Reseña: DEMONIO.- ‘Acid rain’

Como si de un acetato perdido en un sótano polvoriento ‘ACID RAIN’ evoca los sonidos más crudos y primitivos de la psicodelia pesada de los 70’s a través de siete canciones que no hacen prisioneros. Un descomunal artefacto sonoro que derretirá tu cara con la acidez de unas pistas nacidas de una marmita de LSD. Entre guitarras distorsionas, voces malignas y atmósferas humeantes, crean un brebaje sonoro que haría palidecer a la mas siniestra de las brujas. Con un groovy empapado en ácido lisérgico, los italianos DEMONIO golpean con fuerza nuevamente. Si en sus trabajos previos la banda incidía en pasajes Stoner-doom, en esta nueva entrega, escarban aún mas en el pasado para encontrar el elixir mágico que usaban aquellos pioneros del rock ácido de los 70’s y traerlo al Siglo XXI. Sus turbias e impactantes canciones son dotadas con un groovy que atrapa al oyente desde el primer momento en una espiral sónica en un ámbiente completamente psicotrópico. Una creación del ‘Maligno’ ideal para ir calentando motores para la noche de Halloween. Uno de esos álbumes no hecho para débiles, en el que los sonidos más diabólicos nos invitan a una bacanal heavy-psych con toda la esencia de los pioneros de los 70’s, intacta. Sus adictivas y sucias canciones son la banda sonora perfecta para disfrutar de una orgia de ritmos oscuros, pesados y sumamente psicodélicos. Este hipnótico, ácido y descomunal álbum es un chute de energía cruda que hará que tu cabeza explote.

DEMONIO son: Anthony (voces y guitarra), Paolo (bateria), Metteto (bajo).

Sin hacer prisioneros, ‘Dopelords’ contiene ese sonido ácido que tanto nos gusta. Un torbellino psicotrópico que aturdirá tus neuronas con una nebulosa atmósfera en tonos proto metal cósmico. Una bacanal lisérgica fortalecida con rugosos riffs intoxicantes. Envuelta en un ambiente vintage, la psicodelia más corrosiva nos noquea sin contemplaciones.

 En un tono más crudo ‘Hell’s house’ explota con riffs crujientes y una melodía que te engancha. Sus efluvios cósmicos y ese sonido primitivo son argumentos suficientes para sumirte en el agujero negro de los italianos. Un infierno sonoro en el que el proto-metal más picante penetra en nuestras terminaciones nerviosas par asestarnos un shock de puro rock ácido a la vieja usanza. La pista nos introduce en bosque repleto de hongos mágicos exhumando sus efluvios narcóticos para proporcionarnos un agradable sueño.

‘Satan’s haze’ borbotea ritmo de blues y hard rock vintage. Con un torrente rítmico los italianos crean otra canción salvaje a pesar de su tono contenido. La voz ácida envuelta en nebulosos cannábicas pone el tono ácido a otra pista corrosiva en la que el wah wah y los solos asesinos no faltan a su cita. La pista va evolucionando a ambiente mucho más lisérgico y somnífero introduciéndonos en un bosque en el que los efluvios de los hongos aturden nuestros sentidos para sumirnos en un narcótico escenario sonoro.

La psicodélica ‘No time no space’ ofrece un ambiente mas relajado en otra aventura lisérgica de tonos vintage. De la sencillez de su estructura DEMONIO consiguen crean una pista atractiva para el oyente haciendo que sus acordes floten al igual que nuestra mente.

Venerando al Hendrix más psicotrópico, ‘Jam for the blue sun’ nace de un pozo de en cuyas aguas se derramó unas buenas dosis de LSD. Incorporando elementos Stoner la jam fluye sin control por un mar de psicodelia ácida y corrosiva con un sonido turbio y penetrante sustentado en largos solos de guitarra. Toda una bacanal lisérgica que te llevará a la locura.

Y si el álbum no estuviera suficientemente provisto de acidez, la lluvia cae sobre nosotros en forma de proto-metal  y picante rock primitivo en ‘Acid rain’. Una pista con un ritmo contenido pero enérgico en el que un caleidoscopio sonoro invade nuestra conciencia para llevarnos al otro lado del espejo a través de ritmos pesados y guitarras turbias, así como algún guiño Stoner.

