Reseña: MONOCLUSTER.- «Ocean»

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Alemania ha sido siempre cuna de grandes bandas, pero últimamente la escena alternativa de Colonia está ofreciéndonos una gran cantidad de buenas bandas que debería ser objeto de estudio. El segundo álbum del trío MONOCLUSTER nos hace corroborar que las buenas sensaciones que nos dio su debut no eran un espejismo y que han tenido una evolución muy positiva. “OCEAN” es un álbum oscuro con muchas influencias de All Them Witches en su sonido, combinadas con momentos doom, desarrollos en pura línea Colour Haze y un toque de los noruegos The Devil and The Alghmity Blues. Cinco largos temas que no bajan de los diez minutos en los que dejan reflejada toda su técnica y su magia. Pasajes que transitan por oscuras atmósferas siderales cuyo magnetismo te atrae al interior de sus surcos.

Olvidándose de ningún cliché establecido crean una música expansiva que atrapa al oyente. Seductores y sólidos, saben combinar la fuerza con la sutileza en unos de los discos más destacados de lo que llevamos de año, y esto dice mucho de la calidad de estos chicos. Sin olvidarse de postulados stoner de Kyuss o Sungrazer tienen la habilidad de llevar al oyente a espacios desconocidos de los que no querrás escapar. Unas voces seductoras y atrayentes acompañan un viaje psicotrópico que tras unas escuchas conseguirá hacerte adicto al mismo. Estamos ante uno de esos discos que hay que escuchar con atención y profundidad, y de los que en cada nueva audición encontrarás más y más detalles.

Hipnóticos acordes y unas voces que salen de nebulosas letárgicas nos introducen en “Ocean in our bones”. Ya desde los primeros acordes el tema nos recuerda a los de Nashville. El sonido de All them Witches se ve reflejado en la primera parte del tema, y especialmente en la cadencia vocal de Chris, su vocalista y bajista. Una guitarra va encajando en espacios de los que difícilmente podremos salir. Una vez aletargados nos golpean con riffs de corte doom, La herencia Colour Haze se hace notar en los desarrollos de la guitarra de Jan. Grueso y poderoso, el tema demuestra toda la fuerza que habían descubierto en alguno de los temas de su anterior trabajo.

La mesiánica voz hace las veces de oráculo para permitirnos salir del embrujo en el que MONOCLUSTER nos ha introducido. Un tema pesado que finaliza con cegadores y difusos momentos Stoner.

Desde el primer momento se parecía la gran calidad de la producción de “OCEAN”, haciéndose mucho mas evidente tras los primeros acordes del bajo de “Leviathan”. Un aura de misterio sobre suaves notas de guitarra comienza a crear ese magnetismo atrayente hacia insondables espacios alejados de los cotidiano en los que los sentidos se despiertan para recibir todos los matices del tema.   Nuevamente aparece una cálida voz que parece susurrarnos. En este punto podremos comparar estos momentos con alguno de All them Witches, pero yo, como fan de los de Nashville que soy, pero también de The Doors, vislumbro una herencia Morrison en esa voz, por otro lado, tengo que decir, que el mismo legado del Rey lagarto lo he visto siempre, de alguna manera en las “Brujas”. Todo sucede con calma, una calma tensa, unas voces suaves, con algún momento de herencia blues en las mismas, pero con una inusual calma mántrica. Los platillos insisten sutilmente creando un decorado mágico que transcurre por una instrumentación heredera de Colour Haze.  El tema se sumerge en una espiral tintes progresivos en los que la guitarra campa a sus anchas mientras la base rítmica no deja de engrandecerse con ritmos retro-doom. Una intensidad que se ve aplacada por atrayentes pasajes de la fascinante guitarra antes de una nueva embestida doom. Parece en estos momentos que la banda jugase con nosotros teniéndonos a su merced.  

“Guns and greed” retoma los momentos más apacibles jugando solo con esa magnética voz y con sutiles acordes de guitarra adormeciéndonos para nuevamente despertarnos con poderosos riffs. Una montaña rusa de emociones por los caminos de la psicodelia pesada. Derroche de fuzz sobre fornidos ritmos creando una mar gruesa que desciende a plácidas aguas en las que el terror nos acecha a base de riffacos gruesos y fornidos. Un tema algo desconcertante, que pone en el escaparate a los MONOCLUSTER más experimentales.

Un dato a tener en cuenta es la maestría de la ejecución junto a una cuidada producción que obtiene un sonido limpio y brillante a pesar de su oscuridad innata. El tema contiene los momentos más tétricos y lúgubres del disco.

