Reseña: LAMP OF THE UNIVERSE.- ‘Akashic field’

Sin ponerse límites, el nuevo álbum de LAMP OF THE UNIVERSE conjuga todo lo que le gusta a Craig Williamson, vibraciones de sus bandas paralelas como Datura o Arc of Ascent, se dan cita aquí, para formar parte del álbum mas pesado de LAMP OF THE UNIVERSE. Probando cosas nuevas y con la necesidad de mover su sonido a un escenario más rockero, las canciones nacen de un conjunto más variado de melodías con el objetivo de que el álbum suene como de una banda. Con un magnífico trabajo de producción realizado por el mismo Craig, y tocando él mismo todos los instrumentos, logra una fusión de vibraciones lisérgicas de otro mundo, con elementos de rock pesado. Melodías pegajosas con un visto bueno a los siempre inspiradores The Beatles, y sonidos más pesados, doblegando las reglas no escritas de la psicodelia. Un sonido más grandioso que mejora mucho las cosas ofreciendo un abanico mayor de vibraciones, sin renunciar obviamente a la psicodelia. Teniendo en cuenta que Craig lleva en activo mas de 20 años, y que es un músico inquieto, no es de extrañar que decida dar una vuelta de tuerca a un sonido que desde hace años se siente como su sonido personal. Todo un alquimista de la psicodelia moderna de influencia oriental, que sigue buscando en su laboratorio nuevas fórmulas para enriquecer su sonido, y aquí lo consigue. Es probable que algunos se sientan sorprendidos por la virulencia de alguna de las canciones, pero sus mas fieles seguidores, encontrarán reconocible su esencia en cada una de ellas. ‘THE AKASHIC FIELD’ se convierte probablemente en uno de los álbumes más elaborados y con mejores arreglos de su carrera. Y todo ello, sin renunciar a su carácter místico, a la psicodelia y a los aromas orientales.

‘THE AKASHIC FIELD’ está disponible vía Headspin Records.

‘Return as light’ abre el álbum entre aromas exóticos y dejando claro el papel de la batería en este álbum. Las melodías devocionales habituales de LAMP OF UNIVERSE aparecen derrochando toda su mística. Con una instrumentación algo mas alborotada de lo habitual el tema habita en una cortina nebulosa de sonidos que se van salpicando de una forma aparentemente desordenada. Sin duda este el efecto que Graig pretende transmitir en la canción. Con una mezcla de sensaciones, el tema proporciona relajados momentos sobre un entorno difuso y por momentos aturdidor.

Ritmos coloristas nos introducen en ‘Emerald sands’, un tema que toma elementos orientales tradicionales para desarrollarse. Un magnético bajo impulsa un flujo de acordes repetitivos de los que afloran cálidas melodías. Tonos sinfónicos en segundo plano contrastan con una guitarra más pesada dejando buenos pasajes ácidos. Sin duda, la base rítmica vuelve a jugar un importante papel. Sin renunciar a la atmósfera psicodélica y a los tonos devocionales, las inflexiones progresivas consiguen crear un clima acogedor.

Un particular Jardín del Edén aparece en ‘Mind of love’. Una canción melódica con elementos folk amortiguando la fuerza de alguno de sus pasajes. Cautivando al oyente con bellas melodías instrumentos de viento se unen a su gratificante pausa. Bien hilvanada, la canción se muestra compacta y con gran poder de seducción. La psicodelia pop de los 60’s se intuye en unos surcos con unos magníficos arreglos y con la guitarra apareciendo en el momento justo para recordarnos ante quien estamos.

Seventh seal’ explota en una combinación de elementos sinfónicos, voces aportando el tono místico y una instrumentación pesada. Con el ADN de LAMP OF THE UNIVERSE pero mostrando una faceta nueva poco habitual hasta ahora. Seguramente el resultado de la reconversión de un músico que decide mirar hacia adelante y avanzar sin perder un ápice su esencia. Su aura devocional se dorna con profundos solos de guitarra insertados con destreza en unos acordes devocionales soportados por una sólida y pesada base rítmica.