Los sonidos borrosos persisten en ‘Maha kali’, la canción que cierra el álbum. Sumidos en alguna gruta sinuoso DEMONIO explora los oscuros abismos con sus luminarias encendidas por la acidez de sus pesados y turbios riffs. Lenta en su desarrollo, la canción evoca mas fielmente el sonido de trabajos anteriores de la banda con una apuesta más gruesa a caballo entre el Stoner-doom y las vibraciones heavy-psych de alto postín.

Demonio

Reseña: KANT.- ‘Paranoia Pilgrimage’

El segundo álbum de la banda alemana se construye con un enfoque narrativo de las canciones en un espacio en el que el proto-metal, el hard & heavy rock de los 70’s se fusionan con acierto entre densos y oscuros pasajes psico-progresivos en los que el espíritu doorsiano está muy presente. Contundente por momentos, sus melancólicas canciones llevan al oyente mas allá. A diferencia de su primer álbum, aquí el cuarteto se decanta por un tono más oscuro y pesado, haciendo que sus canciones graviten en un espacio más propio del proto-metal de los 70’s. Eso no significa que la psicodelia no esté presente en cada una de las canciones, ya que los efluvios psicotrópicos siguen creando el espacio preciso para desarrollar sus trances chamánicos. ‘PARANOIA PILGRIMAGE’ es el álbum que pondrá en órbita a esta joven y brillante banda. El pasado verano tuve la oportunidad de ver su directo en el festival Hoflarm y me encontré con con cuatro jovenzuelos irreverentes que tiene claro como jugar sus cartas. Grabado en vivo en un pequeño estudio en los bosques de la Selva Negra de Alemania, KANT se mantiene fiel a su enfoque de la creación musical iluminado por los sonidos mas crudos y ácidos de los 70’s. Inspirándose en bandas como Black Sabbath, Witchcraft y Horisont, el álbum transporta al oyente a un reino místico repleto de ocultismo, profecía y seres místicos. En ese espacio es donde afloran las reminiscencias doorsianas para brindar al oyente seductores pasajes lisérgicos. Sustentados en una diabólica dupla de guitarras una fascinante y cautivadora voz y una sólida base rítmica, KANT se postula como una banda emergente con un futuro esperanzador. Prueba de ello es la madurez y solidez de este, su segundo álbum. Un trabajo que venera gloria el pasado desde una mirada melancólica para componer canciones frescas y con muchos atractivos. Cierra los ojos y déjate llevar por ‘PARANOIA PILGRIMAGE’, un fantástico álbum, disponible vía Sound Of Liberation Records.

KANT son: Elena Strähle (bajo), Brain Göbel (batería), Marius Seidel (guitarra y voz) y Nicolas Jordan (guitarra y voces).

Lentamente ‘The Great Serpent’ nos sitúa en un espacio invadido por la melancolía. Sin renunciar a poderoso riffs difusos KANT crea una pista de auténtico proto-metal setentero. Todo un catálogo de sonidos de los 70’s con mediadas dosis de psicodelia e incluso de elementos progresivos que acaban por sumirnos en un trance chamánico en el que la oscuridad se adueña de la atmósfera. Del comienzo vibrante y pesado el corte desciende a un inquietante entorno en el que la penumbra toma un mayor protagonismo. No faltan solos diabólicos para poner la guinda a un magnífico corte.

Con una apertura que me recuerda a la canción de It’s a Beautiful Day ‘Bombay calling’, (una armonía mas tarde copiada por Deep Purple) ‘Baba Yaga’ resume el espíritu de la joven banda alemana. Chamánicos pasajes con un cierto aroma morrisiano van oscilando en un serpenteante deambular por el legado de los sonidos más crudos y lisérgicos del siglo pasado. En este versátil corte encontramos pasajes de hard progresivo que acabarán por sorprendente. Aquí el bajo golpea con contundencia llevando al oyente al centro del vórtice de esta épica canción. Su cantante y guitarra Marius Seidel nos da las pistas: «Baba Yaga es la segunda canción del álbum y single, inspirada en el cuento de hadas eslavo. Una vez me topé con esta historia al escuchar la interpretación de «Pictures Of An Exhibition» de Emerson, Lake & Palmer. Después de escuchar las dos canciones «The Hut» y «The Curse Of Baba Yaga», me sumergí en la tradición de este cuento de hadas bastante aterrador. Después de todo, el resultado musical es una canción, donde la construcción general es más un enfoque narrativo, que una estructura lineal de verso-estribillo»