No cabe duda de que los alemanes son intensos y les gusta experimentar. “A place beyond” da rienda suelta al trabajo de un bajo incisivo y fornido, al que se une una batería sólida. Fuerza y poderío con desgarradas voces que transmiten desesperación. Complejos momentos de experimentación progresiva que generan inquietud. Es como si la banda te dijera. “Ven, no va a pasarte nada…. Y luego cayera sobre ti con toda su fuerza”. Lo cierto es que el resultado es espectacular. Las guitarras en vena Colour Haze vuelven a esta trama de misterio oscuro en la que nos sumergen. Doce largos minutos que contienen momentos que nada pudieran parecerse unos con otros, desde el doom más grueso a escenario que coquetean incluso con el post-rock. Voces atormentadas, que pasan del desgarro al susurro y la seducción, siempre mostrando un cierto una calidez y una magia que nos atrae.

El hipnotismo está presente en “Home”, otro tema de psicodelia que conjuga elementos de All them Witches y The Devil and the Alghmity blues. Sin perder esa inclinación por los momentos doom, el tema es un tortuoso tránsito entre los sonidos pesados y la psicodelia más letárgica y magnetizante. Siempre bajo el halo del misterio y la oscuridad, una locución radiofónica se incorpora a la trama, para darle más realismo a una trama compleja que se sale de determinados estándares obteniendo un resultado brillante.  

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Reseña: REDWOLVES.- «Future becomes past»

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El combo danés de rock pesado de REDWOLVES en su primer disco de larga duración refleja contenido musical con unos sonidos reconocibles y desafiantes. Con su álbum debut «FUTURE BECOMES PAST», el cuarteto trae el rock pesado clásico del pasado al futuro a través de un sonido actualizado, con experimentos dinámicos y una composición de canciones personales que busca lidiar con las contingencias de la vida en un mundo caracterizado por conflictos y paradojas. Formados en 2.012 su música transita por la ola del rock escandinavo del siglo XXI. Temas con melodías pegadizas, una musicalidad virtuosa, enérgica y pesada a la vez. Un registro complejo, que muestra varios aspectos del talento de la banda para escribir canciones con franqueza pegadiza, dinámica y experimentación. Este álbum será fiesta, luz y alegría, pero también desesperación, oscuridad y depresión, y con buena razón. Un desagradable incidente de violencia sufrido por su cantante Rasmus Cundell, dejó un huella a nivel personal que de alguna manera se refleja aquí.. La violencia engendró una espiral de pensamientos depresivos y temerosos, pero también en un nivel más general, el incidente inició una contemplación con respecto a las posibilidades de un mundo que parece hostil y destructivo.

Con gran influencia en su sonido del hard-rock clásico de lo setenta y especialmente de Bad Company (solo hay que escuchar la voz de Rasmus), REDWOLVES no duda en usar elementos desérticos y mucho blues-rock a la vieja usanza, con momentos que se acercan a Hellacopters.

«Plutocrazy«, con enérgicos riffs  y una cadencia vocal cercana a Paul Rodgers es toda una descarga de hard-rock con un toque arenoso y melodías cuidadas. Brillantez en coros y estribillos con voces en «falsetes» efectivos y dicharacheros.

Temas como «Rigid generation» o «Fenris» son pura energía hard-rock setentero a la vieja usanza. Con un aroma blusero en sus entrañas, y un fantástico groovy vocal,  los pegadizos estribillos y sus fuertes ritmos con sabor al medio oeste, se impregnan de fuzz, de boogie-rock y algún elemento heavy-rock en «Fenris», ¡todo un trallazo de tema!.

A pesar de que muchas de las canciones se originan en este estado depresivo, uno todavía percibe un camino hacia la luz en la música, y es esta firme esperanza un reflejo en el disco. Como los aspectos positivos de la vida pueden poner la depresión, la desesperanza y la contingencia en perspectiva, la negación de la vida también puede poner la perspectiva en la alegría y la luz: «Especialmente porque todos pereceremos pronto, debemos insistir en vivir, festejar, amar y no a ser conquistado por la oscuridad, el odio y la destrucción «, explica la banda. «Y por lo tanto, necesariamente debemos buscar salir de la oscuridad de nuevo».

«Pioner» describe estos estados, con enigmáticos pasajes psicodélicos en los que el blues está presente. Casi a cámara lenta, el tema explora brumas pantanosas en las que REDWOLVES incorpora fornidas guitarras con solos magnéticos sobre esos calmados espacios de mirada interior.

