrapar al oyente en un gratificante viaje sensorial.

Fuzz Meadows

Copper Feast Records

Reseña: KALEIDOBOLT.- ‘This one simple trick’

Los fineses KALEIDOBOLT llevan tiempo labrándose su reputación como una de las bandas pujantes de la escena pesada de los últimos años. Su conjunción de sonido primitivos herederos del proto-metal de los 70’s, con elementos stoner y sus desarrollos progresivos, les hacen ser una banda particular y a la vez única. Así queda reflejado en su nuevo álbum ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’.  En este nuevo trabajo nada es como parece ser, ya que cada canción nos ofrece giros infinitos en su desarrollo, lo que convierte estas en un gancho fundamental para tener atrapado al oyente. Su proto-metal frenético hierve a fuego lento hasta conseguir un manjar de hard-progresivo, psicodelia, e incluso blues, pero ante todo estamos ante canciones elaboradas en las que nada parece dejado al azar. KALEIDOBOLT son un trio letal, capaz de aturdirte con riffs tóxicos y pesados, con bacanales de tambores estruendosos, y con hipnóticas líneas de bajo. Sonando más feroces que nunca, componer canciones euforizantes con las que de inmediato contagian al oyente con certeras andanas de riffs y melodías, en las que las voces juegas un papel importe y decisivo. Sus explosivas canciones no son únicamente la confirmación de la pesadez de la banda, sino que revelan que la composición de las mismas se realiza con cuidado y esmero, como reflejan las hechizantes voces coros y estribillos en ellas contenidas. En definitiva, estamos ante un apasionante e incendiario álbum, en el que cada una de canciones nos ofrece mil salidas diferentes, como si se tratara de una impostada improvisación en la que cada nota está milimétricamente medida, pero logrando que nada resulte fuera de sitio en este álbum de rock atemporal, compuesto por una banda inspirada. ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ reverencia a los crudos y primitivos sonidos de los 70’s, pero también a los dinosaurios del rock progresivo, lo que no impide que se muestre como un álbum innovador y lleno de fuerza y frescura. Un trabajo que hará despegar aún más a una banda infravalorada por un sector de la escena, y que, sin arrogancia, da un puñetazo en la mesa diciendo: ¡Aquí estamos!
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El propio Marco Menestrina define así ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’:  «Describiría este álbum como la batalla definitiva entre AC/DC y los dinosaurios del rock progresivo de antaño, o los primeros Metallica tocando canciones de Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band».

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ está disponible a través de Svart Records.

KALEIDOBOLT son: Sampo Kääriäinen en guitarras, voz principal y teclados y Marco Menestrina en bajo, voz, teclados y percusiones son revitalizados por el nuevo miembro de la banda, el baterista Mårten Gustafsson .

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’” se grabó principalmente en E-Studio (un estudio grande y muy elegante en el sur de Finlandia) en agosto de 2021 y un montón de sobre-grabaciones y sesiones vocales en Wastement en septiembre/octubre (un lugar de ensayo muy usado en Tampere que ha sido el lugar de nacimiento de algunas de las mejores músicas rock psicodélicas finlandesas de la última década).
 
Todas las sesiones fueron supervisadas por Niko Lehdontie (mejor conocido por Oranssi Pazuzu & Kairon:IRSE! ) quien produjo y mezcló este álbum abrasador de blues de la edad de piedra y riffs aplastantes.

‘Fantastic corps’ abre el álbum de forma arrolladora. Sus turbios riffs de vocación retro parecen beber del legado de los 70’s para ser modulados con elementos contemporáneos. Hard rock rabiosos y crudo con buenas voces y coros. Amortiguando la fuerza de sus riffs con esas voces melodiosas, consiguen un corte equilibrado. Toda una espiral de sonidos pesados con un aroma vintage llenos de vitalidad.  El tema muestra dos facetas diferentes del trio finlandés, ya que si bien la primera mitad, escarba en el hard-rock primitivo, la segunda parte de la canción se desarrolla entre atmósferas psico-progresivas. Esto no quiere decir que la banda renuncie a sus embestidas de fuerza.