‘Book Of Creation’ es una pista de puro hard-rock sin artificios. Una armonía pegadiza y una cálida voz cabalgan a lomos de unos riffs potentes que no llegan a traspasar el umbral de la estridencia. El proto-metal de antaño interpretado con elementos contemporáneos con un resultado brillante. Nuevamente la pista nos ofrece pausados pasajes en los que lo pastoral aflora entre efluvios psicodélicos nacidos de la penumbra.

Cambiando el registro, los elegantes pasajes de vocación jazz enriquecen ‘Traitors Lair’. Una canción con reminiscencias doorsianas que gravita en una órbita pausada en la que se da una mayor importancia a la melodía. Sus magníficos pasajes de guitarra crean un efecto balsámico sobre el oyente sumiéndolo en gratificantes pasajes psicodélicos de gran hermosura. Una pista sencilla, pero con muchos y atractivos elementos en su interior. El ejemplo de la versatilidad de la banda y el ejemplo de que se pueden componer bellas canciones sin necesidad de pesados riffs. Hermosa.

Las hostilidades se desatan con ‘Occult Worship’. Hard y heavy rock de siempre envueltos en un aura mesiánica. Sus adornos progresivos inciden en ese sonido vintage que tanto gusta a estos chicos. Sin margen para el aburrimiento la canción sube y baja su intensidad sin renunciar a su vibrante ritmo. Voces y guitarras borrosas se complementan a la perfección entre sus constantes cambios de registro. Una pista con aroma a los sonidos del siglo XX en una revisión plenamente lograda.

Decantándose por su lado más pesado y oscuro ‘Paranoia Pilgrimage’ nace de gruesos riffs de vocación casi doom para cruzar el espejo y descubrirnos un muevo mundo sonoro. Un espacio invadido por efluvios psicodélicos entre devastadores riffs de vocación Sabbath. No faltan voces que nos recuerdan la veneración por el sonido doorsiano en una mezcla atractiva que acaba por funcionar y con la que logran otro corte de tintes épicos.   

‘Dark Procession’ puede que sea un nombre lo suficientemente evidente como para intuir el contenido de sus surcos. Heavy-rock con elementos psico-progresivos y pasajes ensoñadores. La sencilla armonía y sus poderoso riffs son usados con la maestría de unos veteranos en otra impactante canción que se decanta por la monumentalidad de sus riffs para soportar todo su relato.

Sin salirse del guion los ecos de los 70’s retumban con fuerza en ‘Lord Of The Flies’. La canción vuelve a conjugar la rugosidad de sus potentes riffs con ritmos diabólicos que siempre empujan hacia adelante. Con la guitarra impulsando la pista y usando melodías llenas de gancho, la canción golpea con fuerza reflejando la vertiente mas pesada de Kant.

Cerrando el álbum con la pista más larga, KANT se recrean con la psicodélica ‘Rainbird’. Una canción mas cercana al sonido que nos ofrecieron en su álbum debut y en la que los fornidos pasajes psicotrópicos van construyendo un relato meditativo. Balsámica y hermosa, la pista fluye lentamente esquivando las adversidades del camino mostrando un carácter delicado y cálido que se traduce en unos pasajes vocales cautivadores. Pero que esto no te lleve a engaño, ya que su serpenteante deambular por esos espacios expansivos es enriquecido con unos arreglos bien construidos haciendo que el corte se muestre esplendoroso. Otra desgarradora canción en la que no faltan solos asesinos, bajadas de intensidad y un emocionante caminar por la psicodelia envolvente que tanto nos gusta a algunos entre los que me incluyo. No se si es la mejor canción del álbum, pero es una de esas canciones que acaba por capturarte en su chamánico relato. Un cuento mágico lleno de gratificantes momentos y giros inesperados perfectamente diseñados para conquistar al oyente entre sus relajados e impactantes momentos doorsianos. Magia pura.