En una linea parecida encontramos uno de los temas mas bellos y destacados del álbum. Los tenues acordes de «Voyagers» son acompañados de unas voces que evocan a la mismísima Joni Mitchel en una intimista versión masculina. Acústico con una lírica vocal impactante, el tema transmite sentimiento perturbador. El sosiego y el bucolismo, poco a poco van elevando su tono guiados por atractivos solos de guitarra que arrastran y violentan un tema lleno de sentimiento con su fuerza. Voces desgarradoras y coros líricos acompañan la erupción sonora. Fuego y contundencia que se apagan en un gran vacío.

«Farthest from heaven» nos devuelve la fuerza hard-rock más brumoso con voces líricas entre una espesa instrumentación. Un torbellino rítmico, y difuso entre el Paul Rodgers más operístico y el puro desert-rock más estruendoso.

El disco concluye con toda la energía y fuerza que contiene «Temple of dreams», en el que misteriosas atmósferas son exploradas por registros cercanos a Bad Company en una combinación de hard setentero con postulados arenosos.

«FUTURE BECOMES PAST» es publicado por Argonauta Records.

REDWOLVES lo componen: Rasmus Cundell (vocals), Simon Stenbæk (guitarra), Nicholas Randy Tesla (bajo), Kasper Rebien (batería).

 

https://www.facebook.com/Redwolvesband

https://www.facebook.com/ArgonautaRecords/

 

Reseña: PUB ČERENKOV.- «Journey to pillow king»

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La joven banda alemana PUB ČERENKOV publica ahora via Psyka Records su debut «JOURNEY TO PILLOW KING». Un viaje lisergico con impactante y magnetizatentes momentos del kraut rock más hipnótico y espacial. Una música alienante  en una odisea espacial de corte futurista. La Alemania más oscura se osigena con vientos orientales en una propuesta sonora impactante y aturdidora. Efectos envolventes que se convierten en espirales que precipitan en agujeros negros de los que es imposible escapar. Un imán sónico que atrapa mentes para activar cuerpos.

Una locura psicotrópica de mil efectos y distorsiones abre «Journey To …» para ponernos en el camino de «The Real Black Coffe», en la que con vibrantes ritmos futuristas, los atraen con su hechizante propuesta con distorsiones de guitarras que van adquieriendo tonos orientales, mientras la galaxia nos observa con atención. Una espiral rítmica que no se detiene y que evoca alguna de las propuestas de bandas berlineses cuando el Muro estaba al cayendo. Un gran trabajo de bajo añade empaque al corte.

El kraut mas denso y underground, coquetea con la electrónica en los pesados riffs envolventes de «Hypnotic Pentatonic». La espiral hipnótica como su nombre, se viste de ornamentos exóticos. Con la sensación de haber regresado a la Alemania de finales de los setenta, el kraut-rock eléctrónico y los orígenes de la kosmiche musik vienen a mis recuerdos. Futuristas y robóticos las programaciones y los sintetizadores se unen a las drogas de diseño en pura vena Kraftwerk. siguiendo esa línea la ecuación tiene una nueva incognita en «Thieves of Calabria», en esta ocasión con voces indie. Mecanicos, sin pausas, como auténticos autómatas del ritmo, inciden en su propuesta.

Mostrándo su lado más psicodélico, la guitrra y un bajo pulsante, nos embarcan en un viaje lisérgico a bellos palacios orientales en «Lowland​/​Hills». Un exotismo atrayente cuya belleza vien del sonido de una guitarra con efectos y pedales, así como una programación rítmica que golpea las neuronas hasta convertirnos en androides. Una explosión de adrenalina paralizante y robótica. 

Inmersos en esa mecánica cercana al trance electrónico, «Purple Mountain», es otro magnetizante corte que va a toda velocidad.

También el hard-rock tiene su hueco en «JOURNEY TO PILLOW KING».«Pothole» parte de esos postulados para llenarse de fuzz y distorsiones ácidas y corrosivas en un nuevo veloz caleidospocio multicolor. A ritmo de flashes, los riffs golpean con contundencia.