Si en la canción de apertura la banda se muestra ruda ‘I should be running’ comienza con suaves pasajes que se van tornando hacia un escenario más cercano al garaje rock y al rock de finales de los 60’s. el blues y elementos psicodélicos van tejiendo la particular tela de araña de la banda. Melodías aterciopeladas y una instrumentación cambiante van haciendo evolucionar la canción a un terremoto sonoro.  Solos infinitos, un bajo machacón y unos tambores inquebrantables, dan forma a un corte que indudablemente bebe del garaje rock, pero que no se queda ahí, ofreciéndonos momentos de gran intensidad. Para completar el círculo, el corte pasa por pausados momentos psicodélicos antes de retomar su desbocado caminar.

‘Merja-Liisa’ nace con un aire de romanticismo ofreciéndonos melodías florales como preludio de coloristas pasajes progresivos empapados de blues. Un claro ejemplo de que estos chicos no se ponen barreras a la hora de tomar diferentes elementos estilísticos para crear sus canciones. Entre atmósferas vintage, el tema se muestra más comedido en su intensidad que las canciones precedentes, algo que no le hace perder su atractivo.  

Manteniendo esos sutiles tonos garageros, ‘Weekend warrior’ es impulsado por una impactante línea de bajo sobre la que se colorean remolinos de guitarras y un zumbido persistente. De difícil calificación, la canción contiene elementos progresivos sobre una base psicodélica. Dinámico en su ritmo, el corte fluye incansable en un crisol de referencias sonoras con continuos cambios de intensidad y aspecto que hacen que resulte algo inconexo. Pero no nos engañemos, estas variaciones parecen ser algo completamente premeditado, lo que representa a la perfección la vocación de una banda sin complejos a la hora de ejecutar sus canciones.  

Tomándose su tiempo para despegar, ‘Border control’ nace de una introducción atmosférica embutida en un traje lisérgico. Toda cambia tras el primer minuto, desatándose una auténtica locura. Con el legado de los 70’s muy presente, la canción parece avanzar a trompicones entre ecos hard-prog y voces melodiosas. Combinando pasajes grandilocuentes con turbios momentos en los que los sonidos difusos parecen apoderase del tema en una auténtica montaña rusa de emociones.  

El crujiente sonido de la apertura de ‘Ultraviolent chimpanzee’ evoca momentos más propios del siglo pasado. Pero al igual que el resto de canciones contenidas en el álbum, la fusión de estilos, persiste en este tema que se sumerge en un espacio hard-progresivo enriquecido con vibraciones stoner y ecos proto-metal. Contrastando los momentos épicos con pasajes más acolchados, la canción acaba siendo seducida por un logrado espacio psico-progresivo en el que la melodía juega un importante papel.  

‘Walk on grapes’ pone el cierre a un interesantísimo trabajo en el que queda reflejado la calidad y creatividad de KALEIDOBOLT, una banda que continúa afianzándose en la escena como un referente de creatividad y calidad compositiva. Honestas vibraciones vintage envueltas en una turba de sonidos difusos que también dejan espacio a momentos de psicodelia chamánica.

KALEIDOBOLT 

Svart Records 

Reseña: WO FAT.- ‘Singularity’