Kant

Sound of Liberation Records

Reseña: JUKE COVE.- ‘Tempest’

Si su álbum de 2021 ‘REMEDY’ (reseña aquí), supuso la confirmación de que los alemanes no son una banda cualquiera, ahora, con su nuevo álbum ‘TEMPEST’ desatan la tormenta perfecta confirmando su evolución. Porque sus ocho canciones son un tornado de fuzz, Stoner y psicodelia pesada como no habías visto antes. Sin renunciar a los elementos psicodélicos, presentes en todas y cada una de las canciones, en esta nueva entrega el trio de Leipzig desata toda su furia con canciones indómitas que hablan del destino, de la falta de él, así como de la acción/inacción con la que nos enfrentamos al mismo. Seguramente es el álbum más pesado de una banda ecléctica que siempre tiene guardado un as en la manga para dejar boquiabierto al oyente. Porque con estos chicos no sirven los estereotipos ya que en cada canción desatan una tormenta de emociones fusionando distintos estilos y elementos pesados. Desde el doom melódico a a canciones en las que el espíritu punk está muy presente, ‘TEMPEST’ es un catalogo perfecto de las inquietudes musicales de una banda peculiar que no se pone límites a su sonido. El resultado es un álbum pesado, lleno de fuerza y en el que la psicodelia continúa jugando un papel importante.

El álbum fue grabado y coproducido por Arvid Sifter (OAT, Lingua Nada, War) en su estudio de Leipzig entre febrero y abril de 2023. Haldor Grunberg (Satanic Audio) mezclado y masterizado. La fantástica obra de arte de la portada fue realizada por Doomed Creations (Friederike Gröpler & Hanns von Rein).

JUKE COVE son:

Mateusz Pietrzela – Guitarra/Voces
Dima Ogorodnov – Bajo/Voces
Maxim Balobin – Batería

“TEMPEST”, está disponible vía Interstellar Smoke Records

‘The path’ se desarrolla entre gruesos riffs de vocación doom y una oscura atmósfera psicodélica. Con altas dosis de fuzz la pista se desarrolla en un ambiente misterioso e inquietante que es enriquecido con una carismática voz. Sus bacanales lisérgicas son custodiadas por un sonido poderoso como no habíamos visto antes a los alemanes.

‘Sin salir del espacio stoner-doom’ ‘Hypnosis’ minora la intensidad para presentarnos una canción más calmada en la que las voces amortiguan su poderoso sonido. En una explosión sónica la pista se eleva por momentos en una montaña rusa de emociones en la que la banda refleja su fuerza y su talante psicodélico plasmado en inquietantes desarrollos desarrollados en una neblina heavy-psych que salta ocasionalmente la barrera del territorio stoner más áspero. Esta combinación de elementos es usada con acierto por la banda y el resultado es sumamente interesante a la vez que hipnótico.

‘Wait’ de alguna manera, cambia el rumbo del álbum respecto de las pistas anteriores. Aquí los alemanes se recrean en pasajes psico-progresivos con una armonía repetitiva de inspiración kraut sobre la cual van insertando diferentes elementos sonoros que nos llevan a un escenario más calmado y expansivo.  A lo largo de sus casi siete minutos los pasajes desérticos son enriquecidos con sutiles momentos hard-rock sin perder su carácter stoner, gracias a un sonido difuso comandado por numerosos pasajes de fuzz intoxicante. La canción no pierde el espíritu del álbum ofreciéndonos un viaje emocional

En ‘Confined’ los elementos alternativos aparecen aportando un tono más dinámico a otra canción con altas dosis de fuzz. Con una estructura sencilla el corte contiene ese sonido turbio y dinámico presente en todo el álbum, pero en esta ocasión un giro inesperado nos sitúa en un espacio completamente psicodélico. Allí, unos brillantes desarrollos de guitarra nos sumen en un trance psicotrópico del que salen con golpes de riff rugosos aportando un dinamismo fascinante. La pista captura la diversidad y los sentimientos de vivir y trabajar en la era digital

Una pulsante e hipnótica línea de bajo nos sitúa en el camino en ‘Tempest’.  Pasajes heavy-psych se superponen en una mutación a un espacio más propio de los dictados stoner-doom. Fresco y colorista, el corte contiene en sus surcos algunos golpes de rabia que aportan un tono diferente que no impide a la banda seguir su guion.