Concluyendo en espacios oscuros, «Pillow King» nos devuelve del viaje espacial en una nave de grandes proporciones sonoras en un tortuosos regreso a galaxias infinitas en las que tormentas siderales nos acechan amenazantes. Cerrando el círculo, regresamos a la locura con la que comenzamos esta odisea.

https://www.facebook.com/Pub.Cerenkov/

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Reseña: DER BLUTHARSCH AND THE INFINITE CHURCH OF THE LEADING HAND.- «Wish I weren´t here»

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Con su ecléctica propuesta, los austriacos  DER BLUTTHARSCH AND THE INFINITE CHURCH OF THE LEADING HAND llevan años hipnotizandonos con sus creaciones experimentales en las que la psicodelia, el kraut-rock, el math-rock, los sonidos espaciales se tiñen de resonancias industriales llenas de un hipnotismo robótico.Si, es cierto, el nombre de la banda es dificil de pronunciar para nosotros, pero su música si quedará en nuestro cerebro sin que podamos escapar a su alinenante propuesta sonora.

Su nuevo ábum «WISH I WEREN’T HERE» sale a la luz desde oscuras catacumbas de hormigón. Como si estuvieramos en una era post-nuclear y el refugio atómico de la banda hubiera servido para componer mientras en el exterior solo existía desolación. Un trabajo que no sonará en ninguna emisora de FM pero que sus temas están llenos de calidad. Aquí el termino «post», podría valernos para todo, pero los austriacos son una banda dificilmente clasificable y a veces, las etiqueitas sobran. Lo cierto que el magnetismo que nos ofrece este trabajo merece una buena escucha si te gusta la experimentación psicodelica más hetereodoxa. 

La grandilociencia sonora de «Evil» es contrastada con la sutileza de la voz femenina que aparece dentro una épica post-apocaliptica que reune pesados ritmos envueltos por hipnóticos efectos dentro de una oscuridad tenbrosa e inquietante.

Espaciales y futuristas, en «Wish I weren`t here», con sus dosis de psicodelia enigmática e inquietante, construyen su personal odisea. A través de magnetizantes ritmos, van introduciendo voces que por algún momento me recuerdan a la Patti Smith más oscura y underground. Es solo una sensanción porque estamos ante un tema de corte industrial, en el que los efectos se suceden. Su vocación robótica no evita que aparezcan buenas guitarras y sintetizadores que lo hacen más asequible. Un bajo que te machaca como un martillo robótico, te lleva a al espacio exterior en su experimentación, pero a pesar de sus extraños sonidos , resulta un tema atractivo y versatil.

El camino que toman los austriacos en su música está claro, pero vislumbramos alguna influencia floydiana en un corto tema como la «All one», en el que los ritmos kraut espaciles se van difuminando en el infinito.

Sin perder la vocación kraut de sus ritmos, la voz sugerente, es combinada en  «Just because I can» con ácidos solos de guitarra. Psicodelía sonidos kraut, y ritmos pesados son combinados con maestría. Un corte más terrenal que no pierde la vocación experimental de la banda, pero en el que las afiladas guitarras lo acercan a sonidos más ortodoxos de psicodelia pesada. Eclecticos, pero atractivos y atrayentes, en este tema se muestran más asequibles a los oidos no acostumbrados a estas resonancias.

El grueso ritmo de bajo y batería de «Just because I can» es coloreado por sugestivos efectos y distorsiones. No es una música de fácil digestión, pero lo cierto es que es «acojonante».

Sonidos industriales, noise, doom, space, y psicodelia se unen en el mismo barco en «My soul rests free». Con una voz cautivadora, estamos ante un corte aparentemente inconexo, pero con grandes melodías en su surcos.

«Forgotten» desvela el lado más kraut y espacial de una banda que opta por una electrónica que es combinada con alguna herencia floydiana de una forma muy particular en un tema de noise industrial de tintes espaciales, que nos hace gravitar por espacios intergalácticos.

También encontramos algunos riffs hard-rock en «WISH I WEREN’T HERE». Fuzz y un implacable y pesado bajo hacen de «He is here» un tema algo más convencional sin salirse de su propio camino.

Los austriacos son una banda cuya musica se alja de muchos estándares, pero que es capaz de construir temas como «O lord». Mas cercanos a la oscuridad doom tan al uso en los últimos tiempos, Lsu sacerdotisa entra en un trance ritual de corte ocultista. Envuelta por difusos efectos ofrece varios intermedios en los que la musica de disipa como si estuvieramos ante una intro. Tras un rato de silencio el tema te sorprende con un descenso a oscuras cavernas enigmáticas y extrañas. Una incursión de poco mas de un minuto tras la cual el corte vuelve a disiparse.