Si en el tema anterior encontrábamos una batería contundente, en ‘Decedants’ definitivamente la pesadez toma los mandos. Un groovy y una voz heredera de Hendrix, evoca momentos del rock ácido de los 70’s entre contundentes golpes más propios del Stoner del siglo XXI. El resultado de esa huida hacia adelante, en la que el hard psicodélico del siglo pasado se muestra exultante. Los chirriantes pasajes de guitarra y los atronadores tambores resultado de grabar con 6 micrófonos en la batería conforman una canción pesada como nunca habíamos visto antes. Un corte salvaje y primitivo lleno de acidez.

‘Re-ascension’ nos introduce en un caleidoscopio de psicodelia colorista con seductoras melodías vocales. Con un ritmo hipnótico y un sonido difuso en segundo plano, las embestidas lisérgicas adquieren un carácter cósmico que desemboca en una bacanal de vibraciones psicotrópicas. El atractivo groovy y la variedad de vibraciones que aparecen en la canción consiguen engancharme a su propuesta sonoro. Cautivador, borroso, pero sobre todo psicodélico.

En una nebulosa atmosfera psicotrópica ‘Mystic circle’ se desarrolla entre efectos envolventes y un marcado carácter lisérgico. Borboteos instrumentales y melodías exóticas con las siempre cautivadoras notas del sitar consiguen crear un espacio para la meditación entre aturdidores pero relajantes sonidos. Nuevamente el ADN de los álbumes anteriores aparece aquí bajo una tupida instrumentación.

‘The messianic rule’ cierra el álbum dejando patente la evolución a un sonido mas pesado. Haciendo que sus devocionales melodías graviten en un entorno más hostil, la repetición de riffs y los hipnóticos tambores construyen una atmósfera borrosa y aturdidora sobre la que el misticismo aparece. Inquietante por momentos, la maestría con la que se ensamblan los elementos, hace que la canción resulte impactante. Teniendo en cuenta que GRAIG cuando publica un álbum ya tiene en mente por donde irá su nueva entrega, solo nos queda esperar si este es una camino de ida y vuelta o un punto sin retorno.

Lamp of the Universe

HeadSpin Records

Reseña: FROZEN PLANET….1969.- ‘Not from 1969’

En activo desde hace una década, y con mas de una decena de álbumes a sus espaldas, los psycho-jammers australianos FROZEN PLANET…. 1969 siguen ofreciéndonos mas jams salvajes. Improvisaciones del siglo XX inspiradas en ese mágico año para la psicodelia que fue 1969. Su título es lo suficiente evocador como para aclararnos en que época vivimos, ‘NOT FROM 1969’. En su interior, tres largos temas en los que la psicodelia oriental impregna de aromáticas fragancias sus largos desarrollos. Y que contienen unas reverberaciones que están en constante evolución, ofreciendo distintos aspectos de la psicodelia moderna. Con implacables ritmos unidos a una hipnótica línea de bajo y a una guitarra que se desangra para ofrecernos su mejor versión. Todo cabe en estos anárquicos y magnéticos 45 minutos en los que las vibraciones llegadas de las antípodas nos envuelven en sus habituales atmósferas psicotrópicas. Es complicado reseñar un álbum nacido de la improvisación y que se desarrolla en largos temas (uno de ellos de 27 minutos), pero lo que, si puedo decirte, es que te dejes llevar por este gratificante viaje a los confines de la psicodelia contemporánea. Un viaje impulsado por tres tipos que dejan que su música fluya con un resultado magistral.

FROZEN PLANET….1969 son: Paul Attard (guitarra), Lachlan Paine (bajo), Frank Attard (batería)

Grabado, mezclado y producido por Frank Attard, masterizado por Philip Dust, con fotografía de Matthew Slager y un diseño y maquetación obra de John Debono-Cullen
NOT FROM 1969’  estará disponible en vinilo plateado en una edición limitada a 200 copias a través de HeadSpin Records en el próximo mes de febrero y en Cd desde ahora vía Pepper Shaker Records

Las vibraciones del medio oeste son el punto de partida de ‘Diamond Dust la primera de estas tres jams. Diez minutos de exploración psicodélica en los que las melodías flotantes de la guitarra nos ofrecen aromáticas fragancias de gran belleza. Con un trasfondo pesado, una cortina borrosa cubre los devaneos lisérgicos del trio.  Un corte intenso lleno de gratificantes reverberaciones en un insondable escenario con pasajes más calmados. Un flujo constante que es contenido por momentos para resurgir mas brioso y proseguir su camino por esos exóticos paisajes llenos de encanto. La jam atraviesa entornos más tortuosos en los que los efectos y distorsiones aparecen intensificando su sonido sin que por ello, pierdan el rumbo.