‘Glow’ viene acompañado de una embestida de fuzz así como ecos del heavy-rock del siglo pasado. Un pista turbia y difusa que sacude con fuerza en su primera parte para dar un giro mayúsculo sumiéndonos en un nebuloso espacio psicodélico en la parte central. Bajando el ritmo, pero no la fuerza, sus pasajes heavy-psych amortiguan el ímpetu inicial haciendo que la canción parezca otra.

Los sonidos más crudos y primitivos aparecen en los surcos de ‘Burst’. Un corte de proto-metal rebosante de fuerza y rabia en el que el fuzz no falta su cita. Vibrante, áspero y lo suficientemente psicodélico como para no poder resistirse a sus encantos y a su espíritu punk.  

La pesadez persiste en ‘Xanadú’, otra pieza de Stoner turbio y virulento amortiguada exiguamente por sus pasajes psicotrópicos antes de eclosionar en una fiesta punk rock. Sorprendente y salvaje a partes iguales esta fusión aparentemente imposible obtiene sus buenos resultados.  

Juke Cove

Interstellar Smoke Records

Reseña: IRON BLANKET.- ‘Astral wanderer’

ASTRAL WANDERER’, el álbum debut de los heavy-psych desérticos australianos es dinamita pura. Sustentados en los sonidos salvajes del proto-metal de los 70’s, la banda desarrolla sus canciones en un espacio sonoro en el que los riffs trogloditas golpean con fuerza entre densas atmósferas lisérgicas. Sin duda una bofetada en la cara no apta para los débiles de espíritu.  Con el legado de bandas como Sabbath así como de los pioneros del proto-metal y el proto-doom de los 70’s IRON BLANKETT nos presentan un artefacto sonoro de dimensiones descomunales en el que los ecos del desierto se riegan con fluidos psicotrópicos que harán que tu cabeza explote. Poniendo a prueba tus cervicales sus canciones cuentan con un groovy vintage entre hordas de riffs Stoner. Ese sonido familiar visto ya con anterioridad adquiere en este impacte debut una dimensión sensorial a prueba de bombas. El bunker monolítico en el que se gestan sus poderosos riffs es solo una de las señas de identidad de la banda, ya que son muchas las influencias que aparecen en este trabajo que no te dará un solo respiro. Bien sea creando escenarios espeluznantes en los que la acidez corrosiva de sus guitarras te llevará a dimensiones insospechadas, o bien usando los elementos más ortodoxos del Stoner, estos chicos tienen claro su propósito. Y este no es otro que hacer canciones pesadas con un aroma retro, sin renegar de momentos narcóticos. Con este explosivo combinado consiguen un álbum impactante que no olvidarás fácilmente, confirmando que desde las antípodas se mantiene la fertilidad de la escena psicodélica y pesada del momento. Olvídate de todo y disfruta de esta estimulante descarga de adrenalina convertida en una auténtica bacanal.

‘ASTRAL WANDERER’ está disponible vía Sound Effect Records/Copper Fast Records.

IRON BLANKET son:
Mark Lonsdale / Guitarra
Nick Matthews / Batería
Tom Withford / Guitarra
Charles Eggleston / Bajo
Johann Ingemar / Voz

Sin hacer prisioneros ‘Evil Mind’ nos recuerda esos sonidos crudos y salvajes del proto-metal de los 70’s. Con la sombra de Sabbath siempre acechando, los australianos componen una canción pesada y llena de energía envuelta en una atmósfera empapada de fuzz y abrasadores riffs Stoner. El corte cuenta con pasajes heavy-psych que nos sumen en un trance lisérgico demostrando su buen hacer en esto de la psicodelia más contundente. Una buena piedra de toque para comprobar lo que nos espera en este sólido trabajo.

Con algunos ganchos Stoner ‘Mystic Goddess’ se muestra potente y atractivo entre melodías setenteras y un groovy dinámico que oscila en un entorno rugoso y pesado. Usando con destreza la melodía logran equilibrar las cosas en corte no exento de su cita con el fuzz, pero también con el legado del heavy-rock más troglodita. Dinamita pura.