Seis años después de su último álbum, las leyendas del blues psicodélico de Dallas regresan con su nuevo álbum ‘THE SINGULARITY’. Lo cierto que es que la espera ha merecido la pena, porque el séptimo álbum de los titanes WO FAT es un álbum aventurero y exploratorio, un álbum en el que los riffs pantanosos empapados de blues y fuzz, vuelven a narcotizarnos con sus pesados momentos lisérgicos. Con un sonido influenciado por los ecos más pesados de los 70’s, el sonido primitivo de sus canciones, llega cargado de distorsiones e impactantes momentos heavy-psych. WO FAT son unos veteranos en estas lides, y comprobar que se mantienen en forma, es todo un regalo para sus fans. Manejando con destreza las vibraciones proto-metal de los 70’s, impregnan éstas en un brebaje psicotrópico envuelto en humeantes atmósferas pantanosas. ’THE SINGULARITY’ llega con una magnífica producción y un tratamiento de las voces más enfocado si cabe, lo que a la postre, hace que estemos ante un trabajo notable y fascinante. Esta séptima entrega de los texanos cubre un amplio espectro sonoro, por lo que será satisfactorio, tanto para los fans de los sonidos más pesados, como para los amantes de la psicodelia cannabica. Con canciones que fluyen con un groovy que te atrapa, el trio golpea con contundencia con tambores vudú y ondas de riffs de guitarra templados por blues fundido, continuando con la tradición WO FAT  de mantener las cosas pesadas y difusas, pero también con ritmo, que con demasiada frecuencia, es un elemento que falta en gran parte de la música pesada moderna.

Puede escuchar los ecos de los gritos de campo y ese «funk de allá atrás» a menudo olvidado que alimenta el fuego que arde en lo profundo del pantano a la hora de las brujas. Puedes sentir la emoción de vivir al límite y vislumbrar un Coltrane fantasmal en tu visión periférica mientras se precipitan a través de jams improvisadas. Y todo esto con una implacable pesadez de metal que subraya letras apocalípticas que evocan visiones del fin de una era, y tratos negros de medianoche y las consecuencias cosechadas. Mientras WO FAT esté hablando un lenguaje familiar a los apóstoles del riff, no hay nadie que suene como ellos.


THE SINGULARITY’ está disponible en varias ediciones 2xLP, CD y digital a través de Ripple Music.

Su título puede referirse a un punto de inflexión ambiental más allá del cual son inevitables los bucles irreversibles de retroalimentación en cascada de la destrucción del clima; también puede referirse a un punto en la evolución de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático después del cual todo cambia y va más allá de lo que podemos controlar, lo que podría conducir a la destrucción de la humanidad. Estas ideas apocalípticas y basadas en la ciencia ficción también sirven como metáforas de la lucha por la verdad y la realidad frente a la desinformación, los hechos fabricados y el pensamiento sectario. En esencia, la batalla por el futuro de nuestro planeta y civilización. Fue grabado, mezclado y masterizado por Kent Stump en Crystal Clear Sound, Dallas, TX. La obra de arte fue creada por Eli Quinn.
WO FAT son:
Kent Stump – guitarra, voz
Zack Busby – bajo
Michael Walter – batería, percusión, armonía voz

‘Orphans of the singe’ abre el álbum con catorce minutos de WO FAT en su faceta más psicodélica. Tras una introducción atmosférica la canción se desarrolla en una atmosfera humeante. La banda se toma su tiempo para hacer despegar un tema con notables elementos psicodélicos. Con riffs poderosos relatando una cierta épica, el corte cuenta con una magnética línea de bajo que marca su devenir. Los ecos 70’s se asoman entre sus riffs stoner creando un entorno con mucho gancho para el oyente. Ondulante y cambiante, el dinamismo contenido en sus surcos, se adorna con elementos lisérgicos para crear un excelso paseo por sendas narcóticas custodiadas por la fuerza de sus riffs. Su acertada cadencia rítmica, muestra a la banda manejándose a la perfección en esos territorios rugosos en los que la estela de fuzz arenoso crea un efecto cegador. Sin duda, WO FAT tienen la maestría suficiente como para desenvolverse a la perfección en ambos escenarios, el pesado y el psicotrópico, y que sus solos de guitarra ácida empapada de fuzz son una herramienta para impregnarnos de sus genes psicodélicos sin renunciar a la pesadez de sus riffs. Una tortuosa travesía que concluye en un entorno pausado y contenido en el que no faltan los golpes de fuerza.