Con ritmos intensos y un bajo hipnótico, ‘Strangelands’ está dotado de un matiz casi espacial, con un guitarra que se contonea entre pedales y wah wah. Implacable en su base rítmica, el corte parece estar hecho de gruesas pincelas que crean un cuadro psicotrópico a semejanza de los que tienen acostumbrados desde hace casi una década. Con la improvisación como base de sus composiciones, consiguen una vez mas crean cortes compactos y con un hilo conductor que se va torneando, aportando diversos matices. Si en el tema anterior la guitarra se erigía como auténtica protagonista, aquí los laureles están compartidos con una línea de bajo completamente implacable. Sobre ella, los acordes de la guitarra se retuercen en mil cabriolas, mientras Frank, no cesa en su torpeo de los parches de su batería. Constantes borboteos con emanaciones de LSD a lo largo de site minutos llenos de color.

Con mas de 27 minutos de improvisación,‘Dissolver’ crea una espiral de sonidos lisérgicos que se amontonan ante el oyente. Una disonancia casi free-jazz en la que la anarquía de tres músicos inquietos y talentosos, que se dejan llevar por sus emociones. De nuevo, el bajo de Lachlan Paine crea ese entorno hipnótico sobre el que desarrollar su jam. Nebulosas coloristas con trazos espaciales con una línea de bajo que se te clava hasta el alma. Devaneos ácidos entre efectos y una variedad de ritmos independientes que consiguen sumirnos en un agujero negro. Las oscilantes reverberaciones van haciendo mutar la atmósfera sin perder su instinto lisérgico. Los tres músicos se retroalimentan con sus armonías, mientras Paul colorea los ritmos con pinceladas de una guitarra que incide sobre la misma nota.  Sin darnos cuenta nos vemos inmersos en una fiesta llena de ritmos contagiosos con momentos kraut, tonos cósmicos así como juegos replicantes entre instrumentos que llegan a explorar territorios progresivos por momentos

Frozen Planet 1969

Pepper Shaker Records

HeadSpin Records

Reseña. SUPERSONIC BLUES.- ‘It’s heavy’

Cualquiera que escuche el álbum sin tener referencias de la banda, seguramente pensará que está escuchando una demo de esas bandas pioneras de comienzos de los 70’s que sentían devoción por el blues, la psicodelia ácida y las vibraciones mas pesadas. SUPERSONIC BLUES cuenta en sus filas con miembros de ORANGE SUNSHINE o MERCURY BOYS, lo cual ya nos indica el camino que pueden tomar sus vibraciones de puro proto-metal. Su sucio y primitivo sonido, así como una calidad de grabación manifiestamente mejorable, hace que cada canción rebose autenticidad. A pesar de que la música que tocan ya se inventó hace décadas, lo hacen de una forma auténtica, que no resulta impostada. Escarbando en el legado de pioneros como Cream, Leafhound, Taste, Sir Lord Baltimore y tantos otros, los estribillos pegadizos, sus guitarras ruidosas, y una turbia instrumentación, son el instrumento mediante el cual nos trasladan a un tiempo en el que los amplificadores echaban humo gracias a unos tipos que amaban el rock. Con esa misma ilusión, las siete canciones del álbum son una patada en el trasero que hará despertar a los amantes de los sonidos más crudos y salvajes. Estamos ante un álbum impactante que con una mejor calidad de grabación podría ser memorable.

Grabado por Laurens ten Bergeen The Womb Studio y masterizado en Motorwolf por Guy Tavares. Obra de Ruud Aarbodem y Maarten Donders.

‘IT’S HEAVY’ está disponible vía Who Can You Trust? Records!