‘ Witch’s Kiss’ mantiene el tipo con un sonido rugoso y vintage en el que el legado de bandas como Pentagram y los eternos Sabbath es reflejada con solvencia manteniendo su personalidad. En una fusión de fuzz y heavy-rock su pesado sonido es amortiguado por una melodía contenida pero llena de fuerza y un ritmo que se torna cansino por momentos.

Bajo un entorno oscuro e inquietante ‘Kookaburra Nightmare’ asoma al mundo entre efectos psicodélicos y un tono misterioso. A paso lento pero firme, el corte nos sume en nebulosos psicotrópicas bajo un cierto tono cósmico y pasajes meditativos custodiados por una base rítmica a prueba de bombas nucleares. El resultado es una pista lenta y psicodélica que nos lleva mas allá. A lo largo de casi nueve minutos, IRON BLANKETT muestran todas sus cartas en esta espiral heavy-psych con pinceladas doom y un carácter sideral. Con inquietantes y lúgubres pasajes así con voces etéreas nos sumen en la oscuridad más psicotrópica.

Dando nombre al álbum ‘Astral Wanderer’ nace de una mastodóntica línea de bajo que golpea sin remisión entre oscuros pasajes de vocación Sabbath. Sumidos en la oscuridad la canción es todo un homenaje al cuarteto comandado por Iommi, pero también tiene su propia esencia heavy-psych. Esta combinación es el mayor aval de los australianos. Saber conjugan los ecos proto-doom de los 70’s con la psicodelia más pesada e impactante nacida de las dunas arenosas de asfixiantes desiertos.

‘Iron Blanket’ es otro artefacto sonoro más propio de los comienzos de los 70’s en el que las vibraciones proot-metal se muestran con toda su mala leche. En su oscura y enigmática atmósfera se curten una horda de riffs intoxicantes y una voz gritona cubiertas de un ritmo pesado y trepidante. La pista sucumbe ortodoxos riffs arenosos entremezclados con los ecos vintage innatos en la banda.

Con el fuzz como Santo Grial ‘Visions of the End’ nos ofrece una visión mas calmada del sonido troglodita del quinteto australiano. Un nebuloso mar de sustancias psicotrópicas nutre una pista oscilante que arranca y frena manteniendo un groovy pegadizo hasta la estampida final.

Emergiendo lentamente desde oscuras profundidades ‘Tongue of Time’ se muestra como una pista colorista que pondrá a prueba tus cervicales con sus crudos sonidos setenteros. Asentando su sonido en giros constantes consiguen mantener el nivel y al oyente enganchado a otro corte pesado y psicodélico a partes iguales.  Toda una bacanal de sonidos pesados con golpes de doom y impactantes pasajes heavy-psych que harán que tu cabeza explote.

Iron Blanket

Copper Feast Records

Reseña: HEBI KATANA.- ‘III’

Los Guerreros de élite del proto-doom japonés publicaban el pasado mes de diciembre su álbum ‘III’, y en el día de hoy hacemos justicia a uno de esos álbumes asesinos que te va a volar la cabeza. Porque los japoneses no hacen prisioneros y van directos al grano con su proto-doom vintage de fuerte inspiración 70’s. Retomando el sonido crudo, enérgico y pesado de aquellos pioneros, incorporan brillantes melodías vocales rebosantes de gancho para atrapar al oyente en una bacanal sónica impresionante. Stoner, proto-doom, heavy-rock, psicodelia pesada, blues…. Son muchos los argumentos del trio para conquistar a una audiencia que se convertirá en hordas de fieles seguidores como trabajos como este. Estamos ante un álbum pegadizo, de fácil escucha y con el que HEBI KATANA te va a conquistar. Creando un caos controlado, el speed rock se enriquece con pasajes oscuros y plomizos en pura vena Sabbath, pero también con ecos de Blue Cheer, The Skull, The Obssesed, o de sus compatriotas Church of Misery. Instalados en esas pesadas vibraciones vintage, las canciones de ‘III’ son un reconstituyente para salir de la depresión y elevar el ánimo para unirte a una fiesta desenfrenada de rock despiadado y primitivo. Un paso adelante de una banda que da un puñetazo en la mesa con una energía desbordante y salvaje, que derretirá los amplificadores. Chulesco por momentos, el álbum cuenta con melodías que no suelen ser habituales en este tipo de propuestas, lo que hace que este tercer capítulo se postule, presentando su candidatura para convertirse en un álbum de culto. Las bandas japonesas no suelen defraudar, y HEBI KATANA, los autoproclamados ‘Samurais del doom’ son el claro ejemplo de ello. ¿Estas preparado para una horda de riffs? Ha llegado el momento de la batalla y de poner a punto vuestros ‘tsurugis’.