Las hostilidades se desatan en ‘The snows of banquo’. Aquí el sonido de la banda se decanta por golpear con sus riffs plomizos. Áspero, pero un fantástico groovy, el corte vuelve a tomar elementos proto-metal y hard rock llegados del siglo pasado. Pero innegablemente WO FAT son una banda cuya contundencia está contrastada, y eso se refleja en el carácter pesado de su base rítmica. Aderezando esta con buenas dosis de fuzz, los registros vocales oscilan en constantes subidas y bajadas de intensidad.  Este sonido turbio, es aderezado con buenos momentos heavy-psych en los que la guitarra se desgañita en largos desarrollos custodiados por hipnóticos y vibrantes ritmos. Un sonido propio y personal exento de monotonía.

‘Overworlder’ parece amontonar riffs en su apertura, antes de iniciar una nueva exploración de vibraciones lisérgicas. Ritmos casi funky y buenas dosis de wah wah, la guitarra se desdobla creando un sonido estratificado bajo la intensa mirada de un a línea de bajo inquebrantable. Siempre con ese tono 70’s, los contagiosos riffs consiguen crean un tema atractivo y sólido en el que la fuerza se conjuga con un buen groovy y la suficiente contundencia. Sus doce minutos de duración dejan el suficiente espacio para que la banda ejecute distintos estilos sin renunciar a su verdadera esencia arenosa. Esto es uno de los elementos diferenciadores de WO FAT con otras bandas pesadas, ellos no se encasillan y saben colorear su sonido de distintas vibraciones, con el fin de enriquecerlo notablemente.

Con toda la fuerza stoner, ‘The unravelin’ es de esas canciones que te arrolla con la fuerza de unos riffs arenosos empapados de fuzz. Con reminiscencias heavy-rock, el riff principal golpea una y otra vez entre ecos de blues y vibraciones crudas y directas. Sin duda una de esas canciones que define el sonido de WO FAT se han venido labrando desde hace años. Un corte cegador que pasa por distintas fases sin perder en ningún momento su impactante ritmo. Toda una apisonadora para recorrer las rectas del desierto entre polvo sudoroso y ásperos riffs. En la parte central encontramos diabólicos riffs que ponen el contrapunto a las embestidas de su turbio y rugoso sonido.

En una atmósfera más oscura y narcótica ‘The Witching.’ Nos sume en un perturbador espacio chamánico. Naciendo de un zumbido perenne, la vocación psicodélica de los texanos aflora entre turbios pasajes de psicodelia pesada.  Transitando por la fina línea que separa el territorio del stoner del de las vibraciones heavy-psych, la banda se desenvuelve con desparpajo en un entorno que coquetea con el blues, pero que también lo hace con el doom por momentos.  Como contrapunto una melodía vocal más suave, colorea la embestida de sus plomizos riffs. WO FAT saben mantener el groovy de sus canciones, bien sean más pesadas o más psicotrópicas, algo que queda aquí de manifiesto. El fuzz intoxicante no falta a su cita, al igual que esos solos afilados que siempre aparecen en algún momento de unas canciones que son cualquier cosa, menos monótonas.

‘The singularit’ no baja el pistón en este paseo por territorios desérticos. Con elementos blues entre sus surcos, el tema es todo un rompe cuellos que pone a prueba las cervicales del oyente. Si eres capaz de mantener tu cuerpo en reposo es que estas muerto. Siempre versátiles en su propuesta, el enriquecimiento de sus canciones con distintas referencias estilísticas y giros en la trama, hace que cada una de ellas resulte atractiva para el oyente. Ritmos vigorosos, riffs poderosos, y las dosis adecuadas de fuzz cegador, componen la trilogía mágica de WO FAT, pero no solo eso, porque estos chicos tienen claro su propósito, ofrecer canciones sólidas, pesadas, y llenas de gancho.