Con un sucio sonido de blues añejo ‘High As A Kite’ revolotea en una atmósfera vintage con golpes de rock pesado. Piensa en CREAM, LEAFHOUND o cualquier otro de los pioneros y encontrar el sonido del interior de sus surcos. Denso y crudo, el corte mantiene un groovy pegadizo del que es fácil enamorarse a las primeras de cambio. Estribillos pegadizos conectan de inmediato con ese carácter vacilón de auténtico rock sin aditivos. Los solos de guitarra contrastan con un sonido deficiente que le aporta un valor de autenticidad.

Los ritmos retro de ‘They See Me Comin’ vuelven a ofrecer mas de lo mismo. Un viaje al corazón más underground de comienzos de los 70’s con un sonido arcaico, primitivo, pero lleno de autenticidad.  Blues ácido con solos corrosivos y un ritmo pesado nos llevan en volandas por territorios tantas veces transitados por cientos de bandas, pero aquí encontramos un punto de autenticidad que no todas logran conseguir.

‘It’s Heavy’ suena a proto-metal áspero pero resultón. Un innegable aroma a 70’s revolotea por unos surcos pesados, pero con mucho atractivo. Pinceladas Sabbath se incrustan en su difuso sonido. sumergiéndose en los sonidos más pesados de los pioneros de lo que después sería el heavy-rock, el corte mantiene la frescura. Dejando al lado el blues, crean un tema poderoso con su punto de acidez para mostrarse más auténtico si cabe. Todo un cañonazo abrasivo de rock lleno de autenticidad.

Homenajeando a una banda mítica e infravalorada, encontramos ‘Phantom Child’, una canción original de Lincoln Street Exit, aquella banda de hispanos y latinos americanos que puso patas arriba los cimientos del rock más ácido a comienzos de los 70’s y que recibe una honesta versión de manos de los holandeses. Bastante fiel al original, el tema rezuma solos ácidos sobre su contundente base rítmica. Una canción que encaja a la perfección en el sonido de SUPERSONIC BLUES, una banda que nació en la época equivocada pero que no reniega de los precursores de un género que siguen décadas después dándonos grandes satisfacciones.

Sin abandonar ese sonido crudo y sucio ‘No Good For Conversation’ juega con ganchos en formas de riffs ácidos de gran pesadez. Turbio y frondoso, el tema golpea con un rock oscuro y plomizo durante dos minutos son mas aliciente.

‘Crawlin’ Back’ cruje con riffs diabólicos por una senda retro entre crudas vibraciones con un groovy pegadizo. Un sonido que bebe de la escena de Detroit y que tiene un tono macarra y vacilón con buen derroche de fuzz. Ondulante en su desarrollo, el corte siempre cabalga con la vista al frente con pinceladas blues.

El álbum cierra con ‘Got No Time For Trouble’, otra canción rugosa de blues intoxicante en pura línea Cream. Ritmos contagiosos y armonías hard-rock de nítido carácter 70’s. Avanzando firmemente en su primera mitad con esos envolventes riffs retro, en la segunda mitad dejan aflorar toda la artillería de solos ácidos y corrosivos con una turbia base rítmica.

Supersonic Blues

Who Can You Trust? Records

Reseña: THE KINGS OF FROG ISLAND.- ‘The King of Frog Island VII’

Los británicos THE KINGS OF THE FROG ISLAND son una de esas bandas que deberían tener un mayor reconocimiento por la calidad que atesora toda su discografía. En activo desde 2005, ahora nos presentan su sétimo álbum ‘VII’. Con un amplio abanico de influencias estilísticas, el rock del desierto heredero de bandas como Kyuss o Monster Magnet se enriquece con pasajes espaciales herederos de Hawkwind, oscuras atmósferas psicodélicas en línea Syd Barret, pinceladas de rock gótico con elementos post-punk. Un crisol de sonidos de los 70’s aparece en unas canciones de inclinación lisérgica, y en las que no faltan momentos chamánicos más propios de Jim Morrison en un viaje de peyote por el desierto.  Instalados en oscuros pasajes, su flujo rítmico constante es el impulso de unas canciones pesadas en las que el fuzz siempre está presente. Podríamos preguntarnos qué tiene de especial este álbum, Seguramente la respuesta es que cada uno de nosotros, al escucharlo, identificaríamos sus canciones con alguna de nuestras bandas favoritas. Eso precisamente es su mejor tesoro, componer algo que nos sea familiar y a la vez tenga su autenticidad y personalidad. Por sin duda, lo mejor es que lo escuches y decidas por ti mismo.