HEBI KATANA son: Nobu (Guitarras y voces), Laven (bajo y voces) y Goblin (batería y teclados)
‘III’ fue grabado y mezclado por Ryuhi Inari en Void)))Lab, masterizado por Soichiro Nakamura en PEACE MUSIC, correspondiendo el arte de la portada a Doomolith. ‘III’ está disponible vía Unforgiven Blood Records

El álbum abre con los crujientes y crudos riffs de ‘Hallelujah Anyway’ Sin hacer prisioneros los japones se zambullen en el proto-metal de los 70’s con un acierto digno de mención. Tomando el testigo de los grandes del género estos chicos saben cómo incorporar cautivadoras melodías a su andanada de riffs pesados.

La embestida continúa con la diabólica ‘The Debtor’. Un corte cegador y pesado con ensoñadoras melodías más propias de una banda de finales de los 70’s. El legado de BUDGIE parece salir a la luz en una canción vibrante y bien construida de auténtico rock primitivo. Su flujo constante es alterado con pasajes melódicos y estribillos pegadizos, toda una garantía de éxito.

Con un nombre como ‘Depressed Blues’ y una banda como los japoneses podríamos intuir su contenido. Heavy-blues, pero sobre todo proto-doom oscuro y denso, en una combinación acertada que evoca sin rubor el legado de Sabbath con riffs lentos y oscuros y una energía desbordante.

‘No Sorrow’ sube la apuesta con un frenético torrente de riffs ortodoxo que conectan con el oyente. Una actitud vacilona y un espíritu punk nos sumen en un corte desenfrenado y que te invita al baile.  

El blues empapado en psicotrópicos es el argumento musical de ‘Pennsylvania Blood’ La hilarante línea de bajo ejecuta sus acordes con parsimonia mientras la guitarra exhuma acidez en cada solo para desatar la locura. Una canción ideal para ejecutar pogos desenfrenados.

‘The Hole’ mantiene los cánones del rock pesado de los 70’s dotándolo de buenas dosis de fuzz intoxicante. Estos chicos saben cómo dotar del groovy preciso para que sus canciones calen en el oyente sin fisuras. Nuevamente los ecos del pasado salen a la luz con una apuesta brillante en la que la melodía juega un papel primordial. Sin ella, no sería lo mismo ya que unos riffs vibrantes ejecutados a toda velocidad van transformándose en un monumento al doom y a la psicodelia pesada. Jugando con los tiempos y la intensidad, el corte arranca desenfrenado para súbitamente pararse y explorar pasajes psicodélicos de alto nivel. Su esencia proto-doom es amortiguada con pasajes chamánicos por un cantante, que, si bien no es el mejor del mundo, tiene la suficiente personalidad como para resultar efectivo.  Fuzz y un ritmo trepidante completan una fórmula efectiva, una fórmula con un resultado brillante en la que el rock ocultista es tocado con personalidad.

En ‘Darkest Priest’ los crudos riffs se adornan con ritmo colorista y un tono macarra muy propio del siglo pasado. Con guiños alternativos completan un corte poderoso y vacilón que activará tu sistema neuronal sin remisión.

El cierre nos llega con ‘Lost’, una canción a priori más pausada en la que HEBI HATANA baja las revoluciones para impregnarnos de psicodelia pesada en un ejercicio compositivo en el quelas cautivadoras melodías nos atrapan en un gratificante espacio sonoro. El lado más suave de los japoneses se plasma en una canción con momentos de belleza y una persistente neblina lisérgica. Así demuestran su versatilidad no encasillándose en tópicos de un género que para ellos tiene muchas ramificaciones, y todas muy sugerentes.  

Hebi Katana