Poniendo el cierre a este notable álbum, ‘The oracle’, con sus más de dieciséis minutos de psicodelia pesada es el broche perfecto. Ejecutado en forma de jam y con un vibrante ritmo, los devaneos ácidos de las guitarras, así como ese poderoso y magnético bajo conforman una canción con muchos alicientes para degustar entre humo cannabico. El frenesí de los tambores solo cede cuando el corte desciende a explorar espacios impregnados de thc. Narcóticos pasajes heavy-psych en los que los efectos y cambios de ritmo se suceden en una tortuosa travesía por los reinos de la psicodelia pesada. Siempre con un sonido difuso y perturbador, el corte pasa por distintas etapas superponiendo su sonido para hacer mutar el espíritu del corte.

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Reseña: THE SKULL GURU.- ‘Sofar nofar’

Presentando canciones más pesadas, THE SKULL GURÚ prosiguen en su nuevo álbum el camino en el punto en el que se quedó su último álbum bajo el nombre de SLAP GURÚ. Una evolución hacia un sonido más crudo y difuso. El blues y el hard-rock siguen estando presentes en un álbum que continúa bebiendo del inagotable manantial del rock de los 70’s, pero que a su vez, explora estilos más contemporáneos en una mezcla que funciona. Dejando algo apartadas las vibraciones folk, o los aires orientales, ‘SOFAR NOFAR’ se recrea más en las vibraciones proto-metal y hard-rock naciadas el pasado siglo, abofeteando al oyente con toda su fuerza retro. Creando unas canciones más oscuras, el cuarteto mantiene en ellas esa atmósfera vintage en la que tan cómodos se sienten. No faltan cortes de hard-progresivo, ni los habituales desarrollos psicodélicos, pero probablemente con un tono más rugoso de lo habitual. Así, sus canciones suenan auténticas, gracias a un sonido orgánico que nos traslada al corazón de los 70’s. SKULL GURÚ son una banda fantástica, y nuevamente, han creado un álbum fantástico, a la altura de su calidad.

‘A Crimson Fire’ bebe de la fuente de Sabbath ofreciendo riffs oscuros y un carácter retro. El tema contiene voces en línea Morrison aportando un tono trascendental que se va tornando más desgarrado con pinceladas de blues ácido. El corte cuenta con un groovy que cala fácilmente en el oyente, sin salirse del estilo hard-rock de inspiración 70’s. El corte finaliza aportado vibraciones de blues psicodélico.

En un giro estilístico, ‘Melting pot’ explota para escarban en el hard-rock vintage, con un tono colorista. Todo un torbellino sónico que muta su aspecto y en el que las voces adquieren un matiz más propio de finales de los 60’s. El contraste con su pesada estructura resulta bastante atractivo, lo que hace que se muestre con un sonido estereotipado. Todo un arco iris de sonidos vintage se dan cita en una canción con muchas aristas diferentes, pero con un objetivo común

‘Underwater’ abre con una melodía Beatles, para lanzarse al vacío impulsado por crujientes riffs y fuertes tambores. Su sonido alternativo se muestra mas rugoso de lo habitual, a pesar de que la psicodelia barroca parece estar presente, su estructura se acerca a un sonido más 90s. Como tantas veces, el puente de ida y vuelta entre 70’s y 90’s se recorre con gran facilidad. El caleidoscopio de las voces instalado en la psicodelia de los primeros Pink Floyd, logra encajar bien con sus trepidantes y cambiantes ritmos. A pesar de las influencias descritas, estaos ante una canción potente y cruda, que se suaviza con voces más acolchadas.

Si la banda se maneja bien con el blues, el hard-rock y la psicodelia, en ‘You own this road’ dejan patente que los ecos proto-metal tampoco tienen secretos para ellos. El fuerte ritmo de la pista nos lleva en volandas a los momentos más salvajes de la década de los 70’s. Un tema sudoroso y pesado, en el que algún elemento progresivo aparece en ese torrente de hard-rock indómito.

‘The risk is me’ nos hace bailar con sus contagios ritmos retro. Pinceladas de blues de garito con olor a bourbon y atmósfera humeante. Su sonido pantanoso se empapa de elementos de psicodelia narcótica y divertida. Una nueva invitación al baile con un groovy magnético y absorbente.  Una buena banda sonora para comenzar una noche de fiesta en algún club de carretera del profundo sur.