‘Beyond the void’ abre el álbum con sus sonidos difusos y una vibra Hawkwind claramente reconocible. Ecos desert-rock y una vocación espacial se conjugan con un espíritu alternativo y buenos pasajes de fuzz intoxicante. La canción nos lleva a un paisaje interestelar con la rena de las dunas cósmicas impregnado sus melodías post-pùnk de carácter gótico en línea de bandas como The Mission o Sister of Mercy.

Cambiando el carácter respecto al tema de apertura, los efluvios lisérgicos de los 60’s afloran en ‘All the King horses’. Un tema con acordes acústicos y el espíritu de Syd Barret revoloteando en sus melancólicas melodías. Un plácido y relajante paseo por atmósferas envolventes.

‘Blackened soul’ parece beber de la fuente de Lou Reed, para adaptar al sonido de los británicos. Otro tema psicodélico con elementos desérticos que navega entre el sonido de Colour Haze y el legado del neoyorkino en un viaje a las dunas desérticas.

Con un sonido más alternativo ‘Summer sun’ mantiene el nivel con una conjunción de melodías más propias de los 90’s y salpicaduras de psicodelia con atractivos coros pop.

Construyendo la canción con bellas y sencillas melodías ‘Dopamine’ nos transmite el bucolismo de finales de los 60’s y primeros 70’s con suaves pasajes que conjugan psicodelia con un cierto aroma desértico en un entorno narcótico lleno de lindeza.

‘Rain’ nos saca del letargo con solos de guitarra profundos y ritmos más pesados. Construyendo una cortina borrosa el tema conjuga el espíritu de Jim Morrison con la psicodelia de los nuevos tiempos. Un corte chamánico al que incorporan distintos ornamentos que lo hace lucir esplendoroso.

Retomando los sonidos góticos más propios de Bauhaus, ‘Empire’ es otro tema de oscura psicodelia con buenos ganchos de fuzz que nos sumen en un inquietante estado narcótico.

‘The silver arrow’ se nutre de buenas dosis de fuzz para golpear con ásperos y plomizos riffs, así como esas oscuras melodías omnipresentes en todo el álbum. Una de las canciones más pesadas de todo el álbum, que mantiene ese espíritu underground tan característico en los británicos. A pesar de su sólido sonido, la canción contiene buenos pasajes psicodélicos.

Cambiando radicalmente su apuesta sonora, ‘Five hours’ se muestra más pausado en su exploración de las vibraciones de rock clásico con un marcado carácter alternativo. Un tema fresco y fácil escucha.

Rompiendo la dinámica de canciones de corta duración ‘Superego’ con casi ocho minutos, y siendo el tema mas largo del álbum, nos devuelve a los oscuros pasajes de carácter gótico. Acordes susurrantes embutidos en esa atmósfera de suave psicodelia se van sucediendo en un tono melancólico y oscuro. Buenos pasajes de guitarras y un envoltorio de sonidos atmosféricos aportan el tono vintage a un corte dual, que nada entre las aguas del rock gótico y la psicodelia.

 The Kings Of Frog Island

Kozmik Artifactz

Reseña: ODDPLAY.- ‘Heritage’