Peculiares pero grandilocuentes, DER BLUTTHARSCH AND THE INFINITE CHURCH OF THE LEADING HAND obtienen un notable trabajo.

http://www.derblutharschandtheinfinitechurchoftheleadinghand.com/

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SAGENESS.- «Akmé»

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El trío leonés SAGENESS, nos presenta su segunda entrega con «AKMÉ«, un año y medio después de su alabado debut. Una banda que no necesita cantante para transmitir la infinidad de sensaciones que aporta con sus terapeuticas composiciones. Con unas influencias que van desde Colour Haze hasta Pink Floyd sin desdeñar los ritmos stoner, y estructuras que coquetean con el post-rock. Relajantes a la vez que intensos el trío consigue elevar nuestras almas en un viaje para el que no se necesitan cinturones. Llevando al oyente en volandas por atmósferas de atractiva psicodelia pesada en las que ondulantes vientos stoner hacen acto de presencia incrustándose en gruesos riffs. Una de las claves de  «AKMÉ» está en esos maravillosos momentos en los que las guitarras nos atrapan entre su regazo para acariciarnos cual madre con su bebé. Un purificador relato musical para degustar con calma y apreciar todos sus matices. Hay veces que uno no necesita salir fuera de nuestras fronteras (muchas veces lo he dicho, si, lo sé..) para encontrarse con grandes discos como éste. Los amantes de los sonidos más viajeros podemos estar de enhorabuena con la publicación de «AKMÉ».

En un paseo por apacibles espacios en los que los ecos psico-progresivos dominan la atmósfera, «Andromeda» nos llena de una calma sanadora y reconfortante. Guitarras dispuestas en capas presiden un tema en el que encontramon reminiscencias floydianas en el marco de la psicodelia del siglo XXI de bandas como Colour Haze. bien construido, el tema va engrsando sus riffs según va avanzando.

Efectos de corte espacial dan el pistolezado de salida a un viaje por insondables espacios siderales en «The thought». Efectos varios y un sonido de guitarra que me recuerda a algunos pasajes de Pink Floyd van arrastrándonos a la inmesidad sideral. Suaves y calmados ejecutan el tema más experimental de todo el album.  Las supernovas aparecen ante nosostros por derroteros propios de Colour Haze hasta atravesar una tormenta de meteoritos arenosos. apartir de ahí, entramos en un entorno puramente heavy-psych. Hipnótico interestelar, el corte se disipa poco a poco en la lejanía.

Teniendo en cuenta que estamos ante una banda instrumental,  para completar un disco redondo, no podían faltar los bellos momentos en los que el post-rock más dulce y atractivo hace acto de presencia.»Sizigia» suavemente con los acordes de la guitarra de Dawyz nos va masajeando quitandonos todo el estress que nuestro alma pueda tener. Sin nada que envidiar a las bandas punteras del género, SAGENESS lo vuelve a hacer, regalandonos otro tema lleno de hermosura sonora.

Pacticamente como si fuera una continuación, ahora más centrados en la psicodelia de tintes progresivos, «Ephemeral» vuelve a evocarnos los dictados Colour Haze aderezados con algún efecto espacial. Magnetizantes, los acordes de la guitarra se van incrustando en nuestra mente generando ese estado de bienestar que la múscia puede conseguir. Una terapia sanadora y reconfortante a cargo del sonido del instrumento de las seis cuerdas en una epopeya llena de belleza. Pudiera parecer que el disco solo tiene buenas guitarras, pero la base rítmica está perfectamente ejecutada por un bajo implacable que engrandece sus acordes dando cuerpo a la estructura del tema en un gran trabajo de Michi

«Mindbender»  es el tema más directo y pesado de «AKMÉ». Poderosos riffs stoner y un mayor protagonismo de la base rítmica van construyendo una nueva odisea en la que no falta la sutileza de esos momentos de calma lisérgica. El lado más pesado de los leoneses queda patente en un tema rítmico y más plomizo que el resto del trabajo.

El colofón a este brillante disco lo pone «Hydro». un tema en el que vuelve a aparecer con nitidez el estilo del que Colour Haze es un referente. La facilidad para conjugar resonancias pesadas con fascinantes e hipnóticos pasajes que resultan purificadores para el oyente queda patente en otro corte que vuelve a flirtear con escenarios post-rock. Majestuosos momentos instrumentales que nos envuelven en una burbuja psicotrópica y narcotizante, demostrando que la fuerza no está reñida con la elegancia.

https://www.facebook.com/SagenessRock/