El trepidante ‘Rock & roll demonds’ golpea con riffs heavy-rock sobre una estructura de rock vintage. El aguerrido tema contiene solos asesinos y una nebulosa ambientación impulsada por un ritmo diabólico y contundente. Ecos proto-metal afloran en las voces para teñir de sonidos añejos un corte pesado y directo.  

En ‘Moon tide’ se conjugan vibraciones psicodélicas sobre un pausado ritmo con reminiscencias 90’s. Rock atemporal con buenas melodías y coros en una pista con tonos de melancolía y un sonido armónico más contemporáneo. El tema sirve de bálsamo tras las embestidas de pesadez de los cortes precedentes.

Cerrando el álbum ‘The mose’s down’ se desarrolla en una insondable atmósfera psico-progresiva. Mostrándose rugoso, el tema se contiene en su eclosión de pesadez ofreciendo unas armonías que serpentean en su avance dejando desarrollos de suma belleza y prescindiendo de las voces en esta ocasión.

The Skull Guru

Reseña: PERSHAGEN.- ‘Hilma’

La música de PERSHAGEN fluye a través de bosques profundos y picos de altas montañas, música con presencia y nervio que guía al oyente a través de paisajes sonoros hipnóticos y secciones dinámicas. Con un innegable carácter atmosférico, las nueve canciones de su nuevo álbum ‘HILMA’, nacen de la frialdad de ese entorno natural para ofrecernos una fusión de elementos psicodélicos y bellos pasajes post-rock. De esta manera, el cuarteto sueco crea un sonido característico y personal que se ha llegado a denominar ‘Pine forest rock’ (algo así como el rock de los bosques de pinos). Una nueva etiqueta más, que define un sonido que refleja una narrativa cinematográfica a través de suaves melodías y unos acordes que evocan a la naturaleza de los inmensos y solitarios bosques suecos.  Sin duda PERSHAGEN sabe cómo cautivar al oyente con sus canciones, unas canciones que nacen mayormente de la improvisación, y en las que los músicos dejan que su creatividad se ensamble y escoja el camino a seguir. Nacidos con la idea de crear música instrumental que reflejara los meses de invierno de Norrbotten; con los pies en la tierra, frío, hermoso, pero todavía con melancolía, en ‘HILMA’ consiguen que el oyente perciba los acordes de cada canción como el viento que mece las hojas de los solitarios y fríos boscajes de la tundra. Estamos ante un álbum ideal para la meditación y para la introspección, uno de esos trabajos llenos de magia y belleza que cautiva al oyente a la primera escucha. Si buscas riffs pesados y sonidos turbios, este no es tu álbum, pero sin en embargo si te dejas llevar por sus canciones, podrás disfrutar de una hora llena de bellos sonidos ambientales, con un elegante tono psicodélico.

‘HILMA’ está disponible vía Lövely Records

PERShAGEN son: Jimmie Nilsson (guitarra), Theo Stocks (guitarra), Andreas Sahlin (Bajo) y Johan Kalla (Batería).

‘Klangskog’ nos sume en una gratificante y etérea atmósfera en la que bellos acordes fluyen con una vocación cinematográfica. A caballo entre los sonidos desérticos y algunos espacios post-rock, el corte sirve de balsámica introducción para el resto del álbum. Ejecutado con delicadeza, el tema parece susurrarnos.

El tema central del álbum, ‘Hilma’ explora ese espacio onírico a través de elegantes acordes de guitarra acompañado de unos poderosos y cadentes tambores. Combinando un sonido cristalino con algunos riffs difusos, las guitarras se superponen creando un entorno de belleza. La canción se muestra equilibrada entre esos elementos más pesados y la sucesión de desarrollos de guitarra, siempre con un fascinante atractivo para atrapar al oyente en su gratificante melodía.    