Instalados en un sonido característico, ODDPLAY liberan su quinto álbum, ‘HERITAGE’. Refinando su estilo en una atractiva mezcla de difusos riffs Stoner y la psicodelia instrumental del nuevo milenio, nos ofrecen un viaje emocional. El dúo continúa exhibiendo su sacudida creativa para construir su álbum más maduro hasta el momento. Repleto de ásperos y crujientes riffs pesados, los búlgaros imprimen una narrativa cinematográfica a sus canciones; un relato en el que la psicodelia tiene un importante protagonismo. La dualidad de ese bajo portentoso y plomizo, con la elegancia estilística de sus pasajes de guitarra, hacen que sus canciones siempre ofrezcan una salida a la monotonía. Con muchos estándares del Stoner y de la psicodelia, pero también del heavy rock y la tradición búlgara, las canciones contienen un crisol de sonidos en una montaña rusa de emociones. Aportando un pegadizo groovy para que nada resulte monótono, los meandros del camino son solventados con destreza por un álbum con muchos atractivos para el oyente. Sus relajadas y elaboradas melodías y los constantes rasgueos de sus riff, hacen que lo anodino, desaparezca de su turbio relato, gracias a los flujos y reflujos que soportan sus canciones.


ODDPLAY son: Alexander Enev (guitarrista / productor / ingeniero de tono) y Itso Nickoloff (bajo).

‘Vices’ abre el álbum entre tonos enigmáticos que no tardan en sumirnos en una atmósfera inquietante y oscura. Ganchos de stoner rock con un sonido metálico y buenas dosis psicodélicas. Aquí el dúo incorpora algún elemento exótico que da brillo a la pesadez de sus inquietantes riffs.

Crujiente y nítidamente definido como un tema heavy-psych, ‘Jam of stone’ crea un entorno hipnótico en el que se desarrollan aterciopeladas melodías. Un magnífico trabajo de bajo complementa los devaneos de la guitarra. Con algunos cánones del Stoner instrumental presentes, la canción su muestra sólida y liviana a su vez,. Esto es obra de los constantes cambios en su desarrollo.

Mucho más pausada y con elementos del folclore búlgaro, así como pinceladas progresivas ‘Deboned lamb head’ nos presenta un paisaje más ensoñador y reconfortante. Suaves armonías custodiadas por un poderoso bajo se lanzan en una experimentación de gran eclecticismo. No faltan los golpes de metal para completar un corte versátil en su sonido.  

‘On the surface’ juega con elementos Stoner, post-metalcon un sonido seco y punzante. Una cortina difusa impregnada de gotitas de psicodelia en línea Colour Haze. El tema fluye entre solos psicotrópicos con paradas y arrancadas.

En un tono más colorista Thoughtless’ nos envuelven un su groovy entre ecos desert-rock y elementos psicodélicos. Solos afilados y un bajo que parece que se vaya a partir, construyen una narrativa más propia de la banda sonora cinematográfica. 

‘Blindfolded’ se desarrolla entre exóticas vibraciones psicodélicas con las paredes construidas por sólidos riffs pesados. Sus mágicos tonos describen un apacible escenario lisérgico.

Desde la pausa, ‘Borrow our time’ fluye lentamente para convertirse un balsámico temaque se debate entre la contundencia de los dictados Stoner y las vibraciones más psicotrópicas. Algunas pinceladas heavy-rock afloran entre monolíticos riffs creando dos escenarios paralelos que finalmente se decantan por la calma más envolvente.

Difuso y pesado ‘Tainted heritage’ nace con genes Stoner-doom antes de mostrar sus verdaderas entrañas. La dualidad de una fina guitarra y la contundencia de ese terrorífico bajo transmiten sensaciones inquietantes. Turbio por momentos, sus melodías de ensueño llenan de color otro corte oscuro y dual. 

El cristalino sonido de ‘Lady hawk’ nos devuelva la narrativa de banda sonora entre vibraciones de puro Stoner instrumental con las suficientes dosis de psicodelia como para atrapar al oyente en su oscilante relato.

Mas experimental que los temas anteriores ‘Organic sense’, con su magnético ritmose acaba despeñando por precipicios pesados para resurgir esplendoroso como una canción pausada y cálida con sus exóticos devaneos psicodélicos.

Para cerrar ‘Quell’ prescinde de reverberaciones pesadas y se deja llevar por la psicodelia instrumental más colorista y experimental. Con la sensación de que algo puede pasar, sus pausados desarrollos amagan con explorar en una descarga fuerza de las que nos tienen acostumbrados. Nuevamente el tema sirve de escaparate para dejar patente la maestría de su bajista, verdadero guía de este relato en el que la psicodelia pesada de los búlgaros nos vuelve a atrapar.

Oddplay