Sin salir de ese escenario onírico, ‘Langt bort nära’, en un tono algo más oscuro, sigue deleitándonos con estilizados acordes que van evolucionando hasta cohesionarse en un tema compacto. Bajo tonos de melancolía, La canción fue escrita por el guitarrista Jimmie durante un período en el que estudiaba el lenguaje musical en la música folclórica sueca, especialmente el polskor (un tipo de estilo en la música folclórica sueca). En el tema se perciben algunas veleidades y coqueteos jazz, especialmente en las guitarras, que mantiene su posición en distintos niveles ofreciendo un acogedor entorno para el desarrollo de otra canción de gran belleza.  La banda nos da pistas sobre la canción: ‘Långt borta nära’ ha sido parte del set en vivo de Pershagen desde 2018. La canción fue escrita por el guitarrista de los grupos Jimmie durante un período en el que estudiaba el lenguaje musical en la música folclórica sueca, especialmente el polskor (un tipo de estilo en la música folclórica sueca).El hecho de que la música folclórica haya sido una fuente de inspiración para ‘Långt borta nära’ puede parecer extraño para algunos oídos, pero claramente está ahí. Pero desde la primera versión de la canción ha cambiado de forma y se ha filtrado a través de más fuentes de inspiración. El resultado es una pieza melódica que es más sencilla de lo que se esperaba originalmente”.

‘Alla minns den sista gangen’ bebe de elementos casi folk, para desarrollarse entre elementos acústicos y eléctrico, ejecutados con sutileza. Lentamente el corte evoluciona hacia un espacio más progresivo haciendo que su sonido se engrandezca. Su suave melodía se mantiene en ese espacio instrumental presente en todo el trabajo. Ciertos coqueteos post-rock hacen que el corte tome dos direcciones en su desarrollo. Otro gratificante y melancólico corte ideal para la introspección.

Con más de siete minutos ‘Karelia’ es un espacio para que la banda ejecute su vocación musical mostrando toda su calidad y creatividad. Nuevamente nos encontramos ante una ambientación gris en la que los tonos de melancolía parecen acariciar al oyente para proporcionarle y gratificante estado sensorial. Todo un espacio para la relajación a través de pasajes llenos de belleza. Estamos ante el que posiblemente es el corte más experimental del álbum, esto se percibe en una parte central en la que la canción se desarrolla como si fuera una amen la que los elementos atmosféricos toman un cariz casi espacial.

El catálogo de sonidos atmosféricos prosigue con ‘Ofog i djävvñlens sällskap’. Partiendo de insondables efectos de corte espacial, los teclados comandan su apertura antes deque ritmos hipnóticos nos acechen. Toda una exploración por los oscuros confines del cosmos navegando en un entorno silencioso y en el que se percibe la inmensidad y el vacío. El tema prescinde de los bellos pasajes de guitarra, dejando el protagonismo a los teclados y efectos.

Con un sonido atmosférico más desértico ‘Ekoparken’ nos devuelve la belleza de esa mágica y susurrante guitarra. Con todas las piezas encajando en el puzzle, los suecos nos presentan otro hermoso corte con un poder terapéutico para el oyente. Relajante y envolvente, el tema parece describir el vacío y la soledad, algo que es toda una constante en la gran mayoría de las canciones.  

‘Solen är en trumma’ es una nueva jam psicodélica construida alrededor de una base atmosférica de bajo y batería, y decorado con los coloridos sonidos de la guitarra, adornados con un sutil sonido de órgano. El tema mantiene la esencia que encontramos en el resto de canciones del álbum. En la canción los cuatro músicos dejan que su música fluya y escoja libremente la dirección por la que transitará. La banda comenta sobre la canción: ‘Es como sentarse en el asiento del conductor de un automóvil en medio de la nada: está controlando y conduciendo, pero al mismo tiempo es un pasajero en un viaje a un lugar en el que nunca ha estado».

‘Archangelsk’ cierra el álbum con los habituales sonidos atmosféricos de la banda a lo largo de cinco minutos relajantes. Poniendo banda sonora al silencio de esos espacios vacíos de las profundidades de los bosques suecos.

PERSHAGEN

Lövely